2 de junio de 2010

La sombra del viento


La sombra del viento

Está vez reseñaré y recomendaré un libro magistral: La Sombra del Viento, de Carlos Ruiz Zafón. Al escritor se le acusa de crear historias con la misma estructura… pero sinceramente, creo que si hacemos caso omiso de eso los personajes, la redacción y la narración son magistrales.

Entiendo el vínculo que Daniel Sempere siente hacia “La Sombra del Viento” el libro que ha adoptado una mañana en el Cementerio de los Libros Olvidados ha donde lo ha llevado su padre. Daniel se muere por averiguar quién es el autor y miles de historias se entretejen con la del muchacho.

Cuál será su sorpresa al descubrir el único ejemplar de “La Sombra del viento” ejemplar que un librero quiere adquirir a cualquier coste, y que un misterioso individuo sin rostro quiere quemas lo posee él. Los demás fueron quemados, y ya no quedan más obras de Julián Carax; poca gente recuerda su nombre…
                                                                               
Daniel está empeñado en descubrir a Julián Carax, y lo hace durante toda su adolescencia.

¿Cuál es el papel de la mujer ciega que le dobla la edad, con una belleza mística y cautivadora, que leyó un libro de Carax en su juventud? ¿Qué tiene que ver el mendigo, a quien Daniel finalmente convierte en un hombre respetable, que se hace llamar Fermín Romero de Torres? ¿Qué tiene que ver el inspector Francisco Javier Fumero, un matón de la policía? ¿Qué papel juega Beatriz Aguilar, la muchacha para la que Daniel guarda toda su caradura y sus secretos? ¿Y qué tiene que ver Nuria Monfort, una traductora, que está casada con uno de los mejores amigos de Julián Carax y al parecer sabe mucho más de lo que aparenta?

Sumérgete en la Sombra del viento para averiguarlo.

1 de junio de 2010

Menú de libros


De tinta


Primer tiempo
La ladrona de libros, de Markus Zusak
«El pelo de color limón» leyó Rudy. Tocó las palabras con los dedos. ¿Le hablabas de mí?
Liesel no pudo responder enseguida, tal vez fue la súbita sacudida amorosa que sintió por él. ¿O había sido así siempre? […] deseó que la besara, […] no importaba donde. […]
Claro que le hablaba de ti respondió Liesel.
Se estaba despidiendo y ni siquiera lo sabía.

Segundo tiempo
Marina, de Carlos Ruiz Zafón
Quédate aquí, conmigo.
Se sentó frente a un espejo. Con un cepillo intentó en vano poner algo de orden en la maraña de pelo que le caía sobre los hombros. Le faltaba fuerza.
Déjame y le quité el cepillo.
La peiné en silencio, nuestras miradas encontrándose en el espejo. Mientras lo hacía, Marina asió mi mano con fuerza y la apretó contra su mejilla. Sentí sus lágrimas en mi piel y me faltó valor para preguntarle por qué lloraba.

Tercer tiempo
La emperatriz de los etéreos, de Laura Gallego García
Pero… Bipa pudo decir Aer, confuso. ¿Por qué… has hecho todo esto por mí? ¿Por qué… has venido a buscarme?
Ellos lo miró como si fuera realmente corto de entendederas.
Porque te quiero estúpido respondió, sin más.

Postre
La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón
Acuérdate del trato que hicimos. Cuando yo muera, todo lo mío será tuyo…
… menos los sueños.

Crónicas Vampíricas (I).


Crónicas vampíricas
(Imaginen que la letra es de esa que chorrea sangre por todos lados… porque quería poner una de ese tipo).

Me he acabado de leer los diez libros de Crónicas Vampíricas de Anne Rice, proceso que me ha llevado demasiado dinero y mucho más tiempo del que se imaginan. Lo que sí es que después de todo este tiempo y tantas páginas bebidas tengo unas cuantas opiniones que definitivamente tengo que escribir.

Atención: Esta crítica o reseña va a estar llena de spoilers (anunciados con azulito los más fuertes), así que tú lees bajo tu propia responsabilidad. Aún no existen encantamientos obliviate, para que olvides todo esto, así que… tú mismo.

Las entradas las dividiré, en una la cosa me queda muy larga. This is the first…

Entrevista con el vampiro

Bueno, no tengo nada demasiado malo para decir de este libro: Louis no es mal narrador, y aunque finalmente Lestat desmiente muchas de sus impresiones, el libro no tendría ese aire si lo contara alguien más. Louis puede ser calificado todo un emo: no lo culpo. Creo que después de considerarse el responsable de la muerte de su hermano y que un ¿fue sacerdote? le dijera que en realidad había estado hablando con Satán… sí, eso es suficiente. Enamorado de Babette (la hermana del que finalmente un libro después en vez de ser un bellísimo joven dueño de la plantación, resulta ser un truhán), una mujer mortal a la que finalmente deja loca… Hay que aceptarlo: Louis no tiene suerte. Pobre tío.

Claudia fue mi ojito derecho todo el libro y gracias al cual no me dormí en algunas alertagantes y largas partes en las que Louis hacía alarde de sus conocimientos de la moral, la ética y se postulaba como el emo del año (?). Claudia es malvada, manipuladora, y una niña adorable que guarda intenso rencor contra sus creadores…: Ella nunca poseerá formas de mujer. Sin embargo… Claudia es genial, en todos los sentidos. –spoiler, spoiler, spoiler próximo- Sin embargo, los del Théâtre des Vampires, la quemaron sin ninguna razón… Ah, sí, intento matar a Lestat –pero como dije, yo se lo perdono todo… es mi ojo derecho-.

El libro no me mereció tantas quejas. En general… bléh, está bien. Los personajes evolucionan, la narración es perfecta, fluida, la curiosidad del muchacho es increíble…

Lestat, el vampiro

No es mi favorito, eso lo tengo claro. Tampoco soporto a Armand, y a pesar de ser uno de los personajes más queridos de Anne Rice para mi Marius no merece tanta atención. Si después del libro anterior llegaste a la conclusión de que Lestat es un bastardo malvado que se la pasa la vida haciéndole la vida imposible a Louis en éste pensaras que está loco sencilla y llanamente.

¿Ser estrella de rock? Ajá, cuate, ajá. No pongo pegas, pero es lo último que se me ocurriría a mí. En fin… dejemos sus surreales sueños de ser la estrella del momento y pasemos a, bueno, como sea: a la otra parte del libro. Su vida humana es aburrida… aburrida… aburrida. Creo que me desperté cuando interpreta a Lelio y me volví a dormir al instante. –lo sé, miles de fanáticas me emparedarán, pero para mí esa parte fue terrible- Lo que sí es que desde que se convierte en vampiro, en vez de decir que es un malvado sacas por conclusión de que está loco.

Acaba por tener un complejo súper desarrollado de Edipo (miren que convertir en vampiro a su propia madre, Gabrielle) y desafiar a todo un aquelarre de vampiros. La historia de Armand –sueño alertagante, más sueño… después de eso ¡más sueño!- Armand nunca me gustó (vamos, el personaje) y la historia en sí me parece alertagante.

Cuando se encuentra con Marius. Vaya… allí es cuando terminas de decidir que está loco (pero Lestat es de esos locos adorables *w*) cuando le toca el violín a Akasha y esta… ¿despierta? ¿casi despierta? ¿se mueve? Como sea.

El final es magnífico y te deja con ganas de más. ¿Akasha será malvada o buena? ¿Qué es lo que quiere? ¿Por qué Marius está enterrado en el hielo? –eso fue un spoiler, ja- Interrogantes e interrogantes.

Nea.