29 de febrero de 2012

Oscars Literarios


La idea ya fue anteriormente publicada en el blog de Dann, Ratonera de un Cuasi-escritor y yo le pedí que si por favor me dejaba copiarle la idea ya que es muy buena… y me obliga a recordar todos los libros que leí el año pasado. Para empezar, me sorprende los pocos libros que compré, como se nota que andaba escasa de tiempo y dinero. Mis más valiosas adquisiciones son Los juegos del hambre, prácticamente lo único que compré en todo el año, además de otras cuantas cosas. Y sin más dilación… los premios (basados en mi criterio y en los libros que leí en 2011, que empiezan en La Región más Transparente y terminan en La Princesa Prometida).

(Video que pueden escuchar si no tienen música puesta. Altamente recomendable, tema final de Code Geass)


Mejor trama…
Se lo lleva La Región más Transparente, el libro más denso que leí en todo el año y que tuve que leer y releer varias veces antes de entenderle, sin embargo, me gusta mucho porque 1) refleja mucho de lo que es mi país 2) refleja mucho de una época que me gusta mucho de la historia: la post-revolución, en todas las clases sociales. Muy recomendable…, pero muy muy denso.

Mejor escritor…
Se lo lleva Suzanne Collins por su trilogía Los Juegos del Hambre. Realmente fue una de las cosas más importantes que leí en el año y creo que se merece que se lo reconozca, además Los Juegos del Hambre presenta otra historia totalmente original (cuando salió, que ya hay mil historias de ese estilo) y ya le hacía falta una renovación a la literatura.

Mejor protagonista masculino…
Max Vandenburg, de La Ladrona de Libros, el judío que se esconde en el sótano de Liesel. Realmente lo adoré, sobre todo cuando leí el cuento del árbol de palabras, que escribe para Liesel. Realmente hacía mucho no me topaba con un protagonista masculino como él, con tantas facetas, tan cambiante, un personaje realmente bueno.

Poster de la película
Mejor protagonista femenino…
Para Midori, de Tokio Blues. Una elección extraña, sí, pero realmente hay muy pocas protagonistas femeninas a las que yo no odie, y está es una de ellas. Alocada, con una forma de ser muy de ella, que le imprime rapidez y fluidez a la novela. Además, Midori significa verde (tuve mis dudas sobre su protagonista, pero entre ella, Watanabe, y Naoko conforman en trío principal).

Mejor personaje secundario masculino y femenino…
Para el masculino, Fermin Romero de Torres, de El Prisionero del Cielo, personaje altamente carismático que evitó que yo llamara a esa novela una bazofia o algo que sólo es seguir rizándole el rizo al rizo… Realmente, un persona que no tiene desperdicio.

Para el femenino… Semira, de las hijas de Tara, uno de los mejores libros que leí este año y que no se debe quedar sin un premio. Sus mejores personajes para mí son… ¿todos? Sin embargo, Semira se lleva un premio especial, porque hace mucho que no veía un personaje desarrollado de esta manera.

Y por fin… el más esperado…

Mejor Novela…
Las hijas de Tara, después de mucho divagar y quejarme de que casi no había comprado libros. En realidad leí mucho más al final del año y esta fue una de las hermosuras con las que me encontré. Las hijas de Tara hace pensar hasta donde estamos llevando al mundo con tanta destrucción. Además, es de Laura Gallego, razón más que buena como para dárselo… pero bueno, la trama es realmente buena, los personajes, geniales y el desarrollo de toda la novela, espectacular.

Nea. 

26 de febrero de 2012

Menú de libros (XII)



Primer tiempo
El Disco del Tiempo de María García Esperón
—Haré como dices, Dédalo —había contestado Aléktor con lágrimas en los ojos—. ¿Puedo hacerte una última pregunta?
Dédalo asintió con la cabeza.
—¿Para quién está destinado el mensaje del Disco?
—Para los dioses —contestó Dédalo— pata quienes se encuentren en el centro del Disco del Tiempo.

Segundo tiempo
Ciudad de los ángeles caídos de Cassandra Clare
Clary bajó la vista hacia su mano y volvió a levantarla, para mirar a Jace.
—No entiendo…
Jace abrió la mano y el cuchillo cayó al suelo con estrépito. Por un segundo dio la impresión de que iba a salir […] huyendo […]. Pero cayó arrodillado al suelo, llevándose las manos a la cabeza.

Tercer tiempo
El amor en tiempos de cólera de Gabriel García Márquez
Pero antes de que pudiera agradecerle la visita, él se puso el sombrero en el sitio del corazón, trémulo y digno, y reventó el absceso que había sido el sustento de su vida.
—Fermina —le dijo—; he esperado esta ocasión durante más de medio siglo, para repetirle una vez más me fidelidad eterna y mi amor para siempre.

Postre
Everlost de Neal Shusterman
Los rascacielos de las inmediaciones del centro de Manhattan habrían dejado sin respiración a Lief si hubiera tenido la costumbre de respirar. Pero la visión más maravillosa de todas era la de dos torres plateadas que vio brillando a la luz del alba cuando se aproximaban a la punta sur de la ciudad. […]
—No sabía que existieran edificios así —dijo Lief.
Allie lanzó un suspiró.
—No existen —dijo ella—. Al menos… ya no.
A Lief le pareció que la tristeza de la voz de Allie llegaba directa hasta el centro de la tierra.

23 de febrero de 2012

Bumbumbum, poema en prosa (y otras cuantas cosas)


Bumbumbum. «Te amo». Bumbumbum. Miedo. Bumbumbum. Sangre. Bumbumbum. Muerte. El miocardio bombea sangre otra vez. «Te sigo amando». Bumbumbum. La mirada la dirige a algo que está a sus pies. «¿Por qué?» Pregunta muda. Teamoteamoteamo. Como Bumbumbum. Furia. Tristeza. Y al último amor. Bumbumbum. Deja caer algo. Teextañoteextrañoteextraño. No ve como cae Bumbumbum. Las flores quedan tiradas sobre el mármol.
Andrea Vega
El poema anterior fue escrito en clase de Base de Datos en estado de “maldita sea, quiero irme a mi casa ya”. Estaba yo así cuando prendió la idea y escribí esa… esa cosa que ven arriba. Y esa cosa que ven arriba es un poema en prosa (que sí existe, como ejemplo rápido busquen algo de Sabines –que es lo que estoy leyendo ahora-. Hace tiempo tuve una discusión con alguien por eso, que me decía que no, que la poesía escrita en prosa no existía, y me divertí bastante sacándolo del error después de unos días.) Espero que sea comprensible… Porque lo que es yo, sí que me divertí escribiéndolo, imaginando ese bumbumbum como los latidos de un corazón.

Sobre las otras cosas he de decir que ya leí la noticia del nuevo libro de Rowling y me que alegra. Cuando lo lea dentro de unos años (? –bueno, cuando salga- le dedico una entrada.

Me declaro en huelga de reseñas de libros de moda. Ahora sólo publicaré las reseñas de libros poco conocidos en el blog. No sé cuanto me durará, pero ya me cansé de leer reseñas en blogs literarios cada una un calco de la otra y quiero leer otras cosas, conocer nuevos libros.

Pues eso. Espero que hayan disfrutado leyendo y comentando el poema (:

Nea

22 de febrero de 2012

La dama del Nilo, Pauline Gedge | Reseña


Sinopsis: Mil seiscientos años antes que Cleopatra, reinó en Egipto Hatshepsut, una mujer extraordinaria no sólo por su inteligencia y su belleza, sino también por ser la primera mujer en la historia que gobernó con plenos derechos en un mundo dominado por los hombres. Según la tradición, los faraones de Egipto sólo podían gobernar si se casaban con una mujer de sangre real que, mediante el matrimonio, otorgaba al hombre la condición de soberano. Tan arraigada costumbre iba a romperse por primera vez hace treinta y cinco siglos, cuando el faraón reinante dictaminó que su hija Hatshepsut, de quince años, fuera consagrada primera emperatriz de la historia de Egipto. Hábil en la administración, audaz en la guerra y, sobre todo, entregada a su tierra y a su pueblo, la dama del Nilo supo defenderse de los celos y la insidia de sus enemigos y mantener el poder del imperio en el apogeo de su gloria.

La primera vez que le hablé de esté libro a mi papá, me preguntó de qué iba a y yo le conté de Hatshepsut, que fue nombrada Faraón, y antes de eso, Príncipe Heredero. Recuerdo que no me entendía, “¿por qué si era mujer la nombraron Faraón?” Me tomó años explicárselo y que comprendiera. Vamos, el título de Faraona, ni siquiera existía, lo que demuestra que el mundo era profundamente machista… —y que lo gobernaban los hombres, pues—. Pues bien, Hatshepsut fue mujer y fue nombrada faraón.

El libro comienza desde la infancia de la faraón, culminando en el momento de su muerte, despojada de todo su poder por su sobrino Tutmés (un personaje impresionante, por no decir más).

He de decir que la novela histórica siempre me ha gustado mucho, pero poca me apasiona tanto al punto de leer tan rápido. O hasta tan tarde, como esta. Tal vez porque habla de una mujer que destacó, ya no por su belleza, sino por su inteligencia, demostrando lo capaz que era de gobernar un imperio entero. Además, un imperio tan grane y tan poderoso como en su época lo fue Egipto.

Por otro lado, otro punto que me pareció excelente de la novela (ya para no marearlos con más cosas) son las peleas y/o discusiones verbales que mantienen Hastshepsut y Tutmés, su sobrino (que hubiera sido un digno hijo de ella, por la inteligencia que tiene).

Totalmente recomendable.

21 de febrero de 2012

Hablemos de Poesía (IV): El seminarista de los ojos negros

 Este poema me lo encontré ojeando el libro de mecanografía de mi mamá hace mucho tiempo, muchísimo, y me gustó de inmediato. Me costó bastante encontrar al autor, pero, bueno… acá se los dejo:


El seminarista de los ojos negros – Miguel Ramos Carrión
Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientas la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello,
y que por la espalda casi roza el suelo.

Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
Él, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste; rezando y cosiendo
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros;
cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.

Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla:  —¡Te quiero!, ¡te quiero!,
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.

En una lluviosa mañana de inverno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto;
pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro,
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos
los seminaristas iban en silencio
siempre en dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.

La niña angustiada miraba el cortejo
los conoce a todos a fuerza de verlos...
tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos...
el seminarista de los ojos negros.

Corriendo los años, pasó mucho tiempo...
y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

La labor suspende, los mira, y al verlos
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.
Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros...

Miguel Ramos Carrión
Nea

20 de febrero de 2012

Cazadores de Sombras: Ciudad de Cristal, Cassandra Clare | Reseña

Todo lo que quedó pendiente en Ciudad de Ceniza se resuelve definitivamente en este libro. El ritmo al que va te anima seguir leyendo y leyendo y leyendo, todo con tal de conocer el final.

Sinopsis: Para salvar la vida de su madre, Clary debe viajar hasta la Ciudad de Cristal, el hogar ancestral de los cazadores de sombras. Por si fuera poco, Jace no quiere que vaya y Simon ha sido encarcelado por los propios Cazadores de Sombras, que no se fían de un vampiro resistente al sol. Mientras, Clary traba amistad con Sebastián, un misterioso cazador de sombras que se alía con ella. Valentine está dispuesto a acabar con todos los cazadores de sombras: la única opción que les queda a éstos es aliarse con sus mortales enemigos pero ¿podrán hombres-lobo, vampiros y otras criaturas del submundo dejar a un lado sus diferencias con los cazadores de sombras?

Para empezar, Clary se enfrenta a problemas porque Jace se niega a que vaya a Idris…, y bueno, ya saben lo obstinado que puede ser Jace algunas veces. Además la tensión amorosa entre ellos está más presente que nunca. El te-amo-y-no-debería está en cada una de las escenas del libro en las que participan estos dos. Y a ser sincera, el incesto ese que se traen los dos me encanta. 

Por otro lado, hay un personaje nuevo (bueno, no sólo uno, pero sólo uno que, 1) no hace que lo odies a las tres frases y 2) es medianamente importante a la trama): Sebastián. Es un enigma. Esconde muchas cosas, y, por si fuera poco se muestra interesado —bastante interesado a decir verdad— en Clary y en ayudarme a buscar a Ragnor Fell, el brujo que sabe cómo despertar a su madre.

Y… ya no les cuento más. 
En sí la acción en todo el libro es trepidante, no se acaba nunca, hay más sorpresas a cada página y aunque a veces Clary se comporta un poco tonta, bueno, se le pasa. Enhorabuena, no la odio. Es la primera protagonista femenina que no odio en mucho, mucho tiempo.

Jace sigue siendo sexy, Alec y Magnus hacen lo suyo (sobre todo porque Alec lucha porque Magnus lo reconozca, cuando él ni siquiera le ha hablado de su relación a nadie más). Valentine sigue siendo odioso y se prepara para aplastar a todos los Cazadores de sombras que no lo apoyen, así que hay que encontrar una manera de detenerlo.

Y ya, si quieren saber más: Lean.

Julio de 2015: Me estoy preparando para un rediseño en el blog, leyendo reseñas viejas, cambiándoles los formatos y arreglándolas un poco. No tengo ni idea de por qué me gustó este libro, pero no me voy a poner ahora mismo a preguntármelo.

19 de febrero de 2012

Premios, Premios Everywhere


Tengo una entrada pendiente de publicar con un premio que me concedieron hace años, sin embargo es muy larga y la reservo para un desierto de entradas e ideas, ya que, sinceramente no soy amiga de las entradas de premios largas. Sin embargo esta vez, por la falta de reseñas, hablaré del último premio que me ha sido concedido por Anneliesse.


Tengo que poner mis hábitos extraños:

1. Duermo con un peluche de Cars (la combie) detrás de la almohada. Esto después de que me pegara contra la cabecera varias veces.
2. Últimamente leo desde las 10pm hasta las 11 u 11.30, cuestión de que nadie me está jodiendo.
3. Consumo Ades de naranja en cantidades estratosféricas mientras estoy frente a la PC. Mientra no estoy en la PC no tomo Ades.

La serie más reciente a la que te has enganchado: The Vampire Diares. Antes de esa fue Fate/Stay Night (que tiene una entrada pendiente).
Un capricho cumplido: Tener un librero propio. Jodí mucho con eso.
Mi prenda favorita del otoño: Ninguna en especial, no le suelo prestar atención a la ropa.
Un objeto de deseo: Un poster de C.C. para mi habitación.     
Un diseñador: Pasó de moda y diseñadores. Sólo veo modelos guapos.
Un sabor: Fresa
Una fruta: Kiwi
Un lugar para visitar: Tokio, Buenos Aires, Londres.
Una ciudad: París.
Un lugar para enamorarse: Distrito Federal.
Una isla: Hokkaido.
Un complemento: … pasó.
Un plan para un domingo de otoño:  Hacer la tarea que no hice en la semana.
Una cadena de Tv: Cadena Tres… y Once TV.
La última canción que se instaló en tu cabeza: Bloody Mary, a la par que Someone like you y Ochiwa.
Una actriz: Helena Boham Carter
Un actor: Tom Felton.
Último vicio: Café.
Con qué regalo siempre aciertas: Un puerco de peluche tratándose de Melissa.
Mi postre favorito: Pay de Limón.
Lo que me molesta: Las mentiras.
Blanco o negro: Negro
Tu mayor fobia: Serpentofobia.
Actitud de todos los días: Sueño-sueño-sueño-joderjoderjoder.
¿Qué es la perfección?: Ni idea.
Color favorito: Verde                 
Animal favorito: Tigre blanco.
Número favorito: Trece
Perfume que estoy usando: Uno de Nina Ricci.
Día de la semana favorito: NINGUNO.
Tienes las uñas pintadas ahora: Rosa oscuro metálico con plata.
Mi pasión: Leer. Ver anime. Escribir.

Le doy el premio a:

My Own World, de Ine.

NI UNO MÁS

Nea