31 de diciembre de 2013

Lo que dejó el 2013

Regreso al blog para despedir el año. Porque así soy yo. Me he dado cuenta de que siempre lo abandono por agosto-septiembre y vuelvo a aparecer en Diciembre, así que ahora no es la excepción.

¿Qué tuvo este 2013 para mí?



Este 2013 publiqué Vendetta, un fanfiction que empezó a surgir el Diciembre pasado y vio escritas sus últimas páginas en Octubre de este año. Publiqué el epílogo el viernes pasado, y me quede tan ancha y tan satisfecha porque sentí que le hice justicia a mis personajes y a los que no son míos. Seguiré escribiendo, como quien dice, rizado el rizo, mientras tenga ideas.  Por lo pronto, me conformo con poco.
—Liliane, no eres una asesina —murmuró James. Al final, al pelirrojo se le daba bien conocer a las personas en poco tiempo—. Y matarlo no arreglara nada, matarlo no te hará sentir mejor, ni más tranquila. Oírlo suplicar perdón no hará que puedas tener hijos, o que vuelvas a tener madre. Verlo desangrarse no hará que tu hermano vuelva a ser el que era antes… Y matar, Liliane, matar sólo desgarra el alma. No eres una asesina. —Y entonces, ella lo abrazó también. Confiándole su debilidad, porque la tenía—. No está mal ser débil, Liliane… no está mal. No está mal confiarle tus miedos a alguien más.Capítulo XLIV: I'm not a robot
Este año conocí a mi esposa, TanitBenNajash. Casi me quiso comer. (¡Hay fotos que lo prueban!)

No fui a ver a Vetusta Morla. Ni a Love of Lesbian. Ni a La Habitación Roja. Los tres grupos vinieron y sufrí porque tuve la oportunidad de ir a todos los conciertos y el dinero. Mis padres, bueno, mis padres decidieron que no querían llevarme a ningún lugar.

Salí de Bátiz. Entre a ESCOM. No sé por qué lo primero es considerado tan enorme logro, pero pues eso. Salí de Bátiz. En tres años. Tampoco entiendo cuál es el logro en eso pero la graduación fue bonita a pesar de que llevaba zancos… digo, tacones. Y me dolían los pies. Pero era más alta que todo el mundo: JA!

Decidí que iba a dejar de publicar el Potterfics. Luego me arrepentí porque me acordé de las portadas. (¿Patética, yo?, ¡para nada!)

Vi a Xavier Velasco cantar el Rap del Diablo Guardián. El plan no era quedarme a la conferencia, ni nada, pero en cuanto llegué, saludé a Bell y me senté mientras estaba hablando la autora de Como agua para chocolate, se soltó una lluvia torrencial que no paró hasta después de que Xavier Velasco había empezado a firmar libros. De hecho creo que nunca paró, sólo amainó y pude ir a ver libros cubierta por un paraguas.

Leí El Juego de Ender. Le debo una reseña, pero en Goodreads le puse cinco estrellas de cinco. Odio esas puntuaciones, pero según yo, si le pongo tantas, es porque está muy cerca de la perfección.

Otro de los mejores libros que leí fue El silencio de los inocentes. Perfecto, también, y casi creí que amaría Hannibal, pero entonces Thomas Harris me demostró que todo autor puede hacerle OOC a sus personajes. Sigo sin saber que pensar de Hannibal a la fecha y creo que si algún día veo la película de Hannibal: el origen del mal, diré que es una mierda. Aunque aclaro que la veré porque Gaspard Ulliel está muy bueno.

Vi tres películas de Audrey Tautou que no eran Amelie. Aunque vi Amelie varias y repetidas veces. Creo que me la sé de memoria. Ah, sí, las tres películas que vi eran La Delicadeza, Largo Domingo de Noviazgo y Thérese D. Mi madre cayó dormida en todas y cada una de ellas. (También se duerme viendo Amélie).

Leí toda la saga Alianza, de Helena Dax.

Por fin me puse al corriente con Once Upon a Time. En general odio a Henry, a Emma, a Neal, y Snow. Charming es soportable cuando está lejos de Snow. En fin, sólo sigo viendo la serie por Regina, Rumple, Hook y evidentemente, Robbie Kay.

Sufrí mucho con la boda roja. Pero después recordé que Daenerys existe y todo fue un poco mejor. Aunque debo decir que extrañaré a Robb I El hermoso aunque fuera un Rey del norte un poco idiota, pero es que alegra mucho la vista… Al menos aún hay Jon y Deanerys para rato.

Mi novio me regaló un poster de mi fantasía lésbica favorita. Léase, C.C. Ah, y cumplí un año con él.


Publiqué Entre las dos aceras. Es un pasada.

Para los mejores libros del año, esperen a los Oscares Literarios que le robé a Dann y que ahora pienso sacar cada año. Los peores se los adelantó: Divergente, Insurgente y Allegiant. Los odio con todo mi ser. Especialmente el último, o sí, casi soy capaz de destrozarlo en una reseña.

Casi no fue al cine, pero City of Bones hasta estuvo divertida (no es la gran cosa, pero tampoco es para satanizarla), La delicadeza fue de lo mejor, y de En Llamas, Johanna Mason fue lo mejor, aunque es un poco perturbador ver a la niña de Quédate a mi lado desnudarse frente a Peeta —a quien sigo odiando—, a Katniss —¿qué le ven?— y a Haymitch —«soy lo mejor del mundo mundial»—. Si tuviera que destacar escenas de En Llamas sería todas aquellas en las que Johanna tenga aunque sea un cuadro y cuando todos los tributos se dan la mano.

Entre las sorpresas del año está Percy Jackson. No ha salido tan mal como pensaba aunque me niego a ver la película. Aún estoy leyendo el libro 2.

Conseguí Todos mis sueños, tuyos, y debo decir que haré lo imposible para conseguirlo en físico algún día, aunque ya no quepan más en mi estantería.

Para mí, el 2013 fue un año bueno. Fin.