30 de abril de 2015

Las caricaturas de mi infancia (II) | Especial día del niño

Y, ahora, sí, ¡feliz día del niño! Pasando a otra cosa, ayer hablaba de cinco caricaturas que solía ver cuando era niña y hoy hablaré de otras cinco. La mayoría las pasaban en Canal 11, por supuesto, en Once Niños. Era mi canal favorito para ver caricaturas, se nota. 

La mosca


Las aventuras de una mosca no le gustaban a mi madre. Porque trataban de una mosca, precisamente, una mosca que no hablaba, a veces pecaba de ser muy tonta y no entendía su humor. A mí sí, porque eran segmentos cortos, en general, las aventuras siempre eran diferentes, aunque la mosca fuera medio tonta algunas veces... ¡y tenía zapatos de zanahoria!

Jacobo Dos Dos


Cuando empezó a salir reemplazó a un programa que me gustaba bastante por esa época y no me hacía demasiada gracia que lo quitaran. Sin embargo, al programita aquel, Jacobo Dos Dos lo reemplazó en mi corazón también el día que empezó la emisión. La historia de un chico con tantos hermanos mayores me recordaba a mí y si a eso le unimos luchadores, detectives, buenos amigos y buen misterio asegurado, pues todo servido.



31 Minutos


Este programa me agarró más grande, pero no por eso me dejó de gustar. Parecía hecha con poco presupuesto, pero aun así era increíble y recuerdo muchos reportajes buenos, como aquel del firmado de paz entre los globos y los cactus, el hombre que fotografiaba títeres desnudos y ¡cómo olvidar a los hombres musculosos del reportaje de Juanín! Además, tenía canciones divertidas y aun superhéroe que era un calcetín.



El escuadrón sobre ruedas


Nadie recuerda esta caricatura. No los culpo, lo pasaron muy poco tiempo. Sin embargo, en mi época de usar la bicicleta hasta para ir a la esquina (que básicamente se acabó con la bicicleta), la caricatura me encantaba. Además los personajes  siempre me parecieron muy buenos amigos ¡y las chicas, a pesar de ser chicas, también eran fuertes, atléticas y listas! Sobra decir que nunca manejé la bicicleta como el negrito... pero bueno...



Pingu


No sé si es mi favorita porque me resultaría tremendamente complicado elegir entre tantas buenas caricaturas. De hecho, soy consiente de que estoy dejando muchas fuera, pero es que no podía hacer un especial que durara cinco días. Si el año pasado tocaron libros (en PlusbitsMx) y este año caricaturas... ¿qué será el que sigue? En fin, las aventuras del pingüinito y su familia es una caricatura para los más pequeños... ¡y es extremadamente tierna!




29 de abril de 2015

Las caricaturas de mi infancia (I) | Especial día del niño

Mañana es día del niño y ya que el año pasado hice un Especial de libros infantiles en PlusbitsMx, el de este año (al menos aquí), va a ser de series, en concreto, caricaturas. Las que recuerdo con más cariño de mi infancia. Sólo que al encontrarme con tantas que me gustaría recordar, tuve que dividir esto en dos partes. ¡La siguiente sale mañana, que es día del niño, oficialmente!

Mona la Vampira


Debo reconocer que las aventuras de Mona y sus dos inseparables amigos al principio me daban medio igual y veía el programa porque lo pasaban después de otro que me gustaba. Pero como tenía fantasía del tipo criaturas como vampiros, hombres lobo y todo ese tipo de cosas, me empezó a gustar mucho al punto de no perderme ni un programa. De hecho, creo que un Halloween me disfracé de Mona. Ahora no sé si lo sigan pasando por TV, pero seguramente si un día lo veo, reconoceré el capítulo. 

Cada capítulo versaba alrededor de un misterio diferente que Mona y sus amigos tenían que resolver para evitar que fuera a más grande. Eran generalmente autoconclusivos, pero había uno que otro especial que se dividía en dos partes. Por lo pronto, yo les dejo la intro para que se den una idea de qué se pueden encontrar en la serie.



Los cuentos de la calle Broca


Esta sí que me gustó mucho desde el principio. La serie francesa hablaba de brujas, de sobrinos que visitaban a sus tíos muertos, de muñecas de madera, de hadas malas y hadas buenas, de brujas malas, de brujas muy malas y de brujas buenas. En general eran versiones de los cuentos de los hermanos Grimm adaptadas a la "actualidad" (la actualidad de la serie, eso sí). Recuerdo que mi favorito era el de un gigante que quería casarse, pero su novia no lo aceptaría hasta que no fuera de un tamaño normal, así que se fue por el mundo a conseguir que lo hicieran de tamaño normal. 

También estaba el de una bruja que le regalaba al narrador su pócima de la invisibilidad y él por error la desparramaba por todos lados. ¿El resultado? Media ciudad era invisible. Cada capítulo cuenta una historia diferente, y los únicos personajes que suelen repetir son el señor Pierre, el dueño de la tienda y los dos niños ávidos de oír sus cuentos. Incluso, algunas veces, el señor Pierre los usa como protagonistas de sus cuentos. 



KND: Kids Next Door (o Los Chicos del Barrio) 


A mí mamá no le gustaba que yo viera el canal 5, pero cuando desubrí que por ahí pasaban Sabrina, tuvo que soportar que yo al menos viera Sabrina, la bruja adolescente... y, por supuesto, el programa que pasaban poco antes: Los chicos del Barrio. No le gustaba, porque especualmente 1 le caía muy bien. A mí las que me gustaban era las dos chicas, tres y cinco. Al principio 3 por ser muy tierna y al final 5 por ser una bad-ass. 

Las tramas de los capítulos se me antojaban a veces tan absurdas que la carícatura me fascinaba. Aun hoy me gusta, pero ya no tanto como antes: cosas de crecer, como diría la gente. Aun así, la recuerdo con cariño.



Avatar: El último maestro aire


Esta serie la conocí muy chica, pero como sólo la pasaban en Nick y en ese entonces en mi casa no había cable, la veía salteada y generalmente no entendía nada, aunque me gustaba mucho. Así que en cuanto hubo internet en mi casa y descubrí la maravilla de ver series online acabé de verla bien y en orden. Siempre me gustó mucho el estilo de animación que tenía y la historia que era mucho más compleja que ninguna caricatura que hubiera visto antes.

Siempre me gustó muchísimo y aun hoy me fascina y puedo verla como niña chiquita. No es una de esas cosas que a alguien le dejen de gustar con el tiempo. Además de que han salido comics (y siguen saliendo), junto con Korra, la otra serie que también merece lo suyo. Eso sí, aléjense de la adaptación al cine: está en la lista de las peores adaptaciones, junto con películas de las Tortugas Ninja y Dragon Ball.



Titch


Esta, a diferencia de las otras, es una caricatura para los más pequeños. Fue la primera caricatura que me gustó y trataba de las aventuras en el día al día del benjamín de una familia con tres hijos, Titch. Sus hermanos a menudo lo veían demasiado pequeño para incluirlo en sus juegos y sus padres no le prestaban demasiada atención, así que Titch tenía libertad para andar por todas partes. Además, generalmente, su gato era el que lo acompañaba en todas sus aventuras.

Fue la primera caricatura que conocí y el gusto por ella no me duró demasiado tiempo, porque era para niños muy pequeños, pero aun así la recuerdo con cariño.


18 de abril de 2015

Amores literarios | Booktag

Sí, sí, sé que digo que no soy mucho de Booktags pero he publicado varios en los últimos tiempos. No es que sea especialmente fan, mucho menos de rellenar un blog de Booktags en vez de reseñas o cosas interesantes, pero este me ha gustado y uno cada pocas semanas no está mal. Además, los Booktags también pueden servir para recomendar libros. Este booktag en especial me lo encontré en Made of words, por cierto.

El primer amor


¿Cuál fue tu primer amor literario?


Kirtash, de Memorias de Idhún. Me encantaba en el primer libro con su espada, sus ojos azules, sus frases increíblemente cursis pasara lo que pasara. Que, si han leído Memorias de Idhún, saben que despropósito se cuece allí (en la época en que lo leí me encantó, ahora no estoy segura de quererlo releer, pero el mundo de Laura Gallego y su trama me siguen fascinando). Pues eso. En un mundo tan lleno de chicos buenos, yo caí enamorada del chico malo... en realidad no tan malo, de hecho no es nada malo, pero a todo el mundo le encanta joderlo con que es malo y la gente lo odia. El Draco Malfoy de las buenas intenciones... Además de las mejores cosas que tienen no son, precisamente, sus frases románticas, sino aquellas que tienen impreso un poco de sarcasmo
¿Que te hace pensar que me importas tanto como para querer vengarme de ti?

Amor a primera vista


Libro del que te enamoraste a primera vista

Rebeldes, de S. E. Hinton. Lo mío con ese libro fue amor a primera vista, fue cosa de ver la portada y decir: "Seguramente me va a gustar". No sabía que tan famoso y célebre era, sobre todo en hablando de literatura inglesa y no lo supe hasta después de acabarlo. La historia de los Outsiders en un ambiente adolescente especialmente duro me llegó al corazón desde el principio, claro. 

Recomiendo el libro especialmente, porque lo cierto es  que te deja con ganas de llorar y a la vez entrar y abrazar al protagonista. Lo cierto es que nunca lo reseñé porque es de una época en la que el blog estaba abandonado, pero definitivamente es uno de los mejores libros que he leído y sólo lo leí porque, como verán, la portada de ahí a un lado, a pesar de no tener nada especial, me llamó poderosamente la atención.

Amigos que se enamoran


Un libro que empezaste con cariño y acabaste amando

Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez. Lo empecé con curiosidad y con cariño y no tardé en enamorarme de todos sus Aureliamos, de todos sus Jose Arcadios, Remedios, Úrsulas y Amarantas y de Pilar Moscote, y de Petra Cotes. Y del cameo del funeral de la Mamá Grande, y de las intrigas, los amores, las desgracias, las muertes y sobre todo la locura que comparten todos los personajes. Me enamoré hasta de Pietro Crespi y sus amores desesperados y de la desgraciada de Fernanda del Carpio. Pero uno de mis personajes favoritos sigue siendo Amaranta por tener el dudo honor de pronunciar esta frase dirigida a Fernanda del Carpio:
Esfetafa defe lasfa quefe lesfe tifiefenenfe asfacofo afa sufu profopifiafa mifierfedafa.
(Traducción por si no entienden el noble arte de hablar en f: esta es de las que le tienen asco a su propia mierda).
Y, como bonus, les dejo Los cien años de Macondo:


Relación personal sin amor


Un libro por el que sientes pasión pero no amor.

Novia que te vea, de Rosa Nissán debe tener el dudoso honor de ser el más releído de todo mi libro, incluso superando a Harry Potter. La cosa es que aunque el libro me encanta, nunca entra en mis listas de favoritos. La historia de la judía serfardí ha sido toqueteada, releída, repasada, aprendida casi de memoria, pero nunca se ha colocado en el podio como para que yo lo vaya enseñando por allí como uno de mis libros favoritos.Supongo que nuestra relación es puramente de relecturas por ser uno de los libros que ostenta el honor de transcurrir en el Distrito Federal y tiene tantos ligares conocidos mencionados, que cada que lo leo siento como que estoy en casa...

Eso sí, no duden qué lo recomiendo aunque nunca ha estado precisamente entre mis libros favoritos.

El desengaño amoroso 


Un libro por el que te has sentido engañada

Aquí hay tantos... pero tantos que podrían cumplir. Pero el caso es que hay libros que leí con las expectativas por los suelos (y se las arreglaron para ni siquiera superarlas), pero hay libros que leí con expectativas un poco superiores y me encontré con relleno, libros hechos para vender, tonterías, idioteces... y en esa categoría se encuentra El prisionero del cielo, de Ruíz Zafón. Para mi la historia de Julian Carax y Daniel Sempere estaba cerrada por las buenas y sólo cometí el error de leer el libro porque una gran parte la narraba Fermín Romero de Torres, mi personaje favorito de La sombra del viento después de Carax. Sin embargo, una vez que llegué al final (cliffhanger para escribir otra parte) deseé olvidar todo lo que había leído. Después de La sombra del viento, que me había enamorado, El juego del ángel, que había soportado a duras penas, este fue el desengaño amoroso.

Ruptura definitiva


Un libro con el que acabaste rompiendo definitivamente


Fangirl, de Rainbow Rowell. Podría decir mil más, pero lo cierto es que, de todos mis libros odiados hasta la saciedad... (o quizá no tanto), este es el único que empecé con expectativas relativamente altas. Entiendo porqué a la gente le gusta, pero a mí me sigue sin apasionar, me sigue sin gustar y tengo una gran lista de cosas por las que no me gustó. Definitivamente, no es exactamente el retrato de una fangirl que esperaba ver, pero bueno...

Entiendo por qué a la gente le gusta, pero lo mío con este libro no funcionó. De hecho, creo que acabamos bastante mal, según se puede ver en la reseña.

Del odio al amor

Un libro que empezaste odiando y acabaste amando.

Este libro aun no existe, generalmente el proceso es a la inversa. Los empiezo amando, y los acabo odiando. Ejemplos tengo un montón.

El amor de tu vida


Un libro que es y que siempre será el amor de tu vida.

Diablo Guardián, de Xavier Velasco. No me voy a cansar de recomendarlo a todo aquel que quiera oírme si quiera dos segundos. Este libro siempre va a ser el amor de mi vida, porque tiene los mejores insultos que he visto nunca, una jerga exclusivamente mexicana, es divertido como para matarte de risa por la desgracia ajena y luego hacerte llorar y su protagonista es de lo mejor. A todos aquí, les deseo que no se topen nunca con una Violetta.

Ave María Purísima: me acuso de ser yo por todas partes. O sea, de querer ser siempre otra. Y hasta peor, conseguirlo, ¿ajá? Me acuso de bitchear, witchear, rascuachear, de ser barata como vino en tetrapak, y al mismo tiempo cara, como cualquier coatlicue traicionera. Me acuso de haber robado, no una ni dos veces sino a toda hora y en todo lugar, como chingado pacman cocainómano. Me acuso de acusar al confesor por mis pecados, y de haberlo nombrado Demonio de Mi Guarda sin siquiera explicarle la clase de alimaña que estaba contrayendo.
Violetta R. Schmidth

El padre de tus hijos


Un libro con el que acabaste teniendo hijos.


Harry Potter, obviamente. ¿Qué donde están mis hijos? En fanfiction.net y ya son muchos. Si alguien me hubiera dicho que iba a empezar a escribir gracias a Harry Potter hace mucho tiempo, no le hubiera creído, pero llevo seis años haciéndolo y es una de las cosas más satisfactorias de mi vida. Además, así me he ganado premios, reconocimientos que no valen nada en papel, pero que, al final del día, siempre me dan una pequeña satisfacción.

Envejeciendo juntos


Un libro con el que te vez envejeciendo 

Harry Potter. De nuevo. Esos libros y yo tenemos mucho pasado y mucho futuro todavía. Las relecturas no se han acabado, todavía. 

16 de abril de 2015

Christine, Stephen King | Reseña

Sinopsis: El oscuro protagonista de esta novela es un automóvil marca Plymouth de 1958 llamado Christine, un superviviente de un tiempo en que la gasolina era barata y el rock and roll marcaba el ritmo de la época. Arnie Cunningham está dispuesto a conseguirlo a cualquier precio. Y lo consigue. Pero mientras trabaja en la ardua tarea de restaurarlo, el coche da muestras de una terrible vida propia. ¿O es solo imaginación? Dennis sigue creyéndolo así, pero la gente muere en las oscuras calles y avenidas de Libertyville. Y llega un momento en que Dennis ya no puede negar la aterradora verdad: Christine está viva...

Leí este libro hará cinco años ya y apenas lo vengo reseñando. Cosas de la vida. Hoy se me antojo reseñarlo, porque se encuentra entre los libros no tan conocidos de King y para mí es bastante bueno, no el mejor, quizá, pero sí uno bastante entretenido para quedarte pegado a la página. No tan insoportable mente largo como It o popular como Carrie, pero tiene lo suyo: adolescentes, carros, primeros amores y rock & roll. Sobre todo lo último.

La historia empieza cuando Arnie, el adolescente no precisamente popular del típico instituto americano, compra un auto. Un auto que más valdría para tirar a la basura y al que su dueño llama Christine. ¿Raro? Lo que le sigue. Arnie empieza a obsesionarse de una manera poco sana con el carro, pero mientras va arreglándolo, sus problemas parecen desaparecer. Adiós acné, hola chicas. La chica en cuestión es Leigh, casi mi personaje favorito en todo el libro. Eso es una mujer con huevos y lo demás son tonterías.

La historia se divide en tres partes, la primera está narrada desde el punto de vista de Dennis, el mejor amigo de Arnie, que narra como compra el auto y va arreglándolo poco a poco. Sin embargo, al final sufre un accidente que lo deja en el hospital para acción de gracias y, finalmente, pasamos a la parte de Arnie, que es donde las cosas se empieza a poner feas. La historia allí se narra en tercera persona y vemos varios puntos de vista... lo que hace Christine, como se va desmoronando la relación de Arnie con su familia. Y para la tercera parte vuelve Dennis, que, asustado, decide consultar al hermano del hombre que les vendió el carro y resulta que tiene unas cuantas historias turbias por allí...

El final es muy adecuado al conflicto, por supuesto, y es, ante todo, agridulce, como el de casi todas las novelas de King. Este fue la primera que leí y me gustó bastante, para ser un libro de King. No esperaba más de un best-seller de miedo, aunque no me dio demasiado miedo, eso sí... pero para el caso, ningún libro de King lo ha logrado. En fin muy recomendable si quieren leer libros de carros vengadores, adolescentes y chicas.

14 de abril de 2015

El canto del cuco, Robert Galbraith (o de como Rowling escribió un buen libro policiaco) | Reseña

Sinopsis: Una joven modelo con problemas emocionales cae desde su balcón de Mayfair en plena noche. Su cuerpo yace en la calle nevada. Todo el mundo asume que ha sido un suicidio, excepto su hermano, que contrata los servicios del investigador privado Cormoran Strike para que se encargue del caso. Veterano de guerra con secuelas físicas y psicológicas, la vida de Strike es un desastre. El encargo le da cierto respiro económico, pero cuanto más profundiza en el complejo mundo de la modelo, más oscuro parece todo y más se acerca Strike a un gran peligro. Un elegante misterio impregnado de la atmósfera de Londres, desde las calles más selectas de Mayfair hasta los pubs ocultos del East End o el bullicio del Soho.

Lo admito: lo leí porque se descubrió que era de Rowling. De todo modo hubiera tardado mucho más en dedicarle mi atención. 

Pero no me arrepiento de haberlo leído por la fama de su autora, porque me encontré con un buen libro de misterio y de crímenes. De los personajes más interesantes, la modelo se lleva toda la atención. Muerta o no, es la gran protagonista y todo en ella es un misterio (por cierto, siempre me ha causado curiosidad por qué la de la portada es blanca). Motivaciones, problemas emocionales, relaciones. Después de todo, moviéndose en el mundo de la farándula, una tiene que guardar secretos. Lula Landry es, ella misma, un enorme secreto. 

¿Se suicidó? Su hermano está convencido de que no y acude a Cormoran Strike para que lo demuestre. Sólo que tiene pocos puntos a su favor: todo el mundo está convencido de que Lula Landry se tiró del balcón. Cormoran Strike, ni lento ni perezoso, empieza a moverse por el glamouroso mundo de la farándula y la enfermiza familia de Lula, con una madre sobre protectora, un tío que no la aprecia demasiado gracias a sus caprichos. 

La manera en que está retratado el mundo de los ricos y los famosos en la novela es espectacular, ese cinismo, sus dramas existenciales, su superficialidad. Es maravilloso. Y otra de as joyas de la novela es Robin, la asistente de Strike, que es sumamente eficaz para la investigación, para oír cosas que no debería oír. Se vuelve la perfecta compañera de Strike a lo largo de la novela. 

Muy recomendable novela policiaca, por cierto. Muy recomendable. Y, la verdad, comparándola con Una vacante imprevista (aunque odio las comparaciones), superior. 

12 de abril de 2015

El proceso, Franz Kafka | Reseña

"Si Franz Kafka fuera mexicano, este sería un libro costumbrista."
- mi progenitor cuando me vio con el libro.

"Todos se quejan de que todos sus protagonistas son básicamente él y va y le pone a este K. Kafka, u ok?"
- Amelia, cuando le pasé unas mil fotos de lo que subrayaba.

Sinopsis: "El Proceso" cuenta la historia del arresto y procesamiento de Josef K. por motivos que él mismo ignora y que trata desesperadamente de averiguar configuran, con asombrosa anticipación una inagotable parábola sobre los laberintos y lo horrores de la burocracia moderna, que hizo posible que la interpretación de la ley se convirtiera en instrumento de negación de la ley.

Josef K despierta un día y se encuentra detenido y custodiado por dos vigilantes que no saben de qué se le acusa, a pesar de que él lo intenta averiguar. Clama su inocencia, puesto que no ha hecho nada malo... pero los vigilantes le recomiendan que no haga las cosas tan a la ligera. Cuando llega el supervisor, K se da cuenta de que tampoco tiene ni idea de qué se le acusa... Al final, lo dejan irse libre y en paz, hasta que reciba un citatorio. Así empieza un viaje desesperado por saber de qué se lo acusa y quién lo acusa. 

Pero la cosa no es nada sencilla: los detalles de su proceso legal no sólo no son públicos, si no que son secretos hasta para el acusado. K, en el primer interrogatorio, al notar lo absurdo de la situación, se niega a ser interrogado. Vamos, nada puede ser más inútil. Pasa si siguiente domingo en las oficinas judiciales y concluye que no hay mayor pérdida de tiempo: las oficinas judiciales están llenas de desesperados, de filas, en un ambiente sofocante (¿a ningún Mexicano le recuerda a algo?) y nota que los procesos son largos por la inutilidad de... básicamente todo. El sistema es una pesadilla burocrática en todo sentido.

Acaba acudiendo a un abogado cuando su tío se lo recomienda, pero tener un abogado es tan inútil como no tenerlo. Después de todo, si uno no sabe por que ha de defenderse... ¿para qué necesita a un abogado que tampoco puede averiguarlo? El libro en sí es un gran absurdo, una pesadilla burocrática de esas que a menudo se viven en la vida real. A mí me gustó mucho la historia, me hacía reír a pesar de reconocer en ella la dolorosa realidad, un poco metida entre la sátira impregnada en la narración de Kafka. Sobre todo cuando llega un momento en el que le dicen a K que, en un proceso como el suyo (sin conocerlo o saber de qué se trata) confesar es lo mejor. Quería gritar... ¿confesar qué? Supongo que cuando todo el mundo te da los consejos equivocados, acabas como K: buscando ayuda en los sitios equivocados. 

El libro esta lleno de gente que habla sin saber, y de gente que recomienda sin saber, de hombres que, arruinados por un proceso penal que no conocen tienen seis abogados igual de inútiles porque ganar un proceso es... imposible. Libro muy recomendable si les llamó la atención la sinopsis, bastante Kafkiano, así que si Franz Kafka no les gusta, ya deberían estar cerrando la pestaña. Por otro lado, lo recomiendo si han visto la película Brazil, y les gustó, pues muchos de los detalles de esa película tienen referencias a El Proceso.

10 de abril de 2015

Cumbres Borrascosas, Emily Brontë | Reseña

Sinopsis: La épica historia de Catherine y Heathcliff, situada en los sombríos y desolados páramos de Yorkshire, constituye una asombrosa visión metafísica del destino, la obsesión, la pasión y la venganza. Publicada por primera vez en 1847, un año antes de morir su autora, esta obra rompía por completo con los cánones del ”decoro” que la Inglaterra victoriana exigía a toda novela -tanto en el tema escogido como en la descripción de los personajes- y con la conducción autor-lector impuesta por las obras serializadas. Diversas extrañas la calificaron de ”burda, desagradable y alarmante”, pero en ningún momento se dudó de la singularidad de su estructura narrativa y de la fuerza de su lenguaje. Son estos valores los que con posterioridad crearon escuela y convirtieron la novela de Emily Brönte en una de las obras maestras de la literatura universal.

Antes de empezar la reseña, quiero dejar algo claro: esto no es una historia de amor bonita. Si eso es lo que esperan, den media vuelta.

Ahora, sí, hará más o menos cinco años, cuando yo iba por el tercer libro de Crepúsculo y mi desencanto estaba creciendo a pasos agigantados con esa saga (el primero me había gustado sin pretensiones, pero debo decir que tenía trece años y había leído pocas cosas buenas), me sorprendió que Edward se comparara con Heathcliff en cierto pasaje de Eclipse y el libro cayó en mis manos una semana después. Cuando lo acabé de leer me pregunté si Edward —y por extensión, Meyer—, había leído el mismo libro que yo. Cumbres Borrascosas, es, ante todo, una historia pasional entre dos generaciones en la que casi ninguno de los personajes sale bien librado.


Catherine y Heathcliff se presentan como los dos protagonistas de la serie, envueltos en una turbulenta historia en la que ella lo considera indigno de casarse con ella, pero aún así declara que su alma y la suya son iguales, enreda a todos en su caprichos, que lleva al límite y se convierte en la niña mimada. Heathcliff, con quien el ingenuo de Edward Cullen se comparaba, no es mucho mejor. A muchas chicas, por lo que he visto, les suele gustar. Muy bien, si su ideal de hombre en la vida es Heathcliff les sugiero que se miren el amor propio, porque estamos ante un hombre caprichoso, vengativo, profundamente rencoroso y bastante violento en ocasiones. La única persona a la que no le hace daño es a Catherine, pero pasa encima de todos los demás. Es uno de los personajes despreciables mejor construidos que he visto nunca.

La historia, por supuesto, al ser contado desde un punto de vista parcial intenta endulzarnos a Catherine y a Heathcliff, cuando este es del agrado de Nelly. En primera persona, toda la narración se vuelve subjetiva, de manos de un narrador no demasiado confiable, porque a Nelly la mueven sus afectos y sus amores. Disculpa los errores de aquellos que le caen bien y condena aún más los de aquellos que no se ganaron su afecto. Como muestra de la personalidad del personaje, es excelente, pero como lector uno debe de aprender a no confiar tan rápido en sus juicios: hay que aprender a cuestionarla una y otra vez, a intentar ver todo desde otro punto de vista. Darnos cuenta de que estamos ante una de las múltiples versiones de la historia y que, precisamente, eso es lo que en cierto modo, vuelve mágico el libro.


Creo que ya hable suficiente de los personajes y de la narración, así que no quiero aburrirlos. Tengo que decirles que es una historia que vale muchísimo la pena si se le aprecia por lo que es. Es una historia pasional, con personajes fuertes, sí, perfectamente formados, pero también con errores, con defectos tan profundos como ellos. No se parece nada a lo que escribe la hermana de Emily, Charlotte, que siempre se queda en lo políticamente correcto, que intenta mostrar personajes que sean un ejemplo. Quiero recomendar el libro, nunca dejaría de hacerlo. Siempre me sorprendió la manera en que hablaban del amor los personajes, incluso Hareton, que, desde el punto de vista ha sido maltratado por Heathcliff declara que le quiere porque, bien que mal, Heathcliff le ha criado. Los personajes son racionales, simplemente tienen emociones y todo el libro se dejan lleva por ellas.

8 de abril de 2015

Willow, Julia Hoban | Reseña

"No sé si es uno de los libros más creepys que he leído nunca o qué."
-Yo, justo al acabarlo.


Sinopsis: Los padres de Willow murieron en un trágico accidente de coche, dejándola no solo con el dolor que supone enfrentarse a una pérdida sino también con el peso de la culpabilidad, ya que era ella quien conducía. Ocho meses después, su hermano mayor casi no le habla, cree que sus compañeros de clase le culpan por lo ocurrido y Willow se evade del sufrimiento con el que carga marcando todo su cuerpo con las heridas del pasado. Pero cuando un chico llamado Guy descubra su secreto, nacerá una intensa relación que conseguirá sacarla de ese mundo extraño que ella misma se ha formado.

Llegué con este libro sin un sólo prejuicio. En serio, sin uno sólo. No me molestan los dramones interminables y estaba dispuesta a perdonarle gran cosa, pero me encontré con una edición bastante mala (sin espacios correctamente marcados, muchas faltas) y además de eso con una historia de esas que me hacen enojar en dos segundos..., creo que no la hubiera leído si no fuera porque salió en el sorteo del Club de Lectura. Así que, como el que avisa no es traidor: tengo muchas cosas en contra de este libro. Muchísimas. Eso no quiere decir que juzgue a nadie que se corte, es un asunto muy serio y si no debería estar tratado con mayor seriedad en el libro, mínimo si con más realismo. Los spoilers estarán debidamente marcados. Donde los haya.

¿Por dónde empezamos? Ah, sí, por Willow. Entiendo que mucha gente encuentre terriblemente difícil simpatizar con ella, tenerle un poco de empatía es terrible cuando lo único que hace es inventarse historias, cerrarse a la gente y, obviamente, cree que no hay peor drama que el suyo. Entiendo que a veces lo que uno desea es estamparle la cara contra la pared. Es lo más normal del mundo. Pero me vi obligada a entenderla, en especial porque al menos la mitad de las cosas que planteaba tenían sentido. Lo único que me irritaba de verdad y de mala manera era su monólogo interno, porque era terriblemente repetitivo.

Ahora, bien, hablemos de mis problemas con el libro. Son muchos y el primero de ellos se llama Guy (¿a qué no se lo esperaban?).

Bien, Guy es creepy. Al principio puedes creer que es sólo un chico que se mete en lo que no le importa porque quiere ayudar a Willow. Y lo que yo pensaba era lo siguiente: ¡Si quieres ayudar a Willow ve y dile a su hermano lo que se está haciendo a sí misma para que su hermano reaccione! Pero como sin eso no había libro, se lo perdoné. Sólo un poco. Sólo un poco. La cosa se sale de madre porque... 

SPOILER
(el que avisa no es traidor)

La. Escena. De. Sexo. Esa escena. Vale, en realidad no tiene sexo, pero el momento y las circusntancias en las que se da me dio... no sé, no sé cómo describir lo que me hizo sentir, o lo que me hizo opinar del libro. De hecho, creo que cierto panda me puede ayudar más: 


Sí, exactamente a eso me refería, gracias, panda. La plática de "desde cuando tienes un condón en la cartera/bolsillo/en tu vida" y él responde: "desde la primera vez que nos vimos." Obviamente de una manera que intenta ser mucho más romántica pero lo único que revela es que Guy es un chico tremendamente creepy (la escena donde le agarra los brazos y hace que sangre era ya una pista, pero esto fue el acabose). ¿En serio alguien encuentra romántico que le digan al poco tiempo de conocerse que lleva un condón desde que la vio por si necesitaba protegerla de... "esa" manera? (Sí, además el uso desconsiderado de eufemismos es desesperante).

Además, al final (no, todavía hay spoilers) la autora insinua que Willow podría dejar de cortarse gracias a Guy. No. Perdón. No. Nunca. Jamás. No. No... No. ¡NO!

¡SIMPLEMENTE NO DEJAS DE CORTARTE PORQUE TE CONSIGUES UN NOVIO!


En serio, Willow necesita ir a un psicólogo, una consejera, un psiquiatra. No un novio. Puede tener un novio, nadie dice que no, pero eso no es lo que la va a sacar de su problema. Lo que la va a sacar es el apoyo de su familia y terapia. Así que no me chingen. Novio, mis huevos. 

FIN DE LOS SPOILERS

Entonces, ¿el libro tiene cosas buenas? Sí. David, en general, fue un personaje que, en el momento en el que se sincera, se convierte en un personaje más real que cualquiera en todo el libro. Y ya. No hay más, todo lo demás era un continuo rodar los ojos porque no podía creer que un tema como este se tratara con un grado de desinformación que ya parece el mío. No quiero, ni pido, cosas políticamente correctas, pido realismo e información. Si quiera que se note que abrió la wikipedia. De verdad. me conformo con poco si hablamos de juvenil. Todo es tan malo que mis estándares están por los suelos y nada los pasa

En fin, no recomiendo el libro, para nada. No es sólo un dramón. Es un dramón que transmite ideas que me parecen pésimas. Sáquenselo de la cabeza: 

Tener una pareja no te solucione los problemas. Dejen de vender esa idea y dejen de apoyarla.

6 de abril de 2015

Novia que te vea, Rosa Nissán | Reseña

Sinopsis: Si no nos tomáramos tan en serio podríamos pintar nuestra infancia, nuestra juventud como un jubiloso descubrimiento. Pero he aquí que no tenemos la capacidad nissaniana de enamoramiento, tampoco sabemos cuán cachonda es la tierra, ni oímos el lento paso del tiempo en las campanas de la iglesia, ni caminamos en los meses de lluvia en las veredas del Desierto de los Leones, porque queremos domar a los leones para poderles asestar nuestra obra. Rosa quiere que la posean y va diciendo: "Señor León, ¿sería tan amable de tomarme entre sus garras?" Con tal de que el león fuera judío los padres de Rosita estarían de acuerdo, porque el judaísmo lo traen en la médula de los huesos y a Rosita siempre la alumbraron con el candelabro de siete brazos y no vio más estrella que la de David. Hasta que pronto, y con todo y su numerosa prole, se convirtió en puras astillas de estrellas y el judaísmo fue una astilla más en el espacio sideral.

Yo aprendí de los judíos con este libro. Bueno, de los sefardí recién llegados a México desde Palestica e Israel y sabrá Dios dónde más en los años cuarenta. Al principio me daba curiosidad la manera en que estaba escrito, con muchas palabras sefardíes. Me tarde en encontrarle sentido a algunas de las largas parrafadas del abuelo de Oshinica, eso tengo que reconocerlo, porque era todo un personaje. Y no quería a su nuera, no mucho, al menos. 

En fin, la historia es el diario de Oshi, como decidí ponerle de cariño a la protagonista, que al principio no está muy convencida de eso de ser judía y después, conforme crece, lo único que quiere es evitar a toda costa el altar. No quiere vestirse de blanco y mucho menos que le encuentren novio. Hace rabiar a su mamá porque quiere seguir estudiando —y no para hasta que lo consigue—, mientras su hermano, destinado a hacerse un hombre de bien, quiere olvidarse de la carrera a la primera de cambio —lo que hace a sus padres rabiar, también—. Total como dice Oshi, si la que no quisiera estudiar fuera ella, le montaban una fiesta. 

Lo leí hace mucho y recuerdo que de más chica me daba curiosidad la vida de Oshinica. Y aunque el libro me gusta, tengo que decir que no la envidio en lo más absoluto: ella vive en una sociedad donde para la mujer conseguir marido es lo más importante. Mientras sea judío, todo bien. Su mamá no es que tenga urgencia por verla bien casada, pero no quiere verla de quedada. Y para alguien como Oshi, los veinte años son ya para las quedadas. 

El libro es, en sí, una gran crítica hacia todas aquellas costumbres que a la protagonista no le gustan o no le convencen. Todo visto desde los ojos inocentes de una niña, primero, y después desde los de una adolescente. Y como adolescente también se enamora y se dedica a besar sapos verdes. Algunos se convierten en príncipes, pero no pueden mantenerla, otros más no le agradan a la mamá. Todo lo vemos desde el punto de vista parcial de Oshinica, por supuesto, por lo que no tenemos ninguna otra opinión para contrastar, sin embargo Oshi tiene la voz fuerte y se queja: ¿por qué las mujeres no pueden aspirar a algo más que a ser fábricas de hijos?

Oshinica, aunque no parezca, me parece uno de los personajes más feministas que he visto en mi vida. De ideas claras y fuertes, pero encerrada en una sociedad. Un libro que ni se proclama feminista, ni nada por el estilo, y, aunque trata de una carrera desesperada porque Oshinica encuentre marido desde que sale de la secundaria, cumple el Test de Bechdel con creces. En serio. Quizá por eso lo recomuendo y lo releo una y otra, y otra, y otra vez. Me gustaría encontrar gente que hoy, pensara un poquito como Oshi. Nada más, para variar. 

4 de abril de 2015

Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides | Reseña

Sinopsis: En menos de un año y medio, las cinco hermanas Lisbon, adolescentes, se suicidan. Los jovencitos del barrio habían estado siempre fascinados por esas inalcanzables jovenes en flor, y veinte años después, aquellos chicos ya en la frontera de la mediana edad, intentan desentrañar el enigma de aquellas lolitas muertas que siguen fascinándolos.

Esta no es la historia de las chicas Libson. O de sus suicidios. O de los chicos que quisieron ser sus príncipes y no supieron entender el llamado de ayuda de unas chicas que la necesitaban. Esta es la historia de la decadencia de un vecindario que empezó cuando Cecilia Libson logró suicidarse. El libro está narrado por los chicos que durante la adolescencia estuvieron fascinados por las hermanas Libson, todas rubias y angelicales desde la distancia, que intentan desentrañar el misterio de los suicidios. No estoy contando ningún spoiler porque el libro empieza, justamente anticipándote lo que va a pasar. 

¿Por qué? No lo sabes y los chicos tampoco. Nadie sabe lo que ocurre dentro de la casa Libson a ciencia cierta porque llega un punto en el que nadie quiere acercarse. Los vecinos del vecindario prefieren lamentarse y ser testigos de la desgracia ajena desde la comodidad de sus sofás, comedores o cocinas. En realidad, quizá el libro pueda decepcionarte si lo que buscas es el por qué de las Libson o un análisis a su psique. El libro no es eso. El libro es la historia de chicos que vivieron adorándolas desde la distancia y nunca se atrevieron a acercarse... demasiado; es la historia de los chicos enfrentados a sus demonios y a sus recuerdos ya cerca de la mediana edad y como el suicido de las Libson sigue marcándolos.

Es la historia de un vecindario y el deterioro de una casa, que empezó con el primer suicidio. Cecilia Libson, después del primer intento de suicidio, le dice al doctor, que no cree que tenga motivos para suicidarse: "Obviamente, usted nunca ha sido una niña de trece años." Todo lo vemos desde afuera. No podemos acercarnos nunca más de lo que se acercan los chicos y de los testimonios que han conseguido a lo largo de los años. Del padre de las Libson, de la madre, una mujer conservadora que mantiene a sus hijas en una jaula imaginaria, del único novio que tuvo Lux, de los maestros y los vecinos que saben tan poco como los chicos. 


Ante todo, no hay ningún juicio. El deterioro del vecindario, de la casa Libson, la actitud conservadora de su madre, el hecho de que las haya encerrado, el poco caracter del padre, no juzgan nada. Dejan que el lector sea quien lo haga, porque los narradores simplemente analizan los hechos y los canalizan en las Libson. ¿Qué las llevo a suicidarse? Therese, Mary, Lux, Bonnie, Cecilia... Son y de hecho nunca dejan de ser un misterio

El libro parece, por momentos, el eterno preludio de otra historia, pero no hay otra historia. Sólo hay unos chicos recordando el pasado, intentando desentrañarlo, pero olvidando que la única manera de conocer los porqués de las Libson es haciéndolas que se levanten de la tumba y preguntándoselos. Cosa imposible. En si, el libro está narrado magníficamente, con un tono nostálgico y melancólico que va aumentando a cada página. Quizá el problema es que no hay un clímax real, sabemos lo que va a pasar desde el principio y el autor pudo haber aprovechado eso de mil maneras, pero realmente no lo logró. De los personajes no puedo hablar porque los narradores hablan como un todo y los pocos personajes bien definidos son apenas dibujados desde los ojos de nuestros narradores, 

¿Recomendado? Absolutamente sí. Tiene sus altas y sus bajas, yo le daría un 2.5/5 cuantitativamente... pero bueno, no me gusta calificar los libros con un frío número, siempre prefiero que lean la reseña y se hagan su propia opinión valorando los puntos que elijo mostrar del libro.

2 de abril de 2015

La naranja mecánica, de Anthony Burgess | Reseña

"¡¡POR FIN LO ACABASTE!!"
- Todo el mundo (el 10 de febrero de 2015, que es el día que estoy escribiendo esto)

"Estaba en el currently-reading desde 2013, carajo"
- Goodreads.

Sinopsis: La naranja mecánica es tan brillante, transgresora e influyente hoy como cuando fue publicada por primera vez, hace ahora cincuenta años. Una horripilante visión del futuro escrita en su fantástico lenguaje inventado que se convirtió en un clásico de la literatura moderna, así como en la base para la polémica película de Stanley Kubrick. El nadsat-adolescente Alex y sus tres drugos-amigos viven en un mundo de crueldad y destrucción. Alex tiene los principales atributos humanos: amor a la agresión, amor al lenguaje, amor a la belleza. Pero es joven y no ha entendido aún la verdadera importancia de la libertad, la que disfruta de un modo violento. En cierto sentido vive en el Edén, y sólo cuando cae (como en verdad le ocurre, desde una ventana) parece capaz de llegar a transformarse en un verdadero ser humano.

Parezca lo que parezca, que me haya tardado la eternidad en leerlo no lo hace malo. Simplemente dice que soy una persona sumamente olvidadiza... Nah, es que el libro estaba en mi iPad y me daba paja leerlo allí y no en el kindle porque me dolían los ojos. Debo ser la reina de las excusas. En fin, ¿qué tengo que decir de este libro? Al principio el hecho de que la mitad de las palabras fueran desconosidas me daba dolor de cabeza, pero después de la página 5 te acostumbras o has inferido el significado de todo. O has corrido al glosario nadsat- español y todo vuelve a ser claro.

El nadsat es un dialécto creado por el propio escritor que, según lo que googleé por allí, tiene raíces eslavas. Palabras desconosidas como Drugo, Cala, Pe y Me, moloco o joroschó nos acompañan todas las páginas. Y, o te las aprendes, o mueres intentando leer el libro. Quizá por eso no me atrevería a recomendarle este libro a cualquier persona, pero yo tengo que reconocer que es maravilloso, que juega con la lingüistica y exprime el lenguaje. Quien lo tradujo es un genio, también. 

Pasando a la trama, la podríamos dividir en tres partes: la primera en la que Alex y sus drugos practican la ultraviolencia, la segunda, cuando Alex está en la staja (prisión estatal) y la parte final, cuando al parecer ha encontrado una cura a la maldad. ¿Cura a la maldad? ¿A la violencia? ¿Eso existe? Y aunque existiera, parece decir el autor, ¿es algo válido? ¿Seguiríamos siendo los mismos aún con la violencia anulada de nuestro ser? Sobre cuestiones morales no resuelve absolutamente nada, eso sí, salvo quizá un poco al final. Lo que decidas creer sobre Alex o no, es tu asunto, como quien dice. Es una persona detestable, pero un personaje absolutamente bien construido. Además de todo eso, es un increíble narrador. Carismático, por sobre todo.


A mí el libro me ha gustado, así, llanamente. No le metería entre mis favoritos, pero apreció el valor que tiene. Como literatura distópica prefiero a otros, como Orwell, pero la ultraviolencia de Burgess tiene lo suyo. Ese sistema que no busca ser perfecto, pero sí experimenta con los presos siempre y cuando ellos accedan. ¿Y quien no accede, si le dicen que saldrá de la staja en menos tiempo (mucho menos tiempo)? Además, entre fanáticos y detractores del sistema, ninguno es bueno. Como quien dice, ellos buscan lo que quieren, se aprovechan de lo que quieren, y los demás que se vayan a chingar a su puta madre...

Sí, me gustó el libro, la verdad. ¿Lo recomiendo? Con reservas, sí. Si quieren meterse de lleno en la forma de narra de Burgess, si no les desagradan las escenas fuertes y si les llama la atención.