30 de noviembre de 2015

Recuento de los daños | Noviembre 2015

Bueno, noviembre fue, de nuevo, un mes fructífero. Tanto para escribir, como para leer y hasta ver series. Estoy orgullosa de ello. La tarea que tengo pendiente para mañana, no. Bueno, este mes leí bastante, otra vez, lo que me está dejando bastante atrasada con las reseñas, pero espero ponerme al corriente esta semana ya por fin. Para los que tengan curiosidad, no, no acabé el NaNoWriMo. Aun pienso escribir hoy un poco más, pero dudo hacer 25K palabras para hoy a las doce de la noche, así que ni modo. De todos modos, la verdad es que disfruté y que seguiré escribiendo hasta acabar lo que estaba escribiendo. Al fin y al cabo, voy justo en la mitad. 

La peste, Albert Camus


Bueno, esto fue lo que salió en el Club de Lectura del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black, así que lo leí con mucho gusto (aunque no me ayudó a tachar otro nombre de mi lista de premios Nobel, yo ya había leído a Camus antes, con El extranjero, libro que adoro y que leería mil veces más si es necesario). Me gustó mucho y tengo pendiente la reseña, pero creo que seguirá así un tiempo más. Hay cosas de ese libro que todavía necesito acabar de digerir por lo complicado que puede volverse un tema tan simple. Hay una parte, en especial, que llama la atención al principio, en donde se habla de la separación de las familias y los amantes por el cierre de la ciudad y de como, en cierto modo, son esas las personas más afortunadas porque tienen algo a lo que aferrarse para no caer en la desesperanza. 

The Thing About Jellyfish, Ali Benjamin


Un libro mono, no para cambiar la vida (lamentablemente), pero sí muy interesante, con protagonistas muy sólidos y una historia más o menos que se mantiene y no pierde ni el ritmo, ni el sentido en ningún momento. La protagonista está decidida a no hablar después de perder a su mejor amiga, que se ahogó. Apenas tiene doce años y nadie la quiere particularmente en la secundaria a la que va. Además, el hecho de que no hable más que lo imprescindible no le ayuda mucho. Es un libro sobre el duelo, la pérdida, la culpa y las despedidas que, además, tiene una gran cantidad de medusas y me recuerda a una película un poco cliché de Hollywood. Es un buen libro, pero no diría que algo increíble o que me haya cambiado la vida.

A Little Life, Hanya Yanagihara


Este libro es maravilloso (o muy macabro, según el punto en el que se mire). Es un tocho de casi ochocientas páginas más o menos (yo lo leí en el kindle y eso fue lo que calculó) que habla de la vida de cuatro neoyorkinos a lo largo de sus veintes y sus treintas y sus cuarentas y más allá. Toca temas muy complicados y no aptos para los sensibles pero creo que, de entre los clichés, lo hace bien y con mucho respeto; no busca ser políticamente correcta, así que no esconde los temas o tiene pelos en la lengua, pero tampoco le falta sensibilidad a la hora de tratarlos. La autora no se toca el corazón con ninguno de sus personajes y es una experta en el maltrato personajil y es por eso que creo que la mayor virtud del libro es que sus personajes no necesitan darte lástima para que los aprecies.

La reina roja, Victoria Aveyard


Peor libro del mes. Sin dudarlo ni un tantito. Hubo otros flojos, aburridos, quizá que no cumplían su cometido o que no acabaron de cuajarme, pero esto fue lo peor. Primera nota para las editoriales: necesitan un buen corrector de estilo y si no lo tienen, por favor, ni publiquen cosas. Este libro es divertidísimo si lo ves con ojos de que sabes que vas a leer una porquería, porque de otro modo no hay manera de disfrutarlo. Personajes planos, narración con errores básicos de puntuación, trama inconsistente, un núcleo que cambia cada dos páginas y no se sostiene. Además de que parece ser un mal refrito entre otros libros de actualidad. Y es un mal refrito. (Y tener una nula edición. No porque tengan las ventas aseguradas pueden hacer una edición con las patas).

Fates and Furies, Lauren Groff


Este libro está entre los mejores del año en Amazon. Creo yo que incluso es calificado el mejor del año y aunque para mí no merece semejante honor, no voy a decir que es un libro malo. De hecho, me pareció un libro magistral. Muy entretenido, muy poético y con personajes muy interesantes. Llama la atención especialmente el marido, un hombre que tiene la firme idea de que las mujeres son menos creativas (o no tan creativas) porque tienen hijos y en eso gastan su creatividad. Majestuosa la reacción de su mujer, que ha elegido no tener hijos, cuando le salen con eso. En fin, que el hombre ama a Mathilde (y ella lo ama a él), pero tienen unas ideas idiotas una vez cada tanto (y lo mejor es que la autora no lo justifica, la historia no lo justifica y el resto de los personajes no lo justifican). 

Trigger Warning, Neil Gaiman


Yo nunca nunca había leído a Neil Gaiman. Lo sé, es una confesión complicada. Había visto la película de Coraline y el capítulo al que le había escrito el guion de Doctor Who (The Doctor's Wife, muy de su estilo), pero no había leído nada, absolutamente nada de él. Así que cuando lo vi nominado en los Goodreads Choice Awards con esta antología de relatos creepys y no tan creepys decidí que tenía que remediar el asunto y me puse a leer. Realmente Neil Gaiman sabe contar historias, de eso no hay duda. Y en este libro hay poemas, hay historias fantásticas, historias que más parecen de terror y hasta una historia de Doctor Who que fue tan buena que hasta le perdoné que fuera con el Onceavo Doctor y Amy Pond (no, no me gusta Amy Pond). 

Our Souls at Night, Kent Haruf


Me llamaba por la premisa. La gente mayor no suele protagonizar muchos libros y mucho menos llegar a ser reconocidos como los mejores del año, aunque sea en Goodreads. Pero este libro es un cliché sobre la gente mayor y no me gustó del todo. Sí, retrata la cruel realidad de cómo los hijos o los jóvenes ven como inmoral que sus padres o sus abuelos vuelvan a tener una relación romántica después de viudos, lo cual hace al libro un libro con una trama frustrante por momentos y que te hace pensar en ese sentido, pero en todo lo demás le faltaron... no sé, ganas, emoción, trama, núcleo, ¡personajes bien construidos! ¡Algo! Un libro ni bueno, ni malo, sólo un poco insulso, que seguramente no recordaré demasiado.

Dido para Eneas, María García Esperón


¡Por fin leí el libro nuevo de María García Esperón! Es una de mis autoras favoritas, claro que sí, y este libro es aun más pequeño que los dos últimos. Narra la historia de Dido, reina de Cártago, que huyó de Fenicia de su hermano y se topó con Eneas en el camino, sobreviviente de la guerra de Troya (ese niño con cara de imbécil al que, en la pésima adaptación de Troya, Paris le da su espada), que tiene que fundar una ciudad por designio de los dioses. Dido se interpone en su camino. Si ya saben como acabó la historia (yo sí, desde hace mucho tiempo), probablemente se pregunten como una historia tan triste puede ser una historia de amor tan hermosa, pero les juro que vale la pena. 

Higiene del asesino, Amelie Nothomb


No sé si una de mis autoras favoritas, pero sí va camino a convertirse en una. Higiene del asesino es el segundo de sus libros no autobiográficos que leo. Hasta ahora, uno de los mejores. El humor de Nothomb es especial, no es de esas cosas con las que te vayas a reír demasiado y todo el tiempo, pero no hay duda de que tiene un sentido del humor increíble. Su protagonista, un escritor que nunca ha concedido entrevistas, disfruta mareando a los pobres periodistas, odia a todas las mujeres porque son lo más feo de la creación, está convencido de que nadie lo lee porque deberían suicidarse si lo leyeran de verdad. Para acabar, es obeso mórbido y odia las preguntas sobre su infancia. Si quieren saber por qué el libro se llama Higiene del asesino, deberán leerlo. Vale la pena.  

Coraline, Neil Gaiman


Pues bien, tenía que seguir leyendo a Gaiman después de lo que me había gustado su otro libro así que decidí continuar por Coraline porque ya había visto la película y conocía la historia. Los cambios son muchos, pero la esencia es la misma, aunque yo misma me sorprendí de que la atmósfera en el libro es aún más oscura, pues la película ya me parecía demasiado disturbing. Neil Gaiman cuenta una historia que no es muy para niños en un libro juvenil y lo hace perfectamente. Me encantó y después de ese libro decidí que seguiría leyendo a Gaiman porque Coraline era impresionante. Los personajes extravagantes y el terror que causa La Otra Madre se sienten y Gaiman ni siquiera tiene necesidad de adornar sus libros con una prosa recargada.

El libro del cementerio, Neil Gaiman


Esto ya fue una casualidad, porque no me gusta mucho leer muchos libros de un mismo autor muy seguidos o siento que acabo saturada. El libro del cementerio es bueno, de eso no me quedó duda, pero creo que lo hubiera disfrutado más tras un descanso, así que lo releeré cuando no tenga a Gaiman en todas partes. La atmósfera también es extraña, un poco retorcida, pero creo que este libro si es mucho más infantil y juvenil que Coraline. También tiene lo suyo, claro, si no, no sería un libro de Gaiman. Además de que la trama es muy original: un niño sobrevivió a un asesinato múltiple y ahora es ciudadano honorífico del cementerio. Lo crían los fantasmas, le enseñan todo lo que necesita saber (excepto a relacionarse con los vivos) y lo cuidan.

Colaboraciones




24 de noviembre de 2015

Arte Literario | Book Tag

Bueno, vi este Book Tag en El rincón de Chincla y como había tantas pinturas que me gustaban, decidí hacerlo. Siemre he dicho que, si para algo sirven los Book Tags es para recomendar libros o no recomendarlos, además de para entretenerse un rato y que cada quien exprese su opinión. Así que, ¡empezamos!

El beso


Libro cuyos protagonistas mantengan una historia de amor o amistad complicada


La historia entre Pig y Violetta, de Diablo Guardián, entra en historia de amor y de amistad, además de que, gracias a las personalidades de los dos, es bastante complicada. Pig es el Diablo Guardián de Violetta y Violetta... bueno, es Violetta. Nunca me voy a cansar de recomendar este libro
"Me voy a los extremos todo el tiempo. A veces te maldigo tanto que hasta rezo para que te vaya mal. 'Virgen Santísima, que le amputen un brazo a ese Hijo de la Chingada'. Y otras estoy rezando para que me llames y me saques de aquí y nos vayamos a cualquier pinche nowhere a volvernos una feliz pareja de nobodies. Pero el resto del tiempo trato de no pensar en nada. más que en mí."
(Xavier Velasco, Diablo Guardián).

Guernica


Libro que narre una historia dura


El cuento de la criada narra una historia muy dura, especialmente para las mujeres. Las criadas, que son mujeres fértiles, han sido degradadas al simple papel de progenitoras. Y además, el hijo que cargan en sus vientres no es suyo, nunca es suyo. Lo han perdido todo, absolutamente, hasta el nombre; esta es la historia de Defred, de los tiempos de antes, de su hija, la que perdió y de su esposo, al que mataron. 
"My name isn't Offred, I have another name, which nobody uses now because it's forbidden. I tell myself it doesn't matter, your name is like your telephone number, useful only to others; but what I tell myself is wrong, it does matter. I keep the knowledge of this name like something hidden, some treasure I'll come back to dig up, one day. I think of this name as buried. This name has an aura around it, like an amulet, some charm that's survived from an unimaginably distant past. I lie in my single bed at night, with my eyes closed, and the name floats there behind my eyes, not quite within reach, shining in the dark."
(Margaret Atwood, El cuento de la criada)

La libertad guiando al pueblo


Un libro que trate de una revolución y gente luchando por su voluntad


Creo que Rebelión en la Granja, de George Orwell, es el ejemplo perfecto. Es, además, narrada con animales, la historia de la revolución rusa tal como Orwell la vio y como fue una lucha que empezó a degenerar muy pronto. Este es un libro muy cortito, pero recomendable. 

El grito


Libro que no te haga gustado nada y te haya hecho querer gritar


Si creen que he tratado a los libros mal en mis reseñas, todavía no han oído lo que pienso de Evermore. Lamentablemente la reseña la hice cuando no era tan crítica, así que sólo critica los aspectos más superficiales del libro, pero este libro de Alyson Noël me hizo querer gritar muchísimo. Publican eso y no me publican a mí. Vamos, que yo puedo cagar una historia con más sentido.

La joven de la perla


Libro con una historia cargada de tópicos


¿A qué no se lo esperaban? Bueno, me podrán decir que el tema de Fangirl en sí es original (no puedo negarlo), pero, ¿de qué sirve tratar un tema original con personajes tan típicos? Cath no pasa de ser la "fangirl que escribe fanfics" típica, tímica, que se cree superiormente moral por leer, famosa, que no representa ni al 1% de la población que conozco en fanfiction.net. Y su hermana Wren es una fiestera típica, y el galán también y vamos... cargado de clichés hasta el infinito.

La persistencia de la memoria


Libro del que no recuerdes absolutamente nada


Sólo recuendo que La probabilidad estadística del amor a primera vista es malo, que su narración es plana y que no se lo recomiendo a nadie. No me pregunten ni por los nombres de los protagonistas.

La gioconda


Libro que tras leerlo no sabes si te ha gustado o no


Kundera y yo tenemos una relación complicada. Más si hablamos de este libro, La insoportable levedad del ser. Al día de hoy, admito que tras leerlo, es un libro que me marcó y con el que no estoy en total desacuerdo, pero tampoco completamente de acuerdo. En todo caso, reconozco que sería interesante intentar entender más a Kundera y seguir formándome mi opinión sobre él.
"El amor empieza por una metafora. Dicho de otro modo; el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética"
(Milan Kundera, La insoportable levedad del ser).

Las meninas



Libro en el que te hayas perdido por la complejidad de la historia o una narración confusa



A pesar de haberme perdido en La región más transparente, el día de hoy es uno de mis libros favoritos y uno de esos libros que creo que todos los mexicanos deben leer al menos una vez en su vida. Ixca Cienfuegos como narrador y todos los personajes que se entrelazan en el México posterior a la Revolución Mexicana no tienen desperdicio. Eso sí, las primeras ochenta páginas son más confusas que el árbol genealógico de los Buendía.

La noche estrellada



Libro que te gustó tanto que te quedaste hasta altas horas de la noche leyendo



En mi casa pueden certificarlo: el día que leí Cien años de soledad dormí menos de dos horas. Así que lo único que puedo agregar a todo lo que ya se ha dicho sobre este maravilloso libro es... ¡léanlo! ¡No se van a arrepentir! (Y si se arrepienten me lo pueden lanzar a la cabeza) 


22 de noviembre de 2015

#NaNoWriMo2015: Por qué escribo


En vez de estar escribiendo para el NaNoWriMo que es lo que debería estar haciendo ahora mismo, voy a contarles una historia de amor, probablemente una aburrida, pero la más importante para mí. Esta historia de amor se remonta a cuando yo tenía cinco años, casi seis, y, como mi madre se empeña en recordarme cada que le enseño lo que le escribo, yo escribía la palabra "hada" como "ada" y le plagaba las historias a Walt Disney. ¿Ya adivinaron que historia es? Si la historia de por qué escribo, o en otras palabras, la historia de por qué me enamoré de escribir.

En la primaria teníamos un cuaderno donde podíamos escribir historias o podíamos usarlo como diario; la maestra no lo leía, sólo revisaba que, de hecho, hubiéramos llenado muchas páginas. La cruda realidad es que era el cuaderno de música, pero jamás tuvimos clase de música ese año, así que nadie sabía exactamente en qué utilizar un cuaderno que ya nos habían pedido (al menos, ese, porque el de los pentagramas se quedó sin usar un año entero). La mayoría de los niños tenían problemas para decidir que escribir y se pasaban media vida pensando y dos minutos escribiendo. "Pero maestra, es que no hice nada interesante el fin de semana", "Maestra, no sé que escribir", "Maestra, ¿cómo se escribe un cuento?" A mí me parecía curioso porque yo llenaba las páginas sin ningún esfuerzo con una historia malísima que era un plagio descarado de la bella durmiente (con "adas madrinas" en vez de "hadas madrinas"); cuando terminé esa historia, plagié a Blancanieves y cuando acabé esa, plagié La bella y la bestia, y luego la de la princesa a la que su madrastra echaba de casa y convertía a sus hermanos en cisnes, y después a Barba Azul, y prácticamente toda historia de Hans Christian Andersen, los hermanos Grimm o Perrault ya hubieran escrito antes.

Lo sé, yo era la original andante. Nunca la acabé, porque la princesa de turno siempre se casa, era feliz para siempre, comía perdices y tenía una hija que continuaba con la historia. A mis seis años yo había visto muchas películas y leído muchos cuentos clásicos y no se me ocurría que, para empezar, el destino de una princesa pudiera ser diferente. Lo cierto es que las primeras lecturas influyeron mucho a la hora de escribir mis primeras historias. Después recuerdo que vi Aladino y escribí una historia que estaba ambientada en una mezcla de la India y Arabia. Y así con cada cosa que veía o leía.

Esa era mi letra. Y ese es un pedazo del plagio de HP
Por ese entonces, se me ocurrió que yo podría escribir algo como Harry Potter. Lo sé. Magnífica idea. Yo tenía creo que doce años e iba a cumplir trece. Mi protagonista era una chica de cabello negro, ojos oscuros y se llamaba Anne Garrew. La historia estaba ambientada en México y como a mí se me ocurrió tener personajes llamados Anne, William, Patrice, Paulette, Renée, etcétera todavía no lo entiendo. La historia era pésima en todo sentido. Sin embargo, por ese entonces, cuando yo estaba a punto de tirar la toalla con la historia leí El Disco del Tiempo de María García Esperón, que en un momento se convirtió en uno de mis libros favoritos por aquel entonces y decidí ponerlo entre mis libros favoritos en Hi5 (sí, niños, por ese entonces la gente usaba esa red social del averno).


María García Esperón y mi madre fueron las primeras personas que me apoyaron para que siguiera escribiendo. Mi madre sabía que mi historia era mala. María no sé, probablemente. Yo escribía francamente mal, tan mal que Crepúsculo al lado parece una comparación; y tantito peor: decidí inmortalizar mis obras en el internet. Sin embargo, tenía doce años y era obvio que no iba a vomitar un premio Nobel escribiendo mi primera novela o mis primeros cuentos. Desde entonces estoy enamorada perdidamente de la escritura, de lo que puedes crear sólo con palabras, de ponerles cara, rostro y forma a las historias que hay en mi cabeza.

Es eso. Por eso escribo. Por amor.

Escribo para evadirme o para contar realidades necesarias. Para tratar temas simples o complejos. Escribo porque, para mí, escribir es como respirar: no concibo mi existencia sin esa actividad diaria (o casi diaria). A lo largo del tiempo he animado a muchas personas a escribir y muchas me han animado a no dejarlo jamás. Todavía recuerdo a mi maestra de español de secundaria quitándome las hojas que escribía en clase en vez de hacer los apuntes y devolvérmelas días después diciéndome que por favor no lo hiciera en clase, pero que conocía un concurso de cuento y que podía participar (perdí). Recuerdo que mis amigos siempre leyeron lo que yo escribía, unos con más interés que otros. Nunca he tenido ese problema de separar mis dos identidades, la que escribe y la que no. Amo escribir y amo decírselo al mundo.

Así que ya que estoy en el desesperado intento de escribir 50,000 palabras en un mes, y seguir escribiendo miles de historias después de eso, vine a contarles esta historia y, de paso, a decirles, que sólo necesitan un empujón para empezar la historia que siempre han querido.


20 de noviembre de 2015

Letras mexicanas: recomendaciones de libros

San Miguel de Allende, Guanajuato.
Hoy es 20 de Noviembre, la causa de que haya niños nombrados Aniv de la Rev (por favor, ya no le pongan a sus hijos lo que viene en los calendarios), el Aniversario de la Revolución. En realidad nadie se pone de acuerdo en exactamente para qué demonios sirvió la Revolución viéndola con una perspectiva de 115 años y yo no soy una experta en el tema (lo mío es la conquista y lo pre hispánico, por favor), pero aprovechando que algunos se acuerdan de sacar lo patriótico que les quedó de Septiembre, yo traigo... ¡libros mexicanos! Y quiero hacer la aclaración de que estos no son sólo libros escritos por mexicanos, sino libros que, además, hablan de México de alguna u otra manera. Unos quizá más directo que otros, pero todos con una atmósfera mexicana. 

El llano en llamas, Juan Rulfo


Me costó mucho escoger entre este libro y Pedro Páramo, porque los dos son maravillosos, los dos se merecen estar entre mis recomendaciones, pero no quería repetir autor. Así que fue esta gran colección de historias lo que finalmente acabé eligiendo. Según mi papá, Juan Rulfo es el mejor escritor mexicano que existe. Yo discrepo, diciendo que hay muchos maravillosos y que todavía faltan muchos por surgir, pero admito que Rulfo, pese a tener tan poca obra, es muy diferente a cualquier otra cosa que yo haya leído en toda mi vida. Rulfo suele concentrarse en la vida en el campo y en las pequeñas y grandes desgracias que le acontecen a los campesinos y suele hacerlo muy bien; tiene una maestría increíble para hablar de la desgracia sin tapujos y hacerla cercana, nuestra, real y tangible.

Ojos llenos de sombra, Raquel Castro


¿Saben por qué compré este libro? Porque quería comprar una antología de cuentos de terror de Gran Angular y un comic que publicó SM y había una oferta del 3x2. Así que este fue el libro que acabó en mis manos porque la sinopsis se veía interesante. Ojos llenos de sombra habla de un montón de mundos que me suenan lejanos y transcurren en la misma ciudad en la que vivo. El mundo de la onda gótica, la música y la música gótica, todo aderezado con referencias a videojuegos porque la protagonista, hija de un papá bastante friki, carga con el nombre de Atari (y sus hermanos son Luis y Mario). Es un libro bastante fresco, que habla de descubrir quién eres, lo qué quieres y siempre anteponer tus deseos y tu futuro a lo que otras personas quieren o esperan de ti. 

Copo de algodón, Maria García Esperón


Por supuesto, si hablamos de libros que representen a México, este tiene que estar presente. ¿Por qué? Habla de mi época preferida de la historia mexicana: los últimos días del imperio Azteca (uno de los imperios más grandes y majestuosos que ha visto el mundo, pero también uno de los más sangrientos) y la llegada de Hernán Cortés a Tenochtitlan. Creo que cuando hablamos de este tema se tienden a hacer juicios a ambos lados sin entender el momento o el lugar en el que todo ocurría y este libro nos permite visitarlo todo desde los ojos de una niña, la hija de Moctezuma Xoyocotzin, esposa de Cuitlahuac y después Cuauhtémoc, los últimos tlatoanis de los Aztecas. Creo que cuando hablamos de los Aztecas debemos reconocer su nobleza, su tolerancia y su destreza como guerreros sin olvidar que eran un pueblo sangriento y que, frente a los españoles, se quedaban cortos como estrategas. Siempre he creído que, como parte de un país que todavía vive a la sombra de una conquista que aconteció hace quinientos años, entender esa parte de nuestra historia es fundamental y una de las cosas que me gustan de María es que se las arregla para hacerlo en un libro infantil, ilustrado, precioso, y desde los ojos de una niña. 

Vivir la vida, Sara Sefcovich


¿Qué es vivir la vida sino una sucesión de absurdos y de conversaciones y de cosas y de viajes y de amigos que vienen y van y de bodas? Me acabo de inventar esa frase, pero a E. Susaba M. de Lara viuda de Reyes Luján y de la Vega y la Vega, le queda perfecta. E, porque le dio la gana llamarse Elsa, como su ídola, Susana porque así tuvieron a bien bautizarla sus papás, M. de Lara porque decidió no usar el apellido de su padre y honrar el de su madre. Viuda de Reyés Luján porque aunque ese marido no este muerto, como si lo estuviera y vuida de la Vega y la Vega porque ese sí de verdad se murió. Este libro es delirante. La protagonista no es que sea tonta, es que es ingenua, es que vive la vida a su manera. Va de un lado a otro y un día se rapa y al otro sale con la cabeza metida en una bolsa de papel a la calle por vergüenza. Tiene tres hijos de los cuales uno de la habla como si le hablara al aire, otra odia a todo el mundo y el otro tiene la decencia de mostrarse amable. Un marido que mejor si estuviera muerto y otro que de verás lo está (con viudo incluido). Este libro es maravilloso y si no les interesa con la parrafada que me acabo de echar, ya no sé como verdérselos.

La región más transparente, Carlos Fuentes


Si hablamos de la revolución, este libro es casi obligado. Casi, porque me costó muchas neuronas agarrarle el gusto y entender el delirio que supone sin perderme entre sus páginas. Y antes de que me ponga muy poética, porque es a lo que me inspira este libro, quiero decirles que no habla de la Revolución, sino del México post revolucionario, cuando los caudillos empezaban a desaparecer y las consecuencias, para bien o para mal, empezaban a hacerse tangibles. Este es un libro costumbrista que siempre me pareció honesto de una manera muy cruda, pero también con cierta esperanza. Porque, qué le vamos a hacer, aquí nos tocó vivir, en la región más transparente del aire. 

Sólo quise poner cinco y creo que dejé muchas cosas fuera, Haré otra edición cuando menos lo esperen, porque faltan M. B. Brozón, Elena Poniatowska, Toño Malpica, Benito Taibo, hasta Ángeles Mastretta, José Emilio Pacheco, Élmer Mendoza, Octavio Paz, Fransisco Hinojosa y todos esos nombres que no caben en sólo cinco recomendaciones. 

Exceptuando la primera foto, que me encontré en internet, todo el resto son mías; sí, esos son mis ejemplares, así de manoseados, así de usados, así de viejos. Porque un libro no es un objeto de culto, sino un libro es para abrirse, leerse, manosearse, usarse, rayarse, destruirse, cuidarse o no cuidarse. Esos son mis libros y siempre he estado orgullosa de ellos. 

18 de noviembre de 2015

A Little Life, Hanya Yanagihara | Reseña


Sinopsis: When four classmates from a small Massachusetts college move to New York to make their way, they're broke, adrift, and buoyed only by their friendship and ambition. There is kind, handsome Willem, an aspiring actor; JB, a quick-witted, sometimes cruel Brooklyn-born painter seeking entry to the art world; Malcolm, a frustrated architect at a prominent firm; and withdrawn, brilliant, enigmatic Jude, who serves as their center of gravity. Over the decades, their relationships deepen and darken, tinged by addiction, success, and pride. Yet their greatest challenge, each comes to realize, is Jude himself, by midlife a terrifyingly talented litigator yet an increasingly broken man, his mind and body scarred by an unspeakable childhood, and haunted by what he fears is a degree of trauma that he’ll not only be unable to overcome—but that will define his life forever.


Alguien me recomendó este libro pero se olvidó de advertirme que me iba a romper el corazón en un millón de pedazos y que era demasiado triste. Aunque desde que vi la portada y leí la sinopsis supe que, de alguna manera, mi kokoro se iba a romper en mil pedazos y yo iba a necesitar cajas enteras de kleenex y tuve razón: Hanya Yanagihara deja a cualquier otro autor de ficción que yo conozca como un amateur en esto del maltrato personajil. Y créanme, no estoy exagerando, aunque me gustaría. No sé exactamente dónde empezar al reseña ni como hacerle justicia a este libro en sus partes buenas, malas, no tan malas, no tan buenas y regulares. Era obvio que en poco más de 800 páginas (según lo que calculo mi kindle) me iba a encontrar de todo. Absolutamente de todo.

Un mejor título, evidentemente
Bueno, voy a empezar por decirles que el mérito de este libro no es la tragedia o que nos ponga en modo demasiado sentimental. En general un libro que apela a mi ternura o a mis sentimientos por medio de la tragedia sin ninguna otra cualidad no es lo que yo consideraría un buen libro. Aquí ocurren muchas cosas malas, más de las que deberían estar permitidas en la vida de cualquier persona, pero el libro no es solamente eso y no sé si busca conmoverme o si simplemente es algo que me ocurre porque empatizo con los personajes.

Es una novela complicada por los temas que trata y creo que, inexactitudes a un lado, lo hace con bastante respeto. Desde la violencia en las relaciones de pareja, familias rotas, abuso y otras tantas cosas, todo está tratado con respeto, pero nada de manera políticamente correcta. Para la autora y sus personajes, todo simplemente, es. No le hace juicios morales a sus personajes, pero ellos sí que lo hacen, intentan convencerse de que lo que hacen es correcto, aunque esté mal, porque sienten que no pueden hacer nada más o, dadas sus circunstancias, creen que es lo mejor que pueden esperar. Así que sí, los personajes están construidos de manera increíble, con contradicciones humanas, errores humanos y sentimientos. Como diría alguien que conozco: son personajes tridimensionales, nada de cosas planas como alas de mariposa (mis comparaciones se vuelven peores día a día).

Hanya Yanagihara
A primera vista no me parece que sea un libro sobre la admistad, aunque esta juega un papel muy importante. Willem, Jude, JB y Malcom forman un grupo de cuatro bastante variado que se conocen desde la universidad y que están unidos simplemente porque fueron compañeros de cuarto. Nunca tenemos una explicación clara de por qué siguen siendo amigos tantos años después, pero podemos intuir ese por qué en la manera que tienen de preocuparse por los demás. He leído que se ha vendido como la novela gay o LGBTI+ o lo que quieran del año, pero creo que va mucho más allá de eso y que, en cierto modo es una clasificación equivocada (pero sí, hay gays y bisexuales y sabrá dios qué).

Jude es el pivote que une a todos los demás y que, en sí, une toda la historia. En el camino conocemos los problemas de JB, los dilemas de Malcom y la vida de Harold, un antiguo profesor de Jude, pero en general, la historia se la roba Jude y, por supuesto, la manera en que Willem se mueve en torno a él. Jude puede ser un personaje cansado (de hecho, les aseguro que si beben un trago cada que Jude dice "I'm sorry" o se disculpa de alguna manera, acaban con coma etílico... pero es un drinking game muy cruel. No lo hagan). También puede ser muy difícil empatizar con él, es cerrado, privado, miedoso y siempre tiende a pensar que va a pasar lo peor.

Todo eso tiene una explicación, claro, y desde que Hanya deja ver las primeras pistas uno se puede pasar todo el tiempo preguntándose cómo pasaron en realidad las cosas. Sin embargo, que yo les diga que todo tiene una explicación no los va a hacer mágicamente leer el libro o seguir si en determinado momento resulta ser un libro aburrido. Pero la manera de contar las historias, la manera en que los personajes nos muestran su personalidad no es en absoluto aburrida y nos deja las incógnitas suficientes como para preguntar qué pasa después, pero no para no tener ni idea de a qué demonios nos estamos enfrentado.

Yo, leyendo el libro. Todas las páginas
Pasando a cosas más técnicas... pues este es el primer libro de este grueso que leo en inglés. He de decir que a mí no me pareció complicado, pero ya tengo bastante práctica y soy más o menos un C1 en inglés (según la página de Cambridge porque aun no me digno a hacer el examen). Y como yo no puedo evaluar mucho la prosa en inglés (a menos de que sea plana cual sabana), pues diremos que está bonito y conmovedor. Yo me lavo las manos.

Hay cosas sacrificadas for the sake of the story, como la explicación detallada de como llegan a ser ricos, existosos o simplemente por qué les va bien en la vida a veces y a veces mal. Creo que la vida es así y son cosas que pasan. Podría decirles que en realidad este libro es una gran suma de tragedias, pero no es cierto. Sí hay una gran cantidad de desgracias y cosas tristes, pero también hay cosas buenas y, si nos ponemos a pensar, quizá las cosas malas siempre resaltan más por su propia naturaleza, pero en toda una gran cantidad de desgracias y en una vida difícil, de verdad hay momentos felices. 
Why wasn’t friendship as good as a relationship? Why wasn’t it even better? It was two people who remained together, day after day, bound not by sex or physical attraction or money or children or property, but only by the shared agreement to keep going, the mutual dedication to a union that could never be codified

Hay un detalle que creo que vale la pena mencionar y que me llamó mucho la atención: la historia tiene cierto aire atemporal, puesto que nunca se mencionan acontecimientos reales o personas reales. El único contacto que tenemos con la sociedad en general es Willem, sus películas (con nombres terribles en la mayoría de los casos), los premios, las exposiciones de JB y los libros que publica Harold. No hay una rango de años entre los que ocurra la historia, puesto que nunca es mencionado, pero tenemos computadoras, televisiones, celulares e internet. Creo que el aire atemporal de la historia le da algo especial y además nos hace más fácil seguir la vida de los personajes durante más de veinte años.

¿Recomiendo este libro? Claro que sí. Sé que quizá no a todo el mundo le guste, porque no es un libro fácil, o sencillo, pero creo que es una buena historia y que vale la pena leerla. 

16 de noviembre de 2015

Como (no) escribir una distopía

¡Hola! Yo, dando las fórmulas para el éxito y la riqueza inmediatos, me deberían dar un premio por eso. Bueno, si no les convenció lo de hacerse ricos con una novela romántica, vengo a hablarles ahora de otro género que ha tomando mucha fuerza en los últimos tiempos, sobre todo entre los libros dirigidos a los jóvenes: la distopía. Desde que Suzanne Collins publicó Los juegos del hambre no dejan de brotar distopías buenas y malas (más malas que buenas) como una plaga y la mayoría vienen cargadas de los mismos tópicos que la primera. Así que les traigo la receta de cocina para publicar un libro de esos, vamos, el instructivo que siempre necesitaron. ¿Listos? La única advertencia es que, obviamente, tu dignidad se verá bastante herida en el proceso


1. Necesitas un mundo distópico, mientras más cruel y más segregado mejor. No vas a meter una rebelión en un mundo en el que todos viven felices, ¿no? Tiene que funcionar política y socialmente... o eso dicen. La verdad es que si no tiene justificación tampoco importa, la gente lee igual. ¿Además quienes son los ñoños que se ponen a analizar un libro desde esos puntos de vista? Bueno, necesitas entonces a dos grupos en los que vas a dividir a tus personajes: los privilegiados, en general materialistas y superficiales de manual. Por alguna extraña razón son todos guapos o extravagantes; después van los no privilegiados, los jodidos, los que le hacen el trabajo a los primeros, se mueren de hambre y están oprimidos. No hay mucho que decir sobre ellos, salvo que casi todos son buenas personas mágicamente. Obviamente, los dos grupos viven divididos de alguna manera. ¿Ya tienes el mundo? Perfecto.


2. ¡Protagonista! Tu protagonista tiene que ser una chica sí o sí. Sí, los hombres ya dominaron este tipo de historias mucho tiempo, es hora de que brillen las chicas. Obviamente, no tiene que ser un personaje muy cuidado, ni nada, no importa si su profundidad es menor que la de una hoja de papel siempre y cuando digas muy claro que es una chica fuerte, libre, que no se deja mandar por nadie. No importa si más tarde traiciona esos principios, tú ya lo dijiste. Y no es una chica llorona, ni cursi, ni hace cosas "de chica", eso es denigrante. No, las mujeres somos fuertes y esas cosas. Ah, no te olvides poner que de algún modo es delincuente: trafica en el mercado negro, hace algo indebido, roba, lo que tú quieras. 

Mulan al ver semejantes role models.
3. Ahora vamos con lo intereses amorosos. Sí, tienen que ser dos (o más, no importa, el punto es que todos estén colados por la chica). No importa que te digan que los triángulos amorosos están llenos de tópicos y no ofrecen nada nuevo, tú escribe uno, vas a ver que se vende como el pan. Obviamente tus chicos son guapos (muy importante, no importa que vivan en un pueblo muriéndose de hambre, son guapos), amables. Alguno puede ser del grupo de los privilegiados y su función es demostrarle a la protagonista que no todos los malditos privilegiados son unos hijos puta (y enamorarla). Es el perfecto príncipe azul, de esos que sólo existen en las películas de Disney, las masturbaciones mentales y los sueños que tienes cuando estás muy drogado. Ah, y también tiene la profundidad de una hoja de papel, no necesita nada más. 

4. ¿Quieres oír el siguiente paso? ¡Villano! ¿Que hay mil maneras de crear villanos interesantes con dilemas morales realistas que te hagan preguntarte la diferencia entre el bien y el mal? Nop. No necesitas eso, es muy complicado y quita tiempo. Lo que tú necesitas es un villano de manual: cruel sin razón, ambicioso de poder, capaz de matar a cualquier (u ordenar su muerte) en menos de lo que yo digo parangacutirimicuaro


5. El penúltimo paso es, por supuesto, la trama. Hazla lo más complicada y jalada de los pelos que puedas, deja interrogantes que nunca vas a responder cada capítulo, para que obviamente el lector no pierda el interés. No importa que cualquier persona con sentido común lo hiciera todo más simple, no: tú eres el próximo que va a escribir una distopía exitosa y evidentemente sabes mucho más. Cuando ya no sepas cómo arreglar el final, usa deux-ex-machina y haz que todo se arregle (o explote) mágicamente



6. Aunque tu historia no de para más de 50 páginas, extiéndela a trilogía con libros de más de 300 páginas. O a más libros. Evidentemente tiene que estar todo lleno de relleno, escenas sin sentido, escenas románticas y un montón de dilemas jamás resueltos. A continuación, publica tu libro y espera. Verás como todo el mundo se lo traga.  


14 de noviembre de 2015

Blue is the warmest color, Julie Maroh | Reseña

Sinopsis: Originally published in French as Le bleu est une couleur chaude, Blue is the Warmest Color is a graphic novel about growing up, falling in love, and coming out. Clementine is a junior in high school who seems average enough: she has friends, family, and the romantic attention of the boys in her school. When her openly gay best friend takes her out on the town, she wanders into a lesbian bar where she encounters Emma: a punkish, confident girl with blue hair. Their attraction is instant and electric, and Clementine find herself in a relationship that will test her friends, parents, and her own ideas about herself and her identity.

Sí, otra novela gráfica. Esta probablemente la conocen porque salió una película francesa (que incluía sexo lésbico) y arrasó varios premios. Yo no la he visto (pero me consta lo de las escenas subidas de tono) y probablemente no la veré en mucho tiempo (porque me dijeron que es soporífera) y que además es una adaptación demasiado libre de la novela gráfica, y yo adoré la novela gráfica. En fin, pasando a la importante, que es la reseña, vamos a hablar de esta preciosidad. 

Es increíble lo cuidado que es el dibujo para una historia contada a dos tiempos. Siempre sabemos de qué época nos están hablando porque el presente está a color y el pasado sólo tiene coloreado el azul. Un increíble detalle, por cierto. La historia nos presenta a Clementine, una estudiante de bachillerato aparentemente normal, con amigos y una vida aparentemente típica. Y, por el otro lado, tenemos a Emma, de cabello azul, lesbiana, con una familia muy abierta, estudiante de arte.  


Desde el principio el dibujo y los diálogos nos damos cuenta de que es una historia melancólica, hasta en cierto modo trágica. Las dudas de Clementine sobre su identidad, su orientación sexual y su adolescencia casi se sienten, pues es ella la que a  través de sus diarios cuenta la historia en el pasado, mientras que en el presente tenemos la oportunidad de verlo todo desde el punto de vista de Emma, la chica del cabello azul que nunca deja de ser un enigma y un misterio.


Me gustan las historias contadas con esa nostalgia, de esas historias que sabes que te van a romper el kokoro, pero sigues leyendo, pase lo que pase. Para mí, toda la novela gráfica es una increíble historia de amor, pero más allá de eso, es también de descubrimiento, de identidad, de darte cuenta de quién eres y aceptarte. Además, los detalles del dibujo están tan cuidados que es increíble. Quizá el único salto abrupto es cuando se junta el pasado con el presente y de repente pasamos de ver a una Clementine adolescente a una Clementine mayor, que es maestra y parece tener su vida más resuelta. 

No sabemos que ocurre en todos esos años, pero gracias a algunos cuadros, podemos intuirlo. A mí me pareció un gran detalle, porque en realidad no necesitábamos saber nada de esos años.

Analizando un poco más la novela, los personajes están bien construidos y no cabe duda de que son humanos: hay dudas, errores, defectos por doquier. Al estar en la cabeza de Clementine siempre sabemos lo que piensa y es muy fácil tener empatía con ella o darle la razón en la gran mayoría de los casos. Yo no sé nada de cómics ni de novelas gráficas, pero me pareció que la estructura narrativa estaba bastante bien para la historia que Julie Maroh nos quería contar. 

Bueno, creo que eso es todo: la recomiendo para aquellos que quieran romperse el kokoro. Desde la primera página se nota que es una historia trágica, nostálgica, cargada de un aire de melancolía que seguramente nos va a dejar así: 


12 de noviembre de 2015

La reina roja, Victoria Aveyard | Reseña

Sinopsis: En una sociedad dividida por el color de la sangre, los Rojos luchan por sobrevivir bajo la sombra de los Plateados, «superhumanos» con poderes terribles que les permiten manejar el mundo a su antojo. Pero cuando se revela que Mare Barrow —una joven ladronzuela Roja— tiene también esas habilidades, es llevada al mundo de los Plateados. Allí descubrirá que el poder es un juego peligroso y que la única certeza es la traición.

¿Por dónde empiezo? Yo creí que ya no me iba a encontrar más refritos de Los Juegos del Hambre, Divergente (que es en sí un refrito del anterior), según me dijeron La Selección (no he leído La selección, valoro mis neuronas) y hasta los X-Men, en este caso. Pero estaba muy equivocada. Así que como dijo Jack, el Destripador, vamos por partes.

No sé si el libro está escrito mal, si lo que es pésimo es la traducción o todo es malo. Mi apuesta es por lo último. Victoria Aveyard (y quien haya traducido esta cosa, el nombre no aparece en Goodreads) no tiene ni idea de puntuación. Hay errores básicos de comas de primaria y secundaria en todo el libro. Lo siento, pero eso es una terrible falta de respeto, no sólo porque la autora no las haya corregido, sino porque se supone que detrás de ella hay una editorial, y en la editorial hay editores, correctores de estilo y gente que se va a asegurar de que lo que van a publicar no es una mierda. Pues bien, ¿el libro tiene comas mal puestas en todas partes? No importa. Al fin y al cabo va a ser un éxito de ventas

También tiene una pésima redacción y palabras que pecan de pedantes. No me enoja que la gente use palabras raras, pero por favor... ¡que suenen naturales! No recién sacadas del diccionario de sinónimos y antónimos, porque así sólo parece que quieren presumir que saben mucho. Aquí no sé si la culpa es del traductor o de la escritora, pero se la achacaré a los dos:


Siento la mala calidad de las fotografías y que sean tweets insertados, pero la verdad es que me da flojera buscar dónde quedaron las fotos y los tweets los tengo en la pantalla de al lado. Bueno, creo que marqué mi punto: la redacción de este libro es pésima (pueden seguir buscando mis ejemplos en mi twitter, hay muchos). De la prosa, ya ni hablar: plana como sabana africana o algo peor. ¿Por qué los editores no hacen su trabajo y se aseguran de que el libro que van a publicar no dañe las retinas de la gente, por favor? (Como futura editora, me tomo bastante en serio ese trabajo). 


Ahora, pasemos a un tema aun peor: los personajes. Según mi entendimiento y mi opinión, la trama no debería controlar a los personajes y los personajes no deberían controlar a la trama. Si pasa lo segundo, generalmente la trama se desvía y acabamos con un montón de relleno y poco desenlace y si ocurre lo primero los personajes cambian tanto y se vuelven tan irreales que no puedes tomarlos en serio. Tiene que haber un equilibrio. Pues bien, en este libro no lo hay y tenemos a personajes que cambian de personalidad tanto como la trama se los pida. No hay un desarrollo gradual y creíble. No. De un momento a otro las resoluciones y los afectos cambias, personalidades enteras, sobre todo en los protagonistas. Así, es imposible que alguien se preocupe por ellos. 

Además, son tan clichés que tienen la misma profundidad de un hoja de papel o menos. Si quieren conocer a Mare Barrow nada más hace falta de que se imaginen a una mezcla entre Tris Prior y Katniss Everdeen. En vez de crear algo original, la autora nos regala algo que ya conocemos y que ha probado su éxito comercial (por lo que evidentemente, este libro ha resultado ser un éxito en ventas). Los masculinos también son prototipos; Cal es un guerrero, leal, con un código moral (medio torcido) que siempre sigue (a menos de que la trama necesite que haga otra cosa). Maven en apariencia es una ovejita, un buen chico, leal... Kilron es un audaz medio imbécil pero con buenos sentimientos.. ¿No les suenan conocidos? Los pueden encontrar en casi cada película romántica de comedia, en cada libro romántico, en muchos libros juveniles publicados en la última década. Los clichés pueden entretener, no lo niego, pero tienen poco o nada de interés narrativo.

Entre los secundarios hay unos pocos interesantes: los hermanos de Mare, su padre, Julian y nada más. Y Julian es un plagio descarado (al menos así me pareció) de Cinna de Los Juegos del Hambre, para que no tengan sus esperanzas demasiado altas. .

Bueno... ¿hablamos sobre la trama? No tiene un núcleo definido. Durante al menos cuarenta páginas no sabemos a donde va, y una vez que se descubre que Mare tiene poderes como Plateado, pero sigue siendo Roja (cosa que amablemente nos contó la sinopsis) los personajes nos regalan una muestra de su nulo sentido común. Mare se somete demasiado fácilmente, lo que tiene sentido si lo pensamos porque no sabe controlar sus poderes, pero la familia real... Esos son harina de otro costal. SPOILER Porque, obviamente, cuando hay una persona peligrosa a la que puedes recluir con facilidad, lo que haces es comprometerla con un príncipe. FIN DEL SPOILER. Me podrán decir (si ya leyeron el libo) que sí que tenía una explicación, pero no, en serio, el antagonista que usa a Mare podría haber hecho lo que hizo sin Mare y daría casi igual.

Para que el libro no resultara tan aburrido, me imagino, la autora metió una rebelión de por medio. Cada día me convenzo más de que, o la gente no sabe narrar revoluciones, o quieren repetir la fórmula de Sinsajo, donde vemos la cruda realidad de una revolución que es más mediática que armada. Aquí la fórmula intenta ser la misma, pero el resultado varía demasiado y no es demasiado bueno. Creo que el problema es que el mundo de Victoria Aveyard está muy poco pensado y muy poco desarrollado. Pareciera que la sociedad de los plateados está llena de gente privilegiada, y aunque hay algunos "comunes", como los llama uno de los príncipes, nunca se dedican a los trabajos básicos. La electricidad, la tecnología y las armas vienen de la peor aldea Roja que existe en el mundo de Aveyard y a ninguno de los Rojos se le ha ocurrido que si dejaran de producir, simplemente el apagón general acabaría con todo. Ese tipo de detalles se tienen que cuidar cuando se escribe sobre un mundo futurista o fantástico.


Ya para concluir las cosas: no recomiendo este libro a menos de que tu propósito sea exactamente el mismo que el mío, o sea, reírte mucho rato de lo absurdo de la trama, los personajes y demás y desconectar el cerebro. Por lo demás, ni siquiera lo considero un libro que provea un buen entretenimiento con su trama. Es predecible, aburrida, la prosa es pésima y los errores de redacción son casi un insulto a los lectores