Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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sábado, 31 de octubre de 2015

Una verdadera historia de terror: Life and Death de Stephenie Meyer

Advertencia: Esta entrada es muy poco seria, es el especial de Halloween de este año, tiene muchos gifs, tonterías en todas partes y probablemente tomarla en serio sea muy mala idea. Advertidos quedan. 

Yo cuando Stephenie Meyer anunció Life And Death:

¿Ven por qué es una historia de terror?
Ante todo, ya me ha quedado claro que yo lo yo tengo es un exceso de tiempo libre. La curiosidad de que Stephenie Meyer había sacado otro libro basura era grande, pero no lo suficiente como para torturarme gratuitamente los ojos con su narración plana. Pero luego vi que Meyer decía que lo hacía para demostrar que Crepúsculo no era sexista y que hubiera sido exactamente igual con los géneros cambiados. Y ahí si fui a buscar por todo internet y me descargué el bendito libro (nada de seguir haciendo rica a Meyer, no voy a traicionar mis principios) porque estoy segura de que algo de sexista debe tener. Digo, estamos hablando de Meyer.

Ya. Yo es que soy masoquista. Y también quería risas fáciles, lo admito. Pero más que risas fáciles lo que he conseguido es una auténtica historia de terror pensando que miles de personas van a comprar este libro. Y se van a ir a su casa con la idea de que, efectivamente, ni Crepúsculo ni esta cosa son sexistas. Y creyendo, además, que las relaciones amorosas dibujadas son sanas o algo (Edward Cullen es un celoso y controla a Bella, no es un buen novio). Historia de terror para Halloween servida. En fin, para los que no conozcan la historia...


La sinopsis que había en Goodreads: Celebrate the tenth anniversary of Twilight! This special double-feature book includes the classic novel, Twilight, and a bold and surprising reimagining, Life and Death, by Stephenie Meyer.
Packaged as an oversize, jacketed hardcover “flip book”, this edition features nearly 400 pages of new content as well as exquisite new back cover art. Readers will relish experiencing the deeply romantic and extraordinarily suspenseful love story of Bella and Edward through fresh eyes.
Twilight has enraptured millions of readers since its first publication in 2005 and has become a modern classic, redefining genres within young adult literature and inspiring a phenomenon that has had readers yearning for more. The novel was a #1 New York Times bestseller, a #1USA Today bestseller, a Time magazine Best Young Adult Book of All Time, an NPR Best-Ever Teen Novel, and a New York Times Editor’s Choice. The Twilight Saga, which also includes New Moon, Eclipse, Breaking Dawn, The Short Second Life of Bree Tanner: An Eclipse Novella, and The Twilight Saga: The Official Illustrated Guide, has sold nearly 155 million copies worldwide.


Esa sinopsis en general no dice nada interesante de todo el libro, sólo se limita a admirar al fenómeno Crepúsculo y a darse palmaditas en su aniversario número diez. Que me hable cuando haya sobrevivido al olvido y tenga la misma edad de Harry Potter (sé que le estoy poniendo muy bajo el estándar, pero por amor de Dios...), porque si no hubiera sido por este anuncio, la gente seguiría sin darle importancia. 

Ahora sí, sinopsis madre in Nea: Bella y Edward ahora se llaman Beau(fort) y Edythe. Siguen igual de sosos que toda la vida. Se enamoran y la historia es casi la misma que la de Bella y Edward pero gracias a dios sin ninguna Reneesme Carlie Cullen (cosa que, Meyer, todos agradecemos). También hay una Julie Black que es muy guapa, evidentemente. Fin.

Narrativamente, Meyer no aporta nada nuevo. Diez años y su prosa no ha mejorado: lo de esta mujer es serio. Además de escribir plano plano como sabana africana, aburrido cual blanco polo norte, lo cual ya de por sí es muy malo, resulta que la mujer ha copypasteado partes enteras del original y ha sustuido los nombres y cambiado los pronombres. Vamos, que ni original ha podido verse con su gender bender. Si van a fanfiction.net hay miles de fics con el mismo planteamiento en casi cualquier fandom mejor trabajados y con más cariño que este esperpento hecho para ganar dinero.


Por lo demás, adolece de los mismos problemas de Crepúsculo, así que no sé ni para que estoy intentando hacer este intento de reseña: prosa plana, aburrida, personajes planos, aburridos (una hoja de papel tiene más profundidad), plot holes por todas partes, explicaciones redundantes, descripciones no deseadas, una ignorancia absoluta del "show don't tell" y otras cosas. Por ejemplo, yo me sigo preguntando cómo nadie se dio cuenta de que había algo raro y sobrenatural con los Cullen: nunca están en el sol, son blancos como porcelana, no hablan con nadie... Pero bueno, ya lo expliqué yo en un hermoso tweet:


Ahora, pasando al asunto que me importa un poco más: Stephenie Meyer asegura que las críticas a Bella son porque era la típica damsel in distress, cuando en realidad sólo era la human in distress entre puro super héroe (o en este caso, vampiros y hombres lobo). Yo siempre sostuve que no me molesta ese tipo de mujer (o de hombre, o de cosa o de lo que sea) en un libro, siempre y cuando estuviera retratado de manera realista, el personaje estuviera bien construido y tuviera profundidad. Pero Bella tiene la personalidad de una ameba, no es un personaje que te importe y tiene la profundidad de una hoja de papel o menos. Así que Meyer dice que una relación en la que el desfavorecido fuera el chico sería exactamente igual, que no cambiaría nada. Y con eso intento probarme que su libro no es sexista. Yo, leyendo el prólogo de Meyer, estaba así: 


Sí, nada demasiado esperanzador. En las primeras páginas del libro me di cuenta de que la dinámica era la misma, exactamente la misma, aunque ahora la fuerte y misteriosa era Edythe y Beau era un chico más bien patoso, no muy brillante y tampoco muy interesante. Pues bien, si me dieran dinero cada vez que veo una película en que la chica impresionante sale con el chico invisible ya sería rica. No tan rica que si la cosa fuera al revés, pero mi punto se entiende: estamos ante un cliché monumental. Pero de tamaño desproporcionado, se los juro. No cambia mucho (quizá porque la historia original no tenía realmente de dónde cogerse). 

Además hay un momento que directamente me causó querer golpearme la cabeza al mismo tiempo que me moría de risa. Edythe salva a Beau una vez y él no la deja bajarse del carro porque es una chica (y podría pasarle algo, pero ya sabemos, es una chica). Usualmente eso no me molesta. Estoy acostumbrada a encontrar ese tipo de tonterías en los libros y lo único que me hacen pensar es que la brecha de género aún existe. Es un momento que me hace rodar los ojos, pero no me enfurece. Sin embargo, pocas páginas más adelante, Edythe paga la cena y Beau se queja. Entonces aparece Meyer en medio del libro con un cartel del tipo: "EL LIBRO NO ES SEXISTA, ¿LO VEN?". No bromeo, véanlo ustedes mismos.

Me preocupa, además, que la dinámica en la relación no cambie porque, si recuerdan, Edward era un controlador. Celoso, pretendía que su novia le hiciera caso y consideraba válido descomponer su carro para que no fuera a ver a su amigo. No sé si lo sepan, pero cuando alguien en la pareja hace eso, no es la pareja perfecta, sino que se encuentra en medio de una relación de abuso, en este caso en concreto, psicológico. Me enferma que este tipo de relaciones se muestren como auténticas parejas perfectas porque perpetua la idea pendeja de que "si no te cela no te quiere". No es la primera vez que lo digo y no será la última. Si la dinámica no cambia, ¿ante que estamos entonces? ¿Ante la misma relación insana, pero con los papeles intercambiados? Al menos este parece ser un libro autoconclusivo (al menos hasta que Meyer se vuelva a quedar pobre) y no tenemos el privilegio de ver como la relación degenera. Ya por lo menos.

ALGUNOS SPOILERS DE LA SAGA ORIGINAL Y AÚN MENOS DE LIFE AND DEATH

¿Pero no todo puede ser tan malo, verdad?


Ahora voy a hablar de algo que me enojó mucho (y no me hizo soltar esa risa nerviosa de "pero qué despropósito estoy leyendo"): el capítulo de Port Angeles y la historia de Royal (la contraparte masculina de Rosalie). En el capítulo de Port Angeles original, varios hombres abordan a Bella con intenciones claramente no aptas para todo público. Se insinúa demasiado claramente qué es lo que quieren y eso es, probablemente, violarla, o ejercer algún tipo de violencia sexual sobre ella; en cambio, a Beau lo asaltan a mano armada y lo amenazan porque creen que es policía. ¿Ven la diferencia? Parece no ser para tanto, pero tranquilos, que ya voy a llegar a mi punto. Rosalie cuenta su historia en Eclipse, como varios hombres abusaron de ella mientras su prometido se reía; la historia de Royal está contada de manera mucho más resumida en el último capítulo y no hay ninguna clase de abuso, sólo un asalto a mano armada.

Quiero dejar en claro algo: los hombres que han sido víctimas de una violación también existen, en una proporción mucho menor, pero también existen. Las estadísiticas que tengo más a mano son las de Estados Unidos y se pueden consultar aquí: Who are the victims? (los efectos, para hombres y mujeres y cualquier persona también vienen listados allí). En fin, todavía no he llegado a mi punto y no es que yo quisiera que le ocurriera lo mismo a Rosalie que a Royal, porque es algo que en lo absoluto disfruto de leer.

No. Lo que condeno es que, cuando nos demuestra que podía haber usado cualquier tipo de violencia, elige la violencia sexual cuando la víctima es mujer. Que ya sé que parece que estoy haciendo de un charco un mar, pero es que esto no es cualquier cosa: no es la primera, ni la segunda vez que se usa una violación o cualquier tipo de violencia sexual como una manera burda de desarrollar a un personaje femenino (a veces peor, para desarrollar a un personaje masculino), en este caso, Rosalie. No digo, tampoco, que no se pueda hablar de violencia sexual, o que no se deba. No, es un tema que incomoda y hacerlo más visible generalmente ayuda a que se deje de ignorar. Sin embargo, sí hablo de las violaciones injustificadas. Maggie Stiefvater lo resumió en un post en su blog títulado This is a post about Literary Rape de una manera muy simple:
I’m talking about novels where the rape scene could just as easily be any other sort of violent scene and it only becomes about sex because there’s a woman involved. If the genders were swapped, a rape scene wouldn’t have happened. The author would’ve come up with a different sort of scenario/ backstory/ defining moment for a male character. Really, this sort of rape is such a medieval, classical way to tell a story. 
Traducción (hecha por mí): Estoy hablando de novelas donde la violación puede ser cualquier otra clase de violencia y sólo se convierte en algo acerca de sexo porque hay una mujer envuelta. Si los géneros estuvieran cambiados, la violación no habría ocurrido. El autor podría haber creado un escenario/backstory/clímax diferente para un personaje masculino. Realmente, esta clase de violación es una manera demasiado medieval de contar una historia.
Ya llegué a mi punto. Siento que me haya tomado tanto. No estoy pidiendo que a Royal le pasara lo mismo, hablamos de los años veinte y es probable que no hubiera ocurrido de esa manera. Quizá yo sólo hubiera rodado los ojos y me hubiera quejado del asunto sin hacer tanto énfasis si Meyer no intentara demostrar que la saga original no es sexista. Pero esto es una de las cosas más sexistas que he visto. Demuestra que, muchas veces, las escenas de violencia sexual en la literatura podrían intercambiarse por cualquier clase de violencia y se elige hacer uso de ellas sólo porque hay mujeres envueltas, porque me imagino que hubiéramos tenido el mismo resultado en el desarrollo de Rosalie Hale con un asalto a mano armada. No creo que sea un tema que deba callarse, pero tampoco usarse de este modo, pues es una manera burda de desarrollar personajes (más cuando no tienes ni puta idea de las consecuencias, Meyer, y no las muestras en tus personajes, ni en su backstory, como en Rosalie, por ejemplo).

En fin. Me hubiera dado lo mismo si Meyer no insistiera en ese "Mi libro no es sexista", pero en realidad me demuestra que no tiene ni puta idea de lo que está haciendo o de que lo que intentó le salió al revés. Pero vamos a temas menos feos...


FIN DE LOS SPOILERS MENORES

En fin, que yo ya dije lo que tenía que decir sobre lo no-sexista de la novela (un mito, totalmente), y me centrare en temas menos escabrosos, pero también de terror, como la nula calidad literaria que tiene. 

Es difícil evaluar lo que ha cambiado Meyer en diez años. No es sólo difícil, es imposible, ya que el 70% de libro o más es, literamente, un copypaste de lo anterior. Pero al menos el final del penúltimo capítulo, el último y el epílogo cambian completamente (en una manera no demasiado sorprendente, pero cambian). El último capítulo está lleno de relleno porque me parece que Meyer no sabía que poner y un par de cosas cursis, básicamente relleno con un par de frases relevantes. Y la prosa era tan plana y aburrida que... bueno, casi me quedé dormida. El epílogo es mejor. Sin embargo, Meyer no ha cambiado gran cosa en diez años. Eso sí, este final es bastante más angst que el del libro original. Sin embargo, creo que lo prefiero un poco porque no da espacio a que haya una continuación, ni síndrome luna nueva, ni idioteces. (Aunque hablamos de Meyer).


Ahora, evaluando los dos libros en conjunto:
  • La voz narrativa de Bella y de Beau es la misma. No hay ni una sola pista de que trato con un personaje diferente. No es de extrañar porque el segundo libro es un copypaste.
  • Los secundarios, de nuevo, son la parte más interesante del libro. Meyer les presta poca atención (no sé si para bien o para mal), lo cual siempre resulta una lástima. 
  • Como siempre, hay plot holes (por ejemplo, que nadie vea nada raro con los Cullen), se salta de una escena a otra con una falta de continuidad impresionante, al menos para seguir en el mismo capítulo y para lo que Meyer no tiene explicación usa deux-ex-machina o lo ignora. En los dos libros.
  • Al parecer, mejoró un poco a la hora de narrar peleas y acción, porque Meyer no corrió un tupido velo esta vez para evitarse los problemas en esa escena.
  • Como la vampiro es ella, estoy casi segura de que nos vamos a ahorrar a Reneesme Carlie Cullen. Algo bueno tenía que tener este libro.
  • No hay triángulo amoroso. Ya son dos cosas buenas, miren, y yo creí que no iba a encontrar nada...
  • ¿QUIERE ALGUIEN PENSAR EN RENÉE Y CHARLIE? (Charlie es mi personaje favorito, como nota).
En fin. Este libro es una verdadera historia de terror. Sobre todo en Mercadotecnia. Porque alguien con dos dedos de frente se preguntaría que quién demonios quiere leer el mismo libro con las mismas palabras y los mismos párrafos y los mismos errores, pero está editado igualmente. Y si vas a Amazon, te sale en un ojo de la cara. Y la gente lo compra. Y yo me burlo del libro y destaco sus errores, pero habrá gente que no lo haga: gente que siga comprando el libro y creyendo que es una historia de amor sana. Paren el mundo que me quiero bajar.

domingo, 23 de junio de 2013

El estereotipo de la chica lectora

Lee. Quizá tiene pocos amigos, pero los libros la acompañan a todas partes. No le gustan las fiestas y los viernes no sale porque prefiere quedarse en casa leyendo el último libro que le compraron e insiste en que es «diferente». Comparte imágenes por Facebook para demostrar cual diferente es. No le gustan las chicas con cuerpo de Barbie, y dice que su cerebro la hace hermosa (a pesar de que la hermosura viene, directamente, de las proporciones). No tiene  novio y dice que cuando sea mayor va a vivir con muchos gatos porque no encuentra a su amor platónico. Sus únicos ideales de chicos son los galanes de los libros que están específicamente creados para la masturbación mentar de las chicas (acá entre nosotros: no existen ni en pintura). Aun así, denigra a las chicas que no pueden ver la «profundidad» de un libro puramente comercial y juvenil y lo único que hacen son fijarse en los personajes masculinos. Dice que no gasta su dinero en ropa (porque la moda no le apasiona), sino en libros.  Se considera a sí misma un error de fábrica y le encanta compartir el texto de “Cásate con una chica que escriba”. Llega a creerse culta porque sabe de qué trató Romeo y Julieta y está claro que no quiere un amor así porque duró pocos días y acabó con muchos muertos. A veces llega a declarar que es depresiva y casi siempre parece estar melancólica. Grita a los cuatro vientos que se «enamora» de todos los personajes que ve y se queja de que ningún chico de carne y hueso es así. Odia los estereotipos y lo más irónico, es que ella es uno.
                                   
¿Quién no conoce a una? ¿Quién no ha visto una en las redes sociales? Ponen toda su alma en demostrar que son buenas lectoras (¿según nos estándares de quién?) y algunas veces declaran a los cuatro vientos que sin tan pobres que tienen que leer en PDF’s (chica, si fueras tan pobre no tendrías el Smartphone ni me preguntarías como leer ePubs ahí), no como las gringas, que son como diosas, porque las gringas no tienen que esperar que la traducción salga (aprende a leer en inglés, o mejor, lee a hispanohablantes), las gringas obvio obvio no tienen por qué descargar PDF’s para leer (¿y tú qué sabes si lo hacen o no?, ¿les has preguntado?)… Publican las mismas frases en Twitter, las mismas fotos en Facebook, re bloguean las mismas cosas en Tumblr. Su mayor pasión —de casi todas— es el olor del papel, de un libro recién abierto. ¿Conoces a una? Quizá sí, quizá las has visto merodeando por ahí, intentando convencer al mundo de que son mejores personas por el hecho de leer y no ir a fiestas, ni salir con sus amigos. Pero, tristemente, leer no te hace culto, no te hace mejor persona, no te vuelve la madre Teresa de Calcuta.

Una chica lectora no puede ser aficionada a vestirse bien, ni a usar vestidos para gustarle a alguien. Es tachado de «superficial» al momento, como delito. Generalmente son ese mismo tipo de personas que denigran a otros lectores porque «sólo leen sagas de moda», «no ven más allá del personaje masculino», «no entendieron el verdadero mensaje del libro», y otro miles de ejemplos. Parece que lo que verdaderamente disfrutan es presumir los libros que han leído (que van desde sagas de moda hasta Marquéz y Shakespeare, no vaya a ser que no se vea una lo suficientemente culta), ya no el acto de leer verdaderamente, ya no el acto de angustia cuando le va a pasar algo a tu personaje preferido.

También son sensibles. A quien no llora con El Diario de Noah, Bajo la misma estrella, Tres metros sobre el cielo o cualquier libro parecido le dicen que es insensible, qué cómo puede ser, porque es imposible que eso pase. Prefieren el libro sobre la adaptación, obvio, y les cuesta entender que la adaptación es eso: una adaptación; y que los actores no están hechos a la medida de su imaginación. ¿Las has visto vagando por ahí? Dicen que los directores que dirigen las películas basadas en sus libros favoritos son unos idiotas porque borraron dos segundos del libro que obvio obvio son súper esenciales para entender la trama.  


Las he visto: pueblan el mundo como las barbies rubias, copia una de otra. Esgrimen el «soy diferente» como lema y Twittean frases «profundas», cada una más cliché que la otra, sacadas de Tumblr. Son el estereotipo de la chica lectora, poco sociable e incomprendida por una sociedad superficial.