Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

sábado, 12 de noviembre de 2011

Le fabelux destine d’Amélie Poulain

"El 31 de agosto a las cuatro de la mañana, Àmelie es sorprendida por una idea deslumbrante. Se propone encontrar al propietario de la caja de recuerdos, dondequiera que esté, y restituirle su tesoro. Decide que, si él se conmueve, dedicará su vida a ayudar a los demás. Si no... pues nada"

Amélie Poulain es una chica introvertida, que no tuvo una infancia como los demás niños. Trabaja en una cafetería y apenas si tiene amigos, o conocidos. Sin embargo… un día encuentra una caja en escondida en su departamento y se propone encontrar al dueño, cueste lo que cueste.


 En sus idas y venidas consigue que dos personas opuestas se enamoren, y conoce a un extraño pintor que vive en el mismo edificio que ella. Hace que un gnomo viaje por todo el mundo… y finalmente, conoce a Nino.

Sin embargo, a pesar de que ha ayudado a muchos otros a encontrar la felicidad…, no se ha preocupado por la suya en ningún momento. Tal vez sea el momento de que lo haga…


"Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal. Podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A qué espera? Ande, vaya a por él."

Ya saben de dónde viene el apellido de mi pseudónimo. Sí, de allí, de esta película, que de lejos, es mi película favorita. Es divertida si quieren pasar un buen rato y nos hace pensar que no es bueno sólo ayudar a los demás a conseguir la felicidad sino que también tenemos que preocuparnos por la nuestra.

Completamente recomendable.

Trailer:



Nea.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Otro premio que olvidé


Hace mucho tiempo Dann me concedió un premio para el blog y lo olvidé. ¡Lo olvidé! Es increíble, pero sí, lo olvidé. Por completo.

Así que aquí estoy, entregando este premio ¬¬’ y presumiendo que me lo concedieron. O.o Dios, que mala memoria tengo. Por cierto, es el segundo premio que le dan a mi blog y me da ilusión, que el coso tienes dos años y yo lo tengo abandonado. ¡Prometo ser más constante! ¡LO JURO!



Se supone que se lo tengo que da a diez blogs. Pero no llego a seguir tan asiduamente a tantos… so…:

Para My Own World, de Ine, que tiene una manía fascinante de contarnos cada detalle de su vida en una entrada :3

Para Estrella en Potencia. Cada que Bell sube una entrada de la OCESI me hace reír demasiado.

Y para Magia y Locura, que siempre tiene algo que recomendar, para leer, para ver… Además, no es por nada, pero Sole siempre ama a los mismos galanes que yo.

Here it is…

Nos vemos la próxima entrada.

Nea

martes, 8 de noviembre de 2011

Menú de libros (VI)

De tinta…


Primer tiempo
Sepultura 13 de Manuel L. Alonso
[…] mi mirada resbaló sobre el agua de la palangana. No había usado ni pensaba usar aquella agua, que sólo estaba allí para que no se viese el esmalte del fondo, un poco despostillado.
Durante apenas un segundo, el agua reflejó una cara de mujer muy pálida, de largos cabellos, que no era yo.

Segundo tiempo
Carrie de Stephen King
Ella sintió que se le rompería el corazón si él llegaba a producir siquiera un sonido de desaprobación, y si se reía, ella se moriría. Sintió […] que toda su desdichada vida se estrechaba hasta llegar a un punto que podía ser el final o el
Comienzo de un rayo de luz.
Finalmente, impotente, preguntó.
—¿Te gusto?
—Eres muy bella.
Y lo era.

Tercer tiempo
Fenris, el elfo de Laura Gallego García
—Eres un chico muy extraño —murmuró Shi-Mae.
—Ya me lo habían dicho —confesó él.
Se miraron a los ojos. Quizá fue la luna llena, o los aullidos de los lobos en la lejanía, o el brillo en los ojos de Shi-Mae, o aquel camisón tan blanco que relucía en la noche.
Ankris no pudo evitarlo. Se inclinó ante ella y la besó.

Postre
Cazadores de Sombras: Ciudad de Hueso de Cassandra Clare
[…] pero cerró los ojos y enterró el rostro en el hombro de Jace. El muchacho olía a sal y a sangre, y sólo cuando su boca se acercó a la oreja de ella comprendió qué era lo que decía, lo que había estado murmurando antes, y era la letanía más simple de todas: el nombre de Clary, sólo su nombre.