12 de abril de 2015

El proceso, Franz Kafka | Reseña

"Si Franz Kafka fuera mexicano, este sería un libro costumbrista."
- mi progenitor cuando me vio con el libro.

"Todos se quejan de que todos sus protagonistas son básicamente él y va y le pone a este K. Kafka, u ok?"
- Amelia, cuando le pasé unas mil fotos de lo que subrayaba.

Sinopsis: "El Proceso" cuenta la historia del arresto y procesamiento de Josef K. por motivos que él mismo ignora y que trata desesperadamente de averiguar configuran, con asombrosa anticipación una inagotable parábola sobre los laberintos y lo horrores de la burocracia moderna, que hizo posible que la interpretación de la ley se convirtiera en instrumento de negación de la ley.

Josef K despierta un día y se encuentra detenido y custodiado por dos vigilantes que no saben de qué se le acusa, a pesar de que él lo intenta averiguar. Clama su inocencia, puesto que no ha hecho nada malo... pero los vigilantes le recomiendan que no haga las cosas tan a la ligera. Cuando llega el supervisor, K se da cuenta de que tampoco tiene ni idea de qué se le acusa... Al final, lo dejan irse libre y en paz, hasta que reciba un citatorio. Así empieza un viaje desesperado por saber de qué se lo acusa y quién lo acusa. 

Pero la cosa no es nada sencilla: los detalles de su proceso legal no sólo no son públicos, si no que son secretos hasta para el acusado. K, en el primer interrogatorio, al notar lo absurdo de la situación, se niega a ser interrogado. Vamos, nada puede ser más inútil. Pasa si siguiente domingo en las oficinas judiciales y concluye que no hay mayor pérdida de tiempo: las oficinas judiciales están llenas de desesperados, de filas, en un ambiente sofocante (¿a ningún Mexicano le recuerda a algo?) y nota que los procesos son largos por la inutilidad de... básicamente todo. El sistema es una pesadilla burocrática en todo sentido.

Acaba acudiendo a un abogado cuando su tío se lo recomienda, pero tener un abogado es tan inútil como no tenerlo. Después de todo, si uno no sabe por que ha de defenderse... ¿para qué necesita a un abogado que tampoco puede averiguarlo? El libro en sí es un gran absurdo, una pesadilla burocrática de esas que a menudo se viven en la vida real. A mí me gustó mucho la historia, me hacía reír a pesar de reconocer en ella la dolorosa realidad, un poco metida entre la sátira impregnada en la narración de Kafka. Sobre todo cuando llega un momento en el que le dicen a K que, en un proceso como el suyo (sin conocerlo o saber de qué se trata) confesar es lo mejor. Quería gritar... ¿confesar qué? Supongo que cuando todo el mundo te da los consejos equivocados, acabas como K: buscando ayuda en los sitios equivocados. 

El libro esta lleno de gente que habla sin saber, y de gente que recomienda sin saber, de hombres que, arruinados por un proceso penal que no conocen tienen seis abogados igual de inútiles porque ganar un proceso es... imposible. Libro muy recomendable si les llamó la atención la sinopsis, bastante Kafkiano, así que si Franz Kafka no les gusta, ya deberían estar cerrando la pestaña. Por otro lado, lo recomiendo si han visto la película Brazil, y les gustó, pues muchos de los detalles de esa película tienen referencias a El Proceso.

1 comentario:

  1. ¡Buenas! No he leído nada de Kafka, pero me llaman mucho por lo absurdo de las situaciones a las que alude; este argumento lo conocí desde hace poco pero llamó mucho mi atención y me alegro de que el estilo del humor sea comprensible porque tengo miedo de no entender sus libros xDD

    Un beso! ^^

    ResponderEliminar