18 de septiembre de 2017

Las mujeres de la independencia de México

Probablemente conozcan el nombre de Doña Josefa Ortíz de Domíguez, que pasó a la historia como una de las mujeres más importantes de la historia de México. Su casa fue la casa donde inició la conspiración de Querétaro, su casa fue donde Iturbide e Hidalgo y otros tantos más se sentaron a hablar de la independencia por primera vez. Quizá, incluso, si tengas algo más de interés en la historia, conozcas el nombre de Leona Vicario, que mantenía a los insurgentes informador y los financio. Sin embargo, estas dos mujeres no fueron las únicas dos mujeres que participaron en la guerra de Independencia en México, que empezó un 16 de septiembre de 1810 y terminó, finalmente, el 21 de septiembre de 1821. Pero no, no fueron las únicas. Me dediqué a buscar y a escarbar en libros de historia y en internet para traerles está entrada que espero que les guste o de mínimo les interese (aunque sea nada más a mis lectores Mexicanos, luego hago otra sobre algún otro país de América Latina). También, en otro momento, planeo hablar de otros movimientos libertadores en México, porque la independencia fue un movimiento de criollos (descendientes de españoles) para los criollos donde se aprovecharon de mestizos e indígenas y negros. Pero bueno, hoy mujeres, no hay que abarcar de a tanto.


La corregidora: Josefa Ortíz de Domínguez


Se llamaba María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón pero es más conocida por el Josefa Ortíz de Domínguez, el nombre de casada y fue la esposa del corregidor de Querétaro. Nació en Valladolid, hoy Morelia, Michoacán, en el año 1768. Fue a un colegio muy encumbrado después de la muerte de su papá, el Colegio de las Vizcaínas (un colegio que todavía existe ccomo Colegio de San Ignacio de Loyola Vizcaínas y que sólo sobrevivió a la Reforma años después porque no era propiedad de la iglesia). Ahí la conoció un hombre que se llamaba Miguel Domínguez, se enamoraron (dice la historia) y se casaron. Y listo. Él se convirtió en el Corregidor de la ciudad de Santiago de Querétaro.

Doña Josefa era criolla. Esto significaba, en el complicado sistema de castas de la Nueva España, que era descendiente de españoles directamente, pero que no era española. Eran la clase privilegiada de México, pero no la clase más privilegiada. Los gachupines estaban por encima de ellos, o sea, españolitos, efectivamente, nacidos en España. Bueno, así clase privilegiada como eran, no podían acceder al poder y decían sufrir abusos de los españoles (no abusos como los que sufrían todos los indígenas, los mestizos, los negros y los mulatos, pero bueno, se hacen a la idea, eran privilegiados, pero se sentían discriminados, no hay que olvidar que la Independencia fue un movimiento por y para criollos que se ayudó de la fuerza indígena, negra, mulata, mestiza y que por ahí hizo cosas buenas por ellos). Doña Josefa se identificaba con ello, los criollos eran considerados ciudadanos de segunda clase (pero no tercera, ni de cuarta, ni de quinta) porque habían nacido en la colonia. En el descontento, los criollos empezaron a formar círculos literarios donde discutían ideas prohibidas por la iglesia católica y por ahí hablaban de independencia y ella se integró a uno de esos grupos que se reunía en su casa y convenció a su esposo de ir también (error, porque el hombre cometió como mil millones de errores que destaparon la conspiración).


Entonces. El grupo literario/conspiración de Querétaro. Ahí estaba. Tenían planes para levantarse en armas el 1 de octubre de 1810, sin embargo, el 13 de septiembre fueron denunciados por un infiltrado y descubiertos. El Corregidor, su esposo, fue obligado a conducir un cateo en las casas de la ciudad para agarrar a los conspiradores (miembros del grupo literario) y encerró a su mujer bajo llave que para protegerla (y yo sospecho, pero nada más sospecho, que para que no hiciera nada que pudiera agravar la situación). Sin embargo Doña Josefa, dicen que hizo sonar sus zapatos contra el suelo y que la escuchó el alcalde Ignacio Pérez y lo mandó a advertir al cura del pueblo de Dolores en Guanajuato y a los hermanos Aldama que ya los habían descubierto. Y gracias a ella fue que la madrugada del 16 de septiembre Miguel Hidalgo instó al pueblo a levantarse en armas en la misa patronal. 

De todos los conspiradores originales, Doña Josefa y su esposo fueron los únicos que vivieron para ver la independencia vuelta realidad. Ella porque después del cateo fue encarcelada en tres conventos diferentes y no fue liberada hasta más o menos cuatro o cinco años después. A su esposo porque literalmente fue obligado a destapar la conspiración, destituido y un virrey le dio una pensión en agradecimiento por ello y porque nunca participó en la lucha armada. Otras cosas sobre ella que les pueden o no interesar es que tuvo once hijos, rechazó recibir ningún premio o reconocimiento por su participación en la independencia y que fue declarada Benemérita después de su muerte.



Leona Vicario


Por si creyeron que el nombre completo de la corregidora era largo, el de Leona Vicario era María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador. Su padre era un español proveniente de Castilla la vieja y ella nació en Toluca. Tuvo las comodidades de una familia criolla, evidentemente: por ejemplo, tuvo una amplia educación, algo muy raro en una colonia donde sólo el 20% de la población sabía leer y escribir y entre los iletrados había muchas mujeres de alta cuna porque... eran mujeres. Cuando se murieron sus papás quedó a cargo de su tío que le permitió vivir sola (¡escándalo!) y la comprometió con alguien llamado Octaviano Obregón que mucho caso no le hizo (esto son conjeturas mías) y se fue a España como diputado de las cortes de Cádiz.

Luego conoció a un hombre llamado Andrés Quintana Roo, que fue insurgente y tuvo un papel en la independencia. Se enamoraron y, cuando el pidió su mano, el tío de Leona dijo que no, que cómo se les ocurría, si él era pobre (no lo era tanto, pero la familia de Leona era acaudalada a manos llenas), que no estaban en las mismas esferas sociales, que no, que nada de nada (todo eso es conjetura mía, el dato histórico es que el tío dijo que no porque Quintana Roo era pobre según él. Leona, enojada por esto y además ya apoyando al movimiento insurgente, decidió ayudar en lo que pudiera a la causa independentista. Y eso hizo.

Formó, desde 1810, parte de una sociedad secreta llamada Los Guadalupes, cuyos integrantes organizaron una red, a través de correos con Miguel Hidalgo y José María Morelos y les proporcionaban información debido a que pertenecían a la sociedad virreinal. Leona recogía la información sobre las estrategias de los españoles para combatir a los insurgentes y, además, dio cobijo a fugitivos, envió medicinas y víveres al campo de batalla. Se trasladó a Tlalpujahua (un pueblo conocido ahora por hacer esferas para árboles de Navidad) donde convenció a muchos de unirse a la causa Insurgente. La descubrieron en marzo de 1813, cuando interceptaron uno de sus correos, y ella huyo a San Ignacio, Michoacán y de ahí a Huixquilucan, Estado de México.


Pero la agarraron. Su tío logró que la recluyeran en un convento un tiempo, pero finalmente fue procesada. Nunca delató a nadie, no dio ni un nombre e ingresó a la cárcel ese año. Claro que, en mayo de 1813 la ayudaron a escapar tres insurgentes disfrazados y regresó a Tlalpujahua, Michoacán, donde ahora sí, se casó con Andrés Quintana Roo. Después de la muerte de Morelos rechazaron todos los indultos que les ofreció la capital, vivieron huyendo, ella dio a luz a su primera hija en una cueva en Achipixtla. Después de la independencia, algunos de sus bienes fueron restituidos y le fueron concedidos honores. Fue Benemérita de la Patria, Madre de la Patria y fundadora de México y a mí esos títulos como que no, pero bueno. Es considerada la primera periodista en México y en Quintana Roo (el estado) hay un poblado con su nombre.

Fuentes de información y esas cosas: este artículo de aquí y este otro de aquí.

Rafaela López Aguado de Rayón


Esta mujer pasó a la historia por una frase que dijo. «Prefiero un hijo muerto que traicionar a la patria», dijo, cuando el Gobierno le ofreció el perdón a su hijo menor Fransisco a cambio de lograr que los demás depusieran las armas y se rindieran. Y ella decidió que no iba a traicionar sus ideales ni iba a hacer que sus hijos traicionaran sus ideales antes de aceptar el perdón de su hijo. No me imagino lo que tuvo que pasar por su cabeza para tomar esa decisión, pero la tomó. Rafaela López Aguado era descendiente de una familia española que había radicado durante muchos años en Michoacán, en el poblado de Tlalpujahua (el mismo que hoy se dedica a hacer esferas para árboles de Navidad y en el que se estableció Leona Vicario durante varios años). Su marido se dedicaba a la minería (una de las insdustrias estrella de la Nueva España y por la que son conocidos todavía esos pueblos, si no han ido, pueden hacer el tour de El Oro, Estado de México y luego ir a Tlalpujahua). Todos sus hijos se unieron a la lucha insurgente.

Fuente: la vil wikipedia.

Mariana Rodríguez del Toro


Ella es una de mis favoritas, la mujer que conspiró para secuestrar al virrey de la Nueva España. Ella y su esposo simpatizaba con los insurgentes que buscaban independizarse del gobierno español. Sin embargo, me parece que al principio de la guerra ni ella ni su esposo se unieron activamente a la lucha. Sin embargo, en abril de 1911, un hombre llamado Félix María Calleja llegó a la Ciudad de México con una noticia fatídica: los líderes insurgentes (Hidalgo, Allende y los hermanos Aldama y más) habían sido capturados en su camino al norte. Los españoles y el ejército realista festejó creyendo que con eso mataría la llama de la insurgencia y... pues eso no pasó. Más bien, la reavivó en mucha gente, entre ellos, Mariana Rodríguez del Toro.


Se dice que en una tertulia, cuando ya todos estaban desanimados, ella se paró y les dijo «¿Qué sucede, señores?, ¿no hay otros hombres en América aparte de los generales que han caído prisioneros?» Durante esa misma tertulia ella propuso un plan para atacar al virrey de la Nueva España y se acordó seguirlo. Claro que el plan fue descubierto pprque un hombre que estaba en esa tertulia, llamado José María Gallardo que acudió a confesarse a la Iglesia de la Mercer. El cura violó el secreto de confesión y los descubrieron. (Como siempre, los hombres arruinando las ideas de las mujeres). La aprehendieron a ella y a su esposo. Ella no delató a ningún miembro de su grupo y fue liberada hasta 1820, un año antes de la consumación de la independencia.

Fuente: otra vez la pobre wikipedia.

Gertrudis Bocanegra


El nombre completo de Gertrudis Bocanegra es María Gertrudis Teodora Bocanegra Lazo Mendoza, no tan largo para la época, la verdad, más bien era promedio. Fue hija de comerciantes españoles de clase media y ella se casó con un soldado de Michoacán. Gertrudis Bocanegra se adhirió a la guerra de independencia tan pronto estalló esta y sirvió como correo en el territorio que estaba entre Pátzcuaro y Tacámbaro. Fue muy hábil al armar toda una red de comunicación. Su hijo se unió a las tropas de Miguel Hidalgo, pero bueno, la historia no es sobre su hijo, es sobre ella.


En la etapa de la resistencia de la guerrilla insurgente (ahí por el 1817, más o menos, cuando los principales líderes ya habían muerto), fue enviada a Pátzcuaro para ayudar en la toma de la ciudad por parte de los rebeldes y ahí fue aprehendida por el ejército realista. Intentaron torturarla para que delatara a otros, pero ella siempre se negó a dar información a los realistas (el ejército español). Fue enjuiciada y sentenciada a muerte por traición.

Fuente: por acá.

Rita Pérez Jiménez


Se llamaba María Rita de la Trinidad Pérez Jiménez y fue una militante en la guerra de independencia de México. Era hija de dos grandes hacendados que vivían en la zona de Los Altos de Jalisco (¡de ahí es mi mamá, dudes!). Ella se casó con el hacendado y activista (dice la wikipedia) anti español (ya me cae bien) Pedro Moreno, con quien tuvo cinco hijos. Se unió a la lucha independentista junto a su esposo y se encargo de cocinar para los rebeldes, de repartirles la comida y de curar heridos. Fue administradora y un brazo fuerte de la lucha armada.


Lamentablemente, en 1813 su hija María Guadalupe fue hecha pisionera por un jefe realista; su hijo Luis murió en 1817 en combate. Ella embarazada, junto a todos sus hijos menores fueron tomados prisioneros en 1817 en el ataque de los realistas al Fuerte del Sombrero. Sus dos hijos menores murieron en cárceles, ninguno tenía más de cinco años. Recibió la noticia de la muerte de su esposo, que había escapado junto a Javier Mina. Ella fue liberada en 1819, pero le fueron quitadas todas sus propiedades y murió sola. Se la ha honrado como heroína.

La generala: Antonia Nava


Antonia Nava fue una militar que participó en la guerra de independencia junto a su esposo (con quien tuvo ocho hijos, por cierto). Apoyo a José María Morelos hasta su muerte. Se unió a la guerra de independencia y, como nunca se separaba de su esposo, los soldados la nombraron La generala. Dos de sus hijos murieron en la guerra, ella ayudó a levantar la moral de la tropa cuando fue necesario, de hecho, cuando Nicolás Bravo decretó que había que matar a un soldado de cada diez para que les alcanzara la comida (perturbador), ella y las mujeres se ofrecieron (perturbador, pero lo comprendo en el contexto) y, aunque el sacrificio jamás se llevó a cabo, sí que levantó la moral de la tropa.

Antonia Nava estuvo presente en la firma del Plan de Iguala en 1821, la consumación de la Independencia y entró a caballo a la Ciudad de México junto con el ejército Trigarante.

Conclusión


Ellas no son las únicas mujeres, hay una lista mucho más grande que pueden buscar en todas partes, pero la información que hay sobre estas mujeres es mínima. Además no nos desprendemos de un cierto conexto histórico en el que las mujeres prácticamente no participaban en la lucha armada y eran mucho más valoradas por sus sacrificios (por ejemplo, el sacrificio de sus hijos). Por otro lado, la Independencia fue también una manera de que muchos criollos (que no aspiraban al poder en la Nueva España) obtuvieran poder sin buscar liberar a quienes estaban abajo. Poco se habla, por ejemplo, de que Vicente Guerrero probablemente tenía ascendencia negra (pero no está comprobado porque la historia se refiere a él como índigena, como mulato, como mestizo y nada se sabe en realidad). Las mujeres más visibles en la independencia (de las pocas visibles) son criollas y son las esposas de alguien (quizá más importante que ellas), son las madres de alguien (muchas veces soldados muertos en batalla o fusilados y se las honra por sus sacrificios). Es el contexto de la independencia. Miguel Hidalgo abolió la esclavitud en la Nueva España, pero ese detalle se volvió un pie de página en la historia, cuando debió de haber sido mil veces más importante. Muchas de estás mujeres también pasaron, la mayoría, como un pie de página. En fin, estas fueron algunas mujeres de la independencia, los veo después, cuando les hable de las revueltas de esclavos que hubo antes (y de las que nadie habla, pero la historia es muy banca).

13 de septiembre de 2017

500 entradas después


¡Estamos de fiesta! Esta entrada es la número 500 de mi blog. Sí, no es broma. Hemos llegado a la mitad de mil en siete años y once meses. ¡Porque además el blog cumple ocho años el mes que viene! Por eso está el evento especial de Qué leo, qué reseño, si recuerdan. También iba a hacer un sorteo de cositas, pero no tengo suficientes cosas aún para hacer el sorteo, así que ese esperará. ¡Pero tengo más cosas preparadas! Lo primero, voy a hacer el primer preguntas y respuestas del blog en ocho años (nunca tuve fama suficiente como para hacer uno antes, ¿ajá?).

¡Primer Q&A de Divagaciones de una Poulain!


Sí, me aburro mucho y voy a hacer un preguntas y respuestas. No sé, siempre quise hacer uno porque yo siempre publico lo que quiero y hablo de lo que quiero y no sé que les interesa a ustedes de mí. Ya sé que ya tengo un CuriousCat donde la gente me deja preguntas, pero esta vez será un preguntas y respuestas exclusivo del blog. ¿Cuáles son las bases? Acá abajo:

1. Pueden preguntar lo que quieran, cosas que tengan relación al blog o a lo que hago en redes, por ejemplo. Me pueden preguntar por libros, cosas de la cultura pop, lo que se les ocurra.

2. ¿Cómo me pueden preguntar algo? Muy bien, muy bien. Aquí en el blog, en esta entrada. En los comentarios. Como no es el único lugar, me pueden preguntar también en twitter con el hasgtag #PoulainResponde. También pueden escribirme a la página de facebook, si ninguna de las otras dos opciones les funciona.

3. ¿Hasta cuando tienen? Hasta el 6 de octubre de este año, casi un mes. El 7 de octubre es el aniversario, entonces ese día o los siguientes planeo subir mis respuestas. 

Algunas curiosidades en estas 500 entradas


Sí, evidentemente, por este blog han pasado muchísimas cosas, ¡muchísimas! Y hoy les voy a contar qué ha pasado en 500 entradas, sobre todo con mis entradas favoritas, las reseñas más vistas y que otras cosas han pasado por aquí. Sí, esto es todo una estrategia maligna para hacerme publicidad, eh. También es una estrategia para que lean mis reseñas y todas estas cosas. ¿Están listos?


Las cinco reseñas más vistas del blog


En primer lugar, la reseña del maravilloso libro de Neal Shusterman, Challenger Deep. Challenger Deep es un libro juvenil que habla sobre salud mental y el lugar más profundo de la tierra, el Challenger Deep. Ganó el National Book Award de Estados Unidos en loa categoría de juvenil y miren que se lo tiene muy bien merecido.

En segundo lugar, la reseña de un libro increíble, también juvenil, escrito por la alemana Antonia Micahelis: El cuentacuentos. Este libro habla de personas que han sufrido traumas y como cada víctima es diferente, habla de querer escapar de las reglas del sistema, habla de como el sistema jode a los que menos tienen, habla de prejuicios y habla de proteger a las personas a costa de todo. Habla de muchas cosas, en realidad.

En tercer lugar está un libro que no les voy a recomendar, Besos entre líneas de May R. Ayamonte y Esmeralda Verdú. Es un libro juvenil romántico que se agarra de todos los malos clichés posibles, retrata relaciones tóxicas como súper románticas y otras tonterías varias. A los lectores del blog les gusta el hate, se ve.


En cuarto lugar está un libro precioso de la ganadora del Nobel Svetlana Alexievich, La guerra no tiene rostro de mujer. El libro trata sobre las mujeres que pelearon en el Ejército Rojo en la segunda guerra mundial y que, después de la Victoria, fueron hechas a un lado e ignoradas.

En quinto lugar está la novela Americanah de Chimamanda Ngozi Adichie que sigue a Ifemelu, una mujer nigeriana, en su viaje hacia convertirse en una migrante en los Estados Unidos, a su novio Obinze, que acaba en Inglaterra y su vuelta a Nigeria.

Otras entradas muy vistas del blog


No vamos a hacer menos otras cosas del blog, claro que no. Por ejemplo, por alguna razón que no comprendo, mi recomendación de The Lizzie Bennet Diaries tiene una cantidad increíble de visitas. Mi tutorial de como usar la raya o el guion largo no se queda nada atrás, la verdad, espero que le haya servido a muchas personas. La entrada del evento Qué leo, qué reseño no es la más vista ni está entre ellas, pero tiene 666 visitas, así que supuse que era digna de mencionar en alguna parte.


Lo más comentado en el blog


Y pues sin ustedes este lugar no sería nada, así que vengo a decirles en donde me han dejado más hamor del que es con h y a agradecerles por venir y leer este espacio que es mi espacio. Me da mucho gusto saber que les interese lo que escribo. Entonces, bueno, lo más comentado.

Entre las entradas más comentadas están, por supuesto, el evento especial del blog Qué leo, qué reseño, les gustó votar por malos libros para que yo leyera. También entre lo más comentado está América Latina, el eurocentrismo y el tercer mundo, una entrada sobre, bueno, lo que dice el título. También supercomentada es la de Las «feministas de antes». Gracias por darme tanto amor. ¡Espero que sigan por aquí por muchas muchas entradas más!

10 de septiembre de 2017

Los sueños se cumplen, Rachel Galsan | Qué leo, qué reseño

Sinopsis: Divertidísima, conmovedora y muy muy romántica, esta historia de amor y superación es la lectura definitiva para los fans de YouTube. ¡Con más de tres millones y medio de visitas en la plataforma de autoedición en la que se publicó inicialmente!
¿Y si un día conoces a tu ídolo?
¿Y si es tan divertido y adorable como habías imaginado?
Y si entonces él... ¿se enamora de ti?
Al fin y al cabo, los sueños se cumplen... ¿no?
Sénder es una chica que ha sufrido mucho. Pero cuando su familia se muda a Madrid, donde ella empezará la universidad, su vida da un giro radical.
Va decidida a mejorar su imagen, rodearse de amigos y cumplir su sueño de ser diseñadora, pero no cuenta con que su vecino de escalera sea el youtuber en español más famoso del mundo. Tiene millones de seguidores, ha escrito varios libros, ¡y hasta sale en anuncios en la tele!
Es su ídolo y quiere ser su amigo... ¿o quizás algo más?

Estoy haciendo esta reseña para quitarmela de encima, pero no crean que tengo tanto que decir sobre este libro. Me voy a limitar a mirar mal a la editorial (ni me acuerdo cuál era) por publicar este desperdicio de hojas tan mal escrito en el que mis lectores me hicieron perder un día y medio gracias al Qué leo, qué reseño. A partir de hoy me voy a dedicar a ignorar todos los libros que digan Fenómeno Wattpad en el título. Es más, si vuelvo a hacer un Qué leo, qué reseño, los voy a prohibir, así mis lectores buscan cosas más originales para torturarme. Y no porque lo que se publique en wattpad sea malo (por ejemplo, busquen todo lo que Sofía Olguin ha publicado en wattpad, eso sí que merece ser publicado). En fin, ¿qué puedo decir de este libro? ¡¿Qué?!


Voy a hacer esta reseña con modo de lista de cosas terribles sobre este libro, porque es que no hay otra manera de hacer una reseña de este libro. Así que como dijo Jack el Destripador, vamos por partes:

1. El libro está mal escrito. Punto. Está mal redactado. La mitad de las oraciones están mal estructuradas, párrafos enteros carecen de sentido, la puntuación está a usada pesimamente. Los tiempos verbales cambian más que yo cambio de calzones. Si tuviera a la escritora enfrente le recomendaría cómo mejorar su redacción, hay miles de ejercicios que se pueden hacer en estos casos. Por ejemplo, leer en voz alta y con mucha entonación para notar los errores en la puntuación y cómo suena lo que estamos escribiendo. Conseguir un lector que nos dé una primera opinión (alguien, por ejemplo sepa de redacción, aunque sea lo básicos). Dejar reposar el texto y al leerlo la siguiente vez, cortar todo lo que esté sobreadjetivado, reducir el received text lo más que se pueda (abajo les pongo la definición de received text), reducir todos los adverbios que no le sirvan de nada al lector. Todos son cosas más o menos sencillas y que se van mejorando con la práctica. Pero a quien si de verdad voy a mirar mal, con ganas de aplaudirle con una silla en la cara es a la editorial. ¡¿CÓMO SE LES OCURRE?! ¿Quién corrigió esto? O más bien. ¿Quién no corrigió esto? Parece que le dieron al Ctrl+C y al Ctrl+V y se fueron a dormir. ¡¿Cómo se les ocurre?! Entre otras cosas porque están lanzando a una joven cuyo sueño es publicar al vacío, la están lanzando sin paracaídas, se aprovechan de la fama que ya tiene en wattpad, pero ni siquiera corrigen lo que escribió. ¡¿CÓMO?!



2. ¿Podemos pensar un poquito sobre lo que implica escribir tu fantasía de alguien de carne y hueso? Siempre se me ha hecho raro, pero bueno. No es nada que yo no haya hecho, con la única diferencia de que lo mío nunca tocó internet. Está la cosa de que leer algo que está inspirado en una persona a la que admiras (o que es tu ídolo, whatever that means para las adolescentes de hoy, porque yo ando atrasada) es sólo proyectar una visión incompleta de alguien para que calce a la perfección con tus fantasías. Claro que la gente en vez de analizar esa clase de fénomenos prefiere hacer a las chicas avergonzarse de esa clase de gustos o de cosas (porque ustedes no se equivoquen, no importa cuantas veces un hombre sueñe y escriba sobre sus fantasías con Emma Watson o con Scarlett Johansson, nadie los anda exhibiendo por ahí como se exhiben y se cuestionan los gustos de las mujeres). No sé, es un fenómeno que me causa curiosidad. ¿Es incómodo para las personas retratadas? ¿Qué implica? ¿Por qué las chicas lo hacen? ¿Por qué se les critica desde los mismos medios que las empujan a buscar ídolos? Muchas veces nuestras fantasías son pura masturbación mental, y la masturbación mental no está mal per se, pero ¿qué significa llevarla al plano de lo público y volverlo un fenómeno mediático?


4. Es un fanfic de elRubius. O elLimonesOMG, como se llama en el libro pa' disimular. Nada que comentar ahí, sólo que como el tipo me cae re mal, pues cada escena que me imaginaba que hablaba con su voz rara y meh, además de todos los errores del libro, tenían que sumarle que la voz del tipo para mí es matapasiones a más no poder.

5. ¡El amor romántico ataca de nuevo! La cosa acaba bastante bien en el libro desde ese frente, pero igual me imagino que la razón por la que yo estoy diciendo las palabras "bastante bien" es la razón por la que miles de chicas dijeron "¡NOOOO!". ¿Les importan los spoilers? Porque aquí les van. La protagonista (se me olvidó su nombre de lo irrelevante que era cualquier cosa en ese libro) acaba separada de su amor porque pone en primer lugar sus estudios y se muda. Lo importante no es eso (lance el mensaje que lance probablemente sólo es/era una estrategia para sacarle una parte dos al libro y hacer la historia de nunca acabar), sino toda la narrativa sobre el amor, las relaciones, los celos (las escenas de celos son especialmente frecuentes en este libro y cada una es más ridícula que la otra, lo cual me recuerda que los celos son una ridiculez, pero que aun así vivimos reforzándolos, reforzando su narrativa). Los celos son una manera de someter a las mujeres haciéndolas inseguras y con la creencia de que tienen que competir entre ellas y mantiene a los hombres en la creencia de que, bueno, las mujeres son posesiones suyas. Todo el libro se revuelve en un montón de esos clichés románticos gastados y sin nada nuevo que ofrecer más que un montón de historias poco originales y muy gastadas, sin nada novedoso que agregarle.

Bueno, ya sabemos que deja dinero.
Me imagino que las editoriales los ven así.
6. No lo lean. No lo hagan. Háganse el favor.

Listo, acabé.