23 de junio de 2019

Pequeña guía para leer a Clara Zetkin

Me gusta hacer guías de lectura. O listas recomendadas. Sobre todo cuando hablamos de no ficción y cuando hablamos de autoras comunistas. Hay algo que ocurre sobre todo con Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo y Alexandra Kollontai: cuando se habla de su trabajo intelectual, de repente hay quien las reduce sólo a su trabajo en la cuestión de la mujer. Como si no hubieran escrito más (Kollontai, por ejemplo, escribió mucho oponiéndose a la Guerra) o de otros temas. Como si por ser mujeres, sus escritos versaran únicamente sobre ello. Y sí, escribieron sobre la cuestión de la mujer, por supuesto, pero también sobre otras cosas y, algo importante: no eran feministas. Eso es un hecho. Aunque yo las suelo recomendar a veces como lecturas feministas con un poco de trampa (porque estrategia para acercar a la gente a lo que escribieron), estas tres mujeres eran comunistas y sobre eso escribieron. 


Entonces, pues como ya hice con Alexandra Kollontai en su momento, este es el momento de Clara Zetkin. Por supuesto, esta es una guía sólo para empezar a leerla, no contiene toda su obra y contiene cosas medio variadas que, si bien yo a veces no considero las más sencillas del mundo, las considero relevantes al mundo de hoy o importantes para conocer su forma de pensar. Además, esto tiene un poco de sesgo, porque mis escritos favoritos sobre Zetkin tienen que ver con la lucha contra el fascismo o contra el reformismo; esto es porque sus escritos sobre la cuestión de la mujer, aunque interesantes, me parecen superados por Kollontai en algunas cosas y, sobre todo, me parece que La mitad del cielo y las mujeres revolucionarias chinas se llevan a todos por delante. Lo que no quiere decir que en su contexto no fueran importantes (puesto que Zetkin abogaba por la emancipación de las mujeres) o que no tengan cosas que aun sean aplicables el día de hoy. En fin. Para no hacer la entrada muy confusa voy a englobarlo todo en tres libros que tengo disponibles de Zetkin. 

Pero antes...

¿Quién fue Clara Zetkin? 


Fue una política alemana, nacida en 1857, de ideología comunista (y dice la Wikipedia, que muy influyente). Militó en el Partido Socialdemócrata de Alemania hasta 1917, cuando se cambió al Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania, concretamente a su ala más a la izquierda, la Liga Espartaquista (un movimiento revolucionario marxista organizado en Alemania durante los últimos años de la Primera Guerra Mundial) que finalmente acabó formando el Partido Comunista de Alemania.


Fue parte de la primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en 1907 y fue parte de las delegadas que fundaron la Internacional Socialista de Mujeres (donde nació el día de la mujer, que hoy conmemoramos el 8 de marzo). De hecho, justamente durante el II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas que se celebró en 1910 en Copenhague, Clara Zetkin presentó, junto a Käte Duncker, el proyecto para conmemorar un Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 

Durante la primera guerra mundial Zetkin tuvo una marcada pocisión antibélica (de hecho escribió mucho acerca de ello). A consecuencia de su lucha fue arrestada varias veces durante la guerra. Tuvo varios cargos importantes en el PDK después de la guerra, fue miembro del comité de la Internacional Comunista y también llegó a presidenta del Reichstag (y estando en ese cargo llamó a luchar contra el nazismo). Cuando Adolf Hitler llegó al poder, el partido comunista fue ilegalizado y Clara Zetkin tuvo que exiliarse. Pasó sus últimos años en la unión soviética. 

La cuestión femenina y el reformismo


Este es un libro que contiene varios de sus articulos y discursos dividido en dos partes. La primera dedicada al movimiento proletario femenino y la cuestión de la mujer; la segunda abarca algunos temas más, tiene escritos antibélicos y escritos directamente contra el reformismo (o sea, reformar el sistema en vez de mandarlo a volar, un resumen). Lo considero una buena introducción a quién fue Clara Zetkin y que escribía y no me parece muy complicado para principiantes (yo lo leí siendo un pollito). Sin embargo si les recomiendo conocer lo mínimo de la cuestión de la mujer en el marxismo (leer a Kollontai no es mala idea, por ejemplo La mujer en el desarrollo social o Los fundamentos sociales de la cuestión femenina, que aunque sea posterior es mi introducción preferida a la cuestión de la mujer). 

Algo que me gusta mucho sobre Clara Zetkin es que habla muy bien de cómo el trabajo de las mujeres (las proletarias, en este tiempo las mujeres de clase más acomodada en general no se habían unido al campo laboral) y cómo, aunque en teoría es algo que contribuye a su emancipación económica, fue algo que fue usado por los capitalistas para pagar más sueldos de mierda, pagándoles menos a las mujeres, abaratando los salarios de los hombres con el pretexto de que las mujeres cobraban menos y, en general, se usó todo para beneficio de unos pocos. Sí creo que algunos de sus escritos necesitaban ahondar más en las circunstancias específicas de las mujeres: por ejemplo, ahondar más en la doble carga (cosa que más tarde hizo Kollontai en algunos artículos y escritos y que también se hizo en Nuevas perspectivas para la liberación de la mujer), pero en general creo que su lectura crítica es muy valiosa (como todo en el mundo).


Rescato especialmente las Directrices para el movimiento comunista femenino (que pueden encontrar en el link), porque si en algo pone Clara Zetkin el dedo una y otra vez, es en lo importante que es hacer trabajo para atraer a las mujeres a la lucha de clases, que si no se atrae a las masas y estas no tienen conciencia política, nada va a ninguna parte. Por otra parte, y aunque me hubiera gustado más material, al final trae algunos de sus textos antibélicos. Si leen en español, la mala noticia es que es el único material que he encontrado en español de ella. Algunos de los publicados aquí están en su archivo en el MIA (Marxist Internet Archive) y pueden encontrarlos aquí. Por lo demás, pueden encontrar en pdf en este link.

Selected Writings


Este es otro libro que trae artículos y discursos de Clara Zetkin, que prologó Angela Davis (aunque mi versión viene sin prologar, lamentable). Algunos (al menos la mitad), se repiten. Los temas en general versan sobre la cuestión de la mujer, como arriba. Del mismo modo que el anterior, analiza perfectamente el trabajo femenino y las condiciones de la época y las expone. También trae un texto dedicado a las aportaciones de Marx al movimiento proletario femenino (básicamente las herramientas para analizar su situación, léase: el materialismo) que está interesante aunque la verdad es que no fue de mis favoritos. 

Pero la razón por la que rescato este libro (aunque yo lo tenga incompleto, porque viene sin prólogo y sin dos artículos que de todos modos vienen en el anterior), es por dos artículos antibélicos en especial. Obviamente están escritos en el contexto de la primera guerra mundial, pero creo que los dos le pueden proporcionar a la gente herramientas para analizar los conflictos bélicos de hoy en día. En uno inclusive analiza quién se beneficia de las guerras (pista, no fueron los millones de soldados casi adolescentes que lucharon en las trincheras) y por qué a los estados capitalistas les gusta hacerlas a costa, por supuesto, de la clase trabajadora. 

Son escritos bastante accesibles, la verdad, en mi opinión y bastante sencillos de entender, aunque sí hay que darles una buena repasada. Son textos que me parecen importantes para el contexto en el que vivimos hoy día y que además funcionan para recordar que Clara Zetkin no escribió únicamente de la cuestión de la mujer. Pueden encontrar el pdf en este link.   

Fighting Fascism: How to Struggle and How to Win 


Yo lo leí con ese título porque lo leí en bookmate (y trae un prólogo medio pitero, si quieren mi opinión), pero también se puede encontrar como The Struggle Against Fascism. No es un libro o un informe sencillo, así que, ¿por qué lo estoy poniendo aquí? Primero, porque lo considero muy importante en el contexto que se vive hoy día, especialmente viendo como la extrema derecha gana terreno o grupos abiertamente fascistas ganan terreno. Pasa en Europa de manera mucho más obvia, pero también hay un fenómeno similar en América Latina. Obviamente para leerlo sí les recomiendo que tengan presentes conceptos básicos sobre el marxismo o que ya hayan leído algo introductorio para que no les duela la cabeza leyendo esto, pero de todos modos no es muy largo y me parece un documento que analiza perfectamente cómo aparece el fascismo y cómo se gana a las masas. 

No es un libro del que tenga tanto que decir en realidad, pero sí se los recomiendo (parezco disco rayado). Además de que analiza, por ejemplo, la situación de Italia, presenta estrategias revolucionarias e insta a un movimiento que le plante cara (léase, a mover el trasero). Lo pueden encontrar íntegro en el MIA en este link.

Como nota ya aparte, si quieren explorar por su propia cuenta, pueden visitar las obras completas de Clara Zetkin en el MIA en inglés (o en alemán si leen aleman, qué se yo) y ver todo lo que hay publicado si quieren meterse un clavado por ahí. Hay varias cosas que yo he leído pero que no incluí aquí por diversas razones, así que no duden en explorar ustedes (igual y les da miedo, pero no importa, eso se quita). Aquí les dejo el link donde pueden encontrar todas sus obras. No duden en consultarlo.

21 de junio de 2019

Doom Patrol, Grant Morrison | Reseña

Sinopsis: In the 1960s, they were DC Comics' misfit super-heroes, a team of borderline freaks who secretly banded together against evil. The team was brought back in 1989 by Grant Morrison, renowned writer of JLA and The Invisibles, who reinvented them as disaffected heroes up against a parade of absurdist villains.

Esta es una de las mejores series de cómics que he leído cuando se trata de leer sobre el absurdo, lo surrealista y lo simple y sencillamente raro. No es la primera obra que he leído de Grant Morrison (ya había leído Kill Your Boyfriend Vinarama en una edición que los trae juntos y que es muy interesante y de los cuales algún día les voy a hablar), pero bueno, de todos modos fue como prácticamente descubrirlo (y entender de dónde carajos vienen las ideas y referencias de Gerard Way ahora que Doom Patrol está en Young Animal y de lo que les conté en una reseña pasada). Anyways, ¿creían que ya iba a dejar de comics? No, por supuesto, shit's about to get weirder, porque esta es una serie rara con ganas y en todo su esplendor. Pero bueno, vamos a hablar un poco de qué es Doom Patrol (en español, la Patrulla Condenada). 

¿Qué es? Doom Patrol es un equipo de superhéroes desadaptados con poderes que nunca pidieron tener y cuando digo desadaptados, digo desadaptados casi casi en forma de un letrero enorme con letras neón. Más o menos imagínense algo como el lado B de grupos como la Liga de Justicia. Just my kind of thing. Son personajes que no saben muy bien como vivir en el mundo y que están constantemente rodeados de lo raro, lo absurdo y lo sin-sentido. Nunca pidieron sus poderes ni ser superhéroes o salvar al mundo, pero de todos modos es lo que hacen. En, fin, en el run de Morrison nos encontramos a Cliff, Robotman; a Rebis, The Negative Man; a Niels Caulder, Chief; a Dorothy, que tiene una imaginación muy potente. Es justamente en esta época de la Doom Patrol que aparece por primera vez Crazy Jane, un personaje con trastorno de identidad disociativo, en los que cada una de sus 63 personalidades tiene un poder diferente (si les interesa la trivia, está inspirada en Truddi Chase, que escribió sus memorias en un libro llamado When Rabbit Howls) y también introdujo a Danny The Street (que en los runs más recientes se convirtió en un ladrillo y su última versión es una ambulancia). 


En fin, a lo largo de seis volúmenes compilados, la Doom Patrol se enfrenta a un repertorio de enemigos... raros. O sea, no es el típico enemigo que te vas a encontrar enfrentando a Superman, qué se yo. Hay claras influencias en el surrealismo, lo absurdo, el dadaismo y todas esas corrientes artísticas que te hacen preguntarte qué demonios cada dos segundos. Hay quien considera que este run de Doom Patrol tiene algunas tramas difíciles de seguir y pues no lo niego, sólo da la casualidad de que son justo la clase de cosas que me gustan (ahora, cuando les explique por qué me encantan los comics de Gerard Way les diré que son tramas que evidentemente le atraen a mi adolescente emo con rastros de Grant Morrison). Entre las páginas de Grant Morrison the Brotherhood of Evil se convierte en The Brotherhood of Dada (lo que más tarde sería The Brotherhood of Nada), hay sociedades secretas con las que se hacen juegos linguísticos (si alguien alguna vez tradujo esto al español, le doy mi más sincero pésame al traducir toda la trama de los hombres de N.O.W.H.E.R.E.), elementos tomados directamente del dadaísmo y del surrealismo, ideas de Borges (sí, a Grant Morrinson lo inspiró Borges, *inserte aquí las lágrimas de los intelectuales que creen que no se puede hacer literatura o arte con los cómics*), existen los hombres-tijera, the sissormen, que atacan a la gente y la "cortan" de la realidad. Vamos, todo un increíble cast de rarezas.


ME ENCANTA. Ustedes no están para saberlo y yo no estoy para contarlo, pero de hecho me gusta leer del surrealismo y el absurdo y uno de mis escritores franceses favoritos era muy amigo de Jean-Paul Sartre (al que nunca he leído, lo siento): Boris Vian. Este francés escribió una historia rarísima de amor (y masas y creencias y tragedia) llamada La espuma de los días (L'eccume des jours) que más tarde fue adaptada a una película que no me gustó mucho a la que en español le pusieron Amor Índigo (just why) y luego escribió otro libro rarísimo que se llama Otoño en Pekín. No sé exactamente por qué les estoy contando, esto, el caso es que ambos libros están ambientados en mundos donde los personajes simplemente coexisten con lo absurdo, o más bien, viven con lo absurdo y eso es más o menos lo que pasa con Doom Patrol. No es un cómic que se tome en serio a sí mismo e intente explicar de dónde vienen las cosas raras. Todo pasa y así es como es, ese es el mundo donde vive la Doom Patrol. ¿Hay una pintura que se comió París? Pues hay una pintura que se comió París y punto, que le vamos a hacer. 


Hablando de eso, la pintura que se comió paris es uno de mis arcos favoritos. Es el primero en el que aparece The Brotherhood of Dada, un grupo de supervillanos con Mr. Nobody al frente. Entre el cast tenemos a un supervillano que sólo tiene poderes cuando está domido y es sonámbulo, una chica que tiene todos los poderes, pero los pierde en cuanto su oponente piensa en ellos. Tienen una pintura que se come cosas y tiene un montón de niveles, cada uno inspirado en una corriente artística (romanticismo, impresionismo, surrealismo, dadaísmo, etc., por ponerles ejemplos) y es uno de mis arcos favoritos por cómo habla de arte, por como utiliza la metaficción (un tema recurrente en las serie, del que les hablé un poquito en la reseña el run de Young Animal, aunque voy a retomar el asunto) y por como la misma ilustración se adapta. Por ejemplo, cuando están en la versión impresionista de la pintura, el trabajo del colorista recuerda un poco a las pinturas de Monet, por ejemplo. Me encantan ese tipo de referencias. 


Grant Morrison también usa la metaficción en sus historias y a mí se me caen los calzones cada que alguien lo hace y lo hace bien (aunque no hay una forma de hacerlo *mal*, técnicamente, pero prefiero siempre a los autores que no se toman en serio a sí mismos ni son pretenciosos, sino que abiertamente admiten que están experimentado). Por metaficción se entiende al tipo de narrativa que es consiente de ser ficción y que a su vez es autoreferencial, que juega con las fronteras que la realidad y la ficción. Grant Morrison lo hace, por ejemplo, con la historia de origen de Flex Mentallo (que tiene origen en la ficción dentro de la ficción) o con la idea de otros universos (ficticios o no) que empiezan poco a poco a introducirse al universo en el que vive la Doom Patrol. Morrison no juega sólo con esto, sino que también, como mencioné arriba, experimenta con la narrativa y el lenguaje, lo cual le viene muy bien al comic porque experimenta con distintas maneras de contar historias dentro del medio.


También quiero hablarles un poco sobre los personajes. Para mí, los más interesantes de analizar son Rebis y Crazy Jane, siendo esta última mi favorita. Me gustan dos cosas particularmente de ella: que a pesar de ser un personaje construido sobre un episodio (en realidad, varios) de tremenda violencia, es un personaje que no hace de eso todo su pasado ni todos sus problemas y que es un personaje con agencia ante su pasado, que elige la manera en la que lo enfrenta, cómo y cuándo y no acaba cayendo en el papel de la damisela en peligro. Su relación con Cliff me gusta, deja muchas puertas abiertas siempre y muestra el lado más humano de Cliff y hace que se dispara su necesidad de salvar a todo el mundo (sólo para darse cuenta de que en realidad no todo el mundo quiere que lo salven). Por otro lado, Rebis es muy interesante. No sabía definir qué es: es Larry Trainor y la doctora Eleanor en un mismo cuerpo, hombre y mujer al mismo tiempo. Me gusta como juega con esta dualidad y cómo explota los límites del binarismo de género, algo que muchas veces sólo podemos hacer en la narrativa. Por lo demás, Niels es tremendamente interesante aunque me cae muy mal (y en cierto modo tiene partes que me recuerdan a Albus Dumbledore) y Dorothy es un pedazo de pan que se merece todas las cosas buenas del mundo.   

En fin, lean Doom Patrol de Grant Morrison. Creo que es un montón de historias maravillas y absurdas que viven un montón de personajes inadaptados y a mí me encantan ese tipo de historias.


19 de junio de 2019

El ser y la mercancía: prostitución, vientres de alquiler y disociación, Kajsa Ekis Ekman

Sinopsis: Este libro de la periodista, escritora y activista sueca Kajsa Ekis Ekman nos propone una reflexión crítica, profunda y rigurosa sobre dos industrias de la mercantilización de los cuerpos de las mujeres. Partiendo de premisas feministas y marxistas, Ekman examina tanto la prostitución sexual como la prostitución reproductiva o uterina (los llamados «vientres de alquiler») como dos instituciones que comercializan y explotan las mujeres. La apropiación y explotación de la sexualidad y la capacidad reproductiva del cuerpo de las mujeres ha sido, y es, uno de los fundamentos de las sociedades patriarcales pero también un frente de lucha histórico del movimiento feminista. El libro presenta un análisis de los argumentos harto semejantes que, bajo un aparente progresismo, sirven para legitimar esta explotación. Estas industrias, nos dice Ekman, son el producto de la intersección del capitalismo (donde los ricos compran a los pobres) y del patriarcado (donde los hombres compran a las mujeres, y las mujeres complacen a hombres), sin olvidar la presencia del racismo y de las relaciones neocoloniales Norte-Sur. Frente a los discursos que presentan estos sistemas como innovadores e inocuos, Ekman nos muestra el daño real que estas estructuras causan a las mujeres implicadas: tanto la prostitución como la maternidad subrogada no son actos anodinos sin consecuencias para la vida y la salud de las mujeres. La autora documenta diversas estrategias de defensa y supervivencia en ambos sistemas, entre las cuáles destaca la disociación, el hecho de tratar de «desconectarse», y el fenómeno de la reificación (cosificación), definido por el teórico marxista Georg Lukács.

Lo de premisas marxistas... vale, no tanto. O sea, Ekman usa conceptos marxistas unas veces mejores que otras y algunas de sus premisas lo son, pero en general su análisis no lo es tanto. En fin, lo que sea, yo vine a hablar de otra cosa, no de la sinopsis del libro. Hace mucho que quería leer esto porque es un libro que además de analizar la prostitución desde una perspectiva abolicionista, hace lo mismo con la gestación subrogada. Ekman es una feminista sueca y dado que este es un única publicación que encontré traducida, no tengo más datos sobre ella (pero vine a hablar de lo que dice, no de quien es y muchas veces lo que dices te refleja mucho mejor), salvo que es radical, por lo que tengo entendido. El libro me pareció en general una lectura bastante decente y buena, obviamente difiero en algunos planteamientos del feminismo radical siendo yo marxista (ya saben, existen las diferencias), pero en general, es un buen libro para leer de manera crítica y que pondría como lectura recomendada si el tema es el abolicionismo. Bueno, vamos por temas.

Los orígenes del modelo nórdino (o sueco)


Cuando se habla de modelo nórdico, también conocido como sueco, en el abolicionismo, se habla de la legislación que se aplicó en el país en el año 1998 con respecto a la prostitución. Era una legislación que, por primera vez, no perseguía a quienes estaban en situación de prostitución, sino que penaba y perseguía activamente a los compradores (y, por lo que tengo entendido, también a proxenetas); se presenta como modelo "abolicionista", aunque yo más lo veo como una reforma dentro del capitalismo (que sí, efectivamente, a veces contribuye a mejorar un poco la vida de las mujeres). Pueden buscar más información sobre esta legislación, cómo se aplica, qué otros países la aplican (aunque siempre adaptada a necesidades específicas) y qué resultados ha tenido, en la página Traductoras por la abolición de la prostitución. Yo en su momento ya hablé de él en la crítica que hice de Teoría King Kong.

Kajsa Ekis Ekman habla de un poco de historia en lo que respecta a Suecia y cómo surgió este modelo. Habla del estudio que se realizó y en el que las prostitutas participaron activamente y sus testimonios (que ocupaban más de un centenar de páginas en el estudio) eran un tema central. Me parece importante esta historia (aunque sea el caso de un país nórdico), porque a veces siento que perdemos mucho el tiempo en la discución (ya más estéril que nada) de "¡es que nadie escucha a las prostitutas!" (es una discusión que no toma en cuenta que no son un colectivo homogéneo que puede pensar de diferentes maneras y que tiene agencia, donde también se dan estos desacuerdos, véase, por ejemplo, el Diálogo sobre la prostitución que publicaron Lohana Berkins y Claudia Korol, donde el propósito era que fueran las protagonistas las que tuvieran la palabra). Pueden revisar un poco más sobre esta historia en estos fragmentos que publiqué en tuiter:
En fin, sobre este modelo se pueden dar otros debates, claro. No deja de ser un modelo reformista que funciona dentro de los marcos del capitalismo. Sí, se reduce la trata, pero se devuelve a las extranjeras que llegan gracias a los tratantes a sus países de origen de manera sistemática, lo cual no deja de ser como poner un curita encima de una hemorragia, puesto que eso no ayuda a mejorar las condiciones de vida de las mujeres (que vuelven a ambientes de precarización, donde no tienen opciones de supervivencia). Igual, aunque el modelo dé resultados, no es perfecto (y funciona precisamente porque Suecia tenía unas tasas altísimas de prostitución y ahora anda, si no me equivoco, por la media europea, lo cual no es ideal, pero si es una reducción si consideramos de que estado partía). Es, quizá, una opción mejor que el regulacionismo instaurado en Alemania y Países Bajos, lugares en los que ha aumentado la trata, tal como se expone en El modelo alemán está creando el infierno en la tierra.

En fin, esto es para que conozcan el modelo, aunque hay que tener en cuenta y casi casi grabado en negritas, que es un modelo que se promulgó con base en las características particulares de Suecia, un país nórdico que puede permitirse absorber niveles brutales de asistencia estatal, cosa que es imposible para un país del sur global. O sea, el modelo no es la panacea, pero conocerlo es buena idea, como es buena idea conocer todo lo que uno quiera críticar o analizar. 

Desarticular el discurso abolicionista


El gran acierto del libro, considero, es la manera en que Ekman analiza cómo se construyen los discursos en favor de la regulación de la explotación y cómo evolucionan en distintos contextos. Por supuesto El ser y la mercancía es un libro centrado en Suecia, así que analiza a muchos suecos, pero también lo hace con estadounidenses y europeos en general (eso sí, del sur global, no analiza mucho y, aunque muchos discursos se repiten, otros difieren y sólo son parecidos en la superficie). Algo que quiero dejar claro antes de meterme de lleno en esta sección: los discursos en favor de la regulación sólo le ayudan y le hacen la tarea al capitalismo, aunque, según la audiencia, intentan apelar a algún supuesto carácter revolucionario (y no, la explotación no es revolucionario) o a la idea de que cosas que siempre han existido en el status quo (de nuevo, la explotación de las mujeres) ahora pueden ser disidentes. O sea, todos esos discursos que hacen de la mujer una mercancía, apelando a una supuesta libre elección (¿dentro del capitalismo?, no me hagan reír), le andan haciendo la tarea al sistema, no revolucionándolo.

Dejando eso en claro, vamos a empezar. Ekman empieza analizando cómo lo que muchas veces empieza con "cada quien hace lo que quiere con su cuerpo" (donde "hace lo que quiere" es claramente "ponerlo a la venta"), termina blanqueando a los proxenetas (varias organizaciones presentadas como sindicatos a pesar de no hacer ningún trabajo sindical, han hecho declaraciones que parecen avalar a los explotadores, es decir, los proxenetas), haciendo creer que la trata es sólo una conspiración para mantener a las mujeres con miedo (y no, no lo es, pero, por ejemplo, precisamente en eso cae Virginie Despentes en Teoría King Kong). Los ejemplos de a dónde llegan los discursos en pro de la regulación son muchos y muy variados. Tenemos, por ejemplo, los que blanquean directamente la trata y a los proxenetas:
En fin, blanquear a los proxenetas y negar la trata es algo muy feo. Implica negar la cantidad de mujeres que viven en condiciones de esclavitud en el mundo, implica negar que las mujeres en la prostitución son de las mujeres que más sufren agresiones sexuales e implica negar que en muchas encuestas (por ejemplo, la que se aplicó en suecia que la escritora misma expone allí o la que se aplicó a las mujeres trans y travas en argentina y está en Cumbia, copeteo y lágrimas) más del 80% de las mujeres dicen que, si tuvieran los medios para dejar la prostutitución, lo harían. La escritora lo expone algunos fragmentos más abajo.
Bueno, Ekman desarticula bastante bien todo el discurso y lo analiza a fondo. Por ejemplo, cuando habla de cómo una revista para jovencitas promueve el regulacionismo y lo hace con artículos que hablan de eso, hace notar como los artículos hablan de los supuestos "aspectos glamurosos" de la vida de una prostituta, sin tomar en cuenta que la mayoría vive en la precarización y no está en situación de prostitución para obtener "dinero fácil", sino porque existen unas condiciones económicas que, bajo el capitalismo, empujar a las mujeres a la precarización y donde las únicas elecciones libres son "venderse" (odio esa palabra, porque además casi nunca se venden, sino que son vendidas y controladas por un proxeneta en la mayoría de los casos) o morirse de hambre. Además, hace notar, en todos esos discursos, nunca se habla del supuesto "producto" que se vende. Habla de cómo se crean sesgos: autores y autoras regulacionistas que entrevistas sólo a aquellas mujeres que comulgan con sus ideas o que directamente las manipulan para que sus testimonios suenen como ellos quieren.

En fin, el Ekman también analiza los discursos que apoyan la gestación subrogada y que en general se basan en el "altruismo" y en el "hacer buenas obras para pobres parejas que no pueden tener hijos", sin hacer hincapié en qué exactamente es lo que se pone en riesgo (nueve meses de embarazo y absoluto control por parte de las agencias). Hay discursos que incluso parecen llevados al absurdo, por ejemplo, quien propone que como las mujeres de color (detesto ese término también, porque engloba a un montón de mujeres cuya única característica en común es no ser blancas, aun cuando sus experiencias según su lugar de nacimiento, su raza, su clara, pueden hacer que todo lo demás varíe, pero pues en este momento no tengo otro que explique lo que quiero) que gestan hijos para parejas blancas (y dónde el bebé es blanco, claramente) contribuyen a eliminar el racismo (¿? lo sé, les voy a poner la cita porque no tengo otra menra de explicar esa jalada de los perlos) o cómo el hecho de que sean las mujeres pobres las "madres sustitutas" constribuye a eliminar los prejuicios entre las clases (wow, nunca se me hubiera ocurrido que la explotación iba a acabar con los prejuicios de clase). Acá mis evidencias:
En fin, Ekman desarticula también esos discursos y eso es lo que considero más valioso de todo el libro. Por lo demás, se centra en la psicología de las mujeres en situación de prostitución, cosa también harto interesante, pero pues los estudios que cita en general están centrados alrededor de europa y muchas veces obvian la clase como un eje central del que se debe partir (puesto que la prostitución es algo atravesado por la clase), así que creo que muchas cosas no aplican al 100% en el sur global (obviamente no es que sean completamente diferentes, sólo que para la perspectiva que vivimos en este lado del mundo, quizá habría que matizar mucho más).

Por ahí también siento que hay mucho determinismo biológico y que se le da a la biología un peso exagerado porque las mujeres no caen en la prostitución sólo por eso (sí, en muchos casos es un factor de mucho peso, incluyendo a las mujeres trans en esta afirmación, sólo vayan a checar Cumbia, copeteo y lágrimas), pero no es sólo eso. La prostitución es algo severamente atravesado por la clase, del mismo modo que lo es la gestación subrogada (aunque aquí sí es requisito básico tener útero y ya no sólo eso, sino ser fértil). Las mujeres de la burguesía no son prostitutas (en algunos casos, incluso, se benefician de esta, como proxenetas), ni son "madres sustitutas". La clase es un elemento clave a analizar en estos dos temas (aunque es obvio que el género también es algo super importante porque se trata de formas de explotación feminizadas) y me hizo falta que Ekman la incluyera más (aunque sí, la menciona, sobre todo al hablar del origen de la prostitución y eso me parece bien, digo, considerando que hay quien la obvia por completo, es un paso).

Finalmente, aquí acabé. Tengo otro desacuerdo con el libro en lo que respecta a hacer falsas equivalencias (en el apartado que habla de cómo se mitifica la imagen de las mujeres en prostitución) porque creo que sus ejemplos supuestamente equivalentes (que tienen que ver con raza en el mayor de los casos, aunque hay algunos qu no) no lo son del todo y que en todos hace falta matizar (si no es que quitarlos directamente). Fuera de eso, me parece que el libro es interesante para una lectura crítica y es de mucha ayuda, sobre todo si quieren conocer cómo evolucionan discursos regulacionistas y cuáles son los charcos argumentales que tienen. No es perfecto (digo, para mí, soy marxista, yo que más quisiera que todos estos análisis se hicieran desde el materialismo), pero es bastante bueno. 

Está disponible en mi carpeta de drive aquí (ya saben que yo no recomiendo libro de teoría sin su respectivo link a dónde lo pueden encontrar, con prioridad en los que pueden encontrar de manera gratuita). No olviden mi guía de lectura sobre abolicionismo tampoco.