4 de abril de 2015

Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides | Reseña

Sinopsis: En menos de un año y medio, las cinco hermanas Lisbon, adolescentes, se suicidan. Los jovencitos del barrio habían estado siempre fascinados por esas inalcanzables jovenes en flor, y veinte años después, aquellos chicos ya en la frontera de la mediana edad, intentan desentrañar el enigma de aquellas lolitas muertas que siguen fascinándolos.

Esta no es la historia de las chicas Libson. O de sus suicidios. O de los chicos que quisieron ser sus príncipes y no supieron entender el llamado de ayuda de unas chicas que la necesitaban. Esta es la historia de la decadencia de un vecindario que empezó cuando Cecilia Libson logró suicidarse. El libro está narrado por los chicos que durante la adolescencia estuvieron fascinados por las hermanas Libson, todas rubias y angelicales desde la distancia, que intentan desentrañar el misterio de los suicidios. No estoy contando ningún spoiler porque el libro empieza, justamente anticipándote lo que va a pasar. 

¿Por qué? No lo sabes y los chicos tampoco. Nadie sabe lo que ocurre dentro de la casa Libson a ciencia cierta porque llega un punto en el que nadie quiere acercarse. Los vecinos del vecindario prefieren lamentarse y ser testigos de la desgracia ajena desde la comodidad de sus sofás, comedores o cocinas. En realidad, quizá el libro pueda decepcionarte si lo que buscas es el por qué de las Libson o un análisis a su psique. El libro no es eso. El libro es la historia de chicos que vivieron adorándolas desde la distancia y nunca se atrevieron a acercarse... demasiado; es la historia de los chicos enfrentados a sus demonios y a sus recuerdos ya cerca de la mediana edad y como el suicido de las Libson sigue marcándolos.

Es la historia de un vecindario y el deterioro de una casa, que empezó con el primer suicidio. Cecilia Libson, después del primer intento de suicidio, le dice al doctor, que no cree que tenga motivos para suicidarse: "Obviamente, usted nunca ha sido una niña de trece años." Todo lo vemos desde afuera. No podemos acercarnos nunca más de lo que se acercan los chicos y de los testimonios que han conseguido a lo largo de los años. Del padre de las Libson, de la madre, una mujer conservadora que mantiene a sus hijas en una jaula imaginaria, del único novio que tuvo Lux, de los maestros y los vecinos que saben tan poco como los chicos. 


Ante todo, no hay ningún juicio. El deterioro del vecindario, de la casa Libson, la actitud conservadora de su madre, el hecho de que las haya encerrado, el poco caracter del padre, no juzgan nada. Dejan que el lector sea quien lo haga, porque los narradores simplemente analizan los hechos y los canalizan en las Libson. ¿Qué las llevo a suicidarse? Therese, Mary, Lux, Bonnie, Cecilia... Son y de hecho nunca dejan de ser un misterio

El libro parece, por momentos, el eterno preludio de otra historia, pero no hay otra historia. Sólo hay unos chicos recordando el pasado, intentando desentrañarlo, pero olvidando que la única manera de conocer los porqués de las Libson es haciéndolas que se levanten de la tumba y preguntándoselos. Cosa imposible. En si, el libro está narrado magníficamente, con un tono nostálgico y melancólico que va aumentando a cada página. Quizá el problema es que no hay un clímax real, sabemos lo que va a pasar desde el principio y el autor pudo haber aprovechado eso de mil maneras, pero realmente no lo logró. De los personajes no puedo hablar porque los narradores hablan como un todo y los pocos personajes bien definidos son apenas dibujados desde los ojos de nuestros narradores, 

¿Recomendado? Absolutamente sí. Tiene sus altas y sus bajas, yo le daría un 2.5/5 cuantitativamente... pero bueno, no me gusta calificar los libros con un frío número, siempre prefiero que lean la reseña y se hagan su propia opinión valorando los puntos que elijo mostrar del libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario