13 de octubre de 2015

Sé lo que (no) hiciste el verano pasado

Yo sí se lo que no hice: leer. 

Agosto y septiembre fueron meses de sequía total, extrema y absoluta en lo que a lecturas respecta. Me leí dos libros los primeros días de agosto y no volví a tocar un libro hasta este viernes pasado que decidí que mi bloqueo lector (o simple desgana) tenían que terminar ya. Así que este es el recuento del verano entre dos libros y otras cosas que hice. Disfruten. 

El complot mongol de Rafael Bernal


Lo leí por mi papá. Que porque era LA novela negra mexicana. ¿Decepciones? Unas cuantas. El libro ni me gustó ni me disgustó, pero detesté ese aire machista que carga cuando he encontrado mejores modelos de relaciones y mejor representación femenina en libros ambientados en sociedades más retrógradas y en libros mucho más antiguos. Mira tú. Además el complot como tal es digno de película gringa, pero con típico pistolero mexicano. Novela entretenida y excelente ejemplo de lo que es y fue la novela negra en México. Buscando eso, no decepciona. Tiene una curiosa forma de narrar, pero la verdad es que es una novela bastante olvidada para ser considerada todo un exponente en el género. Es algo deprimente si lo ponemos así, pero creo que en realidad es algo justo: la historia es demasiado sencilla para un complot, con demasiadas americanadas en muy pocas páginas y un racismo y un clasismo insoportables que nos hablan de la época en la que se escribió. No es mal libro, pero no lo pondría en un altar.

Estupor y temblores de Amélie Nothomb


Este libro sí se llevó, creo recordar, un merecido 5/5. ¿Cómo una historia sobre explotación laboral, abuso laboral y un retrato de la sociedad japonesa puede ser tan entretenido? Da risa, no hay otra manera que ponerlo. Las aventuras de Amélie en una empresa japonesa es algo que parece delirante para cualquier persona occidental y que sin embargo para los japoneses son cosas del día a día. Desde sus aventuras en las fotocopias, sirviendo café, descubriendo que el peor crimen en una empresa japonesa es tener un poco de iniciativa. Retrata de manera increíble a los japoneses, con un cariño impresionante, pero también sin auto censurarse. Me gusta mucho esta escritora belga y creo que la voy a seguir leyendo mucho tiempo más. 

Doctor Who



No sé como pasé tanto tiempo sin ver Doctor Who. O como me dejaron que pasara tanto tiempo sin verla, vaya. Me ventilé la serie moderna en unas tres semanas y un par de seriales antiguos (bueno, The Aztecs, pero es que no puedo dejar de reír en todo ese serial). Voy en el primer capítulo de la novena temporada, así que no soltaré spoilers de lo nuevo, pero sólo voy a decir que con Doctor Who no sé si los guionistas son unos genios o a veces se les mueren todas las neuronas. Desde la temporada cinco he sufrido unas decepciones que ni Love and Monsters (el peor capítulo que jamás haya visto sólo seguido de cerca por Kill the moon y cualquier capítulo en el que salgan los Weeping Angels que no sea Blink). Sin embargo, aquí sigo, porque no hay duda de que entre algunas decepciones, hay joyas y actores excepcionales.


¿Mi doctor favorito? Tennant. Si el décimo no tuviera la cara de Tennant entonces tendría problemas, porque adoro también a Eccleston y a Capaldi (a Smith, no, se tardó una temporada y media en convencerme y aún así no me convenció completamente), pero lo mío con Tennant es cuestión de principios. Me he visto casi toda su filmografía (exceptuando Hamlet, algo de terror y alguna miniserie) para oír su acento y ver su cara. Además tiene la ventaja de que todos sus acompañantes me gustaron (sí, defiendo a Martha Jones, incluso) y con Amy Pond y con Clara Oswald tengo severos problemas a veces. 

En fin. Por qué me dejaron vivir sin ver Doctor Who.

Broadchurch


¿Recuerdan que hace dos párrafos dije que yo veía todo aquello donde apareciera Tennant sólo por su linda cara? Pues así fue como caí en Broadchurch: sin leer ni la mísera sinopsis. Ahora, temporada y media después, soy fan. Típica serie inglesa, con ese aire de un pueblo inglés donde nunca pasa nada y el misterio está a la orden del día, nada que ver con esas americanadas del tamaño de CSI o La ley y el orden. Me encantan casi todos los personajes, o por el contrario, los odio con pasión. Están tan bien construidos que nunca sabes quién es el bueno, quién el malo y quién es sólo un idiota. La relación entre Hardy y Miller, los dos protagónicos, es increíble.

Y Tennant, claro, es Tennant. Olivia Colman hace además un papelazo como protagonista, me encanta. Entre otros papeles, me encanta ver a Darvill como el reverendo y me encanta el creepy niño mejor amigo del niño muerto, hijo de la DS Miller. Me queda media temporada por ver y luego a esperar una tercera para saber quién demonios acaba feliz en ese drama. 

How to get away with murder


Un asesinato inteligente, personajes por los que más o menos me preocupo, ninguno muy bueno moralmente y una trama que se sostiene. Por eso vi una serie que se mantiene en pie sobre casos de derecho penal simplemente absurdos (no lo digo yo, lo dice mi mejor amiga, abogada). Viola Davis hace un papel excepcional, ni quien lo niegue. La serie es entretenida, Alfred Enoch está buenísimo y por si fuera poco, para mí es un personaje de lo más interesante. Por primera vez veo a una latina (Laurel Castillo) retratada fuera del estereotipo y además es increíble ver a Karla Souza lejos de las malas telenovelas mexicanas. El asesinato que conduce la trama toda la temporada es interensante y está todo bien escrito. El resto, es sólo absurdo. Pero la serie es buena.

2 comentarios:

  1. Yo por eso estoy tan parada c on DW porque no trago a Eleven ni a los pond me quede parada en la septima y es que tengo que seguir pero es que me da pereza. Yo es que adoro por igual a Nine y a Ten no puedo elegir xD

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  2. ¡Hola! Leí ese de Amelie Nothomb hará bastante tiempo y recuerdo que me encantó, y leí un par más de ella *.*
    En cuanto a las series, no he visto ninguna xD
    Un besazo.

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