18 de abril de 2016

Besos entre líneas, May R. Ayamonte, & Esmeralda Verdú | Reseña

Derecho del lector número 69: Derecho a leer lo que te salga de los bajos fondos por las razones que te salgan de los bajos fondos.
―Declaración de intenciones.

Sinopsis: Emma es una joven cuya vida no es nada fácil. Cuando tenía seis años, su madre murió en un accidente de coche y su padre, al que tiene que cuidar los fines de semana, sufrió grandes secuelas físicas e intelectuales. Entre los estudios y sus responsabilidades familiares, Emma no tiene mucho tiempo para hacer lo propio de su edad. Pero por suerte hay algo que anima sus días: la literatura. Los libros, su blog y su nuevo canal de Youtube son su refugio, y mientras todas las personas de su entorno tienen vida social, Emma prefiere pasar las horas en la biblioteca.Todo cambia cuando Eric, el chico que acaba de llegar al pueblo, entra en su vida. Eric es guapísimo y arrollador, pero también esconde muchos secretos y un pasado oscuro por el que tiene que cumplir condena haciendo trabajo comunitario.¿Podrá Eric sacar a Emma de la burbuja en la que vive? ¿Por qué la relación con Eric es tan complicada y confusa? ¿Por qué es tan hermético y enigmático? ¿Qué oculta?

En teoría debería ser bonito cuando dos bloggers (o vloggers) publican una novela y cuando dos aspirantes a escritoras logran poner su libro en las librerías. O mejor dicho, eso todavía es bonito. Lo malo viene cuando al abrir un libro te encuentras una sarta de clichés y errores que no perdonas en ninguna clase de libro. Cuando abro un libro, lo valoro con la misma vara con la que valoro a todos mis libros. Nunca bajo mi escala si el libro es infantil o juvenil (porque eso además sería insultar a los consumidores de esos libros, atreviéndome a decir que quizá sus libros sean menos inteligentes) o por cuestiones del género: romance y ciencia ficción, mi vara mide igual todo. Personajes, trama, redacción... al menos. Pero bueno, vamos a cortar el choro porque si no nunca acabo la reseña. Como dijo Jack el destripador, vamos por partes (a destripar la novela).

Empecemos por la construcción... o más bien no construcción de los personajes (porque como Emma dice, hay personajes y personajes). La más vistosa es Emma, por supuesto, que es la protagonista y la narradora. Bueno, les aseguro que una bacteria sin chiste es más graciosa que ella, más profunda y con el doble de conflictos morales. Emma no genera empatía, no es un personaje que de menos parezca humana (diría que es alien, pero estoy segura de que los alienígenas son más listos, sólo tienen que ver a al Doctor). Es plana, sin chiste y con un trasfondo trágico que se nos recuerda para haber si así nos da más lastima. Tiene una falta de congruencia grave con su personaje y una doble moral de cuidado... lo cual sería interesante si se abordara y le diera un conflicto. Pero no. Eso era demasiado complicado.

Emma es esa clase de personajes frikis de los libros que parece que fue creada para agradar a su público específico: el estereotipo de la chica lectora. Es bloguera, adora los libros y la mitad de las cosas que dicen parecen sacadas de una cuenta de twitter que podría llamarse @commonbookworm. ¿Oler los libros? ¿Adorar portadas? ¿Pensar en ponerle nombres de libros a sus sobrinos? Lo cumple todo. Al final, lo único que Emma y yo tenemos en común es que leemos mucho (no compartimos demasiados gustos, eso sí) y tenemos un blog. Por el resto, somos diametralmente diferentes. ¿Por qué insisten en crear un personaje que represente todo un estereotipo? Emma es el de la chica lectora. ¡Reconozcan la diversidad! Hay muchos tipos de lectores, hay muchos gustos, dénse una vuelta por la blogósfera y lo descubrirán.


Su familia flota alrededor de ella. Su tía Anne parece tener una personalidad que cambia según la escena o las necesidades de la trama y tiene momentos que se parecen demasiado a Itati Cantoral haciendo de Soraya Montenegro gritándole a la lisiada que hacía besando a su Nandito. El resto del tiempo parece una persona normal, un personaje que está allí sólo porque Emma es menor de edad y, evidentemente, necesitaba un tutor. David, la pareja de Anne, se limita a estar allí. A veces dice cosas. No estoy muy segura de cuál es su punto en la novela. 

El padre y la hermana de Emma son adornos que las autoras usan para recordarnos su trágica vida. También entra en ese punto la madre de Eric. No sirven para nada más. Las amigas de Emma también son accesorios que escriben whatsapps especialmente incomprensibles (sobre todo Esther, alguien regálele un diccionario, por amor a Merlín) que sirven para distintas cosas, como decirle que Eric es guapo, que Eric es un idiota o ser sus fans número uno de blogger. A veces tienen otras pequeñas utilidades. Con el resto de los personajes es así: compañeros de clase que consideran leer "un peñazo" (sea lo que sea eso, no estoy tan versada en españolismos), maestras contra las que puede defender la literatura juvenil... Y por supuesto, Eric.


Eric no es el único guaperas del libro. También está Gabriel. Pero disculpen que lo ponga en un paréntesis, porque Gabriel y yo tenemos un tema pendiente que vamos a tratar más abajo. Así que, pues, vamos con Eric. Es guapo. Perdí la cuenta de todas las veces que lo menciona Emma, pero si beben un trago de la bebida alchólica de su preferencia cada que Emma o cualquier otro personaje diga que está guapo (cuenta cualquier expresión que se use para decirlo). Antes de la décima página, van a andar happy y al final probablemente sufran un coma etílico. Pero ser guapo no es la única cualidad de Eric. No. También es el cliché de protagonista malote, está poco desarrollado y una ameba tiene más sentimientos y profundidad. Eric ―o el pasado que querían darme May y Esme― se prestaba para conflictos internos, personajes que no son lógicos, conflictos morales y una clara crítica social. Pero eso todo se desperdicia por escribir un romance mal desarrollado y hasta problemático. 

¿Romance? Sí. Las situaciones problemáticas no están al nivel de After, quizá. Pero eso no las disculpa. Más bien, este libro lo que tiene es micromachismo para aventar como confeti para arriba y es por eso que quizá sus autoras creyeron que no había nada mal. Quizá no lo notaron. Pero este libro se rige por algo así que podríamos llamar... la heteronorma. Vamos, algo parecido. Los comentarios de los personajes, más algunos cuantos de Emma haciendo de narradora, dejan un mal sabor de boca. Todo el mundo asume que si Emma va a ver a Eric es porque es su novio, aunque ella repita varias veces que es un amigo, todo el mundo asume que entre Gabriel y Emma pasa algo porque pasan tiempo juntos y solos. O sea, parece que para al menos el 90% de los personajes de este libro, un hombre y una mujer no pueden estar solos sin que «pase algo». También aparecen leves insinuaciones a que las mujeres deberían cuidarse porque los chicos no son de fiar y otras cosas.  A mí no me venden esas ideas, pero pónganse a pensar un poco, ¿a las chicas adolescentes que apenas se están formando un criterio? ¿Esas qué? 

Ya he repetido hasta la saciedad que se pueden escribir todas las situaciones, problemáticas o no, que se quieran, pero idealizarlas o romantizarlas no. Y hablando de eso, hay algo en el primer capítulo que me dejó fría y no me hizo reír demasiado a pesar de todo el chiste que le hice para que, bajita la mano, se diera cuenta de lo pendejo que era. Eric acaba de conocer a Emma, ni siquiera sabe su nombre, no sabe nada de ella, pero ella está allí, así que él la pone contra la pared y la besa contra su voluntad. No sé Emma, pero si un tipo me hace eso, me quedó congelada... o lo pateó en los huevos o me resisto. La joya del pastel llega cuando un policía nota la escena y se acerca. Le pregunta a Emma: «¿Te está molestando [Eric]?» Y ella como si nada dice que no. Bajita la mano parece un insulto porque a mucha gente si le gritan cosas desagradables en la calle, a muchas mujeres si las tocan en el transporte público. Muchas veces esos casos llegan a los medios (como el de Andrea Noel, que incluso recibió amenazas de muerte), pero por alguna razón que se me escapa, Esmeralda y May, las dos autoras, decidieron que era... ¿romántico? Porque así lo da entender Emma. Romántico, los huevos que no tengo, porque además todo es una treta para que Eric le plante mariguana a Emma. Maravilloso. Y luego las amigas de Emma diciéndole que a ellas les gustaría que lo besara alguien tan guapo y Emma diciendo que «le parecía gracioso, pero lo de la mariguana había sido mucho». 

No me jodan. Es que se me sale lo feminista exaltada, la que no puede creer que esas situaciones todavía lleguen a los libros juveniles. Chale. Que los libros juveniles ya no tengan ese tipo de mierda romantizada entre las páginas. Urge legislar. Acá les dejo otro ejemplo de lo que estoy hablando
Siguiendo con mi vena feminista, para no perder el norte, vamos a otro asunto problemático. Eric y Emma recalcan muchas veces que «ella no es como las demás chicas». Primero, la frase carece de sentido porque yo tampoco soy como las demás chicas, nadie es como las demás chicas. Todas las chicas somos diferentes, no vinimos al mundo con un manual que nos enseñara a «ser chicas». Y segundo, porque... vamos: qué horror ser como las demás chicas, sí. Un horror. Como las chicas somos horribles y estamos alienadas con el sistema y jugamos con muñecas... Que horror. No promuevan esa clase de cosas, por favor.

¿Con qué seguimos? Siento si ya los aburrí, pero es que hay tantas cosas que decir sobre el libro que no sé por donde, ya no empezar, seguir. Pero bueno, ya que estábamos hablando del romance más arriba, vamos a hablar del triángulo amoroso. Como decía Ale (del canal sputnik) hace unos días: que ya no haya novelas juveniles con triángulos amoroso, urge legislar. Es un cliché gastadísimo que ya ni gracia hace, ya ni expectativa genera. ¿A quién le pasó eso en la prepa? ¿Cuándo se tuvo que decidir entre dos chicos esculturales, guapos y carismáticos? Yo no. ¿O es que sólo vende por la masturbación mental que produce?

El triángulo amoroso en cuestión se llama Gabriel, tiene un canal de BookTube y es mexicano. No shit. Es un canal relativamente famoso y a Emma se le caen las bragas por él desde la primera vez que lo ve. Su historia no pasa de unos besos, porque los lectores sabemos que la relación no tiene futuro (y hasta Emma lo dice), pero en un corto espacio de tiempo Emma me hizo preguntarme, con su visión de Gabriel, si así es como May y Esme ven a todos los mexicanos. Es una caracterización muy pobre, que casi hace que me de un síncope. Al parecer, según este libro, los mexicanos decimos mucho neta y chido. Por ahí también se les fue un wey. Nuestro vocabulario entero tiene esos modismos repetidos hasta la saciedad, según el libro; la neta es que neta que nunca había visto tantas veces neta en frases tan cortas. Neta. Neta que está chido decir neta aunque suenes con un fresa mirrey, pero neta si quieren otros modismos hay mil más: pendejo, morro, vale verga (la vida), pinche, desmadre, cómo chingas, a la chingada, vato (en algunas partes), pistear, chupar, madrazo, hasta la madre, ni madres, cabrón.

Pero ¡dejen ustedes que sea sólo un problema de vocabulario! Gabriel es un personaje como todos los demás: tan anodino que hasta el cereal que me tomé de desayuno tenía más personalidad. Pero también es algo profundamente desagradable y por momentos hasta insultante. Dejen busco el momento en el que casi aviento el libro por la ventana (lo cual habría sido triste, porque estaba en mi kindle, y patético, porque vivo en una planta baja).


¿SANGRE CALIENTE? ¡Emma debe tener la sangre muy fría, entonces! Y los mexicanos, bueno, latinoaméricanos, somos unos locos con la sangre caliente que vamos repartiendo besos por doquier. Parece que las dos autoras se vieron una novela o Nosotros los nobles o algo así y decidieron crear a Gabriel porque era algo exótico. Hay muchas menciones a su acento y a lo bien que se oye; ¿disculpa? ¿Mi acento te parece exótico, pendeja [Emma]? No me chingues. ¿La gente quiere que hable porque mi acento es muy bonito? Uy, perdón, creí que era porque tenías interés en lo que tengo que decir. Los acentos son bonitos. Sí. Se te puede caer las bragas por alguno (hola, acento escocés), nadie dice que no. Pero nunca jamás le digas a alguien que si no puede hablar porque quieres oír su acento. Su acento y su voz no están ahí para complacerte. Gracias. 

Dicho eso, lo próximo que voy a hacer será crear un personaje español que baile flamenco y diga coño y cojones todo el día. También tengo una idea para un argentino vestido de gaucho que sólo diga che y boludo y un italiano de acento gracioso, bigote y de profesión, mafioso. ¿Ven por donde van los tiros? No hagan personajes así, los estereotipos pueden ser ciertos, pueden no serlo, pero una persona es siempre mucho más que un estereotipo.


Y hablando de eso... vamos a hablar largo y tendido (quizá no tanto) del padre y de la hermana de Emma, Sebastián y Lys, respectivamente. Lys sufrió anorexia y depresión (se nota que las dos autoras no investigaron de una cosa ni de otra) y se le curó mágicamente porque Emma le dijo unas palabras mágicas. La protagonista de Segunda estrella a la derecha está llorando en este momento (¡miren! ¡yo también sé hacer referencias literatias!). La cosa con Lys es que cada que aparece se menciona su anorexia, lo duro que fue para Emma o para la familia o lo triste que fue. Lys, antes que ser la hermana de Emma, es un accesorio que nos recuerda sus tragedias, lo triste que es su vida y que, antes de ser una persona, es una enfermedad. Y una mierda.

Con su padre ocurre lo mismo. Sólo que su enfermedad o condición no tiene nombre, síntomas que tengan sentido o nada coherente. Emma dice al principio del libro que, a pesar de que su padre está discapacitado, es una persona como cualquier otra. Si Emma se iba a poner educativa, a lo mejor debería saber que discapacitado es una palabra que últimamente no es muy popular y hay términos más correctos y no sé... haber sido congruente con eso. Pero durante todo el libro, el padre de Emma sólo existe para recordarnos la trágica vida de nuestra no tan querida protagonista, ser un estorbo o proveer la excusa para que Emma vea a Eric. ¿Crítica social? Ni sus luces. Esa me la perdí.  


Ah, también como en novela juvenil promedio hay un personaje del colectivo LGBTI+ para demostrarnos que Emma es inclusiva y no tiene prejuicios. Eso a todos nos parece genial, pero desde el momento en que sale el tema, en cada aparición que hace el personaje se hace aunque sea una mención a su orientación sexual (comos si eso nos definiera como personas) y hay algo aun más problemático todavía. Emma asume que, como a su amiga le gustaban más las protas femeninas, era obvio que era lesbiana. Bajo esa lógica, como a mí se me caen las bragas por Hermione Granger y Violetta, obvio también soy lesbiana; van a ver la cara que ponga mi novio cuando se lo diga. Pero,¡ey!, esperen: también me gusta mucho Angelo, de Dos Velas para el Diablo. Claro. Es que soy bisexual. La comparación puede caer en el montón de todas las cosas desafortunadas del libro, pero no deja de ser un intento de decir: «¡ey, somos inclusivas!». Por favor no hagan eso. Demuéstrenlo sin hacer todo un revuelo de eso o sin intentar educar a la gente metiendo una escena totalmente innecesaria en la que Emma nos da un discursito pedorro con voz en off. ¿Por qué no lo dejan caer de una manera completamente natural? No es que yo le fuera a dar galletitas a Emma por ser una buena persona y aceptar a su amiga.


¿Trama? Pues vamos a hacer como que hay una. Sin comentarios. Ni núcleo, ni chicha, ni nada de na'. Sólo a veces pasan cosas. Algunas tienen que ver con Eric, otras con Emma y su trágico pasado, otras con blogs y booktubers. ¿Qué hacen todas las escenas juntas? Una masa sin forma, porque no tienen ningún propósito en común. 

La redacción da pena. Cosas sintácticamente imposibles, frases que tienen un sentido completamente diferente al que pretendían y una absurda falta y exceso de comas en todas partes. Falta, porque muchos sustantivos tienen adjetivos de lo más raros y extraños por no tenerlas (como nombres inseguros, donde el inseguro debería haber sido para Eric, no para el nombre), y exceso porque hay un montón de enumeraciones que tienen las comas justo donde no van. Cuando me venden un libro, considero una total falta de respeto que parezca tan falto de edición. Si a las autoras se les pasaron todos los errores, ¿por qué no hubo correctores de estilo, editores, alguien? Además, el libro tienen una cantidad grosera de explicaciones innecesarias y relleno. A veces se convierte en un manual de cómo bloguear o como grabar videos. ¡Show, don't tell, carajo! ¡¿Quién les hizo tanto daño que no siguen ese consejo!?

Tengo la loca teoría de que las autoras buscaron una cuenta en twitter que se llamara @commonbookworm y otra que se llamara @commonwhitegirl y sacaron el 90% de las frases pendejas de su novela de ahí.


Referencias literarias hay un montón. Bueno, no sólo literarias, a toda clase de cultura pop. A veces hay hasta cinco libros mencionados por páginas y textos que dicen porque a Emma le gustó. Tantas referencias me hicieron pensar que a la mejor era sólo un experimento social de Planeta para meter toda la publicidad posible a libros a ver cuanta gente caía y los compraba. Son tantas referencias que se puede beber un trago de la bebida alcohólica de su preferencia y terminar con un coma etílico de bastante gravedad. Casi como Persona Normal de Benito Taibo (¡qué también aparece nombrado!), pero con libros YA y Jane Austen (autora no. 1 para referenciar en novelas románticas y sonar mamador; cómo se ha de estar la pobre retorciendo en la tumba...). Ah, y Bukowski, que es Bukowski y es trash fiction y parece que sólo está ahí para hacer profundo, único y especial a Eric.

Ya me quedó esto como biblia, así que aquí le paro. Que quede claro que no recomiendo el libro por todas las razones expuestas arriba, que me gustó rantear con él (sí, me gusta rantear, es mi único superpoder), que lo leí porque me salió de los bajos fondos y que a pesar de todo, me divertí criticándolo. Que quede claro, también, por si hay desubicados, que las dos autoras me dan exactamente igual, que les deseo que les vaya bien en su carrera y que, por favor, mejoren. Que para eso están las críticas. A los editores del libro son a los que no les deseo nada, porque se nota de manera muy evidente que este libro no lo corrigió nadie y que ni siquiera se preocuparon por el contenido. Hasta el próximo libro malo, queridos.


21 comentarios:

  1. BRAVO, BRAVO Y BRAVO.

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  2. ¡Yo quiero micromecenazgo para un libro con estereotipos! Oh, Dios, un español con mostacho, que baile y cante flamenco, que adore esa basura que son los toros, que beba cerveza a toneladas, que sueñe con fútbol y paella y, por supuesto, diga cojones, coño, "peñazo", tostón, putamierda (sin respirar). *_*

    Y, bueno, después de esta salida de tema taaaaan necesaria...

    Me encanta. Y no hace falta que lo repita, pero estoy 100% (o 200, no estoy segura) de acuerdo con lo que dices (y con todo lo que el lado oscuro de la fuerza, o sea, la gente que no lo bendice, mantiene sobre él argumentadamente).

    Sigue siendo el azote de las redes.

    Un besín ^^

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  3. Primero que todo, un aplauso interminable a ti por dos cosas:
    1 leer un libro que sabías no te iba a gustar.
    2 por ser honesta, transparente y directa.

    No sabía de la existencia de este libro ni de sus autoras y la verdad es que sigo teniendo cero interés en ambas cosas. Por lo que veo se han descuidado muchos aspectos que parecen inofensivos pero que, como dices, en las manos equivocadas pueden ser bombas que destruyan por completo a una persona. Considero que los autores YA tienen, o deberían tener, un sentido de RESPONSABILIDAD SOCIAL enorme al escribir sus obras, deben saber que el público al que se dirigen es el más susceptible, que mucho de lo que lean, vean o escuchen en esa edad va a definir su personalidad a futuro hasta que la madurez los golpee de lleno. Y eso lo digo porque hace poco leí una novela juvenil que me gustó pero me dejo pensando en el tema. En esa novela la protagonista se enamora de un chico con intenciones suicidas y plantean como romántico la idea de un suicidio colectivo. Basura!

    En fin, te agradezco la reseña que me ha servido para entender de donde sale todo el revuelo que está causando el libro y para confirmar que no lo necesito en mi vida.

    Saludos

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  4. Solo vengo a decirle a Clara que se vaya a estudiar... no, mentira xD Me encantó la reseña y me disculpo por la parte que me toca como española. No me pareció bien la carecterización caricaturesca y estereotipada de Gabriel, y creo que yo me habría sentido igual de ofendida si un mexicano escribiese un personaje español vestido de flamenco, comiendo paella y diciendo coño todo el día. Un mínimo de trabajo de documentación les habría servido para escribir un Gabriel más creíble y humano, no un estereotipo andante. Y qué decir del momento en que Emma se pregunta si él la besa como acto reflejo porque tiene sangre caliente... me parece vergonzoso. En fin, con todo lo que se ha dicho ya en estos días poco tengo que añadir, excepto que espero que este infame intento de novela se borre pronto de la memoria colectiva y que sus autoras aprovechen la experiencia para aprender de los errores, que son muchos.

    Un besote.

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  5. Puede que me equivoque (no lo creo) pero a mí me parece que tu reseña tiene más calidad literaria que ese libro.
    Excelente como siempre, oña. Aunque no me dio risa, me dio lástima por esa gente (las autoras) :/

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  6. Voy a tomarme mi tiempo para leer esta reseña, porque merece mayor atención que el mismo libro.

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  7. Cielos, yo ya me estaba esperando tu reseña porque me la pase dándote RT a todo hahaha
    Solo veía las imágenes para reírme o decepcionarme, ya sabía que estas chicas iban a sacar un libro juntas pero no me hacía emoción y viendo solo la sinopsis no es algo en lo que quiera gastar mi dinero pero con todos los puntos que nos señales, me doy un tiro.
    Sabes que te aplaudo el que hayas leído un libro de lo que ya se ve que ficha y gastes tu dinero en eso haha
    En fin, ojalá las autoras aprendan una lección de esto y él impacto en sus lectores ya se verá.
    Saludos❤

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  8. Yo sólo quería leerlo por apoyar a Esme, que la sigo desde hace mucho tiempo, incluso antes de que existiera booktube, pero luego de las 20 páginas que leí quedé más que purgada. A metros con ese libro, tengo mejores cosas que leer y muy poco tiempo.

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  9. Me he reído mucho con tu reseña y estoy tan pero taaaaaaaaan de acuerdo. Aunque es la primera reseña de un latinoamericano así que eres la que has hecho especial hincapié en el mexicano.
    Lo de la sangre caliente también me deja a mi un poco... Si algo caracteriza a españoles y latinoamericanos (así como los italianos) es que son personas abiertas (que supongo que se referirá a eso con sangre caliente) y la verdad es que yo no noto tanta diferencia entre mexicanos y españoles. Con los argentinos sí noto que son más habladores, pero ya está, si al fin y al cabo estamos todos semi mezclados. Y lo del vocabulario me río por no llorar, he hablado con algunos mexicanos y pocas veces he escuchado lo de chido y neta. Evidentemente son palabras que nos llaman la atención a los españoles porque no la usamos (igual que a los mexicanos les llama la atención guay) y lo solemos asociar a eso, pero llegar al extremo de repetirlo tanto...
    Corrección supongo que no mucha, o ninguna, porque a mi me dolía bastante un libro así, hasta el punto de que no pude terminarlo, me libré de una malísima historia y me alegro, leí pocas y ya con eso tuve para quejarme un buen rato.

    Gracias por tu sincera reseña. Un beso ^^

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  10. He visto cybermens con más personalidad que estos personajes. Aun voy con él, pero es que me aburre demasiado, yo estoy segura que si empezara a leer After al menos me entretendría más.

    Mi mirada va más o menos igual, y no sé que decir acá que ya no haya dicho. Tal vez, el echo de que me sorprende demasiado como es que este libro se escribió para ir a parar al basurero sin ninguna clase de esfuerzo.

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  11. Pues yo me la pasé bomba con todo tu ranteo (voy a buscar lo que es eso, pero por contexto me hago una idea).

    El libro es malo. Es OBJETIVAMENTE malo (eso de "no soy quién para juzgar" bullshit que no tengas criterio y los ovarios para justificarlo porque pierdes seguidores es otra cosa(Sí, les hablo a ustedes bola de gente políticamente correcta que dice eso siempre para no quedar mal frente a sus seguidores)), que a una le guste leer y disfrutar mierda no la hace menos mierda (hay mucha mierda que me gusta ¡culpable! xD). Aunque me sigo preguntando lo mismo que todos aquí, pero bueno, los gustos son otra cosa y ahí no me meto.

    De hecho mi problema no es la cantidad de clichés, cuando me da por ahí suelo leer shojo del malo, con todos los clichés que eso implica y aún así no es tan malo. Y no es tan malo porque al menos los clichés tienen chicha.

    El estereotipo es insultante, creo que si hubiera tomado al personaje de Méxicoball y lo hubiera copiado tal cual (obviando el hecho de que es una pelota hecha con la bandera del país) les hubiera salido más interesante y hasta más creíble. Y así con todo lo que no se tomaron el trabajo de investigar (LGTBI, enfermedades, todo).

    Mi problema, en realidad, tampoco es con las autoras ni el hecho de que se hayan agarrado a la teta de la fama para publicar, no. Ni siquiera que escriban mal y se contradigan, cualquiera que escriba sabrá que sus primeros escritos eran mierda (y aún los actuales xD). Mi problema es con la editorial y más concretamente con los correctores (que sabemos eran dos, no me acuerdo de sus nombre pero deberían estar brillando en el hall de la infamia por ineptos) ¿Cómo le hacen eso a estas chicas? ¿cómo las ilusionan así, publicando un libro sin ningún proceso de edición detrás y haciéndoles creer que "está bien"?

    La crítica las está destrozando, pero es en gran parte culpa de la editorial porque lo que les han hecho es un mal terrible, a sus nombres y a sus carreras (si planeaban seguir por el camino de las letras), esto debe ser el equivalente editorial a tomar a alguien y convencerlo de que arrojarse por un peñasco sin paracaídas, ni nada, hacia un río de pirañas (eres una piraña muy sexy *3*) es una buenísima idea.

    Bai *3*

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  12. Pues yo tenía una ligera curiosidad, pero sin mas, porque me imaginaba que podría ser algo así, de hecho, May tiene varios libros publicados, y aunque he estado delante de ellos en la librería, siempre los he dejado, porque no estaba segura de que la historia me fuera a convencer; aunque si soy sincera, no pensé que la cosa fuera tan caótica. Como booktubers y bloggers que son, muy conocidas (por lo menos en España), y grandes lectoras, me esperaba que hubieran aprendido de los errores de otros, en lugar de repetirlos; en fin, ya veremos, tal vez mas adelante me anime.
    Un beso

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  13. Te imaginas que acabando el libro te sale un foto en plan : TODO ERA BROMA. Pues hasta hubiera tenido gracia (?) en plan experimento social, pero no va en serio, que le vamos ha hacer. Coincido en todo lo que dices, lo de poner a "la típica amiga lesbiana para hacer de la típica amiga lesbiana" ha sido alucinante en plan mal, me quedo horrorizada cuando lo leí, y lo de el estereotipo mexicano pfffff ya es que nose XD de verdad que no se que estaban pensando mientras escribían la "novela". En fin coincido en todo lo que dices que mas de voy a decir.
    Yo lo termine hace unas horas, y ha sido horroroso, pero la verdad que no ha sido lo peor que he leído >_< De este año fijo que si que es lo peor.

    Y nada mucha suerte a las autoras en su próximo libro y esas cosas :P

    Saludos!!

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  14. Me ha encantado la reseña, ha sido más entretenida que el libro en sí. Y bueno, ¿qué puedo decir que no hayas dicho tú? Estoy muy de acuerdo con todo. Es una pena que hayan publicado algo así, si un libro lleno de clichés querían publicar siquiera lo hubiese pasado por un buen proceso de corrección. O hubiese quitado o escrito bien esos horrorosos mensajes. Pero nada. Además me enojó mucho la forma de tratar la anorexia y la discapacidad del padre y lo egoísta que era la tipa. Muy mal libro la verdad. Eso sí, sirvió para reír un rato xDDD
    Besos.

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  15. Me ha encantado la reseña, ha sido más entretenida que el libro en sí. Y bueno, ¿qué puedo decir que no hayas dicho tú? Estoy muy de acuerdo con todo. Es una pena que hayan publicado algo así, si un libro lleno de clichés querían publicar siquiera lo hubiese pasado por un buen proceso de corrección. O hubiese quitado o escrito bien esos horrorosos mensajes. Pero nada. Además me enojó mucho la forma de tratar la anorexia y la discapacidad del padre y lo egoísta que era la tipa. Muy mal libro la verdad. Eso sí, sirvió para reír un rato xDDD
    Besos.

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  16. Me levanto y aplaudo!
    Gran reseña, si señor
    En cuanto al personaje de Emma, entiendo que vayan a lo fácil y la hagan una lectora/ bloguera/ obsesionada con los libros para conseguir que el lector se identifique. Pero claro, sin pasarse. Y es cierto que hay muchos tipos de lectores, pero se ve que las autoras han tirado directamente al tipo de lectoras que son ellas y ale.
    Lo del tratamiento de la familia, pues eso, que no se puede escribir de algo grave sin documentarse, solo para recrear drama del barato.
    De los watsaps, he visto capturas y ven han sangrado los ojos. No entiendo como se permite eso en una publicación impresa.
    Eric es guapo, eso me ha quedado claro. ¿Que más da si se droga y te intenta colar droga en la ropa? ¿Que más da que te trate como a una basura? Es guapo, por dios.
    De verdad, asco de idealizar situaciones abusivas y encima tildarlas de románticas. ¿Y la captura del escote que has puesto? Sangrante.
    Los del acento mexicano...vergonzoso. Pues nada, me voy a ir yo a Andalucía y le voy a pedir a la gente que me hable porque me gusta su acento...que lo que digan poca importancia tiene. En fin.
    En tu creación de personajes, si pones al español yendo a los toros y echándose la siesta, y al italiano comiendo pasta, ya tienes el personaje perfecto de cóctel de tópicos.
    Pues eso, yo no lo he leído, ni para formarme mi propia opinión ni leches. No lo leo y me ahorro el disgusto.
    Me ha encantado la reseña y tu blog, por aquí me quedo a echarle un ojo :)
    Un saludo!

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  17. "Nosotros los nobles" no me suena que la hayan emitido en España. Por la edad de las autoras, échale la culpa a "Pasión de Gavilanes" xD

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    1. Y, se me olvidaba, que algo sea un "peñazo" significa que es un aburrimiento :)

      P.D. Estoy deseando leer esta mierda y rajar XD

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  18. Pfff, pobrecita lo que has tenido que aguantar. Entiendo tu sufrimiento, pero tienes todo mi apoyo. Alguien tiene que denunciar el machismo para que los lectores se den cuenta y se hagan libros feministas con romances sanos y verdadero inclusismo. ¡Ánimo compañera!

    Por cierto, me hace especial gracia la gente que menciona libros de culto en sus novelas para intentar hacerlas mejores. Se puso de moda desde “Crepúsculo” y ahora lo veo por todas partes. Alguien debería decirle a esos autores que las comparaciones son odiosas, sobre todo para el que pierde. Si un libro es un del montón malo y mencionas/tratas de compararlo con otro mejor sólo consigues que quede aún peor, además de dar la sensación de que el autor es un pedante que quiere compararse con los grandes cuando, claramente, no juega en esa liga. Al menos esa es mi opinión.

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  19. Es tan malo que seguro si lo cargas en el bolso te da cáncer en la espalda.

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  20. Me ha gustado mucho la reseña, como siempre que las haces en este plan. Te he comentado todo por twitter así que no me enrollo más;)

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