Acerca de mí

¿Exactamente quién soy? Me llamo Andrea, llevo el Poulain por apellido porque ninguna película me ha enamorado como Amélie, tengo veintiún años y estudió Ingeniería en Sistemas Computacionales en el IPN. Soy latinoamericana, mexicana, chilanga, y eso es algo que no cambiaría por nada porque siempre creo que las raíces de una persona hablan mucho de ella y en que no debes dejar morir tus tradiciones. Me gustan los buenos libros, tener una opinión sobre todo tema de literatura que se trate y escribir sobre eso.

Sueño con estudiar Edición en la UBA y convertirme en uno de esos editores que descartan manuscritos y con los que los escritores sin novela tienen pesadillas. Siempre he dicho que haré lo que sea para darle visibilidad al ámbito editorial latinoamericano, pero soy joven y quiero cambiar al mundo. Mejor ajustamos cuentas con eso dentro de veinte años.

Estoy casada con TanitBenNajash. Tengo las dos mejores amigas del mundo y un novio. Una familia. He crecido como cualquier persona normal y lo único que me ha hecho diferente es la cantidad de libros que he leído. No creo que leer te haga más inteligente (porque no todo libro aporta algo, ni te hace reflexionar), no creo que leer te haga mejor persona (yo no soy el ejemplo, soy más ácida, más sarcástica conforme más leo). Leer es, simplemente, lo mejor que me ha pasado en el mundo y estoy intentando que todo el mundo lo crea como yo.

Viví y estudié en la India por cinco meses y estoy sumamente agradecida por todas las oportunidades que ello me dio. Soy feminista, lucho por la liberación de la mujer cómo se puede y desde donde se puede, total. Dizque hablo francés y ahora quiero aprender cualquier otro idioma, si quiera a escribir érabe.

Para contactarme, escribe a neapoulain@gmail.com.


¿Y el blog? Nunca quiso ser un blog literario. Me negué durante cinco años a reconocerlo como tal, porque no me gusta lo que ellos implica. No soy crítica literaria, soy una amateur que no sabe de literatura más de lo que le dicen unos cuantos apuntes prestados. No soy profesional, pero siempre doy mi opinión, porque si hablamos de libros, siempre la tengo.

De hecho, tengo dudas sobre decirle blog literario a estas alturas de la vida: hablo de libros y de cine, aunque no sepa nada, hablo de mis viajes, de mi vida, de mi feminismo, de mis opiniones, de mi activismo digital y, pronto, hasta de cocina. Más que nada, hable de lo que hable, este sitio es mi bebe. Aquí hay de todo: hasta poesía y cuentos míos. Hay cosas sobre México, sobre India, sobre cultura y sobre casi todo loq ue me apasiona. Hay tutoriales, hay listas, está la mitad de mi historia.

Así que sí, si me preguntan, no creo que este sea del todo un blog literario. Aquí no hablo de literatura, hablo de libros (y no suelen ser siempre lo mismo).

Yo sólo estoy en internet, donde todo el mundo es experto en algo y yo lo digo sinceramente: no soy experta en nada. Tengo veintiún años. Queda mucho camino. Sigo aprendiendo, sigo escuchando y sigo contando mi historia tan alta como puedo.

¿Y las reseñas? Reseño lo que me da la gana y como me da la gana. Nunca le he faltado aquí el respeto a nadie, no creo que nadie aquí sea más estúpido por sus gustos, aunque creo que hay libros increíblemente malos. Pero soy crítica, y no lo escondo, desmenuzo los libros y expongo los errores que creo que tienen, parece que no disfruto nada por feminista de mierda. No colaboro casi con editoriales aunque no niego que me gustaría colaborar con mis preferidas. No colaboro casi con autores auto publicados. No colaboro con casi nadie, ese es el resumen. (Pero si quieren colaborar, de todos mandan un e-mail).

¿Y lo demás? No sé que más decir. Revisa el blog. Vísitalo. A mí me da igual cómo lo leas, qué visites, qué comentes. Todas las opiniones tienen lugar aquí, excepto una cosa: las faltas de respeto hacia mi persona; puedo tolerar a alguien que no está de acuerdo conmigo, aceptar un comentario crítico, pero nunca, nunca, las agresiones directas. Aquí eso no cabe, ni cabrá nunca. Este blog es mío, y como tal, yo dicto las reglas.