Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

domingo, 3 de febrero de 2013

Menú de libros (XVIII)



Primer tiempo
La pasión de Erzebeth de Joel Alexandre
Cerré el libro en este punto. El dueño del café había bajado la persiana metálica hasta la mitad y nos invitaba a irnos. Mientras él despertaba al viejo, que se había dormido con la copa de vino —todavía llena— en la mano, dejé sobre el mostrados el importe de la cerveza para, seguidamente, salir del local.
Era casi medianoche. De camino a casa me preguntaba: ¿es necesario que te declaren muerto para inventarte una nueva vida?

Segundo tiempo
Harry Potter y el Cáliz de Fuego de J. K. Rowling
Dumbledore alargó la mano y lo cogió. Lo extendió y miró el nombre que había escrito en él. Hubo una larga pausa, durante la cual Dumbledore contempló el trozo de pergamino que tenía en las manos, mientras el resto de la sala lo observaba. Finalmente, Dumbledore se aclaró la gargante y leyó en voz alta:
—Harry Potter.

Tercer tiempo
La llamada de los Muertos de Laura Gallego García
—Dana no ha salido de la Torre en más de veinte años, Jonás. Ha hecho viajes a lomos de Kai, sí, pero apenas se ha mezclado con la gente. Yo he visto cosas, he vivido cosas. No creo en el destino.

Postre
La Reina de los Condenados de Anne Rice
—[…] Pero ella es la Reina de los Condenados y los Condenados no pueden vivir sin ella. Enkil era sólo su consorte y por eso no tiene relevancia alguna que lo haya liquidado y  se haya bebido su sangre hasta la última gota.
—La Reina de los Condenados —masculló Marius por lo bajo. Había habido una extraña inflexión en la voz de Maharet al pronunciar aquella expresión, como si los recuerdos se  hubiesen removido en su interior, dolorosamente, de una manera atroz; recuerdos que el paso  del tiempo no había difuminado.

sábado, 2 de febrero de 2013

Sabina

Y te tiraste a la orilla de la chimenea y me miraste como miran los enamorados mientras sonaba la canción más hermosa del mundo, la que habíamos hecho nuestra, en la radio. Y era abril y teníamos más de cien mentiras para enamorarnos las dos, como si no hubiera mañana. Y allí, al lado de la chimenea que no estaba encendida, nos dieron las diez, mientras te quitabas las medias negras y la minifalda azul… y nos quisimos esa noche, y la que siguió… y la que siguió. Y entonces se acabó abril, y pasó mayo, con sus aguaceros y te fuiste dando un portazo que sonó a venganza. Y aquí estoy, en donde habita el olvido, como tonta, recordando tus besos y tus mentiras piadosas…; recuerdo tu cigarro a las dos de la mañana, princesa (porque todavía me gusta llamarte princesa, ¿sabes?). Y ahora estoy aquí, como si estuviera en la calle melancolía, sin esperanzas para largarme al barrio de la alegría…
Y a nosotras dos nos sobran los motivos para hacernos daño…, pero después de pasar por bares y por besos anónimos, aparados por la noche y el alcohol, borrachos de necesidad, te he acabado dando por perdida. Y a veces todavía me pregunto quién me robó el mes de abril, en el que fuimos tan felices; tú estabas conmigo, yo contigo…, y no queríamos nada más. Me he tardado en aprender a olvidarte diecinueve días y quinientas noches, atascadas todas de insomnio y de pastillas para no soñar, a las que les ruego que me hagan olvidar la perfección de tus besos.
Porque amor se llama el juego en el que jugamos a hacernos daño, desde la soledad del olvido. A veces me pregunto dónde estarás y por qué te fuiste dejándome el corazón en los huesos. Y a pesar de todo lo que me has hecho sufrir… a pesar del insomnio, de mi corazón cerrado por derribo… Y sin embargo, te quiero. Esta es la canción de las noches perdidas, ésas que perdí intentando olvidarte mientras te grababas a fuego en mi piel.
Andrea Vega
a 29 de enero de 2013
Si encontraron todas las canciones de Sabina, además de otras referencias a este genio, me caen muy bien (y déjenlas en comentarios, digo, si ya lo leyeron, entreténganse buscando). Sólo decía.

Por otro lado, ¡el blog ha vuelto!

viernes, 1 de febrero de 2013

Destino: Cultre, Itzabella Ortacelli | Reseña


Sinopsis: De la mano de una joven autora se nos presenta un nuevo mundo, respiramos aires distintos y contemplamos raros paisajes, Cultre se abre ante nuestros ojos; con una narrativa ligera y sutil, nos internamos poco a poco en la visión de un mundo donde la cultura griega, la egipcia y la japonesa coexisten en un mismo plano.
Entre personajes que nos llevan con facilidad de la risa al llanto y en un viaje de magia y acción, Cultre nos ofrece la introducción a una saga que promete sorprender e hipnotizar al lector con sus frecuentes toques de hilaridad, drama y por qué no, romance.
Sin embargo, se ha desatado una guerra, por lo que Cultre ya no es seguro. Bryant Dikoudis; uno de los cinco guardianes que protegen el planeta, ha sido elegido para ir en busca del Monanti, el único ser capaz de liberarlos del imperio del Rey Tyr. Lo que nunca pensó es que la vida lo pondría a prueba, a él y al resto de los Garque, sumergiéndolos en un abismo de traiciones y mentiras.

Itzabella Ortacelli, que ha apostado por publicar en formato digital, nos presenta Cultre, un mundo que está en peligro… Cultre es la fusión entre la cultura Japonesa, Egipcia y la Griega, fusión que resulta armónica… aunque sí, extraña. En Cultre hay magia, hay peligro… hay pirámides y hay, ante todo, esperanza.

Después de un inicio demoledor… que promete, en los primeros capítulos el ritmo parece bajar, el libro parece recurrir al cliché tan usado de un Elegido destinado a salvar al mundo. Pero no todo es lo que parece y ocurren engaños… engaños y errores que Bryant, el encargado de ir a la tierra (más concretamente, a una época donde la magia no es buen vista…) y buscar a ese Elegido… o Elegida que salvará a Cultre.

Pero no es el único que busca lo busca… y eso, él no lo sabe.

Mientras tanto, entre los Garques de Cultre hay traición, e intrigas. Intrigas que no son todas bien manejadas, pero intriga al fin y al cabo. Y si eres como yo, que se sume tanto en la historia al grado de tener que leerlo todo dos veces para asegurarse de que no se te pasa ningún detalle, creeme, hay cosas que te sorprenderán.

Porque en este mundo, y en Cultre, los héroes también cometer errores. 

Pero ante todo… ¿lograrán vencer a Tyr a tiempo?
 (Y a todas estas… ¿quién es Tyr?)

El final, abierto, te deja con ganas de más… La buena noticia es que la segunda parte Ekibyo: ¡está en camino!

Puedes leer el prefacio de Cultre aquí.
Nea