Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

martes, 4 de abril de 2017

2x1 en libros infantiles | Reseñas

Reposteo por causas de fuerza mayor. Los originales estaban publicados en Plusbits Mx y La Cueva del escritor

El perfume de la faraona de Kyra Galván


Sinopsis: Viaja desde la Francia contemporánea hasta el Antiguo Egipto, en la época gobernada por la faraona Hatshepsut, en compañía de Françoise, hija de Paul Montpellier, uno de los más prestigiados perfumistas al que llaman “la mejor nariz de París” por su destreza para detectar los componentes de cualquier fragancia. Ellos dos y su familia se ven involucrados en una aventura de intriga y acción, en la búsqueda de los ingredientes para recrear el perfume de la faraona al que se le atribuyen cualidades portentosas. Descubre qué secretos esconde el misterioso bálsamo.

Me gustan los libros infantiles, sobre todo los ilustrados. No me gustan para leerselos a los niños de la casa (ya ninguno está aquí en edad de que le lean cuentos), sino que me gustan para mí. Usualmente se habla de la literatura infantil como algo «menor» o «inferior» a la literatura adulta. Se les suele clasificar como libros mucho menos serios y menos profundos que los libros para los más grandes cuando la realidad es muy diferente. Algún escritor por ahí que acabó escribiendo para niños aunque en realidad ese no era su plan, acabó diciendo que escribir para niños era mucho más difícil de lo que había imaginado y que las historias eran más complejas de lo que había pensado en un principio. En parte por eso busco libros para niños: para disfrutar de nuevo con esas historias y ese tipo de personajes. En parte, por eso me hice con El perfume de la faraona de la escritora Kyra Galván.


El libro ―publicado por ediciones el Naranjo― tiene como protagonista a una niña muy curiosa, fascinada por la historia y a su padre, un perfumista que es la «mejor nariz» de todo París. Su hija ha heredado ese talento, aunque a la madre no le parece tan bien que pierda su tiempo en los perfumes, pues eso no le asegura ninguna clase de futuro de momento y prefiere que se centre en otras cosas, como los estudios. La historia empieza cuando a Paul Montpeiller es llamado para ayudar a encontrar los elementos de un misterioso perfume encontrado en la tumba de la reina-faraón Hatshepsut ―que, si les interesa saber, tuvo uno de los reinados más largos y pacíficos en Egipto y además construyó increíbles monumentos― y Françoise, su hija, se ve obligada a quedarse atrás, en casa de su madre.


En un principio, el libro avanza lento, porque Françoise va dando tumbos por ahí, encontrando información sobre Hatshepsut y mandándosela en cartas a su padre que más bien parecen redacciones de primaria o de libro de texto para niños. No considero ese uno de los aciertos del libro, la verdad, porque hubiera preferido ver esa información insertada de otra forma ―sobre todo si el propósito era enseñar un poco de historia a aquellos que no la supieran―. Sin embargo, una vez que los misterios empiezan, el libro toma un rumbo muy diferente y la historia sí que mejora, además de que tenemos la oportunidad de ver a los personajes en Egipto directamente, en vez de verlos hablar de Egipto.


Las ilustraciones de El perfume de la faraona son obra de Tania Recio y la mayoría de ella son preciosas. Admito que me hubiera gustado ver más de Egipto, pero lo que nos enseña es precioso y me deja con ganas de más. Ojalá vuelva a trabajar con la editorial en alguno de sus proyectos futuros porque me gustaría ver más ilustraciones por el estilo. El libro, pues… al final fue agridulce, realmente. Me gustan los libros infantiles que dejan más a la imaginación porque reconocen que los niños son inteligentes y además son capaces de hacer deducciones o descubrir nuevas cosas tras varias lecturas, pero este libro per se no es malo. Recomendable para los niños interesados en la cultura egipcia, eso sí, trae algunos datos interesantes.

Finis Mundi de Laura Gallego García


Sinopsis: Francia. Año 997 de nuestra era. Michel, un monje cluniacense, decide embarcarse en una misión imposible. Según las revelaciones del ermitaño Bernardo de Turingia, el fin del mundo se acerca y sólo hay una manera de salvar a la humanidad: invocar al Espíritu del Tiempo. Pero antes es preciso recuperar los tres ejes sobre los que se sustenta la Rueda del Tiempo. ¿Dónde se encuentran? Nadie lo sabe...

Laura Gallego saltó al mundo de la publicación y de las editoriales con esta novela, ganadora del premio Barco de Vapor 1998, con lo cual SM se convirtió en la editorial que editaría y sacaría a la venta la mayoría de sus obras.

Finis Mundi es, en apariencia, una novela increíblemente sencilla, que sigue a Michel, un monje de apenas catorce o quince años a buscar los tres ejes en los que se sustenta la rueda del tiempo y que están desperdigados por toda Europa. ¿Por qué los busca? Porque se acerca el primer milenio y el mundo terminará y él está decidido a salvar a la humanidad. Los acompaña un juglar, Mattius, que no acepta las invitaciones de reyes y de grandes señores para tocar en sus salas y tiene un modo muy particular de ver la vida.

Pero ellos no son los únicos que están tras los tres ejes del tiempo…, como acabarán por darse cuenta.

Finis Mundi está escrito con el estilo sencillo y fresco de Laura Gallego, entreteniendo al mismo tiempo que teje entre sus páginas una trama muy interesante, en la que se ven involucrados caballeros, chicas que quieren ser juglaresas y sueñan con ser aceptadas por el gremio, enemigos que no conocen y señoras que se dirigen a Britania a negociar en el lugar de sus maridos.


El libro es corto y se divide en tres partes, una por cada eje del tiempo que tienen que buscar, desplazándose desde Francia a Germania y de allí a la Hispania dominada por los moros, acabando en un barco con destino a Britania.

lunes, 27 de marzo de 2017

Los muchachos de zinc, Svetlana Alexiévich | Reseña

Sinopsis: El libro presenta el testimonio cándido y emocionante de los oficiales y los soldados rasos, de las enfermeras y las prostitutas, las madres, los hijos y las hijas que describen la guerra y sus duraderos efectos. Entre 1979 y 1989 un millón de tropas soviéticas combatieron en una guerra devastadora en Afganistán que el régimen comunista intentó ocultar: los muertos volvían a casa en ataúdes de zinc sellados, mientras que el Estado no reconocía el conflicto. Los muchachos de zinc generó una inmensa polémica cuando fue publicada originalmente en la Unión Soviética: las críticas acusaron a Alexiévich de haber escrito un texto fantasioso lleno de injurias y de formar parte de un coro histérico de ataques malignos. El resultado es una historia turbadora que expone la verdad de la lucha armada: la belleza del país y los brutales abusos del ejército, las muertes y las mutilaciones, las vidas humilladas y destrozadas de los veteranos. Los muchachos de zinc ofrece una perspectiva única, desgarradora e inolvidable sobre la realidad de la guerra.

Entre 1978 y 1992, Afganistán se fue a la mierda. A la Guerra de Afganistán se le conoce como la guerra ruso-afgana y fue la primera fase del conflicto de la guerra civil afgana. Se enfrentaron las fuerzas armadas de la República Democrática de Afganistán (RDA) apoyadas por el Ejército Soviético (desde 1979 hasta 1989) contra los insurgentes muyahidines, grupos de guerrilleros afganos (apoyados por varios países). El conflicto, además, es considerado parte de la guerra fría. En 1992, la disolución de la URSS provocó el colapso económico del país y los fundamentalistas islámicos se hicieron con el control de la capital, Kabul. Lo mantuvieron como un régimen de terror hasta 1996, cuando se ordenó la retirada. Durante esos años, los talibanes obligaron a las mujeres a usar la burka (la prenda azul que sólo deja una rejilla en los ojos), prohibieron que las mujeres estudiaran, se les prohibió trabajar, pero tampoco podían ser atendidas por médicos varones; para los hombres fue obligatorio usar turbante, evitar todo tipo de ropa occidental. Hoy en día las cosas en Afganistán ya no son así en todo el país. Las mujeres se cubren la cabeza, pero no usan burka, algunas dejan partes de su cuerpo visibles. Algunas usan abaya, otras no. Pero bueno, volvamos a la guerra, porque venimos a hablar de soldados soviéticos.

Soldado soviético. Foto de Mikhail Evstafiev
Los soldados volvían a sus cajas en ataudes de zinc sellados, no se sabía como morían, nadie en la URSS sabía cómo era el campo de batalla en Afganistán. Los llevaban con engaños, les decían que allí harían el servicio militar. Y al llegar, se encontraban con el terror. La guerra de Afganistán ha sido a menudo llamada el Vietman de la URSS, para que se imaginen. Svetlana fue recopilando testimonios de madres, soldados, enfermeras hasta juntar este libro y, cuando fue publicado, fue un gran escándalo. Svetlana fue acusada de escribir mentiras, de manipular los testimonios, de dejar en ridículo a los soldados de la URSS. 

Este no es el único libro que Svetlana tiene sobre la guerra. La guerra no tiene rostro de mujer habla de las mujeres del Ejército Rojo durante la segunda guerra mundial y, curiosamente, no se parece en nada a esta. Los soldados que pelearon esta guerra lo hicieron porque les habían enseñado que debían ser valientes como sus padres, los que pelearon en la guerra mundial y derrotaron al régimen nazi. La URSS llevaba ya un buen rato de guerras. 

Svetlana
Desde su revolución hasta la guerra Afgana, no hubo ni una sola generación que se salvara. Así los educaron: a que darían su vida por lo que creían. Y muchos la dieron, creyeran o no. La diferencia entre los soldados de este libro y las mujeres del otro es que la voz de las mujeres siempre cambia: ellas están acostumbradas a ser relegadas, a ellas les quitaron la victoria, pero saben que ganaron. Estos soldados, en cambio, no tenían de otra. Las mujeres quizá eligieron enlistarse, pero muchos de estos chicos, no. También hablan diferente de la violencia, hombres y mujeres, por como están educados, por como los perciben, por como ven al mundo y por cómo el mundo los ve a ellos. Con este libro estuve a punto de vomitar. Pareciera que a las mujeres les han enseñado que hay que tener mas pudor, más discreción, pero los hombres no se miden. Lo cuentan todo

Кувакин Е. (1986)
Te dan ganas de llorar de ver los testimonios del campo de batalla. Creían que estaban liberando Afganistán. Pero, por alguna razón, no veían a Afganistán liberada, ni la sentían. Por eso, en medio de los testimonios, puedes notar una y otra vez como todo lo que creen a veces se va desmoronando porque ya no saben exactamente por qué o por quién están peleando. Además, si las mujeres de la guerra mundial tuvieron la victoria, aunque arrebatada, estos soldados no tuvieron ni una victoria que les pudieran quitar. Lo que es peor, les quitaron también la derrota, porque en la URSS no se hablaba de la guerra. Los muertos regresaban en ataudes de zinc sellados y, en la causa de muerte, a veces se leía muerte natural o accidente o enfermedad. No se hablaba de las heridas, del campo de batalla, no se hablaba de que los soldados soviéticos estaban siendo masacrados. A estos soldados les quitaron hasta la derrota. 


Entre los soldados de Svetlana, todos son diferentes. A algunos les cuesta matar. Otros incluso lo disfrutan o aprenden a disfrutarlo. Pero hay algo que une a la mayoría: al regreso, sienten el síndrome de abstinencia del campo de batalla, la adrenalina que obtenían allí no se compara con nada, vivir al borde de la muerte no se compara con nada. No se cortan al decirlo, al admitir que lo volverían a hacer, aunque hayan vivido todos los horrores imaginables. Hablan de lo que les dejó la guerra y algunos incluso admiten que la guerra no los hizo mejores, sino peores. Hablan de la degradación moral que les deja la guerra, de las heridas que cargan. 

El libro, la verdad, a mí me cansó muchísimo. me dejó muerta cuando lo acabé de leer. ¿Cuándo son suficientes testimonios para saber que la guerra afgano-soviético fue un horror para sus soldados? ¿Cuándo tienes suficientes testimonios de horror y violencia? ¿Cuándo dejas de horrorizarte y sigues leyendo? No lo sé. La verdad. Hay un momento en el que los testimonios se vuelven demasiado repetitivos, son una sobre exposición, pero, entonces, ¿cómo decides cuáles son dignos de estar en el libro y cuáles no? ¿Cómo los calificas si no puedes calificar las experiencias de las personas? La verdad, admiro el trabajo de Svetlana por oír todos los testimonios y hacer el titánico trabajo de ordenarlos y juntarlos en un libro. La guerra afgano-soviética necesitaba que alguien contara esta historia y todos los ataídes sellados de zinc también necesitaban esta historia, tan cruel como sea. 


Destino está haciendo un excelente trabajo con la obra de esta autora al traerla al español. Las traducciones son tan buenas, que a veces ni siquiera quiero leer la traducción al inglés de los libros y prefiero esperar. Les recomiendo mucho el libro, pero si advierto que el horror no es para todos. Algunas de las historias son demasiado crudas porque estamos hablando de una guerra. En fin. Les recomiendo mucho el libro. 

sábado, 25 de marzo de 2017

Feminismo 101: #RapeCulture (actualizado)

Feminism 101: #RapeCulture (updated and translated)

Nota de autor: Publiqué esto originalmente en La hora del té, cuando Brook Turner fue sentenciado a seis meses por una violación y escribió una carta haciéndose la víctima. Eso para ponerlos en contexto. Ahora, a la fecha de hoy, lo actualicé con más casos y lo traduje para hacerlo llegar a más gente. Por favor, si conocen a alguien que promueva la cultura de la violación, ¡pásenlo!

Author's note: I published this originally in a blog called Tea Time, wghen Brook Turner sentence reveales to be just six months for a rape case and wrote a letter making a victim out of himself. That just to give some context. Not, to this day, I updated all the entry and translated it, so it can reach more people. Please, if yoy know someone that promotes rape culture, share this!


Sí, la cultura de la violación es algo real. Hace apenas unos días [cuando se publicó originalmente el artículo], un estudiante de Stanford fue sentenciado a sólo seis meses por violar a una chica mientras ambos estaban borrachos. El nombre del chico es Brook Turner, escribió una carta donde culpaba a la party culture de Stanford y no tomó ninguna clase de responsabilidad. Más bien jugó el papel de víctima, diciendo que le habían arruinado la vida. Su víctima le respondió con una larga carta recordándole que, a pesar de que todos estaban borrachos, él fue el único que decidió abusar sexualmente de ella y como él sí le había arruinado la vida a ella. En parte, esto fue lo que me empujó a escribir esto. La cultura de la violación o rape culture es algo real, existe, la puedes ver todos los días.

Yes, Rape Cuture is a thing. Just a few days ago [when the article was first published in Spanish], a Stanford student was sentenced to serve only six months after raping a girl while they were both drunk. The name of the guy is Brook Turner and he wrote a letter where he excused himself and made the party culture of Stanford the responsible for his own acts. He playin the victim role, saying his life was ruined. The girl, the victim, answered him with a long letter reminding him that, even though everyone was drunk, he was the only one that decide to rape a girl and that, actually, he had ruined her life. Reading the letter was the thing that pushed me to write this. Rape Culture is something real, you can see it everyday. 

¿Y qué demonios significa Rape Culture o la cultura de la violación?


What the hell Rape Culture means?

El término fue acuñado en los años 70s por feministas en los Estados Unidos para describir todas las formas en las que la sociedad culpaba a la víctima de la violación, algunas de ellas académicas y otras más coloquiales; lo cierto es que casi todas coinciden en las mismas cosas.

The term appeared with the feminists in the 70's, specifically in the United States, and it was used to describe all the ways in which society shames the victim of a sexual abuse. All the definitions, whereas more academic or more street-ish, are almost the same. 



Emily Buchwald, autora de un libro que se llama Transforming a Rape Culture (Transformando una cultura de la violación) lo define de la siguiente manera:

Emily Buchwald, athor of a book called Transformins a Rape Culture, defines the term in the following way: 
[…] un conjunto de creencias que fomentan las agresiones sexuales por parte de los hombres y apoyan la violencia contra la mujer. Es una sociedad donde la violencia es vista como algo sexy y la sexualidad es algo violento. En una cultura de la violación, las mujeres reciben continuas amenazas de violencia que van desde comentarios de carácter sexual […] hasta la misma violación. Una cultura de la violación condona el terrorismo físico y emocional contra las mujeres como si fuera la norma… En una cultura de la violación, hombres y mujeres asumen que la violencia sexual es un hecho, es inevitable.
[...] a complex set of beliefs that encourage male sexual aggression and supports violence against women. It is a society where violence is seen as sexy and sexuality as violent. In a rape culture, women perceive a continuum of threatened violence that ranges from sexual remarks to sexual touching to rape itself. A rape culture condones physical and emotional terrorism against women as the norm... In a rape culture both men and women assume that sexual violence is a fact of life, inevitable... However... much of what we accept as inevitable is in fact the expression of values and attitudes that can change. 
También se define como un entorno en el que la violencia sexual contra las mujeres es algo normalizado y el temor a sufrir una violación es algo constante. ¿Les suena conocido? ¿Son mujeres y han salido solas de noche? ¿Llevado las llaves entre las manos? ¿El celular listo para marcar cualquier cosa? ¿Listas para echarse a correr? Quizá entonces sepan de que hablo. Pero por si aun no quedó claro o no saben cómo puede manifestarse…

It's also defined as an enviroment in which sexual violence against women is something that is normalized and the fear of suffering rape is something constant. Does it sound familiar to you? Are you women? Have you gone outside alone late at night? Have you carried your keys in your hands, ready to defend yourselves? Have you had your cellphone ready to call someone? Maybe you undestand abour what I'm talking. But if you don't know how Rape Culture transforms the society...

¿Cómo se manifiesta la cultura de la violación?


How does Rape Culture manifest itself?

Se culpa a la víctima si existe una agresión sexual. Muchas veces en casos de violación, la culpa la tiene la forma de vestir de la víctima, tanto si llevaba minifalda como pantalones ajustados; también si consumió alcohol o no, si iba sola, etcétera. Lo primero por lo que muchas víctimas pasan es por una cantidad brutal de preguntas que sólo buscan culpabilizarlas.

The victim is shamed and made responsible when there's a sexual abuse. A lot of times, when there's rape cases, the guilt has the form of the victim's outfit, whether s/he wore miniskirt or jeans or dress; the guilt has also the form of teh victim's alcohol consumption, if s/he was alone, etcetera. The first filter for the victim is a lot of questions that are looking to shame them. 


Se tolera el acoso. El ejemplo más claro es el acoso callejero, que busca ser trivializado o visto como algo que no es importante diciendo que «sólo era un piropo» o «sólo era una halago», pero lo cierto es que si la víctima de ese acoso se siente incómoda, no es un ni un piropo ni un halago, es acoso.

Harassment is tolerated. The most clear example is street harassment, that is trivialized or seen as something not important. It's dismissed with phrases like "it was just a cumpliment", but the truth is if the victim is uncomfotable, it's not just a cumpliment, is harassment. 

Se trivializan las agresiones sexuales. Muy probablemente les suenan comentarios como los siguientes: «yo si me la violaba», «ni que estuvieras tan buena como para que te violen», «tú también querías». De repente, bromear con las violaciones se ve como irreverente, en vez de como insultante ―exactamente cómo debería ser, lo que para alguien es una simple broma, para una víctima, es, quizá, el peor recuerdo de su vida― y se ve como algo aceptable. No lo es.

Sexual agressions are dismissed as unimportant. Probably you have heard comments like: "I would rape her" (sometimes him), "You're not that beatiful to get raped". Suddenly, joke with rape is seen as irreverent, dark dark humor, instead of insulting ― exactly as it should be, because for many is just a joke, but for the victims is, maybe, the worst memory of their lives ― and it's seen as something acceptable. It is not. 


Las acusaciones de violación no son tomadas en serio. En muchos casos, se dice que la víctima sólo busca atención, que no pudieron haberla violado. Muchas veces, en casos como esos, las mujeres son cuestionadas casi como criminales para desestimar las acusaciones.

Rape allegations are not seen seriously. In many cases, it is said that the victim is just seeking for attention, that it's not possible her/him have been raped. In many cases, women are questioned almost as criminals so they stop pursuing lawsuits. 

Se asume que los hombres no pueden ser violados (o que lo disfrutarían). Hace tiempo tuve una plática con alguien (un hombre) que me decía que los hombres no podían ser violados y, de hecho, negaba que existieran víctimas. Cuando yo le enseñé las cifras que alberga RAINN, sólo para Estados Unidos, incluso llegó a decirme que de todos modos no importaba, porque «cualquier hombre disfrutaría algo así».

It is assumed that men cannot be raped (or, in the other hand, that they would enjoy it). A long time ago I have a discussion with somenone (a man) that was saying that men couldn't be raped; he was telling me there was not a single victim. When I showed him the statistics in RAINN, just for the United States, he had the courage to tell me that it didn't matter, becase any man would enjoy something like that. 

Esas son sólo algunas maneras en que se manifiesta la cultura de la violación, pero son de las más representativas. Si quieren saber más sobre ello, pueden ir a está página (está en inglés): What is rape culture?

That are just examples on how Rape Culture appears in our daily life, the most representative. If you want to know something else, you can go to this webpage: What is rape culture?

Ejemplos de la cultura de la violación


Examples of Rape Culture

¿Creyeron que ya los iba a dejar así? Pues no. Para que vean de que hablo, si es que quizá aun no les cae el veinte, voy a poner ejemplos concretos de dónde podemos ver manifestada la cultura de la violación. Pongo los links para que vean que no miento, que no me estoy inventando nada, que la cultura de la violación está vigente, existe.

Did you believed that I was going to leave you like that? Of course not. To show you what I'm talking about, in case you still haven't got it, I'm going to tell you about concrete examples where we can see the rape culture represented. Every example (almost) has links to the source (in different languages, among english and spanish plus one in french), so you can see I'm not lying. Rape Culture is a thing, exists






¿Qué puedo hacer para no promover la cultura de la violación?


What can I do so I don't promote the rape culture?

Si hasta ahora hiciste algo por promover esta cultura o la ignoraste o incluso negaste su existencia, no importa. Todos crecimos y fuimos criados en el patriarcado. Todavía puedes hacer muchas cosas para no seguirla promoviendo y aquí están algunas de ellas.

Maybe you've done something to promote #RapeCulture, although unintentionally, maybe you just ignored it, maybe you denied its existence, it doesn't matter. We all grew up in the patriarchy. You can still do a lot of things so you don't promote it anymore and here are a few suggestions.

No hagas chistes sobre violaciones. Tampoco te rías de ellos, no son graciosos, mucho menos para las víctimas. Y aunque alegues que es sólo humor, para una víctima nunca lo es. De hecho, puedes hasta hacerlo notar.

Don't tell rape jokes. Don't laugh about rape jokes, they're not funny, specially for the victims. And even though you can say it's only humor, for the victim it is never humor. In fact, if you can, call them out.

No desestimes a las víctimas. No digas frases como «estaba pidiéndolo», «se lo merecía», «igual era una puta», etcétera. Ninguna víctima se merece tales deseos. Tampoco importa lo que llevaban puesto o qué estaban haciendo, nadie se merece una violación y nadie estaba pidiéndola.

Don't dismiss a victim's story. Don't say phrases like "she was asking for it", "she deserved it", "maybe she was a whore", etcetera. No victim deserves bad wishes like that. Also, the outfit doesn't matter or what the victim was doing, no one deserves being raped and no one was asking for it.

Escucha a las víctimas. Cree en su palabra.

Listen to the victims. Believe their word.

Apoya a las víctimas. No las juzges por su vestimenta, sus hábitos o por las circunstancias. Las víctimas nunca tienen la culpa de una violación.

Support the victims. Don't judge them for their outfit, their habits or the circumstances. The victim are never the guilty one. 

Condena a los violadores (y a las violaciones). No son pobres hombres desequilibrados a los que las circunstancias arruinaron la vida. Ellos solos se arruinaron la vida, la culpa no la tienen ni el alcohol, ni las fiestas y mucho menos la víctima.

Condemn the rapists (and rapes). They are not poor men pshycologically ill and the circumstances didn't ruined their lifes. They, alone, ruined they're lifes (and sometimes not), the guilt is not in the alcohol, in the parties, let alone the victim.