16 de abril de 2011

Historias de amor, desamor, y cosas de esas (V)


Otro que no podía ser

Llamémoslo Inglaterra-san. Tiene parecido al de Hetalia –físicamente-. Admito que por no sé qué razón, me empezó a gustar. Tampoco quiero saberla porque *miedo* no sé, es tan feo, que lo considero algo… puaj! Nono, no me puede haber gustado un tipo así. El caso es que me gustaba –y hasta pena me da decirlo, la verdad-. En unos XV’s lo hice bailar –fuimos seis del salón, tres y tres, el sobrante para mí, era él- y pues no sé. Me empezó a gustar.

Ah, y L se puso celoso con él.

El problema era que a él le gustaba una de mis mejores amigas, y pues como que no.

Para no hacerles de la historia larga:
-Empecé a llamarlo A en las redes sociales, después él logró que mi amiga le dijera que sí y yo me semi deprimí, pero lo acepté y me quedé sin prospecto.
-Pasaron las vacaciones de navidad.
-Cuando volvimos ya no me gustaba y una semana después de volver a clases, volví a ver a B –mi actual novio- y me empezó a gustar B-
-Cortó a mi mejor amiga por una estupidez.
-Concluí que es un tipo bastante estúpido.

Nea.

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