Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

jueves, 29 de enero de 2015

Mago por casualidad, Laura Gallego | Reseña

Sinopsis: Ratón es el típico chico que trabaja en la típica posada del típico reino fantástico, con sus caballeros típicos, sus hechiceros típicos y sus tipiquísimos dragones. Un día, un accidente con un objeto mágico le otorga los grandes poderes del famoso mago Calderaus… unos poderes que no sabe usar. El problema es que Calderaus, ahora convertido en cuervo, no se detendrá hasta recuperar lo que es suyo… y Ratón deseará no haberlo conocido nunca. Los dos iniciarán un delirante viaje, en el que conocerán a toda una serie de personajes extravagantes y vivirán una serie de locas aventuras repletas de humor.

Fiel a mi costumbre de seguir a Laura Gallego, leí Mago por Casualidad una tarde de aburrimiento. Por lo corto del libro, lo acabé esa misma tarde y vaya que consiguió su cometido: arrancarme el aburrimiento de cuajo.

Hay que tener claro, eso sí, que es un libro para niños. Nada de personajes profundísimos, tramas exageradamente complicadas, pero sí muchas risas, personajes entrañables, entre ellos un dragón (y es algo sabido que todo libro que tenga dragones es, de inicio, un buen libro), un brujo, una princesa que en vez de princesa es héroe y... todo tipo de cosas. Pero ey, es un libro para niños: ilustraciones, capítulos cortos, cosas sencillas. ¿Les quedó claro? Ahora podemos pasar a la reseña.

No se van a encontrar con un libro de Laura Gallego común y corriente, es muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados y para una tarde está bien. O para regalárselo a un hermano. O a un sobrino o al hijo de una amiga o... puedo seguir con los ejemplos hasta el infinito. Tienen aseguradas unas buenas risas, porque de personajes que podrían parecer clichés en un cuento común y corriente, aquí rompen el molde y se convierten en otro tipo de cosas. Desde la princesa que quiere cazar dragones en vez de conocer al príncipe, el aprendiz que no es inteligente, sino bastante torpe y sólo quiere deshacerse de su magia.

Para mí, el mejor personaje fue Lila. Ladrona irremediable, si roba algo, dice que lo ha robado según las reglas del gremio de ladrones para que nadie ose quitársela de vuelta. Aunque pasa todo el libro devolviendo cosas o porque son peligrosas o porque sus dueños amenazan de muerte a todo el mundo si no las consiguen de vuelta. Para prueba de su genialidad, esto:

─¡¡Aprendiz ingrato y desleal!! ─rugió de nuevo Calderaus─. ¡Tengo a tu amiga y, si no acudes a mi encuentro…, me la comeré! Grita, niña, que te oiga.
─¡¡Ratóóón!! ¿Estás ahí? ¡Esto es genial! ¡Estoy sobre el lomo de un dragón!
─¡Así no! ─la riñó Calderaus─. Estás secuestrada, ¿es que no lo entiendes? ¡Y te voy a comer!

Si quieren tener una regresión a su infancia (o buscan que regalarle a un mocoso o mocosa que ya sepa leer), este es el libro. No lo duden.

miércoles, 28 de enero de 2015

Poulain's Playlist (I): Soundtrack de (500) days of Summer

¡Denle la bienvenida a la nueva sección! Sí, nos estamos estrenando. Como saben, este blog tiene pocas, por no decir poquísimas, secciones bien marcadas y ninguna es muy popular: Menú de Libros, Top Tens y Hablemos de Poesía. Así que como a veces me apetece hablar de música... pues la solución es crearle una sección para tener una excusa y así poder escribir de música.


Decidí empezar con uno de mis soundtracks favoritos: el de (500) días con Summer. La música de la película me gusta mucho, especialmente porque tiene canciones para todos los estados de ánimo: desde la nostalgia, la tristeza hasta la felicidad más absoluta. Canciones lentas, canciones movidas y lo mas importan, The Smiths. No están todas, aunque a mi me hubiera gustado ponerlas (hay joyas como Hero, también de Regina Spektor, que quedaron fuera simplemente para no repetir artistas).

Us - Regina Spektor

La canción que abre el filme, no precisamente alegre pero tampoco triste. Más bien de un tono nostálgico y con una letra que no es de amor. Ya nos lo acaban de advertir, (500) días con Summer es una historia donde una chica conoce un chico, pero no es una historia de amor.



Please, Please, Please, Let Me Get What I Want - The Smiths

The Smiths, signo de canciones nostálgicas y tristes. Como There Is A Light That Never Goes Out, que tiene todas las papeletas para ser una canción movida y tiene la célebre frase "To die by your side is such a heavenly way to die". Esta canción es lenta y es todo lo que Tom Hansen quiere en la primera parte del filme: una relación con Summer. O ya de perdida una cita. Un beso. Algo.


You Make My Dreams - Hall & Oates

¿Sientes que el mundo te sonríe y que todos tus sueños se hicieron realidad? Esta es tu canción, si no pregúntele a Tom Hansen después de salir con Summer. Para el estado de felicidad más absoluta, la canción correcta es esta. Si el mundo te está sonriendo, devuélvele la sonrisa.


Quelqu'un ma dit - Carla Bruni

Nunca he sabido si calificar esta canción como triste o feliz. O esperanzadora y a la ves desgarradora. Caso curiosos. Por ejemplo, al principio dice algo como "On me dit que nos vies ne valent pas grand chose...", que viene a ser como "Me dicen que nuestras vidas no valen gran cosa..." y sin embargo el coro habla de que alguien la ama todavía... En fin. Canción curiosa.



She's Got You High - Mumm-Ra


La canción de los créditos, la canción del momento en que el (500) se convierte por fin en un (1) y se acaba Summer y empieza Autumm. Una  canción alegre, feliz, de amor, una canción que me gusta tanto como The Smiths o Regina Spektor. Una canción que dice que ya te enamoraste y ya estás idiota y aun no te has dado ni cuenta.



martes, 27 de enero de 2015

Multiverso, Leonardo Patrignani | Reseña

SinopsisAlex Loira, un chico italiano de dieciséis años, cae al suelo desmayado en medio de un partido de baloncesto. En ese mismo momento, Jenny Graver, una chica australiana de la misma edad, también se desvanece en su casa. En los últimos cuatro años esta clase de sucesos se ha venido repitiendo con frecuencia. El hecho es que Alex y Jenny se comunican telepáticamente y, ansiosos por conocerse, se citan por fin en el muelle de Altona Beach, en Melbourne. Ambos están allí. O al menos eso dicen. Porque ninguno puede ver al otro. Marco, un amigo de Alex, descubre que se trata de la teoría del Multiverso: nuestras vidas se desarrollan de manera distinta en una infinidad de dimensiones paralelas. En el mundo de Alex, Jenny murió a los seis años. En el mundo de Jenny, Alex existe pero no es su amigo. ¿Cómo podrán encontrarse? O mejor todavía, ¿cuándo y dónde podrán encontrarse?

¿Un libro que explota la teoría del multiverso? ¿Dimensiones paralelas con historias diferentes? Ese libro me compró. 

Pero lo que encontré fue sólo mil razones más de no fiarse un libro por lo que dice su sinopsis o su título, porque puedes llevarte chascos totales. Este libro es uno de ellos. A pesar de que Jenny y Alex pueden viajar entre las dimensiones (sin ninguna explicación aparente, como ya viene siendo costumbre de escritores de literatura juvenil que no quieren complicarse la vida). ¿La teoría del multiverso? Terriblemente desaprovechada.

Llega un punto en el libro en el que el autor quiere agregar tantas cosas y tantos elementos a la historia que el libro se va literalmente a... la mierda. No hay forma suave de decirlo. Por si fuera poco, todo lo acompaña con una escritura flojísima, misterios que se resuelven en media página, explicaciones parcas y sucesos sin sentido (incluso para gente que puede viajar entre dimensiones). Todo esto está acompañado del ya conocido romance fácil y barato que suele acompañar a la literatura juvenil, con tonterías tales como personajes planos y sosos y amor a primera vista. No puedo enumerar todos los errores de este libro, porque no acabaría nunca. 

Empiezo a creer que su único mérito es tener una portada bonita. ¡Pero no caigan en eso! ¡Es una trampa! ¡Detrás de la portada bonita está la mayor cantidad de sinsentidos que han visto y leído en su vida sólo superada por otras sagas peores de juveniles! 

Por si fuera poco, el final es abrupto, no hay ninguna explicación, te hace sentir que entre el penúltimo capítulo y el último faltan páginas, por no decir un buen trozo de libro. Para entenderlo hay que leer el segundo libro, que creo acaba de salir en español, pero para más tonterías, no estoy segura de si lo leeré. 

No lo recomiendo. ¿Hace falta decir más?