Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

martes, 4 de agosto de 2015

Recuento de los daños | Julio 2015

Este es un recuento largo, largo, porque gracias al maratón de lectura del Foro de los Black, tuve que leer muchísimo; además de participar en la #LCHaditas, quedarme atrapada en carretera sin más compañía que mi kindle, irme de vacaciones a un lugar sin internet y con un kindle y terminar el libro que empecé el último día de junio... Como dije, esto es largo. Así que paciencia, que vamos a empezar.

El teorema Katherine, John Green


Debo dejar de darle oportunidades a John Green, porque me sigue decepcionando y cada vez lo hace con más ganas. No encontré casi cosas positivas sobre este libro, pues los arquetipos de los personajes me recordaron demasiado a los de Buscando a Alaska. No me identificaba con nadie y sentía que John Green estaba enfrente de mí, estampándome su opinión en la cara; además claro, de que, como ya dije en la reseña, Colin Singleton no se me hacía material de protagonista, no tenía la fuerza suficiente y además resultaba un poco irritante, pesado y desagradable. La reseña la publiqué hace tiempo, así que no me queda nada más que decir, no lo recomiendo para nada, a menos de que te guste John Green; entonces sí.

Pedro Páramo, Juan Rulfo


Sinceramente, dudo reseñar este libro como se debe. Es de los libros más complicados que he leído y agradezco haber esperado antes de leerlo. Rulfo y yo ya nos conocíamos: mi padre tiene casettes con sus cuentos (y su voz rara) con los que nos dormía en carretera cuando salíamos de viaje (mi madre, después de un tiempo, le sugirió amablemente que dejara de ponerlos, que yo no ponía la menor atención y me quedaba dormida). Después, en la preparatoria, me leí El llano en llamas completo, sin dormirme y me encantó. Pedro Páramo, que mi mamá ya había leído, era sólo cuestión de tiempo. Y dado que una de las categorías del maratón de lectura era "Un libro de un autor de tu país", aproveché. Este es un libro que recomiendo 130%.

La metamorfosis, Franz Kafka


Ya le hice una reseña mini y sinceramente, no sé que más agregar. Es bueno, sí, es bueno; es corto, sí, es cortísimo, no tiene ni cien páginas, me lo leí en medio día; es interesante, bueno, eso depende de quien lo lea; es la obra estrella de Franz Kafka, eso es discutible según yo, pero no hay duda de que es la más famosa de todas. De lo que no hay duda, es que Kafka pasó a la historia por esa novela. Yo lo conocí porque había escrito La metamorfosis, aunque, curiosamente, el primer libro suyo que leí fue El proceso. En fin, lean La metamorfosis simplemente para tener una opinión sobre ese libro tan pequeñito, realmente no me cambió la vida (¿debería?) y no me hizo amar más a Kafka, ya lo amo lo suficiente.

Todas las hadas del reino, Laura Gallego


La verdad, Laura Gallego ya me había decepcionado un poco con El libro de los portales, pero después de respirar hondo, muy hondo, le dí un pase y decidí apuntarme a la Lectura conjunta que se organizó (#LCHaditas) y... vaya decepción que me llevé. No podía con el libro o con los personajes. Si en el último logré encariñarme aunque fuera un poco con su protagonista, en Todas las hadas del reino me daba igual si se morían o no; me causaban una indiferencia brutal. Así que acabé el libro completamente decepcionada, preguntándome si más que inspirado en los cuentos de los hermanos Grimm no estaba inspirado en Maleficent y las malas tramas de Once Upon a Time. Lo destrozo con ganas en la reseña, si quieren leerla. 

Las nieves del Kilimanjaro y otros cuentos, Ernest Hemingway


De este libro, también leído para el maratón, saqué dos conclusiones: que Heminway era un cerdo misógino sureño al que le iba mal con las mujeres (Wikipedia me lo confirmó amablemente) y que escribía muy bien. Sus cuentos son buenos, de verdad. Aunque, lamentablemente, nada superó el de Macomber que estaba al principio, casi, y yo leí todos los demás a la sombra de ese, esperando algo magnífico, mejor que ese cuento, que nunca jamás llegó. En fin, escribe bien, pero eso hasta sobra. No sé si me quedaron ganas de volver a leer de Hemingway, la verdad, pero no me quedó exactamente una mala impresión (con sus cuentos, su persona es otra cosa). Ya veremos que dice el tiempo, pero me han recomendado mucho Por quien doblan las campanas. Caerá, tarde o temprano. 

El curioso incidente del perro a medianoche, Mark Haddon


Ya dije que me había parecido un libro raro y precioso. Es raro, porque lo narra un adolescente autista desde su punto de vista y es precioso porque, aun con la narración plana, es increíblemente emotivo. En la reseña dije que, en especial, me había gustado la caracterización de los personajes, con lo humanos que parecían y los detalles que hacían el libro especial como los dibujos, la cháchara de matemáticas y la numeración en primos de los capítulos. Lo recomiendo realmente, aunque sé que es un libro que no le puede gustar a todo el mundo debido a su estructura o el "estilo narrativo" que tiene. Es un libro con muchas particularidades, pero vale la pena. Lo recomiendo porque para ser una historia tan sencilla, me pareció increíble.

Wicked. Memorias de una bruja mala, Gregory Maguire


El musical de Broadway a este libro es lo que la versión de Disney es a los cuentos clásicos, una versión suavizada, muy suavizada. Para adentrarte en este libro, necesitas tener real interés en Oz, sus asuntos políticos, su geografía, sus problemas y por supuesto, Elphaba Tropp. A mi me gustó, sobre todo porque el personaje de Elphaba levantaba el libro, pero no me morí por él, pues hubiera querido un poco más de profundidad, por ejemplo, sobre los derechos de los Animales (¡especialmente esto!), sobre Nessarosse y cómo fue la Eminente Thropp, sobre Fiyero, sus marcas, el espantapájaros y hasta un poco sobre Dorothy, sobre cualquier cosa, pero en vez de eso tengo a Elphaba perdida por el mundo, como una bruja y sobre todo una mujer incomprendida. Libro recomendado si de verdad les interesa, si no, el musical es suficiente. 

Algo alrededor de tu cuello, Chimamanda Ngozi Adichie


Probablemente, diría que es la mejor lectura del mes. Nunca había leído algo ambientado en África escrito por una escritora africana y creo que muestra toda una perspectiva diferente a lo que estamos acostumbrados. Algo alrededor de tu cuello es una antología que une doce cuentos que ocurren entre Nigeria y los Estados Unidos, dos lugares que la autora conoce perfectamente y tienen como protagonistas siempre a Nigerianos igbo. Lo reseñé en Plusbits, esperando que la reseña llegara a más gente porque, definitivamente, es un libro que vale muchísimo la pena. Lo recomiendo sobre todo si tienen curiosidad por África y las historias que Chimamanda tiene que contar, todas son magníficas, diferentes y nos muestran un mundo que no conocemos.

La escapada, William Faulkner


De este libro me quedaron clarísimas tres cosas: Faulkner me gusta, tiene una mala relación con el punto y seguido y este libro no me gustó especialmente. Entró en el maratón porque había ganado un Pulitzer, nada más y yo no quería leer Gone with the wind porque era muy largo y tampoco Matar a un ruiseñor, porque todo el mundo iba a leer ese. Si pudiera decir algo sobre este libro, diría que es demasiado gringo, demasiado yanqui, demasiado rebuscado y probablemente tiene un exceso de páginas para una historia que yo no aprecié demasiado, porque no me identificaba absolutamente con nada. Tengo que reconocer que es un buen libro, pero no elegí exactamente bien a la hora de empezar a leer a Faulkner. ¿Sobre qué es el libro? Carros (los primeros carros), carreras de caballos, negros e inocencia. Listo. Pum.

Yes Please, Amy Poehler


Si han visto por allí saben que yo soy fanática de Parks and Recreation, serie protagonizada por Amy Poehler (que también estuve en Saturday Night Live y es la voz de Joy en Inside Out). Más de ella, no he visto. pero el libro había ganado uno de los Goodreads Choice Awards 2014 (o se había quedado sólo finalista, no recuerdo), así que lo descargué, esperando que al menos fuera divertido porque yo quería distraerme de un libro pesado que estaba leyendo, pero me encontré con muchas quejas sobre lo difícil que es escribir un libro, una narración increíblemente desordenada, unos cuantos chistes (lo mejor es la carta al hospital), anécdotas irrelevantes, nombres de celebridades por todas partes y muchos first world problems. Libro completamente irrelevante.

The catcher in the rye, J. D. Salinger


Lo había visto muchas veces por allí como para no acabar por leerlo, así que lo metí como pude en el maratón. También, además, había muchas opiniones encontradas con respecto a él. He de decir que a mí me gustó, pero que si hubiera leído la traducción al español, lo hubiera odiado; hay muchas cosas lost in translation y la verdad mucho slang inglés de los 50s o 60s me parece, que no se aprecia en español. Holden Caulfield es un caso completamente aparte, pues mucha gente lo odia y la verdad es que lo entiendo, pero no odien todo el libro por eso, porque el propósito del libro es mostrar que Caulfield es, exactamente, muchas cosas de aquello que critica; mejor tomarlo con humor. ¿Recomendado? Claro que sí, pero en inglés.

Dulce pájaro de juventud, Tenneesse Williams


Muy sureño, muy Tenneesse Williams, muy todo; esta es una obra de teatro en la que un actor vuelve a su ciudad natal, St. Cloud, con una antigua actriz famosa, a intentar recuperar a su antiguo amor. Lo mejor de la obra teatral es Alexandra del Lago, el resto parecen robots, pero me aseguraron que está mejor en la película, claro que sí. Me gustó, pero no voy a tirar flores por este libro, pues aprecio bastante más La gata sobre el tejado de zinc caliente. Ahora sólo me falta, en unos meses, quizá, Un tranvía llamado deseo y puedo decir que he leído lo más representativo de Tenneesse Williams. Esta obra de teatro la recomiendo, sí, es interesante, tiene a un personaje increíble llamado Alexandra del Lago y diálogos increíbles.

domingo, 2 de agosto de 2015

Gané el Torneo de los Tres Magos

En el foro de fanfiction La Noble y Ancestral Casa de los Black cada año se proponen distintas actividades. Yo llegué hace tiempo, mucho tiempo, con poca experiencia escribiendo (no tan poca, pero me costó lo mío hacerme un lugar). El año pasado, cuando abrieron la segunda edición del Torneo de los Tres Magos, ya sabía más o menos a qué me enfrentaba si me apuntaba: a las eliminatorias hasta que sólo quedaran tres participantes y después a las tres temidas pruebas finales, donde los organizadores dejaban al descubierto lo malas personas que eran

La verdad, es que anotarse funciona: te obligan a escribir cosas que nunca antes has escrito, a cambiar tus enfoques, a enfrentarse a tramas o formatos que no has escrito nunca. Como dicen, como escritor, te sacan de tu zona de confort.

La primera sorpresa fue acabar como la Campeona de Durmstrang (escuela que ya había ganado anteriormente, gracias a la genial Escristora). Tuve que escribir un poco de Krum en las minipruebas entre cada prueba grande (la comprobación de varitas, el baile de navidad y la visita de los familiares, para los frikis como yo) y aunque nunca había escrito desde la perspectiva del búlgaro o había escrito nada sobre él, me enamoré pronto.

Se me puede ver muy enamorada de mi Krum en la caricatura de Aru. En fin, estoy escribiendo esto por la emoción, obviamente, porque aunque Meri y Aru (las otras dos campeonas) aseguraron que yo iba a ser la ganadora desde el minuto cero, yo no estaba tan convencida. La competencia no era nada mala y cada historia era más original que la anterior. Tenía que escribir cosas que sorprendieran o no lograría ganar.

En fin, el caso es que gané. Sigo con los pies en la tierra, pero no puedo esconder la emoción por lo lejos que he llegado, aunque sea sólo en fanfiction.net.
Si tienen curiosidad por saber que presenté, bueno, me tocó escribir un AU (Alternative Universe), en el que use de protagonistas a Hestia Carrow (una de las gemelas de la sexta película) y Vaisey (un jugador de Quidditch de Slytherin que es mencionado de pasada tres veces en siete libros) titulado Seis balas. Escribí sobre Winky y Barty Crouch Jr en un relato llamado Maldita Dulzura. Y una historia narrada por la muerte y protagonizada por un poco afortunado Dennis Creevey (el hermano de Colin) titulada El aliento de la muerte.

viernes, 31 de julio de 2015

Los 10 libros que más me marcaron

Hoy es 31 de Julio. Si su friki interior les dice que es un día especial, es que probablemente leyeron Harry Potter, como yo, y les gustó. Sin esos libros, problablemente yo no sería lo que soy ahora, ni tendría este blog, ni escribiría fics (algunos más malos que otros), ni estaría perdiendo escribiendo esta entrada. A mí no me disgustaba leer antes de Harry Potter, porque mi mamá me compraba cuentos toda la vida, pero el día en que llegó a la casa con Harry Potter y la Cámara Secreta (sí, me los leí en desorden) marcó gran parte de mis gustos.


Así que esta es la entrada de los 10 libros que más me han marcado a lo largo de toda mi vida. No son mis libros favoritos, debo aclarar sino aquellos que marcaron un antes y un después en mi vida, en mis gustos, o en mi forma de ver el mundo. 

1. Harry Potter


Mis siete libros. Todos rotos, deshechos, con la marca del uso
Si nos ponemos estrictos, estos son siete libros en total, pero bueno, a mí lo que me marcó fue el primero que leí (el segundo) y el monstruoso fenómeno que vi pasar ante mis ojos y del que fui parte. Hoy, todas las personas que crecimos con Harry Potter (yo tenía seis años cuando empecé a volverme fan), rondamos peligrosamente la veintena, incluso ya hay gente bien metida en ella. Harry Potter fue la razón por la cual yo conocí a mucha gente interesante, me puse a leer todo libro que cayera en mis manos y, si nos ponemos estrictos, llegué hasta aquí. 

2. El tesoro del molino viejo


Usualmente, no pienso nada en ese libro, es un libro que olvidé fácilmente después de cumplir doce años, pero que, cuando leí, me dejó impresionada (porque, seamos sinceros, yo era fácilmente impresionable). Trataba de una chica medio abusiva que se había amiga de una chica mucho más tímida a la que molestan en el colegio y la chica más tímida, deseosa de atención, empieza a mentir diciéndole que ella conoce al molinero del que habla la leyenda y que puede parar las lluvias. La otra chica empieza a aprovecharse de ella y listo, ya tenemos trama. No recuerdo una trama más simplona complicada hasta las últimas consecuencias que este libro. No me parece malo, y de hecho me llegó a gustar, pero el final es estúpido, simplón y se marca un final a lo Narnia. En fin, yo no soy quien para cuestionar las creencias de los autores, pero el libro era muy creíble hasta que llegamos a ese punto.

3. Diablo Guardián


Ya he hablado de él en blog antes y he citado ese maravilloso inicio que me sé de memoria. Bueno, cuando empecé a leer ese "Ave María Purísima: me acuso de ser yo por todas partes", no sabía qué clase de libro iba a leer, ni que cuando lo acabara lo iba a recomendar por activa y por pasiva. Este libro es uno de mis libros de cabecera y me lo llevaría a una isla desierta sin dudar. Primero, porque es divertidísimo (Violetta narrando lo es), segundo, porque podrá ser una historia acerca de nada, pero la narración es increíble. Este libro hizo que se me cayera uno de los mitos más grandes de mi vida: leer no nos hace mejores personas (moralmente), leer a veces acaba volviéndote más ácido, más crítico, más sarcástico y más irónico. Por ese libro conocí a Xavier Velasco y entendí que no tienes que escribir de personajes agradables para hacer una buena historia: puedes crear dos personas despreciables en todo su ser y contar, con ellos dos, una de las mejores historias que he leído.

"Me escapé de la casa para criar mis propias esclavitudes. Más perfectas, más sólidas. Esclavitudes diseñadas a la medida de ambiciones un poquitito menos estúpidas. Mis papás no sabían gastar el dinero, yo sí. Ésa es toda la diferencia. Ladrones finalmente éramos todos. Impostores, también. Y nacos, que, ni qué. Me da un poco de pena decirlo, pero el nombre que sale en mi acta de nacimiento es Violetta Rosalba Schmidt, y ya después los apellidos de mis papás, que por supuesto desentonan como pelos en las piernas de Brooke Shields."


4. La peor señora del mundo, Fransisco Hinojosa


Sí, lo tengo dos veces
No hay libro que me haya tenido más entretenida que este cuando era niña. Es todo lo que espero de un libro infantil: una buena historia, unos personajes buenos que derrotan a un villano de manera original y una señora tan mala, pero tan mala, pero tan mala, que apagaba sus cigarros en los ombligos de los taxistas y le daba a sus hijos comida para perros. En un mundo de verdad, la seguridad social se habría llevado a sus hijos (pero ella seguiría apagando sus cigarros donde quisiera, no nos engañemos). No tengo mucho para decir sobre este libro, sólo que, si alguna vez ven a una loca de más o menos veinte años formada en una firma de libros para niños con una edición especial de La peor señora del mundo, diciéndole a Hinojosa que lo ama, soy yo.

5. Sibila, María García Esperón


Este es un libro descontinuado porque apenas si vendió ejemplares. Yo lo encontré en un almacén de Porrúa, donde dos empleados quizá no pudieron evitar preguntarse por qué demonios me interesaba el librajo. María García Esperón ganó el premio El Barco de Vapor en 2004, lo que le valió que le publicaran El Disco del Tiempo, la primera parte de tres libros (El Disco del Cielo y El Disco de Troya) y nada más. Yo lo alabé bastante en Hi5 (sí, eran esos tiempos) y un día recibí un mensaje de una tal María García dándome las gracias. Cuando una chica de 12 años fácilmente impresionable recibe un mensaje como ese, sale dando saltos así le haya escrito el escritor menos importante del mundo. Intercambiamos varios mensajes, y aun hoy tengo la consideración de avisarla cuando reseño uno de sus libros y ella cuando tendrá un evento en la Ciudad de México. 

Así que, después de recibir ese mensaje y haber leído El Disco del tiempo, me embarqué en la travesía que significó obtener Sibila, una novela cortita, muy cortita, con una edición barata, y me puse a leerla. Hablaba del tiempo y de cosas que yo no entendía, además de un mito que yo en mi vida había oído, el de la Sibila Cumana. La estructura de la novela era rara y los narradores muchos, los personajes no demasiado atractivos para una niña de doce años. Hice de tripas corazón y la leí tres veces más, hasta que la entendí, o creí entenderla, hasta que descubrí que estaba ante una de esas joyas que probablemente no iban a lograr publicarse por la falta de interés.

6. Pregúntale a Alicia, supuestamente anónimo


Me da pena poner este libro aquí, porque todas las personas con dos dedos de frente saben que esto no es anónimo, no es ningún Diario y Alicia no se suicidó, ni se drogó ni nada, básicamente porque no existió. La historia no es mala, pero el propósito falla. Desde el principio se nota que, aunque la prosa puede parecer la de una adolescente, hay muchas cosas que no acaban de cuadrar. Analizando el libro completo, uno se da cuenta de que más bien es un intento de fábula con moraleja (no te drogues) no demasiado bueno. Sin embargo, yo lo leí en una edad fácilmente impresionable y el recuerdo me sigue persiguiendo. No me convenció de que no me drogara (eso lo hizo una campaña mil veces más efectiva tiempo después), pero bueno, fue un libro que releí tantas veces que se hizo viejo. El libro, gracias a dios, lo perdí.

7. Novia que te vea, Rosa Nissán


Ostenta el placer de ser el libro que más he releído en la vida y que nunca ha encontrado un lugar en mis listas de favoritos. No es que sea un mal libro, es sólo que nunca me ha convencido lo suficiente como para hacerse un lugar. Me entretiene y es siempre uno de mis referentes. Uno de los libros más feministas que he leído nunca y está escrito desde el punto de vista de una judía sefardí (turca), en la ciudad de México en los años 40s y 50s. No es lo que esperarían que yo declarara uno de los libros más feministas que conozco, eso sí. Demuestra que, con una mujer bien plantada, que lo que quiere es estudiar, todo es posible.
—No es eso, ya me aburrí. ¿Cuántos años me faltan todavía?, quiero comprármelo yo, tú no tienes tanto, no quiero que gastes.
—¡Cómo que no tengo! Te lo voy a comprar, ya verás, y además, ¡qué coche!
¡Qué coraje!; si yo fuera la que no quiere estudiar, harían una fiesta para celebrarlo. 

8. Cien años de soledad, Gabriel García Márquez


Ahora, sí, otro de mis libros favoritos. Lo agarré un día del librero de mi papá, que me advirtió que me iba a aburrir porque no estaba entretenido y dejó que me lo llevara cuando lo ignoré. Más o menos quince horas después, casi sin haber dormido, se lo estampé a mi padre diciéndole que era uno de los mejores libros que había leído, que no me había aburrido ni la dedicatoria y que debería leerlo. Todavía no lo logra y ya van tres o cuatro años de que yo leí el libro. La última vez, se quedó en la parte de la desgraciada de Fernanda del Carpio y de allí no ha pasado. Yo sigo haciendo campaña, convenciendo a quien se deje convencer de que este es uno de los mejores libros de la historia y que todo el mundo debería leerlo al menos una vez, si quiera para conocer el realismo mágico.

9. Todos mis sueños, tuyos, Sofía Olguín


Dudé mucho sobre si poner este libro en la lista o no. De todos, es el que creo que más recientemente he leído y eso fue hace dos años. Antes de eso, ya conocía a Sofía: había leído toda la homoerótica que había escrito y pedazos de su blog. Siempre me ha maravillado la manera en la que habla de la lengua, del español y de la literatura. Me parece una excelente persona y es la única autora con la que, en casi seis años de blog, con la que he colaborado (libros a cambio de reseñas). ¿Por qué este libro, entonces? Es el libro suyo que más me ha impactado, con unos personajes increíbles y que me hizo pensar mucho. En fin, de este libro no puedo poner foto porque no lo tengo, más que en el kindle

10. La insoportable levedad del ser, Milan Kundera


Kundera y yo nos llevamos mal. Este es el único libro que he conseguido meterme entre un ojo y otro sin querer matarlo durante más del 50% por ciento del libro y creo que es por la carga filosófica que contiene (y que su manera de ver a los regímenes socialistas coincide bastante con la mía), no realmente por los personajes. Me gustó bastante cuando lo leí, pasando por alto todos los comentarios que me parecían misóginos en el libro (por eso me llevo mal con Kundera, sólo tiene dos prototipos de mujeres: la santa y la puta); no le haría un lugar entre mis favoritos, y quizá ni siquiera quedaría cerca de ellos, pero que haya influido en mí, eso nadie lo puede negar. Ya les contaré cuando vuelva a leer algo de Kundera además de este libro (y el de los amores ridículos)... si es que nos seguimos llevando mal.