21 de junio de 2019

Doom Patrol, Grant Morrison | Reseña

Sinopsis: In the 1960s, they were DC Comics' misfit super-heroes, a team of borderline freaks who secretly banded together against evil. The team was brought back in 1989 by Grant Morrison, renowned writer of JLA and The Invisibles, who reinvented them as disaffected heroes up against a parade of absurdist villains.

Esta es una de las mejores series de cómics que he leído cuando se trata de leer sobre el absurdo, lo surrealista y lo simple y sencillamente raro. No es la primera obra que he leído de Grant Morrison (ya había leído Kill Your Boyfriend Vinarama en una edición que los trae juntos y que es muy interesante y de los cuales algún día les voy a hablar), pero bueno, de todos modos fue como prácticamente descubrirlo (y entender de dónde carajos vienen las ideas y referencias de Gerard Way ahora que Doom Patrol está en Young Animal y de lo que les conté en una reseña pasada). Anyways, ¿creían que ya iba a dejar de comics? No, por supuesto, shit's about to get weirder, porque esta es una serie rara con ganas y en todo su esplendor. Pero bueno, vamos a hablar un poco de qué es Doom Patrol (en español, la Patrulla Condenada). 

¿Qué es? Doom Patrol es un equipo de superhéroes desadaptados con poderes que nunca pidieron tener y cuando digo desadaptados, digo desadaptados casi casi en forma de un letrero enorme con letras neón. Más o menos imagínense algo como el lado B de grupos como la Liga de Justicia. Just my kind of thing. Son personajes que no saben muy bien como vivir en el mundo y que están constantemente rodeados de lo raro, lo absurdo y lo sin-sentido. Nunca pidieron sus poderes ni ser superhéroes o salvar al mundo, pero de todos modos es lo que hacen. En, fin, en el run de Morrison nos encontramos a Cliff, Robotman; a Rebis, The Negative Man; a Niels Caulder, Chief; a Dorothy, que tiene una imaginación muy potente. Es justamente en esta época de la Doom Patrol que aparece por primera vez Crazy Jane, un personaje con trastorno de identidad disociativo, en los que cada una de sus 63 personalidades tiene un poder diferente (si les interesa la trivia, está inspirada en Truddi Chase, que escribió sus memorias en un libro llamado When Rabbit Howls) y también introdujo a Danny The Street (que en los runs más recientes se convirtió en un ladrillo y su última versión es una ambulancia). 


En fin, a lo largo de seis volúmenes compilados, la Doom Patrol se enfrenta a un repertorio de enemigos... raros. O sea, no es el típico enemigo que te vas a encontrar enfrentando a Superman, qué se yo. Hay claras influencias en el surrealismo, lo absurdo, el dadaismo y todas esas corrientes artísticas que te hacen preguntarte qué demonios cada dos segundos. Hay quien considera que este run de Doom Patrol tiene algunas tramas difíciles de seguir y pues no lo niego, sólo da la casualidad de que son justo la clase de cosas que me gustan (ahora, cuando les explique por qué me encantan los comics de Gerard Way les diré que son tramas que evidentemente le atraen a mi adolescente emo con rastros de Grant Morrison). Entre las páginas de Grant Morrison the Brotherhood of Evil se convierte en The Brotherhood of Dada (lo que más tarde sería The Brotherhood of Nada), hay sociedades secretas con las que se hacen juegos linguísticos (si alguien alguna vez tradujo esto al español, le doy mi más sincero pésame al traducir toda la trama de los hombres de N.O.W.H.E.R.E.), elementos tomados directamente del dadaísmo y del surrealismo, ideas de Borges (sí, a Grant Morrinson lo inspiró Borges, *inserte aquí las lágrimas de los intelectuales que creen que no se puede hacer literatura o arte con los cómics*), existen los hombres-tijera, the sissormen, que atacan a la gente y la "cortan" de la realidad. Vamos, todo un increíble cast de rarezas.


ME ENCANTA. Ustedes no están para saberlo y yo no estoy para contarlo, pero de hecho me gusta leer del surrealismo y el absurdo y uno de mis escritores franceses favoritos era muy amigo de Jean-Paul Sartre (al que nunca he leído, lo siento): Boris Vian. Este francés escribió una historia rarísima de amor (y masas y creencias y tragedia) llamada La espuma de los días (L'eccume des jours) que más tarde fue adaptada a una película que no me gustó mucho a la que en español le pusieron Amor Índigo (just why) y luego escribió otro libro rarísimo que se llama Otoño en Pekín. No sé exactamente por qué les estoy contando, esto, el caso es que ambos libros están ambientados en mundos donde los personajes simplemente coexisten con lo absurdo, o más bien, viven con lo absurdo y eso es más o menos lo que pasa con Doom Patrol. No es un cómic que se tome en serio a sí mismo e intente explicar de dónde vienen las cosas raras. Todo pasa y así es como es, ese es el mundo donde vive la Doom Patrol. ¿Hay una pintura que se comió París? Pues hay una pintura que se comió París y punto, que le vamos a hacer. 


Hablando de eso, la pintura que se comió paris es uno de mis arcos favoritos. Es el primero en el que aparece The Brotherhood of Dada, un grupo de supervillanos con Mr. Nobody al frente. Entre el cast tenemos a un supervillano que sólo tiene poderes cuando está domido y es sonámbulo, una chica que tiene todos los poderes, pero los pierde en cuanto su oponente piensa en ellos. Tienen una pintura que se come cosas y tiene un montón de niveles, cada uno inspirado en una corriente artística (romanticismo, impresionismo, surrealismo, dadaísmo, etc., por ponerles ejemplos) y es uno de mis arcos favoritos por cómo habla de arte, por como utiliza la metaficción (un tema recurrente en las serie, del que les hablé un poquito en la reseña el run de Young Animal, aunque voy a retomar el asunto) y por como la misma ilustración se adapta. Por ejemplo, cuando están en la versión impresionista de la pintura, el trabajo del colorista recuerda un poco a las pinturas de Monet, por ejemplo. Me encantan ese tipo de referencias. 


Grant Morrison también usa la metaficción en sus historias y a mí se me caen los calzones cada que alguien lo hace y lo hace bien (aunque no hay una forma de hacerlo *mal*, técnicamente, pero prefiero siempre a los autores que no se toman en serio a sí mismos ni son pretenciosos, sino que abiertamente admiten que están experimentado). Por metaficción se entiende al tipo de narrativa que es consiente de ser ficción y que a su vez es autoreferencial, que juega con las fronteras que la realidad y la ficción. Grant Morrison lo hace, por ejemplo, con la historia de origen de Flex Mentallo (que tiene origen en la ficción dentro de la ficción) o con la idea de otros universos (ficticios o no) que empiezan poco a poco a introducirse al universo en el que vive la Doom Patrol. Morrison no juega sólo con esto, sino que también, como mencioné arriba, experimenta con la narrativa y el lenguaje, lo cual le viene muy bien al comic porque experimenta con distintas maneras de contar historias dentro del medio.


También quiero hablarles un poco sobre los personajes. Para mí, los más interesantes de analizar son Rebis y Crazy Jane, siendo esta última mi favorita. Me gustan dos cosas particularmente de ella: que a pesar de ser un personaje construido sobre un episodio (en realidad, varios) de tremenda violencia, es un personaje que no hace de eso todo su pasado ni todos sus problemas y que es un personaje con agencia ante su pasado, que elige la manera en la que lo enfrenta, cómo y cuándo y no acaba cayendo en el papel de la damisela en peligro. Su relación con Cliff me gusta, deja muchas puertas abiertas siempre y muestra el lado más humano de Cliff y hace que se dispara su necesidad de salvar a todo el mundo (sólo para darse cuenta de que en realidad no todo el mundo quiere que lo salven). Por otro lado, Rebis es muy interesante. No sabía definir qué es: es Larry Trainor y la doctora Eleanor en un mismo cuerpo, hombre y mujer al mismo tiempo. Me gusta como juega con esta dualidad y cómo explota los límites del binarismo de género, algo que muchas veces sólo podemos hacer en la narrativa. Por lo demás, Niels es tremendamente interesante aunque me cae muy mal (y en cierto modo tiene partes que me recuerdan a Albus Dumbledore) y Dorothy es un pedazo de pan que se merece todas las cosas buenas del mundo.   

En fin, lean Doom Patrol de Grant Morrison. Creo que es un montón de historias maravillas y absurdas que viven un montón de personajes inadaptados y a mí me encantan ese tipo de historias.


2 comentarios:

  1. Hola.
    No soy asidua a los comics, sí he leído alguna que otra cosa, así que no conozco mucho pero esta recomendación me ha llamado mucho la atención. Me gusta todo lo que mencionas. Obviamente lo voy a leer y ya sabré si al final me gustó o no.

    Saludos y muchas gracias por la reseña.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias por leer la reseña! Ojalá te guste, la verdad es que este es un comic muy especial para mí. :D

      Eliminar