28 de febrero de 2018

#TravesíaFeminista: recomendaciones de autoras de Norteamérica (segunda parte)

Bueno, como descubrí que había leído un montón de autoras de norteamérica en mi vida que quería recomendar, este mes decidí dividir la entrada en dos partes. No les quiero ni contar lo que va a pasar cuando pasemos por sudamérica o por centroamérica, pero bueno, esta es la segunda parte de las recomendaciones que hago yo para la #TravesíaFeminista que organizamos en Libros b4 Tipos. Este mes estamos leyendo El cuento de la criada de Margaret Atwood, un libro que ya no necesita ni presentación porque ahora con la serie volvió a ponerse de moda (sin embargo, les recomiendo revisar también algunos otros libros de la autora).


Pues sin más, vamos a empezar de nuevo con otras recomendaciones, que parece que yo no tengo llenadera en esto de recomendar (ojalá se animen a leer algo de lo que recomiendo y me cuenten qué les pareció). Les recuerdo la primera parte.

Margaret Atwood



Margaret Atwood es una novelista (muy prolífica) canadiende que nació en 1939 en Ottawa. Actualmente reside en Ontario y, además de escritora, es activista por los Derechos Humanos en Amnistía Internacional y otras organizaciones. Se licenció en filología inglesa, con estudios también en francés y en filosofía. Una de sus obras más notables es, precisamente El cuento de la criada, que ha sido recientemente llevada a televisión (y que ha arrasado en los premios). El tema del género y la cuestión de la mujer están siempre presentes en sus escritos, pues ella misma se define como una escritora feminista. 


Angela Y. Davis



¿Qué puedo decir sobre ella, además de que la admiro? Me dejó perpleja cuando leí Mujeres, raza y clase. Pero bueno, les contaré poquito sobre ella. Angela Davis es una filósofa, política marxista, activista afroamericana y profesora del Departamento de Historia de la Conciencia en la Universidad de California en Santa Cruz. Estuvo relacionada con el movimiento Panteras Negras (Black Panthers). Fue expulsada de la Universidad de California cuando descubrieron que estaba afiliada al Partido Comunista de los Estados Unidos. Ha escrito libros que abordan la cuestión de la mujer negra desde el feminismo y el marxismo. (Reseña de Mujeres, raza y clase).


Patricia Highsmith



Esta escritora estadounidense nació en 1921 en Texas y murió en 1995, el año que nací. Fue una de las primeras escritoras abiertamente bisexuales de los Estados Unidos, que además escribió libros con protagonistas LGBT. Es reconocida por sus novelas negras y de crimen, donde aborda diversos conflictos humanos, se centra en torno a la culpa, la mentira, y por haber escrito una de las primeras novelas LGBT con un final feliz. Saltó a la fama cuando Alfred Hitchcock llevó Extraños en un tren, una de sus novelas más reconocidas, al cine.


Nicole Krauss



Nicole Krauss es una escritora estadounidense nacida en 1974. Estudió en Stanford y después pasó a Oxford. Escribe desde los 14 años (y en aquellos años empezó escribiendo poesía más que nada). Su primera novela Llega un hombre y dice, fue nominada al premio Los Angeles Times; pero ella realmente se volvió una escritora superventas al publicar La historia del amor, un libro que dedica a sus abuelos. Para mí, que no leo casi nada de literatura romántica, La historia del amor es un exponente impresionante del género y realmente me sorprendió. (Reseña de La historia del amor). 


Amy Tan



Amy Tan es otra de mis escritoras estadounidenses favoritas, de ascendencia china. En sus libros, Amy Tan siempre recupera esa ascendencia escribiendo de mujeres chinas y de inmigrantes chinas en los Estados Unidos; especialmente, explora relaciones entre madres e hijas en sus libros. Nació en 1952, hija de dos inmigrantes que buscaban una nueva vida; Amy Tan vivió en constante conflicto con su madre, hasta que un viaje a china con ella le dio una nueva perspectiva. Sus libros me apasionan y aunque aún no he leído sus trabajos más famosos (y uno de sus libros no me encantó, El valle del asombro), les recomiendo ampliamente conocer su obra. (Reseña de La esposa del dios del fuego).


Ursula K. LeGuin



SE MURIÓ SIN SU NOBEL, MALDITA SEA. Y se merecía ese Nobel, por más que me lleguen puristas de la literatura a decirme que el Nobel no premia la literatura de género (hola, Doris Lessing tenía literatura de género). Bueno, Úrsula K. LeGuin es una de las escritoras más reconocidas de la ciencia ficción, una de las voces más importantes. Ganó varios premios Nebula y varios Hugo (aunque a simple vista parecía que esos premios eran un club de Toby, pero no). Además de ciencia ficción también escribió fantasía, libros para niños, poesía y ensayos. Tradujo varios libros del chino y el español al inglés. Es reconocida en todo el mundo y recomiendo ampliamente que la lean. (Reseña El día antes de la revolución).


Angie Thomas



Seguro que la conocen por su novela debut The Hate U Give. Yo le estoy dando el beneficio que seguirá por el camino de las buenas novelas, porque ese es el único libro que ha publicado. Estudió en Belhaven University, una universidad más blanca que la premiación de los Óscares cada año y además, cristiana. Por The Hate U Give, que explora los abusos policiales hacia los negros en Estados Unidos, especialmente las muertes que causan, ganó un premio de la organización We Need Diverse Books.


Cristina Henriquez



Cristina Henriquez es una escritora estadounidense con ascendencia panameña (su padre es un inmigrante de Panamá) y es conocida más que nada por su libro The Book of the Unknown Americans, donde explora la migración de la comunidad latinoamericana hacia los Estados Unidos. Publicó por primera vez en el año 2006 un libro de cuentos y no volvió a publicar hasta 2014, que publicó su novela. Ha participado también en antologías de cuentos y ensayos. (Reseña The Book of the Unknown Americans).


Nnedi Okorafor



Hubiera deseado poner a esta escritora nigenriano-americana cuando recomendara autoras de África, pero bueno, nació en los Estados Unidos, que se le va a hacer. De todos modos, esta es la escritora de libros fantásticos juveniles ambientados en África que necesitan. Ella, sí. Sus padres son ambos nigerianos igbo y la autora, a pesar de ser estadounidense, ha visitado Nigeria desde pequeña. Además de escritora, fue una tenista estrella, pero tuvo complicaciones médicas y no pudo continuar su carrera. Ha publicado numerosos libros de fantasía y ciencia ficción, siempre con protagonistas africanos y ha ganado varios premios por sus novelas (Reseña de Akata Witch).


26 de febrero de 2018

#TravesíaFeminista: recomendaciones de autoras de Norteamérica (primera parte)

Como ya saben, estamos haciendo una actividad anual en Libros b4 Tipos para recorrer el mundo con la literatura de las mujeres. En este colectivo feminista consideramos de extrema importancia la visibilidad del trabajo intelectual femenino y trabajamos para hacerlo visible (además de hacer otras cosas, claro). Este mes leímos a Margaret Atwood, que no necesita ya presentaciones, con su famosísimo libro El cuento de la criada. Hace mucho lo reseñe, planeo republicar la reseña ampliada el mes que viene. Espero que no se pierdan el hangout en los próximos días, pero yo por lo pronto voy a poner mi lista de autoras recomendadas.


Como he leído a muchas mujeres de Norteamerica (no como de Europa, que sólo hice una entrada), decidí hacer esta entrada en dos partes para que no quede enorme (después de las entradas enormes que he estado haciendo).  Así que sin falta, vamos a empezar con las recomendaciones.

Carson McCullers



Carson McCullers es la primera y, probablemente, mi favorita de todas ellas. El por qué está en la entrada de El booktag de los memes, precisamente porque partes de sus cuentos y novelas cortas se reflejaban perfectamente en mi vida, tanto que no lo podía creer. Carson nació en Georgia en 1917, uno de los estados más racistas de los Estados Unidos. Su ficción explora el aislamiento de los marginados del Sur de los Estados Unidos de América y también de los inadaptados. Es, también, una pionera del tratamiento de temas como el adulterio, la homosexualidad y el racismo. Carson McCullers tuvo un matrimonio que sufrió mucho a causa de la adicción al alcohol de su marido, otro escritor y este tema se ve reflejado a menudo en sus cuentos. Aquí abajo pongo mis recomendaciones. (Reseña de El aliento del cielo).


Alice Munro



Esta autora canadiense se ha hecho más famosa desde que ganó el premio Nobel de Literatura y, de hecho, está considerada entre mis lecturas de #WomenPNL este año. Nació en Ontario en 1931 y es una reconocida cuentista. Se casó, tuvo hijos, se divorció y se convirtió en una prolífica cuentista. Ha publicado numerosas colecciones de cuentos, de las que les recomiendo una, que es la que yo he leído. Es famosa también por publicar varias versiones de sus mismos cuentos, a veces en un espacio muy corto de tiempo. Además del Nobel ha ganado otros premios, como el premio Nacional de Críticos en Canada y el Premio Reino de Redonda en 2005.


Toni Morrison



¡Otra ganadora del Nobel! Toni Morrison ganó el premio Nobel de Literatura en 1993 (y el Pulitzer también unos años antes), nació en Ohio en 1931 y en sus novelas aborda la vida de la comunidad negra, especialmente de las mujeres. En los años 60 fue editora de la casa Random House (sí, esa que ahora compra a todas las editoriales) y desde ahí luchó por la difusión de la literatura afroamericana. Cuando ganó el Nobel, apenas había escrito seis novelas. Aquí les dejo la recomendacion de la única que he leído. (Reseña de Sula).


Sandra Cisneros



Sandra Cisneros es una escritora de ascendencia mexicana nacida en los Estados Unidos, que ha escrito a menudo novelas, cuentos y poemas explorando esa doble identidad que tanto caracterizó al movimiento chicano. Fue la única mujer entre seis hermanos (cosa que se ve reflejada en Caramelo, una de sus novelas) y vivió en Chicago durante toda su infancia. Estudió escritura creativa en la Universidad de Iowa y hoy en día trabaja como directora de literatura en el Centro de Artes Culturales Guadalupe en San Antonio, Texas, y en Puerto Rico. Sus novelas suelen abordar su identidad y al realidad migrante de los mexicanos en los Estados Unidos. (Reseña de La casa en Mango Street, reseña de Caramelo).


Maya Angelou



Maya Angelou es famosa por sus novelas autobiográficas, de las que yo he leído una, y por escribir de la realidad afroamericana en los Estados Unidos. Nació en 1928 en Saint Louis y murió hace poco, en 2014, en Winston-Salem. Fue una autora, poeta, bailarina, actriz y cantante. Es especialmente conocida por la serie de sus autobiografias, que empiezan con I Know Why The Caged Bird Sings, donde explora los abusos que sufrió siendo menor, su embarazo, la relación con su madre. Su vida es muy apasionante y creo que leerla es la mejor forma de conocer a Maya Angelou. Lamento aun no haberla reseñado, pero espero solucionar eso pronto. 


Ana Castillo



Ella es una poeta, ensayista y novelista estadounidense de ascendencia mexicana. Su trabajo toca temas como el racismo, el clasismo y la xenofobia, siendo especialmente reconocida por una serie de ensayos titulada Massacre of the Dreamers: Essays on Xicanisima. Hoy en día es editora de La Tolteca, una revista literaria y artística. También ha ganado varios premios: incluyendo el American Book Award de la Fundación Before Columbus por su primera novela, The Mixquiahuala Letters, un Premio Carl Sandburg y un Premio Mountains and Plains Booksellers. Planeo hablar de ella más a fondo cuando llegue el momento de tocar el movimiento chicano en mis sección de Autoformación Feminista.


Julia Alvarez



Es una poeta, novelista, y ensayista estadounidense de ascendencia dominicana; como notarán estoy aprovechando la variedad de voces inmigrantes de los Estados Unidos para recomendarles, porque son de los temas que más me gusta leer. Nació en los Estados Unidos, pero vivió y se crío en Dominicana toda su infancia, hasta que regresó a los Estados Unidos. Se licenció en Filología en 1971, decidió iniciar su carrera literaria. Escribe en inglés, aunque en sus libros habla de Republica Dominicana y de su historia. Uno de sus libros más reconocidos es How the Garcia Girls Lost Their Accents, también tiene libros donde toca la historia de República Dominicana, como In the Name of Salome y En el tiempo de las mariposas, donde habla de las hermanas Mirabal. (Reseña de In the Name of Salome, reseña de How the García Girls Lost Their Accents).


Roxane Gay



Conocida por todos lados por su libro Confesiones de una mala feminista, que yo recomiendo por active y por pasiva a quien se deje, Roxane Gay es una escritora estadounidense con ascendencia haitiana. También es profesora en la Universidad de Purdue y editora, además de columnista de opinión en el New York Times (yo no me suelo perder sus columnas, la verda verdad). Nació en Nebraska y comenzó su pregrado en Yale, pero se retiró para vivir en Arizona y terminó el pregrado más tarde. En 2010 recibió un PhD en Rhetoric and Technical Communication de Michigan Technological University. Les dejo mi recomendación junto con la reseña correspondiente. (Reseña de Confesiones de una mala feminista).


Gloria E. Anzaldúa 



Admiro a esta mujer. No puedo decir suficientes halagos para referirme a Anzaldúa, la verdad, que es con quien cerraré esta primera parte de las recomendaciones. Nació en Texas y su familia siempre fue de Texas, al menos de cinco generaciones para atrás. Su familia estaba en Texas cuando Texas era México y su familia siguió en Texas cuando llegó Estados Unidos y despojó a los mexicanos de sus granjas y sus ranchos (como ella misma narra). Nació en Valle del Río Grande en 1942 y murió en Santa Cruz en 2004. Es una de las principales voces femeninas dentro del movimiento identitario chicano y entre las feministas radicales de color de los Estados Unidos, reivindicando las problemáticas de las inmigrantes. Uno de los textos que más me gustan de ella es la Carta a la escritora tercermundista, publicada en Este Puente, Mi Espalda (This Bridge Called My Back). (Reseña de Borderlands/La Frontera).

24 de febrero de 2018

Crítica de El feminismo es para todo el mundo de bell hooks

Sinopsis: Los medios conservadores presentan a las feministas como mujeres antihombres, siempre enfadadas. Pero muy al contrario, el feminismo ha logrado mejorar la vida de todas las personas. Gracias al feminismo, todos vivimos de forma más igualitaria: en el trabajo y en casa, en nuestras relaciones sociales y sexuales. Gracias al feminismo, la violencia doméstica ya no es un secreto, se ha normalizado el uso de anticonceptivos y todos somos un poco más libres. No obstante, el feminismo quería mucho más que la igualdad entre hombres y mujeres. Cuando hablaba de hermandad entre mujeres, quería superar las fronteras de clase y raza, transformar el mundo de raíz. El feminismo es antirracista, anticlasista y antihomófobo o no merece ese nombre. Muchas mujeres blancas hacen uso del feminismo para defender sus intereses pero no mantienen este compromiso con las mujeres negras, precarias y lesbianas; eso no es feminismo. Tanto daño hace al movimiento una mujer que reproduce el sexismo como aporta un hombre feminista. El feminismo es para las mujeres y para los hombres. Necesitamos nuevos modelos de masculinidad feminista, de familia y de crianza feminista, de belleza y de sexualidad feminista. Necesitamos un feminismo renovado que explique con palabras sencillas que pretendemos superar el sexismo y colocar el apoyo mutuo en el centro. Eso es el feminismo. Y ese es el objetivo de este libro.

Este libro tiene mucho de donde cortar. Tanto, que en vez de reseña voy a hacer una crítica. Si leyeron la sinopsis y me conocen, supondrán en dónde van algunas de mis quejas, pero para ahorrar un poco de espacio en la crítica, los abordaré en los puntos específicos que remarqué en una pequeña tablita. Quiero decir que hago está crítica con la autoridad de que soy mujer, soy feminista y creo saber de qué estoy hablando. Además, me parece que realizar críticas de libros de teoría femnista ayuda a ver los libros en perspectiva y a formarse algún criterio.

bell hooks
Dividí mis puntos de crítica entre los que estoy de acuerdo, y celebro que se incluyan en un libro de teoría feminista y entre los que no estoy de acuerdo y discrepo completamente. Primero expondré los puntos a favor y luego los puntos en contra. Calificar este libro fue complicado precisamente porque tenía bastantes puntos buenos y bastantes puntos en los que tengo quejas. Pero bueno, llegué a la conclusión de que ni tan bien ni tan mal. bell hooks es una teórica del feminismo en Estados Unidos que habla bastante de temas de raza y clase, si no la conocen, les recomiendo revisar algunos otros de sus libros, pues tiene varios muy interesantes. ¿Empezamos? 

Todos los pros del libro


1. Me parece que habla de clasismo de manera bastante clara y que habla del clasismo dentro del feminismo

El feminismo se gestó como un movimiento burgués en principio y lo fue durante mucho tiempo, puesto que las demandas de las trabajadoras y la lucha de las trabajadoras no era la misma y se tardó mucho tiempo en empezar a reconocer que el feminismo estaba reproduciendo la misma estructura de clases, donde muchas mujeres burguesas buscaban la igualdad a los hombres burgueses: libertad de orpimir y explotar. El clasismo es un tema referido a lo largo de todo el libro, pero hay un par de ejemplos que me parecen interesantes. 

bell hooks hace énfasis en lo diferentes que son las problématicas de las mujeres trabajadoras y las burguesas refiriendo uno de los textos básicos del feminismo, The Femenine Mystique, escrito por Betty Friedan (que tengo intenciones de leer hoy) en el que afirmaba que el "problema sin nombre" de las mujeres era su insatisfacción porque estaban encerradas en casa y relegadas a un papel de amas de casa. Cuando Betty Friedan publicó ese libro, su conclusión fue verdadera sólo para un grupo muy pequeño de mujeres, puesto que muchísimas más ya eran parte de la fuerza de trabajo de los Estados Unidos, especialmente las mujeres racializadas. Además, todas estás mujeres trabajadoras lo eran por sueldos míseros y acarreaban la doble carga, pues aún tenían que hacerse cargo del trabajo doméstico en sus hogares. 

El libro no quita el dedo del renglón sobre el clasismo en ningún momento y a menudo habla de como se intersecta con el racismo y la discriminación de género.

2. El feminismo es para todo el mundo invita a un continuo autocuestionamiento.

Creo que este es un punto importante en el libro porque son las bases sobre las que se sustenta el feminismo. Nada estuvo escrito en piedra todo lo que escribieron las feministas liberales y fue criticado y confrontando con el nacimiento radical y todo sigue así. El feminismo no es un dogma y no hay que creerle con fe ciega, no es una religión, no hay mandamientos. Sólo tiene que haber un continúo interés por la formación (no necesariamente académica, puesto que hay muchas mujeres que no tienen acceso a la academia y eso es algo que bell hooks remarca muchas veces) y el cuestionamiento antes de tomar decisiones informadas.

Estamos en una época en la que he visto el debate entre feministas es muy complicado por varias razones: los hombres machistas alimentan y se aprovechan  de los debates que les convienen, reafirman la autoridad de una feminista (aunque antes la hayan repudiado) cuando está se equivoca y deja entrever su misoginia interiorizada o pone una opinión sobre la mesa que de algún modo los beneficia; se abusa de las falacias de autoridad (¿quién tiene autoridad para hablar de feminismo y quién no?), especialmente por parte de mujeres que llevan años en la academia sin realmente ponerse a escuchar qué está ocurriendo en las calles y en las organizaciones feministas de todos lados; sin embargo, también se desdeña la formación feminista, y a esto le veo varios factores: mucha teoría es inaccesible porque está escrita en una jerga tan académica que no usaba ni Simone de Beauvoir, el liberalismo ha reafirmado que "no importa la teoría, para ser feminista sólo debes identificarte como tal", cuando creo que más que nunca la teoría es importante para formular soluciones que ayuden a todas las mujeres y más importante que nada es hacer la teoría accesible, y, finalmente, la competencia del feministómetro, ¿quién ha leído más libros?, ¿quién sabe más?, que sólo llega a frustrar a muchos que sienten que no están leyendo o entendiendo lo suficiente

Por eso creo que la importancia del autocuestionamiento en la que hace mucho hincapie bell hooks es muy importante. El movimiento feminista es un movimiento político y colectivo y nada de eso se debe de perder.

3. Se habla de raza y género y de sus intersecciones.

Mujeres, raza y clase
bell hooks no sólo aborda el clasismo dentro del movimiento feminista, sino que también aborda el racismo. Casi todas las feministas negras lo abordan (mi favorita para ella es Angela Davis, que lo intersecta de manera perfecta con la clase y de quien les recomendé Mujeres, raza y clase y también Roxane Gay lo hace en Confesiones de una mala feminista de una manera bastante clasa) precisamente porque es una problemática que les afecta directamente. Además, bell hooks hace notar la importancia de nombrar sus propias problemáticas, antes de que alguien importa la agenda feminista. 

Hay un pedazo del libro que me agradó bastante donde bell hooks habla de colonialismo en el que habla de como muchas feministas blancas y burguesas de los Estados Unidos en algún momento se creyeron libres para ser las dirigentes del movimiento feminista globalmente y dictar la agenda feminista. Por supuesto, prácticamente ninguna de estas mujeres investigó nunca realmente sobre el colonialismo y mucho menos sobre las organizaciones de mujeres en el tercer mundo y no supieron, en ningún momento, atacar los problemas de las feministas en otras partes del mundo (porque... falta de comunicación).

Guerreras del saree rosa, en India

4. Pone un énfasis especial en la educación de la infancia.

Libros infantiles feministas


bell hooks habla mucho sobre como podemos usar la educación para que los niños crezcan y sean criados sin prejuicios propios de su género, sean hombres o mujeres. No me voy a detener mucho en este punto, pero creo que mi faceta favorita de bell hooks es precisamente la que habla sobre la niñez porque es muy vocal acerca de la violencia que sufren los niños. bell hooks condena el castigo físico y el abuso por parte de los padres, cosa con la que yo también estoy de acuerdo

Además, habla de la necesidad de que existan libros infantiles sin estereotipos de género porque no basta sólo con detectar los estereotipos dañinos en los libros que leen los niños, sino en ofrecer alternativas a estos. Por eso, afirma, es que empezó a escribir libros infantiles (tiene unos cuantos que no conozco). 

5. El análisis del amor romántico.

Este es un punto mucho más corto, realmente, pero me agradó que bell hooks hiciera un análisis muy breve sobre el amor romántico (que está sustentando en la idea de posesión, sumisión, en el que uno recibe el amor y otro lo da, que está presente sobre todo en relaciones heterosexuales, donde son aún más obvias las relaciones de poder que existen entre las personas). La autora hace énfasis en que el problema no es el amor (como sentimiento), sino las relaciones de hoy en día y los ideales que tenemos sobre él, nuestra percepción del amor romántico, eso que nos lleva a creer que entre Romeo y Julieta (y tanto asesinato y abuso) había amor apasionado. Muy interesante.

6. La crítica que hace al reformismo y la inutilidad de este en el movimiento feminista porque sólo pone parches sobre un sistema que no funciona.

El reformismo es precisamente ponerle parchecitos al sistema que oprime en vez de cambiarlo y confrontarlo desde la raíz. El reformismo sólo le sirve, en realidad, a las mujeres burguesas que buscan tener igualdad con los hombres de su misma clase; ellas se beneficiarían así de la explotación de otros (de hecho, ya lo hacen). La crítica al reformismo dentro del movimiento feminista es precisamente algo que está presente durante todo el libro, pues bell hooks llama a politizar el feminismo de nuevo, a no dejar que el liberalismo se haga con él y a cuestionarse siempre.

Después los contras del libro


 1. El continuo repetir de que los hombres aliados "renuncian a sus privilegios".

Eso lo mencioné varias veces en tuiter. Simple y sencillamente creo que la idea de renunciar a los privilegios es algo que no tiene sentido, ¿por qué? Primero porque los privilegios no es algo que te quites y te pongas, ni es individual, los privilegios son sociales. La idea de que los hombres que cuestionan el sexismo automáticamente renunciar a sus privilegios es incierta. Los hombres no dejan de ser opresores en un mundo patriarcal; tampoco son "el problema" directamente, sino el sistema que les dice que ellos tienen el poder, pero por supuesto que no se quitan los privilegios nada más un día por qué sí. 

bell hooks hace demasiado énfasis para mi gusto (esto es meramente personal) en la necesidad de involucrar a los hombres en el feminismo y cómo ellos son parte de la solución. Repito, esto es personal. Porque yo estoy en una etapa de la vida en la que quiero que los hombres agarren el pedo y considero más productivo confrontarlos con su propia basura para que se hagan cargo (y por más que suene duro y agresivo, en realidad, sólo soy de la idea de que con los hombres no hay que quitar el dedo del renglón y hay que ser muy directo). Voy a recuperar esta idea más abajo, pero voy por orden. 

2. Todo el capítulo de la belleza me pareció que tenía soluciones que a la larga no solucionan mucho.

El canon de la belleza occidental le jode la vida a aproximadamente todas las mujeres en el mundo. Entren o no entren en él. Quienes entran se ven ante la presión de no perder la figura, de no envejecer mal; quienes no entran se ven ante la presión de encajar en él. Las mujeres están en una búsqueda constante de aprobación estética, al menos gran parte de ellas. La industria de la moda dicta las reglas (y no las mujeres) e impone modas incómodas (cualquier zapato de tacón alto) y a la larga perjudiciales. No sólo eso, la presión por encajar en un sólo modelo de belleza influye mucho en los transtornos alimenticios de las mujeres. bell hooks propone que las mujeres se reapropien de la industria de la moda (que no es una mala idea en realidad) y en la necesidad de ampliar de cierta manera la definición de la belleza. Yo no le veo el caso a lo segundo en realidad porque la estética no debería importar, por mí que estemos todas feas y que seamos libres. 


 Pero por supuesto, esto es un poco complicado, porque la sociedad no se revoluciona de un día para otro. Los movimientos que se centran en la autoaceptación de la imagen feminina principalmente se centran en ampliar la definición de una mujer bella (el todas bellas), que, aunque ayuda a derribar el canon occidental de la belleza, me parece que a veces es un parche. La industria de la moda y la imagen femenina es una de las industrias que más explota a las mujeres en el mundo. Modelos sujetas a regímenes alimenticios que apenas si puedes seguir, mujeres que odian por años las imágenes que ven el espejo, mujeres que cosen toda esa ropa en condiciones casi de esclavitud por sueldos miserables, mujeres que se odian por no conseguir la aceptación propia. Es tan triste todo que a veces considero que es una industria que más vale quemar hasta las cenizas porque no tiene prácticamente que salvarle. Creo que más que apropiarnos de ella, hay que derribarla, crear un movimiento que nos ayude a aceptarnos, a no odiarnos y, sobre todo, a no buscar ninguna clase de aceptación por parte de otros, especialmente de los hombres. 

3. Mi oximoron favorito aparece en el libro: la "masculinidad feminista".

Ya mencione en el primer punto de esta sección que bell hooks hace mucho énfasis de la necesidad de los hombres en el feminismo; también está muy preocupada porque se perciba al feminismo como un movimiento antihombres (a mí a esta alturas me vale pura caca eso, pero, dada la reputación que te da en ciertos círculos llamarte feminista, entiendo que haya a quien le preocupe). Aquí habla de la posibilidad de una masculinidad feminista o de otras maneras de vivir la masculinidad en los hombres. A ver. A ver. Para empezar, uno de los pilares en los que está paradita la supremacía masculina de este mundo, es precisamente la masculinidad. Decir que existe una manera de hacerla feminista es una contradicción. 

Esto lo intenté explicar en tuiter muy consiso, pero ahora me voy a extender un poco más. Ya hablé de la masculinidad cuando critiqué No Nacemos Machos, varios ensayos sobre, precisamente, las nuevas masculinidades y varias maneras en que los hombres pueden aportar el movimiento feminista (una lástima que saliera un libro tan tibio y tan poco investigado). La masculinidad es, precisamente, una de las razones por las que, en México, se mueren siete mujeres al día. La supremacía masculina se apoya en ella. Y así como la masculinidad es el "poder" de los hombres, la femenidad se ve como sumisión y debilidad. Lo mejor que podemos hacer con esas dos cosas es destuirlas para siempre.

Pero como eso no va a pasar mañana, hay que ir pavimentando el camino (lo que no significa se rreformistas e intentar generar una masculinidad feminista). bell hooks habla de que la teoría feminista debería abarcar también la masculinidad y nuevas formas de vivirla, pero yo creo que lo más apropiado en este caso no es intentar corregirle la masculinidad a los hombres (pobrecitos, no pueden hacer nada ellos solos) sino enfrentarlos con su propia misoginia o condutas misóginas. Para mi eso es más provechoso que hacerles teoría para que su masculinidad "sea más bonita". 

4. Mi último punto de queja es precisamente que bell hooks no cuestiona realmente las prácticas patriarcales en la cama

Y lo digo porque las menciona. Kate Millet, que fue una mujer muy interesante, un día dijo que "lo personal es lo político"; parte de eso cuestionaba directamente que lo que usualmente había ocurrido de puertas para adentro en las casas (violencia doméstica y sexual) debía de cuestionarse. bell hooks habla de feministas que cuestionan el BDSM (prácticas sado, no lo googlen si son menores, no quiero que sus papás vengan a regañarme) y lo pone como uno de los debates que más fracciona al movimiento. Se me hace raro, porque tiene visiones abolicionistas de la prostitución (cuestiona, por ejemplo, la libertad de elección en las que viven las mujeres de condiciones más precarias), pero bueno. 

Para mí cuestionar lo que haces y los roles que tomas en la cama es creo que algo muy importante. No por decirle a nadie que debe o no debe de hacer, sino para reconocer al patriarcado en todas nuestras conductas. Y cerrar el debate calificándolo como algo que fracciona y hace daño a un movimiento colectivo no le ayuda a nadie

Kate Millett

Conclusiones


Pues bueno, acabamos, esta crítica no intenta decirles que no lean el libro, sino que lo lean y lo cuestionen ustedes también. Espero que les haya servido de algo. Si quieren el libro, lo pueden encontrar, como siempre, en mi carpeta de libros sobre feminismo que tengo disponiblr al público en general (porque entiendo la necesidad de que esta clase de libros sean un poquito más accesibles). Aquí está el link.

22 de febrero de 2018

El booktag de los memes (volumen 1)

La idea de hacer un booktag con memes fue de Alejandra del canal Sputnik en booktube (suscríbanse a su canal, está bien chido). Y obvio como mujer criada por la internet (no es cierto, mis papás me criaron), un booktag con memes es algo que evidentemente voy a hacer en mi blog. Casi las dos mejores cosas del internet: memes y libros. Pero antes les quiero contar una pequeña historia, que ya sé que va a hacer más larga la entrada, pero bueno, no importa: cuando yo era una joven bloguera snob despreciaba los booktags porque me parecían cosas que hacía la gente que no tenía más que publicar y que eran muy estúpidos (¿qué diría mi yo del pasado si me viera haciendo un booktag de memes?).


Básicamente yo me quería sentir la muy intelectual que sólo publicaba reseñas (obvio nadie me leía porque si no tienes un soporte con qué complementar tus reseñas y artículos de otro tipo, no llamas la atención tan acá y tampoco te diviertes tan cabrón como cuando haces un booktad con memes). Lo bueno es que un día comprendí que yo era muy snob y que tenía que bajarle a mi pedo intelectual. Todavía soy un ente raro en la blogósfera, lo admito (odio hacer bookhauls, porque casi nunca compro libros; intenté hacer wrap ups con otro nombre, pero la pereza me ganó y dejé de verles el caso; reseño libros que nadie lee y, sobre todo, meto cualquier tema en este blog), pero al menos ahora hago booktags. ¿Saben por qué empecé? Porque me di cuenta de su poder para recomendar y no-recomendar libros. La gente leía más los libros que mencionaba en los booktags (o leía las reseñas de esos libros) positivamente. Así que ahí, está, una disertación medio mensa de los booktags y yo en dos párrafos llenos de paja.

Les voy a poner el video original para que vean de donde salió esta idea y porque Alejandra es una amiga bien chingona a la que aprecio un montón. Pueden ver el video y suscribirse a su canal si les late la idea.

 
 
Ahora sí, vamos a empezar con las consignas y los memes.

Un libro con un final predecile o deux ex machina



Aunque usted no lo crea, yo leí La Huesped de Stephenie Meyer. Después de leer todo Crepúsculo y disfrutar medianamente el primero, aburrirme con el segundo, dudar del tercero y odiar el último, decidí que Meyer aún se merecía otra oportunidad. La huesped es una colección de deux ex machinas a todo lo que da, en todo el libro. Yo sugeriría evitarlo con ganas. 

Un libro que no pudiste terminar y sentiste alivio cuando lo dejaste



Yo no suelo abandonar ni los libros más horribles por una cuestión de convicción que a veces es sólo terquedad a ver si mejoran. pero no. La cosa es que he abandonado pocos en mi vida y uno de ellos fue El arte más íntimo de Poppy Z. Brite. Este escritor (a menudo referido como escritora, porque durante toda su trayectoria publicó con el nombre de Poppy Z. Brite y no fue hasta después que anunció que había transicionado como hombre trans) ha escrito varios libros de terror y yo leí alguno por ahí en un pasado muy lejado. El arte más íntimo está basado en una asesino serial y tiene el dudoso placer de ser el libro que casi me hace vomitar (por sus descripciones gráficas en exceso). Está muy bien escrito y dudo que sea popó en realidad, pero no saben la tranquilidad que sentí cuando lo dejé.

Libro que por más que lo intentaste no lograste agarrarle sentido



Perdón. En serio, lo siento (la verdad no mucho). La primera vez que intenté leer a Judith Butler lo tuve que dejar con dolor de cabeza. Y ya había leído mucha teoría feminista para entonces. La segunda vez luché mucho contra el dolor de cabeza, pero igual me dio. Esa vez si lo acabé. En fin. Dice bell hooks, firme de defensora de que la teoría feminista debe ser accesible para el público no leído, que hay que escribir de manera más clara. Y yo le hice caso. Además de que Butler recupera muchas ideas tratadas en el movimiento chicano sobre el género como performance y esas cosas de manera más comprensible. Pero bueno, el dolor de cabeza que me causó este libro no me lo quita nadie.

Libro que más te ha llegado por ser similar a tu vida o emociones



De este libro, El aliento del cielo, especialmente Wunderkind y Frankie y la boda me retrataban. Si lo hubiera leído a los trece años me hubiera sentido a más comprendida del mundo. Pero lo fui leyendo a los dieciocho y sólo alcancé a pensar que ojalá hubiera conocido a Carson McCullers antes. No dejen de leerla, era una gran escritora.

Libro que siempre recomiendas leer y nadie te ha hecho caso



¿Tiene cinco minutos para hablar de Violetta R. Schmidt? Bueno, me han hecho caso unas cinco personas, pero se lo recomiendo a todo el mundo. Nunca me calló y nunca dejo de decir que lo mejor que ha hecho Xavier Velasco ha sido crear a Violetta R. Schmidt. Ya léanlo, por favorcito, por Diosito (que no creo en él) se los pido.

Libro del cual has hablado con todos en fiestas y reuniones y ya los tienes hartos



Estoy segura de que la próxima reunión que yo mencione a Antonia Michaelis todos me van a decir que ya por favor, que fue suficiente. Yo persigo gente para recomendarle El cuentacuentos y seguro que ya me alucinan. Y los persigo para que me cuenten su opinión. Ya de paso, aprovecho para recomendárselos aquí. ¡Léanlo, está muy interesante!

Libro que no has leído porque igual sabes que no lo vas a entender



Tengo en mi casa El silmarillion porque me lo regaló mi profesor de matemáticas en la secundaria porque era su libro favorito y evidentemente no lo he leído porque ni siquiera he leído El señor de los anillos. No entendería ni un carajo. Ya saben que no hay que jugarle al vergas, así que se quedará donde está hasta que se me ocurra. 

Libro que no entiendes por qué es bestseller si es horrible



Yo lo leí en un intento de entender por qué tantas páginas de pura basura eran un best seller. Además era un fanfiction de One Direction originalmente y si yo soy Harry Styles, me hubiera horririzado que alguien se inspirara en mi para hacer a Hardin. En fin, para no hacerselas larga, After es una de las peores cosas que he leído. Además de que promueve un estereotipo de relación tóxica con mucha violencia hacia la mujer, así que, ¡horrendo!

Pues tu clásico favorito, skipper



Cumbres Borrascosas de Emily Brontë es, sin duda alguna, mi clásico favorito. Ya también tengo a la gente harta de tanto hablar de él, pero no tanto como de Antonia Michaelis, eh. La historia de Emily Brontë sigue maravillándome hasta el día de hoy. La verdad es que les recomiendo leerlo.

Un libro que todo mundo quiere que leas pero te vas a negar de por vida



A ver, no todo el mundo quiere que lea Cincuenta Sombras de Grey, pero me lo han sugerido muchísimas veces porque a la gente que me lee le encantan mis críticas a libros horribles. Bueno, no lo voy a leer, nunca jamás. Ya leí un montón de libros malos sólo para hacerles la crítica, este no lo van a conseguir. Por alguna razón veté a la autora del Qué leo, qué reseño. ¡Nunca lo leeré! ¡No insistan!