14 de enero de 2019

Volver a casa, Yaa Gyasi | #GuadalupeReinas2018

Sinopsis: Hijas de una misma madre y de padres pertenecientes a dos etnias distintas, Effia y Esi son dos hermanas de sangre que nunca llegarán a conocerse. Sus caminos están irremediablemente destinados a separarse: así, mientras Effia es obligada a casarse con un gobernador inglés y a residir en una fortaleza junto a la costa, Esi es capturada y enviada como esclava al sur de Estados Unidos. La narración va trazando, pues, el devenir de las dos ramas de la familia, protagonistas de conmovedoras historias de aflicción, esperanza y superación en el marco de una serie de relevantes acontecimientos históricos: las guerras tribales, el negocio del cacao, la llegada de los misioneros, la Ley de Esclavos Fugitivos de 1850, la Gran Migración Negra, la lucha por los derechos civiles y el renacimiento de Harlem en los años veinte, hasta llegar a la epidemia de heroína de los setenta. Recibida con entusiasmo desbordante en Norteamérica, Inglaterra y Francia, la crítica especializada de ambos lados del Atlántico celebró la llegada de una voz nueva, límpida y potente, dotada de un especial talento para acercar al lector el microcosmos de los sentimientos más íntimos del individuo en su desigual lucha ante la aplastante fuerza de la Historia. Una lectura apasionante, diríamos irrenunciable, que sirve de carta de presentación de una nueva generación de autores de origen africano que, sin duda, dejada huella en la literatura de este siglo

Volver a casa es una historia maravillosa. Es la historia de una familia, generación tras generación a ambos lados del océano Atlántico, pero también es la historia de Ghana y la historia de la esclavitud en Estados Unidos. La historia del comercio de esclavos. La historia de cómo llegó el cacao, las guerras tribales entre los fante y los asante. La lucha por encontrar una identidad. Las guerras contra los ingleses en Ghana. La descolonización del continente africano. Entre sus páginas hay casi doscientos años de historia narradas desde los ojos de una familia para siempre separada.

 

Effia y Esi tienen destinos completamente diferentes. Effia, primero prometida al futuro jefe de la tribu fante, es en cambio dada en matrimonio a un inglés que comercia esclavos que los fante les proveen. Un gobernador inglés llamado James que ya tiene una esposa e hijos en Inglaterra, pero que aún así forma una familia con Effia. Esi, en cambio, pertenece a la tribu asante. Hijas de la misma madre aunque no están destinadas a conocerse ni a saber de la otra. En un intento de haber que liberen a la esclava que atiende su casa, se vuelve prisionera de guerra y acaba al otro lado del océano, sin historias felices que contar. Ahí parte la historia. Generación tras generación, esta es una novela que se forma de historias cortas, casi cuentos unidos por sus personajes. 

Casi todos me gustaron mucho. Casi todas son historias difíciles, marcadas por los acontecimientos de la época, tanto en Ghana como en los Estados Unidos. Se nota que Yaa Gyasi hizo un excelente trabajo de investigación al contar esta historia y al formar esta familia. Hay muchos temas dentro de una misma novela, pero de algún modo no se siente que esté sobresaturada, todo tiene su espacio y su lugar. Las historias se van intercalando una a una, primero la rama de Effia, luego la rama de Esi. Es posible encontrar paralelismos entre ellas, entre los personajes. Personajes desesperados por encontrar amor, libertad, sentido, alguna identidad en una historia fragmentada y contada a pedazos. Personajes desesperados por agarrar un poco de felicidad y quedársela, por reclamar justicia, por que los que van después de ellos tengan una vida mejor. Admiro la fortaleza de casi todos los personajes, de verdad. Ness me sorprendió porque era una historia que no esperaba. H también, fue de mis favoritos y Sony/Carson me pareció increíble. Al menos, en la parte de Estados Unidos. Del otro lado, Akua fue prácticamente mi favorita.

Volver a casa fue un libro que en Libros b4 Tipos leímos de pura casualidad. No sabíamos qué leer en África, qué estaba disponible de manera accesible. ¿Otro libro de Chimamanda? Sería el tercero, sabemos que existen más autoras. ¿Nawal el-Sadaawi? Prácticamente imposible de conseguir en español, apenas se está realizando una reedición (de la que no soy fan). ¿Nadime Gordimer? No nos convencía del todo. Pero el nombre de Yaa Gyasi siempre estuve allí, en el fondo, con esta novela, Volver a casa. Acabamos decidiendo por ella sin saber realmente de qué trataba, por pura casialidad. En su tiempo, por supuesto, ni siquiera la leí. Estaba en medio de un mes caótico y de un bloqueo lector (sin preocupaciones apenas por quitármelo de encima). Cuando llegó el maratón #GuadalupeReinas2018, Volver a casa era la única lectura conjunta en la que yo no había participado ese año. Así que, evidentemente, fue mi elección en la consigna número 10: una lectura conjunta. No me arrepiento de haberla elegido. Creo que es un gran libro. Una gran historia. Además, el género de las sagas familiares me gusta mucho (no tienen más que darse una vuelta por algunas de mis lecturas favoritas para descubrirlo: desde Cien años de soledad hasta El dios de las pequeñas cosas). Lo recomiendo demasiado.

Es una lectura que vale mucho la pena, trata muchísimos temas, ahonda en la historia de Ghana, en la búsqueda de una historia propia. Me gustan las partes donde se habla del lenguaje, como Yaw se enfrenta a la imposibilidad de enseñar en cualquier idioma que no sea el inglés porque entre sus alumnos esa es la única lengua común (lo mismo pasa en India, aunque no es tan marcado, en las partes donde se habla hindi muchas veces puede enseñarse en hindi, pero muchas veces no, porque quizá alguien sólo habla urdu o punjabi o quizá alguien sólo habla tamil o..., se entiende el asunto). Me duelen las partes donde Ness recuerda lo que su madre decía en twi, la lengua de los asantes, pero sin recordar el significado porque su madre era azotada en las plantaciones si descubrían que hablaba algo que no fuera inglés. En fin, podría contarles todo lo que pasa en el libro pero la verdad es que quiero evitarlo y spoilearles todo. Sólo quiero que le den una oportunidad, que se sumerjan entre sus páginas.

Últimamente hago puras reseñas llenas de halagos, pero bueno, es que casi todas mis lecturas del maratón fueron buenas (casi, no hablamos de las no-habilidades periodísticas de Doris Lessing). Pero bueno, ¡denle una oportunidad! (Nosotros nos leemos en la próxima entrada).

Por cierto, este libro lo pueden encontrar en bookmate, la plataforma de libros a la Netflix. La verdad se las recomiendo mucho porque tiene un catálogo precioso donde hay pequeñas joyas como este libro. Lo pueden leer en este link. Si no tienen Bookmate premiun (aunque deberían considerarlo, vale la pena el precio cuando calculan cuántos libros pueden leer allí y además hay muchos gratis) pueden usar el código NEAPOULAIN para probar la aplicación por un mes gratis.

3 comentarios:

  1. ¡Hola Nea! Estoy leyendo a Chimamanda porque me quedó pendiente del Guadalupe Reinas y me pareció tan interesante leer algo diferente a lo que suelo leer, así que voy a apuntar este libro para conocer otra autora africana.

    Saludos!

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  2. Este lo tuve en mis manos en españa cuando estuve y no lo compré, pero espero poder hacerlo cuando vuelva a viajar :)

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