Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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martes, 9 de julio de 2019

Enigma asiático, Carolin Philipps | Reseña

Sinopsis: Lea es una adolescente adoptada por una pareja de alemanes. Cada vez que oía o veía algo sobre China, su país natal, sentía un vuelco en el corazón. Todo lo de aquel país le resultaba familiar de una manera especial y, sin embargo, muy lejano. Durante años se negó a acercarse a esa cultura, por temor a saber algo origen y, más aún, sobre los motivos por los que fue dada en adopción. Un día, sin embargo, comienza la búsqueda que la llevará hasta la familia biológica y a conocer uno de los episodios más oscuros de la sociedad china contemporánea.

Este libro es tan pero tan malo que me dio rabia. Primero, porque trata de temas que se prestan a la reflexión (racismo, misoginia, infanticidio) y está escrito desde la mirada más blanca posible. En serio, sólo podía pensar a The whites are at it again y no sólo eso, Imperialists are at it again, porque justo tiene una manera de mirar a China que me parece muy desagradable. No es que lo haga remarcando todo lo que es horrible sobre China, no, sino que lo hace desde la idea de que China es algo maravilloso y exótico. No. China es un lugar, donde hay gente. Para esto, realmente prefiero leer a Amy Tan, que con todo y su bias sobre China, habla de esa cultura como se habla de cualquier otra. No es rara (decir que es rara implicaría que hay algo "normal" y estamos hablando de ¡culturas!, pero claro, el mundo occidental quiere imponer lo suyo como normal y ni siquiera en lo occidental las culturas son homogéneas) ni es éxotica. Es. Tiene diferentes costumbres y diferentes maneras de ver la vida. Por el contrario, Carolin Philipps refuerza la idea de China como una lejana tierra exótica (en la que los campesinos viven en el atraso y eso es El Mal, porque que flojera pararse a ver las condiciones de vida en China y por qué las creencias de los campesinos son las que son, sean buenas, malas o nada de eso) y casi parece que alaba que se occidentalice. ¿Y eso es algo bueno? Es algo que ocurre, y ya (usualmente de mano con el imperialismo, pero bueno, ocurre).  En fin, como dijo Jack el destripador, vamos por partes.


El libro aborda el tema del infanticidio en China. Cuando la política del hijo único, miles de familias deseaban tener hijOs. Con o. En masculino. Los infanticidios de niñas aumentaron, mujeres eran presionadas para olvidarse de sus hijas y presionadas para tener hijos (ya, como si la decisión dependiera de ellos). Por supuesto, cuando salió la política probablemente les pasó por la cabeza que habría resistencia (en China tener muchos hijos era de buena suerte), pero no la cantidad de infanticidios. Todavía, a pesar de que intensas campañas que se habían hecho por la emancipación de la mujer (pueden ver los testimonios en La mitad del cielo), había muchos contextos en los que las mujeres seguían siendo vistas como inferiores. Se aborda ese problema en un ensayo que leí hace poco que viene en Sisterhood is powerful: China es enorme y el trabajo que debía hacerse para conscientizar a todas las personas era enorme igualmente, por lo que mientras en algunos lugares se hablaba ya de la colectivización de la crianza y de las labores domésticas, en otros apenas se estaba hablando de que las mujeres no eran seres inferiores a los hombres. Entonces, pues sí, el problema de los infanticidios (en los que el sexo y el género tenían todo que ver) fue algo que afloró. No sólo eso: la trata de niños aumentó (se ofrecían bebés en venta a extranjeros en algunos casos). Habiendo explicado yo este contexto, hablemos del libro: Lea es una joven China adoptada a la que sus padres le contaron que la adoptaron en un orfanato. Después de que su padre le de unas respuestas vagas cuando ella escribe un artículo sobre los guerreros de terracota y sea demasiado obvio que hay cosas que no le está contando, empieza su curiosidad por descubrir de dónde viene y quienes fueron sus padres biológicos. Creo que saben hacia dónde va la cosa, ¿no?


En fin, la primera vez que sale el tema de los infanticidios en China en el periódico escolar donde trabaja Lea, afloran un montón de actitudes racistas contra ella (porque claro, sus compañeros medio racistas la ven china y aunque sea alemana le echan la culpa). Una cosa positiva del libro (mínimamente, tampoco para echar cohetes) es que el chico que llevó el tema al periódico después publicó uno sobre los buzones para bebés abandonados instalados en Alemania, para demostrar que no era algo exclusivo de China. Y bueno, que existan los buzones para bebés es algo horrible que NO DEBERÍA EXISTIR porque para empezar lo que debería existir son condiciones para que las mujeres puedan decidir ser madres, lo cual involucra educación sexual, acceso a métodos anticonceptivos, aborto, que existan guarderías o, de otro modo, que la crianza sea colectiva y no recaiga sobre las mujeres, etc. Lo que me parece positivo es que justamente ese personaje vuelve sobre sus pasos al ver lo que causó su primer artículo y la ola de racismo que se empezó a extender (cuando, claramente, el foco no está ahí). ¿Cómo trata la autora a China? Ese es otro asunto.


Ya mencioné arriba que la trata como una tierra exótica, rara, alejada de lo normal, no como una cultura y civilización como cualquier otra (anda que no todas tienen mierda escondida). ¿POR QUÉ NO PODEMOS DEJAR DE MOSTRAR TODO LO QUE NOS RESULTA AJENO COMO EXÓTICO? Por otro lado, es de esos libros que critica la opresión a la mujer en el patio del vecino y no ve la suya. Muy literalmente. Eso me pasó cuando fui a India. A ver, vamos a explicar algo rápido: la misoginia y la opresión a la mujer se manifiestan diferente en contextos diferentes, pero están presentes en prácticamente todas las sociedades de clases. Cuando viví en la India, estudiando becada, mucha gente me preguntaba cómo podía vivir siendo tan machista la sociedad. Pero ah, cuando llegué me encontré con que no es que fuera más o menos machista (no tengo un ranking de dónde están menos oprimidas las mujeres, perdón), sino que la misoginia se manifestaba muy diferente y más bien variaba. Y lo mismo pasa con China y con cualquier cultura que conozcan. Entonces Philipps ve lo que pasa en el patio del vecino y no voltea a mirar al propio nunca (lo cual, si pasara, creo que mejoraría el libro, porque justamente resaltaría cómo la opresión se manifiesta diferente en contextos diferentes). Resulta chocante, un poco.

Ahora, al tema que me atañe: hay un poquito del libro entre la propaganda anticomunista. Al principio creí que eran mis ideas, pero luego llegué a la página 99 y descubrí que no. Vean este fragmento: 
Mientras comían sopa de codorniz y rollitos primavera, el señor Li les contó que hasta 1968 había sido profesor de historia antigua de China. Entonces llegó al Revolución Cultural y con ella el odio de los comunistas hacia todos los profesionistas. Médicos, maestros, profesores, todos eran sospechosos porque por su profesión acostumbraban pensar demasiado.
—La gente que piensa siempre es considerada una amenaza en los países no democráticos. No fue diferente con Hitler —añadió el padre de Lea.

Alta ahí la comparación de un régimen fascista con uno comunista. Pero antes de meterme a eso (porque obviamente tiene una agenda mencionar a Mao junto a Hitler, como si fueran cada uno lo mismo y no hubieran escrito de política con enfoques totalmente contrarios), voy a buscar algo que escribió/dijo Mao en Contra el culto a los libros:
Si usted no ha investigado un problema, se le priva del derecho a opinar sobre él. ¿Es esto demasiado brutal? No, en lo más mínimo. Puesto que no ha investigado el estado actual del problema ni sus antecedentes, e ignora su esencia, cualquier opinión que exprese al respecto no pasará de ser un disparate. Decir disparates, como todo el mundo sabe, no resuelve nada; así, ¿qué habría de injusto en privarlo del derecho a opinar? Muchos camaradas no hacen más que lanzar disparates con los ojos cerrados; esto es una vergüenza para un comunista. ¿Cómo puede un comunista decir tonterías con los ojos cerrados?
¡Inadmisible!
¡Inadmisible!
¡Hay que investigar!
¡No decir disparates!
Por supuesto, el investigar requiere pensar, reflexionar. Y no es sólo leer, debatir sobre un problema ayuda a reforzar nuestros argumentos y conocer otras posturas. Este es un tema que también es un tema que se aborda en La mitad del cielo, donde se habla de cómo se animaba el debate en las escuelas y en las comunidades durante el apogeo de la revolución cultural. O sea, tanto así como "estaba prohibido pensar" pues no. Y ojo, que la Revolución Cultural igual no fue perfecta e igual e cometieron errores, pero oigan, hay que criticar bien, no con frases del tamaño "es que con Hitler era lo mismo", "no se podía pensar". Y ya, cierro mi caso con eso. Voy a otro tema (que mira que un libro de menos de 150 páginas me hace rantear con ganas).


Por otro lado, la prosa es... plana, se puede atisbar cierto interés aleccionador (que a estas alturas no cabe en libros para jóvenes, sino que yo considero más interesante el que los textos abran debate) más que un interés literario de contar una historia sobre la cual se debata. Los personajes tienen un poco de evolución (Luca y Lea en especial), pero aún así siento que podrían estar mejor desarrollados y que la historia tiene un muy mal ritmo y que este va a trompicones y como puede. O sea, dejemos en que odié este libro y que no lo recomiendo, pero que si lo quieren leer los animo a hacer una lectura crítica de él. 

martes, 22 de enero de 2019

Nuevas perspectivas para la liberación de la mujer de Stefan Engel y Mónika Gärtner

Sinopsis: Las mujeres han desarrollado una nueva conciencia de sí mismas, particularmente debido a su inclusión en la producción social y en los diferentes movimientos sociales. Esto ha reforzado nuevamente la lucha por su liberación en la conciencia pública. Con su escrito polémico los dos autores Monika Gärtner-Engel y Stefan Engel quieren contribuir a esta discusión social tomando consecuentemente partido por la liberación de la mujer en una sociedad liberada de explotación y opresión.

Leí este libro gracias a Ana (que tiene un blog llamado Cien Flores de Colores, donde pueden encontrar material de formación marxista y de mujer y marxismo). No es el primero que leo gracias a ella, pero es de los que me han gustado. Nuevas perspectivas para la liberación de la mujer fue un soplo de aire fresco cuando sentía que me estaba estancando un poco con lecturas culeras, o con lecturas que no me estaban dejando lo que buscaba precisamente. El libro fue publicado originalmente en Alemania en el año 2000 y es una coautoría entre Stefan Engel, el presidente del partido Marxista-Leninista de Alemania y Mónika Gärtner-Engel, que sé que es un miembro importante del partido, pero como la información está toda en Alemán practicamente no pude averiguar nada más de los dos. (Lo sé, que insight les doy). De todos modos, lo importante es realmente el libro. Así que vamos a él.

El libro consta de tres partes. La primera se dedica a los fundamentos sociales de la explotación y opresión específicas de la mujer en el capitalismo y es básicamente la base teórica de prácticamente todo el libro, la segunda se refiere al movimiento de mujeres proletario y burgués, haciendo especial énfasis en que la clase separa a las mujeres (algo que yo he mencionado en diversas ocasiones ya, al hablar de Alexandra Kollontai, de La mitad del cielo y al realizar la crítica a Por qué no soy feminista de Jessa Crispin). Si no eres alemán esas son las más interesantes, pero la tercera también es muy buena, ya que recupera la historia y habla de la lucha por la liberación de la mujer y el socialismo, pero se enfoca mucho en Alemania y los últimos capítulos están muy enfocados a la situación durante la guerra fría y después de ella en Alemania y quizá si no están tan interesados o tienen mucho contexto no sean los más interesantes del mundo.


El primer punto que quiero tratar es justamente la primera parte. Ahí recupera los fundamentos de la explotación de la mujer en el capitalismo (sí, Andrea, ya lo dijiste arriba) y expone la doble explotación de las mujeres en el capitalismo. ¿A qué nos referimos cuando decimos doble explotación? A la dimensión del trabajo doméstico no remunerado que realizan las mujeres trabajadoras (además de la jornada laboral común) comparándola con el trabajo doméstico no remunerado que realizan los hombres. Hablan de la situación específica en Alemania, pero aquí abajo hasta tienen un cuadrito para que se note
.
El libro me parece muy valioso por ese análisis que hace. Quizá este hable de la situación específica en un país, pero esa misma situación se puede extrapolar al presente y a otras áreas del mundo. La doble explotación no es algo de Alemania. Existe en todo el mundo. Y existe desde hace mucho. La misma Alexandra Kollontai recupera la idea de doble explotación/doble carga en El comunismo y la familia (que no me parece de sus textos más aplicables al día de hoy, pero que sí tiene un fragmento de análisis que vale la pena rescatar):
La mujer casada, la madre que es obrera, suda sangre para cumplir con tres tareas que pesan al mismo tiempo sobre ella: disponer de las horas necesarias para el trabajo, lo mismo que hace su marido, en alguna industria o establecimiento comercial; consagrarse después, lo mejor posible, a los quehaceres domésticos, y, por último, cuidar de sus hijos.
Precisamente se habla de esto porque el libro habla de la opresión específica de la mujer en el capitalismo. Si analizamos la historia de las mujeres (algo que hace Alexandra Kollontai en La mujer en el desarrollo social y Simone de Beauvoir en El segundo sexo, aunque personalmente creo que a De Beauvoir le faltó analizar el papel de las mujeres en las revoluciones de la clase obrera y obviamente no es marxista, sino existencialista), nos damos cuenta de que la opresión nunca se ha manifestado de la misma manera. En el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, la mujer trabajadora ha sufrido de opresión, pero esta nunca ha sido igual. Entonces, este libro nos transporta al aquí, al ahora, al sistema capitalista, para exponer la opresión específica de la mujer en el capitalismo.
Ahí mismo recupera la idea de que no todas las mujeres son iguales, sino que sufren una opresión específica con base en su clase. Las mujeres no somos una masa homogénea: las hay burguesas y las hay proletarias. Y el libro, por supuesto, aborda la diferencia. De aquí me voy a agarrar para irme al segundo punto del libro: cómo analiza y muestra los movimientos de mujeres burgueses y proletarios. Porque claro, cada uno tiene intereses diferentes. 

En ese sentido, Clara Zetkin escribió lo siguiente para definir al movimiento de mujeres burgués (y viene citada en el libro): 
El movimiento de mujeres burgués es —como el movimiento de mujeres considerado como un todo— el hijo del modo de producción capitalista, que crea la base económica y es la fuerza motrizz y sustentadora de las aspiraciones por la completa igualdad social del sexo femenino con el masculino. [...] El movimiento de mujeres burgués tiene los pies en el suelo de la sociedad burguesa y lo defiende contra el proletariado en avance. Lucha sólo por reformar la sociedad burguesa eliminando las ataduras jurídicas y sociales que encadenan el sexo femenino en provecho del hombre.
El libro analiza como muchos de estos movimientos sólo se movían en pos de los intereses de la clase burguesa, mujeres que buscaban obtener los mismos privilegios que sus contrapartes masculinas y que se beneficiaban materialmente de la explotación de los trabajadores. Habla de cómo el movimiento de mujeres burgués nunca fue uniforme: "en la mayoría de los casos unificó un amplio espectro de diferentes, y a veces hasta contradictorias, posiciones que iban desde las aspiraciones abiertamente reaccionarias hasta los deseos más progresistas". Es por eso que dentro del feminismo existen ramas que se contradicen a sí mismas (la liberal y la radical, por poner un ejemplo), por qué existen grupos de mujeres que creen que se puede ser pro vida y estar en favor de las mujeres, por qué hay "feministas conservadoras" (que son, usualmente, abiertamente reaccionarias). Esto nunca ha sido homogéneo

El libro recorre el movimiento de mujeres en Alemania específicamente y hace un análisis muy amplio del movimiento de mujeres de la pequeña burguesía que recomiendo ampliamente. Finalmente, esta es una lectura que no puedo dejar de recomendar. No sé en qué países se edite en físico, pero sí conseguí, gracias a Ana (amor para ella) una copia escaneada en PDF que fue la que estuve compartiendo en tuiter cuando lo leí (hace ya bastantes meses). Los invito a conocer el libro, para mí se ha vuelto una de las lecturas escenciales para conocer la cuestión de la mujer desde el marxismo. Se los dejo disponible en este link. A cualquiera que lo lea, me gustaría platicarlo, mis comentarios siempre están abiertos.

lunes, 12 de febrero de 2018

Reckless, Cornelia Funke | Reseña

Esta reseña fue publicada con anterioridad en Plusbits.mx, pero debido a que la página ya no existe, la he recuperado para mi blog.

Sinopsis: El joven Jacob ha descubierto el mundo mágico que se oculta tras el espejo del despacho de su padre. Años después comete un grave error: Will, su hermano pequeño, lo sigue a ese mundo, en el que los cuentos más oscuros son realidad y donde un maleficio convierte la carne humana en piedra. Cuando Will cae víctima de este hechizo, Jacob se verá obligado a encontrar el remedio que salve la vida de su hermano... Pero nuestro héroe tendrá que enfrentarse además a muchas otras aventuras que no esperaba.

 Mi amor por Cornelia Funke no es secreto ni nada nuevo. Cornelia llegó a mi vida cuando el Fondo de Cultura Económica decidió sacar ediciones más económicas de sus libros, que agonizaban porque Siruela los tenía tan caros que no podías ni soñar en comprarlos. Desde entonces, hemos tenido un idilio: a mí me gustan la mayoría de sus personas (exceptuando Muerte de tinta) y los compro todos religiosamente mientras van saliendo. A Reckless ―al menos a su primera parte― me lo encontré casi de casualidad; desde la portada no se parecía a nada que Cornelia Funke hubiera escrito antes, aunque en la sinopsis había un rastro de aquellos mundos fantásticos que tiende a crear. Su protagonista, sin embargo,esta vez es un adulto y uno con el que puede resultar difícil idenfiticarse. Jacob Reckless es un cazatesoros que no tiene muchos escrúpulos a la hora de engañar a los gobernantes, robar y salirse con la suya. Desde los doce años se escabulle al mundo detrás del espejo que estaba en el despacho de su desaparecido padre y se construye una reputación bastante buena (o mala, según a quién preguntes) como cazatesoros.

Sin embargo, sus problemas empiezan cuando Will intenta seguirlo detrás del espejo y acaba, de alguna manera «infectado» por la piel de los goyl, criaturas con piel de piedras preciosas, ónix, amatista y como la piel de Will, jade. Cornelia Funke no nos explica nada de su mundo antes de empezar a contarnos la historia, no, nos da un puñetazo en la cara con él. Uno de esos raros puñetazos en la cara que acaban sintiéndose bien, porque la experiencia es diferente, vamos descubriendo el mundo conforme la historia avanza, sus leyendas, sus cuentos, su geografía y sus problemas políticos. Nos encontramos ante un mundo donde nadie rescató a la Bella Durmiente y la enfermedad de Blancanieves ―que abandonó al príncipe por uno de los enanos― es algo serio. Es un mundo escalofriante pero, de alguna manera, atrayente. Uno de los puntos a favor que me encontré es que no estamos ante el típico mundo medieval de los libros de fantasía épica, estamos más bien ante un mundo en el que se respira un aire Victoriano con los primeros avances de modernidad… ¡incluso hay aviones rudimentarios!

Cornelia Funke es fantástica a la hora de sumergirnos en la historia de los dos hermanos, Jacob y Will Reckless, acompañados por Fux, la fiel cambiaformas que sigue a Jacob y le ha salvado la vida más de una vez y Clara, novia de Will, dispuesta a ir hasta el fin del mundo para recuperar a la persona que ama. El elenco de personajes es siempre variado, desde los más detestables cobardes, los villanos más horripilantes y las amantes más manipuladoras, como el Hada Oscura, que ha convencido a Kami’en, Rey de los Goyl, las criaturas con piel de piedras preciosas, que salga a la superficie y conquiste las tierras humanas. Entre tal elenco, Cornelia Funke va hilando una historia mucho más complicada de lo que parece en un principio y, poco a poco, entre las motivaciones de todos los personajes, sus contradicciones, las relaciones que entablan, vemos como se va tejiendo una historia de dimensiones monstruosas.
 
La prosa de Cornelia Funke es tan envolvente, tan poética a veces y capaz de reflejar los sentimientos de todos los personajes y darle humanidad incluso a los más inhumanos, como los son las hadas, que no puedes parar de leer. No importa lo mucho que odies al personaje o que le desees una muerte lenta, quieres saber qué pasa. Al menos, a mí me ocurrió así. La narrativa cambia un poco con respecto a sus otros libros (El jinete del dragón y la trilogía del Mundo de Tinta), aquí parece más adulta, como sus personajes, llenos de dilemas y contradicciones.


Toda la historia tiene su propia mitología y, en tres libros, sientes que conoces muy poco en realidad, que el mundo es tan basto, que necesitarías libros enormes para conocer toda la mitología, las leyendas y las historias. La magia en el mundo de Cornelia Funke es engañosa y las brujas pueden ser buenas o malas, existen los devorahumanos, padres que cambian el rostro de sus hijos por uno más bello si no les gusta demasiado aquel con el que nacieron, temibles Baba Yagas que ponen el cráneo de aquellos que han osado robarles en la puerta de sus casas. Las hadas, bellas criaturas que hacen a los hombres perder el sentido común, no se quedan atrás. El Hada Oscura es parte de las intrigas palaciegas en los libros, la responsable que Will Reckless tenga piel de jade, sin embargo, no es lo peor entre las hadas, que odian sentirse traicionadas y están muy dispuestas a usar a sus amantes en su beneficio. Los objetos mágicos están por todas partes, alfombras, ballestas encantadas, supuestas campanas que devuelven la vida a los muertos… Muchos, en el mundo de Reckless, pagarían sumas extraordinarias de dinero por poseer alguna de aquellas maravillas.

Fux, ilustración del libro
Además, la trama siempre tiene un ritmo trepidante, nunca le proporciona un descanso al lector. Incluso cuando los personajes parecen alcanzar un descanso están ocurriendo cosas, las intrigas avanzan, hay traiciones en cada esquina. Estos libros me recuerdan un poco a la fantasía que últimamente me cuesta trabajo encontrar. Fantasía llena de acción, personajes que se salen de los prototipos del príncipe encantador y la damisela en apuros. Los libros resultan un soplo fresco, siempre con nuevas incógnitas surgiendo. Con Cornelia Funke, siempre se tiene la impresión de que la historia es mucho más complicada de lo que te está mostrando, pero al leer, nunca se siente demasiado enrevesado, gracias a la manera tan simple que tiene de narrar y lo fácil que se pone en la piel de sus personajes.

Durante tres libros ocurren muchas cosas y es agradable ver como los personajes van cambiando y se van desarrollando. Los cambios son demasiado evidentes en todos. Nunca se sienten demasiado bruscos, pues vemos como van madurando conforme la historia avanza, como tienen remordimientos o, por el contrario, los pierden. Ningún personaje permanece igual durante los tres libros, ni siquiera los secundarios, que tienen un desarrollo, aunque este sea menor.


Y ya, antes de que siga yo hablando demasiado, sólo me falta decir que la edición de los libros, con las ilustraciones y los mapas de la autora es preciosa. Las ilustraciones aparecen al principio de todos los capítulos y siempre tienen relación con este. Realmente mi única queja con respecto a los libros es que, por alguna razón desconocida para mí, eligieron dejar la puntuación de todas las comillas a la manera inglesa ¡y estamos hablando de un libro en español! Pero de todos modos, eso no empaña demasiado la lectura, porque lo importante es la historia que Cornelia Funke está por contar. Existen tres libros publicados: Reckless, Sombras Vivientes y El hilo de oro, pero habrá, al menos, dos más. A estos personajes todavía les queda mucha vida.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Nashville o el juego del lobo, Antonia Michaelis | Reseña

Sinopsis: Svenja acaba de mudarse a Tubinga para estudiar medicina. Está muy ilusionada por su vida independiente y por descubrir lo que significa hacerse mayor. Cuando llega a su nuevo departamento, descubre en la alacena de la cocina a un niño parado de cabeza, lleno de arañazos y hojas en el cabello, que la mira fijamente. Él no pronuncia una palabra, pero se instala con Svenja, así que ella decide llamarlo Nashville, como se lee en el estampado de su desgastada camiseta. La libertad que imaginó tener se ve frustrada por la presencia de este chico que desaparece una y otra vez sin ninguna razón aparente. Ahora Svenja tiene que combinar las responsabilidades escolares con el cuidado de Nashville, pero cuando una serie de asesinatos de indigentes pone a la ciudad en crisis, Svenja se inquieta, pues sospecha que tienen que ver con las desapariciones de Nashville y los ataques de pánico que sufre. Pronto se dará cuenta de que sus vidas están en peligro y de que todo es un juego de apariencias donde el lobo busca en silencio a su víctima.

¡Hola! Volvemos a la programación más o menos normal del blog... que es que tengo un montón de reseñas atrasadas estos días, así que estoy haciendo lo posible por escribirlas. Nashville es uno de los libros que leí más recientemente, de la autora Antonia Michaelis, alemana. En español sólo están publicados dos de sus libros por el Fondo de Cultura Económica en la conlecció A través del espejo. Pero bueno. Es que muchos de sus libros ni siquiera están traducidos al inglés, así que creo que vamos bien y que el FCE está haciendo un buen trabajo. En este caso, la traducción es una colaboración directa con el Goethe Institut. De Antonia Michaelis he leído, además, El cuentacuentos. Acabando ahora sí con la pausa publicitaria, vamos a pasar a la reseña.

Y, como dijo Jack el Destripador, vamos por partes (el chiste es tan viejo ya en este blog que ni al caso, caray). Bueno, por partes.

Nashville es una historia llena de personas que no saben arreglar su vida, de hecho, en vez de vida, tienen un desastre y no saben que hacer. Svenja acaba de llegar a estudiar la universidad, vive sola por primera vez y quiere disfrutar de esa tan ansiada libertad. Libertad que no lo es tanto cuando descubre que en la alacena de su departamento recién rentado hay un niño parado de cabeza que no habla y la mira fijamente. Svenja, sin saber que hacer, hace lo mismo que él: le devuelve la mirada de cabeza. Al final, ella decide llamarlo Nashville, porque así dice un estampado en su playera sucia y, poco a poco, se acostumbra a convivir con él. No habla, vive en la alacena, pasa demasiado tiempo parado de cabeza, no lee y no escribe y duerme abajo de la mesa. Va y viene a su antojo, desordena la vida de Svenha aún más de lo que ya estaba, impide que llegue a sus clases temprano, le hace huevos revueltos, desaparece y vuelve a aparecer y odia la idea de meterse debajo de la regadera.

El resto de los personajes también son caóticos en su mayoría. Friedel, estudiante de medicina junto con Svenja, consigue trabajos casi tan rápido como lo despiden, no le gusta la carrera que está estudiando y se emborracha la mitad de los días. No sabe que hacer, en realidad. Su papá es médico y parecer que llegó a la carrera de rebote, porque querían que el también fuera médico. Le enseña a Nashville a escribir, al menos a escribir su nombre. Gunnar es un médico comprometido con una estudiante guapa, bonita y rica. No parece contento con el arreglo, pero es la clase de persona que manda un montón de mensajes contradictorios. Ordenado hasta morir, su vida es la que parece estar más ordenada. Él y Friedel orbitan alrededor de Svenja, son sus amigos, intentan arreglar su vida. Y entre los demás personajes tenemos a los compañeros de casa de Friedel (que están okupando una casa y tienen una conexión para agarrar la electricidad de los vecinos), al Gato Carlo (Karl, en realidad) y a Thierry (un francés que estudia con ellos). Katleen es vecina de Svenja. Encuentra rara a Svenja, demasiado excéntrica quizá, pero aún así la ayuda. 

Y en medio de todos, Nashville. Todos se vuelcan en su cuidado, intentando averiguar de donde salió, de donde viene, por qué no quiere formar parte del sistema, porque huye, a donde va. Tubinga es la ciudad de fondo, donde ocurre todo. Hasta nos la podemos imaginar, de como la describe Michaelis, con todo y sus indigentes: el hombre que da de comer a los trenes, un joven que vive entre líneas y Nancy, una mujer que va a todos lados con una guitarra.


El libro me encantó, Michaelis, igual que en El cuentacuentos, escribe de manera melancólica y parece que todas las escenas son la antesala a una tragedia. Me encanta ese estilo que tiene, tan melancólico, como describe las cosas y, sobre todo, los sentimientos de las personas. Me encanta como nos muestra lo que siente Svenja una y otra vez, y lo que sienten todos los demás personajes. Me encanta como narra y como muestra las relaciones humanas, todas ellas creadas entre un montón de personas contradictorias e imperfectas. Esta es la historia de todas las personas que buscan algo. De las personas que buscan afecto desesperadamente, de las personas que se quedan juntas porque la adversidad los dejó así, de las personas que aun están descubriendo cómo funciona la vida y buscan compañía. Este es el libro de los que buscan algo y no lo encuentran. Y de fondo, claro, el misterio.

El libro no se llama Nashville o el juego del lobo por nada. En el fondo, alguien está asesinando a todos los indigentes de la ciudad. Me gusta el misterio porque muestra que son totalmente invisibles, que la gente que tiene un techo sobre sus cabezas no se preocupa por ellos. Ni por como viven, ni por como mueren. Svenja se topa con los asesinatos gracias a Nashville y se los topa de frente y, entonces, se da cuenta de que existe todo un mundo ignorado sistemáticamente al que están asesinando. Es como el juego del lobo. ¿Han jugado El Hombre Lobo de Castronegro? Si no matas a los lobos, los lobos matan un aldeano cada noche. Durante el día, los aldeanos, llenos de miedo, linchan a alguien. Nada más que siempre corren el riesgo de matar al equivocado.


Les recomiendo el libro si les gustan los libros llenos de misterio o si les gustan los libros que están narrados con un deje melancólico y un poco trágico. Me encanta como habla de las relaciones humanas, como el narrador no hace ningún juicio sobre nada y deja que el lector sea el que se sorprenda y decida, sobre todo cuando se trata de relaciones complicadas entre un montón de personajes que se complican por su forma de ser, por su personalidad, por la historia que están viviendo, por su trasfondo y por lo que les han enseñado. Como lector hay que ser muy listo para analizar criticamente todo eso, y con Michaelis siempre se puede hacer. Sus personajes a menudo son victimas que no se comportan como lo esperaríamos. Tienen traumas sin superar y se autojustifican una y otra vez. Es un libro muy interesante. Si lo leen, ¡ojalá les guste! Mientras tanto, yo los dejo con un gif:


viernes, 24 de julio de 2015

2x1: América y La Metamorfosis, Franz Kafka | Mini reseñas

"Que si no nunca acabo de reseñar"
-Yo, dándome cuenta de que no puedo reseñar a la misma velocidad a la que leo

América


Sinopsis: Narra las aventuras de Karl Rossmann, un chico de dieciséis años que es enviado a América por sus padres, tras haber sostenido relaciones con la criada.
Una vez embarcado, la rapidez con que entabla amistad con el fogonero y la profundidad que llega a adquirir ese vínculo quedan de manifiesto cuando rompe a llorar al verlo por última vez. Esto a su vez demuestra, desde el inicio de la novela, una insondable falta de afecto en Karl.
Pronto aparecerá la figura de un tío radicado en Nueva York, que lo conducirá hacia un ambiente amable, preocupándose además por educarlo con esmero. Para la mala suerte del chico, esta situación dura muy poco ya que, tras un incidente nimio, la actitud de su pariente da un giro asombroso: simplemente se deshace de él sin una explicación congruente. Con esto se le imprime -de entrada- a la obra esa significación desconcertante, tan característica en la narrativa Kafkiana.

Si quieren valorar este libro por lo que es tienen que tomar en cuenta las siguientes cosas: 

1. Es un libro inacabado y publicado póstumamente. Sí, hay algo que parece un final, pero hay un salto extraño hasta él, no parece justificado y lo único que te hace pensar es que Kafka está en drogas.


2. Kafka nunca visitó América. Y tampoco le importó no retratar a una América fiel, lo que se nota desde la primera página. Hay incongruencias por aquí y por allá, pero nada que afecte a la trama. Por ahí en algunas versiones San Francisco está en la costa equivocada y la estatua de la libertad tienen una espada. 

Marcados esos dos puntos, pasemos a hablar de la novela. Alguien me dijo una vez que esta es la novela menos Kafkiana de Kafka. Si han leído otras novelas de Kafka lo notarán, si no..., bueno, les basta saber con que no tiene a ningún sujeto convertido en cucaracha. Los protagonistas de Kafka son siempre, básicamente, un self-insert de él (unos más que otros) y Karl Rossmann no se salva de este pequeño detalle. 

A pesar de todo, América no deja de ser un producto de su época y, aunque buena novela, entiendo que no a todo el mundo le puede resultar especialmente entretenida, porque no todo el mundo ama a Kafka como yo. Personalmente, me parecía que carecía de una trama demasiado fuerte, pero me gustaban las aventuras de Karl, tan perdido en tierras estadounidenses como cualquier recién llegado y abandonado a su merced. Mi parte favorita fue cuando es elevadorista en un hotel, porque después de eso parece que el único que conoce el rumbo es Kafka y la novela, ya todos lo sabemos, está inacabada. 

Interesante trabajo que, a mí, me gustó mucho, aunque aun no acabo de decidirme si es porque amo a Kafka o porque sea realmente una de sus mejores obras. Creo que es porque amo a Kafka

La metamorfosis



Sinopsis: La metamorfosis narra la pavorosa transformación de un hombre en insecto. En un ambiente de pesadilla, la novela transmite al lector la sensación de excentricidad y de extrañamiento que asalta al protagonista, quien poco a poco va tomando conciencia de que se ha convertido en un parásito con respecto a sus seres más queridos.

Si después de la primera frase, en la que Gregor Samsa se despierta una mañana convertido en un monstruoso bicho (una cucaracha), consideras que es ilógico, que es asqueroso, que Kafka estaba mal de la cabeza o fumó demasiada mota y el hecho de que escriba sobre una cucaracha gigante no tiene sentido, hazte un favor y no sigas leyendo. Me he encontrado mucha gente a la que este libro no le gusta por ese hecho, otras personas que lo alaban porque no lo entienden (no creo que sea sencillo de entender y aún hoy me sigo preguntando que demonios quería decir Kafka con este trabajo).

Vamos, me he encontrado de todo. A mí me ha gustado, pero no la prefiero por sobre varias novelas de Kafka. A mis ojos, lo mejor que he leído de él sigue siendo El Proceso (novela también inacabada y publicada de manera póstuma), por todo el paralelismo que le encuentro a la burocracia mexicana. La metamorfosis es un libro que, si no te das cuenta y lees a una velocidad más o menos decente, lees en menos de tres horas. Tiene sólo tres capítulos más o menos largos en los que vemos como evoluciona la transformación de Gregor para él y para su familia, que tiene que vivir con el hecho de que el hombre en el que habían depositado todas sus esperanzas económicas, esté convertido en un horrible bicho, incapaz de trabajar. Un libro interesante, que se lee rápido y en muchos casos puede ser calificado como una lectura más bien ligera.

A mí me gustó, sí, pero al ser la obra estrella de Kafka, esperaba un poco más. Por cualquier cosa, un muy buen libro, recomendado.