Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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domingo, 19 de septiembre de 2021

Masterlist de historias LGBT+ que recomiendo

No es el mes del pride y, en realidad, tampoco es ninguna fecha especial. Simplemente tenía esta lista en la mira desde hace tiempo y quería hacerla. Gran parte de mi consumo como lectora implica historias donde uno o más protagonistas es LGBT y eso se vuelve algo central en la trama. Me di a la tarea de revisar todo lo que he leído hasta el momento y a lo que le he puesto la etiqueta para sacar una lista de recomendaciones que seguiré actualizando de aquí al infinito (todas mis masterlist se actualizan cada ciertos meses, para que estén al pendiente). Esta lista acompaña a las dos de fanfics (My Hero Academia y Harry Potter), a la de autoras y a la de autores asiáticos.

Encabezado, Historias LGBT+, Masterlist

¿Por qué puse historias LGBT+ y no historias con representación LGBT+? En primera, porque me interesa que, de alguna manera sea un tema central: ya sea porque está completamente naturalizado dentro del universo de los personajes (construir esos mundos, grandes o pequeños, donde la LGBTfobia no existe es uno de mis pasatiempos favoritos, porque la literatura nos permite, efectivamente, imaginarnos esos mundos) o porque el tema LGBT es, en algún punto, el foco de la historia. ¿Qué no encontrarán acá? En general, gran parte de lo que yo considero la literatura del shock (esa que se dedica a contarnos puras situaciones tristes o morbosas para causarnos cierto shock sin tener sensibilidad alguna; el problema no es la crueldad con los personajes, sino no saber contarlo), historias cuya "representación" esté reducida a un NPC con medio diálogo (hola, Laura Gallego), historias donde un personaje gay fue revelado con su creador como "sí, era gay, pero nunca lo puse explícitamente en el texto" (hola, Laura Gallego también, y Dumbledore who). Aquí los personajes son LGBT abiertamente, la historia debe dejar explícito que lo son (que ojo, explícito no es lo mismo que no ser sútil, se puede ser sútil sin dejar lugar a dudas).

Finalmente, la lista de recomendaciones es tan solo a título personal, si no esta o no me gusta o no lo he leído. La actualización será más o menos constante, así que pueden guardar la entrada para consultarla más tarde, porque tengo muchas lecturas pendientes. Algunas recomendaciones tienen advertencias.

Índice

1. Novela realista.
2. Literatura de la imaginación.
3. Narrativa gráfica.
4. Danmei.
5. No ficción.

Novela realista

1. Amora de Rosamaría Roffiel. La que se califica como La Novela sáfica de México. Es difícil de conseguir pero no hay duda de que lo vale: aborda el contexto histórico en el que se escribió, la lucha de las mujeres lesbianas, los romances sáficos. 

2. We Are Okay de Nina LaCour. No sabía mucho de este libro salvo que había representación sáfica cuando empecé a leerlo y que trataba con el duelo. Es una novela juvenil muy delicada, quizá un poco lenta y pausada (lo que ayuda a su prosa), muy delicada. 

Para Nina, Javier Malpica, Portada

3. Para Nina de Javier Malpica. Nina escribe un diario intentando entenderse a sí misma. ¿Debería usar el femenino o el masculino? Es una chica trans en pleno autodescubrimiento que siempre ha sido percibida como un hombre por el resto del mundo y trae un desastre en la cabeza. ¿Puede elegir su nombre? ¿Cuál debería ser? ¿Puede experimentar con el drag, una expresión que le da cierta libertad? ¿Cómo puede conseguir si tratamiento? ¿Quiere o no quiere operarse físicamente? Javier Malpica hizo una investigación interesante con este libro que sí, siento que tiene algunas limitaciones, pero es una publicación muy interesante: nos pone en la mente de todas las preguntas que pueden surgir en el viaje de autodescubrimiento de una joven trans.  

4. Las ventajas de ser invisible de Stephen Chobsky. Creo que, en la adolescente, fue una de las primeras veces que vi personajes homosexuales que eran centrales en la trama de un libro. Un coming of age bastante interesante. (Advertencia: sí, hay agresiones homofóbicas).

5. Kitchen de Banana Yoshimoto. Esta fue una de las primeras veces que me encontré con un personaje que era una mujer trans en una novela. Nada me pareció raro sobre el asunto precisamente porque, dentro del extraño mismo del libro, Banana es bastante natural sobre el asunto. 

6. Tan poca vida de Hanya Yanahigara. Estuve un rato pensando si ponerlo o no. Explico: a mí me gusta mucho. Explico más: es una serie de tragedias, una por una, en desorden, donde cuatro amigos intentan vivir las mejores vidas posibles dadas sus circunstancias. Es una novela muy dura que habla sobre el trauma, las maneras perjudiciales en las que lidiamos con él y el abuso. (Advertencia: probablemente todo lo que se les ocurra, pero abuso sexual, también infantil, y autolesiones).

7. Carol de Patricia Highsmith. Lo recomiendo siempre por lo importante que se me hace su afterword. Patricia Highsmith, abiertamente bisexual, habló sobre como sí se podía escribir de relaciones entre mujeres o entre hombres, pero siempre se les pedía el final trágico, el castigo por haber ido contra la norma. Carol tiene un final relativamente feliz para las protagonistas y fue una de las primeras novelas muy muy famosas que tuvo uno. 

8. Todos mis sueños, tuyos de Sofía Olguín. Una novela un poco de iniciación de un estudiante de Filosofía y Letras en la UBA que es gay y le gusta opinar de todo lo que le nazca. Alexis es el narrador de la historia y uno se mete en su piel con mucha facilidad.

9. Two Boys Kissing de David Levithan. Con este escritor tengo una historia de que me gusta y no me gusta, pero el libro que me atrevo a recomendar casi siempre es este. Recupera historias de adolescentes dentro del colectivo LGBT; fue una de las primeras novelas donde, efectivamente, me encontré con un personaje trans y su experiencia. Además, lo narra desde las voces de las víctimas de la pandemia de VIH/SIDA, lo cual es muy interesante.

El beso de la mujer araña, Manuel Puig, portada

10. El beso de la mujer araña de Manuel Puig. Para mí, una de las novelas latinoamericanas cumbres en cuestión de estilo (mejoré mi estilo de escribir diálogos gracias a cosas inspiradas en esta historia), adoro todo el libro, me parece maravilloso y se lo aviento a la cara a quien me diga que en latinoamérica no se escriben historias LGBT.

Literatura de la imaginación

1. The Terracotta Bride de Zen Cho. Una historia que es un híbrido algo extraño entre la ciencia ficción y la fantasía (siento que su estética se inclina un poco por pedazos hasta esta última) que aborda al más allá, lo que ocurre en el mundo de los muertos y el reencontrarse con las almas gemelas. Es una novela corta muy hermosa que les recomiendo mucho.  

The Terracotta Bride, Zen Cho, Portada

2. No. 6 de Atsuko Asano. Esta historia también tiene adaptación a manga y a anime (quizá les suene más) pero antes que cualquier cosa fue una serie de novelas ligeras de ciencia ficción en la que los protagonistas, Shion y Nezumi, deben enfrentarse al gobierno de una ciudad distópica que quiere tragarse todo lo que puede aprovechar. 

3. Carry On de Rainbow Rowell. Estoy convencida de que esta novela podría mejorar (y me parece que Rowell evolucionó mucho escribiendo, así que necesito las siguientes partes para evaluarlas como un todo), pero aprecio muchísimo este libro por un par de cosas que hace: admitir tan fuertemente que es fanfic culture y jugar y destrozar el tropo del elegido. El romance de Simon y Baz es muy interesante, también. 

4. Bron y el dragón de Sofía Olguín. Mi ejemplo perfecto cuando me dicen que no se pueden escribir cuentos infantiles con personajes trans. Esta es una historia publicada de manera independiente por la argentina Sofía Olguín que, creo, todavía está en descarga gratuita en internet. 

5. El priorato del Naranjo de Samantha Shannon. Le tengo cariño a este libro a pesar de algunos de sus defectos porque me devolvió al camino de la fantasía y, en general, aprecio mucho su manera de narrar el romance sáfico. Es un libro gordote y que requiere de atención, pero creo que es una lectura de fantasía interesante. 

6. La mano izquierda de la oscuridad de Ursula K LeGuin. Explico por qué la puse: juega con la idea de que el género no tiene que ser tan solo binario, como está definido en el sistema que conocemos (auunque sí, sabemos que hay otras cosas, el sistema se esfuerza en hacerlo binario y no dar tanta oportunidad de adaptación). Juega con la idea de identidades de género diferentes y con maneras distintas de vivirlo, así que, por supuesto, ese es un tema que concierne a la comunidad.

Javier y el príncipe del mar, Sofía Olguín, Portada

7. Javier y el príncipe del mar de Sofía Olguín. Un cuento infantil con un romance que se da entre dos hombres. Fue publicado también de manera gratuita, demostrando que esta clase de material podía existir también en las historias para niños. 

8. Waiting on a Bright Moon de Neon Yang. Una historia muy corta que se editó como libro después de ser publicada en tor.com que cuenta el romance de dos mujeres que en medio del espacio. Las une la música, una manera de comunicarse hacia afuera y las ansias de revolución. Es una historia muy preciosa, ciencia ficción con ciertos elementos de fantasía y cierta estética también. 

9. This Is How You Lose the Time War de Amal El-Mohtar y Max Gladstone. Esta es probablemente una de mis novelas favoritas en esta sección. Es una historia de ciencia ficción de dos viajeras en el tiempo que se van dejando cartas y enamorándose a través de ellas a través de todas las épocas posibles.

This Is How You Lose the Time War, Amal el-Mohtar & Max Gladstone

Narrativa gráfica

1. Bloom into you de Nio Nakatani. Este es un manga GL/yuri del romance de preparatoria que tienen Yuu Koita y Touko Nanami mientras el consejo escolar busca montar una obra de teatro. Las dos tienen sus propios conflictos internos (puesto que Yuu nunca se ha enamorado ni sabe si es capaz de hacerlo o simplemente lo hace de otra manera) y Touko está asustada de que la quieran siendo algo que no es. Una de las historias más tiernas y bonitas que conozco.

Bloom Into You, Nio Nakatani, Portada

2. Ao No Flag de KAITO. Uno de los temas centrales del manga es hustamente que Touma tiene un crush en su amigo de la infancia, pero nunca se lo ha confesado. Pone la amistad por encima de una posible relación romántica y justamente eso da para discutir muchos temas alrededor de la amistad en la historia. No creo que este sea calificado como un manga BL, pero la atracción de los personajes sí que es algo importante (además que hay personajes bisexuales como si nada). 

3. Un extraño a la orilla del mar de Kanna Kii. Un manga de un solo tomo (que después tiene secuelas, pero apenas las estoy leyendo), josei y BL. El protagonista siempre ve al mismo chico sentado a la orilla del mar, preguntándose qué es lo que hace allí. El chico vuelve, ya adulto, años después, porque quedó prendado de él y poco a poco vemos su romance. (Advertencias: es que la trama trata con homofobia interiorizada).

4. Boy Meets Maria de Reyo. El protagonista queda prendado de María-sama, miembro del grupo de teatro sólo para descubrir que es un hombre, lo cual lo confunde porque nunca se había cuestionado sus gustos. Se esfuerza por conocer a Arima, a entender por qué hace papeles femeninos, de intentar ser mejor actor y de no dejar de confesarlo su amor. (Advertencias: este manga trata el abuso sexual infantil y hay un capítulo que, sin llegar a ser explícito, sí es bastante fuerte). 

5. Classmates de Asumiko Nakamura. Una historia de dos compañeros de clase que practican juntos una canción de su clase de música. Se enamoran poco a poco, a lo largo de un año. Esta historia siempre recuerda que es posible el romance más lento y que no necesita ir todo a una velocidad vertiginosa.

Castle Swimmer, Wendy Lian Martin

6. Castle Swimmer (Castillos en el mar) de Wendy Lian Martin. Esta historia es un webcómic ambientado en el mar donde Kappa, el Iluminado, viaja de castillo en castillo cumpliendo profecías. Siren, un tiburón, ha escuchado toda su vida como su destino es asesinar al Iluminado y terminar con la maldición que aqueja a su pueblo. ¿El asunto? Que es mejor enamorarse del Iluminado que asesinarlo.

7. Tamayura de Ringo Yuki. Un manga ambientado en los años veinte, en un colegio para hombres japonés, de cierto renombre. Dos antiguos enamorados se reencuentran entre sus paredes y vuelven a revivir su historia. (Advertencia: la historia lidia con la homofobia, sobre todo interiorizada).

8. Deko-boko Sugar Days! de Atsuko Yusen. Una historia BL de dos amigos de la infancia, uno de los tropos más populares en Japón para narrar romances. Es un manga de un solo tomo, corto, tierno, donde un romance entre dos hombres se ve como la cosa más natural del mundo. 

9. Go fot it, Nakamura! de Syundei. Un manga episódico de un solo tomo en el que el protagonista, Nakamura, está enamorado de su compañero de clase y desea acercarse a él para convertirse en su amigo. Es una historia inocente sobre los primeros amores, muy hermoso. 

10. Kim & Kim de Magdalene Visaggio (con Eva Cabrera y Claudia Aguirre en el dibujo). Dos amigas cazarrecompensas por el espacio que son un desastre. Visaggio es una escritora trans de cómic que siempre se caracteriza por incluír personajes trans con la mayor naturalidad del mundo, lo cual me gusta muchísimo (porque estamos muy acostumbrados a que las editoriales no nos den más que morbo).

Quantum Teens Are Go, Magdalene Visaggio, portada

11. Quantum Teens Are Go de Magdalene Visaggio (con Eryk Donovan y Claudia Aguirre en el dibujo). Una aventura de viajes en el tiempo y física cuántica donde dos adolescentes quieren hacer funcionar un aparato bastante peligroso. Aplica lo mismo que dice arriba: las personajas trans de Magdalene Visaggio son maravillosas.

12. The Wicked + The Divine de Kieron Gillien y Jamie McElvie (con Matt Wilson en los colores). Esta serie una amiga la describió como el arcoiris completo. Los personajes (gays, lesbianas, bisexuales, trans, etcétera, etcétera) se dan cita entre sus páginas. Las identidades de género y las orientaciones sexuales variadas son completamente normales, al igual que lo es jugar con la expresión de ambas cosas. 

13. Banana Fish de Akimi Yoshida. Siempre ha sido evidente que Ash estaba enamorado de Eiji y Eiji de Ash, a pesar de todo. Un manga shojo que lidia con temas policiacos, de mafias y thriller. La historia de Ash Lynx, el protagonista, es especialmente dura, pero aprecio mucho que Yoshida no cae en ningún momento en el morbo o en lo explícito en su ilustración. (Advertencia: este manga lidia repeditas veces con el abuso sexual, especialmente abuso sexual infantil, la prostitución y el porno infantil y la trata de menores).

Given, Natsuki Kizu, portada

14. Given de Natsuki Kizu. Este es un manga BL de músicos. Mafuyu Sato quiere que lo enseñen a tocar la guitarra y quiere que lo haga Ritsuka Uenoyama. El primero acaba en la banda del segundo tras cautivarlo con su voz. (Advertencia: se toca el tema del suicidio).

15. Links de Natsuki Kizu. Aquí, repitiendo autora. Este es un manga de un solo tomo donde se unen varias historias de romances homosexuales. Es una de las primeras publicaciones de esta mangaka y se va apreciendo su lenta evolución. Las historias son muy cuidadas y, por supuesto, su dibujo es muy delicado. 

15. Generations de Flavia Bondi. Un joven italiano gay vuelve a la casa familiar. Su familia mayormente conservadora no entiende del todo su orientación y la relación quedó dañada cuando salió del closet, pero hay intentos de comunicación y poco a poco se establece una dinámica que empieza a sanar.

16. El azul es un color cálido de Julie Maroh. La novela gráfica sáfica por excelencia. Un romance entre dos mujeres que están descubriéndose a sí mismas, con un estilo de dibujo muy particular. (Advertencia: homofobia y discriminación que surge, precisamente, de ella). No vean la película, no le gusta ni a la autora.

Danmei

1. Heaven Official's Blessing (Tian Guan Ci Fu) de Mo Xiang Tong Xiu. Una novela larguísima, dividida en cinco libros, género xianxia (fantasía) que cuenta la historia de Xie Lian, el príncipe heredero de Xianle, que ha ascendido a los cielos tres veces ya (y ha caído dos). Su romance con el rey fantasma Hua Cheng es uno de los puntos centrales de la trama, considerando que es un danmei o romance BL.

Mo Dao Zu Shi, MDZS, arte del audiodrama.

2. The Grandmaster of Demonic Cultivation (Mo Dao Zu Shi) de Mo Xiang Tong Xiu. También una novela muy larga que narra la historia de Wei Wuxian, Gran Maestro de la Cultivación Demoniaca, que fue asesinado tras un largo asedio y ahora ha vuelto al mundo porque alguien ofreció su cuerpo para que su alma pudiera volver. Tiene historia con Lan Wangji, un joven cultivador ya no tan joven de la secta Gusu Lan y un misterio que resolver. 

3. Golden Stage (Huang Jin Tai) de Cang Wu Bin Bai. Una novela de corte histórico que cuenta el matrimonio de dos hombres en la China Imperial. Juega con los clichés esperados de los roles dentro del matrimonio, algo que me gusta que ocurra dentro del danmei.

No ficción

1. La gesta del nombre propio de Lohana Berkins & Josefina Fernández. Un estudio hecho por y para la misma comunidad trans/travesti en Buenos Aires donde hablan de las dificultades que viven dentro de la comunidad y las políticas públicas que esperan. Tiene estadística, así que es un punto interesante para hablar del tema en América Latina. 

Cumbia, copeteo y lágrimas, Lohana Berkins, portada

2. Cumbia, copeteo y lágrimas de Lohana Berkins. Es también un estudio hecho por y para la misma comunidad (me parece importantísimo que la misma comunidad ponga estas cosas sobre la mesa) pero a nivel nacional en Argentina.

viernes, 4 de junio de 2021

Planetas invisibles, cuentos chinos de ciencia ficción

Portada Planetas Invisibles, compilación de Ken Liu

Sinopsis: Trece visiones del futuro. Trece historias poderosas que dan una idea de la variedad de voces, temas y técnicas de los autores chinos de ciencia ficción: las hay inquietantes, irónicas, distópicas, emotivas... Algunas han recibido premios y elogios de la crítica, otras han aparecido seleccionadas en distintas antologías y otras son simplemente favoritas de Ken Liu. Completan la colección varios ensayos de los propios autores sobre la ciencia ficción china y la introducción de Ken Liu. Incluye "Entre los pliegues de Pekín", de Hao Jingfang, premio Hugo 2016, y tres relatos del premio Hugo 2015 Liu Cixin.

Esta es una colección de relatos de ciencia ficción de autores chinos; la compilación y la traducción al inglés la hizo Ken Liu. Al español se encargaron Manuel de los Reyes y David Tejéra Expósito (y me queda la duda de si fue traducción indirecta, lo que parece probable, lo anotaré para investigarlo. La colección incluye a trece autores en los que me detendré un poco de uno en uno porque creo que es la única manera hablar de estar antología (sobre todo en la disposición que Ken Liu eligió para presentar los relatos), además de unos ensayos al final y una introducción de Ken Liu que usaré como punto de partida para la reseña.

La ciencia ficción es la literatura de los sueños, y los textos oníricos siempre nos dicen algo acerca del soñador, de que interpreta los suños y de la audiencia. 

Desde el principio el libro obliga a que el lector confronte sus propias ideas (o falta de estas) sobre la ciencia ficción china. Este tipo de antologías, que unen a escritores que comparten cultura, siempre despiertan ideas preconcebidas desde lo que creemos que debería ser el imaginario del lugar en el que nos encontramos. De la misma manera que parece que le exijimos a los autores mexicanos que usen un decorado mexicano en sus historias (lo que cada quien considere mexicano, que es demasiado subjetivo: ¿qué es lo mexicano, exactamente, cuando somos un país tan diferente de punta a punta?), parece que esperamos que los autores chinos escriban siempre lo que creemos que es China. Y es cierto que autores que escriben anclados a una misma cultura muchas veces comparten preocupaciones e intereses similares que luego aparecen una y otra vez en sus textos, pero no podemos limitar a esperar una idea pre concebida. Es más, ni siquiera podemos creer que tan solo trece visiones diferentes nos darán un panorama demasiado amplio sobre lo que es China y su literatura de ciencia ficción. Ya lo dice Ken Liu y lo explica mejor que yo:

Conocer China a través de las noticias sesgadas de los medios occidentales o asegurar que se «entiende» a país por ser inmigrante o haber sido turista es lo mismo que vislumbrar una mancha borrosa a través de una pajita y afirmar que se trata de un leopardo. [...]
La realidad política de país y su complicada relación con Occidente hace que a los lectores occidentales les parezca normal interpretar la ciencia-ficción china bajo el prisma de los sueños, esperanzas y fantasías occidentales sobre la política china. [...]
Dar por hecho que las preocupaciones políticas de los autores chinos son las mismas que las que los lectores occidentales esperan de ellos es, como mínimo, arrogante y, lo que es peor, peligroso. El mensaje que los esritores chinos intentan comunicar es universal, se refiere no solo a China sino también a la humanidad en su conjunto, [...].

Ken Liu
Ken Liu

Siento que por momentos se dirige mucho más a a la audiencia que leerá en inglés y que viven en ese eufemismo que llamamos países desarrollados, pero también ocurre en México: nos sorprendemos cuando cosas de otras latitudes resultan tener narrativas que también nos interpelan y resultan, además, ser diferentes de lo que imaginamos (en español, por ejemplo, cuántas veces no habré visto a los españoles leyendo a los autores de América Latina buscando desesperadamente lo que ellos creen que es "lo latinoamericano" cuando aquí no tenemos respuesta a esa pregunta). En fin, no sean como los que andan descubriendo el hilo negro de los generos imaginativos cada tres segundos y no digan "no es sólo ciencia ficción *inserte aquí una cultura, la que quiera*, sino que trasciende hasta crear una visión universal y humana" (que en sus ratos libres se juntan con los que acaban de descubrir por enésima vez que la ciencia ficción "no son sólo máquinas, sino también se refiere a lo humano").

Así pues, tenemos trece visiones distintas por siete autores distintos y no puedo englobar del todo por lo diferentes que son (China es muy grande), por lo que opté por hacer un pequeño apartado para cada autor.

Chen Qiufan

—¿Sabes si hay algo de real en todo esto? —murmuro.
—Claro. Tú. Yo. Nosotros somos de verdad.

Este autor me produce sentimients encontrados. Por un lado, tiene dos historias muy interesantes y una que no me gustó en lo más absoluto. Es normal, después de todo: a veces resulta imposible que todas las historias de un autor te gusten. Sin embargo, los sentimientos encontrados me los causa el porqué. Pero vayamos por partes (como dice Jack El Destripador y hace tanto que no hacía este mal chiste que me lo tienen que perdonar esta vez). 

El Año de la Rata nos presenta un mundo donde todos aquellos que no sean útiles productivamente (oh, bello capitalismo) acaban cazando... ratas. Ratas especiales, extrañas, pero ratas al fin y al cabo. Hay toda una máquina propagandística que se asoma de fondo (nada raro, el mundo en el que estamos paraditos en la realidad está atascado de propaganda por los cuatro costados) hablando de como es un servicio hacer ese trabajo. Hasta que, claro, lo de las ratas se complica y parece que surge una nueva civilización con ellas. Una historia muy interesante, que en general me gustó. Me pareció una buena apertura a la antología y me dejó con curiosidad de qué había más allá.

Por el contrario, El pez de Lijiang me fascinó. El juego con lo virtual y nuestras percepciones es algo ante lo que soy débil, lo admito. El juego de si lo que estás viendo es real o es tan solo una proyección de algo que no está allí. Parece, pero quizá no lo es. Qué tanto pueden engañarte los sentidos o por qué nos interesa crear mundos artificiales antes que preservar lo que existe (y esta especialmente fue una pregunta que me hice yo mientras leía, no la alcancé a ver de todo en el subtexto, pero creo que es un muy buen punto de partida para platicar de algunos detalles del cuento). Mi favorito entre los tres de Chen Qiufan.

La flor de Shazui no me gustó en lo absoluto y me encantaría no tener que gastar tiempo en ella. Sólo quiero decir que no me gusta cuando los hombres escriben de mujeres en prostitución y son incapaces de describirlas más allá de los objetos. Incluso si son sus protagonistas quienes lo hacen. Me incomoda. Y quizá debería incomodarme, quizá ese sea el propósito, pero... a estas alturas, ¿para qué de nuevo si hay tantos ejemplos? Por supuesto no es el único tema del tiempo, pero la sensación que me quedó fue tan... ¿por qué otra vez?, ¿por qué no otras visiones? En fin. No fue lo mío.

Xia Jia

—Sí, me gustan los poemas —responde la murciélago al tiempo que asiente—. Cuando los poetas ya no están entre nosotros, los poemas se vuelven aun más valiosos.
—¿Los poetas ya no están entre nosotros? —pregunta el dragón equino, preocupado—. ¿Afirmas que ya nadie escribe poemas?

Xia Jia, fotografía
Xia Jia

Ella es mi nueva escritora favorita de esta antología. No es la única, pero me maravillaron sus cuentos, me parecieron super interesantes, bonitos, la prosa de la traducción en los tres está super cuidada y detallada. Dos de los cuentos, además, tienen un tono que me recuerda mucho a las leyendas, a los cuentos de hadas y a cierta prosa que suelo encontrar mucho en la fantasía. Y el otro igual es impresionante.

Cientos de fantasmas desfilan esta noche me recordó a cuentos de fantasmas contados al anochecer. No precisamente a esas historias de miedo con giros inesperados, si no historias misteriosas con personajes adorables por momentos a los que uno se apega demasiado rápido y que calientan el corazón con la manera en la que hilan sus palabras. Más o menos a esa sensación me refiero cuando hablo de los fantasmas que pueblan este cuento y de las historias que va dejando caer, una a una, para ser recogidas por quien las está leyendo.

El verano de Tongtong es el cuento que he visto más mencionado de todos y al parecer uno de los más aclamados de a antología. Entiendo por qué: técnicamente me pareció impecable la historia desde los ojos de una niña y su tema es universal (cada cuánto volteamos a ver hacia la vejez y nos preocupamos por los cuidados). No fue mi favorito (por meros intereses literarios, porque los tres cuentos de Xia Jia son bastante buenos), pero Tongtong y su abuelo son personajes que estarán siempre en mi corazón y me parece que la visión de Xia Jia puede ser usada para dialogar sobre el tema de los cuidados yla vejez desde la ficción.

Dragón equino
Dragón equino

El paseo nocturno del dragón equino fue mi favorito. Me pareció una historia de fantasía, tiene mucho de su estética, de sus temas y de algunas de sus fórmulas entre sus palabras aunque estemos hablando de máquinas. Creo que demuestra cierto tipo de hibridaciones que son muy posibles dentro de a literatura imaginativa o haciendo uso de la literatura imaginativa. Seguimos un paseo del dragón equino, acompañado de historias y de las esperanzas de una criatura que se ha quedado en un mundo abandonado.

Ma Boyong

—Mientras haya dos palabras o incluso dos letras en el mundo, será posible continuar intercambiando ideas. ¿Sabes código morse?

De este autor hay sólo una obra en la antología, lo cual me pareció muy limitado para hacerme, aunque fuera, una visión limitada sobre él. En su introducción se menciona que escribió una novela corta del género wuxia (del que hablé en una reseña de una obra china muy diferente aka Mo Dao Zu Shi) en donde abordaba la historia de Juana de Arco y me quedé con curiosidad de saber más sobre eso. Por lo que pude investigar esta historia y otra contribución que aparece en la siguiente antología de Ken Liu (Estrellas rotas) son las únicas que han sido traducidas oficialmente, pero NovelUpdates, ese paraíso de los grupos amateurs de traducción chino-inglés tiene un pedazo de una obra histórica de suspenso titulada The Longest Day in Chang'an, que incluso tiene adaptación a un drama. Lamentablemente la traducción está incompleta desde 2020.

En Planetas invisibles publicó La ciudad del silencio, un homenaje obvio a 1984 de George Orwell. No me cae bien George Orwell. Me da risa, sí, cuando la derecha lo considera un duro crítico contra el comunismo (porque también tuvo formación marxista y se consideraba a favor del... socialismo democrático; en fin, luego hablamos de sus visiones políticas). Tampoco me gusta 1984. Me incomodan sus aproximaciones al amor y a las relaciones sexuales. Tanto como me incomodaron de nueva cuenta (al menos las segundas) en la manera en que Ma Boyong se aproximaba a ellas (fue un elemento que me resultó demasiado 1984 para mi gusto); era, además, imposible ignorar las conexiones cuando Ma Boyong las hacía tan obvias en todo sentido (incluso mostrando a personajes que escuchaban pasajes de la novela). Sin embargo, algo que me pareció muy inteligente en el cuento era como el escritor sorteaba las limitantes del lenguaje en las que vivían sus personajes. Dentro de todo me pareció una buena historia y una propuesta interesante, aunque no me voló demasiado la cabeza.

Hao Jingfang

Cuando haya terminado de contarte estas historias, cuando hayas terminado de escuchar estas historias, ni yo seguiré siendo yo, ni tú seguirás siento tú. Esta tarde, por espacio de un breve instante, nos hemos fundido en un solo ser. Después de esto portarás en mi interior una parte de mí, al igual que yo habré de portar parasiempre una parte de ti en el mío [...].

Ella es mi segunda nueva autora favorita de la vida. Las dos historias suyas en la antología me parecieron de una calidad infinita en cuanto a narrativa y las disfruté muchísimo. La autora es conocida por tener un Hugo (a historia corta, me parece); de hecho, es por una de estas historias publicada en esta antología. A ella sí la han traducido un poco más por lo que me consta. Pero vamos a lo que vamos.

Planetas invisibles es el primer cuento de Hao Jingfang y también el que le da el nombre al libro completo. El cuento es una sencilla plática entre dos personajes que hablan de distintos planetas y civilizaciones existences. Me gusta la idea de hablar de los planetas como hablar de historias, narrarlos en voz alta para conocerlos. Es mi cuento favorito de ella porque me recordó de repente a Las mil y una noches (aunque podrá parecer que no tiene nada que ver, pero a veces mi cerebro hace esas conexiones maravillosas). Además habla como después de una o muchas historias no somos los mismos y nos quedamos un tantito con la esencia de quien nos las está contando. 

Sunset Alien Planet de Jeanne 24.
Sunset Alien Planet por Jeanne 24

Entre los pliegues de Pekín es un cuento perfecto para aquellos que disfrutan de los escenarios distópicos y que me parece muy bien de que se trata crear uno (todavía tengo pesadillas con aquellas cosas a las que los gringos del boom llamaron distopías). La ciudad se divide y cambia y somos testigos de un viaje para entregar una carta de un lado a otro. Las diferencias de clase son las que determinan en qué parte de los pliegues de Pekín naces y hasta donde puedes moverte. Aborda el problema de la movilidad entre cases (imposible, prácticamente) y nos muestra como cada una defiende, después de todo, los intereses de su clase, sea esta cual sea. Me encantó esta historia.

Tang Fei

No tengo mucho que decir de Tang Fei. Sí creo que su historia no está a la altura de las que la preceden, pero tampoco es mala. Es más bien una cuestión de de posición dentro de la antología. Chica de compañía simplemente fue un poco víctima de su lugar en la antología, pero no me pareció un mal cuento. No me disgusta la idea que trata en ella (recuerda muy evidentemente a Sherezade cuando habla de una chica que vende historias) ni como juega con la idea de la prostitución al engañar a su lector alimentándolo con ciertos estereotipos que uno espera de estas narrativas para al final darle la vuelta, reconocer el engaño obvio y mostrar la realidad del cuento (de verdad que juega mucho con las expectativas que un montón de escritores señoros que les gusta escribir de "chicas que compañía" nos han alimentado durante décadas en sus historias y eso me parece maravilloso).

Cheng Jingbo

Sonrió y me besó con ternura en la frente. Nadie fue testigo de esta despedida, y por ello, en las historias que habrían de contarse después, la reina murió tras ingerir por error una seta venenosa en la Ciudad Liviana. Pero yo vi con mis propios ojos cómo mi madre se encaramaba al hombro de aquel robot gigantesco, se colaba por una de sus orejas y desaparecía.

Y esta es mi tercera autora favorita del momento. Sólo hay una historia suya en la antología, pero creo que me ayudó a crear una imagen bastante interesante de su narrativa y de su estilo (ojalá poder volver a leerla pronto, me encataría encontrar otras visiones suyas en la literatura). Además, este es el cuento al que, en las reseñas, se le "acusa" de ser más "fantasía que ciencia ficción" como si eso fuera algo malo. Me parece que quienes lo hacen no entienden a hibridación a la que está apostando Cheng Jingbo o consideran que dentro de la literatura de género o imaginativa hay unos géneros que son mejores que otros. Sea cual sea el razonamiento usado, me parece que el tono de queja con el que leí que se expresaban sobre las influencias de la fantasía en la historia de Cheng Jingbo sólo servía para rodar los ojos. Pasemos, pues, a la historia. 

Planet, Daniele Cuncu
Planet, Daniele Cuncu

La tumba de las luciérnagas es un cuento de hadas en un viaje interplanetario. No tengo otra manera de describirlo. Creo que le gustará a todo aquel que le gusten ese tipo de historias. La narración de Cheng Jingbo es muy cuidada. Siempre me pregunto qué se pierde al traducir, pero por el cuidado que también se nota que pusieron los traductores, me imagino que es una de esas escritoras increíblemente preocupadas por el lenguaje en las historias. Me atrevo a decir sin pena (y créanme que fue muy difícil escoger entre tan buenos cuentos que hay) que este es mi cuento favorito. Haberlo elegido, por supuesto, responde a mis intereses y a lo que busco en los cuentos, pero lo recomiendo muchísimo.

Liu Cixin  

—[...] Nuestra civilización es muy antigua, sí. Pero nosotros no tenemos la culpa. Da igual cuánto se esfuerce uno, todas las culturas deben envejecer algún día. Todos nos hacemos mayores, incluso vosotros.

Seguramente este nombre les suene. Liu Cixin escribió El problema de los tres cuerpos y es bastante conocido también fuera de China. Para mí, sin embargo, era un autor completamente nuevo que no conocía más que de nombre. Nunca lo he leído, no lo conocía. Conocerlo en esta antología me pareció bastante adecuado para mí, además. Los cuentos me gustan y podía ver dos historias suyas diferentes en tono y en temas para hacerme una idea más o menos amplia de su obra. 

Liu Cixin
Liu Cixin

El círculo es una historia donde, por medio de una formación de soldados, Liu Cixin explica a la perfección cómo se hacen cálculos tan enormes que no pueden ser procesados con facilidad. Explica el funcionamiento de las compuertas de los circuitos y brevemente podría considerarse que monta un sistema digital, pero en modo analógico. La historia es buena, yo tuve pesadillas con la única materia que reprobé espectacularmente en mi vida (Microcontroladores; siempre tuve problemas para electrónica y más si era digital, donde la única excepción fue Arquitectura de computadoras, que sí me gustaba), pero la historia es buena. No es mi favorita por motivos muy personales, pero para aquellos interesados en las matemáticas, Liu Cixin explica conceptos medio complicados de una manera muy literaria al tiempo que enhebra la historia de una traición. Es una combinación extraña, pero muy buena. 

Finalmente, la última historia de la antología es Cuidando de Dios, una historia donde aparecen un montón de ancianos en la tierra y, diciendo que son Dios, demandan que sus hijos los cuiden. Cuando la historia se va desarrollando, nos hace cuestionarnos qué ideas tenemos sobre una divinidad (el cuento no da ninguna respuesta, pero creo que se puede dialogar con él en ese sentido) y qué ideas tenemos sobre lo que significa cuidar de otro. Tengo sentimietos encontrados cuando se habla de las cosas bonitas del cuidado. Es cierto que sí: es lo que ha hecho humanidad a la humanidad y lo que ha conseguido que la civilización siga. Todos hemos cuidado de otros o, al menos, deberíamos haberlo hecho (no hay que olvidar que es algo feminizado y visto como algo indigno) y, quizá, en algún momento, también cuidamos a otros porque esperamos que, cuando llegue el momento, alguien cuide de nosotros. De los dos cuentos de Liu Cixin, es este mi favorito sin lugar a dudas (mi interés en el tema de los cuidados al otro se impuso aquí, por supuesto).

Viaje interplanetario (conclusiones)

El libro cierra con tres ensayos. Liu Cixin, en el suyo, menciona lo que los lectores hicieron por su obra, El problema de los tres cuerpos, en internet y como dialogaron con ella en las comunidades que crearon (sobre todo en weibo, red social china). Se abordan cosas que atañen al genero y a cómo escribir ciencia ficción desde china en los otros dos, de Chen Qiufan y Xia Jia. Me parece que aportan una visión muy interesante sobre el libro (no se escribe fantasía, terror o ciencia ficción sólo en la ficción, sino que también se ensaya sobre el tema) y le agregan profundidad al libro en sí. No quiero detenerme ya mucho en ellos porque creo que dije lo que quería decir dándome el tiempo de hablar de cada cuento en particular. Me interesaba, con la reseña, presentar mi lectura de estos, que es muy íntima y personal. Sólo puedo cerrar recomendándoles el libro. 

Si lo buscan, lo tiene Alianza Editorial en español, aunque no sé que tal esté su disponibilidad en diferentes países de habla hispana, tendrán que investigarlo ustedes. Si tienen un poco de interés por la ciencia ficción, creo que esta es una lectura muy interesante.

viernes, 16 de abril de 2021

Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio, Andrea Chapela | Reseña

Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio

Sinopsis: En los futuros donde suceden estos diez relatos, una colección de dispositivos como pings, ansibles, lentillas, perfiladores o telones sensoriales –algunos de ellos instalados dentro del cuerpo humano– permiten a las personas conectar sus mentes en una nube digital, compartir sus pensamientos y memorias, ponerles filtros a sus percepciones o calcular el éxito de un romance, mientras comen tacos de canasta o navegan sobre las calles de una Ciudad de México totalmente cubierta por el agua. Con una inteligencia arrasadora, Andrea Chapela enfrenta a las protagonistas a realidades donde el conocimiento científico, la tecnología de punta y la vida cotidiana interactúan de forma cada vez más intrincada e inevitable, de modo que incluso en la intimidad de la mente ya no reina la voz de la propia conciencia. La tecnología deja de ser un fetiche técnico para mostrar su capacidad de moldear los afectos y los vínculos humanos. ¿Cómo transformarán estas máquinas de ingenio las experiencias del amor, la amistad, la culpa, el envejecimiento o la muerte? Nada nos dice tanto del presente como el ejercicio de especular sobre el futuro, sobre todo cuando este parece habernos alcanzado. Si desde la ciencia ficción suelen florecer las escrituras más innovadoras, con esta colección de cuentos Andrea Chapela se revela como una extraordinaria cultora del género. 

Yo no tenía pensado como tal escribir una reseña de este libro. Me gustó mucho (lo leí para el Guadalupe Reinas en diciembre pasado), pero no sabía exactamente cómo o sobre qué temas enfocar una reseña. Tenía algunos puntos críticos de los que quería hablar, pero eso no me parecía cómo tal suficiente como para enfocar toda una larga entrada en la que hablara de los relatos. Y entonces empecé a leer las reseñas. Ale, mi amiga, escribió en goodreads que a veces se tiende a pensar en la ciencia ficicón como la complicada relación del ser humano y la tecnología (es cierto que, quizá, cuando nos bombardean con obras mainstream que poco se preocupan del lenguaje y usan a la tecnología como un decorado más para esconder los hilos que faltan en la narración, esta concepción es la más normal). Toda la ficción no mimética o imaginativa, como lo es la ciencia ficción, la fantasía, el terror y todas las varientes que se les ocurran hablan también de cosas humanas que nos atañen. Hoy me enfocaré (cosa rara para mí) en la ciencia ficción un poco.

Old man yells at cloud, meme

Muchas de las reseñas señalaban sorpresa al encontrarse con lo que llamaban una ciencia ficción "diferente", "inusual" porque sí hablaba de lo humano. En algunos casos era sorpresa sincera, porque se trataba de lectores que no acostumbraban acercarse a la ciencia ficción y se adentran en ella. En otros es grosera ignorancia: decir que la ciencia ficción trata de temas que nos atañen porque son también humanos es como decir que el pasto es verde y el agua moja. No, no voy a cambiar de opinión. 2020, los normies descubren la ciencia ficción. Me resulta increíble que sea 2020 año de Dios Nuestro Señor en quien no creo y apenas estemos con estas obviedades... pero bueno, quizá no debería sorprenderme tanto, considerando el desprecio desde el realismo, lo "serio" y lo académico a la ciencia ficción. Cada que veía una reseña que decía "es más que sólo ciencia ficción" (el desprecio no falta) o alguna cosa parecida quería arrancarme los ojos. 

Sólo por eso me senté a escribir seriamente esta. Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio, reseña; subtítulo: Nea reacciona a las barbaridades dichas por otros sobre la ciencia ficción. Pásele a lo barrido, nos vamos a entretener un muy buen rato hablando de cosas que pienso sobre la ciencia ficción escrita en México (o en un espacio más amplio, América Latina), las maneras en que nos imaginamos el futuro y cómo hablar de las relaciones humanas puede ser algo muy interesante.

Andrea Chapela
Andrea Chapela

Primero, un poco de contexto: conozco a Andrea Chapela desde hace tiempo. Había una red en español para fans de Harry Potter (que ahora está dando sus últimos coletazos de vida en muchas de sus plataformas, por el cansancio de los fans, el resentimiento colectivo hacia la autora que se ha cultivado desde hace años) y recuerdo que el nombre de Andrea Chapela llegó a ser el de una pequeña celebridad. Yo sé que escribía fanfiction de Harry Potter (qué, ni idea, nunca me di a la tarea de averigüar, si es que queda un rastro) y que había publicado algo a lo que muchos, en ese entonces, aspirábamos: ¡un libro!, ¡una novela de fantasía llamada La heredera! Hoy yo, por ejemplo, ya no estoy segura de querer entrar al mundo editorial sin tomar mis precauciones antes de tiempo, pero en ese entonces Andrea Chapela era algo que todos queríamos ser. Y luego le perdí la pista hasta que muchos años después el destino me puso sus cuentos enfrente y luego salió el libro y muchas personas conocidas a mí estaban hablando de él. Las lecturas siempre tienen formas curiosas de encontrarnos.

Hablando ya exclusivamente del libro y sus lecturas, tengo varios temas qué tratar

La Ciudad de México como escenario

Mientras leía comentarios muy variados sobre el libro vi que muchos se habían sentido identificados con el hecho de que los cuentos en la Ciudad de México. Comentarios que decían haberlo sentido más cercano, por ejemplo. Para mí hubiera dado lo mismo que me lo hubiera contado en Tokio o en Dehli, salvo que quizá me hubiera tardado un poco más en cachar los lugares (bueno, en Dehli no, Dehli me dediqué a recorrerla un mes de mi vida). Cosas de ser de la periferia. Me resuena más el norte/norte de la ciudad, la zona de Zacatenco que el centro y el sur, donde siempre soy una extraña. Las veces que he escrito ciencia ficción lo he ambientado casi todo (con excepciones) en Tlalnepantla, por ejemplo. Pero sí creo que, cuando estamos acostumbrados a sólo conocer lo que viene del norte, del primer mundo o de las europas, ver ciencia ficción creada en México con este escenario abre un poco la perspectiva de que de este lado también se pueden escribir estos géneros

(Nota aparte alguien comentaba que no entendía por qué la Ciudad de México si de todos modos no todos se iban a sentir identificados y creo que aquí firmemente no es de a huevo sentirse identificado, sino entender un poco lo que hizo que Andrea Chapela, que ha pasado muchos años en esta ciudad, la eligiera como escenario de muchos de sus cuentos).

Madero, Ciudad de México
Madero, Centro de la CDMX

Hay cuentos que la utilizan como escenario mejor que otros. Por ejemplo, 90% real me frustró porque sentí que la ciudad quedaba, al final, de adorno. Me pareció interesante el planteamiento: una mujer tiene una falla con el filtro que le permite ver la "realidad" y se toma el día libre para explorar la ciudad y, de paso, su ruptura. (Nota que cada que veo un comentario de "ay, sólo es un cuento de una ruptura, ni es ciéntifico" quiero lanzar sillas). El problema es que creo que se quedó a medias en la manera en que exploró los sentimientos o quizá fue muy superficial. Me hubiera gustado sentir un poco más de viscelaridad en la narración como tal (no en las reacciones de la protagonista, que está bien que se lo vaya tomando todo con calma). El filtro roto de la realidad era muy buen elemento, pero sentí que no se había usado con todo su potencial. O quizá fui sólo yo. Pero me imagino todo explotado a su mayor potencial y creo que los juegos con el lenguaje que hubiera dado eso hubieran sido muy buenos.

En cambio, en Como quien oye llover me encantó el uso de la ciudad inundada (la vi descrita como una Ciudad de México Veneciana en algún comentario y me dio risa, lo admito, porque no entendí la necesidad de remitirse a Europa cuando, al menos por el lado de Tenochtitlán, los canales de agua y las chinampas no son nada nuevo para el Valle de México). El cuento aborda la relación entre dos adolescentes, sus deseos y la incertidumbre del futuro mientras pinta con una muy buena pluma los paisajes de una ciudad inundada por el cambio climático. Sin embargo, no estamos abordando el cambio climático y su tragedia, sino las consecuencias en la vida de las personas, la manera en la que se han adaptado (bien dicen que podemos adaptarnos a cualquier cosa); abordamos lo humano, las consecuencias y los fallos de la ciencia. (Nota aparte, anotaría este cuento en una lista de obras cli-fi, climate fiction).

Tenochtitlan
Canales de Tenochtitlan

Esos son solo dos ejemplos de los usos de la Ciudad de México en la historia. Aparece en muchos otros cuentos: desde menciones a lugares concretos que significan algo o elementos que hemos vivido en a ciudad (los mercados, el tráfico, la vida apabullante). Es una propuesta interesante como escenario y nos recuerda que el sur global y América Latina también es escenario de ciencia ficción. No soy muy partidaria de pedirles a los autores que escriban siempre sobre su identidad o los lugares que conocen (como una exigencia de, porque somos autores nacidos en contextos del sur global, tenemos que escribir siempre nuestras historias enmarcadas en sus escenarios), cuando el contexto en el que escribimos no se desprende ni cuando escribimos de otros planetas o de mundos inventados. Ahí está Liliana Colanzi con marte en Nuestro mundo muerto, Verónica Murguía con Broncelandia en El fuego verde, Liliana Bodoc en La saga de los confines. Puedo apreciar todas esas capas en su prosa que les da el ser mujeres latinoamericanas en distintos contextos y también apreciar que muchas veces se habla de temas que nos atañen a todos, estemos donde estemos.

Se tiende a pensar que la ciencia ficción universal es aquella que escribieron hombres blancos en otros nortes. Es un prejuicio que inunda creo que a todos los géneros del mundo. Las mujeres escriben para las mujeres solamente, el colectivo LGBT+ para el colectivo LGBT+, las personas de Latinoamerica para las personas de Latinoamérica. Es un prejuicio medio estúpido, pero está super arraigado, incluso hasta donde no nos damos cuenta. No nos imaginamos que la gente de las europas lea el cuento de Chapela titulado La persona que busca no está disponible, aunque el tema de los ancianos que desean una muerte digna no es algo exclusivo de México y de su sistema de salud (al que más o menos retrata), sino que es universal y podría comprenderlo cualquier persona en cualquier parte del mundo. Sí, la ciencia ficción de Andrea Chapela podrá ser latinoamericana, mexicana, chilanga, pero también es universal

Que la ciencia ficción sea más científica

Muchas veces tendemos a dividir los géneros imaginativos, en un intento de entenderlos en mucha categorías taxonómicas. Sirve para entender quizá algunas diferencias o distintas aproximaciones, sí, pero hay quien se clava demasiado en ellas. Baja fantasía vs alta fantasía. Ciencia ficción dura vs ciencia ficción suave. Y entre toda la taxonomía: los prejuicios. "La alta fantasía es la buena", "sólo la ciencia ficción dura es seria". Muchos quieren un cuento lleno de datos científicos, más que de sentimientos humanos. Y miren, que cada quien pida lo que quiera, pero hay que entender que estamo leyendo literatura y no un manual de uso o un informe científico. Por más datos duros que nos dé un texto, debe haber algo que nos haga sentir, una conexión con quienes somos, una patita con la realidad a través de nuestros sentimientos y nuestras pasiones. 

Andrea Chapela

Incluso Asimov lo hace, por favor

Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio lleva en su título varios aparatos creados por el género que sirven para la comunicación entre distintas criaturas. La palabra ansible fue acuñada por Ursula K. LeGuin en  El mundo de Rocannon, por ejemplo. Todos los cuentos, de alguna manera, lidian con la comunicación entre las personas. Todos. Con comunicar sentimientos, con asirse a alguien en medio de un mundo solitario y desolado, con buscar conexiones, con crear escenarios de relaciones hipotéticas (por ejemplo Calculando, Recalcuando, donde la protagonista hace uso de un algoritmo basado en IA para decidir si quiere o no continuar con una cita).

Ursula K. LeGuin
Ursula K. LeGuin

Para mí uno de los grandes valores del libro es explorar esa comunicación y como la tecnología que propone Andrea Chapela lo limita o lo ayuda. Conectarse desde planetas lejanos, desde otros lados del mundo, compartir cada momento de tu vida, cambiar tus memorias, insertar sentimientos que antes no estaban (como ocurre en Ahora lo sientes, un cuento que no me gusta especialmente, pero cuyo planteamiento es muy interesante). Se me hizo muy curioso revisar comentarios del libro y encontrar a quien deseaba que fuera más ciéntifico, más serio, mencionando "la seriedad debida", diciendo que un cuento era "solo una historia de una ruptura", "solo un romance entre dos adolescentes. ¿Es que, acaso, para que la ciencia ficción sea válida, tiene que hablar de datos duros científicos y no sobre relaciones, despechos y sentimientos? ¿Cómo es eso o qué? (si intentan adivinar el género de a quién le leí eso, no se van a sorprender). 

Se olvida que por más científica o menos científica que sea (cuál es la escala, por dios, quién hace el cientificómetro), la ciencia ficción es humana.

A través del ansible (conclusiones)

Finalmente, quiero decir que sí les recomiendo el libro. No todos los cuentos fueron de mi total agrado, es cierto, pero también reconozco que la mayoría de ellos tienen propuestas interesantes que a ustedes les pueden gustar más que a mí (o menos, pero ese es el arriesgue). Léanlo y no olviden nunca que la ciencia ficción es humana también y es literatura. Especular el futuro es un ejercicio muy interesante (hace mucho que no escribo del género porque prefiero la fantasía personalmente para escribir, pero de todos modos). 

Espero seguir leyendo a Andrea Chapela en el futuro. Me dejó con ganas de seguir explorando sus cuentos, definitivamente. Creo que se lo estamparé en la cara a quien me diga que en México no se hace buena ciencia ficción. Propuestas hay; creer a estas alturas que los géneros imaginativos sólo surgen en otros lugares y no en el país es necio. ¿Son géneros que necesitan apoyo? Sí, son constantemente despreaciados. Pero al menos la ciencia ficción empieza a hacerse un lugar.

Este libro está editado por Almadía. Yo lo leí en bookmate en su edición digital (nota aparte, esa edición digital es muy cara en Amazon, ¿vuela o qué chingados?, ¿se lee sola? Pregunta seria). El libro también está disponible en scribd y si quieren 60 días gratis para leerlo denle a este link.

miércoles, 6 de enero de 2021

Oscars Literarios (X)

La tradición de llamar a mis mejores lecturas los "Oscars Literarios" (academia conformada por una sola persona: yo) nació hace exactamente diez años, cuando un amigo lo hizo a modo de tag en su blog, Andrea de quince años se enamoró del formato y decidió que lo iba a usar. Nadie me puede tachar de inconsistente a los veinticinco, si lo sigo usando porque me permite nombrar un montón de lecturas variadas (al usar categorías inventadas por mí que son inconsistentes como nada en este mundo porque cada año cambian según lo que considere agregar) que me movieron el piso. No dependo de top tens o un número equis de lecturas y aún así se siente que entre mis elecciones hay un orden. Todo lo aquí mencionado me gustó mucho, no hay ningún libro por encima de otro.

El 2020 fue un año muy malo personalmente y muy bueno en la cuestión lectora. En la primera parte no vamos a ahondar, pero en la segunda sí: hubo muchos libros y muchas obras que me acompañaron durante largos meses de cuarentena (que sigue en pie) y de tiempos difíciles (ya hay algunas lecturas mencionadas en el área de narrativa gráfica en mi Top Ten de cómic, manga y webcómic). Por esto, esta entrada es larga. Vayan a prepararse un cafecito, vamos a estar aquí un rato. Si quieren ver las mejores lecturas de 2019, están acá.

Mejor trama

Creo que de los libros que más me gustó este año, esta mención en especial es para Los recuerdos del porvenir de Elena Garro. Fue una de las elecciones de lectura en Librosb4tipos este año, lo leímos durante el mes de abril; para mí fue uno de mis grandes pendientes, de esos libros que me miran desde el librero (porque este es uno de los pocos que tengo en físico, producto de la biblioteca familia) por años y años hasta que los quito. Esta es una de las primeras novelas que fueron catalogadas como realismo mágico (cuando era más una etiqueta comercial que el único genero dentro de lo imaginativo aceptado en el canon latinoamericano), por cierto. La recomendé extensamente en una reseña que le hice.  

Mejor escritora

Este fue, sin dudarlo ni un segundo, el año de Ursula K. LeGuin. Ya me había adentrado en su obra antes, pero tenía pendiente conocerla más a fondo y extensivamente. Durante este año leí El nombre del mundo es bosque, por ejemplo, que me gustó mucho; La rueda celeste, que probablemente sea de mis favoritos entre los que leí; Lavinia, que conociendo mi gusto por el recuperar las voces de las mujeres de la mitología era obvio que me iba a gustar, y Un mago de Terramar, como parte de la maratona Guadalupe Reinas (que termina hoy), también de mis favoritos. Así, pues, no queda duda que este fue su año. Planeo seguir leyéndola durante 2021. 

Mejor protagonista femenina

Aquí voy a mencionar a dos de la misma obra. Sin las voces de Red y Blue, This is How You Lose the Time War no sería lo que es. Esta es una novela co escrita por Amal el-Mohtar y Max Gladstone. La manera en la que usan el lenguaje estas personajas, a través de la pluma de sus escritores es algo magistral, de lo que hablé muchísimo en la reseña que hice del libro. Este es un libro de ciencia ficción donde dos agentes en bandos contrarios se van encontrando a través de cartas y a través de ellas también van enamorándose y conociendo a la otra. Es una historia maravillosa, donde el lenguaje juega mucho con cómo vamos adentrándonos en ella y definitivamente es de lo mejor que tuvo este año.

Mejor protagonista masculino

Creo que No. 6 de Atsuko Asano sin Nezumi difícilmente sería la obra que es. En el top de manga y cómic hablé del manga, pero ahora mismo también quiero reconocer a las novelas ligeras que escribió, con todas su capas y con todo ese trasfondo sobre sobrevivir y cambiar el mundo. A pesar de haber leído una traducción amateur del japonés (cosa que siempre juega un poco en contra del lenguaje, pero es la única manera de leer muchas de estas obras), aprecié mucho las capas que la autora le dio a sus protagonistas, a su historia, a su manera de contarla y a cómo escogió contarla. Específicamente Nezumi, en todas sus facetas, fue una de las grandes espinas dorsales de estas novelas ligeras. Como lectura me acompaño mucho durante el 2020, también. Escribí una reseña por si quieren saber más.

Mejor manga

Este ya lo saben si leyeron el top que hice, pero para sorpresa de absolutamente nadie la elección es Witch Hat Atelier de la mangaka Kamome Shirahama. Sí, les estoy haciendo bullying para que lo lean. Sí, incluso si no leen manga. Es una historia para todas aquellas personas que amen la magia, las historias de brujas y los sombreros puntiagudos. Bueno, es mucho más que eso, pero por ahí podemos empezar. En México, para dato de ustedes, lo publica Panini; en España, Milky Way. Sigue la historia de Coco, que se convierte en aprendiz de Qifrey, y del resto de las aprendices de su atelier. El arte es de las cosas más bonitas que he visto en años leyendo manga. No se van a arrepentir de intentar leerlo.

Mejor webcómic

Este es para Novae de KaiJu. La verdad es que este año leí varios webcómics que me gustaron muchísimo, pero este fue el que más me acompañó y de los que más me gustó. Sulvain y Raziol, los protagonistas, con toda su curiosidad por las estrellas y el universo, me acompañaron bastante durante varios meses de pandemia y la manera increíblemente sensible en la que está construida la historia pudo mucho conmigo y con mis gustos. También, como punto fuerte de esta historia, menciono el trabajo artístico que tiene detrás. Es algo maravilloso.

Mejor cómic

Es Monstress de Marjorie M. Liu y Sana Takeda, ni le busquen. Creo que es la segunda o tercera vez que repite, yo no sé. En específico me refiero al tomo 4, que es el que leí durante el 2020. No sé ya qué decirles que sea nuevo sobre esta historia, pero si están buscando algo de fantasía épica, les recomendaría asomarse a ella. Sana Takeda tiene un estilo de arte que me gusta mucho y los guiones de Marjorie M. Liu me fascinan por su manera de construir la historia. Por si les interesa introducirse en la historia, hice una reseña de los primeros tres compilados, el Libro I. Pronto, sospecho, habrá una reseña del Libro II.

Mejor libro ilustrado

Aquí elegí poner Mary Jo de Anna Pessoa que fue una de los grandes descubrimientos en Literatura Infantil y Juvenil y sus ilustraciones son una parte importante de la historia. También fue un gran descubrimiento en esto que le dicen literatura de iniciación, porque de repente tengo muchos problemas con cómo se enfoca, detesto esa idea de "hay que ser amigo de todos", pero sin nunca decir que hay que aprender poquito a poquito a ser responsable con nuestras amistades; tampoco me gusta lo moralino. (Una de las razones por las que me gusta La auténtica Susi de Nöstlinger es precisamente porque después de los diarios vemos que Susi y Paul no son amigos-amigos ya y esto está bien, no es necesario ser amigo de alguien para llevar la fiesta en paz y quizá no vas a mantener todas tus amistades todo el tiempo). Mary Jo es impresionante porque es una carta. Y en ella la protagonista detalla su vida, sus sentimientos, sus incomodidades. Es un libro que me hubiera gustado mucho de adolescente, además, porque entre lo importante de las ilustraciones, la traducción tan buena que le hicieron en El Naranjo y el carisma de Mary Jo, adoré. Total, si quieren saber más que ya me extendí, pueden leer la reseña.

Mejor personaje secundario masculino

Este año releí el primer libro de La saga de los confines de Liliana Bodoc, Los días del venado y lo adoré de nuevo. Recordé todo mi amor por todos sus personajes: la Vieja Kush, Kupuka, Wilkilén, Kuy-Kuyén y, especialmente, Kume. Es mi favorito de ese libro, si pudiera ordenarlos a todos por orden y señalar a uno. Porque reconozco su miedo, sus errores, su necesidad de enmendarlo todo y la creencia de que sólo puedo hacerlo solo. Porque siempre su última escena en el libro me llega muy hondo y porque lo quiero mucho. No les puedo contar más sin contarles todo el libro, pero sí tengo una reseña por si desean adentrarse en los Confines, probablemente una de mis sagas favoritas.

Mejor personaje secundario femenino

La elegida es Hera de Lore Olympus de Rachel Smythe. Este webcómic también quedó muy arriba en mi top y me encanta cómo retrata a Hera especialmente. Como aborda la mitología y las relaciones humanas es algo maravilloso, un muy buen trabajo, pero especialmente Hera es un personaje que me encanta (hay quien suele sólo reducirla a una diosa celosa y malhumorada y esa representación me parece, cuanto menos, que se queda muy corta). Les recomiendo mucho mucho conoce Lore Olympus. Todavía no le he hecho una reseña en forma, pero lo haré pronto.

Mejor libro de no-ficción

Este año leí menos no ficción que otros años, pero aún así hubo varios que destacaban y tuve que elegir sólo uno. Una editorial compiló varios ensayos, discursos y artículos de Mao Tse-Tung en una colección llamada Arte, literatura y revolución que me gustó mucho. Como anécdota, diré que el 2020 se me hizo tan largo que veo algunos de los libros de esta lista (los que leí en la primera mitad del año, como este) y siento que los leí en un año diferente. Bueno, total, el libro toca varios temas generales y es un buen punto de partida si siguen viendo esa idea de que "la gente pobre [dicho en tono despectivo, porque así es la gente, de veras] no busca la cultura porque no la entiende/es tonta/otra excusa pendeja aquí". Muy buena colección en general.

Mejor libro infantil o juvenil

Este es para El fuego verde de Verónica Murguía. Fue uno de los libros que más me gustó, especialmente por su lore (ah, el bosque de las hadas y los elfos), por su amor a las historias épicas, por esta diferencia que hace entre la guerra que nos evocan los poemas y la guerra de verdad con todos sus horrores y por la protagonista, Luned. Hablé muchísimo de este libro porque, para cuando lo leímos, llevaba tiempo sin leer fantasía de este tipo y con la sensibilidad de Murguía y con las mujeres al frente (ah, Luned, me encanta) sin necesidad de ser guerreras; Luned es, en este caso, cuentera. Hice una reseña por si quieren saber más.

Mejor antología de cuentos

Pongo mejor antología porque si me hicieran elegir sólo un cuento estamos aquí hasta mañana. Dudé mucho porque leí muy buenas colecciones, como Insólitas (aunque esa tiene unos cuentos que medio meh) o los cuentos de Akutagawa o los cuentos de Ichiyo Higuchi en Crecer, pero al final creo que el mejor, el que más disfruté, el libro que más retó, fue definitivamente El poeta que le rugió a la luna y se convirtió en tigre de Atsushi Nakajima. Fue un gran descubrimiento que hice gracias a un manga (Bungo Stray Dogs) y no me arrepiento de nada. Sin tentarme la mano puedo decir que el mejor cuento que leí en todo este año fue La catástrofe de las letras, contenido en este libro. Que belleza, por dios. A eso aspiro cuando escribo, a que las letras y las palabras provoquen tantas cosas... Ay. Lean a Nakajima. Después de esto me quedó claro porque es un clásico japonés. Hay una reseña en el blog.

Mejor libro de poesía

Este año leí poca poesía pero tengo un libro que reconocer por encima de otros y se trata de Confín de Nadie de Jimena Jurado. Se lo voy a lanzar a la cabeza del próximo iluminado que me diga que no se puede escribir poesía en clave de ciencia ficción, para que lea los poemas que siguen a una cosmonauta en un mundo nuevo. Es un trabajo bien impresionante, hacía tanto tiempo que no me atraía tanto la poesía como cuando leí este libro (y miren que no es un género que me parezca difícil per se, sólo que te hace involucrarte mucho en la lectura, no puedes leerlo por encimita). Se los recomiendo si le pueden poner las manos encima.

Mejor libro de fantasía

Me hacían falta categorías para poner todos los libros que me gustaban, pero no hay nada que no se solucione inventando nuevas, porque, total, la Academia entera soy yo y vine a hablar de mis lecturas favoritas. Aquí dudé entre un libro y otro (que ya está en este recuento, sólo quedó en un lado diferente), pero al final decidí mencionar a Olvidado Rey Gudú de Ana María Matute. Es una obra espectacular. No sé por donde empezar a hablarles de este libro, si es tan impresionante. Es la historia del Reino de Olar, una historia sobre el Olvido y la pérdida de la infancia, incluso para aquellos que nunca la tuvieron; una historia sobre las historias, también, un poco. Tendrán que esperar a que me siente con tranquilidad y escriba la reseña para saber más, pero es un libro impresionante si quieren leer fantasía de corte épico, con historias de reyes, caballeros, princesas, ondinas y trasgos.

Mejor libro de ciencia ficción

Pensé mucho qué poner aquí porque no quería repetir a nadie, el punto es poner todas las lecturas que me gustaron y usualmente no me caben. Así que además de La rueda celeste y This is How You Lose The Time War, otro libro de ciencia ficción que me gustó mucho este año fue Ansibles, perfiladores y otras máquinas de ingenio de Andrea Chapela. Excepto dos cuentos, me pareció una colección muy buena de cuentos de ciencia ficción, creo que entiende muy bien cómo los géneros de la imaginación son sobre lo humano y no sobre ver quien sabe más de máquinas (en serio, no, no es para ver quien sabe más de máquinas). Hay historias muy buenas en el libro, que fue una de mis últimas lecturas del año y aún así se logró colar por aquí. Tendrán que esperar por la reseña, por supuesto.

Mejor libro


Una de las lecturas más gratificantes que tuve este año fue Kalpa Imperial de Angélica Gorodischer. Me maravilló completamente. A lo largo de varios cuentos e historias, la autora nos cuenta la historia del Imperio Más Vasto, desde las historias de los reyes y emperadores hasta las de los ladrones y aventureros. Además es un libro que ahonda mucho en la tradición oral, pues tiene narradores que pareciera lo interpelan a uno directamente. Fue una gran lectura, disfruté mucho el libro y se lo voy a recomendar a todo aquel que se deje. También le hice una reseña por si quieren saber más de él.