13 de julio de 2019

Carry On es fanfic culture

Sinopsis:  Simon Snow es el mago más poderoso del mundo, tiene diecisiete años y es el Elegido, el único que puede salvar la magia. La verdad: Simon es el peor Elegido que a nadie se le pudo haber ocurrido. Lo único que Simon quiere es disfrutar de su último año en Watford antes de morir como un héroe, pero no hay manera. Su novia truena con él, su mejor amiga quiere que huya, su mentor lo evita... y Baz, su archienemigo, se la pasaría en grande a su costa, pero este año ni siquiera se ha dignado a aparecer por la escuela, el muy idiota. Y Baz será malvado y un vampiro y un imbécil, pero tiene razón: la mayor parte del tiempo Simon ni siquiera puede controlar su magia, ¿y se supone que va a salvar al mundo? 

Si han revisado mi blog con ganas, saben que odio Fangirl de Rainbow Rowell con pasión. Las razones son muchas y muy variadas: es un coming-of-age en el que la protagonista se queda prácticamente igual que como empezó (pero con novio), presenta la cultura fangirl desde un sólo cliché estereotipado hasta el infinito (y no la inmensa variedad de gente que se mueve por aquí), tiene un montón de misoginia en su trato a Wren (la hermana que se va de fiesta y es criticada por... querer salir de fiesta...) y en general tiene una falta de ritmo impresionante. En otras palabras: es aburrido. Luego volví a intentarlo con Rainbow Rowell cuando leí Landline y ese no es que sea malo per se, sólo tenía un ritmo de mierda y era aburrido a secas. Entonces, muy lógicamente, evité leer Carry On por años. Carry On es un producto salido de Fangirl, donde Cath escribe un fanfic de una saga super famosa donde el protagonista es un Hechicero que es El Elegido (Simon Snow) y su rival es Baz (un vampiro que niega ser vampiro), su también compañero de cuarto. Obviamente, en los fanfics de Cath están muy enamorados, es un rivals to lovers slowburn de manual.

¿Saben cuál fue una de las partes más famosas de Fangirl? Exacto: Simon y Baz. Más concretamente los extractos del fanfic de Cath (que juraba ser buenísima escritora y en realidad los pedazos de fanfic eran mediocres, saying the least). El caso es que la buena respuesta de todo el fenómeno animó a Rainbow Rowell a escribir su versión de Carry On. En el afterword (y esto no es un spoiler) lo dice claramente: es lo que ella haría con Simon y con Baz. No es quizá lo que haría Cath y tampoco la escritora que creó en Fangirl. Era su oportunidad de jugar con los personajes. That, right there, is fanfic culture. Gracias a dios no retomó los fragmentos que escribía Cath y decidió empezar de cero, porque creo que le dio mucha más libertad de movimiento. Podía, literalmnte, hacer lo que ella quisiera.

Más o menos sobre eso están cimentados los fanfics: la oportunidad de reimaginar y reinterpretar historias. También la oportunidad de cambiarlas, de explorar otras perspectivas, de pensar que hubiera pasado si algo hubiera cambiado, de explorar las posibilidades de un efecto mariposa dentro de una historia, de pensar cómo funcionarían dos personajes que el escritor nunca va a juntar en una escena, de escribir lo que te gustaría leer y jugar con tus universos o personajes favoritos. Además, el fanfiction ha permitido que un montón de gente pueda escribir y recibir retroalimentación (es siempre gratuito y no está bien visto que existan comissions por la ola de demandas de los noventa y tempranos 2000 y además por que los abogados de Anne Rice doxxearon fanfickers y la legislación siempre ha sido desfavorable o gris pero desfavorable, no como en el caso de los fanartistas), que hicieron que muchas plataformas nacieran para proteger a sus autores (fanfiction.net en principio, que ya tiene un disclaimer integrado), que otras plataformas nacieran para darle cabida a fanfics con representación LGBT (hubo autores que sólo demandaron a los que escribían LGBT y había normas que impedían que este contenido, por más apto para todo público que fuera, estuviera en esa categoría, por eso nacieron lugares como slasheaven; hace diez años todavía estábamos peleando por que se viera al contenido LGBT como algo normal y no como algo "pervertido") y justamente que historias sin representación LGBT la tuvieran por todos lados (si para mí Harry Potter representa algo gay as fuck es precisamente por su fandom y por todo lo que el fandom ha escrito y no por lo que J. K. haya dicho o escrito nunca jamas). El fanfic dio entrada a un nuevo lenguaje (todos los términos raros alojados en fanlore), a otra manera de ver las historias y a muchas historias que no se iban a contar fuera de allí.


Carry On es, en parte, una oda a todo eso. Probablemente lo sea de manera accidental, pero lo es. Desde Fangirl se puede notar que estos personajes, Simon y Baz, tienen mucho que ver con la saga Harry Potter (y el ship más famoso en el fandom: el Drarry aka Draco y Harry dándose contra el muro por todo Hogwarts y el mundo mágico). El mundo está muy influido por Harry Potter y otros elementos fantásticos famosos en los fandoms y con los fanfickers. Alguien dice que este es, finalmente, un libro que se inspira en el Drarry. Y creo que sí. Pero creo que también es su propio producto y tiene su propia esencia. Pero todavía no he hablado de que me pareció: mejor que cualquier otro libro de Rainbow Rowell, libro promedio as its most, pero con mejor ritmo que otros (no perfecto), que sabe usar sus cartas para atraer al público fanficker (atraerlo, quizá no encantarlo). No soy fan de calificar libros con estrellas, pero mi calificación en goodreads resume bastante bien lo que pienso que él (sólo para que sepan, uso una estrella para libros terribles, dos para libros malos y pésimos pero que son menos malos que los terribles, tres para los promedio, cuatro para los buenos a secas, cinco para los muy buenos): debería haberle puesto tres, pero me agarró de buenas y usó bien elementos de la cultura fanfic así que se va con cuatro. Más o menos así me siento con el libro. Quiero desmenuzarlo y contarles por qué me parece fanfic culture así que vamos por partes.


El mundo creado por Rowell es interesante y bastante político en lo que se alcanza a ver. Esta es una de las cosas que se hubieran beneficiado en una saga más larga como las que son el pilar de Carry On (Harry Potter, por ejemplo) y que habría convenido expandir más (en vez del relleno que tiene el libro con POV que ni al caso o una trama secundaria que también... ni al caso). Las similitudes con Harry Potter están ahí, pero las diferencias también. Carry On se alimenta del fenómeno del niño que vivió, pero crea su propio setting y su propia historia, aunque todo sea inspirado en algo más. Además, es un libro que no se toma tan en serio a sí mismo. Se permite jugar con los personajes y el mundo, pero se toma lo suficientemente en serio a sí mismo para crear una trama cohesiva. Más o menos, como los fanfics. Creo que los mejores fanfics son los que no se toman en serio a sí mismos en el sentido de que se dan la oportunidad de jugar con el setting original, pero se toman en serio al momento de crear algo narrado con calidad y una trama coherente (¿por qué no poner a los personajes de Harry Potter en un universo alternativo con moteros?, ¿por qué no emborracharlos a todos y ver qué pasa?, ¿por qué no escribir del multiverso? Mi masterlist de fanfics está llena de cosas así). Una de mis cosas favoritas sobre el mundo de Rainbow Rowell, por ejemplo, son los hechizos. En el mundo de Simon Snow, los hechizos son frases hechas y refranes y su poder tiene mucho que ver con el poder de las palabras. Me encanta esa idea, que las palabras tengan poder y los magos tengan que descubrir cómo usarlas, que las frases echas creen su poder a base de repetición (aka la publicidad funciona más o menos así), que los sloganes (por ejemplo los políticos o que vienen de creencias) tengan poder porque la gente cree en ellos..., todo maravilloso; y que algunos hechizos sean tan ridículos que dan risa es aún mejor. Sana, sana, colita de rana es un hechizo curativo; Más leña al fuego es otro que a ver, adivinen que hace. 

En fin, en la construcción del mundo hay cosas muy interesantes cómo por ejemplo el elitismo de los magos, magnífico y me recordó mucho a lo que intentan las Crónicas del mago negro en El gremio de los magos. La idea de que sólo los más aptos merecen tener magia se explora a lo largo de libro y cómo eso debe cambiar (porque estamos de acuerdo, debe cambiar). La política en la magia, interesante, aunque se queda muy al aire finalmente, igual que el status de las criaturas mágicas. Carry On lo intenta, pero no crea un universo tan inmersivo como lo son otras obras de fantasía. Especialmente porque no tiene tanto espacio (y parte de ese espacio lo gasta en cosas cuestionables) ni tantos libros, pero creo que en cierto modo aprovecha algunas de las cosas que tiene (aunque sí es triste que haya otras que se queden muy al aire porque parece que existen para... nada). Pero hablando de los personajes...

Carry On, como mucho del fanfiction que existe en este mundo, es totalmente character driven. Que eso no es algo exclusivo del fanfiction, eh, pero que es muy común. Y es, creo, su mejor fortaleza. En todos estos años que pasé sin leer a Rainbow Rowell, me parece que su voz narrativa mejoró un poco. No es perfecta y a ratos sigue iendo aburrida, pero ya es capaz de diferenciar entre personajes. Por ejemplo, Cath, protagonista de Fangirl y como fuera que se llamaba la protagonista de Landline, eran dos personajes tremendamente diferentes pero su voz narrativa era igual..., igual de aburrida. Aquí la cosa es más equilibrada y, ya que es un libro narrado en primera persona desde diferentes puntos de vista, estos son claramente distinguibles unos de otros (aunque hay dos que son como accesorios pero interesantes, otro que directamente no tiene razón de existir, uno aburridísimo y desperdiciado y finalmente el de Simon es... pesado a veces). Quiero aprovechar para hacer un paréntesis para decirles que a mí me da algo cada que en los defectos o problemas de un libro se dice que "está narrado en primera persona". Sí, ¿y? ¿Cuál es el problema? ¿Que no te gusta ese narrador? Pues pongo así: "Está en primera persona y no me gusta". Y punto pelota. No es ningún defecto narrativo, ni es menos que narrar en tercera, es sólo otro tipo de narrador (que Stephenie Meyer usara a primera personaje del carajo les hizo tremendo daño). Aquí le ayuda y no le ayuda al libro.


A ver, Simon es una voz narrativa que te arrastra por la trama. Su narración queda mucho con su personalidad: a él le pasan cosas. Su propósito en la vida, muy lógico, después de todas las aventuras que cuenta, es sobrevivir a lo que le pasa. No tiene una perspectiva del futuro porque toda su vida se ha basado en salvar a otros e intentar sobrevivir. Y así es su voz narrativa. Te arrastra por la trama y a él le pasan las cosas. No es la más entretenida ni la más divertida, pero al menos queda con el núcleo del personaje. La de Lucy, un personaje misterioso que no se sabe quien (y yo no les voy a contar) es melancólica y justamente alimenta el misterio (además que es un personaje muy bien construido). La de Penny es inútil y desaprovechada y creo que no le hace justicia a Penny en lo más absoluto. La de Agatha es puro relleno inútil, pero es muy buena; como narradora, es interesante, aunque lamentablemente casi nunca le toca contar cosas interesantes y es el relleno. La del Hechicero no tiene razón de ser, ayuda más si no existe. La de la tía de Baz, Fiona y Nicodemus son interesantes, pero representan a los pedazos de la trama que no se resuelven (por falta de espacio) así que yo las quitaría. Por ahí hay otras que ni al caso. Finalmente, eso nos lleva a la de Baz: es la mejor. Refleja perfectamente su personalidad intensa, sus conflictos internos, su tristeza y su desesperanza de que quizá todo lo que quiere que pase no va a pasar. Le queda al personaje, a su núcleo, a sus motivos y es perfecta. Baz se abre como narrador y expone todas sus debilidades y sus deseos, lo que contrasta con su manera de comportarse con los personajes a su alrededor, pero queda perfectamente.


En resumen: Baz es la mejor voz narrativa, quitar lo que no se resuelve o resolverlo (Fiona y Nicodemus), la de Penny mejor que ni exista, agregarle algo que aporte para el núcleo de la trama a la de Agatha y la de Simon... pues existe y ya es decir.

El desarrollo de los personajes me gustó bastante. Ninguno de los protagonistas (Simon, Baz, Penny y quizá podríamos agregar aquí a Agatha) acaba el libro cómo lo empezó; también algunos secundarios pasan por esto (El hechicero, sin ir más lejos). Todos sufren cambios acordes a sus motivos y a sus personalidades, hacen sacrificios o cambian al enfrentarse a dificultades. Eso me gusta porque me hace sentirme satisfecha con sus arcos narrativos. Sólo me quedó pendiente que pasara lo mismo con Nicodemus y con Fiona, por ejemplo, aunque fuera en un mini pedazo, ya que al menos la trama de uno es bastante importante para la trama general. También, respecto a personajes, la trama de Lucy, el personaje misterioso, está construida de una excelente manera, sólo que se siente muy expositiva al final y yo hubiera querido que al menos influyera más directamente en los protagonistas, pero bueno, no se puede todo, una lástima. Pero le hubiera sumado puntos de storytelling.

Otro de los puntos interesantes de la historia es que le da un giro a la idea de las profecías y los elegidos y lo hace muy bien. ¿Qué tanto estamos dispuestos estamos a influir en el destino de alguien? ¿Qué tan desesperados estamos para cambiar el mundo y el destino? ¿Los Elegidos nacen o se hacen? Toda la reflexión que sale de allí es increíble y me pareció de las cosas mejor tratadas en el libro. Considerando que en el los libros de fantasía la narrativa del elegido tiende a ser muy común, lo que presenta Carry On al respecto es novedoso. Sí aparecen otros tópicos de la literatura fantástica, obviamente. 


Sobre el romance, creo que eso fue lo que más me hizo sentir que este libro había nacido gracias a los fanfics (la misma Rowell lo ha dicho, Fangirl nació gracias al fandom y de ahí vino Carry On). La estructura del romance es lo mejor en un libro que tiene un ritmo, por muy bueno que sea, irregular por todos lados. La introducción, antes de que conozcamos a los dos protagonistas (mientras sólo seguimos la vida de Simon) se hace larga hasta el momento en que entra Baz y nos queda claro que está medio pendejo por Simon y se explora más a fondo su rivalidad. De ahí en adelante, este libro usa todos los trucos que le conozco al fandom. ¿Adolescentes intensitos? Check. ¿Adolescentes intensitos sobre el amor? Super check. ¿Declaraciones de amor en medio de los clímax del libro? Also yes. ¿Clásico rivals to lovers que llevan años enamorados pero nadie dice nada en 500 páginas? Check. Se hace una historia bastante disfrutable si lo que vas buscando es un romance entre dos personas que técnicamente no iban a enamorarse. De hecho, la única cosa que me aporta la existencia de Agatha sobre esta trama es que ella representa el final feliz y esperado de Simon a los ojos del resto, que es todo lo contrario a Baz. Su trama solitaria y alejada de Simon es mucho mejor (esa lucha entre ser lo que quiere y lo que esperan), sin ideas raras de triángulos amorosos (la sola idea de uno que se esboza por ahí me dio ganas de vomitar, ya prohiban escribir triángulos amorosos, urge legislar). Simon y Baz tienen muy buena dinámica como personajes, lo admito. La narración de Baz hizo que la vida de Simon se me hiciera más llevadera y la presencia de Baz que la narración de Simon fuera soportable y mucho más entretenida. El tira y afloja es entretenido. O sea, la trama no es un clásico de la literatura, pero vamos, el romance entretiene (y nos salva de que Simon nos aburra narrando hasta la eternidad).


¿Villano? Creo que los villanos de este libro son buenos villanos. Presentan ideas interesantes. No los quiero spoilear, porque creo que descubrir quiénes son vale la pena (y saberlo desde el principio le quita oportunidades de teorizar). Sólo quiero decir que uno me recordó a estos "revolucionarios" (agreguen más comillas) que creen que sus posibles compañeros de lucha son unos pendejos o que consideran que las masas son inherentemente estúpidas y no pueden tener conciencia política. Su construcción en ese sentido es muy interesante (ya sabrán a qué me refiero si leen el libro). Hay mucha lucha contra el elitismo de los Hechiceros en Carry On (y mucha resistencia por parte de estos, que buscan no perder sus privilegios) y eso me encanta analizarlo. Recuerden siempre que la lucha no es solitaria, sino colectiva; que a la teoría se le une la praxis y que los cambios no los hizo un hombre, sino las masas. Hay un personaje que también debe recordar eso. Por otro lado, otro de los villanos es un concepto muy interesante pero si se los cuento les cagó el libro así que dejémoslo así.


Y bueno, ya casi acabo. Las comparaciones son odiosas: si lo leen y piensan que es una copia de Harry Potter no van a llegar muy lejos. Sí, las similitudes son obvias, pero Carry On es un producto que, como sea, se sostiene como puede. Se alimenta del legado, sí, pero no es copia, como nada entre el fanfiction lo es. La misma Rainbow Rowell lo menciona en el afterword: este libro es resultado de sus ganas de experimentar con estos personajes que había esbozado en Fangirl. (Y gracias a dios es mejor que Fangirl). Recuerden que muchos escribimos porque nos gusta experimentar con los personajes y las ideas, que todas las historias pueden cambiar y ser reinterpretadas y que no todas las lecturas tienen que ser serias, siempre es buena idea acabar en fanfiction.net o en archiveofourown buscando que leer.

Les recuerdo que estamos leyendo este libro en nuestro proyecto de Volver a Hogwarts (donde el año pasado leímos todo Harry Potter e hicimos varias reuniones) y que la lectura conjunta estará activa todo el mes de julio. Todavía tienen tiempo para unirse, pueden seguirnos en nuestro twitter: @HogwartsVolver. Tenemos varias actividades, algunas sorpresas y muchos memes.


Ahora sí, mi conclusión: pues es un libro promedio. Me agarró en el momento justo, con una buena traducción (Emma Julieta Barreiro, quien seas, bendita seas), lo encontré en la Biblioteca Vasconselos (si son de la Ciudad de México y tienen credencial, ya saben) y estaba yo de buen humor para leerlo. ¿Lo recomiendo? Hum, sí, creo. Sobre todo si te gusta (1) La saga de Harry Potter, (2) el fanfiction y (3) el Drarry (todas o alguna de esas opciones). Para el resto de la gente quizá sea un libro muy largo (no niego que yo hubiera quitado relleno y agregado otros detalles que ayudaran a cerrar las tramas que quedaron abiertas) que se arrastra mucho hasta llegar al punto principal (Simon y Baz empotrándose por ahí mientras descubren quién es exactamente el villano que los ha estado persiguiendo). No olviden que es un libro romántico de fantasía (porque si buscan aventuras a mansalva no las van a encontrar aquí) y que yo digo que es promedio. Es divertido porque es muy memeable (como verán por todos los memes que hice).

Por cierto, recuerden que decir que algo "parece fanfic" no sirve para decir que está malo. Hay fanfic de toda calidad, busquen cómo decir que no les gustó una historia. A mí lo que me recuerda a fanfiction es porque me recuerda a los fanfics que he leído (buenos y malos) y los tropes que se repiten por todos lados (siendo mi favorito el rivals to lovers, claro que sí). En fin, libro promedio y todo, pero yo hice una entrada que califica de tocho. ¡Nos vemos en la que sigue!

2 comentarios:

  1. Tal vez las tramas que no han sido resueltas (que admito que a mi también me gustaría ver que pasaba con esos dos) sean resueltas en el segundo libro que sale este año. A Widbard Soon. Lo cual me gustaría bastante

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    1. Eso me gustaría mucho. Porque como libro autoconclusivo que no planeaba sacar continuación dejó muchas cosas abiertas... pero bueno, al final sí habrá.

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