Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

jueves, 25 de febrero de 2021

Kim Yi-young, Nacida en 1982; Choo Nam-joo | Reseña

Sinopsis: «Ni siquiera yo sé si me casaré o si tendré hijos. O puede que me muera antes. ¿Por qué tengo que renunciar a lo que quiero ser o hacer por un futuro que no sé si llegará o no?». Esta novela ha pasado de ser la breve historia de una joven coreana a convertirse en un terremoto que ha sacudido a las mujeres de medio mundo. Kim Ji-young (que lleva el nombre más común entre las mujeres coreanas nacidas en 1982) es aparentemente una mujer como cualquier otra, con una juventud sin pena ni gloria, siempre a la sombra. Todo se retuerce cuando, de repente, Kim empieza a hablar con las voces de su madre, de una amiga desaparecida, de otras muchas mujeres. Lo que parecía una broma adquiere el tono de una respuesta, de una insurrección y, para los demás, el tono de una enfermedad.

Ati, de Conejo Literario, me bulleó hasta que leí este libro. Sobra decir, lo leí. 

La novela empieza con una escena en la que la protagonista, Kim Yi-young, parece intercambiarse con otra mujer que la conoce. Alguien más la habita o quizá ella ha dejado entrar a otra en su cuerpo. Me recordó un poco, de lejos, a la idea de la transmigración de las almas (muy común en el taoísmo). Muy de lejos, pero despertó mi interés. Nos adentramos en su vida diaria un momento apenas, cuando lo que le ocurre (ese habitar de otras mujeres en su cuerpo) también llega para perturbar a su familia (vive con su esposo y una hija pequeña). No les voy a dar la explicación de qué es lo que ocurre, ya tendrán que descubrirlo por ustedes mismos, pero quería remarcar eso porque fue lo que me ayudó a arrancar con el libro. De otro modo, sin ese detalle y esa curiosidad, no sé como hubiera podido.

Después el libro da un salto hacia atrás y, entonces sí, recorremos, del inicio hasta el presente, episodio por episodio, la vida de Kim Yi-young y todos los relacionados a esta.

Me pareció muy obvio que Kim Yi-young está planteada para ser una mujer coreana promedio, de clase media, que vive en la ciudad y tiene estudios; Kim es, después de todo, el nombre familiar (apellido) más común en Corea del Sur (seguido de Lee y Park). Incluso cuando uno está al otro lado del mundo, es fácil idenficarse con ella cuando una también nació en el seno de la clase media, tiene estudios universitarios y está intentando huir de la precariedad. También es muy fácil caer en la trampa de creer que, aun en otro lado del mundo, algunas experiencias de Kim Yi-young representan a todas. No creo que haya una experiencia universal de ser mujer. Hay factores que se repiten una y otra vez (cierta relación con la familia, el trabajo doméstico, el trabajo social, los hijos, la sexualidad, como decía Claudie Broyelle en La mitad del cielo) que según el contexto histórico y geográfico, y la clase de cada una se traducen en distintas experiencias. Así pues, aunque Kim Yi-young no representa a todas (porque hay diversidad de experiencias sobre el ser mujer como mujeres en este planeta a las que nos unen y desunen varios factores), algunas veces es inevitable ver algunas de sus experiencias muy cercanas

El libro se mueve entre la prosa seca y fría, casi clínica por momentos (cosa que tiene una explicación que me gustó bastante) y el ensayo. Vi reseñas que me resultaron curiosas porque decían que eso estaba mal, que eso de los autores de meter "lo que pensaban" en sus novelas estaba mal. ¿Pero qué creen que ponemos los escritores en nuestras novelas? (Tengo la tentación de verlos con una sonrisa condescendiente y decirles criaturas, pero me las voy a aguantar). La verdad es que lo único que existe es saber manejar el subtexto de las historias, jugar con él (cosa que Choo Nam-joo hace a la perfección cuando se mueve entre la historia y lo ensayístico, no hay ninguna regla que prohiba hacer eso, tampoco; no hay una lista establecida de normas de cómo escribir una novela) y usarlo como mejor nos parezca. En él, Choo Nam-joo une la estadística a las vivencias de su protagonista o a las cosas que le toca presenciar.

Es por eso (creo, estoy bastante segura) que no siento como el libro (que es breve) intente abarcar demasiados temas en poco espacio. Lo suyo es retratar a una mujer coreana promedio en cierto contexto. Y lo hace. Aborda la preferencia de los hijos sobre las hijas y el aborto selectivo, la preferencia que tienen los hombres en la escuela, el acoso escolar, los dobles estándares que sufren las mujeres durante su vida escolar, el acoso en general que inicia cuando una llega a la pubertad, los dobles estándares al buscar trabajo, la dificultad de mantener los trabajos, las expectativas inalcanzables cuando una es mujer, las expectativas sobre la familia, los hijos... etcétera, etcétera, etcétera. Si me pusiera a desmenuzar aquí cada tema no terminaríamos nunca. Y quizá algunos, si leen el libro, les resulten conocidos y frustrantes.

He llegado a un punto de mi vida en que ya no necesito la siguiente "novela feminista" proclamada por el marketing (siempre por el marketing) que me cambiará la vida la visión del mundo. Punto pelota. Para empezar porque ya ni siquiera me nombro feminista a mi misma (historia larga de contar, para otra ocasión) y para seguir porque a la larga leer de las experiencias de opresión de las mujeres me resulta cansado, agobiante en extremo y no tengo ninguna necesidad de leer algo que a veces parece un porno de la crueldad y la opresión sobre cosas que veo en mi día a día o veo en las noticias. Por eso me gusta la prosa de Choo Nam-joo: no se deleita en la desgracia, sino que busca el lado humano dentro de todas las contradicciones de la protagonista de su novela, es sencilla y, en su sencillez, es firme

Te hace enojar, sí, pero es honesta desde el principio sobre sus intenciones y no se regodea en ninguna clase de crueldad. (Y de todas formas, ¿qué hace feminista a un libro? ¿Qué su editorial lo diga? Quizá muchas cosas que yo escribo se reconozcan feministas, pero les aseguro que, como autora, no tengo ningún interés en que mi persona, específicamente, sea leída desde ahí; en fin, debate para otra ocasión y quizá otros lugares). Apreció esta novela no sólo por lo que retrata sino porque lo hace desde un compromiso literario al que une su compromiso político (ya no me bastan las buenas intenciones para crear literatura, creo que hay cierto compromiso estético y tiene que haber amor por el lenguaje, por la forma, por el tono, por las palabras y las expresiones, por las historias). Siento el cariño, al leer la historia, que Choo Nam-joo le puso al libro que escribió (y eso no pasa en todos los libros).

Si les interesa conocer un poco el contexto de Corea del Sur en cuanto a las mujeres sí les recomiendo leer este libro. Estuvo muy sonado en los últimos meses por como el libro retrata la vida diaria y cómo es posible que muchas se sientan identificadas en partes de su vida. Por lo demás, fue una experiencia interesante leer por fin a una autora del país (lo tenía pendiente desde hace tiempo, en un esfuerzo por conocer autoras de más partes del mundo).  

domingo, 21 de febrero de 2021

Kiki's Delivery Service, Eiko Kadono | Reseña

Sinopsis: Como dicta la tradición, todas las brujas adolescentes deben pasar un año fuera de casa para aprender a valerse por sí mismas. Kiki, de madre bruja y padre humano, tiene una única habilidad destacable: la de volar. Cuando llega el momento de marcharse por su cuenta, ella y su sarcástico gato parlante parten en su escoba para buscar alguna ciudad sin bruja propia donde puedan ofrecer sus servicios mágicos.

Bueno, quizá conozcan esta historia por la película de Studio Ghibli. O porque el libro en español está publicado como Nicky, aprendiz de bruja por Nocturna Ediciones. La verdad es que a mí tanto me daba leer una u otra traducción (ambas son directas del japonés) y en mi kindle ya estaba el libro en inglés porque ese conseguí primero (tengo ambos), pero elegí titular la entrada Kiki's Delivery Service porque siento que es la versión del título que más me gusta de la historia.

La autora es Eiko Kadono, una autora muy célebre en japón con libros infantiles (además de textos de no ficción y ensayos históricos referidos a los períodos japoneses Showa y Heisei, para que vean todo lo que hace); no ha sido muy traducida, lamentablemente, así que existen pocos libros de ella en inglés o en español, pero es una mujer sumamente prolífica (al parecer ha publicado más de 200 trabajos originales). Esta es la primera vez que yo la leo, aunque ya la tenía pendiente desde hace tiempo y hace unos días la incluí en mi lista de recomendaciones de autores asiáticos. Sin embargo, está Kiki, que ya es emblemático y es del que vamos a hablar hoy. Como aclaración mencionaré que no voy a mencionar grandes cosas de la película, ya que es otro medio diferente y otra manera de contar una historia.  

Kiki's Delivery Service es un libro infantil y episódico donde seguimos la vida de la joven bruja en su primer año como bruja independiente. Tiene una escoba y un gato parlante y su única habilidad es la de volar; su deber es encontrar un pueblo o ciudad sin bruja propia donde pueda ofrecer sus servicios mágicos y así es como llega a una ciudad un poco grande, donde hay mar y empieza a hacerse su vida propia.

Cada capítulo es un episodio de las aventuras de Kiki: desde entregar un poema de enamorados, un cuadro, resolver el problema de la llegada del año nuevo. Una señora le enseña a hacer calentadores (una forma de pasarle un poco de su "magia" a Kiki). El libro me gustó mucho y Kiki me cayó muy bien. Me gusta el tonó agradable que tiene la historia, las amistades y la imaginación de Kiki para resolver los embrollos. Suelen aburrirme los libros infantiles cuando están escritos con la idea de "historias de niños como tú, pero que se portan bien y aprenden lecciones" y es todo tan obvio que acaba dando pereza, cuando menos. Kiki no es una bruja perfecta, sino un personaje con matices (la idea de que hay personajes completamente buenos o completamente malos se me hace terriblemente simplista), hace amigos, comete errores, a veces es presumida, a veces es humilde. En general, los matices son importantes. Le dan profundidad a una historia y nos permiten reconocer a los personajes como humanos y no como modelos a seguir (tan frecuentes como aburridos en la LIJ).

Arte de la portada en español

Sobre la parte fantástica también tengo cosas que comentar. Me gusta la magia, sobre todo cuando se junta con el poder de la imaginación. El único poder que pudieramos decir tiene Kiki es el de volar, nada más; pero también tiene una imaginación muy despierta y una determinación inamovible y eso siempre me recuerda que la magia será magia, maravilla pura, capaz de todo, pero sin imaginación no llegaremos a ninguna parte. Y quizá por esto que les digo uno de mis capítulos favoritos es el del año nuevo, cuando Kiki es quien lleva el año nuevo a la ciudad (donde no hay quien mueva la campana) y lo soluciona con Jiji, su gato, su escoba y su imaginación. Me parece una manera muy bonita de abordar la fantasía y recordar que imaginar es un poder enorme en un mundo que parece rendirle culto al realismo.

Arte de Akiko Hayashi

Llevo un poco de tiempo pensando por qué, aunque sé que me gusta la fantasía desde siempre, en los últimos meses me he volcado en lecturas del género o en lecturas que tienen elementos que pueden ser entendidos desde la literatura del imaginario (con sus excepciones, por supuesto, porque en esta casa se lee de todo). En general creo que tiene que ver con la pandemia y la situación actual: quiero acercarme a otros mundos antes de volver a este, a otras posibilidades, a otros lugares donde sean posibles otras cosas. Quizá por eso busco con tanta desesperaciones libros por el estilo en este momento. Quien sabe. Kiki llenó mi necesidad de tener lecturas agradables, de leer literatura infantil que me resultara agradable, un poco retadora (es sencilla, pero nunca simple), que me calentara el corazón. Por eso lo recomiendo, además de que es un libro emblemático de la LIJ (está reconocido en la lista de honor de IBBY) y si les interesa el género siempre pueden acercarse a él. 

Creo que ya quedó caro que sí lo recomiendo. Nota aparte es que la edición en inglés viene ilustrada y algunas de las ilustraciones son muy bonitas. En español trae las ilustraciones de Akiko Hayashi y el arte de ambas portadas me gusta bastante (son del estilo de ilustración que me gustaba de niña). Si ya lo conocen o ya lo han leído pueden comentarme por aquí y si apenas se van a acercar a él, pues que sepan que va con mi sello de aprobado.

Arte de Akiko Hayashi

domingo, 14 de febrero de 2021

Masterlist de escritores asiáticos que recomiendo | #MarzoAsiático

Actualizada: 13/09/2021.

Marzo Asiático es una iniciativa creada por Magrat Ajostiernos hace varios años ya en la que se propone que, durante el mes de marzo, uno lea a autores asiáticos. Si me siguen, saben que tengo predilección por algunos autores de ese continente (intento leer a autores y autoras, sobre todo a las últimas, provenientes de todo el mundo, por diversificar las lecturas), así que pensé en juntar una lista como otras que tengo de todo lo que recomiendo. Ya tengo otra lista como este, la Masterlist de autoras que recomiendo, que pueden consultar y está casi siempre actualizada y sigue creciendo (es larga, muy larga, larguísima). 

Encabezado, Masterlist de autores asiáticos

Así que sin más les cuento como decidí hacer esta lista. Son autores nacidos y criados, al menos una parte de su infancia, en Asia (lo que quiere decir que no tomé en cuenta a la diáspora, quizá después haga otra lista que sea sólo de la diáspora, porque también es muy amplia). No tomé en cuenta a los mangakas y a los ilustradores de manhua y manhwa (creo que todos los nombres que tengo allí y recomiendo dan para hacer una lista entera, cosa que, por supuesto, anoto en mis planes), pero si tengo excepciones que se dedican a la novela gráfica. La lista se irá actualizando siempre que tenga algo que agregarle, así que pueden guardarla y seguir consultándola.

Si algún autor no está, quizá no lo he leído o quizá no me gusta (lo que quiere decir que no, no olvidé a Murakami). Recuerden, pues, que estas recomendaciones son subjetivas y a título personal.

Medio oriente

1. Rajaa Alsanea. Esta escritora es originaria de Arabia Saudí y se dedica un poco a la novela romántica y sobre mujeres. La escritora nació y creció en Riyadh, misma ciudad donde ambienta su novela Girls of Riyadh que a mí me recordó a Jane Austen un poquito, en algunas partes, y a las Brontë en otros. Definitivamente abre un panorama sobre las mujeres saudíes, pues estamos acostumbrados a sólo saber del país por su propaganda y no por las historias de sus mujeres. 

2. Marjane Satrapi. Ella es iraní y tiene una novela gráfica que es famosísima. Se llama Persépolis y se las recomiendo muchísimo. La primera vez que la leí, despertó mi curiosidad por el mundo árabe y persa, al menos. También tiene una historia, un poco menos conocida, llamada Bordados

Marjane Satrapi
Marjane Satrapi

3. Dunya Mikhail. Ella es una poeta irakí que retrata a la guerra en sus poemas (algo que me parece una labor muy complicada, pero cuando la leí me pareció muy bien logrado). El poemario que leí de ella es War Workd Hard.

4. Azar Nafisi. Ella es una académica iraní que tiene un libro famoso que leí hace tiempo llamado Leer Lolita en Teherán. Es muy interesante como recuento histórico de la revolución y la contrarrevolución y de cómo las mujeres se juntaban a leer. 

Asia del sur

1. Zen Cho. Esta escritora originaria de Malasia escribe mayormente historias de fantasía y ciencia ficción, ha sido importante en la ficción especulativa en los últimos años y yo les recomiendo especialmente que revisen una novela corta de ella llamada The Terracotta Bride y The Order of the Pure Moon Reflected in Water

2. Arundhati Roy. Probablemente una de mis escritoras de novela favorita, a pesar de que sólo tiene dos. Es originaria de India y sus dos novelas han levantado controversia. Ambas se las recomiendo muchísimo: El dios de las pequeñas cosas y El ministerio de la felicidad suprema. También tiene obras de no ficción que les recomiendo de igual manera El final de la imaginación, El álgebra de la justicia infinita o Espectros del capitalismo.

Arundhati Roy
Arundhati Roy

3. Anita Nair. Otra escritora India a la que aprecio mucho. Hace algunos años leí El vagón de las mujeres que me pareció una historia magnífica y me transportó justo a ese tren donde varias mujeres ditintas van contando sus historias. Se los recomiendo mucho. 

4. Meena Kandasamy. Autora originaria de India. Tiene un libro muy interesante donde juega mucho y habla mucho del amor y del lenguaje, además de retratar una historia de maltraro que se llama Cuando te golpeo. Libro muy recomendado (aunque si sólo leen en español, consíganlo por medios alternativos a la editorial, que es una editorial que no paga sus contratos).  

5. Rokeya Sakhawat Hossain. Sobre ella, lo más adecuado es que es bengalí. Nació en Rangpur, un territorio bengalí hoy ubicado en Bangladesh y murió en Calcuta, hoy India. Cuando ella vivió, todo ese territorio no eran dos países, sino el Imperio Británico de la India. Escribió una de las primeras utopías feministas conocidas, llamada El sueño de la sultana, una obra que hoy es considerada incluso ciencia ficción.

6. Anuradha Ghandy. Fue una comunista india que tiene textos muy interesantes sobre el movimiento de liberación de mujeres y el feminismo. Les recomiendo Philosophical trends in the feminist movement. Ojo que hace la diferencia entre radical y cultural (y el segundo es lo que hoy conocemos como radical).

7. Salman Rushdie. Este escritor (al que seguro conocen por sus polémicas con la religión) estuvo mucho tiempo antes de que me animara al leerlo. Es originario de la India, originario de Cachemira. Tiene bastantes libros, pero yo en especial les recomiendo dos historias de fantasía: Harún y el Mar de las Historias y Luka y el Fuego de la Vida.  

Asia oriental 

1. Osamu Dazai. Uno de mis grandes descubrimientos (gracias al manga, ya ven). Es un escritor japonés muy famoso, que tiene varias obras conocidas. Mi favorita es un libro llamada Indigno de ser humano (aunque es medio fuerte, leer con calma), pero también tiene una colección de historias cortas editada en español con el nombre de Colegiala.

2. Ryonosuke Akutagawa. Si son cinéfilos, quizá les suene la película Rashomon de Akira Kurosawa, que está inspirada en uno o dos de sus cuentos. Si no, les cuento que este escritor japonés también es muy conocido por sus historias de terror. Les recomiendo, por supuesto, Rashomon y otras historias (El biombo del infierno es mi favorito). También tiene un libro muy corto llamado A Fool's Life y es medio raro, pero le pueden echar un ojo.

3. Atsushi Nakajima. Mi absoluto favorito de entre casi todos los japoneses. Es un autor mayormente de cuento, que tiene una capacidad para hablar de las palabras impresionantes (y una traductora al español que no se merece otra cosa que aplausos). Les recomiendo El poeta que le rugió a la luna y se convirtió en tigre y otras historias

Ichiyo Higuchi
Ichiyo Higuchi

4. Ichiyo Higuchi. Una escritora japonesa clásica que aparece en billetes japoneses. Es muy famosa por allá, aunque poco conocida por aquí. Tiene un libro donde junta varias historias sobre lo que significa crecer y ser mujer en el entorno que creció ella. Un dato interesante es que escribió sobre los barrios rojos de japón. En español está editada de manera independiente y su libro se llama Crecer.

5. Natsume Soseki. Es el autor japonés que en las fotos es un señor con sombrerito. Hace tiempo leí Diez noches de sueños y me gustó todo lo que le dedica a lo onírico, así que, por supuesto, no iba a perder la oportunidad de recomendarlo. 

6. Atsuko Asano. Quizá les suena por el manga de No. 6, pero en realidad yo la conocí como escritora de novelas ligeras, así que decidí incluirla en esta lista. Hoy No. 6 sólo existe traducido de manera amateur, debo recordarles, pero de todos modos la recomiendo.  

7. Satoshi Kitamura. Por supuesto que no me había olvidado de la literatura infantil, puesto que en japón hay autores y artistas con obras muy interesantes. Los libros de Satoshi Kitamura suelen ser muy divertidos para los más pequeños. Mis recomendaciones son: ¿Qué le pasa a mi cabello?, Gato tiene sueño y Pato está sucio.

Satoshi Kitamura
Satoshi Kitamura

8. Taro Gomi. Según el internet, el autor infantil japonés más famoso. Si tienen bebés o niños muy pequeños a los que apenas les estén dejando explorar los libros, les recomiendo ¡Adivina quién soy! y ¡Mira lo que tengo!

9. Megumi Iwasa. También una autora infantil, pero para niños que ya leen un poco más. Es japonesa también (tengo predilección, sí). Tiene un libro llamado Jirafa africana que es muy bonito, sobre una jirafa que busca disfrazarse de pingüino, pero que nunca ha visto uno. 

10. Kyoichi Katayama. Es un autor japonés. Miren, yo no suelo leer muchos libros de amor, pero cuando lo hago, casi siempre son de autores asiáticos (o en su defecto, juveniles mexicanos o argentinos). Este escritor tiene un libro llamado Un grito de amor desde el centro del mundo que me gusta bastante. 

11. Banana Yoshimoto. Quizá una de las escritoras japonesas más conocidas internacionalmente. Yo he leído varios de sus libros y sin duda las invito a leerla (es otra escritora que juega con los sueños y eso es algo que me encanta). Les recomiendo Kitchen y NP.

Eiko Kadono
Eiko Kadono

12. Eiko Kadono. De nuevo, volvemos a las escritoras de libros infantiles. Ella es muy conocida por su libro Kiki's Delivery Service (en español Nicky, aprendiz de bruja), una historia de fantasía sobre una bruja, su gato y una escoba.

13. Mò Xiāng Tóng Xiù. Siendo el danmei una de mis nuevas aficiones, no puedo dejar de recomendarles a la autora del género que he leído. He leído Mó Dào Zǔ Shī (The Grandmaster of Demonic Cultivation) y Tiān Guān Cì Fú (Heaven Official's Blessing). 

14. Cho Nam-Joo. Es una autora surcoreana que ha revolucionado el mundo con su novela Kim Yi-young, nacida en 1982. Es la primera autora de Corea del Sur que leo y me gustó bastante, así que, por supuesto, al recomiendo ampliamente. 

15. Sayaka Murata. Una escritora japonesa que también ha estado muy presente en listas de lectura. Leí su novela La dependienta y hacía tanto que un libro enmarcado en el realismo no me hacía reír tanto y a carcajadas. Muy recomendado, por supuesto.

16. Cang Wu Bin Bai. Una escritora china de danmei (así que no sé más de ella) que se caracteriza por el romance tierno y bonito. Escribió una novela de corte histórico llamada Golden Stage que les recomiendo mucho.

Xia Jia
Xia Jia

17. Xia Jia. Escritora de origen chino que escribe cuentos de ciencia ficción que parecen cuentos de hadas. Sus cuentos me parecieron preciosos y les recomiendo especialmente El paseo nocturno del dragón equino. Fueron publicados en la colección Planetas invisibles.

18. Hao Jingfang. Otra escritora china de ciencia ficción que conocí en la misma recopilación. Les recomiendo especialmente su cuento Planetas invisibles, que da título a toda la colección (me recuerda a cuentos de hadas, lo cual es un toque muy bonito). La pueden leer también en Planetas invisibles.

19. Cheng Jingbo. Para completar a la trilogía de autoras que descubrí en la antología Planetas Invisibles, leí su cuento La tumba de las luciérnagas, un cuento de hadas de ciencia ficción. Es una historia preciosa que les recomiendo checar.