Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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jueves, 20 de enero de 2022

The Order of the Pure Moon Reflected in Water, Zen Cho (o identidades trans dentro de la fantasía)

Portada de The Order of the Pure Moon Reflected in Water
Sinopsis: Zen Cho returns with a found family wuxia fantasy that combines the vibrancy of old school martial arts movies with characters drawn from the margins of history. A bandit walks into a coffeehouse, and it all goes downhill from there. Guet Imm, a young votary of the Order of the Pure Moon, joins up with an eclectic group of thieves (whether they like it or not) in order to protect a sacred object, and finds herself in a far more complicated situation than she could have ever imagined. 

Este fue uno de los libros que escogí para el GuadalupeReinas2021, sobre autora disidente. Ya conocía a la escritora y ya sabía que le gustaba abordar la existencia de las disidencias desde la fantasía, ciencia ficción y considerar otras propuestas en la narrativa de la fantasía y ciencia ficción. Leí The Terracota Bride (ya publicado en español como La novia de terracota) para un maratón de lectura en 2020 y me pareció una propuesta bastante brillante e interesante. Por allí tenía sus asuntos y todo, pero en general me dejó con ganas de leer más cosas de Zen Cho. Ella es una autora de Malasia, joven, que usualmente aborda a personajes LGBT+ en distintos contextos. No me sorprendió que esta novela no fuera la excepción.

Voy a dividir un poco la reseña en temas para no hacerme bolas porque tengo mucho que discutir sobre ella, a pesar de ser un libro pequeñito. Quédense si les interesa, no hay spoilers, no más preguntas, pensamientos por ahí y en general cuestionamientos.

El rescate de la estética wuxia escribiendo en inglés 

Antes sólo había leído wuxia que se había publicado originalmente en chino, por autores cuya audiencia principal era china y que no te explicaban nada sobre lo que era el tema porque asumían que entendías las convenciones del género, los temas y el tipo de fantasía que escribían (repetimos: su audiencia primaria era china; los que leíamos traducciones llegamos ahí de pura casualidad). Ya conté un poco sobre el género en la reseña de Mo Dao Zu Shi, pero igual lo voy a retomar aquí antes de contarles un poco más sobre la historia. 

La palabra wǔxiá está compuesta los caracteres chinos wǔ 武 (marcial, militar) y xiá 俠 (caballero, vigilante, héroe). Es un general que en general se refiere a a héroes que entrenen en algún tipo de artes marciales o energía (que podríamos considerar en la línea de las historias de caballería, pero en otro punto del mundo). A veces se habla de cultivación (otra forma de ver el mundo, tal cual la magia, influida por el taoísmo), aunque Zen Cho no rescata eso del todo (sino que habla de magia, directamente, aunque una magia extraña, que definitivamente tiene influencias más alejadas de las europeas; pudo usar otros conceptos para introducirlos en el libro, pero quizá tomó ciertas decisiones considerando a quién quería que la leyera). Si a los bandidos, héroes improbables, que van de un lado a otro huyendo de problemas que ellos mismos causan o de la guerra que asola al pueblo en el que viven (de lo cual me hubiera gustado más contexto, pero ahorita explico por qué). 

La ilustración de portada es de Sija Hong

Después de haberme enfrentado a obras chinas donde el wuxia era lo normal, lo esperado y nadie te explicaba nada demasiado fue curioso ver la aproximación de Zen Cho a su estética, a sus convenciones y a todo. Por un lado, no me parecía como lo que ya había leído de wuxia y por otro no tenía forma de saber qué tanto de eso se debía a que Zen Cho estaba escribiendo de su visión como escritora de Malasia y qué tanto se debía a que estaba escribiendo del género en inglés (un idioma que quizá no tiene todos los términos exactos) para una audiencia que no conoce las convenciones del wuxia, ni su estética. Respecto a eso, creo que hizo un buen trabajo. Nos presenta a un grupo de bandidos que andan huyendo de todos a la vez, porque viven en un mundo turbulento (lo que nos ayuda a presentar a este grupo que anda de un lado a otro, como forajidos y a veces héroes inesperados) y a una antigua monja que sabe poco del mundo porque pasó años en un templo, enclaustrada, lo que permite que le expliquen el mundo: todo esto pasó desde que te fuiste, por eso ahora huímos. Mi única queja va respecto a que a pesar de haberlo puesto todo en un mundo turbulento y hablar abiertamente de las consecuencias de la guerra (lo que significa para los credos, para los templos, para las monjas, los monjes, para sus dioses), nunca la cuestiona más allá de eso. La ve como algo inmutable, a lo que los protagonistas deben sobrevivir. Entiendo quizá de donde viene la visión (you know: tercer mundo colonizado), pero también me frustra esa visión que no la cuestiona más allá de presentar lo que los personajes hacen para sobrevivir.

O quizá soy yo, que comparto la visión tercer mundo que sufre aún las consecuencias del colonialismo y quiero cuestionar la guerra y el despojo que causa. Desde las pequeñas visiones, como la que propone Zen Cho con el grupo de bandidos y sus estrategias de supervivencia, y también desde otras aristas: por qué las poblaciones acaban por rendirse ante ellas, por qué las comunidades acaban arrastradas a las guerras de los poderosos. Entiendo que quizá el libro no tenía espacio para tanto, pero siento que allí hay cuestionamientos que pudieron ser aprovechados. Me gusta mucho, sobre todo, cuando se habla de los credos y qué es capaz de hacer la gente para preservar sus reliquias y evitar el saqueo y el despojo. ¿Los instrumentos sagrados de los templos tienen un precio o pueden venderse, sólo para evitar su destrucción y su despojo? ¿Qué significa entregar lo que crees sagrado? ¿Qué significa protegerlo? Todas las preguntas andan allí en el libro y aplican no sólo a la historia del sur de asia, sino a muchas comunidades y poblaciones (por eso me interesaba tanto que se abordara un poco también en ese sentido, allí estaba todo, pero bueno, quizá no cupo y no voy a andar quejándome de un libro por lo que no tiene, sino poniendoel dedo en lo que sí).

Ilustracion de Victor Tan
Arte de Victor Tan

Por otro lado, me encanta que se use el wuxia para cuestionar justamente algunos de estos despojos, las conveciones narrativas de esa parte del mundo. Me parece simbólico y muy interesante (también me hace cuestionarme: ¿por qué hay lectores que se cierran ante estas propuestas cuando no se las explican masticado?, ¿por qué no nos esforzamos en comprender otros géneros y narrativas si no son lo que esperamos, a lo que la hegemonía editorial, gringa sobre todo, nos tiene acostumbrados? Tantas veces he visto que les cuesta abrirse a narrativas latinoamericanas (a mismas personas que nacieron en latinoamerica), que me pregunto qué ocurre con las narrativas asiáticas, árabes, africanas, a quienes he visto más de una vez ser criticadas por no parecerse a lo que los gringos nos hicieron creer que es un estándar. Por eso me gusta lo que está intentando hacer Zen Cho (aunque sospecho que igual pasó por un proceso de edición en donde se intentó hacer "sencillo de entender" todo este asunto). 

En fin, ahora vamos al otro tema del libro y al que yo creo que es centran en este análisis.

Las identidades trans dentro de la fantasía

Esto pone a llorar a los señoros que lloran porque de repente hay negros en mundos fantásticos o hay mujeres haciendo cosas (y no nomás siendo las damiselas en peligro). O porque resulta que hay gays o lesbianas, que dicen que nos queremos meter en todos lados. Me resulta alucinante todo eso porque hay muchos señoros como ellos escribiendo de hombres musculosos en fantasía, con las convenciones que a ellos les gustan. Realmente quienes escribimos de otras identidades y otras disidencias en la fantasía seguimos siendo muy pocos (y quienes nos tachan de querer adueñarnos del mundo tienen miedo de descubrir que, por una vez, no son la mayoría). Aún estamos experimentando con las posibilidades y con el lenguaje, con los mundos que queremos construir, con qué queremos en ellos y qué deseamos cambiar. 

Ilustración por JACK Ca
Arte de JACK Ca

Uno de los personajes principales de The Order of the Pure Moon Reflected in Water es un hombre trans. Así lo explicamos nosotros, al menos, en esta veta de la realidad. Se explica que en ese mundo siguen estando fuera de la norma, pero es más común, más aceptado. Que la Diosa sólo acepta mujeres en sus templos, pero deja que cada quien decida sí se considera suficientemente mujer como para entrar a ellos. Que otras órdenes, para hombres, también tienen las mismas políticas. Seguimos, pues, ante un mundo en su mayoría binario, pero en el cual se atisban otras posibilidades y se reconoce el experimentar con la identidad, el reconocer que es un viaje en algunos casos y que cada quien sigue un proceso distinto. El protagonista fue parte de una orden de monjas. Y después ya no. Y no importa. Puede pasar y ese mundo lo acepta. Da esa posibilidad. Tet Sang no quiere que sus compañeros sepan que fue una monja y teme no ser lo suficiente como para gustarle a alguno de ellos. Le conflictuan aun cosas sobre su identidad y sobre como lo ven los demás (aun desea salvar las reliquias de la diosa, pero ya no es justo que lo llamen hermana, porque no es una mujer), pero el mundo en el que vive es mucho más amable con sus dudas y tribulaciones que este en el que estamos parados. 

Ahora viene una de las cosas que más me interesan de este libro: ¿qué ocurre cuando al explicar las identidades trans estamos en un mundo cuyas explicaciones son diferentes y el lenguaje es diferente y el estigma no existe igual y no hay una diferenciación tan marcada? ¿Existirían las mismas palabras, las mismas expresiones? ¿Cómo nos adaptamos a esos lugares imaginarios donde el odio no se refleja de la misma manera que en nuestro mundo, hilando lugares donde justamente eso sea posible? ¿Qué cambios ocurren al nivel del lenguaje? No creo que fuera el propósito de Zen Cho marcarse una tesis al respecto o quizá experimentarlo tan a fondo (esta es una novela corta y por eso la trama va volando y a veces hasta da tumbos consigo misma) pero resultó mi ejemplo perfecto para hablar del tema: es lógico que en nuestros mundos imaginarios nos atrevamos incluso a cambiar el lenguaje con el que nos referimos al mundo, a la identidad, al explicarnos nosotros mismos.

Fanart de Tet Sang
Tet Sang, por exMakina.

No creo que haya una respuesta correcta aquí sobre cómo debamos hacer las cosas respecto al lenguaje. No me gusta la idea de que exista un instructivo de "cómo escribir personajes trans en fantasía" porque, bueno, las personas trans no son un monolito. Creo que más bien debemos dar cabida a estas narrativas, que empiezan a verse de las manos de autoras como Zen Cho, aunque siga sin ser suficiente: si les pido que me cuenten cuántxs escritorxs trans en fantasía conocen, quizá tengamos un problema. Cada vez son más, pero no reciben las mismas oportunidades que otros. Quizá muchos aborden el tema de maneras distintas, quizá otros no deseen abordarlo (lo que mencionaba en Leer la diversidad: se confina a ciertxs autorxs a temas únicos que tienen que ver con quiénes son y nada más), quizá comprendamos algunas visiones y otras nos cuesten más. Lo que más me interesa de todo este tema es pensar que también el lenguaje (con el cual jugamos en la literatura) nos puede dar otras pautas y otras posibilidades para hablar de las identidades trans. Otros mundos. Pensar en aquello que deseamos construir en nuestras realidades.

Conclusiones

Leer este libro me hizo reflexionar mucho. Me hizo reír porque la monja, Guet Imm, es un personaje graciosísimo. Me hizo pensar en la guerra, en lo que nos dejan el colonialismo. Me hizo pensar en cómo escribimos de las identidades de trans y todas las posibilidades que tenemos para hacerlo, especialmente en la ficción imaginativa como lo es la fantasía. No es de mis libros favoritos porque creo que le hizo falta espacio para poder desarrollarse (su trama de hecho ya está bastante limitada en cuanto a temas, va muy al punto, dado que es una novela corta y lamento que no haya tenido unas pocas de páginas más) y que quizá pudo haber abordado más las reflexiones que ya tiene (no le voy a pedir las que no tiene) con un poco más de espacio.

Aún así, es un buen libro, me gusta como está escrito y algunas cosas que plantea y por eso les recomiendo conocerlo. Los personajes principales, Guet Imm y Tet Sang brillan bastante y podemos apreciar que a pesar de ambos haber sido devotos de la Diosa tienen visiones diferentes sobre la vida y el existir en el mundo. Eso me gusta mucho: a pesar de lo corto, los personajes están bastante bien perfilados. Sentí que con más páginas hubieran sido todavía más humanos. Sigo muy interesada en lo que Zen Cho tenga para decirme de su mundo y sus visiones, así que seguiremos informando. (Y lean La novia de terracota).   

Fotografía de Zen Cho
Zen Cho

Me gustaría que libros como este fueran traducidos, porque si el contenido sobre identidades trans es poco en inglés, en español hay que buscarlo abajo de las piedras (apoyen a quien lo escriba en español). Quiero que escritores trans tengan también la oportunidad de punlicar fantasía (si eso desean) y escribir sobre sus visiones de la realidad y de lo que quieran. Quiero que haya más libros que exploren el wuxia (incluso en español). Quiero seguir leyendo a Zen Cho. Me pregunto que podrá hacer de tener suficientes páginas para construir sus mundos (y desearía que también lo hubiera tenido en este libro).

lunes, 30 de agosto de 2021

Tiān Guān Cì Fú, Mò Xiāng Tóng Xiù | Reseña

Ilustración de TGCF por STARember
Ilustración de STARember (lofter; weibo)

Sinopsis: Hace ochocientos años, Xie Lian era el Príncipe Heredero del reino de Xianle; uno que fue amado por sus ciudadanos y recibió el amor del mundo. Como era de esperar, ascendió a los cielos a una edad muy temprana. Ahora, ochocientos años después, Xie Lian asciende a los cielos por tercera vez como el hazmerreír de los tres reinos. En su primera tarea como dios, se encuentra con un misterioso fantasma demoníaco que gobierna el purgatorio y aterroriza a los cielos... 

Those who have known each other for decades can become strangers in a day. We met by chance, and we may part by chance. If we like each other then we shall continue to meet; if we don’t then we shall part. There’s no banquet in the world that doesn’t come to an end, so I’ll say what I want to say

Seguramente si siguen mi blog o cualquiera de mis redes sociales han oído hablar de MXTX (Mò Xiāng Tóng Xiù, pseudónimo de una escritora super reconocida de danmei) y quizá sepan qué es o a qué se le llama danmei. Este año me junté con algunas amigas para leer varias novelas del género (Mo Dao Zu Shi y Golden Stage han sido las lecturas por lo pronto) y explorar un poco de qué iba el asunto. La tercera elegida fue, por supuesto, Tian Guan Ci Fu (Tiān Guān Cì Fú en pinyín, 天官賜福) que se traduce al inglés como Heaven Official's Blessing o al español como La bendición del oficial celestial (o del oficial del cielo, como les suene más bonito).

Para no hacerles el cuento largo les vuelvo a recordar a qué nos referimos con danmei y ahora sí, les cuento del libro en sí. Danmei es una palabra china (耽美; dān měi) que se traduce al inglés como indulging beauty y se usa para hablar de las historias BL en china (para el GL existe otra denominación) que generamente se publican como webnovelas por entregas (aunque no son lo único, ya en Planetas invisibles Ken Liu, compilador, remarcaba el auge de la publicación digital en China y cómo está cambiando al mercado). Dentro del danmei se agrupan muchos muchos géneros. Se puede leer romance histórico (como Golden Stage, y en su reseña hablé un poco de las claves del romance fuera de la litratura mainstream y occidental), slice of life, suspenso, terror, ciencia ficción, híbridaciones entre todo eso y, por supuesto, fantasía. En china existen varios subgéneros de la literatura de fantasía que no se suelen voltear a ver desde el mundo occidental y justo hoy vamos a hablar un poco de esto. 

Como nota, si quieren leerla, las únicas traducciones disponibles están hechas por fans (aunque próximamente saldrá un traducción en inglés, porque fue licenciado por Seven Seas). En inglés, me escriben a mis redes o a mi correo (barra lateral); en español, aquí pueden encontrarla (aunque en pdfs con calidad variable): Tian Gian Ci Fu en español. No la leí en español (con excepción de los extras), sólo puedo advertir que se trata de una traducción amateur.

Xianxia (u otras claves de la fantasía)

Ilustración de STARember, Hualian

Ilustración de STARember (lofter; weibo)

Xie lian smiled wistfully. "San Lang, things aren't always that absolute. Sometimes, it's not up to you to decide if the path is easy to walk."
Hua Cheng said softly, "I might not be able to decide whether the path is easy or not; but whether I tread the path is entirely up to me.” 

Cuando hablé de El gran maestro de la cultivación demoniaca (Mo Dao Zu Shi, para los amigos) les conté un poco de qué era el wuxia (武俠; wǔxiá), un tipo de literatura heroíca y fantástica que predomina mucho en china y que quizá si no conocen por la literatura (no he encontrado demasiadas obras super accesibles en el mundo), sí por el cine, que es muy característico y del que la novela tiene varias influencias. Ahora toca el turno de hablar de otro género muy cercano: el xianxia (仙侠; xiānxiá). La palabra xianxia está compuesta por dos caracteres chinos: xiān 仙 (ser celestial o inmortal) y xiá 俠 (caballero, vigilante, héroe, que recordarán también de wuxia). Literalmente podríamos decir que significa héroes inmortales. En estas historias los héroes son cultivadores y usualmente tratan de alcanzar la inmortalidad por medio de la cultivación (explicado en modos muy bárbaros podríamos decir que es como algún tipo de magia, pero claro, estamos hablando de conceptos orientales con influencias orientales que poco tienen que ver con el concepto de la magia que se ha gestado en el mundo occidental... aunque para otro día nos dedicamos a responder qué es la magia y descubriremos que hay muchos autores con concepciones muy particulares de ella). Son obras con muchas influencias budistas y taoístas; en las historias apareces dioses (o budas), inmortales, demonios (aunque seguro la palabra no es esa, pero no creo que exista una traducción exacta para algunos términos) y muchos elementos de la mitología china. Se dice que esta es la "alta fantasía", pero bueno, después hablamos de cosas como alta y baja fantasía y cómo operan las diferencias en este tipo de obras.

Tian Guan Ci Fu es xianxia de cabo a rabo. Sus protagonistas son cultivadores inmortales que han ascendido a los cielos y se han convertido en dioses o, por el contrario, fantasmas que se han quedado atrás porque aún tienen algo que los ata al mundo. La cultivación y los poderes espirituales están presentes, así como una gran parte del folclore chino como lo dice la misma escritora en el postcript de la novela (aunque no usa a personajes mortales preexistentes, sino que tomó algunas cosas para traer a la vida a Xie Lian y a Hua Cheng). También MXTX dice que le parece que TGCF tiene cierto aire a diario de aventuras (no lo niego, es un libro donde varias aventuras que podrían parecer episódicas en algún principio van uniéndose hasta encontrarse como parte de un todo más grande); sus raíces con el folclore no pueden negarse tampoco. Pero yo tengo algo que agregar.

A mí me gustó desde el principio porque tiene un aire a cuentos de hadas. Es difícil de explicar a qué me refiero cuando hablo de esa atmósfera que es más que nada una sensación. Tiene que ver con el estilo (en donde debo reconocer que tanto MXTX como Suika, la traductora que lo hizo en inglés, se la rifaron mucho para entregar una historia de este calibre). Fuera de algunas elecciones de palabras que yo no habría hecho (sobre todo cuando hablamos de maldiciones) porque rompen un poco con la atmósfera (y no siempre, puedo contar esas veces con mis deditos, lo que para 2,700 páginas es increíble), el estilo de la novela tiene hasta cierto ritmo musical. Leer esta novela me recordó a estar leyendo Las mil y una noches porque había cierto deje de poesía en ella (insisto, una traducción profesional en español sería algo muy interesante de ver, aunque la que existe ya tiene muy buena calidad) y en los cuentos de Las mil y una noches la poesía es de las cosas más importantes.

También me recordó a Grimm, a Perrault (compiladores de cuentos clásicos por excelencia), al tono con el que se narran los mitos y leyendas, a la cadencia que tienen las historias contadas en voz alta, de generación en generación. Es algo extraño de encontrarse en un libro. Y Tian Guan Ci Fu lo tiene, aunque no sea mirado desde el mainstream (fantasía, BL, publicado en la web) y ni siquiera desde algunos rincones de la fantasía (es BL, mantenido enteramente por el fandom desde este lado del charco, e incluso en estos círculos tiende a despreciarse lo que se considera escrito como "fantasías para mujeres heterosexuales"..., ya saben, porque a estas cosas en el imaginario de la gente no las leen mujeres LGBT, ni hombres de ninguna clase... Mentira cochina, pero así estamos). Una de las grandes virtudes de este libro es la construcción de su propio mito. 

Dice Ursula K LeGuin que no es difícil tomar elementos de otros mitos o del folclore (en El idioma de la noche, su libro de ensayos). Después de todo, estamos parados en los hombros de gigantes que llevan escribiendo fantasía años y años antes que nosotros; muchos de quienes escribimos fantasía somos también apasionados de la mitología y de las historias que llevan ya no sólo cientos de años, sino milenios entre nosotros. Lo difícil es buscar dentro de nosotros y crear el mito, construirlo tan sólo con el poder del lenguaje, poner los cimientos en una historia. Desde el principio, con Tian Guan Ci Fu, tuve la impresión de que MXTX lo iba a lograr, por como abre el libro con la historia de Xie Lian; al final, no me quedó ninguna duda. Sí, me está contando el romance entre Hua Cheng y Xie Lian, sus protagonistas, pero también los dibuja como un mito que trasciende después de ellos. El dios recolector de basura y el Rey Fantasma.  

Mo Xiang Tong Xiu se tomó 2700 páginas (al menos con la traducción al inglés) para esbozar su mito. Lo hizo con cuidado, hilando historias alrededor de más o menos ochocientos años de historia. La histori oral es de gran ayuda: las historias pasan de boca en boca durante siglos. La gente recuerda y también olvida. La leyenda de Lluvia Carmesí que Busca la Flor (Xuè Yǔ Tàn Huā, 血雨探花; en inglés Crimson Rain Sought Flower) vive entre los protagonistas de este libro, que temen al Rey Fantasma que responde a ese título, Hua Cheng, uno de los protagonistas. El príncipe heredero de Xianle, Xie Lian, por otra parte, es olvidado por muchos después de haber caído en desgracia y sólo unas cuantas historias permanecen. Y las historias acompañan las páginas, de boca en boca, con la peculiaridad de que sus protagonistas siguen vivos y algunas veces las escuchan también.

Personajes de TGCF, arte de STARember
Personajes de TGCF, arte de STARember (lofter; weibo)

La fantasía de este libro no la hacen tanto los dioses, los fantasmas y los poderes espirituales de este libro; tampoco la cultivación. Esos son elementos del género a los que quizá no estamos acostumbrados, porque en el mundo occidental solemos encontrarnos con dragones más europeos, castillos medievales que uno se encuentra en Europa y otras criaturas de ese folclore (realmente la fantasía a veces no voltea a ver a otros mundos mitológicos y aunque las raíces europeas son hermosas, no son todas las que existen). Sin embargo, de nada sirve tener una decoración hermosa si quien escribe no imagina. Dice Ursula K. LeGuin (hablando un poco de la fantasía estadounidense, pero el punto me sirve para algo):

Se da por supuesto que, si en un libro salen dragones o hipogrifos, si está ambientado en una época medieval con resonancias celtas o de Oriente Próximo, o si en él se obra magia, se trata de fantasía y no es así.
Un escritor puede desplegar hectáreas de artemisa y paredes rocosas sin conseguir un western de verdad, si no conoce el oeste. [...] Del mismo modo, se puede usar el boato de la fantasía sin llegar a imaginar nada en ningún momento.

Me encuentro con cosas así toda la vida. Historias con un poco de decorado (celta, nórdico o de cualquier cultura y folclore) que se llaman a sí mismas fantasía y aunque dicen tener hechizos, no hay ni una pizca de magia. Así que, volvamos a Tian Guan Ci Fu: estoy enamorada de la historia porque no se observa ninguna clase de falsificación en ella. Usa elementos conocidos en el género xianxia (a los que obviamente todavía me estoy acostumbrando, pero quiero explorar más) e imagina cosas hermosas sobre ellos. Es cierto que el arte de Tian Guan Ci Fu es hermoso (tanto en la adaptación que tiene a donghua como la que tiene a manhua), pero es gracias a que la prosa de MXTX permite pintar esos paisajes y esas imágenes. La fantasía está en el lenguaje, las palabras, el uso de los recursos a su alcance. Fue impresionante leer todo esto y además hacerlo con una traducción tan cuidada al inglés (aunque amateur). 

By Heaven Official's Blessing, No Paths Are Bound!

Hualian (y el romance)

Ilustración de STARember, Hualian
Ilustración de STARember (lofter; weibo)

The one standing in infinite glory is you; the one fallen from grace is also you. What matters is ‘you’ and not the state of you. 

Xie Lian, anteriormente el príncipe heredero del reino de Xianle, es, en palabras de la propia autora, un perdedor. Con frecuencia se siente fuera de lugar (y se nota que lo está), ha sido el hazmerreír de toda la corte celestial en diversas ocasiones, constantemente no sabe si reír o llorar, tiene la peor suerte del mundo, cocina tragedias (es muy entretenido ver a los demás personajes huír de sus ollas cocinadas con tanto amor), ha pasado por mucho y en las primeras páginas uno no entiende muy bien qué es lo que ocurre con él o qué ha estado haciedo por ochocientos años (además de recolectar basura) hasta que sigue leyendo y va deshaciendo las capas de Xie Lian poco a poco. Hua Cheng, por el contrario, es un misterio. Uno aprende de él por lo que otros dicen: su leyenda lo precede. El Rey Fantasma que nadie en la corte celestial quiere toparse de frente, puesto que ya la sumió en caos una vez. Quién es y qué quiere son preguntas que no se responden hasta que pasan páginas y páginas de historia. Su leyenda se construye con cuidado para desvelar a la persona que se encuentra en ella. Esos son los dos protagonistas de la historia. 

A su alrededor orbitan dioses y fantasmas por igual, muchos de los cuales esconden cadáveres en sus armarios. Algo que apreció de MXTX desde que leí su libro anterior es la capacidad que tiene para hablar del bien, el mal, la justicia y la bondad de maneras tan complejas como lo hace con sus personajes. Sabe hablar de matices y de las cosas terribles que se hacen buscando el bien, o de los personajes a los que les gana el egoísmo o de aquellos que pierden la fe para volverla a encontrar. Hay varias escenas muy reveladores en el pasado de Xie Lian sobre perder la fe en distintas cosas y encontrarla de nuevo poco a poco (en un libro de dioses cuyos poderes dependen de cuántos seguidores tengan, por supuesto que íbamos a hablar de fe). Por supuesto, estamos hablando de una cosmovisión muy distanta a la católica o cristiana (que priman en América Latina) y otro modo distinto de ver el culto y la fe, lo cual es también muy refrescante. Los sentimientos, tan humanos, podemos reconocerlos incluso cuando hablamos de culturas tan diferentes. 

Heaven Official's Blessing; donghua
梓泽未墟, imagen del donghua, bilibili

Para mí Xie Lian y Hua Cheng son el alma del libro. La historia es de Xie Lian, le pertenece entera; Hua Cheng no sería sin él (y en cierto modo, también lo complementa). Me gusta mucho el romance pero en la fantasía, específicamente, me agota cuando le ponen adornitos de magia a una historia que de fantasía no tiene nada para contarme intrigas de palacio (y créanme, las intrigas de palacio me fascinan, aunque en su género). Aquí la fantasía se complementa muy bien con el romance y al revés. Incluso MXTX dice que, de las tres parejas principales que ha escrito en danmei, esta es la que tiene sus raíces más puestas en el folclore (y se nota, por eso los adoro). Adoro que sean personajes complejos, que Xie Lian sea bondadoso a pesar de todo, que Hua Cheng también pueda avergonzarse, aún siendo Rey Fantasma. Su romance es parte central de la trama y es precioso verlo desarrollarse poco a poco, tiene magia propia (y aquí podría ponerme a chillar sobre ambos, pero no tenemos tiempo y ustedes me mirarían raro, para eso ya está mi hilo de tuiter)

No son los únicos, por supuesto. Hay un ensamble entrañable: Shi Qingxuan, Señor del Viento; Pei Ming, Dios Marcial acostumbrado a resolverlo todo a golpe de espada y a acostarse con todas las mujeres que se le ponen enfrente (si buscan fuckboi en un diccionario, sale él); Qi Rong, fantasma imitador, ridículo y frustrado (y personaje divertidísimo, demuestra que la comedia puede albergar también muchos temas que estamos acostumbrados a ver con tratamiento más serio), Jun Wu, el dios más poderoso y emperador de todos ellos. Podría ponerme a contarles aquí de todos y cada uno, pero creo que lo mejor es que los vayan descubriendo ustedes mismos. MXTX sabe presentar a sus personajes y a través de ellos hablar del amor, de la fe, el destino, las equivocaciones, el odio, la redención y muchas otros temas más que nos conciernen a los humanos

Además, un punto interesante que retoma es que los dioses pueden cambiar de forma y diosas civiles como Ling Wen también tienen formas masculinas en el imaginario de sus devotos o Shi Qingxuan, que es a menudo representadx como una mujer en sus templos y es esa la forma en la que es más poderosa. Creo que por ahí se pueden hacer lecturas muy interesantes de lo no binario y ciertas percepciones sobre el género atendiendo a otras versiones del mundo. (Que luego la gente dice que la fantasía no explora estos temas y aquí la tienen, antes que muchos).

Conclusiones (o por qué recomiendo leer TGCF)

Ilustración de STARember
Ilustración de STARember (lofter; weibo)

It’s alright, it’s alright. These are all small matters, really. Your Highness Yin Yu, just live in this world for another few hundred years and you’ll know that none of that really matters. Either driven to madness or really wishing someone would die, whichever. Who in the world had never had such thoughts? I’ve even thought of massacring all in the world who had wronged me, it’s true, and no lie, I’d almost done it. But look at me, haven’t I shamelessly lived until now? You haven’t actually done anything in the end, and that’s the most important thing

No les voy a decir que tienen que leer este libro. A menudo la idea de tener que hacer algo es más perjudicial que buena. Ni siquiera diré que es una lectura obligada si les gusta el danmei (aunque se estarán encontrando este libro y cualquier otro de MXTX en cada esquina). Les diré que si les gusta la fantasía, el folclore y las historias que suenan como cuentos de hadas, este es un libro que les recomiendo revisar. Si les gusta el BL y todo lo anterior, con más razón. Solo debo hacer una advertencia que hace la propia MXTX en su postcript: muchos llegan a Tian Guan Ci Fu desde Mo Dao Zu Shi esperando otra historia similar y debo decir que las dos son únicas y diferentes. Se adivinan algunos temas que se repiten, por supuesto (los escritores tendemos a repetir ciertas fijaciones), pero las historias son muy diferentes y los protagonistas también. Cada una tiene su encanto.

Esta no es una guía de cómo leer la novela, debo advertir. A mí me sirvió haber visto la primera temporada el donghua, que apenas cubre unas partes de la primera parte, para identificar caras y personajes, pero no es obligado. También hay una adaptación a manhua cuyas ilustraciones están a cargo de STARember (estilo precioso) que yo apenas estoy leyendo porque quería esperar a haber terminado todo. Mi único consejo es que se hagan un diagrama de personajes si lo necesitan o le pidan uno a alguien de confianza y no googleen nada sobre los personajes (especialmente si les molestan los spoilers). Creo que es un libro que se beneficia de ir descubriendo las historias al mismo tiempo que los personajes durante la primer lectura y que se disfruta mucho releyendo una vez que ya se sabe todo. Estoy segura de que cuando vuelva a abrirlo, seguiré encontrando detalles nuevos sobre los que hablar y, para mí, eso hace una excelente lectura.

Dianxia, Xie Lian, por STARember
Xie Lian, arte de STARember (lofter; weibo)

Sí, es un libro muy largo (2700 páginas que en la licencia oficial en inglés se volverán ocho tomos); puede pensarse también como cinco libros más cortos, pues está dividido en cinco partes muy distintivas. Eso puede ser intimidante, pero vale la pena. La maduración de Mo Xiang Tong Xiu como escritora es apabullante y si esta es tan solo su tercera historia publicada, deseo fervientemente qué es lo que sigue.

Si lo leen, no olviden contarme, a mí TGCF me despertó muchas cosas y me encantaría saber si a alguien más también.

jueves, 6 de mayo de 2021

Golden Stage, Cāng Wú Bīn Bái | Reseña

Arte oficial de Golden Stage
Arte oficial de Golden Stage; artista: 空心烧烤城 (perfil bcy)

Sinopsis: El notorio lacayo de la corte imperial y el meritorio general militar eran conocidos por su mutuo odio, un par de archienemigos grabados en piedra. Quien podría haber previsto el cambio inesperado en los vientos del cielo: el general herido en el campo de batalla, con ambas piernas discapacitadas, e incluso forzado por el emperador a casarse con su némesis. Con un edicto matrimonial, dos personas con hostilidades mutuas se ven obligadas a casarse y vivir bajo el mismo techo. Sin embargo, después de estos largos días juntos, ellos llegan a la comprensión de que este compañero no está verdaderamente desprovisto de ninguna gracia salvadora / inalcanzable y alta fuera de alcance.

Hemos vuelto para hablar de damnei. Esta vez, de una novela de romance histórico con un poco de intriga palaciega. Primero voy a poner un poco de contexto por si no saben de que estoy hablando y luego a tratar varios temas. El genero danmei (en chino: 耽美; dān měi; la traducción literal en inglés es indulging beauty) es un genero literario (aunque se usa también con otro tipo de medio) en china que narra historias BL (sí, usualmente BL, para el GL, el amor entre mujeres, se usa la palabra baihe y ya les hablaré de él tan pronto como lea algunas novelas pendientes del género). Hoy en día también podría ser considerado un movimiento cultural para escribir historias queer o LGBT en China, donde hay mucha censura (Wikipedia en inglés dice que es una "alternativa" a las "historias queer reales", lo cual me parece una visión demasiado occidental de "cómo debe ser la literatura queer" y si nunca nos quitamos los estereotipos gringos de la cabeza pues no llegaremos a ningún lado: el danmei es BL y es explítico en el sentido de romance).

Golden Stage es la segunda novela del género que leo y quiero hablar de muchas cosas sobre ella. Primero, un poco de contexto. Del chino 黄金台 (Huáng Jīn Tái en pinyín), Golden Stage es una novela de la autora Cāng Wú Bīn Bái (苍梧 宾 白), publicada online en 2018. En este lado del charco la autopublicación o publicación online todavía es muy mal vista, pero en china es todo un fenómeno y representa grandes ingresos para la industria editorial en general, tanto que incluso Liu Cixin la menciona en uno de los ensayos publicados al final de Planetas Invisibles. 

Arte oficial de Golden Stage
Arte oficial de Golden Stage; artista: 空心烧烤城 (perfil bcy)

Esta es una novela ambientada en un setting histórico (no pude encontrar exactamente en qué época estaba inspirada, pero definitivamente en algún momento del medievo; como dato curioso es que pueden revisar en wikipedia lo documentadas que estuvieron muchas relaciones entre hombres en la élite de la Antigua China en la maravillosa wikipedia que tiene citas a las investigaciones y libros y etcétera, por si les interesa el tema, porque tendemos a creer que en todos lados pasaba lo mismo que en algunos lados de la Europa Católica y pues... no, considerar lo que ocurría en Europa como universal son visiones muy necias de la historia..., el caso es que existían relaciones entre hombres incluso cuando no se nombraban de la misma forma que ahora), romance puro (uno de los géneros que menos leo) e intrigas palaciegas (la única manera en que me hacen leer romance).

Obviamente es una obra que no está traducida oficialmente, así que, ¿dónde la pueden leer? Al inglés la tradujo Chichi en Chichi's Dives, su blog (aunque los primeros capítulos fueron traducidos originalmente por penhappy, ahí está el link), también, por 0,0 dólares se puede conseguir su epub en su kofi. En español hay dos traducciones, ambas indirectas, ninguna es del mandarín, ambas son del inglés, la primera es la de Ari Lan en wattpad que no está completa pero estilísticamente es la que me pareció mejor y la de ZiXi, también en wattpad, que está completa y bastante bien hecha (aunque hay unos capítulos que por lo que vi se beneficiarían de una editada por cuestiones de la traducción, pero son sólo unos pocos). Todas son traducciones no autorizadas originalmente, pero es la única manera que existe para acceder al danmei, hablamos de eso en la reseña de Mo Dao Zu Shi.

Así pues, quiero hablar de leer romance un poco, por qué BL y por qué no me gusta el romance mainstream para que se entienda muy bien por qué me gustó tanto esta novela.

Contra el romance mainstream

No es ningún secreto que desprecio abiertamente el romance mainstream. Hace muchos años, Nicholas Sparks estaba de moda (y de alguna manera siempre decían que él escribía historias de amor y no romance, porque el romance es de las autoras, misoginia much), Danielle Steel también en el área de romance para señoras (leí alguna de sus novelas), Nora Roberts (sé que acabó detestando el fanfiction, más no), la vanidades tenía novelas cortitas de Corín Tellado (las devoré enteras a pesar de odiarlas con pasión) y yo me preguntaba si había algo más alejado de la concepción del amor romántico que iba de un lado a otro. Mujeres que no podían vivir sin un hombre, mujeres aparentemente liberadas que acababan sometiéndose a los brazos de un hombre (no se hablaba del romance nunca en términos en los que se pudiera entrever alguna otra liberación o cierto sentido de igualdad), historias donde las mujeres eran vistas como puros y simples objetos (escritas por hombres o por mujeres, sin distinción, aunque los escritoros siempre han sido más propensos a regalarnos descripciones asquerosas sobre pechos).

Artista: 執筆未遂/qzysy214 (perfil en lofter)

Enter: manga BL. Yaoi o shounen ai en aquellas épocas, dependiendo de qué tan explícito fuera. No había mujeres a las que hacer objetos y lo escribían mujeres en su mayoría (no únicamente, decir que el manga BL es sólo escrito por mujeres para mujeres es bastante inexacto). No estaba libre de problemas, claro: podías encontrarte historias donde se repetían las mismas dinámicas heterosexuales donde la mujer era sólo un objeto de la nada y sin venir a cuento, historias donde el consentimiento ni siquiera era considerado (como ha ocurrido desde siempre en el romance mainstream, cada que lo quiere hacer algo exclusivo del BL asiático lloro) como Ten Count (uno de mis rants más famosos del tema), pero de repente te encontrabas algo interesante, bonito, bien contado, otra forma de ver el romance. Se replicaba a veces en el GL (menos traducido y mucho de él producido para la mirada masculina). El caso es que sí había otras formas de pensar las historias de romance.

Cuando yo era adolescente, las historias LGBT juveniles estaban teniendo un boom bastante interesante (antes ya existían, obviamente, aunque Patricia Highsmith en el afterword de Carol explicaba los prejuicios). David Levithan tenía libros sobre adolescentes descubriendo su sexualidad y hablando abiértamente sobre ella (la voz narrativa de Two Boys Kissing todavía me resulta muy interesante, porque abordaba la historia de la epidemia del VIH, reconociendo lo que había venido antes, y ofrecía cierta perspectiva en las historias adolescentes), empezó a considerarse un género "Literatura LGBT" (ojo que considero la etiqueta útil en un mundo que no ha dejado ver el hetero como default, pero me niego a considerarla un género, puesto que historias como estas se pueden contar en todos los géneros, del realismo a la fantasía) y parecía que iban a pasar cosas. Y luego dejaron de pasar, al menos en lo mainstream. De diez historias, nueve seguían la misma trama. La industria editorial (en especial la gringa) dijo: ten, puedes tener historias LGBT, pero la mayoría serán historias sobre salir del closet y tienes prohibido salir de ahí. Que hartancia. 

La representación o simplemente la visibilidad sólo tenía un modo de ser. Además, se pedían toda clase de cosas ridículas a la ficción. Antes que contar historias, se pedían fabulas; los personajes LGBT no tenían derecho a cometer errores ni a ser malos ni a ser "problemáticos" (desprecio también esa palabra). "Que no sean muy sexuales porque el estereotipo, pero que tampoco sean demasiado pudorosos", "que sea buena representación", "que denuncies la homofobia sí o sí" (este me toca la moral porque yo escribo mundos donde no existe la homofobia por convicción política y la mejor respuesta que he tenido ha sido siempre de adolescentes). En fin, de repente se olvidaba que la comunidad LGBT también tenía derecho a contar sus historias (en general) cómo se les diera la gana y que, al margen de todo eso, también teníamos derecho a romances bien contados de estos personajes. Que podíamos sentarnos y pensar el género del romance desde otros vértices

Arte oficial del audiodrama de Golden Stage
Arte de audiodrama de Golden Stage. Artista: 三个钢镚儿精/coin3biu

No considero una casualidad que el romance que consumo sea todo juvenil latinoamericano (excepciones, finalmente, las hay), asiático (manga, danmei, manhua), LGBT y fanfiquero. Son lugares donde constantemente se piensa el romance de otra manera, con otras convenciones sociales y se exploran historias con otra forma de contar. Mientras leía Golden Stage pensé mucho en eso, porque llevo años leyendo muy poco romance lejos de los fanfics. Y sí me preguntaba: ¿por qué me gusta esto y no el romance mainstream? Al final, la respuesta no es demasiado díficil: en relaciones LGBT es más fácil encontrar historias que no repitan dinámicas del carajo que vemos tanto en relaciones hetero. No tengo que ver al hombre enojadísimo que rompe la pared en una escena de celos con la mujer. Es un territorio más seguro donde se pueden explorar muchas cosas. Fu Shen y Yan Xiaohan, los protagonistas, tienen una relación de la que no te puedes desprender desde el principio. Así pues, puedo centrarme como tal en esta novela.

Fu Shen y Yan Xiaohan

Los protagonistas son evidentemente, los personajes más delineados de Cang Wu Bin Bai en esta novela. Fu Shen, marques de Jin Ning, familia rica, poderosa y conexiones políticas. También miembro del ejército. Yan Xiaohan, comandante de la Guardia Imperial en el norte, miembro de la Guardian del Dragón Volador (translation made in Nea, porque leí esta novela en inglés). En apariencia, sus caminos no van Da juntarse nunca, son de contextos bastante diferentes como mantenerse separados dentro del pequeño cosmos de la China Imperial; se han encontrado un par de veces, pero ya y no mucho más. Hasta que el emperador decide lo contrario y proclama un edicto real que los obliga a casarse por motivos políticos. Así, como si nada. 

Arte oficial de Golden Stage
Arte oficial de Golden Stage; artista: 空心烧烤城 (perfil bcy)

Algo que me gusta mucho de los personajes en la novela es que, ya que todo el peso de la trama está sobre ellos, la autora juega mucho con los clichés y estereotipos de las relaciones BL para crear una relación preciosa e interesante. Algo muy común en este tipo de historias, sobre todo de las que vienen de asia es que no se habla de versatilidad (y no puedo decir nada de lo mainstream gringo, porque allí prácticamente no se habla de sexualidad tan abiertamente si no es romance más erótico), pero aquí es muy claro que los personajes no tienen un rol estrictamente definido en su relación (no hablando sólo en lo sexual), se juega con la idea de que un personaje tiene que ser por fuerza la esposa (concepciones de la Antigua China, por supuesto, o más bien de este universo casi histórico sobre china) y sobre el cliché de que el esposo es siempre el personaje más alto, de más edad (en este caso, sería Yan Xiaohan, excepto que Fu Shen dijo fuck it, no) para voltearlo y hacer con él lo que quiera. Cin de Palabras y letras lo aborda mucho más en su reseña.

Sobre matrimonios arreglados: creo que estamos acostumbrados a oír historias sobre ellos en épocas antiguas y quizá más recientes (hoy todavía en India suele ser común "medio arreglar" los matrimonios, aunque obviamente la idea es que los novios se conozcan antes de casarse) y a mí es un tropo que me resulta interesante cuando se habla abiertamente de la situación en la que aterrizan los protagonistas. Me gusta que la novela sea especialmente explítica al narrar el enamoramiento gradual entre ambos y las consideraciones que se tienen incluso antes de saber qué están enamorados. Fu Shen y Yan Xiaohan cuidan del otro (no sin ser egoistas, idiotas algunas veces o ponerse en peligro innecesariamente), se respetan y, lo más importante, hablan

Artista: 暮礼晨参/shuizhuyudeshadiaotu (perfil en lofter)

No soporto un romance donde la única fuente de trama sea la misma pareja ya establecida: peleas, celos, infidelidades, dramas inútiles que puedo ver en la telenovela de las cinco. No niego que la falta de comunicación conduzca a grandes tramas de romance (ahí tienen a Mo Dao Zu Shi, donde los personajes son más herméticos y el no decir y no preguntar hace que no se den cuenta de que están perdidos el uno por el otro), pero cuando gran parte de la trama es construir el romance en una pareja que se establece muy al principio de un libro me gusta que sepan resolver sus diferencias, que se pueda apreciar cierta madurez, incluso en los errores, que los personajes sepan (o aprendan) a disculparse en los errores y que aprendan a convivir. Pasa mucho con Golden Stage. Fu Shen y Yan Xiaohan hablan todo el tiempo e incluso cuando pasan épocas separados, tienen al otro en consideración

Uno de mis momentos favoritos entre los dos es recién al principio de la novela (es una novela muy larga, mi kindle contó casi 900 páginas), apenas tras la boda, cuando se menciona que Yan Xiaohan adaptó su casa (gran parte de ella, al menos), aunque sabe que quizá no pasen demasiado tiempo allí, para que Fu Shen pueda moverse en su silla cómodamente. Los momentos así son comunes entre los dos, tienen en muy alta estima el cuidar del otro. Incluso cuando no se sienten merecedores de la posición que ocupan (Fu Shen porque siente ser una carga para alguien más; Yan Xiaohan porque no quiere manchar el estatus de marqués de Fu Shen: a pesar de que su matrimonio fue ordenado por el emperador por motivos políticos y es muy explícito desde el principio que están permitidos los matrimonios entre hombres entre las élites, no escapan de los chismes y las habladurías... y Yan Xiaohan no es noble, además de todo, su clase pesa). 

Fanart de Golden Stage
Artista: 大排档精英战士/pan0607

Además a la relación se le suma que ambos personajes son resultan divertidos en su manera de expresarse respecto al otro y que, como el misterio envuelve a la corte, no nos quedamos sin drama palaciego que leer. Partes de la novela son también muy políticas y quizá si van sólo buscando el romance eso les resulte cansado, pero yo lo disfruté mucho también: podemos ver muchas facetas de los protagonistas y la autora es buena uniendo los hilos del misterio en la corte imperial (y por qué el emperador deseaba a Yan Xiaohan lo más cerca posible de su corte). 

Si quieren una historia de amor e intriga palaciega, esta es definitivamente la que están buscando.

Romance en otras fronteras (conclusiones)

Me tranquiliza mucho pensar que no es que esté negada a las historias románticas, sino que me gustan otras cosas alejadas del mainstream, donde la imaginación tiene más lugar (toda la evocación de este mundo antiguo, cómo se representa, cómo se habla de la muerte, de los ancestros, de otras filosofías) y donde no tengo que ver a ninguna persona ser considerada un objeto y nada más (especialmente a las mujeres, tengo que decirlo, pasa mucho con ellas). El danmei es un buen lugar para explorar todas esas cosas que, además, considerado lo largas que son las historias (con 900 páginas esta es una "no muy larga") es posible tratar muchos temas de manera pausada y tranquila. 

Arte oficial de Golden Stage
Arte oficial de Golden Stage; artista: 空心烧烤城 (perfil bcy)

Como conclusión les digo que esta también es una buena obra para acercarse al danmei si les gusta lo palaciego y además es un plus poder leerla de manera gratuita (aunque si quieren apoyan a los autores, siempre hay maneras de comprar los raws originales, aunque sea sólo para ver lo bonitos que se ven en mandarín). Les recomiendo Golden Stage, por supuesto. Sí es un libro que exige cierta atención para seguir el ritmo del misterio, pero nada imposible. Hay además una carrd con información de la novela y links a la guía de personajes si la necesitan (lo que no tiene bien es el link a la traducción en español, pero se las dejé arriba). Los nombres asiáticos pueden ser complicados, pero eso es sólo porque no estamos acostumbrados a ellos: les juro que a ellos Juan Pérez les suena igual de raro (y por eso en este blog nos da flojera la excusa de que no leen cosas asiáticas sólo porque los nombres son difíciles, apesta un poco a racismo). 

Si la leen, son bienvenidos a gritarme si les gustó o no les gustó. Por lo demás, el siguiente danmei que voy a leer son Las bendiciones oficiales del cielo, que seguro, si están en el mundillo, les suene conocido.

viernes, 23 de abril de 2021

Los hermanos Khalifa, historias y cuentos de hadas

Hoy es el día del libro. Por eso quiero hablar un poco de las historias que es, para mí, lo más valioso de los libros. Crear historias ha sido una constante en mi vida desde que recuerdo. Sé exactamente cómo empezó: un cuaderno de doble raya y media hora designada en la primaria para escribir algo: un diario, una carta, un cuento, lo que nosotros quisiéramos. La maestra no lo leía y nosotros sólo escribíamos. Estaba bien. Era una actividad agradable (quizá la única que recuerdo de primero de primaria) y que la maestra no revisara nada (más que arrastraramos el lápiz cada tanto, aunque fuera para escribir una palabra) la hacía más atractiva (porque esa maestra me caía mal y el asunto era mutuo, no era una niña fácil). 

Encabezado

Allí escribí sobre un rey y una reina que tienen una hija a la que las hadas (escrito entonces como adas) le concedían dones, pero había un hada malvada y condenaba a la princesa a picarse y... ¿Les suena? Escribí una adaptación de la Bella Durmiente que fue despertada de su maldición por un príncipe y se casó y tuvo una hija que fue la reencarnación de Blancanieves y luego su hija fue la reencarnación de Elisa, la de Los cisnes salvajes y luego la hija fue la reencarnación de Odette, la princesa Cisne y... así. Mi referencia eran adaptaciones mismas de los cuentos que había en mi casa, las películas de Disney y las historias de mi mamá. A veces bromeo diciendo que yo nací escribiendo fanfics y moriré escribiendo fanfics (porque el retelling es parte del fenómeno transformativo), pero no tan seguido remarco que los cuentos de hadas marcaron mi destino escritor en ese momento. No hubiera empezado a escribir de no haber sido por haber escuchado y experimentado otras historias. 

Hoy quiero hablar un poco de eso, de dos libros que ponen las historias y el poder de contarlas e imaginarlas al frente por sobre todas las cosas. Estoy hablando, por supuesto, de los dos libros que tienen como protagonistas a los hermanos Khalifa de Salman Rushdie, un escritor indio. Los leí casi al mismo tiempo (en un club de lectura salió elegido Luka y el Fuego de la Vida y aproveché para leer también Harún y el Mar de las Historias, que es de anterior publicación) y desde entonces he estado pensando bastante en ellos. Así que, sin más, antes de hacer esta entrada demasiado larga, vamos a hablar un poco de ambos libros.

Harún y el Mar de las Historias

Harún y el mar de las historias

Sinopsis:  Rashid Khalifa es el mejor cuentacuentos del mundo. Sus mágicas historias llevan la alegría al triste país de Alifbay. Pero un día sucede algo terrible y se le agotan las historias. De la noche a la mañana, el Océano de la Fantasía se ha convertido en el Sha de Blablable. Su hijo Harún decide ayudarlo a recuperar su don. A lomos de la Abubilla, viaja al Gran Mar de las Historias, un lugar maravilloso donde se originan los cuentos. De esta manera da comienzo una aventura fabulosa por los reinos de la fantasía.
Escrita como regalo para su primer hijo, Harún y el Mar de las Historias es una fábula llena de magia acerca del poder de la imaginación, y confirma a Salman Rushdie como uno de los mejores escritores de fábulas contemporáneos.

Está es una historia del escritor a su primer hijo. Como bien dice la sinopsis, Rashid Khalifa es un cuentacuentos y no sólo eso: es el mejor cuentacuentos del mundo. Sus historias llevan alegría allá a donde va. Hasta que sucede algo terrible y se le acaban todas las historias, no puede contar ni una más. Harún es quien decide ayudarlo a recuperar su don, sea como sea, y a lomos de la Abudilla, se marcha hacia el Gran Mar de las Historias, dispuesto a que el grifo de donde provienen la historias de Rashid vuelva a funcionar. 

Fantasía; Ilustración de Cathleen McAllister
Ilustración de Cathleen McAllister

Desde el principio del libro estamos obligados, de nueva cuenta, a encontrarnos con esa pregunta que escupen aquellos que desprecian la ficción y, por encima de todo, la imaginación: ¿para qué sirven las historias?

—Ese marido suyo, excúseme si soy indiscreto —decía con su voz de silbato—, tiene la cabeza llena de pájaros y vive en las nubes. ¿A qué viene tanto cuento? la vida no es un libro de cuentos ni una fábrica de chistes. ¿Qué utilidad tienen unas historias que ni siquiera son de verdad?

Es cierto, quizá: hay muchas personas que desprecian la imaginación y repiten lo mismo que el señor Sengupta le decía a Soraya, la madre la Harún. "Las historias no sirven de nada". Pero las historias son poderosas, el poder de la imaginación es quizá uno de los únicos superpoderes que poseemos (si queremos verlo en esa idea de "superpoderes", por ejemplo).

Las historias pueden ofrecernos otras visiones de la realidad: desde el realismo, la autoficción, menos golpeados por este desprecio, o desde la fantasía, la ciencia ficción o el terror que... bueno, todos sabemos los argumentos específicos contra cada género o al menos lo hemos oído: desde " solo son cosas para niños" —como si las cosas para niños fueran "malas" o "menores"—, que las cosas que no existen no sirven para nada —ah, la obligación que todo sirva para algo; ¿capitalismo, eres tú?—, que esa ficción no es política —y aquí permítanme que me ría—, el argumento de los cuentos Montessori del tipo que hay que contar historias de "niños como tú"/realistas porque las cosas de fantasía "confundían niños"... —yo desprecio cosas por motivos absolutamente random y a María Montessori muchísimo por eso; sí es un trabajo enseñar a distinguir realidad/fantasía, pero no podemos negar que la literatura imaginativa pone a trabajar la imaginación y no querer poner a trabajar la imaginación se me hace una de las cosas más tristes del mundo—, que nuestros sueños no son reales, que no se pueden narrar cosas serias desde la imaginación y podemos seguir de aquí a mañana.

—Imagina el Océano como una gran mata de pelo —explicó la Abudilla—. Piensa que tiene tantas Corrientes de Historias como una espesa cabellera tiene hebras largas y suaves. Cuanto más larga y abundante la cabellera, más se enredan. Podríamos decir que los Jardineros Flotantes son como los peluqueros del Mar de las Historias. Cepillan, peinan, lavan y suavizan. Ahora ya sabes.

Así es como Harún se embarca en un viaje peligroso rumbo a un mundo hecho de historias. Un detalle que quiero remarcar mucho en mi lectura del libro es que me parece precioso que las historias vengan del mar: fluyen, cambian, siempre están vivas. Las historias no están muertas, no son inmunes al cambio y este siempre puede venir de muchos lados. Se pueden transformar historias, la oralidad siempre ha dado pie a esto: los cuentos populares no tienen autor, sólo fueron recopilados por múltiples personas (y aquí quizá les suene Perrault o Grimm, pero ni fueron los únicos recopiladores, ni sus versiones son las definitivas y por supuesto tampoco las únicas), el trabajo transformativo está vivo (desde el cuentacuentos que le pone su marca al cuento que está narrando ante un público y lo hace diferente de cualquier otra versión, hasta la persona que escribe y publica fanfiction o quien reinterpreta historias antiguas y las narra desde otras voces y otros ángulos).

Fantasía; Ilustración de Cathleen McAllister
Ilustración de Cathleen McAllister

Las historias van fluyendo y van cambiando. Hay historias cuyo camino es más largo y otras que se quedan estancadas por multitudes de razones (quizá no son buenas, quizá no aparecieron en el momento justo, quizá fueron consideradas aburridas), hay historias que también acaban destripadas en pos de agendas de gente muy poderosa (cuántas veces los cuentos no han sido usados en la propaganda, cuántas veces no hemos visto cómo el desprecio a las princesas de los cuentos de hadas en vez de abocar por historias variadas de mujeres de todo tipo y en todo tipo de mundos se convierte en simple desprecio por lo que percibimos que es la "feminidad"). Hay historias que se censuran (y se corta el agua del grifo): cuántas veces no hemos visto historias cuyo contenido LGBTQ desapareció en busca de no ofender a nadie, cuántas veces hemos visto a la fantasía ser calificada de satánica, por ejemplo. 

—Hay romances populares que se han convertido en largas listas de la compra. Lo mismo que los cuentos infantiles.

El estilo de Rushdie al hablar de las historias y como para contarlas también debemos conocerlas (la verdad es que yo lo único que defiendo sobre ser escritor es que no se puede ser uno si no se lee) es precioso. A través de Harún y de su viaje se puede atisbar el amor que el autor le tiene a las historias, a los cuentos, a la imaginación. Recuerdo haber pensando que el libro tenía un aire a Alicia en el País de las Maravillas (en el sentido que el viaje es raro y estrambótico), pero ganaba allí donde para Alicia era sólo un sueño, porque a historia de Harún es real allí, en su mundo, realmente está ocurriendo. Les recomiendo muchísimo este libro. Definitivamente fue uno de los mejores que he leído últimamente. Un cuento de hadas que nos recuerda que los cuentos y las historias son poderosas porque también nos podemos reflejar en ellas, podemos imaginar con ellas, podemos crear otros mundos y buscar replicar sus detalles aquí. 

Fantasía; Ilustración de Cathleen McAllister
Ilustración de Cathleen McAllister

(Como escritora, y este es más un dato curioso, una de las grandes contradicciones de mi vida es querer tanto al marxismo, que es materialista, y a la fantasía, ¿pero quién dijo que no se podían imaginar sociedades comunistas en ella?).

Les recomiendo mucho el libro, además que yo aprecié todo el trabajo que hace incorporando elementos de las historias de origen árabe o hindú en la historia, desde el lenguaje. Y como hablar del siguiente para mí no tenía demasiado sentido el hacerlo aparte, quiero hablar de él también aquí. Así que, antes de mis conclusiones, vamos a hablar un poquito de Luka y el Fuego de la Vida.

Luka y el Fuego de la Vida

Luka y el fuego de la vida

Sinopsis: Veinte años después de Harún y el Mar de las Historias, Salman Rushdie nos deleita con una secuela, Luka y el Fuego de la Vida, una historia de aventuras para lectores de todas las edades, escrita para su hijo Milan.
Una hermosa noche estrellada en la ciudad de Kahani, en el país de Alifbay, sucede algo terrible: el gran cuentacuentos Rashid Khalifa cae en un sueño tan, tan profundo que nada ni nadie logra despertarlo. Para salvarlo del sueño eterno, su hijo Luka debe embarcarse en un intrépido viaje por el Mundo Mágico y hacer frente a temibles obstáculos para robar lo único que puede ayudar a su padre: el Fuego de la Vida. Con la ayuda de un perro llamado Oso, un oso llamado Perro, una princesa pelirroja malcriada y su famosa alfombra voladora, Luka tiene que vencer obstáculos imposibles, derrotar a los terribles guardianes del Fuego y burlar al peligroso Napapadie.
Rebosante de fantasía, Luka y el Fuego de la Vida fue un regalo que el gran escritor le hizo a su segundo hijo en su decimosegundo cumpleaños. Su lirismo deleitará al lector de todas las edades.

Este es otro libro que Rushdie escribió para uno de sus hijos (el hecho de escribir historias para aquellos a quienes quieres me parece algo precioso, sólo lo dejaré caer así). Han pasado veinte años desde lo acontecido en Harún y el Mar de las Historias y a pesar de que este libro es una especie de secuela, puede leerse sin tener en cuenta ese detalle. Rashid Khalifa está otra vez en aprietos y ahora le corresponde a Luka, su segundo hijo, ayudarlo. Vemos otro viaje hasta el Mundo Mágico donde se encuentra el Mar de las Historias porque Luka va decidido a conseguir el Fuego de la Vida para savar a su padre. La historia se lee perfectamente como una historia independiente, sin necesidad de saber nada sobre el otro libro y la otra aventura. Yo quiero hablar de él en conjunto tan sólo por un detalle: yo los leí juntos así que es lógico que me importe un poco vincular mi lectura, pero pueden leerlos en cualquier orden y como dios les mande o sólo leer uno. 

A mí me interesa cierto contraste porque es muy cierto que Luka no es Harún y su Mundo Mágico es tan real como el de su hermano, pero muy diferente a la vez. El libro lo deja claro unas pocas veces, enfocándose mucho en no tanto marcar esas diferencias, sino ir desarrollando la historia de Luka a su manera. Por ejemplo, para Luka los videojuegos son muy importantes y encuentra también en ellos muchos modos de contar historias, así que mientras va en busca del Fuego de la Vida, ese Mundo Mágico recuerda mucho a un videojuego (yo juego muy poco, casi nada, me gusta ver a otros jugar a veces —así fue como me aprendí Majora's Mask, de Zelda—, pero sí que se parecía un poco a un rpg en plan aventura). Los juegos que hace Rushdie con el lenguaje para recrear la idea de estar dentro de un videojuegos me gustan mucho (hay una parte que es especialmente explícita en este sentido, cuando los personajes se meten a un remolino y las palabras dan vueltas y vueltas) y creo que ejemplifican perfecto muchas de las cosas que se pueden hacer con el lenguaje. 

Fantasía; Ilustración por Ivan Laliashvili
Ilustración por Ivan Laliashvili

Una cosa que me gusta mucho de este libro es que hay una parte, ya pasando la mitad, que habla mucho de la relación de las personas (de manera íntima e individual) con las historias. No hay dos lecturas iguales de una misma historia porque yo que pasa entre uno y el libro es sólo tuyo. Puedes darle una idea idéntica a dos escritores y ninguno la abordará de la misma manera (una vez lo hicimos en un foro de fanfiction: haz un remix de una historia de otro). Lo que pasa entre quien está escribiendo y la hoja en blanco es personal. No hay dos mundos mágicos iguales porque no hay dos escritores iguales.

Este es el Mundo de mi padre. No me cabe duda que hay otros Mundos Mágicos soñados por otras personas, Paísesde las Maravillas y Narnias y Tierras Medias y a saber cuántos más... y no lo sé, tal vez existe Mundos que se han soñado a sí mismos, supongo que es posible, y no lo discutiré si decís que lo es... pero este, dioses y diosas, ogros y murciélagos, monstruos y seres viscosos, es el mundo de Rashid Khalifa, el renombrado Océano de las Ideas, el fabuloso Sha de Blablablá.

Y justo por eso quería recomendar estas dos lecturas hoy. Me mueven los libros que hablan de historias y de cómo es que pueden acabar estas historias. Luka quiere salvar a su padre, sí, pero también todas sus historias y su imaginación. No hay otro Mundo Mágico que sea el suyo y, quizá, sí, en algún momento haya que pasar la pluma a alguien más, pero a veces vale la pena buscar el Fuego de la Vida y escribir y crear un poco más. También les recomiendo mucho este libro.

Nuestro propio Mar de las Historias (conclusiones)

Quiero cerrar hablando de los dos libros, así que estaba bien dividir en otra sección. Disculpen si ya los hice leer hasta acá, pero a veces pienso mucho y debo de escribirlo (y escrito sólo queda una fracción de lo que pienso). En este día del libro quiero y deseo que sigamos poniendo nuestro enfoque en las historias

Al final cada quien puede seguirlo poniendo donde quiera, pero yo sí deseo un libro donde se venere un poco menos al libro como objeto y más por lo que nos está contando. Sí me preocupa el consumismo desmedido (¿importa más tener muchos libros, apartentar tener muchos libros o conocer las historias?), la falta de lectura crítica (una cosa le pido a la vida, que nunca nos falte el ojo crítico para las historias, vuelve muy hermosas a las que ya lo son y nos ayuda a encontrar detalles que antes habíamos pasado por alto) y que la propaganda se coma a las historias. Así pues, feliz día del libro. Piensen en las historias que los han movido más y que un libro no necesariamente es el objeto impreso, sino que puede ser muchas cosas. Las historias las podemos encontrar en muchas partes: un fanzine, un libro electrónico autopublicado, revistas, narradores orales, medios alternativos de la internet y muchas otras formas.

Además de recomendarles los libros de Salman Rushdie, también quiero decirles que imaginen, aunque no escriban. Las historias están ahí. Siempre están ahí. Yo las quiero mucho. Me han dado mucho.

lunes, 22 de marzo de 2021

La dependienta, Sayaka Murata | Reseña

Sinopsis: Keiko Furukura tiene 36 años y está soltera. De hecho, nunca ha tenido pareja. Desde que abandonó a su tradicional familia para mudarse a Tokio, trabaja a tiempo parcial como dependienta de una konbini, un supermercado japonés abierto las 24 horas del día. Siempre ha sentido que no encajaba en la sociedad, pero en la tienda ha encontrado un mundo predecible, gobernado por un manual que dicta a los trabajadores cómo actuar y qué decir. Ha conseguido lograr esa normalidad que la sociedad le reclama: todos quieren ver a Keiko formar un hogar, seguir un camino convencional que la convierta, a sus ojos, en una adulta. con esta visión hilarante de las expectativas de la sociedad hacia las mujeres solteras, Sayaka Murata se ha consagrado como la nueva voz de la literatura japonesa.

Voy a darles un poco de contexto primero: siempre lo hago. Cada años existe el maratón Guadalupe Reinas que organizamos en Libros b4 Tipos. Siempre hay libros que se repiten mucho: porque son accesibles, porque están de moda, porque están muy sonados, por los temas. El año pasado hubo varios que tengo anotados (Las malas de Camila Sosa Villada, por ejemplo; Almost Human de walkingnorth, etc.). Uno de esos libros fue La dependienta de Sayaka Murata. A mí me llamó la atención, aunque no lo incluí en mi lista porque me hice la promesa de que leería fantasía en todas las consignas que pudiera (al final sólo en dos no se pudo). El 2020 me dejó agotada y sólo la fantasía me ayudaba a leer. Es mi género preferido, después de todo. Pero sí anoté muchos libros y los he ido leyendo poco a poco en estos meses.

Llegué a La dependienta sin saber muy bien qué esperar. Sabía que era una novela de una mujer que se salía de la norma de la sociedad japonesa y ya. Una dependienta. No me extrañó que estuviera de moda, porque en ciertos círculos se buscan mucho los libros de autoras que tratan sobre las mujeres. Suelen tener preferencia las mujeres blancas del primer mundo (no nos sorprendamos ahora de qué es lo que se lee más), pero a veces se cuelan otros libros. La dependienta entre todos esos libros es un poco anomalía. Entiendo por qué gusta: es un libro entretenido, curioso, con perspectivas totalmente diferentes entre experiencias que quizá hagan que más de una se identifique. No hay experiencia universal sobre ser mujer (nunca la habrá: nos separan los contextos, nos separan realidades y por sobre todo nos separa la clase), pero, a veces, hay cosas, variables, acontecimientos que parecen repetirse en la vida de las mujeres de distintas maneras, en distintos contextos. Preguntas que quizá nos resuenan. Momentos que se parecen. Así pues, la experiencia no es universal, pero no se trata de leer para sentirnos identificadas, sino de tener empatía por la otra. (Quien lee sólo para identificarse me saca mucho de pedo; pasa mucho con algunos hombres: aseguran, convencidísimos, que no pueden identificarse con alguien que no se parezca a la propia imagen mental que tienen de ellos mismos). 

Hay muchas ideas sobre cómo escriben las mujeres. O qué deberían contar. Lo cierto es que no hay reglas, pero si presunciones. Afirmaciones que pretenden poner en una cajita a las escritoras. Se vierten de todos lados. Las mujeres [sólo] escriben sobre mujeres (falso). Una mujer que escriba sobre mujeres es feminista (falso). Las mujeres escriben romance (falso). Las mujeres escriben más para niños que para adultos (falso y además demeritorio de las autoras al decir que, como están en ese campo, la LIJ no es suficientemente seria). Algunas afirmaciones buscan demeritar a las mujeres que escriben. Otras realzarlas, quizá por donde no es. Leo a las mujeres por qué son la mitad del mundo (cargan la mitad del cielo) y su literatura, como cualquier otra, es capaz de moverme muchas cosas. Si no las leyera (como muchos, cuenten: cuántas mujeres leen contra cuantos hombres; cuántas mujeres en sus libreros o en sus bibliotecas digitales; cuántas en la zona de novedades literarias de la librería; cuántas) y si no las leyera me estaría perdiendo de sus infinitas perspectivas. No hay una manera universal de decir cómo escriben las mujeres. "No escribes cómo mujer". ¿Cómo escribe una? Sayaka Murata, por ejemplo, escribe como Sayaka Murata y nada más

Sayaka Murata

Toda esa verborrea fue para contarles que La dependienta es un libro sumamente peculiar, especial, increíble. Me hizo reír con su narradora, con sus personajes, con una visión que jamás se me habría pasado por la cabeza. Me hizo sentir en la manera en que hilaba las palabras. Ya cuando reseñé Kim Yi-young, nacida en 1982, hablaba de que estaba cansada que se vendieran como churros "novelas sobre mujeres" sin valor literario alguno, como un intento de que las editoriales se pusieran una estrella en la frente de "publicamos mujeres"; también mencionaba de cómo admiraba a las escritoras que tenían un compromiso con la literatura (porque yo lo tengo, porque antes que otras cosas está La Palabra y el lenguaje, la mentira de la ficción para acercarnos a la realidad, como lo menciona Liliana Bodoc en la conferencia que tiene llamada Mentir para decir la verdad). Libros como este me gustan porque justamente saben contar, narrar, enseñarnos un trocito de la realidad de las mujeres japonesas.

La protagonista, Keiko Furukura, no es que sólo esté soltera o que nunca haya tenido pareja. No. Es que además entiende poco o nada de convenciones sociales y tampoco le interesan. Se le escapa cómo es que todo el mundo este obsesionado con cumplirlas. Es la narradora de la historia y lo vemos todo a través de sus ojos y de su perspectiva: cómo le parece que la gente exagera al insistirle que no debería quedarse soltera, cómo le extraña la gente obsesionada con trabajar de nueve a cinco en una oficina, cómo, en general, le extraña la gente. Keiko es, finalmente, un personaje neurodivergente que nos obliga a ver el mundo desde sus ojos. No lo vemos desde afuera. Es todo el rato un "pon atención, te estoy contando cómo veo el mundo". Lo cual está muy bien, debo decir. Me alegra que el libro tome a su lector como alguien capaz de seguirle el paso.  

La gente se cree con derecho a escarbar en aquello que considera raro hasta dar con una explicación. A mí me molestaba su insistencia, me resultaba fastidiosa e impertinente. Me cansaba tanto que a veces sentía la tentación de coger una pala y empezar a asestar golpes, como aquella vez en el colegio.

Konbini

Mis partes favoritas del libro es cuando aparece Shiraha, que llega a la tienda o konbini donde trabaja Keiko. La descripción de este personaje es ser un incel bastante patético que a Keiko le causa curiosidad, así que le pregunta cosas. Nos recuerda que esa gente también es persona con sus afectos, tonterías y estupideces. Se la pasa hablando de la edad de priedra y reduce a hombres y mujeres a sus instintos biológicos, como si las personas fueran incapaces de tener razonamiento (él, desde luego, es bastante inútil y patético y eso a Keiko le parece hasta curioso). Me encanta como, desde los ojos de Keiko, alguien como Shiraha queda ridiculizado al extremo, lo mueve hasta el absurdo. Un retrato bastante interesante que todavía no me había tocado ver tan llevado al extremo en la ficción.

Como dije, Sayaka Murata escribe como Sayaka Murata; su estilo me gustó mucho (aunque traducir del japonés siempre es un lío, sí lo sabre yo y creo que los traductores hicieron gran trabajo también). Es una escritora japonesa que seguramente verán nombrada en varios lugares y que estaría interesante que conocieran si les interesa el mundo asiático. Para conocerlo hay que alejarse de los prejuicios de que uno se hace bolas con las palabras, me resulta curioso que los nombres que siempre resulten difíciles sean los chinos, coreanos, japoneses. (Nunca los que tiene raíces germánicas, por ejemplo, como los ingleses o los alemanes). "Es que todos se parecen". Bueno, les diré un secreto: a ellos seguramente también les parece que nuestros nombres "son muy similares todos". Hacer un esfuerzo nunca mató a ningún lector.  

Si leen el libro, ya saben que pueden contarme qué les pareció. Desde acá, va con sello de aprobado de Nea.