19 de febrero de 2015

Puro, Julianna Baggott | Reseña

Sinopsis: Pressia apenas se acuerda de las Detonaciones y menos todavía de cómo era la vida en el Antes. En el armario donde duerme, entre los escombros de una antigua barbería piensa en cómo el mundo se transformó en ceniza, polvo, cicatrices, quemaduras y cuerpos dañados, fundidos con objetos extraños. Están aquellos que se escaparon de la Apocalipsis sin daño alguno, los Puros. Viven a salvo, dentro de la Cúpula que protege sus vidas, seres superiores y sanos. Pero Perdiz, cuyo padre es uno de las personas más influyentes de la Cúpula, se siente aislado y solo. Cuando por casualidad escucha unas palabras que le indican que su madre podría continuar viva, Perdiz lo arriesga todo, incluida su vida para salir a buscarla. Y ahí es cuando se topará con Pressia…

Llamaré a este libro: una agradable sorpresa entre tanta distopia basura. Resulta que a veces, a veces, me dan ganas de leer este tipo de libros para desconectar el cerebro y este, bueno, no me depecionó mucho. No diré que es un libro magnífico, pues es, ante todo, un producto de los clichés de la época, pero si es un libro que se puede disfrutar, un poco alejado de lo último que me he atrevido a leer (y después he destrozado). 

Quizá lo que me hace renegar un poco del libro es la poca explicación que se les da a las, por decirlo de alguna manera, "mutaciones". La gente fuera de la cúpula está fusionada con aquello que tuvieran cerca al momento de las detonaciones, desde una muñeca, que se ha convertido en una de las manos de Pressia, hasta pájaros en la espalda y, todo tipo de cosas, algunas bastante grotescas, como hijos pegados al cuerpo de sus madres, o la manera en el Il Capitano está pegado por la espalda a su hermano y... vamos, hasta pavimento. Sin embargo, no hay una sola explicación realmente clara sobre las mutaciones. Es algo que pasó porque inventaron una bomba y punto

O quizá es que a mí me gusta encontrarle cinco pies al gato a cualquiera que piensa escribir de cosas científicas porque soy  una persona en proceso de ser ingeniera y quiero verlo todo así. Quizá sea eso, sí. Quizá. 

En fin, se agradece que la autora se aleje de algunos clichés, como el amor a primera vista, o el mundo donde todo es perfecto... (aunque la Cupula peca un poco de lo suyo) o parece perfecto. No le encuentro demasiados problemas al mundo que crea la autora y realmente lo considero, en cierto modo, original. Los personajes en general son buenos, aunque algunos hacen locuras con motivaciones extrañas o no del todo claras... o lo hacen por gente que acaban de conocer... pero en fin, deux ex machina necesarios para la novela (que gracias a dios no son demasiados, pero se agradecería más que no existieran). 

Lo único que no me gusta en esta, y en general, en ninguna novela, es el dramatismo exagerado por parte de las crisis existenciales de los personajes. Uno no puede pasar la vida filosofando de esa manera, lo juro. Y los diálogos que suenan forzados... aunque hay algunos muy bonitos y en general no suenan forzados, otros me hacen pensar que las personas que están diciendo esas palabras no son adolescentes, sino viejos amargados en el cuerpo de adolescentes. Valoro demasiado la naturalidad de los diálogos, pero a veces la novela me hacía rodar los ojos. Básicamente cuando los personajes me contaban sus dramas existenciales por enésima vez yo ya quería hacer esto:


Pese a todo, considero que es un buen libro para pasar el rato con personajes entrañables como Il Capitano y su hermano (que le gana en carisma a cualquiera de los protagonistas, que a veces son demasiado sosos), y si se ve como eso, no va a decepcionar a nadie. Yo personalmente no pasé un mal rato leyéndolo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario