Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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jueves, 23 de abril de 2020

Booktag del día del libro

¡Hola! La verdad es que no me acuerdo si he hecho especiales del Día del libro (supongo que sí, creo que recuerdo alguno) en estos diez años y meses que lleva el blog. Este año no se me ocurrió nada que hacer, así que aquí estamos, con un booktag. Primero, quiero recomendarles que se pasen hoy por mi canal de telegram, ahí estaré haciendo varias cosas por el día del libro. Ya no me faltan mucho para los 250 suscritos, así que es buen momento para intentar llegar. También les recomiendo mi Masterlist de autoras, donde tengo un chingo de recomendaciones. Tengo algunas otras listas de recomendaciones de libros, pueden checarlas en el blog.
   
  
Dejando de lado esto, voy a aprovechar para llenar este booktag y dejarles recomendaciones. Es una buena manera de celebrar. ¿Ustedes hacen algo especial? Yo la verdad no porque no me gusta ver al libro como objeto de algún culto, de hecho estoy super en contra de eso (tampoco soy muy fan de que se piense a los libros únicamente como una mercancía para ser comprada, pero bueno, estamos en el capitalismo y así hay que vivir por lo pronto). Además defiendo que leer no nos vuelve mejores personas (hay muchos hijos de la chingada bien leídos), entonces pues también estoy contra este esnobismo de la lectura... Tengo opiniones impopulares sobre leer. Acá va el booktag: 

Libro favorito

   

¡Tengo muchos! Siempre soy incapaz de responder esta pregunta con uno sólo. Para empezar. uno de mis favoritos de todos los tiempos siempre será Diablo Guardián de Xavier Velasco (era un muy buen hobby odiar a todos los hombres que salían en el libro, porque todos eran una mierda y media). También, entre mis favoritos se encuentra Dido para Eneas de María García Esperón (los retellings de mitos desde las voces de las mujeres me parecen súper interesantes y adoro todos los libros de esta autora, así que si tengo que elegir uno, de momento elegiría este). Por supuesto, entre los mencionados no deja de ir La mujer en el desarrollo social de Alexandra Kollontai que es un libro que literalmente me cambió la vida y mi visión del mundo. 
  
  

Libro con el que lloraste


   
No lloro mucho, me van a perdonar eso. Hay libros que sí me ponen muy triste, así que me voy a ir por allí. A Silent Voice the Yoshitoki Oima estuvo a punto de hacerme llorar en varios capítulos cercanos al final (por si no lo saben, es un manga de siete tomos que tiene como protagonista a una chica sorda). La fosa de agua de Lydiette Carrión también me puso muy triste porque habla de un entorno que es muy cercano (y, finalmente, las crónicas del feminicidio no son fáciles); insto a todo el mundo a leerlo porque precisamente habla de una realidad que no podemos ignorar.

Libro que te haga reír


   
Bueno, me tardé un poco en elegir, pero Mexicoland de Jaime Alfonso Sandoval me hizo reír bastante (de nervios, de reír por no llorar, de reír sinceramente). Este libro es una distopía Mexicana que lleva el capitalismo a la máxima potencia. También Tuya de Claudia Piñeiro es un libro que me hizo reír mucho (a mi mamá también y por eso lo estoy mencionando). Me parece una novela negra de lo más entretenida con personajes cada uno más absurdo que el otro y muy ridículos. Me reí como nunca leyéndola, les juro.

Libro que te mantuvo enganchada


  
Dos sagas, aquí. Reckless, por un lado, de Cornelia Funke. Lo leí a ritmo de publicación (va en el tercer libro de, supuestamente, cinco) y cada libro me mantuvo pegada a él desde el principio hasta el final porque son de una narración vertiginosa. También La saga de los confines de Liliana Bodoc, que leí de corrido, los tres libros, uno tras de otro, en sobredosis. Es uno de los únicos exponentes de la épica latinoamericana inspirado en las culturas originarias del continente. Muy bueno.
  
    

Libro con el que te identifiques


  
El manifiesto comunista de Marx y Engels. Dejando de lado lo obvio, también me identifico con El disco del tiempo de María García Esperón, puesto que su protagonista es muy parecida a mí (muy similar) y el libro fue el primero de muchos que reinventaban los mitos clásicos que leí.

Libro que adoraba y ahora ya no

   
   
Memorias de Idhún, la saga entera. La mencioné muchas veces como mis libros favoritos, pero releyéndola me doy cuenta de que de mediocre no pasa (tiene una redacción muy pobre, con un sobre exceso de signos de puntuación, está muy llena de cosas con poco sentido y tiene algunos detalles de character development que son francamente cuestionables). Es la que me viene a la mente de momento. 

Libro que hayas leído en un viaje

  
   
Leí Cuando te golpeo de Meena Kandasamy en un viaje a Mérida y me encantó. Es un libro muy muy bueno que les recomiendo muchísimo. Ya hablé de él en el blog, de hecho. Es muy corto y fue perfecto para leer de viaje (en el avión me eché un buen pedazo porque estaba en una de esas épocas que te atascas los libros).

Libro que hayas leído rápido

   
   
Muchísimos. Mencionaría especialmente El sabotaje amoroso de Amélie Nothomb, que me acuerdo que saqué de la biblioteca y leí en nada (el humor de Amélie me encanta y es de mis escritoras europeas favoritas). Mujer y lucha de clases de Alexandra Kollontai también lo leí corriendo porque fue otro de la biblioteca que tenía que devolver (cierto, técnicamente fue una relectura porque ya conocía los artículos que lo componen, pero nunca lo había leído como un solo libro).

Libro que te gustaría que representara tu historia de amor


¿La mera verdad? Prefiero que mi amor lo escriban los fanfics. Leo poca romántica en libros, no es un género que me atraiga demasiado (se nota en el blog). A veces lo hace y a veces me gusta, pero los fanfics no dejan de ser las obras de ficción en donde he leído los romances que acaban siendo más sanos y con mejor comunicación. Así que les dejo la respuesta así, en general. 

Y pues ya acabé. Festejen el día del libro porque sin ellos no nos conoceríamos por aquí, este blog está casi dedicado a ellos (aunque no siempre, de repente hay recetas). No les rindan culto, dejénlos circular, compartan las lecturas, ayuden a que más gente pueda acceder a ellos, escríbanlos (si es que escriben), léanlos y repito, no les rindan culto. No tiene caso. Las lecturas son muy satisfactorias cuando se comparten y yo estaré aquí, siempre dispuesta a compartirles las mías.

miércoles, 19 de febrero de 2020

La fosa de agua: los feminicidios en el río de los Remedios, Lydiette Carrión

Sinopsis: Este libro documenta las desapariciones de al menos diez adolescentes - todas estudiantes, con el futuro por delante - en la zona de Ecatepec y Los Reyes Tecámac, en el Estado de México. Lydiette Carrión narra con vértigo la odisea de los padres para encontrar a sus hijas; la precariedad de las investigaciones, realizadas por un sistema policiaco laberíntico, corrupto, criminal y altamente ineficaz, y la estigmatización que sufren las víctimas aún en la muerte. Al final, las autoridades vincularon varias de las desapariciones a Erick Sanjuán Palafox, alias el Mili, y sus cómplices, capturados en 2014 y acusados de feminicidio y narcomenudeo tras un proceso lleno de irregularidades. Aunque este caso confirmó, por la juventud de los victimarios y la brutalidad con que violentaron a la única joven de la que se ha podido esclarecer con certeza su destino, que estamos ante una crisis humanitaria de grandes proporciones, muchas dudas aún prevalecen: ¿cuántas de las desapariciones, de los feminicidios, pueden atribuirse a la banda del Mili? ¿Será que este caso sacó a la luz la evidencia de un tipo de crimen organizado más sádico y voraz? ¿Quién está detrás de las desapariciones que todavía ocurren en la zona?

Miren, llevo desde noviembre mentalizándome que quiero hacer una entrada sobre este libro y como que todavía no me cae el veinte, así que aquí estoy, escribiéndola de todos modos. Ya qué. Cuando leí el libro el número de feminicidios diarios en el país todavía era de nueve. Hoy nos enfrentamos a diez y medio (corrección unos días después, ya son once). Así que no creo que exista algún momento adecuado para hablar de este libro, así que da igual si lo hago hoy o mañana o pasado, total, en algún momento tengo que hacerlo. Así que vamos al asunto.

Este libro fue la lectura conjunta de Noviembre de Librosb4tipos y créanme que es un libro que agradezco haber leído con compañía. Si no me hubiera quedado yo sola con toda mi tristeza sin saber qué hacer.

Escribí hasta la última frase de allá arriba el día que salió la noticia de Ingrid Escamilla. Y luego dejé de escribir porque no sabía que decir. Yo siempre digo en modo self deprecating que vivo en la tierra del feminicidio (y es cierto, en el Edomex tenemos el nada honroso récord) y que es obvio que estoy harta. Vivo harta de muchas cosas. De la indolencia del estado, de la doble moral de la sociedad, de la rapiña de los medios que deciden cuáles casos se vuelven virales y por qué (pista: siempre es porque el morbo es muy fuerte o por qué simple y sencillamente, es una manera de conseguir dinero), del centralismo, de... todo. Más o menos de todo. En fin, ahora sí vamos a hablar del libro.

Lo leímos en Librosb4tipos e hicimos un hangout (lo insertaré al final de la entrada). Es ese hangout al hablar de qué trataba el libro dije algo así como "es el caso de El Mili Palafox, del que quizá hayan oído...". Pasó en Los Héroes Tecamac, Estado de México. En el Estado de México (al menos algunas áreas) se supo porque las autoridades usaron ese caso para darse cuarenta golpes de pecho de que estaban haciendo algo. Y luego una de mis amigas dijo que le llamaba la atención que yo dijera que era un poco conocido porque ella jamás lo había oído. Luego se me olvida que el resto del país no conoce las caras, ni los nombres, sino sólo la estadística que azota al Estado de México y, si acaso, algunos de los municipios donde existe la "alerta de género" (para lo que sea que sirva).

Lydiette Carrión recupera las historias de varias mujeres desaparecidas en el Estado de México, de sus familias (especialmente de sus madres, que las buscan en todas partes y en las fotografías de las SEMEFO) y de sus amigos. Es uno de los relatos más humanos que he visto sobre el tema y que recuerda que las mujeres a las que matan son más que un número y una cruz en un mapa que no deja de acumularlas. También recuerda como nunca ninguna es una "buena víctima". Todavía muertas las mujeres se enfrentan a un proceso de revictimización.
En este país de fosas clandestinas, de mujeres desaparecidas, tragadas por la tierra, de niñas de 14 años descuartizadas y arrojadas en el canal, o de 13 años desmembradas y enterradas junto a las vías del tren, en esta región de violencia sexual impune, no hay verdad, hay versiones.
¿Qué es lo que se dice de las mujeres? Igual y recuerdan toda la información no pertinente al caso que salió a la luz cuando encontraron muerta a Lesvy Osorio (porque fue un caso muy mediático) que buscaba culparla de su propia muerte (es más, pasaron meses y creo años antes de que se investigara como feminicidio en vez de como suicidio). Así pasa con muchas de las chicas que están entre las páginas de La fosa de agua. No importa si es verdad o no, hay miles de versiones: "tenía muchos novios", "consumía droga", "no era tan buena como parecía" que se dan por ciertas y ayudan a ese intento de justificar por qué a las mujeres las matan (y suman a esa dicotomía de que matan a las "malas mujeres", como bien dice Una en Una entre muchas). Y luego eso también ayuda a que las mismas autoridades digan: "se fue con el novio a Acapulco", "seguro se escapó", "ay, señora, si su hija fuera tan buena la andaríamos buscando en las iglesias".
   
  
Convierten la vida privada de las mujeres en un espectáculo mediático con tal de culparlas a ellas de que las hayan asesinado. "En algo han de haber andado", se oye por todas partes.
—Señora, ¿sabe que su hija tiene relaciones sexuales con su novio?
—Señora, es que parece ser que su hija ha llegado a fumar marihuana.
—Si su hija fuera tan buena, la tendríamos que buscar en las iglesias —llegaron a decir.
Y como siempre pasa, también, los policías parecían no ver que fuera una estudiante destacada, deportista, que estuviera aprendiendo música, que tuviera una buena relación con sus padres y su hermana, que tuviera buenos amigos y un novio que la amaba. Ninguna víctima es una buena víctima.
Además, a todo el horror se le suma la indolencia de las autoridades que con tal de dar carpetazo entregan cadáveres (o pedazos) que no corresponden, vinculan a chivos expiatorios a los casos (como en el caso de Palafox y los adolescentes vinculados a la desaparición y feminicidio de Bianca Edith Barón Cedillo a los que intentaron hacer responsables de decenas de desapariciones con tal de no seguir removiendo la mierda que son las desapariciones en el Estado de México). Total, aceptar que había más responsables hubiera obligado al gobierno a aceptar que no era una sola banda, sino que llevamos años asediados por múltiples bandas de tratantes, feminicidas y cuánto horror se les ocurra.
A lo largo de los siguientes años, a los adolescentes detenidos se les mostraron fotografías prácticamente de todas las personas desaparecidas del Estado de México. Ellos creían reconocer a algunas de ellas. O quizá ya aceptaban cualquier crimen por aburrimiento o por tratar de conseguir un favor por parte de la fiscalía. Quién sabe. El hecho es que por medio de esas declaraciones informales se les ha investigado por desapariciones ocurridas, por ejemplo, en Ciudad Nezahualcóyotl y en Tizayuca. Familiares de víctimas de otros municipios y otros tiempos han debido agotar tiempo investigando la probable responsabilidad de la banda del Mili.
Y, lo que es peor, después del Mili siguieron desapareciendo muchachas.
   
Lydiette Carrión
Esta entrada no es una reseña tal cual. Es más bien una petición para que busquen este libro y lo lean. Si pueden comprarlo, háganlo; si saben en que biblioteca está, léanlo allí (y díganme, me encantaría saber); si no pueden comprarlo, escríbanme a mi tuiter; si no viven en México y no se edita en donde viven, mismo caso. Sólo léanlo. Como sea. Léanlo porque no todos los días alguien voltea a ver al Estado de México y cuenta la historia de las cosas que pasan aquí. Casi todo el tiempo somos un estado, tierra de nadie (no es cierto, tierra del PRI), donde los chilangos no saben muy bien qué hay, salvo transporte culero y gente que pasa dos horas en el tráfico para ir a estudiar y trabajar (y las piramides de Teotihuacán, claro). Léanlo y, no sólo eso: volteen a vernos. Apoyen la descentralización de la protesta. Volteen a vernos, porque somos el resultado de gobiernos indolentes, de desidia de las autoridades (y es que, ¿por qué habríamos de esperar algo de ellas a estas alturas?) y de horrores diarios que acaban despojados de nombre, edad y vida y se convierten en un número en una estadística que crece y crece y crece.

Y volteen a las mujeres, porque si están hartas no es por nada. Esta no es una entrada fácil de escribir y llevar meses posponiéndola es parte de ello. Pero quiero hablar del libro porque quiero hablar de mi estado. De aquí soy y aquí vivo. Volteen a verlo.

Si quieren ver el hangout de Librosb4tipos lo encuentran acá:

lunes, 6 de enero de 2020

Oscars Literarios (IX)

¡Por fin una entrada que sé que muchos estaban esperando y que ya es toda una tradición en el blog! Empecé a publicar mis mejores lecturas a modo de Óscares porque un amigo de hace mucho hizo una especie de Booktag con el formato y me gustó tanto que se lo pedí prestado y lo adopté para esto. Este es el noveno año al hilo que lo hago. ¡Ya son tantos! Ya por fin empecé a creérmela. 
  
    
Pero bueno, vamos a hablar de mi año lector. Leí más o menos setenta y tantos libros más doscientos y tantos tomos de manga y compilados de cómic y novelas gráficas (las cifras exactas están en el recuento anual). Fuera de que como ya vieron en el top ten que le dediqué al comic y al manga, considero que el año fue un año bastante mediocre en cuanto a lecturas de otro estilo. Hubo unos cuantos puntazos y libros que me gustaron mucho, y no lo sentí tanto hasta que intenté llegar este top y me costó trabajo como no tienen idea. A pesar de todo, todos los libros recomendados aquí (son más de diez) son de una excelente calidad y se los recomiendo todos. ¿Listos?

Mejor trama

  
 
Definitivamente Quién teme a la muerte de Nnedi Okorafor. Es una historia de fantasía un poco híbrido con la ciencia ficción que acontece en Sudán en el futuro y sigue las aventuras de Onyesonwu, una joven con poderes mágicos. La trama del libro está inspirada en el conflicto de Darfur, donde muchas mujeres negras fueron violadas (por árabes) para hacer una "limpieza racial": que sus hijos fueran más claros. Esto se aborda varias veces en el libro, además de que habla de la ablación (y de cómo es una practica tan interiorizada que muchas mujeres la perpetúan después con las jóvenes porque creen que de esa manera las protegen) y, en cierto sentido, sigue un poco el viaje del héroe. No les cuento más, puesto que pueden ver los detalles en la reseña de la que ya les puse el link.

Mejor escritora



Este año elegí a Meena Kandasamy después de haber leído Cuando te golpeo, una novela sobre una joven escritora que vive violencia en su matrimonio. Me pareció un libro magistral. Lo leí casi entero en un vuelo de la Ciudad de México a Mérida (no entero porque no es tan corto como para acabarlo en ese rato) y me sorprendió. Hablaba mucho del lenguaje, porque, ambientado al sur de la India, era una mezcla de tres lenguas diferentes, y de cómo nuestra manera de hablar afecta nuestra manera de ver el mundo. También aborda la violencia que se da de puertas para adentro por parte de hombres supuestamente revolucionarios (y digo supuestamente, porque eso nunca puede ser permitido). No quiero contarles más porque ya les conté del libro con más detalle en la reseña y me estoy conteniendo para no aburrirlos.

Mejor protagonista femenina


 
Quiero que Persephone me empotré. No quiero darles muchos detalles sobre ella porque todo es un potencial spoiler cuando hablamos de The Wicked + The Divine de Kieron Gillien y Jamie McKelvie, así que sólo quiero decir que me fascinó desde el primer cuadro en el que la vi. La serie de The Wicked + The Divine, toda, completa, juega mucho con las referencias a muchas versiones de Perséfone, especialmente esas tan antiguas donde no es raptada por Hades, sino que llega al inframundo por su propio pie y sólo vuelve porque le ruegan que lo haga para que Demeter deje de sumirlos a todos en el invierno. Así es cómo se gana el nombre de Perséfone, aquella que destruye, she who destroys. En fin, les cuento eso para no contarles el cómic, pero los invito a leerlo. 

Mejor protagonista masculino


 
Es Ash Lynx, Banana Fish de Akimi Yoshida. Estas dos categorias se las llevaron cómic y manga porque no pude pensar en nada mejor que estos dos personajes, en serio. La manera en que Akimi Yoshida construyó y creó a Ash es impresionante. (En la palabra resiliencia, del diccionario, está su foto, lo juro). Siempre me preocupa que los personajes estén definidos por su tragedia únicamente y Ash es un personaje que, al momento de inicio del manga, tiene mucha carga trágica; pero eso no es lo único que lo define. Ya desde el primer volumen se admira su lealtad, la manera en que protege a los suyos, a aquellos que le importan y el manga explora muchas de sus facetas. Así que, bueno, ya se los recomendé, pero si quieren llorar, lean (y vean) Banana Fish.

Mejor cómic

  
  
Bueno, aquí va la avalancha de cómics, mangas (les juro que luego hay variedad de lecturas). Aquí elegí Doom Patrol (porque The Wicked + The Divine quedó arriba y no quiero repetir, sino que quiero recomendar la mayor cantidad posible de lecturas). En este caso, quiero resaltar especialmente el run de Grant Morrison. Los tomos que escribió para esta serie son maravillosos, Crazy Jane, un personaje de su creación, me encanta y me gusta mucho cómo habla de estos héroes que lo son casi por accidente. No me voy a cansar de decirlo, pero el arco argumental de La pintura que se comió París es de los mejores que he leído en mi vida en cuestión de narración gráfica. Más detalles los pueden consultar en la reseña, claro.

Mejor manga


 
Bueno, si leyeron el top ten pues esta categoría no es ninguna sorpresa así que voy a tratar de ser lo más breve posible: es Fullmetal Alchemist de Hiromu Arakawa. La historia de Edward y Alphone Elric me llegó al corazón y me parece uno de los mejores shonen de la historia, punto pelota. Además es una serie que siento que tiene un final perfecto. No es apresurado, no deja cabos sueltos, no se alarga de manera innecesaria, le hace justicia a todos los personajes. Les recomiendo leerlo, incluso si no leen manga. Ya no sigo porque ya los atosigué muchísimo con esta serie todo el año y seguro ya les cayó el veinte de que lo recomiendo.

Mejor libro o álbum ilustrado



Este año sí elegí un libro ilustrado y no un álbum y se trata de El velo de Helena de María García Esperón, ilustrado por Claudia Navarro. Lo publica El naranjo (cosa que dejaré caer como si nada). Es un retelling de La Iliada de Homero desde el punto de vista de Helena, reina de Esparta y princesa de Troya. Me fascinó. Tengo la reseña empezada y este mes la van a leer, pero por lo pronto les puedo adelantar que hay un pedazo donde habla de amor (específicamente del enamoramiento) que me fascinó muchísimo. Por otro lado, las ilustraciones de Claudia Navarro complementen muy bien el libro y son perfectas para la historia que está narrando Helena. Me gustó muchísimo así que pueden leerlo, lo recomiendo muchísimo.

Mejor personaje secundario masculino 



Aquí quiero reconocer especialmente a Seido Takizawa de Tokyo Ghoul (y Tokyo Ghoul:re), del mangaka Sui Ishida. Al principio es un personaje que está casi siempre al fondo de la historia, muy secundario y que no te das cuenta, pero se te mete en la piel. Empieza a cobrar importancia rumbo al final y tiene un capítulo que me impresionó mucho. Sin hacer mucho spoiler de sus circunstancias, es un investigador de ghouls y Ishida le dedica un capítulo entero a su vida diaria donde desea desesperadamente no morir. Se ve enfrentado a la perspectiva de su propia muerte y en todo el capítulo se puede sentir esa desesperación total y ese miedo a la muerte a través de las imágenes que vemos de su rutina. Es uno de los personajes que más sentimiento me dan en Tokyo Ghoul (donde casi todos me caen bien, con excepciones) y creo que merece el reconocimiento. Además de que el manga me encantó.

Mejor personaje secundario femenino

 
 
A ver, Tane, la dragon rider de The priory of the orange tree de Samantha Shannon. La verdad, a pesar uno de los puntos de vista desde los que estaba contados la historia sentí que se quedó sólo en un personaje secundario, pero que tenía mucho potencial y que tiene una historia muy interesante. Además, no quería dejar de reconocer al libro porque, si bien no fue una lectura perfecta, si creo que es una muy buena lectura en fantasía épica escrita por mujeres donde, además, hay una pareja lésbica. No son muchas las mujeres que publican tochos como los señores y este de Samantha Shannon me gustó bastante (aunque sigo preguntándome por qué lo venden usando el éxito de Game of Thrones... capitalismo, debe de ser). Se los recomiendo.  

Mejor libro de no ficción


 
Leí muchísimos este año (esperen en algún futuro, espero cercano, una entrada con recomendaciones de libros de no ficción), pero al que quiero reconocer es a La fosa de agua de Lydiette Carrión, que habla sobre los feminicidios en el Estado de México, las desapariciones de adolescentes en el área de Los Héroes Tecamac (Ecatepec) y los cuerpos que fueron encontrados cuando se dragó el Río de los Remedios. También aborda el caso de El Mili Palafox, que fue muy sonado en el Edomex (y aparentemente en ningún lado porque maldito país centralizado). Aunque es un libro desgarrador creo que es un libro muy necesario para entender lo que está pasando en el Estado de México, y para que por fin, chingado, nos volteen a ver. Se los recomiendo mucho (no sé si esté disponible en bibliotecas, pero si no tienen posibilidades de comprarlo y les interesa, mándenme un mensaje a mi twitter). Les tengo una entrada sobre el libro pendiente.

Mejor libro de literatura infantil y juvenil

 
  
Hubo varios contendientes porque a mí me fascina la LIJ, pero creo que finalmente ganó Gravedad Artificial de M. T. Anderson. Está publicado por el Fondo de Cultura Económica en la colección A través del espejo. No he escrito la reseña (es otra de las que tengo empezadas a ver para cuando), pero lo que les puedo adelantar es que es la clase de ciencia ficción que quiero escribir. Es un libro tremendamente humano y es un libro que critica el hecho de que todo en el mundo se ha vuelto un producto. Todo se compra, se vende y, de repente, no somos más que un perfil de un potencial comprandor. Se los recomiendo muchísimo, M. T. Anderson me cae muy bien.

Mejor antología de cuentos

  
   
Aquí no puedo mencionar otro que no sea La cámara sangrienta de Angela Carter. En esta antología la autora recuperó muchos cuentos clásicos de la literatura y los retomó desde el punto de vista de las mujeres. Los reinventó desde la voz de sus protagonistas. El cuento que le da título al libro es maravilloso. También la reinterpretación de La bella durmiente es una cosa muy hermosa. Por otro lado, debo mencionar que la edición publicada por Sexto piso trae ilustraciones de Alejandra Acosta que son preciosas. No me gustaría extenderme tanto, pero pueden leer la reseña que le hice al libro.

Mejor libro de poesía 

     
  
La lectura del maratón #GuadalupeReinas2019 que sí se metió a mis mejores lecturas del año (lo cual me da tranquilidad, saber que siempre hay algo que leo en ese maratón que me gusta tanto y hace valer la pena los libros malos que me hacen tropezar por el camino) es Comunidad Terapéutica de Iveth Luna Flores. Les juro que nunca había leído poesía como esta (quizá porque tampoco leo tanto, pero bear with me, por favor). Es otro libro que me desgarró por dentro y me hizo pedacitos, pero que les juro que valió la pena cada segundo que pasé leyéndolo. No le he hecho una reseña pero saldrá en las entradas que vienen, puesto que planeo hacer un recuento de mis resultados del maratón con mini reseñas (ya que se termina hoy oficialmente).

Mejor libro


    
Mujer y lucha de clases de Alexandra Kollontai. Sí, es cierto que ya había leído todos los artículos que traía el libro, pero revisitarlo fue toda una experiencia. Estoy convencida de que libros como estos siempre hay que releerlos porque siempre te hacen reflexionar un poco más. En este caso, hice unos apuntes a los que les dediqué una entrada completa y pude articular varias críticas que tenía atoradas sobre diferentes temas. Disfruté muchísimo esta lectura, así que no hay año que no les recomiende yo que lean a Alexandra Kollontai: les juro que no tiene desperdicio.