25 de junio de 2017

Hush Hush, Becca Fitzpatrick | Qué leo, qué reseño

Sinopsis: Nora Grey, una alumna aplicada en busca de una beca para la universidad, vive con su madre viuda en una granja a las afueras de Pórtland, Maine. Cuando Patch se convierte en su nuevo compañero de instituto, Nora siente a la vez atracción y repulsión hacia este extraño personaje que parece tener acceso a sus pensamientos. Luego se entera de que Patch es un ángel caído que quiere convertirse en humano. Nora está bajo su control, pero hay también otras fuerzas en juego y de repente se encuentra viviendo hechos inexplicables y en medio de una situación muy peligrosa.

Les traigo el primer libro que salió para el que leo, que reseño, el más votado, el que alguien descubrió que yo no había leído y todos decidieron votar para que me torturara. Bueno, me mintieron: no es el peor libro que he leído todavía en la vida y Patch no es el peor protagonista masculino que me ha tocado (¡Hola, Hardin!, ‘¿cómo te va?). Pero bueno, de todos modos Hush Hush es un libro terrible, así que lo vamos a destripar, como dijo Jack el Destripador, así que, ¿por dónde empezamos? (Advertencia: hay spoilers).


Creo que por el principio: la redacción de Becca Fitzpatrick. Es tan mala como anodina, irrelevante, poor prose, sobreadjetiva cosas, pone adjetivos rarísimos al lado de sustantivos que no les quedan, hace comparaciones terribles y que se huelen desde mil kilómetros antes y yo todavía no puedo superar como describe los ojos. Quiero que por favor se sienten y piensen en la expresión «fríos ojos». Soy capaz de imaginarme una mirada fría, de esas de asesinato que te dirigen cuando hiciste algo más o te odian y parece que el ambiente alrededor se congela, pero, ¿unos ojos fríos? Me estoy preguntando como se comprueba eso o si se los metieron en hielo. Por favor, si van a dedicarse a escribir, piensen qué están escribiendo y si quieren verse poéticos por qué sí o si lo ponen porque han leído esa expresión mil veces o si tienen demasiada pereza para inventarse otra manera de describir a los ojos y las miradas. («Mirada fría» es aceptable, sólo que tengo que reconocer que una frase que diga esas dos palabras como descripción no me hará detenerme, ni para bien, ni para mal). Creo que no tengo nada más que decir de Becca Fitzpatrick ni de quien tradujo el libro (porque creo que hay que compartir un poco las culpas, si traduces todo casi literalmente es normal que la traducción quede con adjetivos raros).


Ahora vamos al asunto que más les importa, a ustedes y a mí. Porque que Hush Hush esté mal escrito no es nada nuevo, eso ya lo dijeron mil y una reseñas antes de mí (creo porque sólo leí una hace seis años en un blog que se llamaba El cementerio de los libros olvidados y cuya muerte fue una gran pérdida a la blogósfera). Entonces vamos a analizar este libro con perspectiva de género. Oh, sí, ya llegó el feminismo a su blog preferido. Hush Hush es un hijo del fenómeno Crepúsculo, hay muchas similitudes tan calcadas que es imposible negarlo. A su modo, Crepúsculo es hijo de otro fenómeno mucho más viejo que ya lleva años y décadas y quizá siglos en nuestras vidas. Crepúsculo, y Hush Hush y todos esos libros que critico de protagonistas malotes (After, Besos entre líneas, Medianoche) son hijos del fenónemo del chico malo de la moto y la chamarra de piel que enamora a la chica buena porque ella saca lo mejor de él.

El chico malo lleva mucho en nuestras vidas. Nos encanta. ¿Saben que mi personaje favorito de Memorias de Idhún es Kirtash y que empezó a gustarme por el aura de malote? (Luego ya me gustó porque me gustaba su visión del amor, hoy diría que era poliamoroso y básicamente era el único con cerebro del trío protagonista). El chico malo de la moto es Danny de Vaselina enamorando a Sandy. El chico malo de la moto es Elvis Presley bailando «inmoralmente» para los adultos de la época. El chico malo de la moto es Marlon Brando y James Franco enamorando a las chicas. El chico malo de la moto es Edward Cullen el vampiro de más de cien años guapo y misterioso. En algún momento, ese chico se convirtió en Edward y luego Edward se convirtió en Patch para apoyar una narrativa que nos encanta que es el chico malo con la niña buena vivieron felices para siempre.

La narrativa del chico malo es una masturbación mental, la creencia de que son buenos en el fondo y de que una buena chica de corazón puro puede salvarlos es pura fantasía. Apoya al patriarcado y a la heteronorma. Es una historia a la medida de esas dos cosas. Nos la pusieron para que nos enamoráramos de ella y lo hicimos. Y cuando lo hicimos, nos dijeron «pendejas, estúpidas» y nos dijeron que nos merecíamos a los chicos malos de la vida real. Sólo que hay un problema, el chico malo de la moto y la chamarra de cuero en realidad puede ser cualquiera. Puede ser tu hermano, tu amigo, tu papá, el güey que te acosa, el de la playera polo, el «buena familia», el de los lentes estudioso, tu novio, el novio de tu mejor amiga, el pandillero de la esquina, el güey al que sus papás le compraron el Mercedes por su cumpleaños dieciocho, el pendejo que sale con tu vecina, el que vende discos en la esquina, tu profesor, el director de una empresa, el mejor promedio de la generación, un genio en la física, el güey que trabaja en un banco, el jardinero, el que lleva al super a sus hijos, tu abuelo, tu tío, el chico becado de la escuela. ¿Se entiende? Cualquiera. En la realidad el chico malo de la moto es malo de verdad. Pega, abusa, mata. En la realidad, las mujeres que se enamoran de ellos a veces acaban en una zanja abandonada.

El chico malo de la moto y la camiseta negra y la chamarra de cuero y la mirada misteriosa se queda en la ficción, en la narrativa, ahí está, lo hicieron para que nos enamoráramos y nos bombardearon con él. Nos enamoramos. Y luego nos dijeron «pendejas». Patch es ese chico.


No me gusta, pero no lo odio. Me produce irritación y ganas de destrozarle la masculinidad, de reírme en su cara. Me dijeron que era un machista de primera y lo que me encontré fue a un ángel caído con crisis existencial y pasado turbio que no sabe ligar con mujeres y que sí es machista, pero de esos que sólo me causan irritación, ojos en blanco y no me hacen querer pegarles con libros de Simone de Beauvoir… todavía. Más bien es de los que me dan ganas de decirles que lean algo, que googlen feminismo, que aprendan ya a ligar y que no hagan cosas «creepys» sólo por ser misteriosos. (Nota aparte, tiene las cicatrices de sus alas en la espalda y OH DIOS MÍO POR QUÉ AHÍ, ESO ME GUSTA).

Patch no sabe ligar. Su manera de lugar se basa en intimidar a Nora y en hacerla sentir incómoda con su guapura y llamándola «vulnerable». Diagnostico masculinidad frágil en extremo y pendejez masculina corriente. Es como ir a un bar un día de estos y que intenten llegarte cuatro pendejos con pick-up lines horribles que nunca funcionaron y nunca funcionarán jamás. Ni a sus mamás les hacen gracia, vatos. La de Patch es «Llámame Patch. En serio. Llámame». Voy a hacer un paréntesis aquí por si se quieren reír como yo. (En serio, ríanse cuando les llegue un vato con esas pendejadas. Háganlo breve y cruelmente. Por un mundo sin machos que usan terribles frases para ligar).


En fin, siguiendo en la historia de Patch, macho barato y mediocre (creo que eso les duele más a los machos que les digan machos en sí), bueno, obliga a Nora a hacer cosas que en el fondo no quiere aprovechándose de que la chica vive la vida confundida. Pero cosas como subirse a un juego de la feria que es medio peligroso, nada que acabe en abusos sexuales y violaciones (aunque el hecho de que pueda controlar la mente de otras personas es creepy, pero al menos no lo usa como Killgrave, ¡denle su galleta de persona «no decente, pero al menos menos mierda que otra mierda» al pobre macho!). Igual no quiero seguir leyendo los demás libros porque algo me dice que esa capacidad de controlar la mente de otras personas va a acabar muy mal, ¡uno no le da esa capacidad a un hombre macho, aprendan!

Bueno, ese es Patch. ¿Les cayó bien? A mí no. Pero creo que me crearé un personaje que no sea una pequeña mierdecilla de persona con unas cicatrices como las suyas en la espalda para tener fantasías a gusto. Ahora vamos a hablar de… ¡más machos! Oh, sí, este libro está lleno de ellos, es tan realista en ese sentido, los machos salen de la tierra, brotan con la lluvia, se reproducen como conejos. Bueno, hablemos de ellos.


El entrador aka el profesor de biología. ¿Podemos despedirlo, por favor? Porque entiendo todo el numerito «me gusta hacer sufrir a mis alumnos» ―lo cual me haría querer mandarlo a cursos de pedagogía―, pero lo que no entiendo es que Nora va a decirle «me incomoda mi compañero de mesa con el que me está haciendo trabajar» y al entrenador le vale tres kilos de verga para después asignarla como la tutora del alumno que la incomoda. El hecho de que la psicóloga del colegio sea una impostora no ayuda a todo el asunto, pero me estoy adelantando. A ver, el asunto de Nora es muy normal en la vida real, los profesores machistas son increíblemente realistas. Mi problema es que si yo quisiera cosas sobre profes machistas sin un punto de crítica o denuncia, voy a clase, no abro los libros. Creo que si vas a incluir toda esta clase de escenas ―muy reales, porque pasan― en una obra de ficción, debes saber por qué y para qué lo estás haciendo. ¿Quieres denunciar algo? ¿Quieres criticar una opresión sistemática? Que chido. Pero la verdad, simplemente hacerlo porque sí, es algo que me sobra, me incomoda y que creo que podría no existir. No necesito profes machistas en las obras de ficción «por realismo» para saber que existen: los vivo todos los días.

Y ahora, el asunto Elliot/Jules. Elliot es creepy. No sabemos nunca, hasta qué punto, Jules lo está controlando. ¿Cuáles de sus actos fueron controlados por Jules y cuáles fueron producto del libre albedrío/la desesperación? No quiero disculparlo, porque indirectamente mató a su novia por presión de Jules y no habló. Es, además de Jules, el único personaje que abusa físicamente de una mujer entre las páginas del libro y es el primero. Desde el momento en el que estampa a Nora contra una pared, me hizo desear ver su cabeza clavada en una pica. Jules es quien, al final, está detrás de todo el daño que sufre Nora. ¿Por qué? Porque quiere vengarse de Patch.

Patch tiene un pasado no muy limpio de actividades ilícitas, es lógico y es lógico que tenga enemigos ―el tipo es un ángel caído y en el libro nunca conseguimos la lista de cosas malas que ha hecho―, pero quien sufre es Nora. Lo que me lleva a otra reflexión: en este esquema de machos violentado a otros machos, las que nos llevamos la peor parte somos las mujeres. Nora se lleva la peor parte porque Jules la percibe como «la propiedad» de Patch. En ese esquema de machos peleando, hacerle daño a una mujer por percibirla como la posesión de otra persona es vista como una venganza válida. Pinche patriarcado, ¿no?


Los voy a retar a algo: traten de escribir algo sin discriminación de género… o racial o la que quieran. Si no van a denunciar nada, si no van a criticar nada, bórrenlo de sus páginas, oblíguenlo a largarse. Un día quiero abrir un libro juvenil y encontrarme sin todo este festival de situaciones innecesarias que nadie crítica ―y nadie va a criticar o denunciar― y nadie ve como dañinas, quiero encontrarme una narrativa libre de machismo por una vez en mi vida. No lo hagan por convivir, ni por realismo, están escribiendo ficción, chingadamadre. Si lo hacen, háganlo por una buena razón, pero no le ayuden al sistema.

Y ahora vamos al resto… ¿Nora y Vee? Los únicos personajes femeninos más o menos dibujados. Vee podría haber sido increíblemente interesante, porque es la primera mujer en hablar de sexismo y también la primera en excusar comportamientos abusivos de Elliot. ¿Esa clase de conflicto interno, de contradicción humana? Joder, analizarlo sería increíble, pero nunca pasa. ¿Nora? Nunca supe gran de su personalidad. Es la narradora y se desdibuja ella misma porque parece que ni a la misma autora le importa su protagonista. No sé si es un buen personaje o no, porque no tengo elementos para decirlo. No sé qué personalidad tiene, parece que está al servicio de los hombres del libro y de lo que la trama requiere. Así que me lo ahorro todo aquí. La otra antagonista es la psicóloga, la ex de Patch, un ángel y es tan absolutamente irrelevante que sólo aparece realmente en una escena atacando a Nora. Podría haberse tirado mucho de su posesividad con Patch, de un conflicto humano... pero ni siquiera eso pasa. Se vuelve irrelevante.


De los ángeles de esta serie no hablamos. Se tardan años en aparecer y realmente a nadie le importa cuando lo hacen. ¿Toda la mitología en la que se basa este libro? Está ahí, existe, pero por alguna razón que no alcanza mi cabeza a comprender, Becca no la usa en lo absoluto y no le importa.

En fin, Hush Hush es un mal libro y creo que con leer la sinopsis pueden adivinarlo. Pero si leyeron toda esta reseña/análisis/destripe, felicidades. Ojalá les haya servido de algo y se hayan reído de mis chistes malos. No lean Hush Hush.

7 de junio de 2017

Hotcakes de chocolate sin mezcla, ¡sí se puede!

Volvemos a Cocinando con Poulain, para los dummies de la cocina y los no tan dummies. Esta vez les voy a enseñar a hacer un desaryuno muy rápido de hotcakes de chocolate sin necesidad de comprar mezcla. ¿Listos? ¡Empezamos!


Este receta es vegetariana. Hay maneras de adaptarla para hacerla vegana sustituyendo la leche y el huevo que yo no me séll. A veces también se usa mantequilla, pero esa se puede sustituir fácilmente por un aceite vegetal como el que yo uso aquí. Bueno, ahora sí:

Ingredientes
  • 1 taza de harina (blanca de preferencia, pero puede ser integral, aunque con esta tarda más en cocer)
  • 1 taza de leche
  • polvo para hornear
  • 1 huevo
  • aceite vegetal (o mantequilla)
  • chocolate en polvo (yo uso Abuelita o Morelia que son muy mexicanos y los recomiendo, también funciona con Calcetose, no recomiendo particularmente Nesquik o Chocomilk porque tienen un saborizante demasiado artificial, pero también se pueden usar; en cualquier caso, también funciona la Nutella o similares).
  • plátano (opcional, para la presentación)
  • miel
Qué utensilios necesitan
  • batidor (no de los eléctricos sino de los que usas para hacer ejercicio de brazo)
  • un recipiente para la mezcla
  • sartén no muy grande
  • lo que se te ofrezca
Instrucciones:

1. Juntas la harina con dos cucharaditas de polvo para hornear y el chocolate en polvo. Pon suficiente, pero no te pases. Lo revuelves todo con el batidor hasta que lo veas más o menos del mismo color.





2. Rompe el huevo y échalo a la harina; también agrega la taza de leche. Acto seguido, bate hasta que quede una mezcla líquida que se parezca a esto que está aquí abajo. Debe ser un poco viscosa.


3. Agrega dos cucharadas de aceite vegetal (o de mantequilla si lo prefieres). Revuelve hasta que no queden grumos y luego la metes al refrigerador durante más o menos media hora. 


4. Pasada la media hora, saca un sartén (en la foto pueden ver... ¡qué blanco era mi sartén!, el pobre ya está muy demacrado ahora) y ponle aceite vegetal (o si prefieres, mantequilla). Déjalo que caliente.


5. Cuando el aceite está caliente vierte la mezcla hasta formar un hotcake. No te pases porque si no estarás años esperando y no te tires la mezcla encima, por favor.


6. Los envases de mezcla de hotcake dicen que cuando salgan burbujas encima hay que voltearlo. Bueno, hay un asunto: eso no siempre es cierto porque depende de la cantidad de los ingredientes y tú no usaste esas mezclas. De todos modos, dale la vuelta cuando empiecen a aparecer burbujas o cuando sientas que ya está cocido. A mí el primero se me quemó un poco por no hacerle caso a mi instinto.


7. Repite hasta que tengas todos los hotcakes que te vas a comer. Para servirlos, puedes cortar un plátano y ponérselo encima y luego ponerle miel. ¡Disfruta, es un desayuno perfecto!


4 de junio de 2017

Resultado de Qué leo, qué reseño

Me odian en el fondo. O les gusto mucho de comediante leyendo libros malos. En fin, aquí va el resultado del Qué leo, qué reseño y el posible tentativo orden en el que leeré las cosas por las que han votado. Ahora me enorgullezco de haber prohibido que me pusieran a E. L James porque seguro me salían con Grey, viendo cada cosa por la que votaron. Aquí, además, iré agregando si hago alguna dinámica con la actividad a lo largo de los cinco meses. 


En fin, ahí van los elegidos:

Junio: Hush Hush




Sí, ocho años de vida bloguera y no me pude escapar de las aventuras y romances de Patchito. Es e libro que leeré en junio y es uno de los refritos de Crepúsculo que salieron en la época y estoy segura de que está lleno de romance tóxico, no muy buena redacción y clichés a morir. Lo estaré comentando en Twitter con el hastag #NeaLeeHushHush

Julio: Canciones para Paula



Yo había huido, también, toda mi vida de un hombre que de pseudónimo se puso Blue Jeans y escribió el equivalente a los fenómenos wattpad de hoy: un fenómeno de una red social española llamada Tuenti, donde publicaba esta novela romántica. De esto espero clichés a morir, redacción no muy genial y, por supuesto, ¡más romance tóxico! Nos vemos en Julio y será, por supuesto, #NeaLeeCancionesParaPaula.

Agosto: Los sueños se cumplen, mi youtuber y yo



En esta lo que más me va a doler es decirle a la autora que las editoriales se aprovechan de ella para ganar dinero con historias llenas de clichés, apenas editadas y corregidas y, probablemente, nada bueno. ¡Editoriales, dejen de lucrar con los sueños de la gente y si lo van a hacer, de menos tenga un equipo editorial decente que no publique cualquier cosa que llegue a sus manos, por piedad! Será para agosto y el hashtag en Twitter será: #NeaLeeMiYoutuberyYo.

Septiembre: The Raven Boys



A este le tengo muchas más esperanzas, pues no me lo recomendaron de mala fe en ningún caso y aunque los primeros trabajos de Maggie no son mis preferidos, creo que se nota en sus posts de su blog que es una persona que ha evolucionado. ¿Qué espero? Algo bueno, sencillamente. También lo voy a comentar el Twitter, por supuesto, con el hashtag: #NeaLeeTheRavenBoys.

Octubre: Abrázame fuerte o The Young Elite



Los dos me los recomendaron en la sección de libros malos y quedaron empatados en el último lugar con tres votos. Como todavía no encuentro ninguno en digital gratis pirata porque yo estoy no lo compro, voy a dejar el desempate para después. Si quieren exponer sus opiniones en los comentarios, pueden hacerlo, igual desempato con comentarios. No hay hashtag todavía porque todavía no está decidido.

29 de mayo de 2017

Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, Elena Favilli & Francesca Cavallo | Fotoreseña

Sinopsis: Cuentos de buenas noches para ninas rebeldes reinventa los cuentos de hadas. Elizabeth I, Coco Chanel, Marie Curie, Frida Kahlo, Serena Williams y otras mujeres extraordinarias narran la aventura de su vida, inspirando a ninas ―y no tan ninas― a sonar en grande y alcanzar sus suenos; ademas, cuenta con las magnificas ilustraciones de sesenta mujeres artistas de todos los rincones del planeta. Un libro que debe estar en la mesa de noche de todas las ninas o mujeres jovenes que conozcas. 

El viernes 26 de mayo fue el hangout de Libros b4 Tipos (colectivo de mujeres que lee y discute libros de mujeres cada mes y además hacemos difusión de otros temas) del libro Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes de Elena Favilli y Francesca Cavallo que nos hizo llegar editorial Planeta. Anyways, yo compré mi ejemplar, porque Planeta no nos regalo mil, pero aún así, thankius, Planeta. (Además es un libro ilustrado con un precio extrañamente accesible y yo soy la persona que pide en la biblioteca, piratea o pide prestado todo lo que se le haga caro porque considera que el conocimiento debe de estar al alcance de todo el mundo y otras cosas varias, así que si lo quieren comprar en español, sí se los recomiendo; en inglés... bueno, está como al doble de caro, ¡lo vi!). En fin, hicimos el hangout que les voy a poner más abajo y hablamos de la invisibilización de mujeres en la historia, de la historia de la mujer, la diversidad del libro y otras cosas.

Además, yo hice una serie de imágenes sobre estas mujeres rebeldes para promover la lectura del libro en el colectivo, de las cuales intentaré poner varias, además de algunas fotos del libro para que vean lo precioso que es. Así que si ataco su pupila a imágenes, ¡ténganme paciencia! Además, esta va a ser una entrada larga porque vamos a hablar de la historia de la mujer, de la invisibilización de mujeres, voy a mencionar a mis favoritas, a las que me hubiera gustado que estuvieran, a las que no me gustó que estuvieran y un montón de cosas más. ¿Listos? Bueno, como dijo Jack el destripador, vamos por partes:

Mis niñas rebeldes favoritas


¡Tengo muchísimas! Sobre todo las científicas porque soy una niña de ciencias, pero voy a resaltar a dos que son las que más se acercan a lo que yo hago y unas de las mujeres que más admiro en el mundo. Me gusta mucho Ada Lovelace porque fue la primera programadora de la historia. LA PRIMERA. No se le adelantó ningún hombre, ninguna mujer, ningún alien, ningún insecto: fue ella. Además, Margaret Hamilton, que hizo posible que el Apollo 11 llegara a la luna y hay una foto muy famosa de ella en la que está pasado al lado de todo el código que escribió, que, bueno, es una torre mucho más grande que ella. Aqui una pequeña probadita de ellas de la serie de imágenes que hice para ellas para Libros b4 Tipos:



Entre las escritoras, por ejemplo, me gustó ver a Austen, a Woolf y a las Brontë. Me hicieron falta algunas, pero ya las voy a mencionar más abajo. Mi favorita de todas ellas es, por supuesto, ¡Emily Brontë! Para mi Cumbres Borrascosas es de lo mejores clásicos que he leído. Las periodistas del libro, ambas me sorprendieron porque no las conocia: Anna Politovskaya, que escribió en un tiempo donde la censura estaba a la orden del día, y Nellie Bly, probablemente una de las mejores periodistas de la historia.

Esta imagen no llegó al corte final de imágenes que subí y, si lo notan
aún tiene un pie de página que no le corresponde, pero aquí está.
También me gustó mucho que pusieran a Matilde Montoya, la primera mujer que pudo estudiar Medicina en México, a pesar de las quejas de todos los machos de la academia. ¡Hasta le escribió al presidente, que creo que en ese entonces era Porfirio Díaz, cuando no la querían dejar titularse! También está Eufrosina Cruz, política y activista por los derechos de las indígenas. Otras que me gustaron mucho, obviamente, las guerreras, como Lakshmi Bai, guerrera India que le hizo frente a los colonizadores británicos y Yaa Asantewaa, que también le hizo frente a colonizadores británicos cuando los hombres Ashanti de lo que hoy es Ghana se rindieron. Me parece importante mencionar sus nombres y una pequeña parte de lo que hicieron porque la mayoría no son conocidas. De todas las que conocí aquí, conocía a todas hasta las Brontë y luego sólo, de oídas, a Matilde Montoya, pero no me sabía su nombre.

Ilustración de Eufrosina Cruz, ilustración de Paola Rollo (Italia).
De otras mujeres que me encantaron, ya conocía a Hatshepsut, Reina-Faraón, que insistió en que la esculpieran con la barba postiza de los faraones, fue nombrada Príncipe Heredero porque no existía el título en masculino por su padre, fue hija, esposa y tía de faraones, tuvo en contra a los sacerdotes y los puso a su favor, dio un golpe de estado, construyó algunos de los monumentos más impresionantes de Egipto y, además, tuvo uno de los reinados más largos y pacíficos. También estaba Cleopatra VII, que ya no representa al Antiguo Egito, sino al Egipto Helénico, conquistado por el macedonio Alejandro Magno, que vivió y reinó en Alejandría, e Hipatia, filósofa y científica que vivió en Alejandría durante su época romana, cuando el cristianismo empezaba a tomar fuerza sobre paganismo de los romanos.


Fotografía de la ilustración de Hipatia, realizada por
Riikka Sormunen (Finlandia)
¡Hacerlas visibles es una parte muy importante de este libro! Bueno, si sigo, yo las voy a mencionar a todas, a las 100, entonces creo que mejor vamos pasando a otra parte, que seguro que voy a seguir mencionando nombres de todos modos por todos lados y poniéndoles ilustraciones, porque esta es una muy larga fotoreseña.

Mi critica al libro, en general


El viernes en el HO que hicimos Abril, booktuber mexicana del canal Ensayos de Abril, hizo notar que estos no eran cuentos... cuentos. O sea, que no tenían la estructura de un cuento, que más bien era como una monografía/resumen dirigido a niños de cosas que estas mujeres habían logrado/hecho/pasado por. Por supuesto, a pesar de todos, se me hace que es un libro muy bonito para los niños y para conocer los nombres y algunas de las hazañas de las mujeres. Especialmente porque luego no conoces a muchas, no sabes que existieron, no te las enseñan en la escuela por más que sus aportes hayan sido importantes.


El libro me pareció una excelente introducción a la historia de todas estas mujeres, casi (no todas) todas ellas admirables. El libro peca que quizá querer abarcar mucho, porque todas las historias son sólo de una página que no da para contar demasiado y a veces no va al punto exacto o dulcifica las historias para evitar contar en qué terminaron (a muchas mujeres las mataron, las condenaron al olvido o simplemente tuvieron que olvidar sus sueños). Pero bueno, pasando a notas más importantes, una de mis críticas al libro es que sinceramente esperaba un poco más interseccionalidad. La mayoría son blancas primer mundistas o gringas. Me alegró ver que entre las gringas hubiera más diversidad de la que esperaba (y ver a Maya Angelou allí ROCKS!): que estuviera Simone Biles fue una grata sorpresa, también Misty Copeland (pues aun hoy es noticia que haya bailarinas de ballet negras en los Estados Unidos que alcancen la fama) y, aunque no la conocía, la historia de Wilma Rudolph me hizo sonreír: una atleta negra que contrajo polio y quedó paralizada varios años.

Ilustración de Jacquotte Delahaye, por Rita Petruccioli (Italia).

Ante todo, me hicieron falta las latinoamericanas. Aunque ya mencioné a dos mexicanas allí arriba, no había demasiadas latinas en el libro. Estaban las Hermanas Mirabal, que se opusieron al régimen del Dictador Trujillo en República Dominicana, Alicia Alonso, bailarina de ballet ciega cubana; de mis favoritas fueron las cholitas escaladoras de Bolivia. Jacquotte Delahaye, una pirata Haitiana me hubiera encantando cuando era niña, porque yo tenía delirios de ser guerrera o pirata y tenía una espada con la que golpear niños maleducados (la espada era amarilla, si quieren saber). Me gusta que sea un libro que le recuerde a las niñas, especialmente, y a los niños que mujeres hay en todos lados de la historia, que hay mujeres científicas, arquitectas, antropólogas, raperas, ciclistas, corredoras de la F1 y que hay un mundo completo de posibilidades allí afuera.

Quienes me sobraron


MARGARET TATCHER. No me voy a extender demasiado en esta sección porque prefiero en este momento dedicársela a partes más productivas del libro, pero Margaret Tatcher me sobró mucho. Ella es el ejemplo perfecto de que las mujeres que llevan al poder no benefician automáticamente al género femenino de buenas a primeras. Margaret Tatcher terminó con el subsidio a la leche en la educación preescolar y pasó a la historia gracias a la Huelga Minera en 1984 y 1985 (por cierto, hubo un colectivo llamado Lesbians & Gays Support the Miners en ese tiempo y, aunque fueron rechazados en un principio, ayudaron a los mineros a lidiar con el acoso policial, las detenciones ilegales y recaudaron dinero para la huelga con distintos actos, de los cuales es recordado un famoso concierto llamado Pits & Perverts; los mineros, más tarde, marcharon acompañándolos el Día del Orgullo, en agradecimiento; pueden buscar Pride London 1985 y la organización que apoyó a los mineros encabeza la marcha y de eso se habló en Pride).

Tampoco me encantan Hillary Clinton (ejem, no tengo tantos desacuerdos con ella, pero bueno, no estoy casi nunca de acuerdo en sus opiniones sobre la guerra) y otras más, pero la única que me hizo llevarme las manos a la cabeza fue Tatcher.

Que mujeres me hicieron falta


Ay, un montón. Entiendo que sólo podían elegir a 100 (ojalá en un futuro hagan otro tomo, por ejemplo, pero este no es el único proyecto de visibilización de mujeres en la historia, abajo les pongo otros), pero me hubiera gustado, entre las escritoras, ver a Toni Morrison, que ha sido de las únicas mujeres negras en ganar un Premio Nobel de Literatura. Me hubiera gustado ver a J. K. Rowling, por todo lo que representa para la literatura juvenil y todo lo que hizo por ella simplemente publicando Harry Potter después de más de diez negativas y de tener que usar sólo sus iniciales para que no se notara que era mujer. Me hubiera gustado ver a Gabriela Mistral, que también ganó el Nobel de literatura y, si no me equivoco, ha sido una de las pocas mujeres latinoamericanas en ganarlo... o la única. me hubiera gustado ver, por supuesto, a Sor Juana Inés, creo que su poesía habla por ella, lo que hizo habla por ella. Le prohibieron escribir en sus últimos años de vida, imagínense. Se me quedan mil nombres en el tintero, pero bueno. También me hubiera encantado ver a Nawal el-Sadaawi, una increible autora musulmana y egipcia.



Entre las científicas, me hubiera gustado ver a Hedy Lamarr, cuyo Sistema de Comunicaciones Secreto ha permitido hoy que exista el Wi Fi y que todos nos comuniquemos, además de que permite que el macho del día te diga que el feminismo no es necesario. Me hubiera gustado también ver a Rosalind Franklin, una mujer que realizó importantes contribuciones a la comprensión del ADN y gracias a la cual Watson y Crick ganaron un premio Nobel y nunca le dieron el crédito que merecía.


Marie Curie sí que estaba en el libro
Estando en el Hangout Tres Trece mencionó a Selena Quintanilla y HELL YES que me hubiera gustado verla. Fuera de eso, no hubo muchos colectivos de mujeres (en realidad sólo el de las cholitas escaladoras), pero me hubiera gustado que el libro hablara de las madres y las abuelas de la Plaza de Mayo, que llevan décadas buscando a sus hijos y a sus nietos. Me hubiera gustado ver a las guerreras del sari rosa, que pelean por la liberación de la mujer en la India. Si se les ocurren más mujeres, ¡menciónenlas en los comentarios!



Entonces, finalmente, me encanta este libro por lo que ha hecho por la visibilización de mujeres en la historia. Realmente, cualquier proyecto de ese tipo me hace feliz. Si quieren otro, pueden visitar Rejected Princesses, hay un libro llamado Women in Science para niñas. ¡Recuerden! ¡Las mujeres siempre hemos estado aquí! ¡Siempre hemos hecho cosas! Les dejo aquí el link del Hangout.


24 de mayo de 2017

Cómo hacer struddel de manzana y no morir en el intento

Hoy vamos a aprender cómo hacer este postre que a todo el mundo le gusta sin morir en el intento o al menos sin querer morir porque es difícil. En serio, hacer struddel de manzana es más fácil de lo que parece, lo juro. Eso sí, si no tienen un horno profesional, olvídense que quede como el de el supermercado, pero les juro que el sabor va a ser hasta mejor. ¿Empezamos?


La receta es vegetariana, porque la pasta de hojaldre ya trae mantequilla añadida. Fuera de eso, de la mantequilla que se usa para enharinar el molde y de la yema de huevo para pegar, no usaremos más cosas de origen animal (por si se les ocurre como hacerla vegana).

Ingredientes (considerando un molde circular de unos 20 cm de diámetro como el mostrado en las fotografías):
  • 3 manzanas gala (también pueden ser amarillas; no recomiendo ni verdes ni rojas porque sueltan agua exageradamente y puede hacerse muy blando el struddel, pero no duden de que funcionan). 
  • Pasta de hojaldre (más o menos el paquete que venden en los supers).
  • Canela y azúcar al gusto (pero sin pasarse). También se puede usar, si quieren, miel, pero muy poca porque el calor la hace líquida.
  • Harina blanca (¡nada de integral, es para el rodillo y donde van a amasar la pasta de hojaldre!).
  • 1 limón (¡muy importante!)
Utensilios que van a ocupar:
  • Molde (el de esta receta es más o menos de 20 cm de diámetro).
  • Una olla pequeña (que quepan las manzanas). 
  • Rodillo (si no tienen pueden usar un vaso largo o ponerse originales). 
  • Cuchillo y cuachara grande (obviamente).
  • Pelador si es que quieren pelar las manzanas con él (yo uso cuchillo). 
  • Quita centros de manzana (preferentemente, pero pueden quitárselo después). 
  • 1 brocha de repostería o cocina. Si no tienen, usen un pincel completamente nuevo.
Instrucciones:


1. Elegir tus manzanas, de preferencia que ya estén maduras. Las vas a pelar y les vas a sacar el centro (como puedas, pero no te cortes).

2. Después las vas a poner a cocer en la olla. Les puedes poner azucar para que ya salgan un poco dulces o miel. Yo les puse agua y un poco de miel. Ya que estén blanditas, las sacas y las dejas enfriar para no quemarse (el almíbar que suelta lo puedes guardar, pero ya no lo vamos a usar en esta receta).


3. A las manzanas cocidas y sin centro las cortas como en la imagen: en rebanadas. Esas rebanadas son las que vas a acomodar en el struddel. ¡No te cortes!



4. Pon todas los pedazos de manzana en un recipiente grande y allí vas a agregar el jugo de un limón. Esto es para impodir que se oxiden. Acto seguido añades canela y azúcar al gusto. Añade bastante canela pero no te pases. Igual de azúcar. Lo revuelves con una cuchara y lo dejas reposar. Ese es el relleno de tu struddel y ya está listo.



5. Ahora vamos con la pasta de hojaldre. Ya viene planita, pero muy gruesa, así que la tienes que adelgazar con el rodillo (no tanto o se rompera). La primera vez que le pasas el rodillo no se pega, pero mejor, para evitar problemas, pon harina blanca en la superficie donde vayas a amasar, la masa de hojaldre encima, un poco de más harina blanca encima y harina blanca en el rodillo. Y manos a la obra: la adelgazas. 



6. Enmantequilla el molde y luego enharinalo. (O sea, embárralo con mantequilla todo y luego ponle harina a eso). 

7. Cortas un pedazo circular para el molde y lo colocas. Procura hacerlo un poco más grande de lo que el molde es, porque la masa tiende a encoger mientras pones las manzanas.

8. Coloca las manzanas dentro del molde como puedas. Si sobran pedazos: cómetelos. Saben ricos.


9. Rompemos nuestro huevo, separamos la yema de la clara y mezclamos la clara con azúcar. Con eso vamos a pegar la pasta. Si no se lo ponen (o ponen algo equivalente) la pasta NO pega.

10. Luego vamos a cubrir todo. Y esto es la parte más larga y tardada, pero es fácil. La masa que quedó, la vamos a cortar en tiras y la vamos a ir colocando sobre el molde aunque no se ajuste perfectamente. Encima, le untamos el huevo como se ve en la imagen.


11. Cortamos todos los sobrantes y admiramos nuestro struddel. Si queremos le añadimos decoración.



12. ¡Llegó la hora del horno! Yo uso mi horno a 350-400 °F (odio los Farenheit pero está en esa notación) y el struddel se quedó dentro como tres cuartos de hora. Lo que se tarde depende de la pasta y de la manzana así que vigílenlo constantemente. 


13. Cuando este listo, se verá así, más o menos:


14. ¡DISFRÚTENLO!