Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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domingo, 29 de septiembre de 2019

Tokyo Ghoul (y cómo escribimos sobre la tragedia y el horror)

Sinopsis: Extraños sucesos ocurren en Tokio; se piensa que las criaturas responsables son los llamados “ghouls”. En tanto, la vida de Ken Kaneki, un joven universitario muy inteligente y tímido, cambiará radicalmente cuando conozca a una extraña chica, Rize. Una de las series más aclamadas en los últimos años llega a México de la mano de Panini: ¡Tokyo Ghoul! ¡No te pierdas la oportunidad de conocer esta increíble historia de Sui Ishida!

Qué sinopsis tan de mierda, Panini México. Creo que desde que leí el tomo seis o siete de Tokyo Ghoul quería hacer esta entrada pero sólo me aguanté porque quería acabar las dos series y echarle un ojo al anime. Por echarle un ojo me refería concretamente a buscar escenas sueltas en Youtube porque no me iba a tomar la molestia de hacer nada más (y que bueno, porque en mi opinión se pasa de lamentable... si me hubiera interesado más quizá habría intentado empezar a verlo). ¿De qué trata? Bueno, Ken Kaneki es un joven universitario que siempre tiene un libro en la mano, tímido, que después de conocer a una chica (muy rara) llamada Rize, descubrir que es un ghoul, casi morir devorado por ella, acaba convirtiéndose en un ghoul artificial (un ghoul de un sólo ojo), después de que le transplantaran órganos de la chica. Al menos, eso parece. Kaneki tiene que acostumbrarse a vivir de otra manera mientras Touka, una ghoul que trabaja en el café Anteiku, intenta demostrarle que los ghouls no son sólo monstruos sanguinarios.

Y de eso parece que va Tokyo Ghoul. Pero no. O al menos, no lo creo. O sea, me puedo sentar aquí a hacerles un análisis de por qué creo que Tokyo Ghoul va de enfrentarse a la otredad a la cara, porque no queda ninguna otra alternativa (amo esos temas), pero creo que, además de eso, también habla de la crueldad. No sé si como tema central, pero sí es un tema muy recurrente en todo el manga. Las historias del 90% de los personajes son cosas chungas y terribles. Los hay víctimas y victimarios. Desde los investigadores del CCG (que investiga a los ghouls e intenta erradicarlos) hasta los mismos Ghouls. Hay ghouls con mascotas humanas. Investigadores especialmente sádicos a la hora de matar ghouls. El manga nunca da un paso atrás al retratar la crueldad (es un seinen, después de todo), pero tiene algo en la manera en la que lo hace que me fascina. Es muy fácil ver y consumir gore por morbo; muy sencillo no querer ver todo lo que hay detrás, las terribles consecuencias de todo lo que le ocurre a los personajes. Es muy fácil hacer lo que en un punto de su carrera estaba haciendo Game of Thrones: buscar el mayor shock de los espectadores, en vez de desarrollar una historia de manera congruente y darles a los personajes un desarrollo que, aunque sorprendente, tuviera sentido y fuera justo con ellos.


Y la verdad es que no sé qué es lo que buscaba Tokyo Ghoul. Quien sabe. Podría haber buscado a ver si Sui Ishida ha dicho algo al respecto, pero por alguna razón quiero hablar sólo de lo que vi en la obra. De momento. Siempre he sentido que para hacerles cosas crueles a tus personajes tienes que ser empático con ellos. Es algo con lo que tienes que vivir y con lo que tienen que vivir. Es lo mismo que luego se comenta respecto a herirlos: la herida sigue allí capítulos después y la cicatriz también, no es algo que puedas borrar. No puedes hacerlos pasar por una situación que muy seguramente los va aventar a los brazos del PTSD y luego hacer cómo que no pasó nada y correr una cortina. ¿Y qué tiene que ver todo esto con Tokyo Ghoul? Allá voy.

Quiero hablar de Ken Kaneki. Entre otras cosas. Es llorón, se siente inútil (es inútil porque no sabe pelear aunque intenta hacerlo). También entre el fandom (al que odié en menos de dos minutos de leer comentarios de youtube), se comenta que cambia de personalidad como de calzones (cosa que sí es cierta pero no es cierta... o sea, cambia de personalidad seguido, tiene al menos tres reconocibles, pero creo que al menos en el manga nunca lo hace tan rápido como en el anime así que nunca se siente que lo haga tanto como se cambia de calzones) y es, fundamentalmente, una persona llena de pedos psicológicos. Algunos de ellos muy profundos y muy enterrados y algunos de ellos... muy obvios. (La verdad necesita un abrazo y mucha terapia). Hay una escena (muy gore, entre otras cosas) después de la cual acaba convirtiéndose en el ghoul de pero blanco que actua bad-ass que creo que es más reconocido en la pop culture (si es que alguien además de mí sigue hablando de esta serie porque yo la acabo de leer). A ver, voy a soltar un spoiler pequeñito que es necesario, pero si no quieren saber, cambien de párrafo: hay un momento en el que le dice a su torturador, después de que este intenta atacarlo cuando por fin logra soltarse, que si cree que le importaba algo el dolor después de todo lo que le hizo. Más o menos, ando parafraseando. Y sí, bad-ass indeed, pero también increíblemente triste.


Estamos en un mundo donde la tragedia se usa para crear personajes fuertes sin entender que los personajes fuertes pueden salir no sólo de la adversidad, sino de cualquier parte. Peor, estamos en un mundo donde después de que se usa la tragedia para crear personajes fuertes, nadie quiere lidiar con las consecuencias de haberles jodido la vida y se les cura el PTSD en dos horas y nunca tienen secuelas, ni cicatrices, ni pesadillas. Sui Ishida juega un poco con eso. Ken Kaneki y su personalidad bad-ass, esa que acepta que es un ghoul y que vive con una desesperación de proteger a todo aquello que quiere, por más que sea incapaz algunas veces o que acabe perdiendo, son resultado de todo el montón de mierda que le aventó la trama. ¿Saben también que es resultado de eso? Sus relaciones fucked up en todos los sentidos, el trauma con el que carga (y del que la trama intenta hacerse cargo) y la manera en la que reacciona siempre a partir de allí (y acaba en situaciones iguales o peores porque no quiere que alguien más pase por ello). No sé si Ishida lo hizo o no lo hizo a propósito, pero por un momento agradecí encontrarme con un protagonista que, si iba a evolucionar en un punto a base de chingadazos (digo, trauma), lo iba a reflejar después.

Y esa es otra cosa de la que quiero hablar sobre Tokyo Ghoul. Sería muy fácil definir a los personajes según sus peores momentos, pero el manga no te deja. Además de que en todo momento horrible, no deja de recordarte que toda la sangre que estás viendo es producto de algo horrible y traumante y que no existe para ser tu shock o para satisfacer tu morbo por el gore (y con este manga estaría muy fácil irse por el camino del morbo, repito, hay mucha sangre). Hay personajes que no pueden desprenderse de su pasado (Kaneki, Touka) y otros que no le guardan rencor en lo más absoluto (Suzuya, un investigador con un umbral de dolor impresionante, con un pasado chungo chunguísimo, pero que nunca se define sólo con base de él ni se estanca intentando arreglarlo porque para él así fueron las cosas y listo, ahora está en otra cosa), personajes que tienen a su pasado de mierda enfrente y no saben cómo arreglarlo, como enfrentarse a él o cómo admitir que existe (Amon Koutaro). Ishida es muy cruel, sí, pero creo que sabe hablar de la crueldad. Sabe hacer énfasis en lo horrible que son muchas situaciones y en que los personajes, por más bad-ass que sean después, no son ni un ejemplo, ni un modelo, ni algo que debería ser nadie porque nadie debería pasar por lo que pasaron (por más que unos te digan que lo harían todo de nuevo).

 
Tokyo Ghoul tiene como protagonistas a los ghouls y a los investigadores. Se sume en sus vidas, hasta las personales, hasta que odias sólo a unos cuantos y no a la mitad. De repente se mete en temas que tienen que ver con la experimentación humana y con la perdida de la identidad. Puede convertir los deseos más desesperados de los personajes en sus peores pesadillas (si ya lo leyeron saben a qué me refiero y si no, no les voy a contar porque si lo leen creo que es un pedazo que vale la pena leer sin que se los cuenten), hacerte desear que los que creías muertos sigan muertos y, ante todo, hablar de la crueldad con empatía. Y mostrarla. Insisto que hoy mucha de la cultura pop que se marketea como para adultos (Game of Thrones es sólo un ejemplo), usa el gore, la muerte, la tortura y todas esas cosas chungas para demostrar que trata temas adultos (por edgy) y luego no lidia con las consecuencias de lo que hace (hola, última temporada de Game of Thrones, todos los literary rapes que fueron usados para hacer bad-asses sin explicación ni empatía o para darle a los hombres una razón para vengarse...; no, claro que no estoy hablando de The Killing Joke acá). Tokyo Ghoul obliga a los lectores a ver y a enfrentarse a las consecuencias de frente.

Todo eso lo combina con un cast de personajes super amplio en el que no pocas veces te olvidas de alguna que otra cara (son muchísimos investigadores, muchísimos ghouls y uno que otro personaje secundario al que prestarle atención). Personajes, la gran mayoría, muy bien formados. Además que en el departamento de personajes femeninos el manga es bastante decente. Eto, Touka, Hinami, Akira son sólo un ejemplo de mujeres todas muy diferentes, que no son fetichizadas y tienen todas agencia propia (ahora, que el fandom haga otra cosa que ponerse a discutir cuál es la mejor o jalarse el pito imaginándose a una de ellas es todo un asunto y por eso lo odio, en parte). También, considerando lo conservador de la sociedad japonesa, me sorprendió encontrarme un personaje trans (con backstorie tan chunga como la del resto y con personalidad tan cabrona como la del resto). Ishida de hecho pasa un capítulo explicando que es un hombre y punto pelota (y la traducción licenciada que leí estuvo bien hasta que ya no hubo más licenciada y tuve que enfrentarme a una fan y llorar mucho porque chorreaba transfobia hasta por donde no, pero bueno, fuera de eso, fue mi mala suerte con esa traducción). Los conflictos morales del manga me gustan y me gusta su manera de manejarlos también.


Respecto a los únicos comentarios que puedo hacer negativos es que me gustaría que algunas peleas estuvieran mejor dibujadas porque a veces son confusas y eso que Ishida intenta, por todos los medios, hacer que no sean confusas, pero a veces el cast es enorme y pasa lo que pasa. También que el principio de la serie principal y de :re a veces resulta medio lento y confuso, pero eso es más yo haciendo nit picking que una queja.

En fin, sí, les recomiendo Tokyo Ghoul (y :re también). Tengo varias entradas pendientes sobre manga. Yo lo leí en Manga Rock porque tengo la versión definitiva, pero también está en Manga Zone y en Manga Dogs, me parece. Y bueno, si tienen dinero siempre pueden acudir a Panini. Si lo leen me cuentan, si por otra razón les gustó la verborrea de la entrada también me cuentan y si no, bueno, le pueden pasar la entrada a quien les caiga mal. ¡Nos vemos en la entrada que viene!