Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
Mostrando entradas con la etiqueta Shonen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Shonen. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de febrero de 2022

Masterlist de manga que recomiendo

Actualizada: 05/04/22

Hace casi un año hice una lista de autores asiáticos de ficción (en donde incluí novela, cuento, libro ilustrado y en una excepción, a una autora de novela gráfica). Sin embargo, dije que iba a dejar a los mangas para otra lista porque definitivamente quería darles su espacio (además de separarlos como mejor me pareciera porque siguen otras convenciones narrativas que creo que conviene explorar. Así que eso es esta lista. Sí, yet another masterlist que voy a tener que actualizar de aquí a la eternidad, por siempre jamás (todas mis masterlist son continuamente actualizadas, pueden verlo en las fechas que pongo hasta arriba, les recomiendo visitarlas).

Ahora, esta lista se une a la colección que ya hay de la lista de autoras, la de autores asiáticos, la de narrativa LGBT+ y las dos de fanfics que tengo (Harry Potter y My Hero Academia). Hago estas listas porque creo que siempre hay gente buscando recomendaciones y es fácil hacerse una idea del panorama con este formato. Les puedo contar que ni de lejos es mi último proyecto del estilo.

Como siempre, considero una buena idea recordarles que todas las recomendaciones son a título personal por que a mí me gustaron y que si hay cosas que faltan o no me gustan o no las he leído (no, no se me olvidó Naruto, es que no tengo planes de leerlo, y no, no se me olvidó One Piece, es que todavía no le entro a ese compromiso a largo plazo aunque sí, sí tengo planes de hacerlo; no, no olvidé Haikyuu, estamos intentando leerlo apenas). La división está hecha en demografías (y ojo, las demografías no son géneros); me pareció buena idea hacerlo así porque creo que conociendo las demografías un poquito, uno sabe más o menos qué tono narrativo podría tener la historia (sólo hay que recordar que hay romance en todas las demografías, fantasía en todas las demografías, ciencia ficción en todas... y así, hasta el fin, y que además siempre hay excepciones en los tonos narrativos que hay), pero siempre conviene recordar que sólo son la demografía a la que iba dirigida la revista en donde se publicaron originalmente. Y que tiene sentido en japón. Y que no son géneros. Y que no hay hard shonen ni soft seinen. Y que Attack on Titan no es seinen ni está a debate a qué demografía pertenece cuando claramente fue publicada de principio a fin en una revista shonen (pa' los de tuiter que viven discutiendo eso). Sin más, acá vamos.

Shonen

Fullmetal Alchemist, portada

1. Fullmetal Alchemist, Hiromu Arakawa. Es el mejor shonen de la historial, no se aceptan críticas. La historia de Edward y Alphonse Elric, alquimistas que buscan recuperar sus cuerpos es una historia preciosa sobre la relación entre dos hermanos que tiene un profundo trasfondo antibélico. Ya está terminado y consta de 27 tomos. 

2. Tsubasa Reservoir Chronicles, CLAMP. Mi manga favorito de la historia. Antes del MCU, CLAMP agarró a todos sus personajes y creo esto. Una versión diferente de Syaoran y Sakura en donde emprenden un viaje para recuperar los recuerdos de Sakura y acaban en medio de una paradoja temporal. Ya está terminado y consta de 28 tomos. 

3. My Hero Academia, Kohei Horikoshi. Mi obsesión actual, un manga sobre niños con poderes que quieren ser héroes. Creo que su mayor acierto es la construcción de sus protagonistas, su velada crítica al sistema que depende del heroísmo y a lo que puede ser la figura de los héroes. Todavía se encuentra en publicación, es una serie semanal y al momento de publicación de esta lista consta de 33 tomos en Japón.

4. Black Butler, Yana Toboso. Cuando empecé a leerlo, lo hice porque había deseado hacerlo desde mi adolescencia. Adoro esta historia de misterio sobrenatural ambientada en un Londres victoriano ficticio. Me parece que Yana Toboso es una escritora de misterio muy inteligente y quiero ver a dónde lleva la historia de Ciel Phantomhive y Sebastian. Al momento de publicación de esta lista, consta de 31 tomos en Japón. 

Tokyo revengers, portada

5. Tokyo Revengers, Ken Wakui. Fue mi historia de narrativa gráfica de todo 2021 y me marcó muchísimo. Las historias de los niños pandilleros pueden conmigo y además a esta le sumamos viajes en el tiempo, personajes entrañables y todas mis lágrimas. Consta de 26 tomos en Japón al momento de publicación de esta lista. 

6. Attack on Titan, Hajime Isayama. Lo terminé out of spite, pero creo que la historia si está chida pa' leer, aunque el estilo de dibujo de Hajime Isayama nunca me haya dejado de parecer cuestionable. De menos, lo recomiendo por la escena del mar, por Levi Ackerman y por darme a alguien tan relatable como la chica patatas. Ya está finalizada, con 34 tomos. 

7. A Silent Voice, Yoshitoki Oima. Me gustas las historias de bullies redimidos y que se hacen responsables de sus cagadas. También historias tan buenas cómo estas que analizan el círculo vicioso del bullying y ponen varias veces el foco en las responsabilidades que los adultos tienden a evadir. Ya está terminada y consta de 7 tomos. 

8. Inuyasha, Rumiko Takahashi. Esta serie me salvó la vida en la pandemia. Al menos, me dio una razón para salir de mi cama y hacer otras cosas que no fueran mirar al techo. La historia de Aome, que viaja al pasado, a la Era Sengoku de Japón y vive aventuras al lado de Inuyasha y hace amigos por el camino me fascina. Además que a mí me encantaba ver a Sesshoumaru que, como buen hermano mayor, tenía el único trabajo de chingar. Está terminada y consta de 56 tomos. 

Jujutsu Kaisen, portada

9. Jujutsu Kaisen, Gege Akutami. No esperaba entretenerme tanto con esta historia de demonios pero me encanta y me encantan sus personajes, además que las mujeres de Gege Akutami me gustan (y los señores que no las escriben como el culo en esta demografía no son la mayoría) y que su estilo de dibujo me parece muy particular. En este momento lleva 18 tomos publicados en Japón.

10. Bloom into you, Nio Nakatani. ¿A qué no sabían que el GL más tierno y menos male gaze que he leído es shonen? Pues sí es. Dato curioso. Adoro Bloom into you como exploración del romanticismo (incluso más que de la sexualidad) y de la identidad propia. Ya está terminada y consta de 8 tomos. 

11. Ao no Flag, KAITO. Mi historia favorita sobre la amistad, adoro está historia. Cuatro amigos en el último año de preparatoria, ese año en el que se cuestionan su vida, su existencia y qué desean del futuro. No tuve un último año de preparatoria así, pero fue interesante verlo desde sus ojos. Serie terminada, también, consta de 7 tomos. 

Seinen

Witch Hat Atelier, portada

1. Atelier of Witch Hat, Kamome Shirahama. Si no sabían que mi manda favorito del momento era seinen, se los vengo a contar yo. Esta historia de brujas y magia en dónde todos los magos guardan secretos y Coco busca cómo devolver a su madre a la normalidad es una cosa increíble y Kamome Shirahama es de las mejores dibujantes de todos los listados acá. Hasta el momento lleva 9 tomos en Japón.

2. Bungo Stray Dogs, Kafka Asagiri & Sango Harukawa. Otro de mis mangas favoritos del momento. Una agencia de detectives, mafia y sociedades secretas en las que todos los personajes están inspirados en escritores (muchos japoneses, algunos norteamericanos, rusos) se dedican a resolver misterios y pelearse entre sí. Hasta el momento llevan 21 tomos publicados en Japón. 

3. xxxHolic, CLAMP. Pues sí, su original run es seinen (creí que era shonen, porque se publicó en paralelo con Tsubasa, pero bueno, cosas que pasan por mi cabeza). Me encantan los misterios mágicos y esta serie es precisamente eso: resolver misterios mágicos a lo largo de algunos capítulos. Terminada, cuenta con 19 tomos. 

4. Tokyo Ghoul y Tokyo Ghoul:re, Sui Ishida. Mi obsesión por estas dos series es direcamente proporcional a mi odio por sus dos animes, que gran disservice fue para la historia todo... eso. Adoro a Kaneki y Haisse, a Touka y adoro la historia de los ghouls. Ah, y quiero abrazar a Juzou Suzuya. En fin, ¿qué ocurre en un mundo donde los ghouls se alimentan de humanos y algunos sólo desean sobrevivir y la humanidad está decidida a defenderse? En total, entre ambas series, son 30 tomos. 

Blue period, portada

5. Blue Period, Tsubasa Yamaguchi. Apenas lo empecé pero decidí ponerlo por los temas que trata: el arte y la pasión por crear. Yo no dibujo, pero me identifico mucho con el protagonista (yo escribo). También me fascina el dibujo de la mangaka y quiero seguir leyendo. Está en publicación y hasta el momento lleva 12 tomos. 

6. Your Name, Makoto Shinkai. Por lo que investigué cuando leí, el manga fue posterior a la película (uno de esos raros casos donde el manga va después del anime), pero me gusta mucho su premisa y su dibujo. ¿Qué tanto puedes conocer a alguien con quien intercambias cuerpo? Consta de 3 tomos.

7. The Gods Lie, Kaori Ozaki. Un manga de un sólo volumen, que se mete por algunos momentos en la vida de dos adolescentes con vidas complicadas y algunos secretos. Quise abrazar mucho y muy fuerte a los protagonistas de esta historia. 

Shojo

Clover, CLAMP, portada

1. Clover, CLAMP. Uno de los mangas más raros que he leído nunca jamás, no voy a poderle hacer una sinopsis nunca yo sola, pero la imaginación de las CLAMP es prodigiosa y definitivamente se los recomiendo. Que yo sepa está terminada y tiene 4 tomos. 

2. X/1999, CLAMP. Esta historia nunca tendrá final, resignémonos. Y sin embargo, es buenísima. Falta poco para el apocalipsis. ¿Ocurrirá o no ocurrirá? Quien sabe, pero el ensamble protagonista de este manga está metido en el desastre. Está en hiatus permanente, que yo sepa porque no dejaban a las CLAMP acabarlo como ellas querían, pero bueno, no tengo más información. Se quedó en el tomo 18 y no creo que vayamos a conseguir más. 

3. Banana Fish, Akimi Yoshida. Una historia de crímenes en Nueva York, con una visión muy japonesa de los 80 y 90 de lo que era Estados Unidos y lo que eran sus mafias. Ash Lynx es un adolescente pandillero que ha sido víctima de tráfico de menores desde hace años; Eiji es sólo un chico japonés que se ve envuelto en la disputa cuando el antiguo "Jefe" de Ash descubre que ya no puede controlarlo. Me gusta está historia precisamente porque nunca hay nada explícito y habla de lo horrible que es el tráfico de menores y lo importante que es el consentimiento. Y Ash y Eiji merecen todo en la vida. Está terminado y tiene 19 tomos. 

4. Smells Like Green Spirit, Saburo Nagai. Este BL se puede explicar como "pueblo chico infierno grande". Un chico que sufre acoso porque es gay en la escuela se ve envuelto en algunas peleas, otros dos chicos empiezan a cuestionarse su propia identidad y un profesor acosar quiere aprovecharse de la situación (creo que, de los mangas que he leído, trata el tema de manera muy sensible). Consta tan solo de 3 tomos. 

No. 6, portada, manga

5. No. 6, Atsuko Asano. Un BL de ciencia ficción en el que una ciudad perfecta que no es tan perfecta, de donde Shion ayuda a escapar a Nezumi (perdiendo su estatus de élite en el proceso). Más tarde, ambos vuelven a encontrarse y ahora sí, hay que hacerle frente al hecho de que en la ciudad se están llevando a cabo experimentos crueles. Tiene 9 tomos y es la adaptación de las novelas ligeras, que también recomiendo. 

6. Tamayura, Ringo Yuki. Un manga BL de tomo único, una historia de un joven que se reencuentra con su primer amor en el colegio internado tradicional japonés al que acude. Tiene un tono melancólico y nostálgico que me gustó mucho. 

7. Akatsuki no Yona, Mizuho Kusanagi. La leo porque tengo un crush en la princesa Yona y otro en Hak, pero además porque es una historia de fantasía increíble que cuestiona mucho lo que significa gobernar, ayudar a los demás y cuestiona mucho la crueldad, el ayudar a otros. Apenas voy a la mitad, pero sin duda la recomiendo con muchas ganas. En este momento lleva 36 tomos publicados en Japón, todavía está en emisión. 

Josei

Given, portada

1. Given, Natsuki Kizu. Nunca había buscando la demografía de este manga, pero lo hice para la lista y debo decir que lo sospechaba. Es uno de mis BL favoritos, sobre cuatro chicos en una banda de música. Me encanta el peso que tiene la música en esta historia y en los sentimientos de los personajes. Sigue en publicación y lleva 7 tomos en Japón. 

2. Helter Skelter, Okazaki Kyoka. Este es un manga de terror, medio thriller psicológico, tomo único. Eso me lo acabo de inventar, pero es mi mejor manera para describirlo. Habla de la industria de la belleza y el cómo una mujer llega a los límites para convertirse en un ser humano perfecto. 

3. Dekoboko Sugar Days, Atsuko Yusen. Esta es una historia adorable de dos amigos de la infancia que se enamoran. Uno de mis tropos favoritos para leer pasteladas, lo adoro. Un tomo único con una historia para calentar el corazón, lo adoro muchísimo. 

4. Classmates, Asumiko Nakamura. Otra historia adorable, esta vez de dos compañeros de clase que comienzan una relación algo accidentada, muy inocente, con los problemas propios de la falta de comunicación de dos adolescentes. Consta de un tomo único, pero tiene varias secuelas que han sido publicadas en diferentes partes. Todavía no las he leído, ya iré informando. 

Go for it, Nakamura!, portada

5. Go for it, Nakamura!, Syundei. Una historia episódica y adorable en la que Nakamura, un jovencito estudiante, está enamorado de uno de sus compañeros de clase, pero no tiene ni idea de cómo ser su amigo. Se han publicado 2 tomos, aunque sólo he leído el primero, pero de todas maneras recomiendo. 

6. Un extraño a la orilla del mar, Kanna Kii. Me gusta leer BL marketeado para señoras, sí. En este, un chico huérfano se marcha de la isla para volver más tarde en busca de su crush de adolescencia. Shun lucha contra su propia homofoibia interiorizada y sus conflictos personales en lo que Mio anda atrás de él. Es de tomo único, pero tiene una secuela.

7. Un extraño en primavera, Kanna Kii. De hecho este no estoy super segura de la demografía, pero creo que va acá. En fin, ya la moveré si me equivoqué. Mio y Shun vuelven a la casa de los padres de Shun y se introducen en la dinámica familiar llena de conflictos sin resolver. Más que BL esta historia es slice of life y la adoro. Consta de 4 tomos y no sé si habrá más después o alguna otra secuela. 

8. Boy Meets Maria, PEYO. Un manga de tomo único bastante fuerte que aborda la identidad de género, la sexualidad y, entre eso, el trauma que supone el abuso sexual en niños. Creo que es un tema que debe tratarse con sensibilidad (los tonos pueden variar siempre, pero si se trata desde lo sensible creo que valdrá la pena verá lo que propone quien escribe). Es una historia muy bonita.  

Hyakunen Kesshou Mokuroku, portada

9. Hyakunen Kesshou Mokuroku, Aki Aoi. Este manga es una cosa super desconocida en la que un científico encuentra a un chico extraño cuyos ojos son diferentes a cualquier cosa que haya visto antes y que se alimenta de diversas piedras preciosas. Es un BL bonito, adorable, de tomo único, con un dibujo muy tierno. 

10. Haruka Tooki Le (Home Faraway) de Yatsuda Teki. Años noventa en Texas, un chico de una familia ultra religiosa conoce a otro que vive al día. Ambos están buscando desesperadamente algo a lo que llamar hogar. Es un BL muy desgarrador, con arte precioso, de tomo único.

11. Rumsprigna de Kaya Azuma. Otro manga BL de un sólo tomo que narra la época de rumsprigna de un chico amish en los Estados Unidos y del chico bailarín que conoce y le ayuda a encontrar un trabajo durante los seis meses que pasará en el pueblo, me gustó mucho y creo que tiene un final muy esperanzador.

sábado, 28 de agosto de 2021

Ao No Flag, Kaito | Reseña

Portada del volumen 1 de Ao No Flag
Sinopsis: Taichi Ichinose es un estudiante de tercero de bachillerato poco dado a expresar sus sentimientos y a interaccionar con los demás. Sin embargo, un día Futaba Kuze le revela que le gusta Toma Mita, uno de los chicos más populares de la escuela y amigo de la infancia de Taichi, y le pide ayuda para acercarse a él. Él se siente identificado con ella y decide ayudarla, pero la vida es complicada, y más cuando te encuentras a las puertas del mundo adulto...

Me tomó mi tiempo leer este manga, a pesar de que objetivamente no es muy largo (8 tomos, nada más, cuando yo leí Inuyasha entero en dos meses y medio). No es tampoco del tipo de lecturas en las que suelo enfrascarme sin una buena razón detrás, pero aquí estamos. Después de Ao No Flag, de Ichinose, de Futaba y de Toma y de su historia de amistad. A menudo me he referido a Ao No Flag como el único triángulo amoroso que merece derechos en la historia pero, lejos del chiste, es una sobresimplificación de lo que realmente es Ao No Flag; si hay un triángulo amoroso y si este merece derechos es justamente porque no va sobre esa fantasía (mayormente heterosexual, pero no siempre, las dinámicas de la heterosexualidad medio tóxica han llegado a todos los rincones del planeta) de dos personas luchando por el amor de otra donde no puede haber amistad de por medio y no hay complejidades qué explorar. Antes que romance adolescente, Ao No Flag se enfoca en la amistad y en muchas maneras de vivirla.

(Nota aparte: es un manga con personaje abiertamente LGBT que podría, quizá, ser calificado como BL y me choca encontrarmelo en listas de "mangas LGBT (no BL)", como si ser BL fuera algo malo; no lo hagan, me causan el mismo cringe que el "ay, sí me gusta el BL pero no soy fujoshi"; pista, a los homofóbicos no les importa la diferencia sútil de términos). 

Pongamos un poco de contexto: Ao No Flag es un manga shonen (demografía, no género; moriremos gritando que las demografías no son géneros) que fue serializado en la revista Shonen Jump, del mangaka KAITO (no tengo más información fuera de ese nombre y lo que viene al final de los volúmenes, así que no pregunten más). Su final hizo algo de ruido en los círculos otakus y así fue como llegué a él: por curiosidad. Luego una amiga me lo recomendó con mucha vehemencia y lo puse en los pendientes hasta que no pude aplazarlo más porque se anunció que Panini lo licenciaría en México (¡por fin!) y decidí que era un buen momento para leerlo entero. La amiga en cuestión, por cierto, es Marina Golondria y tiene un video reseñando y analizando el manga llamado Por qué deberías leer Ao No Flag. Lo pueden checar también porque tiene grandes puntos.

Yo quiero hablar específicamente de la amistad en el ojo del huracán. No es extraño que los mangas aborden el tema. A lo largo de todas las demografías y los géneros de manga se ha hablado de diferentes relaciones de amistad y lo profundas que pueden llegar a ser. Sólo ver el enfoque romántico de este manga es quedarse corto. Y caer en la sobresimplificación de decir que no importa lo romántico porque la amistad es muy fuerte (cuando los personajes bien demuestran que todas las maneras en las que se relacionan son importantes para ellos). Así que aprovechando a Kuze, a Toma y a Taichi y al resto de los personajes voy a aprovechar para hablar un poco del tema.

Portada del volumen 2 de Ao No Flag

¿Por qué insistimos en creer que los vínculos románticos están por encima de cualquier otro? O, al contrario, ¿por qué para demostrar que no es cierto que están por encima de cualquier otro insistimos en realzar a la amistad con el único propósito de crear un ranking que la ponga hasta arriba? Supongo que es cuestión de racionalizar las formas en las que nos relacionamos, quien sabe. Pero cosas tan complejas como los sentimientos no se pueden racionalizar. Una de las cosas que me gusta es que Futaba aprecia de diferente manera, pero sin ranking alguno, a Toma y a Taichi a lo largo de todos los estados de su relación con ambos. Demuestra que ningún tipo de vínculo está por encima de otro. Yo que me muevo en espacios fandom vivo oyendo ese "es que lxs shippers están obsesionadas con el romance, no pueden ver una amistad" o "ay, es que por que quieren shippearlxs cuando son una bonita amistad". El simplismo que derrochan los argumentos "romance > amistad" o "amistad > romance" este manga los barre de un escobazo. 

Ao No Flag demuestra dos cosas: escribir relaciones complejas es difícil, sí, pero no es algo de lo que puedas alejarte cuando vas a ahondar en los sentimientos de tus personajes y no hay vínculos que, sin contexto alguno, al vacío, sean mejores que otros.

Mi adolescencia es una época a la que no volvería jamás. Esto va a alguna parte, lo prometo. También suelo bromear con que teenagers scare the livin' shit out of me (y no es mentira). Pero hay algo que me desespera en muchos mercados editoriales (no me pasa mucho con el manga, porque tanto en el shojo como en el shonen hay muchos autores que parecen reconocer que su audiencia es capaz de adentrarse en historias llenas de matices y sutilidades). Algo. Pongámosle nombre. Mientras que existen autores (como lo fue Ursula K. LeGuin, en su tiempo) que defienden el derecho que los niños y jóvenes tenían a adentrarse en historias llenas de matices y a que no se insulte a su intelecto escribiendo cosas llenas de simplismos, hay editores y editoriales que pretenden que las obras para esta demografía sean simples (no todas, pero las hay). Escribe en una estructura lineal, no entenderán si saltas de un lado a otro. Introducción, desarrollo, nudo, descenlace. No entenderán si lo haces de otra forma. No. Eso es demasiado complicado. Los adolescentes son más simples. Ao No Flag barre todo eso en dos segundos. 

Panel de Taichi en Ao No Flag
Taichi

Taichi, Futaba y Toma están en el último año de preparatoria. Se preparan para la universidad o lo que sea que siga en su camino. Ante ellos se encuentra el futuro, grande, amplio, incierto. Creo que todos hemos estado allí, viviendo en una sociedad que te hace elegir algo (lo que sea, aunque te equivoques) a los 18 años. Hemos vivido esa incertidumbre y, tal como Taichi, Futaba y Toma (y Mami y Masuma y todos los demás personajes) hemos sentido mucho y muy grande porque es la época en la que muchas cosas se experimentan por primera vez. Quizá ninguno de los personajes se parezca a lo que fuimos o quizá no queramos compararnos con ellos; quizá no queramos volver nunca a eso que fuimos pero verlo con distancia y desde otras perspectivas, en esta historia, que nos están contando, nos caliente el corazón y nos haga sentir algo. Sugerir que los adolescentes "son simples" (y créanme, he visto la audacia hasta en quien se supone que ha escrito algo para ellos) tras las reflexiones a las que los personajes se enfrentan (y, como lectores, nos enfrentan) es ridículo.

Portada del volumen 7 de Ao No Flag

El amor, la amistad, el futuro, las expectativas, qué es ser feliz, cómo buscamos la felicidad. Todas aquellas preguntas se dan lugar en el pequeño universo de una preparatoria. Y yo, que suelo irme por los caminos de lo no mimético y lo especulativo, ¡lo disfruté muchísimo! Me gustan estas historias, donde no hay moralina barata, donde se reconoce que ninguna relación es fácil cuando son tan profundas como pueden llegar a serlo el romance y la amistad y se narra en consecuencia, llenando las historias y los cuentos de matices y claroscuros. 

¿Les recomiendo Ao No Flag? ¡Por supuesto que sí! ¿Dónde lo leen? Existe scanlation, por supuesto, si en su país no es un manga que haya sido licenciado (en inglés y en español); en México está licenciado por Panini Manga (patrocíname, Panini) y la verdad es que deseo también leer su traducción para ver qué tal. Donde sea que lo lean, no importa, sólo disfrútenlo mucho. Es una historia maravillosa.

Ao no Flag, manga Panel
Taichi y Futaba

PD: Y no, Raúl, las fujoshis no arruinaron Ao No Flag.

domingo, 7 de junio de 2020

Leí Inuyasha completo en el 2020

Sinopsis: Todo inicia en el periodo Sengoku, cuando Inuyasha, un hanyo (mitad yokai, mitad humano) persigue la esfera Shikon no Tama a fin de lograr convertirse por entero en un yokai. Pero Kikyo, la sacerdotisa guardiana de la poderosa esfera, le dispara con sus últimas fuerzas una flecha capaz de sellarlo. Ella muere y es incinerada junto con la esfera, mientras que Inuyasha duerme sellado durante 50 años, hasta que un buen día Kagome, una adolescente de la época actual, increíblemente viaja al pasado y lo despierta. Con esto inicia la búsqueda de los pedazos de la Shikon no Tama, ¡y las aventuras de Kagome e Inuyasha!

Cuando me pregunten qué hice durante la cuarentena en los tiempos del COVID-19, voy a decir que leí Inuyasha completo. Es verdad. Más o menos. Empecé a leer Inuyasha el 27 de febrero, me encerré el 16 de marzo, justo después del estreno de Heroes Rising y La Mole, y terminé de leer el 15 de Mayo. 56 tomos enteros. (En Panini se están publicando dobles para que no salgan tantos, si es que les interesa). Desde leer los dos primeros en espejo porque aparentemente así se publicaron algunos en Estados Unidos (o sea, leídos de izquierda a derecha, al revés de lo que es común en el manga), cambios de traducciones porque lo leí en fantraducciones al inglés, escaneos muy buenos (la mayor parte del manga estaba muy muy bien escaneada), escaneos muy malos (recuerdo que había un tomo especialmente infame) y todo lo que involucra leer manga en internet. Leí todo Inuyasha. Esperen, voy a buscar cuántas páginas son. *Una búsqueda infructuosa de Google después* No lo encontré, pero bueno, leí 558 capítulos de usualmente 15-18 páginas así que se puede hacer el cálculo.


Nunca había leído un manga tan largo (y miren que leo shonens eternos que a saber si terminen un día) y este fue todo un ejercicio de paciencia y constancia. Rumiko Takahashi hubiera podido seguir escribiendo Inuyasha por siempre. No tengo pruebas, pero tampoco dudas. En fin, lo leí y eso. 

Ahora, ¿por qué Inuyasha? La respuesta 100% sincera es que me gusta una cosplayer a la que conocí por hacer a Sesshoumaru. La respuesta larga también incluye que quería conocer el trabajo de Rumiko Takahashi, que es una mangaka muy aclamada porque así como me ven, nunca había leído algo de ella. A esa respuesta le pueden agregar que en mi vida las mujeres tiene la ventaja a la hora de que yo elija cualquier lectura (lo digo sin pena: sí me fijo en el género porque creo que comparto muchas perspectivas con las mujeres). 


Ahora bien, vamos a poner a Inuyasha un poco en contexto: el manga se publicó de 1996 a 2008. Eso son doce años. La influencia noventera es clarísima en todos sus tomos. Creo que, a pesar de los años, es una obra de ficción que envejeció bastante bien, dadas las circunstancias. Podríamos creer que ya es el siglo XXI, pero el otro día estaba hablando con la esposa de cómo han evolucionado las lecturas románticas. Crepúsculo tiene apenas quince años (con sus celos y su panfletada mormona de que no hay que tener sexo antes de casarse que fueron los dos últimos libros y esa obvia relación de poder entre un tipo de más de 100 años que cree saber todo lo que es bueno para una adolescente sin escucharla). 50 sombras y After menos aún (wow, que romántico el abuso). Hace diez años, los fanfics que leía veían románticas un montón de cosas que no lo son. Dormiens, de Dryadeh, uno de los míticos en español, tiene un aviso al principio: "esto nos parecía romántico antes, no lo es". Al final, son un montón de historias donde las mujeres no tiene agencia (narradas por ellas y escritas por ellas, pero no deja de ser ese ideal romántico dañino). Así pues, a la hora de mirar hacia Inuyasha y el romance que trae todo el manga entre as aventuras, no queda más que aceptar que sí, no envejeció tan mal. Pero antes de meterme en eso, voy a hablar un poco más en general.


Inuyasha es un manga cuya protagonista es una jovencita, Kagome/Aome (porque vaya que no suena bien en español y estoy acostumbrada a leerlo como Kagome, por leer en inglés, pero a oirlo Aome, porque la serie la veo en español) que viaja en el tiempo a través de un pozo que se encuentra en los terrenos de su hogar. Retrocede hasta el periodo Sengoku. En español, en el anime, dice el periodo de las guerras civiles. Y sí. El periodo Sengoku en Japón sólo puede resumirse en CAOS TOTAL Y ABSOLUTO. Abarca del 1467 hasta 1568. Cien años de caos total. (Aunque la paz no llegó hasta 1615 con el periodo Edo). Por supuesto, ese es el escenario perfecto para Inuyasha: un mundo donde todos están en guerra y, en el manga, los monstruos están a la orden del día.

El manga rescata muchísimos elementos del folclore japonés (digo, esto es común en sus obras, pero si no se han sumergido tanto luego no lo conocen). Inuyasha es un hanyu: mitad demonio-perro (yokai), mitad humano. Busca la perla de Shikon (o Shikon no Tama, depende de que traducción lean) para convertirse en un yokai completo (pero pasan cosas y acaba muerto/dormido clavado a un árbol de la mano de su amada, porque si a Rumiko le gusta algo, es el drama). Kagome lo despierta muchos años después, la perla se rompe en pedazos y tienen que recomponerla. Como dije: un caos. Entre todo esto, un demonio (aka Naraku) los busca porque un asunto tiene con ellos. Jé.


Ese es el escenario en el que se desarrolla la historia. Hay quien dice que es muy repetitiva y sí. Los personajes suelen volver a caer en errores similares al pasado, se vuelven a enredar de mil maneras diferentes en las mismas situaciones. Al principio no lo vi tan claro, pero una de las cosas de las que me di cuenta es que su desarrollo era lento (no malo) e iban saliendo cambiados cada vez. Quizá no lo suficiente para no volver a tropezarse contra sí mismos, pero sí es algo que se va haciendo cada vez más notorio conforme avanzan los capítulos. El desarrollo es lento y les cuesta, lo que lo hace más satisfactorio. Cada personaje está construido con muy buenas bases y es posible ver su evolución. Creo que el caso más obvio es Inuyasha, que aprender a ser más templado conforme el manga avanza (aunque, claro, con su toque). Mi favorita absoluta es Kagome/Aome: qué heroína. Me encanta su vulnerabilidad, cómo le exige responsabilidad emocional a Inuyasha, como explora sus sentimientos, como es valiente. Me encanta. Sobre eso, más adelante.


Sobre más personajes, Kohaku es de mis favoritos, con toda la historia trágica que carga detrás; Kagura, ambiciosa por excelencia; Sesshoumaru, que es típico hermano mayor con ganas de joder y tiene un rango sentimental que va de 0 a 1000 en menos un segundo (si me siguen en tuiter y tuvieron que sufrir mis Sesshoumaru appreciatin posts mientras leí Inuyasha, ojalá todavía no me odien). Para un manga tan largo, el cast es también igual de largo y si me paro con cada personaje no acabaré nunc y la entrada ya está larguísima, así que voy a las cosas que me interesa rescatar.

Kagome como heroína: me gusta porque no es un personaje perfecto. No sigue este prototipo de las "chicas fuertes" como lo es Katniss Everdeen (que entiendo por qué gusta y es importante, pero no es lo que busco), pero no deja de ser una heroína en todo su derecho. Tiene muy buenos momentos en los que salva a sus amigos o a Inuyasha o así misma que son maravillosos. Muchas veces me quejo de que en el shonen, los señoros mangakas no saben escribir mujeres o les cuesta más (hay excepciones a las que miro con reserva, tipo quiero ver qué más desarollo les da Horikoshi a las de My Hero Academia, porque potencial tienen, sólo les falta algo), pero lAs mangakas siempre lo bordan. Un ejemplo perfecto de ello es Hiromu Arakawa con Fullmetal Alchemist y todo ese cast de personajas como Winry, Olivier, Lust... Rumiko Takahashi también tiene grandes personajas. Ya no solo las heroínas. Sango es magnífica. Kikyo, con todo lo que me desespera y me cae mal, está bien construida para representar el estancamiento de la muerte (que no sé si eso pretendía Rumiko, pero eso le salió y yo en esta vida apoyo como nadie la muerte del autor: una vez que tu obra está en el mundo, es de los lectores). Kagura es impresionante. Rin es una niña maravillosa. Kaede me gusta mucho también. Incluso lo poco que sale la mamá de Kagome me encanta.


La relación entre Kagome e Inuyasha (e, indirectamente, Kikyo): creo que es El Drama de Inuyasha. No hay otro. Me gusta mucho la relación entre ambos y cómo se construye, pero, ojo, no porque sea perfecta. Inuyasha es celoso, no tiene responsabilidad emocional, está inmerso en un círculo vicioso con Kikyo que afecta todo lo que está a su alrededor. A pesar de eso me gusta que Kagome pone los puntos sobre las íes: le exige más responsabilidad emocional (cosa que tiene desde resultados catastróficos hasta decentes), busca entender a Inuyasha pero también a sí misma (es decir, tiene agencia) y le da importancia a sus sentimientos. Hay unos capítulos que me gustan mucho donde piensa mucho en lo que ELLA quiere. Al final, me gusta no porque sea un ideal romántico o porque sea una relación perfecta, sino porque cambia, evoluciona y Kagome siempre hace muy claros sus deseos y respeta lo que ELLA quiere antes que nada. (Así que sí, no es perfecta, peca de muchos ideales románticos de la época, pero la heroína tiene voz y voto).


El arco de los siete guerreros. Miren yo no quiero hacerles spoilers, pero si saben de que hablo, sólo digo que mi opinión es que es uno de los mejores arcos del manga y anime que existen. También me encantan el desarrollo over-all de Kohaku, el uso del folclore japonés, y los momentos que ocurren en el presente (siempre usados para hablar de la relación entre Kagome e Inuyasha, que pasan de no soportarse a soportarse, a ser amigos, a estar enamorados y ser amigos, etc).

Quiero detenerme aquí porque la entrada ya es muy larga, pero sí les recomiendo conocer la obra de Rumiko Takahashi. Es una mangaka de la que tenía muy pendiente hablar en el blog. Como nota aparte, si quieren saber dónde leerla, no se olviden de pasar por el canal de Telegram. También, no suelo hace esto, pero recuerden que tengo un ko-fi linkeado y donde me pueden donar. Las donaciones siempre se usan para pagar el dominio del blog.