Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain
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lunes, 28 de septiembre de 2020

Hermanastra, Jennifer Donnelly | Reseña

Sinopsis: Isabelle no es la preciosa muchacha que ha enamorado al príncipe tras perder un zapato de cristal, sino la hermanastra fea que se ha cortado los dedos de los pies para lograr meterlos en el zapato de Cenicienta. Y ese zapato… se está llenando de sangre. Cuando el príncipe descubre el engaño, la rechaza y condena a su familia al desprecio del pueblo. Pero ella cree que se lo tiene merecido: quería ser como Cenicienta y solo ha conseguido ser mala y celosa. Ahora tiene la oportunidad de cambiar su destino y demostrar lo que las hermanastras feas siempre han sabido: ni siquiera un corazón roto basta para someter a una chica.

NO TE CONFORMES CON ROMPER EL CUENTO DE HADAS. HAZLO AÑICOS.

Hay muchas cosas que me dan risa de la sinopsis, de este libro, del hecho de que leí 250 páginas en un día para acabarlo a huevo, antes de que me siguiera dando pereza leer. Ay, esto de romper los cuentos de hadas me da mucha risa, perdón. Pero ya les explico por qué más adelante. El caso es que el libro no me gustó pero a veces encuentro interesante discutir de cosas que no me gustaron porque se abre el diálogo y esas cosas. Esa creencia de que sólo vamos a hablar de las cosas buenas me cansa mucho porque en la crítica puede haber debates increíbles y mucho diálogo (eso sí, parto de la idea que cada quien lee lo que quiere, incluidas las reseñas. 

De nuevo, como hice con El fuego verde voy a dividir la reseña en partes, para dividir los temas que quiero tratar (ya ven, no lo hago sólo con libros que me gustan mucho, aunque sí es más frecuente que me ocurra con libros queme gustaron...). Sólo juro que no estará tan larga.

El hilo negro de los cuentos de hadas

Me llama mucho la atención una corriente que no se cuanto tiempo lleva existiendo (que sé yo, yo alcé la vista y la estrategia de marketing ya estaba aquí) que se volvió una tendencia cuando los retellings de cuentos de hadas inundaron el mercado (recordarán que yo leí Una corte de rosas y espinas de Sarah J. Maas con terribles resultados porque ese libro peca de ser aburridísimo y la peor re imaginación que he visto de La bella y la bestia) después de que se publicó Crónicas Lunares (que se salvó un poquito del asunto, pero yo no los he leído, así que no opino). De repente los equipos de marketing de las editoriales anunciaban estas novelas como "cuentos de hadas más oscuros" o "cuentos de hadas para adultos". Supongo que asumían que lo único que su público conocía eran las adaptaciones de Disney porque de otra manera no se explica como demonios vi campañas y campañas del estilo y como vi cuarenta mil portadas como Hermanastra.

Ilustración de Gustave Doré

Hermanastra acaba allí donde termina la Cenicienta, en esa versión en que la Madrastra obliga a sus hijas a cortarse los dedos para que los pies les puedan entrar en la zapatilla. Ese es el inicio de la historia y me pareció de repente que Jennifer Donnelly quería rescatar esa versión y desarrollarla más. Lo cual es una excelente intención. Reimaginar los cuentos de hadas, reinventarlos, crear a partir de ellos es algo que me encanta. El problema viene siendo cuando, aun cuando los autores no lo hagan a posta (Donnelly siento que no lo hace con esa intención, simplemente quiere agregar a la historia), las editoriales por todos lados me están vendiendo estas cosas como cuentos de hadas más oscuros.

Me pregunto. ¿Habrán leído las recopilaciones de Grimm, Perrault (mi indiscutible favorito porque marcó mi infancia), los cuentos de Hans Christian Andersen? ¿Habrán... leído? La idea de que los cuentos de hadas son rosas viene, sospecho, de Disney. También de la idea que son para niños (sí, para niños de cero y hasta más de cien años, ridículos) y que todas las cosas para niños tienen que ser rosas en el sentido de bonitas, felices y sin ninguna cosa triste (lo que es, mi opinión una soberana estupidez, porque sólo me hace pensar que consideran a los niños estúpidos). En fin, todas esas campañas de hacer los cuentos de hadas más oscuros o "volver a los cuentos de hadas originales" (considerando que lo que tenemos son recopilaciones que nacieron desde la tradición oral en muchísimos casos...) me matan, lo juro. Parece que acaban de descubrir el hilo negro y no asomarse a una tradición que lleva siglos sobre la tierra. (Y no, se llevan escribiendo reinterpretaciones de los cuentos de hadas desde que el mundo es mundo y si quieren unas muy buenas, recomiendo La cámara sangrienta de Angela Carter).

Ilustración de Gustave Doré

En fin, llegué con interés al libro de Jennifer Donnelly porque, al menos, prometía escribir la historia después de Cenicienta, la historia de las hermanastras y la premisa no se veía mal (además era la lectura de un club de lectura, no iba a decir yo que no) y me gustó la manera en la que empezaba la historia (con el Azar y las parcas, elementos de la fantasía del libro tremendamente desaprovechados en un intento de hacerlo más "realista" creo), además del punto de comienzo para las hermanastras de Cenicienta. Y... ya. El resto del libro se pierde en reivindicar cosas (todavía siendo a la autora gritándome) en vez de contar una historia con esas cosas que pretende reivindicar, desaprovecha todos los elementos fantásticos que mete (con excepción de la Reina de las hadas) y es una gringada suprema.

Personajas fuertes

En mi adolescencia me emocionaba mucho por el prototipo de "personaje feminimo fuerte". Se los juro. Muchísimo. Para mí Hermione Granger fue un antes y un después en mi vida porque yo era igual de ñoña y en ese momento buscaba identificarme con cualquier cosa. Nunca me ha sido muy difícil identificarme con personajes, pero una tan idéntica a mí me encantaba. Y después me siguió pasando con muchos personajes (Hester Shaw de Máquinas Mortales, Momo...). Y luego llegó el boom con Katniss Everdeen y acabé descontenta. Me estaba pasando algo con los personajes femeninos fuertes. No porque haya algo malo con ellas per se; Katniss me parece muy interesante para hablar de salud mental, con todo y que yo deteste a morir la trilogía de Los Juegos del Hambre. El problema es que de repente los personajes femeninos fuertes eran aquellos que entraban en un rol masculino y nada más.

Me explico: personajes fuertes eran las guerreras que daban patadas y reventaban cabezas de la nada en historias con un subtexto que despreciaba abiertamente lo femenino. Me gustan, en cambio, las personajas que van contra esa norma (Elizabeth, en Black Butler, es un ejemplo) y que demuestran que algunas cosas "típicamente masculinas" no están peleadas con otras "típicamente femeninas". O personajes que demuestran que no sólo hay fuerza en la pelea, sino en la inteligencia (¿por qué creen que me gusta Hermione Granger?), en la compasión (Luned, de El fuego verde, de quien hablé tanto la entrada pasada), en el cuidar a otros, en la resiliencia. 

 En el caso de Hermanastra, me resultaba especialmente atrayente Tavi, la otra Hermanastra, apegada a las ciencias y a los libros. Sus ansias de estudio me resultaban maravillosas y los desastres en los que se metía (como el queso maloliente) me hacían sonreír. Una chica a la que le gustaban las matemáticas y quería estudiar en vez de ser una esposa para el resto de su vida. Es algo bonito. Lástima que sus diálogos parecieran exposiciones aburridas de secundaria escritos sin ninguna clase de amor y no tuviera personalidad más allá de eso. Isabelle estaba mucho mejor formada en ese sentido, buscando los pedazos de su corazón. Sin embargo, me decepcionó un poco que acabara finalmente en ese prototipo de personaja que sirve para reventar cabezas cuando durante toda la historia se demostró que además de sus habilidades para la pelea, también era compasiva con los suyos a su manera y era protectora. 

En fin, lo que no me gusta tanto de la historia es el subtexto. Siento que es algo que la autora no supo manejar. Está ahí gritándote constantemente, sin ni intentar usar el lenguaje a su favor para gritarte "¡mira lo feminista que soy! ¡mira lo woke que soy!". No me gusta eso. ¿A mí que? Que bueno que seas woke, oye. Quiero una historia, no que te cuelgues medallas en la frente. Quiero que tu historia me transmita ese mensaje, no que salgas de entre las páginas a tratarme como una lectora pendeja. En fin. Creo que hay pensar a los personajes más allá de la gringada woke, construirlos con cariño para que no acaben hablando como robots de secundaria (de verdad qué tristeza me da Tavi, porque su personaje pudo haber sido entrañable) contestando con desgana a las preguntas del profesor.

Conclusiones y otras cosas

Muy bien, ya no me quiero extender más respecto a la reseña. Creo que lo único que me gustó fue Tanaquil, la Reina de las Hadas (y lo digo con reservas, porque de verdad le busqué cualidades redentoras a este libro, pero de gringada no pasó) porque fue el único elemento de fantasía que me pareció bien aprovechado. El resto quedó diluido en la nada (¡las parcas! ¡Azar! ¡Desaprovechados totalmente!). Los personajes no me parecieron formados muy bien con la excepción de Isabelle (y eso sólo porque a ella se le dedican más páginas).

Ilustración de Gustave Doré

Mi conclusión del libro es que fue una gringada. No hay otra forma en la que yo pueda describirlo. Sentí que los personajes se movían y hacían cosas y hablaban y que el texto me intentaba contar algo, pero de lejos y de repente salía la autora a tratarme como si no fuera suficientemente lista para entender su subtexto. Y eso, miren, yo no lo aguanto. 

¿Recomedarlo? O sea, sinceramente no, pero si les gustan las cosas basadas en cuentos de hadas es probable que igual les guste y yo no voy a detenerlos de que lo intenten. Cada libro tiene su público. Total. Nos vemos en la siguiente reseña.

viernes, 11 de marzo de 2016

La más densa tiniebla, Antonio Malpica | Fotoreseña

"Deja de comprar libros infantiles, me salen más caros y no te duran nada"
―Mi mamá

Sinopsis: ¿Qué orilló a Karen a pararse en el borde del viejo pozo frente a la casa del señor Ander a pesar de todo lo que se decía de él? Que tenía pacto con el diablo… Que en realidad era un espectro… Que su casa conducía al inframundo… Cuando Karen resbaló al interior, supo que nadie la había visto caer y que jamás sería encontrada. Por eso lloró desconsoladamente. Entonces escuchó que alguien le hablaba desde la oscuridad. “Sólo tienes dos opciones: vivir o morir”, dijo la voz de ultratumba. A partir de ese momento, Karen será llevada a un inquietante mundo donde la tenebrosa imaginación del señor Ander le mostrará que el mayor terror de todos surge siempre del lugar menos pensado.

La más densa Tiniebla, como ya había dicho yo por allí, es sólo una excusa para reinventar algunos de los cuentos de Hans Christian Andersen y aquí aparece desde la princesa que sintió un chicharo debajo de doce colchones y el patito feo que en esta historia no es un patito. Y el libro es una excusa tan buena para reinventar cuentos clásicos que es un trabajo excepcional. La historia sigue a Karen y al señor Ander después de que Karen caiga al pozo que está cerca de la casa donde ella y su familia pasan las vacaciones. Cuando Karen cae, el señor Ander le dice que tiene la elección más fácil de su vida puesto que sólo tiene dos opciones: o vivir o morir.

La verdad es que este libro sería muy poco sin sus ilustraciones, las ilustraciones mantienen el ritmo, le dan un toque mucho más perverso a algunos cuentos y le dan al libro la fuerza que necesita. Me gustaría ponerles aquí todas las ilustraciones en foto pero tampoco se trata de dejarlos sin nada para cuando lo vayan a leer: las sorpresas tienen que prevalecer. Así que he seleccionado algunas para enseñárselas con la reseña  y que vean la preciosidad de libro que editó el Naranjo (no, no me patrocinan, ya me gustaría a mí). El trabajo de ilustración lo realizó Joaquín Aragón, sin el cual el libro definitivamente no sería lo que es.

Finalmente, he de decir que, pese a lo corto de esta reseña, recomiendo el libro a todos aquellos amantes de los cuentos clásicos que quieran una reinvención, todo hay que decirlo, mil veces retorcida, de estos. Muy recomendado, sobre todo si les gustan los libros infantiles. Y recuerden que los libros infantiles, aunque se llamen infantiles, no tienen edad.







viernes, 10 de julio de 2015

Todas las hadas del reino, Laura Gallego (#LCHaditas) | Reseña

ADVERTENCIA: Esta reseña contiene spoilers por todas partes (los spoilers mayores irán marcados, como siempre). El que avisa no es traidor. Claro que si no has leído el libro y no te interesa spoilearte de lo lindo puedes visitar mi reseña de Todas las hadas del reino sin spoilers en PlusbitsMx.

Sinopsis: Un nuevo cuento de hadas protagonizado por un personaje tradicionalmente secundario; el hada madrina. Una novela ambientada en un mundo de fantasía, que evoca a los cuentos clásicos de siempre, pero al mismo tiempo plantea un ahistoria diferente repleta de magia, aventuras e intrigas. Camelia es un hada que lleva trescientos años ayudando con gran eficacia a jóvenes doncellas y aspirantes a héroe para que alcancen sus propios finales felices. Su magia y su ingenio nunca le han fallado, pero todo empieza a complicarse cuando le encomiendan a Simón, un mozo de cuadra que necesita su ayuda desesperadamente. Camelia ha solucionado casos más difíciles; pero, por algún motivo, con Simón las cosas comienzan a torcerse de forma inexplicable.

Okey, ¿qué tenemos aquí? Un cuento de hadas moderno, más o menos. Por primera vez, la protagonista de la aventura es el hada madrina y no sus ahijados que tienen que hacer hasta cosas imposibles para tener un final feliz. Admito que la premisa (como casi todas las de los libros de Laura) es interesante y sí me dio ganas de leer el libro. Sin embargo, después de no haberme convencido completamente con Donde los árboles cantan y El libro de los portales (reseña pendiente de publicar), no me animaba. Sin embargo, se organizó una lectura conjunta desde Rapsodia Literaria y Entre letras y café, así que me animé. Sólo fuimos cuatro personas, pero definitivamente me entretuve y pude contrastar opiniones con más gente. 

Así que, al analizar el libro, me di cuenta de que extraño las tramas más simples de Laura. El problema con este libro y con El libro de los portales es precisamente la cantidad de personajes inútiles que tienen merodeando por sus páginas. De hecho, los tres primeros capítulos la pasamos conociendo a un set de personajes que nunca habremos de volver a ver, exceptuando, por supuesto, a Camelia. Los demás ahijados son completamente prescindibles y, debido a que su historia jamás tiene un desenlace propiamente dicho, Laura podría haber cortado todas sus páginas; prácticamente, no aportan nada al libro

Además, al ser el resto de los personajes planos, no logré conectar con nadie en ningún momento. Básicamente me resbalaba si Camelia se moría, si no se moría o si alguien le desfiguraba la cara con una motosierra. No me importaban en lo más mínimo, ni para bien, ni para mal. En fin, los personajes me daban igual: Camelia, Simón, Ren, Rosaura, las demás hadas... Completamente igual.

Ahora, sobre el sentido común de Camelia. ¡¿DÓNDE CARAJOS ESTÁ?! Que ya sé que estamos en un cuento de hadas, pero creí que para ese entonces habrían empezado a darse cuenta de que obligar a la gente a casarse (como a su ahijado el que necesita esposa) o encerrar a la gente en torres no soluciona los problemas, ni crea finales felices. En serio, es que ya ni las telenovelas malas al estilo de la maldita lisiada... 


En fin, la trama, hablemos de la trama: había llegado yo a más del 40% del libro y todavía no veía el núcleo real de la historia. Veía a los ahijados de Camelia, a Simón con su amor por la princesa Asteria, a Ren que iba y venía y a relleno inútil por todas partes. Al final, Ren es útil, Rosaura un poco también y Magnolia nos muestra que le pasa a las hadas que se corrompen, pero el resto de los ahijados nos ofrece subtramas inútiles, que al final ni siquiera cierran (como ya dije) y sólo están haciendo bulto en lo que pretendía ser el núcleo de la historia. Al final, parecía que la historia era tan simple como resolver la queste de la princesa Asteria (la que no quería casarse), pero, como toda telenovela barata, se sacó un plot twist forzado, poco explicado y al que le faltó desarrollo. En vez de todo el relleno que tuve que soportar, se podría haber desarrollado eso de una mejor manera

SPOILERS GRANDES COMO UNA CASA

Ahora, cuando llegamos más o menos a ese plot twist, en el que Simón se da cuenta de que Ren los ha traicionado a todos y deja de confiar en Camelia (porque claro, dejas de confiar en el hada que ha hecho todo por ti, que normal; ha ignorado sus celos por ti y ahí estás tú...), Camelia sufre una transformación que la deja más o menos así: 


No, no es una broma. Literalmente se convierte en Maléfica, con rasgos de Rumpelstiltskin, por los guiños a los cuentos que hay. En serio, uno siente que está viendo la película de Maleficent y que lo único que falta es ver a Angelina Jolie. Originalidad se fue a saltar de un puente, porque realmente de original, la segunda parte del libro no tiene nada hasta el final.


FIN DE SPOILERS

Ahora, pasemos a otro tema: las referencias a los cuentos clásicos de los hermanos Grimm, Perrault, y demás: son más de las normalmente aceptables por párrafo. De hecho, en twitter propuse un drinking game: 


Si alguien lo hace, le juro que acaba en coma etílico. Firmado ante notario, si quieren. Realmente, el libro está saturado de referencias a cuentos: La bella y la bestia, Hansel y Gretel, Rumpelstiltskin, La bella durmiente del bosque, Blancanieves, la Cenicienta, Rapunzel, Las hadas, Pulgarcito, El flautista de Hamelin, Barba azul, Los cuatro hermanos ingeniosos, Seis amigos alrededor del mundo, Falada, el caballo prodigioso, el de los cisnes, el de la hermana blanca y la hermana negra... Y esos son sólo de los que me acuerdo en este momento.

En serio. Como siempre, lo que le falla a Laura Gallego es precisamente la ejecución. Partiendo de una buena premisa lo convierte todo en una telenovela, con plot twists que serían interesantes de estar más desarrollados, un final apresurado, absurdo y con OOC en sus propios personajes. Realmente me hubiera gustado ver un desenlace mucho más sólido, con los personajes mejor situados, pero en vez de eso me tocaron unos capítulos de "apaga y vámonos que todo se nos hizo tarde". Y listo.

¿Recomendando? Si eres muy fanático de los cuentos de hadas a lo mejor y te gusta, deberías probar. Si no, me temo que es un libro prescindible y inútil en la mayoría de los casos.


SPOILERS DE LO QUE ME HUBIERA GUSTADO VER AL FINAL

La reacción de Felicia al darse cuenta de que quemaron a su hada madrina, pues se menciona que todo se hizo a sus espaldas. Creo que, visto así, Camelia fue su figura maternal, y hasta que Felicia no empezó a desear independencia, fue la persona que la cuidó. Me imagino que eso abrirá una brecha enorme con sus padres, que nunca se recuperarán del todo de la pérdida de su hija. No la conocen de la manera en que Camelia la conocía y eso va a sufrir estragos en su relación.

Qué ocurre, aunque sea de manera lejana, cuando se dan cuenta de que las hadas les han dado la espalda. Muchas cosas van a colapsar, sobre todo porque, como vemos en algunos de los ahijados de Camelia, usan a las hadas madrinas para cumplir sus caprichos y no realmente sus finales felices. Probablemente culpen al Rey Simón de eso, y todo el sistema político económico explote y el reino de Laura Gallego se convierta en Westeros 2.0. Una perspectiva preciosa.

Definitivamente, no a Ren y a Camelia en modo insta-love. Quizá sólo una insinuación de que podría haber ocurrido en el futuro. Pero no lo que pasó.

FIN DE LOS SPOILERS Y LA RESEÑA

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