26 de marzo de 2018

Wendy Guerra en Bookmate | #TravesíaFeminista

Para el mes de marzo en Libros b4 Tipos decidimos que nos íbamos a centrar en Centroamérica y el Caribe para nuestra lectura del mes y dejamos que los lectores escogieran cuál iba a ser entre tres libros diferentes de la autora cubana Wendy Guerra: Negra, Domingo de revolución y Todos se van. El voto popular decidió que leyéramos Negra, pero yo leí los tres. No es porque crean que yo soy muy responsable, es que para cuando se hizo la encuesta yo ya había leído Negra y ya había leído Todos se van y sólo me quedaba Domingo de revolución pendiente, así que me dije que era buena idea aprovechar.

Wendy Guerra es una autora cubana que radica en Cuba, en La Habana y ha colaborado con diversas revistas y periódicos de todo el mundo. Sólo una de sus novelas, que no he leído, ha sido publicada en Cuba hasta el momento (Posar desnuda en La Habana). Escribe prosa y poesía y varios de sus libros (especialmente los publicados por Anagrama) los pueden encontrar en esta plataforma maravillosa conocida como Bookmate. Si quieren leerlos recuerden que yo tengo un código de Bookmate que les recordaré abajo para que consigan un mes gratis si son nuevos suscriptores. Ahora sí, pasando a lo que nos atañe, vamos a hablar de libros. Los acomodé en el orden en el que los leí porque creo que eso me ayudará a ordenar mis impresiones sobre Guerra. 

Negra


Sinopsis: Nirvana del Risco es la primera heroína negra cubana que se muestra desnuda, abierta y descarnada ante lo que por prejuicios muchos esconden: la bisexualidad, el racismo, la política, el miedo y la cercana intimidad con el enemigo. Hija de la generación de los años 60 y rebelde protagonista habanera en los 2000, recorre el camino entre lo prohibido y lo sagrado, revelando así ocultas recetas asentadas en una cultura afrocubana (Regla de Ocha). Rituales que van desde la dinástica brujería cubana, aquella que pocos aceptan abiertamente y se usa en rituales y conjuros cotidianos, hasta el complejo equilibrismo entre raza, sexo, política y religión. Nirvana huye del oráculo convencida de que el culto afrocubano conserva la leyenda de su vida, pero decide liberarse y cambiar las reglas, desobedecer la letra que le dictan los orishas, retirando así de su vida los antídotos a terribles designios que la acompañan desde su nacimiento. Condimentos endémicos, acentos oriundos y sensuales, sabores agridulces y tropicales revelan una parte escondida de la mezclada nacionalidad cubana. A esta modelo criolla e ilustrada se le presenta un camino épico, único y oscuro que atraviesa con arrojo, ruta pasional entre Cuba y Francia, donde intenta asentarse, derribando tópicos y rompiendo los estigmas que significan ser hoy en el mundo una hermosa mujer cubana y negra como la noche. El destino trágico de esta heroína narra una parte sensible y poco explorada por la literatura femenina latinoamericana. Con un lenguaje mágico y contemporáneo, la autora nos invita a un viaje singular bañado por sublimes Lágrimas negras. La palabra «Negra» es para algunos un término tabú; para la protagonista de esta espléndida novela contiene toda la música, el sabor y el sentimiento de su cuerpo, su alma y su nación. 

Creo que en todos los libros de Guerra encontramos cosas que esperamos de Cuba y cosas que no esperamos. Cuando yo iba en la primaria recuerdo que me contaban que Cuba era un infierno en la escuela porque eran comunistas y en mi casa siempre fueron admirados de Castro y del Che, así que recibí muchos mensajes encontrados. Negra fue el primero para mí y, definitivamente, creo que por cualquier libro de Wendy Guerra que empieces te vas a encontrar con esos contrastes entre lo que esperan (lo que te cuenta la gente de lo que oyó que le contó un amigo sobre Cuba) y lo que no esperas (lo que saben los que viven en la Habana). De hecho, el libro juega con eso:
Lu se quejó a los anfitriones, pero nuevamente se escandalizaron, pues lo que se le da a alguien del Tercer Mundo es de agradecer; y si vienes de Cuba mucho peor: se supone que te están salvando la vida 
En Negra, además de encontrarnos de lleno con un país y una ciudad llena de misticismo como es La Habana, nos encontramos con su protagonista, Nirvana, una cubana negra que sufre el racismo y el doble estándar y huye de las tradiciones de la brujería y los conjuros mientras intenta, digámoslo de alguna manera, encontrarse.


En realidad lo de encontrarse es un poco trampa porque no me queda claro qué tan perdida está, pero por la voz narrativa, intuyo que mucho. Wendy Guerra tiene una voz narrativa que no varía demasiado de novela a novela, sin embargo, aunque no haya tanta diferencia, ninguna de sus novelas se parece a la otra. Así que, a su modo, aunque las voces se parezcan (porque los tres libros que están aquí los narra en primera persona), las protagonistas son muy diferentes entre sí. Lo que nos lleva, precisamente a la protagonista de este libro: Nirvana alza la voz con todas sus opiniones, busca lo que quiere, huye de designios que no le favorecen. No es definitivamente una heroína (Anagrama, get your shit together para hacer sinopsis) afrocubana. Quiero analizarla a fondo porque no sé hasta donde lleva Nirvana y hasta donde llega la visión que Guerra tiene de ella como única representación de la mujer negra. 

Porque durante todo el libro (y aunque Nirvana hable al contrario), queda claro que no es más que una representación del imaginario general de La Mujer Negra, parte token, parte personaje de verdad. Y es que hay partes y partes. Cuando el libro se refiere a su sexualidad, parece abordarlo desde el fetiche (más bien, toda una colección de ellos), es como un token. Cuando el libro habla de racismo en general (con excepciones) dice las cosas bien, pero muchas veces con un discurso aprendido de memoria que no suena tan natural. Sin embargo, al hablar de política, de Cuba, de la visión de Cuba en el extranjero, al momento que Nirvana cuestiona el idealismo de los franceses con respecto a cuba, creo que florece más como personaje de verdad que como un token.

Lo que me hace preguntarme cómo planeaba escribirlo Guerra y si lo hizo por medio de supuestos que tiene sobre la comunidad afro de su país. La verdad es que no puedo saberlo. Y como dice Roxane Gay: no hay problema en escribir sobre algo que no eres (porque de otro modo caemos en una espiral sin remedio de políticas de identidad), pero hay que hacerlo bien. Por eso creo que Guerra falla en algunas cosas y lo hace magistral en otras. Cuando Nirvana habla del ser cubano, es magistral, porque sospecho que eso es algo que Guerra conoce de primera mano. 

Por lo demás, sólo quiero anotar Wendy Guerra hizo un gran trabajo incluyendo las recetas de todos los conjuros en el libro, al final de los capítulos; que me hubiera gustado que ciertas partes fueran menos apresuradas, pero con el contenido en general de trama quedé un poco satisfecha (tengo quejas sobre la manera de presentar el discurso, pero el libro tiene un núcleo argumental que se mueve, así que estructuralmente no hay problema). Ya para acabar nada más voy a rescatar una cita que me encantó porque básicamente se mete con el primero mundo:
Podíamos contarle a la prensa que esa fundación se embolsaba el dinero de las becas para estudiantes, y que estábamos pasándola mal, pero no: sólo te creen si hablas algo malo de Latinoamérica o de África, de los árabes, es lo corriente. Pero si hablas duro y te quejas muy fuerte de este Primer Mundo, pocos estarán dispuestos a aceptarlo.
Recuerden que el libro lo pueden encontrar en Bookmate aquí.

Todos se van


Sinopsis: Relato en forma de diario personal que abarca de los ocho a los veinte años de Nieve Guerra. Todos se van narra la infancia y la adolescencia de su protagonista, quien, desde su nacimiento, viaja a la deriva de su propia vida gracias a que el Estado cubano decide su destino, siempre supeditado a un incierto desenlace signado por un matiz político-social. Nieve resiste la vida azarosa de sus padres y el pánico de crecer en una sociedad controladora hasta la asfixia que le va restando todas sus posesiones afectivas. Nieve es una sobreviviente, sagaz protagonista generacional de los cubanos nacidos a partir de 1970 que necesitan existir en primera persona desde una experiencia gregaria y colectiva que desemboca en la diáspora insular. Todos se van es una novela de ficción que recrea el diario de infancia de su autora, quien escribe en su cuaderno mientras espera en su isla el regreso de sus amores. Ha sido llevada al cine por Sergio Cabrera en 2014. El diario continuará… La primera edición de Todos se van ganó el 1.er Premio de Novela Bruguera (editorial entonces dirigida por Ana María Moix) el 2 de marzo de 2006, otorgado, en calidad de jurado único, por el escritor Eduardo Mendoza: «Una conflictiva vivencia personal y social narrada sin prejuicios de ningún tipo, un viaje instructivo y enriquecedor.»
Nacer en Cuba ha sido mimetizarme en esa ausencia del mundo al que nos sometemos. No he aprendido a usar una tarjeta de crédito, no me contestan los cajeros. Un cambio de avión de país en país puede descontrolarme, dislocarme, dejarme sin aliento. Afuera me siento en peligro, adentro me siento confortablemente presa.
Este libro se me metió en el ojo y me hizo llorar. A ver, entiendan, una vive en una casa donde la revolución Cubana es tema de sobremesa, el Che es un héroe y Fidel siempre es tema de conversación. Como quien dice, la idea que aquí tienen de Cuba es bien diferente a la que te dicen que es en realidad, pero bueno, este libro les va a romper la burbuja: ninguna de las dos es cierta. Este libro se me metió en el ojo porque además coincidió con leer a Kollontai, analizar los supuestos gobiernos socialistas del mundo (practicamente ninguno lo es) y enfrentarme a crisis políticas en mi vida. Qué mejor que aderezar todo eso con un coming of age de una chica cubana llamada Nieve escrito por Wendy Guerra; como mujer, el libro me desgarró en todos sentido; como mujer y además marxista, la mamá de Nieve fue uno de mis personajes favoritos en todo el libro (pero ya llegaremos a eso).

Bueno, en este libro se abordan un montón de temas que sólo podrían ocurrir todos juntos en un coming of age que ocurre en Cuba. Nieve viene de una familia problemática con un papá ausente que busca maneras de joder a su mamá, eso incluye pelear la custodia de Nieve cuando la niña le interese cero y nada y no esté dispuesto a hacerse cargo de ella y la maltrate (cosa que muchos hombres hacen). Tiene una madre enamorada de un extranjero al que planea seguir si un día le dicen que tiene que abandonar Cuba, aunque las cosas nunca salen como Nieve lo espera y todo un background político que adorna la novela.

Les digo que el personaje de la madre me sorprendió en todo sentido por muchas razones. Uno de ellos, es su agudo sentido de la política. Resulta que la madre de Nieve nació en el territorio cercano a la bahía de Guantánamo antes de la revolución, lo que en algún momento la hizo américana (o con posibilidades de serlo) y ella eligió apoyar a la revolución y quedarse en Cuba aun cuando toda su familia se fue. Por eso, dice Nieve, su mamá es hija de la patria, no tiene padres en sus documentos, es hija de Cuba. Y a lo largo de todo el libro se siente su desencanto con algunas cosas. Nieve dice que su mamá, una mujer que conoció al Che cuando era adolescente, desprecia increíblemente que en las escuelas apoyen ir a vandalizar las casas de los que han elegido irse de Cuba. Es una mujer que por medio de comentarios a medias o reacciones que son apenas perceptibles muestra su desencanto con partes de su país. Y como Wendy Guerra narra eso es increíblemente hermoso.

Mi madre me dice que si quiero vivir sin hablar de política tengo que irme a Canadá, a una aldea bien fría donde vive gente que tala árboles y ni se entera ni le interesa el nombre del presidente que gobierna ese país. En Cuba, según ella, la política está en lo que te comes, en lo que te pones, en dónde vives, en lo que tienes y hasta en lo que no tienes.
El libro en sí es muy corto y le da vueltas a la idea de querer salir de Cuba y no poder; querer salir pero estar atada y no querer cambiar del todo. Todos se van es una historia muy melancólica, pero muy hermosa. Porque para Nieve todos se van, pero ella se queda. Todos se van y ella se queda y ni siquiera está segura de si en verdad quiere irse. Les recuerdo que lo pueden encontrar en bookmate aquí.

Domingo de revolución


Sinopsis: Ésta es la historia de Cleo, joven poeta residente en La Habana, una autora bajo sospecha. La Seguridad del Estado y el Ministerio de Cultura creen que su éxito ha sido construido por «el enemigo» como un arma de desestabilización, una invención de la CIA. Para determinado grupo de intelectuales del exilio, en cambio, Cleo es, con sus aires críticos, una infiltrada de la inteligencia cubana. Atrapada en este vaivén de elucubraciones, prohibida e ignorada en Cuba, Cleo es la controvertida pero exitosa escritora traducida a varias lenguas que estremece a quienes la leen fuera de la isla. Sus textos narran el final de un largo proceso revolucionario de casi sesenta años. El domingo de una intensa semana de revolución que ya ha conocido dos siglos. Enclaustrada en una hermosa mansión de El Vedado bajo la maravillosa luz de una ciudad detenida en el tiempo, Cleo vive una aventura sentimental con un actor de Hollywood al mismo tiempo que «descubre» a sus padres y resiste en un país que la culpa por su gran pecado: escribir lo que piensa. Mientras Wendy Guerra creaba esta ficción en La Habana, la realidad entraba por la ventana, modificando la trama e interviniendo en ella, contaminando, con sus procesos históricos, los sucesos dramáticos que aquí se narran en tiempo real. Con esta novela, Guerra se confirma como una de las autoras latinoamericanas más agudas y sofisticadas en la construcción de sus historias. Una obra marcada por el fino humor con el que esboza la tragedia cubana, por la naturalidad con la que describe sin prejuicios una realidad que conoce al dedillo y por el lenguaje sonoro con que evoca una ciudad asediada por la música, el mar y la política cotidiana.

Y esta es, finalmente, la última novela de Wendy Guerra que leí. Ahora puedo decir que conozco a Wendy Guerra un poco más, porque en todas sus novelas, lo único que se tiene en común, es el apego a La Habana y a Cuba. Los personajes son completamente diferentes en todas y las maneras de retratarlos van variando. Domingo de revolución lo protagoniza Cleo, una escritora que radica en La Habana pero que nunca ha visto sus libros publicados en su propio país. Al ser la protagonista una escritora que no ha visto sus libros en su propio país (tal como ha ocurrido con varios libros de Wendy Guerra), todo el libro me hace preguntarme qué tan inspirada está Cleo en la propia autora, cuánto se vio reflejada en ella.


Domingo de revolución lidia con la censura cubana, pero más que con eso, lidia todavía más que las novelas anteriores con esa dicotomía de irse/quedarse y lo que implica. Pareciera que Cleo quiere irse, pero nunca para siempre. Es un tema común entre los cubanos y sobre todo en los libros de Guerra, lo que me hace pensar que es un dilema que tiene y que vive la propia escritora. Además, de los muchos otros temas tratados en este libro, me gustó la relación de Cleo con su empleada doméstica, esa relación de protección mutua, donde ambas se entienden en su condición de mujeres, aunque, evidentemente, los intereses de Cleo siempre andan por las nubes.

De todos los libros, quizá esté me dejó un poco más indiferente que los anteriores, pero no para mal. Simplemente siento que está bueno aunque no llega al nivel que le vi a Todos se van, ni tengo grandes quejas sobre él. En Domingo de Revolución, Cleopatra también está intentando descubrirse cuando un hombre llega y la cambia la historia de su familia que conoce. Es increíble ver reflejadas las relaciones de Cleo con los hombres y darse cuenta cuando son rapaces y sólo buscan de qué aprovecharse para sacar ganacia. Casi duele, porque la narradora es Cleo y nos vuelva todos sus sentimientos sobre el papel. La verdad se los recomiendo bastante y lo pueden encontrar en bookmate aquí.

Si quieren probar Bookmate y leer algo de estos libros, les traigo un código por un mes gratis: NEAPOULAIN. Sólo lo tienen que hacer válido en este link y ya están bien puestos para leer. El código será válido hasta el 31 de julio, así que tienen tiempo pa' pensar, pero no se tarden mucho, ¡que el tiempo corre

24 de marzo de 2018

Escritoras sudámericanas de la literatura juvenil | Mini reseñas

Saben que uno de los temas frecuentes en mi blog últimamente son los libros para niños y jóvenes y estas son varias reseñas que ya debía desde hace tiempo, mucho tiempo. El espejo africano fue un libro que leí hace bastante, Y su corazón escapó para convertirse en pájaro... lo leí en el marco del maratón #GuadalupeReinas que organizamos en Libros b4 Tipos y finalmente Octubre, un crimen le leí también para una actividad de Libros b4 Tipos que fue en septiembre del año pasado, nuestro mes dedicado a la literatura infantil y juvenil latinoamericana escrita por mujeres. Por eso quiero ponerme al corriente con las reseñas y que mejor que aprovechar el final del marzo, el mes donde el blog sólo habla de mujeres para hablarles de las tres escritoras de estos libros.

El espejo africano, Liliana Bodoc


Sinopsis: Esta es la historia de un espejo de ébano tallado en África, obsequio de bodas de Imaoma para su esposa, Atima. La hija de ambos, la pequeña Atima Imaoma, es llevada a América por los cazadores de hombres; junto con ella viaja el espejo de su madre. Es así como este objeto comienza a recorrer el mundo y va enlazando el destino de distintas personas en distintos lugares: una esclava africana, el general José de San Martín, un temeroso huérfano español… Y cuenta las arduas luchas que tantos hombres y mujeres afrontaron para obtener la libertad. Una historia que empezó hace dos siglos, pero aún no ha terminado

HONREN LA MEMORIA DE LILIANA BODOC LEYÉNDOLA. Creo que Liliana Bodoc es una de mis argentinas favoritas, sin duda. Escribe de muchas cosas que me gustan y aunque este libro lo leí hace muchísimo, no quiero perder la oportunidad de hablar de él, aunque sea brevemente. El espejo africano es una pequeña novela, ganadora del premio El barco de vapor 2008 que rescata la herencia esclavista de América Latina. Porque la colonización también nos trajo esclavos y una historia que no solemos voltear a ver demasiado. Esta novela cuenta la historia de un espejo que llega a Argentina (colonizada por españoles) como una de las pocas pertenencias de Atima Imaoma, una niña negra que está condenada a vivir en la esclavitud.


No sé por qué la herencia esclavista (no sé le puede llamar de ninguna otra manera a esa parte de la historia de nuestro continente) es algo que no hemos volteado a ver y enfrentado. En casi todos los países que fueron vasallos de España, la esclavitud se abolió o se intentó abolir durante las guerras de independencia (aquí lo hizo Hidalgo y en el sur lo intentó hacer Bolivar) y una vez que se logró fue algo que no he visto que se haya confrontado en mucho mucho mucho tiempo (digamos que por ejemplo México se niega a reconocer a una comunidad afromexicana, alegando que todos caben bajo el término "mestizo" porque estamos ya todos muy mezclados). Liliana Bodoc recupera una de esas múltiples historias y la cuenta a través de los años y las décadas con la ayuda de sólo un espejo que va cambiando de manos poco a poco.

Me parece que es un libro que se lee rápido y que es una historia esperanzadora, aunque no le faltan sus momentos desgarradores (no olvidemos el tema que trata). Si conocen a Liliana Bodoc por sus trabajos de fantasía épica (La saga de los confines y Tiempo de dragones) probablemente este libro se les haga mucho más sencillo, pero igualmente reconocerán su prosa y su manera tan poética de narrar. El libro está editado por SM, por si quieren saber dónde conseguirlo... o pueden preguntarme directamente.

Y su corazón escapó para convertirse en pájaro..., Edna Iturralde


Sinopsis: Los catorce relatos que conforman este libro son resultado de una ardua investigación sobre la historia de los negros de origen africano del Ecuador desde el siglo XVI hasta nuestros días. En ellos el lector conocerá las lamentables situaciones que estos grupos sociales enfrentaron, así como lo que hicieron para defender sus derechos humanos y constituirse como parte de Ecuador.

Este es un libro de cuentos de la autora ecuatoriana Edna Iturralde. Resulta que este es otro libro que rescata la historia negra de América Latina y lo hace como lo hace Liliana Bodoc: a través de los años y las décadas, pero en este caso, lo hace con catorce distintos cuentos que tienen escenarios muy distintos unos de otros, pero que abarquen una pluralidad de voces increíble. Es más, ¡hasta el libertador Simon Bolívar aparece en varios de ellos! Este fue el primer libro que leí de Edna Iturralde, nunca la había leído, no la conocía, de hecho, ni siquiera me sonaba su nombre, porque es hasta esta edad que estoy poniéndome al corriente con muchos libros infantiles y juveniles que no leí en la época de mi niñez o adolescencia, pero es una escritora latinoaméricana bastante conocida. 


Los relatos son fáciles y rápidos de leer, son dinámicos y tratan de temas muy diferentes, a pesar de estar enmarcados en un tema muy global en específico y nos permiten conocer la diversidad racial y cultural de América Latina. Además, para quienes leen poco o nada o están acostumbrados a no leer, empezar con cuentos siempre es algo ideal, porque es una estructura más sencilla que una novela completa, son cortos, se pueden leer lentamente, etcétera. Así que si quieren un libro para alguien que lee poco, este les puede servir (les juro que sé de que hablo, me dedico a fomento a la lectura para niños y jóvenes en mi vida real).

El libro estaba publicado por Alfaguara Juvenil, pero ahora que todos los sellos editoriales de Santillana pasaron a ser de Penguin (ejem #monopolioeditorial) pues pasó a la colección loqueleo, donde lo pueden encontrar. Es un excelente libro para jóvenes, se los recomiendo, yo lo leí en diciembre del año pasado para el maratón #GuadalupeReinas.

Occtubre, un crimen, Norma Huidobro


Sinopsis: Inés encuentra, en el ruedo de un vestido, una carta de 1958. En ella, una adolescente pide ayuda a una amiga para evitar el asesinato de su padre y tal vez su propia muerte. Intrigada, la protagonista se embarca en una búsqueda detectivesca que la llevará al barrio de San Telmo, a una casa antigua y a dos asesinatos sin resolver. ¿Será posible encontrar a los responsables después de más de cuarenta años? Inés se pone en contacto con Amparito, una jubilada que conoció a Elena, la autora de la misteriosa carta. Juntas irán superando obstáculos, atando cabos hasta llegar a develar la verdad.

Cambiamos un poco de tema porque este libro encaja perfectamente en el suspenso y el crimen y esas obras de investigación donde por más pistas que tengas, siempre parece que el escritor va por delante de ti. Norma Huidobro crea una historia increíble que se desenvuelve en Buenos Aires a dos tiempos. Inés encuentra una carta de ayuda cosida en un vestido que data de 1958 donde una adolescente le escribe a una de sus amigas y así es como esta jovencita se mete de lleno en dos asesinatos sin resolver para lo que está decidida encontrar una respuesta.


La obra, además de centrarse tanto en el misterio la obra, en el subtexto, habla de la vida de las mujeres en una y otra época, además que hace un evidente contraste entre las mujeres de la clase alta, presas de sus casas, sus familias y sus obligaciones, con las de la clase más baja, presas de sus trabajos y de la falta de oportunidades. Para Inés todo es otro mundo, porque ella va a la escuela, piensa sacarse una carrera, pero las mujeres sobre las que está investigando tuvieron vidas muy diferentes que ella. Es un detalle que aprecié bastante, a mí que me gusta analizar las obras con perspectiva de género.

Este es un libro que ganó el premio El Barco de Vapor en Argentina en el 2004 y fue un premio bastante bien merecido, es un libro muy interesante, que te mete completamente en la lectura, yo sí se los recomiendo. Lo edita Ediciones SM, por si quieren saber donde encontrarlo.

22 de marzo de 2018

Pequeña guía para leer a Alexandra Kollontai

Leer los textos de no-ficción de Alexandra Kollontai me curó de todos los males, entonces, antes de que se acabe el Women's History Month, que, además, es también el mes que tiene su fecha de nacimiento y de muerte, pues planeo hacerles una pequela guía para que ustedes también la lean y la conozcan. Sobre todo que la conozcan. Decía una conocida que mi solución para todo en la vida era, precisamente, leer a Kollontai: si les falta análisis, si les duele algo, si se sienten tristes, si todo. Y es que es cierto, mujeres como Kollontai hubo pocas en su tiempo. Como la misma Concepción Arenal explica en La mujer del porvenir, es imposible hablar de una historia intelectual de las mujeres cuando es algo que no existe porque las mujeres permanecieron alejadas de las aulas y de la Academia. Las pocas mujeres cuyos conocimientos hoy en día nos asombran fueron excepciones y Kollontai quizá fue una de ellas, que peleo porque las mujeres como ella ya no fueran excepciones, para que se emanciparan económicamente, para que accedieran al mundo laboral y académico y fueran libres. Además de eso, Kollontai hizo muchas más cosas y considero que es justo y necesario que la conozcan.


¿Quién fue Alexandra Kollontai?


Alexandra Kollontai fue una destacada política y marxista rusa, fue bolchevique. Nació el 31 de marzo de 1872 según el calendario gregoriano en el seno de una familia de la aristocracia rusa que tenía orígenes ucranianos y fineses. Se casó por amor con Vladímir Lúdvigovich Kollontai, pero lo abandonó al unirse al partido socialista en 1896. En 1899, se unió al Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. Partició en los acontecimientos revolucionarios de 1905 tras presenciar la matanza de obreros frente al Palacio de Invierno en San Petesburgo. Kollontai trabajó entonces escribiendo artículos y organizando asociaciones de trabajadoras rusas. Tuvo que exiliarse a raíz de la publicación del artículo "Finlandia y el socialismo". Estuvo por toda Europa y de hecho, se relacionó con las conocidísimas Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo.

Alexandra Kollontai se opuso activamente a la Primera Guerra Mundial, cosa que de hecho pueden ver en sus escritos, porque consideraba que era una guerra que sólo beneficiaba a los estados burgueses y usaba a la clase obrera como carne de cañón (forma burda de explicarlo, pero sí). Fue por esa época que se unió a los bolcheviques y al estallar la revolución de octubre, vuelve a Rusia. Pocos meses antes había sido elegida miembro Comité Central del Partido (fue una de las pocas mujeres que llegaron a él, ya que las mujeres pues, se sabe, no eran muy visibles en política en ninguna parte del mundo). Tras la toma del poder, Aleksandra Kolontái fue elegida para la Comisaría del Pueblo para la Asistencia Pública, desde ahí trabajó por los derechos de las mujeres y su emancipación, sobre todo en lo que tenía que ver a la igualdad de oportunidades, aborto, divorcio, etcétera.

También se le reconoce su trabajo diplomático desde 1923. Fue nombrada embajadora de la Unión Soviética (primera mujer embajadora de la historia) en Noruega y posteriormente en Suecia y México. Yo quiero que la conozcan más por su trabajo, pero esta fue una breve introducción para que sepan de quien les estoy hablando. Esta es una guía para leer sus artículos, aunque también tiene varias novelas que, admito, me falta leer. La selección y el orden lo hice yo, con la única autoridad como mujer que la ha leído y cree saber de qué está hablando.

La mujer en el desarrollo social


Sinopsis: 14 conferencias que en 1921 impartiera la destacada pensadora y militante comunista Alexandra Kollontai en la Universidad Sverdlow de Leningrado a las estudiantes que luego trabajarían en las secciones femeninas. Se trata de un texto que la propia Kollontai presentó de manera accesible y que, sin duda, es fruto de su formación teórica y de las experiencias prácticas que estaba viviendo en la Revolución bolchevique.
Las conferencias —dedicadas al papel o situación de la mujer en la esclavitud, la economía natural cerrada, la comunidad rural y la producción artesanal, el esplendor del capital comercial y la era de la manufactura, entre otros temas— ofrecen por primera vez dentro del pensamiento marxista, una visión del desarrollo histórico de la sociedad desde la perspectiva de la mujer. Alexandra Kollontai se inscribe entre las pensadoras, militantes y activas revolucionarias más destacadas que fueron protagonistas de aquel Octubre Rojo y de los agitados años que vinieron después.

Este libro está compuesto por catorce conferencias dictadas por Kollontai a las estudiantes que iban a trabajar en las secciones femeninas en  la Universidad Sverdlow de Leningrad. No fue lo primero que leí de Kollontai, pero sí considero que es una muy buena introducción a su trabajo y a su teoría, porque La mujer en el desarrollo social tiene una excelente base histórica de donde partir. La primera parte del libro analiza la historia de la mujer en el desarrollo social desde el comunismo primitivo, pasando por el esclavismo hasta llegar al capitalismo. Siendo Alexandra Kollontai marxista, por supuesto que suscribe lo que Engels dijo sobre el nacimiento del patriarcado (juntándolo al nacimiento de la propiedad privada) y analiza el rol de la mujer y las opresiones que sufre según como va avanzando la historia.


Alexandra Kollontai me gusta mucho porque explica muy claro. Su lenguaje es simple, bonito, se puede entender y cualquier cosa que no se entienda se puede consultar fácilmente. No es como otros señores barbones que conozco (Marx, te estoy mirando) u otras señoras que también conozco (Butler, me costó dos veces entender El género en disputa y creo que si lo vuelvo a leer me voy a volver a hacer bolas). Para mí, al hablar de la cuestión de la mujer, el lenguaje que se utilice es clave. Debe ser un lenguaje sencillo, aunque no sobresimplificado, uno debe de poder explicar cosas complejas de manera sencilla y fácil para distintos públicos. Por ejemplo, cuando me pongo a explicarle asuntos a mi mamá de género, busco la mejor manera de hacerlo para que ella, que quizá no sabe de terminología muy específica o de economía muy avanzada, pueda entender a que me refiero. Y en eso Kollontai es una maestra. Se los digo porque yo soy una papa en cualquier cosa que tenga que ver con economía, me tardo años en entender todo.

Finalmente, debemos recordar que estamos en la época de los primeros años después de la Revolución Rusa y Kollontai, por supuesto, habla de la cuestión de la mujer en la URSS y todo lo que se ha implementado para lograr su emancipación (es, de hecho, una lástima, que Stalin haya considerado resuelta la cuestión de la mujer, que haya considerado resuelta la lucha de clases y que se haya impulsado propaganda que prácticamente adoraba la abnegación de las madres, cosa que Kollontai, baja la mano, criticaba). Creo que un punto aquí muy importante es enmarcar el contexto histórico desde el que habla Kollontai para entender muchos de sus comentarios y soluciones propuestas a la cuestión de la mujer, el lugar de enunciación es importante (por ejemplo cuando habla del aborto, que considera que debe legalizarse, obviamente, o de la prostitución). La mayoría son, aún hoy, increíblemente vigentes y cosas por las que seguimos peleando. Me parece que es, si bien un libro al que hay que ponerle atención, una excelente manera de conocer desde donde nos habla Kollontai y todo el contexto en el que se basa para escribir y hablar de la cuestión de la mujer. La verdad, algo imperdible.

Por supuesto, como todos los libros relacionados con la cuestión de la mujer, este libro lo pueden encontrar en mi carpeta de drive de manera gratuita en lo siguentes formatos: epub y pdf.

Selected Writings


Sinopsis:  Alexandra Kollontai―the only woman member of the Bolshevik central committee and the USSR’s first Minister of Social Welfare―is known today as a historic contributor to the international women’s movement, and as one of the first Bolshevik leaders to oppose the growth of the bureaucracy in the young socialist state. Her Selected Writings discuss the social democratic movement before the First World War, the history of the Russian women’s movement, and the debate between “feminist” and “socialist” women; the effects of the war on European socialism; the revolutions; the part played by women in the revolutionary events; the early manifestations of bureaucracy and Kollontai’s role as spokeswoman for the “workers’ opposition”; and morality, sexual politics, the family, and prostitution. It also includes writings from her later life as a Soviet official. Each section is introduced by a commentary in which Alix Holt explains the background and critically sets Kollontai’s unique lifework in its historical and biographical contexts, demonstrating both its necessary limitations and its extraordinary range.
(Si alguien quiere o requiere traducción, no se olvide de pedírmela para añadirla).

Bueno, en realidad condensé la mayoría de sus artículos aquí, en sus Textos Seleccionados, porque me es más fácil así que hablarles de uno por uno. Esta colección, en inglés, es una compilación que hizo Alix Holt. La verdad es que no estoy muy segura de quien es Alix Holt porque lo googleé y no me sale nada que me sirva para averiguarlo, pero bueno. Los textos seleccionados aquí cubren la mayor parte de trabajo intelectual que hizo Kollontai y cubren toda variedad de temas y situaciones, desde los primeros movimientos obreros, la primera guerra mundial, la revolución rusa... Básicamente, es un libro muy completo. Claro que al ser una compilación de artículos estos pueden perfectamente ser leídos por separado y en otro orden. El valor que le doy especialmente a esta compilación es el trabajo de investigación realizado por Alix Holt, que incluye una pequeña introducción a cada etapa de la vida de Kollontai, para dar contexto histórico, algo importantísimo en textos como estos, y el orden escogido, que es cronológico.


Debo recordarles que, por supuesto, el trabajo de Kollontai, aunque habla mucho sobre la emancipación de la mujer y su situación, no es lo único en lo que trabajó Kollontai en todos sus años de vida. Elegí poner precisamente los Selected Writings completos porque aquí podemos ver su opocisión a la Primera Guerra Mundial y sus opiniones en otros muchos temas. Sería muy injusto encasillarla completamente a su trabajo sobre la mujer. En español sí sé que existen diversas compilaciones de textos de ella como Mujer y Lucha de clases y los Textos Escogidos, sin embargo, no he sido capaz de encontrarlas para compararlas con esta (aunque imagino que no varía demasiado). La mayor parte de los textos aquí se pueden encontrar también en español, aunque sea por separado.

Ahora, ¿de qué habla Kollontai específicamente y por qué considero este libro/colección un segundo paso para conocerla? Habla mucho del movimiento de trabajadoras en Rusia, lo cual me parece importante porque el sesgo de clase que tenemos muchas veces hace que los medios masivos se enfoquen en lo que están haciendo las mujeres de más arriba, mientras que las de abajo permanecen invisibles. También habla de la maternidad de la mujer trabajadora, un tema que ya trata en La mujer en el desarrollo social, pero que aquí, en el artículo Madre y trabajadora, explora con distintos ejemplos de mujeres de distintas clases y distintos trabajos. Y habla de sexualidad desde el punto de vista marxista. Es una de las pocas marxistas que habla, si bien muy superficialmente, de la sexualidad y las relaciones entre hombres y mujeres (por eso la considero una mujer super completa). El libro está bastante completo, seguro les puede interesar.

Como siempre, lo pueden encontrar en mi carpeta de Drive: pdf en inglés; y si no leen en inglés, pueden consultar el índice y en esta página ver cuáles articulos están disponibles en español (me parece que hay varios). También en mi carpeta hay otros artículos en español.

Autobiografía de una mujer emancipada 


Sinopsis: «Aún creía que habría de venir un tiempo en que la mujer sería juzgada con las mismas medidas morales que el hombre. Pues no es su virtud específicamente femenina lo que le confiere un puesto de honor en la sociedad, sino el valor del trabajo útil que haya desempeñado, el valor de su personalidad como ser humano, como ciudadana, como pensadora, como luchadora… este motivo ha constituido la fuerza directriz de toda mi vida y obra. Seguir mi camino, trabajar, luchar, crear lado a lado con los hombres y aspirar a un objetivo universal humano, construyendo al mismo tiempo mi vida personal e íntima como mujer, según mi propia voluntad y las leyes innatas de mi naturaleza: tales son los postulados que han condicionado mi ideario». —A. K.

Ahora sí, he llegado al final de mi pequeña guía para conocer y leer a Alexandra Kollontai (obras de no-ficción, recuerden). Por supuesto que quizá no he incluido todo, pero esto es sólo para conocerla, que les pique la curiosidad. Aquí, sí, como tercer punto he puesto ya su autobiografía. Considero que antes de leerla en caliente, lo mejor es saber desde dónde y con qué postura se enuncia Kollontai. Muchas veces los lugares de enunciación no cambian el mensaje de fondo demasiado, pero sin increíblemente valiosos a la hora de considerar un contexto histórico e ideológico. Conociendo ya las posturas de Kollontai, es muy fácil entender su vida y comprender muchas de sus decisiones, que ella expresa en esta autobiografía.

Además, el libro incluye una pequeña introducción que nos hace un resumen de su vida, para los interesados. Además de la autobiografía, en el epub y en el mobi se incluyen otros tres textos que ya vienen incluidos en el libro que mencioné anteriormente, pero que no está de más si quieren revisarlos: El comunismo y la familia, La juventud y la moral sexual y Opocisión Obrera. Es un libro relativamente corto y muy fácil de leer ya conociendo un poco a Kollontai, que además nos deja perfectamente imaginarnos las aventuras que tuvo en su época. También deja ver a una mujer muy apasionada por lo que creía y en general ayuda a quitarle completamente el misticismo que usualmente suele tener su figura (primera mujer embajadora, una de las pocas mujeres que tuvieron importantes cargos políticos justo después de la revolucion rusa...). El libro lo pueden encontrar, como siempre, en mi carpeta: epub, mobi y pdf.

20 de marzo de 2018

Los libros del premio hispanoamericano de poesía para niños | Mini reseñas

Cada año, el Fondo de Cultura Económica, junto a la Fundación para las Letras Mexicanas convoca al premio hispanoamericano de poesía para niños. Yo, cada año, al menos una vez al año, intento, en el marco del Día Internacional de la Poesía (mañana, 21 de marzo), escribir algo sobre poesía, para compartirles lo que he leído en este género. A pesar de todo, siempre, siempre, siempre que lo hago, la entrada resulta un fracaso total porque la gente no está interesada en libros de poesía, parece que tengo otras cuatrocientas entradas más interesantes o yo que sé. El caso es que aquí sigo, otra vez, otro año, en el que voy a intentar enseñarles algunos libros de poesía. Esta vez voy a dedicar la entrada a la poesía para niños, género invisible dentro de los géneros invisibles. 

¿Por qué es tan invisible el pobre? Nadie lo quiere, todos lo odian, si fuera una persona y no un género literario ya se estaría comiendo un gusanito... Yo creo que tiene que ver con muchas cosas. Primero, que la poesía es vista como aburrida y a los niños se les inculca, muchas veces de manera indirecta, esta idea de que la poesía es aburrida (y ergo, es difícil, complicada o incomprensible), también tiene que ver que muchas veces la poesía se empieza a disfrutar cuando se puede oír en voz alta y muchos papás no tienen muchas ganas o mucho tiempo de leerle a sus hijos. Yo no sé. Yo les vengo a contar que sí existen libros apasionantes, a la vez que divertidos, de poesía para los más pequeños y que si tienen hijos, sobrinos, primos pequeños o lo que sea, pueden probar a leerles algo de estos poemas. Las reseñas que les voy a enseñar son muy cortitas, puesto que estos libros son breves y creo que unas pocas palabras bastarán para explicarles por qué son libros muy buenos.

Lunática, Martha Riva Palacio Obón


Sinopsis: Por culpa de un lengüetazo de luna, una niña se convierte en niña-loba. Todos sus días son días de lobos. Y por más que su papá ruja: "Eres una niña, no una loba", y por más que su mamá la mande castigada a su cuarto; sigue estrellándose contra el piso con su bicicleta intentando alcanzar la luna. Ella conoce de sueños y de vuelos altos, sabe invocar a los espíritus de la tarde y ser un aullido que gira en la llanta que rueda jardín abajo; pero también conoce el dolor cuando te pica una abeja en el brazo, o cuando tu estómago se vacía porque no siempre te gusta estar sola. Un libro de poesía que habla con las palabras, pero también con los silencios; ganador del Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños 2014.

Este es un poema sobre una niña-loba y el universo y la independencia y la libertad de una niña-loba. Martha Riva Palacio no suelta la fascinación que le tiene al universo en ningún momento y en ninguno de sus libros. Creo que es un elemento que la define muy bien, que sabe explotar y que en ningún libro de ella es igual al anterior (en el blog ya hemos repasado Ella trae la lluvia, Frecuencia Júpiter, Buenas noches, Laika y Orfeo). Martha escribe este poema precioso, protagonizado por una niña en la que, estoy segura, muchas otras niñas van a poder verse un poquito retratadas.


Además, Martha como escritora no es condescendiente con los niños y eso es algo que me encanta (de hecho, creo que en parte esa es la razón de que su poemario es de los pocos que siempre acaba en el área de juveniles). Los considera seres pensantes e inteligentes, capaces de entender lo que está escribiendo o, al menos, de aprender algo nuevo a partir del poema que ella les está dando. Las palabras raras abundan, acompañadas de las diferentes estructuras de las que se vale para hacer el texto como ella quiere. Sin embargo, para mí lo que es casi lo mejor de este poemario son las ilustraciones de la española Merce López. Ver el libro solamente es algo hermoso. Las ilustraciones acompañan perfectamente las palabras, es todo precioso.

Escalar
sin que te importe
que se rasgue tu vestido.
Porque es sólo tela
y lo que importa
es alcanzar la cima.

Tigres de la otra noche, María García Esperón


Sinopsis: Los tigres saltan de bajo del pupitre, de la caja de colores, de la puerta del armario, nos acompañan en nuestros paseos en bicicleta y de vez en cuando nos dan una manita de gato.
Hay un tigre
Bajo mi almohada,
Todas las noches
Estrena rayas.
María es otra autora que es común ver en este blog. Es de mis escritoras mexicanas favoritas de todos los tiempos, a la que admiro a la hora de hablar de mitología y de historia. Seguro recordarán que ya he reseñado libros de ella antes en el blog (El anillo de César, Dido para Eneas, El disco del tiempo), pero nunca poesía, aunque siempre supe que también escribía poesía. En este pequeño libro que ganó el premio hispanoamericano, los tigres son los grandes protagonistas de los poemas. Ideal para niños que aman los animales y, sobre todo, ideal para niños que aman los felinos.


Este texto está ilustrado por Alejandro Magallanes y cada ilustración nos regala tigres y rayas con elementos bastante sencillos. Mi única queja es que he notado que a los niños no les gusta tanto a primera vista en algunas páginas porque los colores tienden a verse medio apagados y si hay algo que a los niños les guste de los libros ilustrados es, precisamente, la explosión de color. De todos modos eso varía de niño a niño, pero en general más o menos aprendes qué cosas les gustan más en general después de intentar venderles libros varias veces. Tigres de la otra noche es, también, un excelente poemario para practicar la lectura en voz alta, de verdad se los recomiendo.


Esto que brilla en el aire, Cecilia Pisos


Sinopsis: Con un exquisito juego de lenguaje, Cecilia Pisos nos sitúa frente a escenarios maravillosos donde existen estrellas que desean calzarse guantes para estirar sus puntas, sapos que llueven y agua que salta, un mar que sale a juntar caracolas y toma la siesta a lomo de ballena, o nubes que cuentan niños porque no pueden llover. Las poderosas ilustraciones de Ana Pez invitan al lector a buscar detrás de las palabras las muchas imágenes que esconden. Esto que brilla en el aire es una propuesta fresca, muy apetecible para cualquier lector, donde los poemas y las ilustraciones propiciarán un desbordante diálogo y hondos estremecimientos.

Este es el libro que se publicó más recientemente del Premio Hispanoamericano de Poesía y, de hecho, es novedad en el Fondo de Cultura Económica. La argentina Cecilia Pisos juega con las imágenes y los escenarios de sus poemas para crear juegos de palabras bastante interesantes, como dice la sinopsis. Un mirlo que es, a su vez, un desperador, por ejemplo, es lo que puede uno encontrar entre las páginas del libro. Cecilia Pisos también hace ilusiones al sonido o la música de los poemas (y los silencios de estos). Seguro alguien que sí haya estudiado literatura les diría todo esto de manera menos coloquial, pero bueno, vinieron conmigo, ¿no?

El poemario está ilustrado por la ilustradora Ana Pez y, de los trabajos que le conozco (puesto que ha ilustrado otros libros en el Fondo de Cultura Económica) este es, sin duda, el mejor de todos para mis ojos que realmente no saben de ilustración. Les juro que en este momento me siento como los señores que opinan de todo sin tener ni idea, pero en este caso yo tengo la buena intención de que la poesía para niños llegue más lejos y la conozcan y conozcan estos libros que merecen ser conocidos, no opinar porque sí, nada más. Creo que, de los poemarios que ya les he hablado, este es de los más accesibles para los que le tienen un poco del miedo al género y si le dan una oportunidad, seguro encontrarán algún poema que les guste mucho.



Ema y el silencio, Laura Escudero Tobler


Sinopsis: Este poemario tiene como eje central el personaje de Ema, y está compuesto por varios poemas que evocan a su tremenda imaginación y a las aventuras que vive en su entorno cotidiano, desde el momento en que despierta hasta que llega la hora de dormir. Con un lenguaje exquisito pero sencillo, la autora nos describe los diversos escenarios que Ema recorre acompañada de peculiares personajes. Las coloridas y enternecedoras ilustraciones de Roger Ycaza complementan los poemas para enriquecerlos y darles otra lectura.

Una de las cosas que más me gusta de los libros para niños es la continua celebración de la imaginación de los niños. Los libros que les des tienen que estar a la altura de su imaginación, los niños son el público más dificil de todos, no se van a conformar con cualquier cosa. Ema y el silencio, en este caso, es un poemario que es una celebración a la inagotable imaginación que tenemos y a la poesía. Este es un poemario hermoso en todo sentido, que para leer en voz alta es perfecto, sobre todo para disfrutar el sonido de los poemas.



Las ilustraciones son del magnífico Roger Ycaza, del que ya les he hablado porque ilustró un libro de Martha Riva Palacio llamado Ella trae la lluvia que ya mencioné más arriba. La ilustración de Roger Ycaza es maravillosa siempre (si tienen oportunidad de ver su albúm ilustrado, Los días raros, nos e van a arrepentir) y acompañan perfectamente a todos estos poemas que evocan perfectamente a la imaginación y las aventuras de Ema, con personajes increíbles en todas las páginas. Se los recomiendo mucho, es creo que de mis favoritos. Además, la autora, Laura Escudero, tampoco es nada condescendiente con los niños a la hora de escribir poesía, se nota que admira su imaginación y todas sus ocurriencias y eso es hermoso.


18 de marzo de 2018

Crítica a Do Muslim Women Need Saving? de Lila Abu-Lughod

Sinopsis: Frequent reports of honor killings, disfigurement, and sensational abuse have given rise to a consensus in the West, a message propagated by human rights groups and the media: Muslim women need to be rescued. Lila Abu-Lughod boldly challenges this conclusion. An anthropologist who has been writing about Arab women for thirty years, she delves into the predicaments of Muslim women today, questioning whether generalizations about Islamic culture can explain the hardships these women face and asking what motivates particular individuals and institutions to promote their rights.
In recent years Abu-Lughod has struggled to reconcile the popular image of women victimized by Islam with the complex women she has known through her research in various communities in the Muslim world. Here, she renders that divide vivid by presenting detailed vignettes of the lives of ordinary Muslim women, and showing that the problem of gender inequality cannot be laid at the feet of religion alone. Poverty and authoritarianism--conditions not unique to the Islamic world, and produced out of global interconnections that implicate the West--are often more decisive. The standard Western vocabulary of oppression, choice, and freedom is too blunt to describe these women's lives.
Do Muslim Women Need Saving? is an indictment of a mindset that has justified all manner of foreign interference, including military invasion, in the name of rescuing women from Islam--as well as a moving portrait of women's actual experiences, and of the contingencies with which they live.

La autora, Lila Abu-Lughod
¿Se imaginan que van a construir una casa bien chingona, la casa de sus sueños? Bueno, imagínenselo. Le ponen los mejores cimientos para que ni el más fuerte temblor se las tire. Ni el más fuerte. Lo malo es que para el piso y las paredes le ponen ahí cualquier cosa que se sostenga aunque sea pajita y el techo no es ni de lámina porque ya no les alcanzó. Bueno, eso es este libro; agárrense, que la crítica va para largo.

Este libro tiene algunos aciertos (está sustentado sobre algunas bases bastante decentes) y algunos desaciertos (muchos, a decir verdad, es superficial, no se basa en la estadística sino en los hechos aislados), sin embargo, va sobre una idea principal que la autora menciona en la conclusión: el propósito del libro era hablar de si las mujeres musulmanas necesitaban salvación O tenían derechos (y sonaba bastante como un o exclusivo, donde sólo se debía cumplir una de las dos cosas). Por supuesto, con esa idea, el libro no podía llegar muy lejos porque esa oración es trampa. Uno podría decir que las mujeres musulmanas tienen algunos derechos; en principio, porque las mujeres musulmanas no son una masa uniforme, sino que dependen de la legislación de países de todo el mundo. Y en algunos países mayoritariamente musulmanes, las mujeres, tienen, por ejemplo, derecho a votar, a estudiar, a manejar un carro (y en otros no como... Arabia Saudí). Pero las mujeres en general en todo el mundo no están completamente emancipadas económicamente, ni son libres sexualmente. Y eso no es exclusivo de los países mayormente musulmanes, sino de todo el mundo. Entonces, obviamente, aunque tengan derechos (los pueden tener), no están liberadas (así que considero que sería más apropiado hablar de la liberación de las mujeres).

Mujeres de Líbano en una protesta por sus derechos
Por otro lado, eso de necesitar salvación, al modo de los white saviors, pues no. Los evangelizadores en América creyeron que estaban salvando a los nativos de las llamas del infierno por herejes y henos aquí, quinientos años de colonialismo después. Los comúnmente conocidos como white saviors se caracterizan más por buscar hacer algo para su paz moral que por ayudar a alguien, son fans del reformismo, tienen ideas de salvación capitalistas y les encanta ayudar directa o indirectamente al imperialismo a joder al tercer mundo. Entonces obvio nadie los necesita. De la pregunta inicial nada se cumple. 

De lo que mencioné en el último párrafo, sobre los salvadores que ayudan al imperialismo, es sobre lo que el libro tiene sus mayores aciertos (no completamente, porque nunca llega hasta el final de su razonamiento, pero sí algo bastante bueno). Analiza como, durante la intervención militar de Estados Unidos en Afganistán, se usaba una retórica sobre salvar a las mujeres de los talibanes y, en general, de los hombres musulmanes. Dice que no se tomaba en cuenta la cultura ni las voces de estas mujeres (lo último es complicado porque, bajó el régimen talibán, ¿ustedes dónde creen que las mujeres tenían oportunidad de expresarse?), sino que sólo buscaban una excusa para legitimar la invasión frente a grupos, por ejemplo, de mujeres o feministas; muchos cayeron en la trampa inconsientemente y otros simplemente lo apoyaron entendiendo las consecuencias (porque en Estados Unidos hay "feministas" que creen que se puede ser pro imperialista y feminista a la vez, o pro vida y feminista a la vez, o supremacista blanca y feminista a la vez, no entiendo a los Estados Unidos). Entonces, la autora, Lila Abu-Loghod, nos muestra perfectamente como el primer mundo usa a las mujeres (marrones) como arma para legitimarse como salvador (en lugar de como invasor). Porque claro, según ellos, están salvando a las mujeres marrones de los hombres marrones, pero, ¿quién las salva de sus hombres? ¿Acaso son superiores moralmente? El planteamiento es muy bueno, pero sobre el punto, las únicas soluciones de las que la autora habla son de que tenemos que escuchar a las mujeres, aceptar su cultura, etcétera. Para mí la solución más fácil (esto es un decir, porque es increíblemente difícil) y mejor es que existan los medios (o se pongan) para que las mujeres se emancipen económica y sexualmente. Eso les permite tener voz, una voz que sea más escuchada y es un muy buen paso para solucionar la cuestión de la mujer.

Imagen de RAWA (Revolutionary Association of the Women of Afghanistan)
En fin, el planteamiento inicial del que hablo en todo el párrafo anterior está muy bien, y la autora lo retoma varias veces para hablar, precisamente, de la propaganda que se crea en el occidente para mostrar que, efectivamente, el oriente es un mundo bárbaro. Por supuesto que ocurren barbaridades en el mundo, así en general, cuando uno vive en el capitalismo y en el patriarcado, es común que eso paso (y por eso hay que destruirlos hasta los cimientos), pero muchas veces, hay países (Estados Unidos) que se aprovechan de algunas de estas barbaridades (son selectivos, si pasa en el primer mundo se hacen los estúpidos) para justificar sus intervenciones militares (y Dios, en quien no creo, sabe que son muchas). Otros países (algunos en Europa, no voy señalar porque son muchos) usan estas historias tristes para endurecer sus políticas migratorias y hacerlas más racistas y xenofóbicas (sin fijarse en las cosas que ocurren dentro de sus propias fronteras, con la gente que nació dentro de ellas).

Mujeres en Egipto luchando contra el militarismo
Hablando de eso, la autora nos señala el entusiasmo con que el occidente consume las "memorias" (poco o nada verificables) de jóvenes musulmanas que nunca dan su nombre completo y huyen de matrimonios forzados o asesinatos de honor para llegar al maravilloso occidente (donde, siempre, siempre, descubren la libertad). Muchas han sido probadas falsas. Otras son inverificables. Y aunque no se debería dudar de la palabra de las mujeres que son víctimas, es obvio y triste que hay quien se está beneficiando del sufrimiento de otras mujeres para empujar sus agendas. La autora lo denuncia, pero no llega muy lejos después de la denuncia; yo les diré tres cosas sobre el tema: (1) la única memoria hasta el momento que me ha gustado, de ese estilo, es la de Ayaan Hirsi Ali, porque, aunque concuerdo muy poco con sus políticas y su manera de pensar, es bastante honesta; (2) son mucha propaganda de salvar a las mujeres marrones de los hombres marrones, que es falsa, porque no van a ir a liberar a ninguna mujer y (3) todo eso quiere decir que las verdaderas víctimas no llegan ni a poder alzar la voz. No las oímos porque no tienen voz, nadie les ayuda a que la tengan.

Ya que mencioné los dos puntos a favor, partiré con el resto de mi crítica. Este libro es uno que hace una gran gimnasia mental, ni yo podría hacer algunas de las acrobacias. La mayoría de estas acrobacias mentales y varios saltos de extrema longitud la autora los hace para demostrar que las mujeres musulmanas no están tan oprimidas como nosotros, los lectores, creemos. Para empezar eso sólo ya está muy mal porque en el mundo no existen las olimpiadas de la opresión. La opresión es, punto; que se manifieste de distintas maneras en distintos contextos es otro asunto. La primera de estas acrobacias mentales fue intentar contarme que la burka no era tan mala porque permitía a las mujeres salir de su casa y que era su cultura... Mi mente piensa que, mientras las mujeres no tengan opciones y capacidad de elección (es decir, estén emancipadas) no podemos decir algo así nada más porque sí para demostrarle a alguien un punto (y lo mejor sería que existiera una estadística que nos demostrara algo, especialmente porque son lo único que tenemos para demostrarle al mundo que la opresión de la mujer es real y que la cuestión de la mujer es algo importante).

I Am My Own Guardian, protesta contra el sistema de guardianes de Arabia Saudí
A lo largo de la historia, vamos viendo varios razonamientos de este tipo, especialmente basados en anécdotas que nos cuenta la autora y en sus juicios. Vamos de un caso específico a lo general. Lo irónico (lamentablemente) es que la misma autora insiste que no se puede crear un cliché en torno a la figura de la mujer musulmana (pues lo único que comparten todas las mujeres musulmanas en este mundo es única y exclusivamente la religión), pero en estos casos de ir de una anécdota hasta lo general lo hace muy a menudo. Quiero gritarlo que por qué lo hace, ¡¿por qué?! Es algo con lo que ella misma está en contra. Y claro que podemos ir de lo específico hacia lo general y de lo general a lo específico, pero no de un sólo caso específico, porque no nos permite ver un patrón. Muchas mujeres de los Estados Unidos empezaron a darse cuenta que las violencias que sufrían no eran algo individual cuando se formaron los grupos de consiencia (uno de los lugares de donde sabe que lo personal es lo político); ellas no fueron las únicas, a lo largo del mundo, muchas mujeres se han dado cuenta de que viven en un sistema que las violenta de manera sistemática precisamente al juntar todas sus historias y darse cuenta de que no son tan diferentes. Eso, de hecho, está muy bien. Ahora, cuando tenemos un sólo caso para intentar convencernos de que, en realidad, las mujeres no están tan mal, bueno, tiendo a alzar las cejas. Y eso pasa horrores en el libro.

Protesta contra la ocupación de Palestina en el marco del Día Internacional de la Mujer, mujeres palestinas
Hay una parte del libro que habla específicamente de Egipto y de las mujeres allí. Habla de su lucha y me encantaría poner todo esto entre comillas porque las cosas que cuenta la autora son ínfimas y pretende, con ellas, pintar todo el panorama. Para ofrecer un panorama de la cuestión de la mujer en Egipto ya existe Nawal el-Sadaawi, que investigó durante muchos años sobre temas de salud de las mujeres y otras cuestiones y escribió un libro con todo lo que descubrió sobre ello (no olviden leer La cara desnuda de la mujer árabe, que la verdad, es una mucho mejor manera de entender la lucha de la mujer en esos lares del mundo y nos muestra lo bueno y lo malo). Siento que la misma Abu-Lughodparte con un bias y nos cuenta sólo lo que le ayuda a sostener su punto, cosa que, por ejemplo, el-Sadaawi no hace.

Bueno, ahora, para acabar y no hacer esto más largo que nada, diré que me hubiera gustado que fuera un libro más proactivo y propusiera, si no soluciones, al menos un plan de acción algo claro. Y sobre las "soluciones" (que no puedo considerar exactamente como tal) que propone, hubiera preferido que fueran menos reformistas porque no le puedes poner parchecitos rositas y violetitas al patriarcado y decir que lo derribaste. En fin, eso es todo. Si fuera ustedes, me ahorraría el libro; pero si quieren leerlo, los invito a hacerlo para formar su propia opinión.