Divagaciones de una Poulain
by Nea Poulain

lunes, 21 de marzo de 2016

Día internacional de la poesía (ft. mini-reseñas)

¡Feliz día mundial de la poesía! A los mexicanos, también, feliz puente, porque hoy hace muchos, muchísimos años, no se exactamente cuantos, nació Benito Juárez. Hoy vengo a hablar de ese género que, después de los libros de autoayuda, tiene menos popularidad (me estoy inventando el dato según un estudio imaginario que hice en la universidad patito de mi casa, por si quieren saber de donde me lo he sacado) que nada. Tipos de poesía hay muchos, pero la gente siempre suele huir de ella. De hecho, yo tenía una sección en el blog dedicada a la poesía (Hablemos de poesía) que tuve que clausurar y dejar así, cerrada, por simple y sencilla falta de interés


Hoy vengo de nuevo a jurarles que la poesía no es tan mala, que no es malo leerla y no entenderla, porque la poesía no se entiende casi nunca a la primera. Decirles que se lee rápido, para ver si al menos consigo meterles algún poema en los ojos. Contarles que hay muchos tipos de poesía: hay poesía que rima y poesía que no, hay poesía para niños, para grandes. Hay sonetos, como los de Sor Juana. Hay poesía confesional, como la de Sylvia Plath. Hay poesía antigua y contemporánea. Hay cantares antiguos y poesía más nueva. Hay poesía hasta de la era pre hispánica, porque el trabajo de Nezahualcóyotl  y otros poetas Aztecas sobrevive hasta nuestros días. Hay poesía para elegir, pues y, aunque toda se llame poesía, ninguna se parece.

Vengo a hablarles de cuatro libros de poesía que me gustan bastante y que, por supuesto, recomiendo. Les dejo unas mini-reseñas, bastante pequeñas, para ver si por algún milagro del Dios en el que no creo y de Quetzalcoátl (en el que tampoco creo, pero al menos era una serpiente emplumada) alguien se interesa en ellos. 

Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Pablo Neruda


Siempre hablo de ellos porque fueron los primeros poemas que fui capaz de leer enteros sin dormirme. Lo sé, no es la mejor frase para empezar una pequeña reseña sobre poemas. La mayoría conoce el poema 20 y ese poema que comienza más o menos así "me gustas cuando callas porque estás como ausente" (un verso que no me encanta y no me parece lo más romántico del mundo), sin embargo, los otros dieciocho y especialmente la Canción Desesperada suelen ser rápidamente olvidados. Sin embargo, debo decir que cada uno de los veinte poemas de amor y la canción desesperada valen la pena, si quiera por conocer a Pablo Neruda y para que dejen de dedicar ese "me gustas cuanta callas porque estás como ausente" a todas horas y en todas sus relaciones.

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Neruda fue el único poeta que conocí o sea mi favorito a falta de otros durante mucho tiempo, hasta que Benedetti y Sabines me cayeron en la cara demostrandome que los poemas no necesitaban ser sólo de amor (y que podían hablar de la censura, de la muerte y hasta ser graciosos). Sin embargo, por todo lo que fue, Neruda siempre estará presente en mi corazoncito.

Chicana Falsa, Michelle Serros


Este fue un descubrimiento nuevo y sin duda más contemporáneo. Llevo tiempo buscando literatura chicana, sobre todo si es literatura que ahonde en la identidad de los chicanos (mexicanos nacidos en Estados Unidos) y Michelle Serros, que murió hace unos años, expresa perfectamente su identidad y sus problemas en este libro de poemas. Habla de los estereotipos con los que ha vivido y ha sido marcada toda la vida, de cómo pocos la apoyaron cuando quiso ser escritora, de cómo su familia es muy complicada, porque su tía fulanita no le habla a menganita, pero igual las dos van a las fiestas y a los funerales así que hay que evitar que se sienten a menos de veinte asientos de distancia. Y de los mejores poemas es un poema corto donde cuenta como la confundieron con una mujer de limpieza en un gimnasio y tuvo que enseñar el carnet para que le creyeran.

Estos poemas son poemas muy sencillos y no necesitas drogarte para entenderlos, como a Baudelaire, por ejemplo. Lo digo precisamente porque me han dicho varias veces que no leen poesía porque "no la entiendan". Y con este libro, que además es pequeñito, les aseguro, no van a tener ese pequeño problema.

Recuento de Poemas, Jaime Sabines


Sabines es mi referente en poesía. No creo que deje de serlo pronto. El día que lo oí declamar en Youtube No es que muera de amor, muero de ti, amor, de amor de ti... etcétera etcétera, se volvió mi favorito. Podría decir que se me cayeron las bragas, pero eso suena con mucha falta clase y los mexicanos no decimos bragas jamás. Pero sí. Sabines se volvió mi favorito de favoritos, mi referente en poesía, el poeta del que me aprendí la mitad de los poemas para ser la ñoña que los puede decir (que no declamar) en casi cualquier parte. Podría escribir No es que muera de amor de memoria y nada más se me olvidaría donde van las comas. Más o menos así me enamoré de la poesía de Sabines.

Después de años de leerlo y releerlo, alguien me regaló su recuento de poemas, un libro donde junta y hace una selección de casi toda su obra. Desde los poemas más cortos hasta los más largos, los más famosos y los menos. Los más graciosos y los más trágicos. Así que si se preguntan porqué siempre recomiendo a Sabines ya tienen la respuesta. Él es mi favorito.

No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Soy vertical pero preferiría ser horizontal, Sylvia Plath


Este es el penúltimo libro de poesía que he leído últimamente. Tenía una cita pendiente con Sylvia Plath. Alguien me dijo que después de leerla tendría que consolarme con nutella o cortarme las venas y no se equivocaba. Todo en la poesía de Plath es trágico. Sylvia Plath se suicidó el 11 de enero de 1963, asfixiándose con gas. Ted Hughes, con quien estuvo casada se convirtió, a su muerte, en el editor de su legado. La poesía de Plath es poesía confesional y fue una de las poetas originales en el movimiento. Cuando lees sus poemas, no hay duda de por qué. El primero de esta pequeña recopilación, que habla de la maternidad, es el más obvio. Plath no la retrata como un milagro, sino por momentos lo hace como una carga, una deformación, algo que no todos desean. La recomiendo al último porque creo que es una mujer a la que hay que leer en inglés (aunque yo no lo he hecho). De hecho, siempre he sentido que al traducir la poesía, esta pierde algo para siempre. Las traducciones nunca serán iguales

La recomiendo porque me impresionó mucho. Me dejó un sabor de boca extraño, que pocos poemas me habían dejado antes. Así que en este intento de mini-reseña, les recomiendo especialmente la poesía de Plath. 

sábado, 19 de marzo de 2016

Como (no) escribir una novela young adult

Ya era tiempo de volver a publicar mis recetas para el éxito inmediato escribiendo libros (en general malos). Después de la novela fantástica, las distopías y las novelas románticas probablemente ya están nadando en dinero si intentaron algunas de mis recetas mágicas. Si no son ricos a estas alturas es porque no quieren o porque su dignidad los cagó a palos (o porque no escriben en inglés, eso también puede ser). Así que si quieren ser aun más ricos y famoso o ninguna de mis anteriores recetas para el éxito inmediato los convenció, vengo a dejar una más. ¡Novelas Young Adult! Un género que últimamente es cada día más famoso y que seguramente los dejará en la fama más absoluta y total. Como siempre, todo esto es sátira. No tendría que decirlo, pero hay gente con el sentido del humor en el trasero. 


1. Primero necesitas un protagonista que será también el narrador. Si no quieres escribir en primera persona porque esos narradores están muy vistos desde Stephenie Meyer y tu estás escribiendo un libro malo, pero nunca tan malo como Crepúsculo, pues que el narrador sea en tercera persona, pero siempre desde el punto de vista de tu protagonista. Chico o chica, no importa. Sólo recuerda que tienen que cumplir una serie de características elementales: tener pocos amigos y no ser muy populares (bonus points si desprecian chicos populares), ser "muy maduros" para su edad, y algún hobby extraño, como por ejemplo recordar las últimas palabras que dijo gente famosa o hacer anagramas todo el tiempo. Bonus points si además de eso se califican como raros y son extremadamente tímidos. Bonus points si les gusta el rock de los setentas.

2. Vas a necesitar más elenco, claro que sí. Para empezar, un amigo o par de amigos tan raros como tu protagonista. Que se hagan llamar por apodos extraños, sean de alguna minoría, sean gays o transexuales. Mejor si son los dos últimos, así te las puedes dar de escritor diverso e inclusivo, no importa que la personalidad esté basada completamente en su raza, su género o su orientación sexual y que eso esté mal. Tú eres diverso e inclusivo, punto, no importa que parezca que lo estás haciendo por cubrir una absurda cuota. Para el resto del elenco puedes tener personajes grises que a nadie le importa y un par de padres que no digan ni una línea o digan una sola durante toda la novela. ¿Qué hacen? Nadie sabe. Mejor si están de viaje, así nadie molesta a tu protagonista.


3. Este es quizá el punto más importante así que pon mucha atención: necesitas un interés amoroso. Sí. Es necesario. Chico o chica, según corresponda al sexo y orientación sexual de tu protagonista. También necesita cubrir unas características muy puntuales: ser raro. Esa es la principal, necesita decir cosas enigmáticas, guardar un secreto, tener una familia disfuncional. Quizá basta con que sea un chico que es incapaz de leer un libro o una chica que se aparece a las dos de la mañana en tu recámara para que le ayudes con algo. Que sé yo, escribe lo que quieras. También debe ser "más maduro" para su edad y filosofar cada dos minutos, incluso durante una cena informar en los tacos. Se ganará más a tu público si dice cosas profundas sobre la muerte, el olvido, el destino o el azar, no importa lo metidas con calzador que estén.

4. Demonios, ya vas muy avanzado en la planeación y todavía no tienes trama. Bueno, pues yo tengo una buena noticia: ¡la trama no es necesaria! Lo único que tienes que hacer es poner a tus protagonistas a hacer cosas, hablar de cosas profundas y a veces, cuando te sientas inspirado, darles pequeños conflictos y problemas. ¿Que tu novela tenga un núcleo? No, no es necesario. Demasiado complejo.


5. Lo que sí tiene que tener tu novela es una relación amorosa bien desarrollada. A los adolescentes no les gustan esas tonterías del insta-love, así que procura que se vea realista (lo más realista que sea posible mientras tus protagonistas hablan de la muerte, el olvido, el destino o el azar) y que sea una relación sana, donde no haya maltrato. También procura desaparecer los problemas de los dos protagonistas cuando se confiesen su amor, como si el amor lo solucionara todo. Bonus points si escribes una escena donde se acuesten o lo insinúen.

6. Deja un final abierto, pero no tan abierto. En general que parezca satisfactorio, porque si no tienes una trama muy fuerte, sólo a personajes haciendo cosas en lugares, no lograrás conseguir un descenlace muy cerrado. Cierra con una reflexión del o la protagonista o algo así mientras se prepara para ir a una cita con su amor y ve todos sus problemas literalmente desaparecidos. Queda bien, es tierno, y tus lectores te lo agradecerán. Si no quieres seguir ese modelo, siempre puedes quitar lo de la cita, pero dejar lo demás. 

7. Publica y espera el dinero. No te preocupes: llegará. También recuerda que en algunos casos tu dignidad puede venir a cagarte a palos, pero eso es completamente normal



jueves, 17 de marzo de 2016

Borderlands/La Frontera, Gloria E. Anzaldúa | Reseña

Sinopsis: First published in 1987, "Borderlands" has become a classic in Chicano border studies, feminist theory, gay and lesbian studies, and cultural studies. Anzaldua, a Chicana native of Texas, explores in prose and poetry the murky, precarious existence of those living on the frontier between cultures and languages. Writing in a lyrical mixture of Spanish and English that is her unique heritage, she meditates on the condition of Chicanos in Anglo culture, women in Hispanic culture, and lesbians in the straight world. Her essays and poems range over broad territory, moving from the plight of undocumented migrant workers to memories of her grandmother, from Aztec religion to the agony of writing. Anzaldua is a rebellious and willful talent who recognizes that life on the border,"life in the shadows,"is vital territory for both literature and civilization. Venting her anger on all oppressors of people who are culturally or sexually different, the author has produced a powerful document that belongs in all collections with emphasis on Hispanic American or feminist issues.

Desde que leí a Sandra Cisneros (Caramelo y La casa en Mango Street) he estado buscando desesperadamente literatura chicana. No mexicana. No, chicana, escrita en inglés y publicada en inglés por inmigrantes en Estados Unidos. Preferentemente de chicanos, mexicanos, pero cualquier inmigrante está bien o hijos de migrantes, me da exactamente igual. Gloria E. Anzaldúa es Texana de sexta generación, dice el libro; su familia ya estaba allí cuando Texas era aun territorio mexicano, antes de que declarara su independencia en uno de los gobiernos de Santa Ana, antes de que se anexara a Estados Unidos y los blancos arrasaron con las tierras de los mexicanos, relegándolos para siempre. Nació siendo mexicana y americana a la vez, de una cultura que ya no era la mexicana que habían conocido sus antepasados, pero que tampoco es estadounidense. Ella misma lo dice en las primeras páginas del libro:
This land was Mexican once,
was Indian always
and is.
And will be again. [...]
The U.S-Mexican border es una herida abierta where the Third World grates against the first and bleeds. And before a scab forms it hemorrhages again, the lifeblood of two worlds merging to form a third country — a border culture.
Gloria E. Anzaldúa
Borderlands/La frontera es un libro de identidad, la pérdida de ella y su búsqueda. Está dividido en varias partes, pero al menos yo lo dividí en mi cabeza en dos grandes pedazos. La primera mitad, más o menos, son ensayos. Todo el resto son poemas de Gloria E. Anzaldúa. El libro entero está escrito en spanglish y hay muchas cosas que no tienen traducción (aunque pequeños pedazos en los poemas sí que tienen una traducción al final) lo que da una pista al público al que va dirigido: a los mismos chicanos y mexicanos. De todo el libro, prefiero a la Gloria ensayista y, de los poemas, prefiero a la Gloria que los escribe en español. Sin embargo, tengo que decir que a pesar de los altos y bajos del libro, es magnífico. 

¿Por dónde empiezo? Gloria se usa a sí misma (y a sus conocidos) para analizar la cultura de la frontera, la de Texas. De como no son ni mexicanos ni americanos. De como su español tiene acento y su inglés también y toda su vida han escondido uno u otro según con quien hablan o a quien se dirigen. Habla de como sus maestros los castigaban por ser demasiado mexicanos: hablar español. De como su madre sufría cada que hablaba inglés como inmigrante porque decía que nunca encontraría trabajo y de cómo se ha visto discriminada por los mismos mexicanos al usar su acento chicano. 

Coatlicue
Anzaldúa dice cómo los mexicanos son más espirituales que los estadounidenses, cosa en la que sinceramente no estoy tan de acuerdo. Creo que cada quien es diferente y es un mundo y nosotros como cultura no nos escapamos de eso. Pero aprovecha esa espiritualidad para analizar la identidad que llevamos los mexicanos, con la influencia de Coatlicue, la madre tierra de los Aztecas que dio a luz a Huitzilopochtli (el dios de la guerra) después de embarazarse con una pluma, de la Malinche, una de las esclavas que le regalaron los tlaxcaltecas a Hernán Cortés y que fue una pieza importante en la conquista y, finalmente, como mexicanos, de la Virgen de Guadalupe, la otra cara de Tonantzin, un título azteca que significa Nuesstra Madre Verdadera y que se le daba principalmente a Coatlicue y a Cihuacoatl (la Mujer Serpiente). Quizá me sentí identificada porque así atea como soy he oído a la gente renegar de la Malinche toda la vida y he presenciado la veneración que se le tiene a la virgen de Guadalupe.

Es una lástima que siento que Anzaldúa teme dar conclusiones certeras, pero me gusta el análisis que hace. Usa todo para analizar su propia cultura, a la que llama "a border culture" (una cultura de la frontera) y a situarse a sí misma en ella, como mexicana, lesbiana, como chicana, como estadounidense. Lo mismo hace con su lengua y sus raíces. Más arriba ya dije que Gloria menciona en cierta parte del libro que su mamá se horrorizaba al oírla hablar inglés con acento mexicano porque decía que le sería imposible conseguir trabajo. Tiene una cultura que siempre se ve forzada a caminar entre dos idiomas y ninguno es de ellos: el inglés lo hablan con acento, el español también. 
Deslenguadas. Somos las del español deficiente. We are your linguistic nightmare, your linguistic aberration, your linguistic mestisaje, the subject of your burla. Because we speak with tongues of fire we are culturally crucified. Racially, culturally and linguistically somos huérfanos —we speak an orphan tongue
La cultura, la lengua y la identidad son una gran parte de lo que escribe y presenta Anzaldúa en este libro. Es casi todo el libro, aunque también aprovecha para hablar de ella misma y su escritura y de su sorpresa la primera vez que vio a un Chicano publicado y se convenció de que ella también podía lograrlo. Sus poemas siguen la misma línea y ocupan poco más de la mitad del libro. Pero si no les gustara la poesía y aun así les interesara el tema del libro, les aseguro que el libro lo vale todo sólo por sus ensayos y sus análisis. 

Desfile del Cinco de Mayo en Houston, Texas. 2013.
Anzaldúa, sin glorificar su cultura, también hace notar el machismo existente entre los mexicanos y lo que les han enseñado: "calladita te ves más bonita". También, ¡por fin!, hace notar que la palabra machismo viene del inglés, al menos para ellos, y que para sus padres, ser macho no era algo malo: significaba ser fuerte para poder proteger a sus esposas y a sus hijas. La connotación negativa llega después, con el feminismo y los movimientos de liberación. Deja claro que las mujeres ya no quieren ser protegidas, sino andar a la par de los hombres

Libro recomendado, sobre todo para los mexicanos. lo leí en inglés (desconozco su el libro está traducido), pero el libro entero está en spanglish: tiene expresiones mexicanas (norteñas en su mayoría) en todas y cada una de las páginas, recordándonos que, antes que cualquier otra cosa, Gloria es Chicana. Muy recomendado. Aquí abajo dejo la versión de Ensable Youak de La llorona, la canción que da comienzo a la segunda parte del libro.

martes, 15 de marzo de 2016

Las (pobres y olvidadas) comillas angulares

Hace tiempo escribí del uso de la raya (o guion largo) en los diálogos, así que después de que me preguntaran y que me diera cuenta de que las comillas angulares están cayendo completamente en el olvido, vengo a hablar de ellas y de sus usos. Mi fuente, como siempre, es la Ortografía 2010 de la RAE (apoyada por las 2005) y no soy lingüista, ni correctora de estilo, así que me veo en la necesidad de poner la siguiente advertencia.

ADVERTENCIA PARA NAVEGANTES: No soy una erudita de la lengua española, sólo una ñoña que revisó toda la Ortografía de la RAE para aprender a puntuar. Soy humana y, como tal, tengo errores.

Ahora sí... ¡empecemos!


Las comillas son un símbolo doble y se usan diferentes en español: las comillas angulares, también llamadas latinas o españolas (y son estas: «», nada de signos de mayor y menor que: << >>), las inglesas, a.k.a las del teclado ("") y las comillas simples. La RAE recomienda por activa y por pasiva el uso de las comillas angulares en primera instancia en textos impresos «», recomendando dejar las otras para cuando se quiera entrecomillar un texto dentro de un texto que ya va entrecomillado, por ejemplo, algo así: 
«Antonio fue el que me dijo: "Vaya 'cacharro' se ha comprado Julian"».

Se usan como jerarquía: primero angulares, luego inglesas, luego simples. Todo muy sencillo, al parecer. Entonces ¿por qué hay un montón de gente que no las sabe usar? Bueno, es que no están en el teclado normal que usamos, tampoco en las máquinas de escribir. De hecho, si la gente conoce su existencia es por los libros y porque casi siempre (salgo alguna edición rarita hecha a la inglesa a.k.a las ediciones del Fondo de Cultura Económica) se usan para delimitar los pensamientos de los personajes y todo texto que necesite ir entrecomillado. ¿Cómo las obtenemos en el teclado? 

En Mac (y probablemente Linux):
  • Comilla angular de apertura («): Shift + Alt + { 
  • Comilla angular de cierre (»): Shift + Alt + }
En Windows: 
  • Comilla angular de apertura («): Alt + 174
  • Comilla angular de cierre (»): Alt + 0171
Ahora sí, ya que saben como demonios obtenerlas (y si no funciona, hagan uso del copy&paste o la técnica que se les ocurra) vamos a ver su uso en las narraciones específicamente, no me meteré con citas ni nada por el estilo. Primero, las comillas siempre siempre van pegadas al primer caracter de la oración y al último. Algo así. El siguiente caracter después de las comillas latinas va separado, a menos de que sea un signo de puntuación.
Ejemplo:
«Todo fue un desastre» fue el veredicto.
«Todo fue un desastre», pensó Juan.
Así NO:
«Todo fue un desastre»fue el veredicto.
« Todo fue un desastre » fue el veredicto.
«Todo fue un desastre» , pensó Juan.
Para marcar los pensamientos hacemos casi lo mismo que en los diálogos. De hecho, yo he visto un par de maneras de hacerlo. Que son así:
«Todo fue un desastre», pensó Juan; «todo nos salió mal».
«Todo fue un desastre ―pensó Juan―; todo nos salió mal».
Ahora las voy a explicar las dos para que no se confundan, pero según mi entendimiento (y el de los correctores de estilo de la mayoría de las novelas que conozco) las dos son correctas. En la primera, se usan las comillas en todas partes, con las reglas que ya vimos: pegadas a las oraciones de los pensamientos, con los signos de puntuación después de ellas (ponerlos antes es un error, así se ponen en inglés, nada más) o pegados a la acotación del narrador. En la segunda, en la acotación del narrador en medio del pensamiento, se usan guiones largos (o rayas) como en los diálogos normales. En este caso, igual que en los diálogos, las rayas van pegadas a la acotación del narrador y los signos de puntuación van después.

Pueden usar el modo que deseen, pero... ¡POR FAVOR!, usen la misma forma durante todo el texto. No se ve ni bien, ni elegante, ni estético que estén saltando de una a otra. En realidad este era un tutorial bastante pequeño porque no abarqué más usos de las comillas angulares, pero ya saben, si tienen dudas (y yo sé responderlas) con mucho gusto las respondo aquí abajo. Y si quieren que hable más de puntuación, también se aceptan ideas aquí debajo.


domingo, 13 de marzo de 2016

Persona Normal, Benito Taibo | Reseña


Sinopsis: Una grandiosa e increíble aventura para ser todo... excepto normal.
Tenía un par de padres divertidos y jóvenes, llenos de sueños y de planes. Pero a mis doce años, cinco meses, tres días y dos horas y cuarto, aproximadamente, me quedé sin ellos
Desde que el tío Paco se hizo cargo de él, Sebastián ha vivido aventuras increíbles: tuvo un encuentro inesperado con un enorme felino, conoció a uno de los últimos vampiros que viven en el DF; frente a su casa vio a un mítico personaje saltar de la góndola en la que viajaba, para rescatar a una joven de una inundación; consiguió un mapa estelar para un pobre extraterrestre perdido en la Tierra, sobrevivió el embate de un enorme monstruo marino, peleó al lado de los sioux para defender su territorio de los colonizadores? ¿Qué pasa con Sebastián? ¿Acaso no es una «persona normal»?


Este libro me dejó con una sola sensación. Cuando lo acabé (o más, bien, cuando descubrí que más o menos las últimas quince páginas o más eran sólo una nota que hablaba de libros que ya conocía) y lo cerré tuve ganas de agarrar y con toda mi paciencia (o sea, bastante poca) ir con Benito Taibo, escritor al que aprecio bastante, estampárselo en la cara y decirle "no mames". Había escuchado cosas buenas de él, que era un libro increíble para los amantes de la lectura y que te cambiaba la vida. Primero que nada voy a ir con la gente que me dijo que era un libro que cambiaba la vida para pedirles el dinero que me gasté en él porque juro que yo le tenía buena fe al libro. Más que buena, ¡buenísima!

Benito Taibo
¿Exactamente cuál es mi problema con este libro si a casi todo el mundo le ha gustado? Pues... ¿cuál no es mi problema con este libro? No sé por donde empezar. Hay muchos. Pero bueno, como por algo tengo que empezar, empezaré por... ¡la voz narrativa!

Cuando empieza el libro, Sebastián tiene doce años. Y nos está narrando lo que le va pasando a lo largo de casi toda su adolescencia. Bueno, un libro con un narrador en primera persona tiene que hacerte creer que efectivamente la voz del narrador es la del personaje y que suene natural en tu cabeza. Sebastián a los doce años es Benito Taibo en el presente. No te lo crees que sea un adolescente... bueno, casi adolescente, ni porque se te aparezca la Virgen de Guadalupe a jurártelo. No me vale la excusa de que Sebastián es muy maduro para su edad, no; maduro podrá ser, pero doce años sigue teniendo

El libro es un libro que continuamente habla de libros. Aunque en vez de darle variedad se va por el canon de la literatura occidental, que sinceramente se vuelve muy aburrido después de un rato. Justo lo dije en mis entradas pasadas: leer a hombres blancos heterosexuales (en su mayoría) que ya están en la tumba (en su mayoría) no tiene nada de malo, pero hay más peces en el mar y libros en la tierra. Además que es un libro que tiende a alimentar el ego de la gente que se cree superior por leer y la única edad a la que eso está bien es en la adolescencia. Pero no, en serio, leer no hace a nadie más especial o más inteligente. Es algo maravilloso y te enseña muchas cosas, pero de ahí a sentirte bastante superior como Sebastián a sus compañeros de secundaria hay un trecho. Y de ahí a pintarlo como una actitud deseable o correcta hay otro. 


No sé si les he dicho porque John Green me parece un escritor pésimo, pero si no lo he dicho lo digo ahora: es incapaz de ser imparcial, en cada página aparece, saludándote desde una esquina y dándote su opinión sobre casi todo. Algo parecido hace Benito Taibo, que parece que en todos los capítulos quiere darte una lección moral cuando realmente es algo que no le corresponde al libro: ni a este ni a ninguno. El trabajo de los libros no es darte las conclusiones, es dejarte saltar a ellas como puedas. Pero bueno, a la mejor hay a quien le gusta esto, yo no juzgo. El problema de este libro es que no tienen ninguna clase de núcleo, sus escenas no tienen otro propósito más que el que darte una lección por vez, así que la historia avanza a trompicones sin tener interés en llegar a alguna clase de final o tener un hilo conductor que vaya a alguna parte. 

Por lo demás, es un libro que está muy bien escrito, pero que esté bien escrito no es el mérito de ningún libro: se supone que todos lo están. Hilar las palabras en oraciones que suenen podrá ser complicado, pero más complicado es unirlas para contar una historia con algo de profundidad, con un núcleo bien definido y para dejarte saltar a las conclusiones tú solito. En fin, como conclusión, sólo se me ocurre decir que este libro sí me decepcionó bastante y aunque los personajes en su mayoría son agradables, el libro no le ayuda mucho. 

viernes, 11 de marzo de 2016

La más densa tiniebla, Antonio Malpica | Fotoreseña

"Deja de comprar libros infantiles, me salen más caros y no te duran nada"
―Mi mamá

Sinopsis: ¿Qué orilló a Karen a pararse en el borde del viejo pozo frente a la casa del señor Ander a pesar de todo lo que se decía de él? Que tenía pacto con el diablo… Que en realidad era un espectro… Que su casa conducía al inframundo… Cuando Karen resbaló al interior, supo que nadie la había visto caer y que jamás sería encontrada. Por eso lloró desconsoladamente. Entonces escuchó que alguien le hablaba desde la oscuridad. “Sólo tienes dos opciones: vivir o morir”, dijo la voz de ultratumba. A partir de ese momento, Karen será llevada a un inquietante mundo donde la tenebrosa imaginación del señor Ander le mostrará que el mayor terror de todos surge siempre del lugar menos pensado.

La más densa Tiniebla, como ya había dicho yo por allí, es sólo una excusa para reinventar algunos de los cuentos de Hans Christian Andersen y aquí aparece desde la princesa que sintió un chicharo debajo de doce colchones y el patito feo que en esta historia no es un patito. Y el libro es una excusa tan buena para reinventar cuentos clásicos que es un trabajo excepcional. La historia sigue a Karen y al señor Ander después de que Karen caiga al pozo que está cerca de la casa donde ella y su familia pasan las vacaciones. Cuando Karen cae, el señor Ander le dice que tiene la elección más fácil de su vida puesto que sólo tiene dos opciones: o vivir o morir.

La verdad es que este libro sería muy poco sin sus ilustraciones, las ilustraciones mantienen el ritmo, le dan un toque mucho más perverso a algunos cuentos y le dan al libro la fuerza que necesita. Me gustaría ponerles aquí todas las ilustraciones en foto pero tampoco se trata de dejarlos sin nada para cuando lo vayan a leer: las sorpresas tienen que prevalecer. Así que he seleccionado algunas para enseñárselas con la reseña  y que vean la preciosidad de libro que editó el Naranjo (no, no me patrocinan, ya me gustaría a mí). El trabajo de ilustración lo realizó Joaquín Aragón, sin el cual el libro definitivamente no sería lo que es.

Finalmente, he de decir que, pese a lo corto de esta reseña, recomiendo el libro a todos aquellos amantes de los cuentos clásicos que quieran una reinvención, todo hay que decirlo, mil veces retorcida, de estos. Muy recomendado, sobre todo si les gustan los libros infantiles. Y recuerden que los libros infantiles, aunque se llamen infantiles, no tienen edad.







miércoles, 9 de marzo de 2016

#BustleReads Challenge: Leer con diversidad

Hace tiempo leí que alguien decía que los libros muchas veces forman parte de cómo pensamos y de quienes somos, aunque no nos definen por completo y si sólo leías autores que eran hombres blancos heterosexuales del primer mundo que estaban en la tumba o tenían un pie en ella, a lo mejor tenías que buscarte algo de variedad. No porque los hombres blancos heterosexuales del primer mundo que estaban en la tumba no fueran buenos (aguante Steinbeck y Kafka), sino porque los enfoques y las maneras de contar una historia nunca serían las mismas. Así que aunque yo siempre procuro darle una variedad brutal a mis lecturas, mi balanza, al menos, siempre e inclina más hacia un país que hacia otros. Sí. Estados Unidos. Darte cuenta de que sólo estás leyendo a Estadounidenses o que parece que sólo estás leyendo estadounidenses no ayuda mucho cuando lo que quieres es justamente lo contrario, así que vengo a animarlos a que se atrevan a hacer ese Challenge conmigo y a que lean con más diversidad. Lean a mujeres y a hombres de otras culturas, lean a las mujeres que lograron ser parte de los clásicos, lean escritores africanos, asiáticos y de medio oriente. Lean rusos, alemanes, polacos, italianos. Lean a gente que vive en islas. Lean latinoamericanos. Lean de todo. 

El Challenge que está propuesto en la página tiene sugerencias para cada una de sus veinte categorías, que, como verán, no son muchas (EJEM). Aun así, no importa si sólo leen un libro para una sola categoría de todo el reto. Lo importante es darle diversidad al asunto y leer cosas que, de otro modo, no leerías.


Categorías


1. Un libro escrito por una mujer de menos de 25 años. Frankenstein, Mary Shelley. Lo escribió entre los 18 y los 19.
2. Un libro de una historia no-occidental (refiriéndose a sudamérica, africa, asia...). When I was Puerto Rican, Esmeralda Santiago. Puerto Rico, Latinoamérica.
3. Un libro de ensayos. Bad feminist, Roxane Gay,
4. Un libro sobre una cultura indígena.
5. Un libro antes de ver la película. Room, Emma Donoghue.
6. Un libro juvenil de un autor de color. Challenger Deep, Neal Shusterman.
7. Un libro que tenga lugar en el medio oriente. Footnotes in Gaza, Joe Sacco
8. Un libro sobre las mujeres en la guerra. Half of a Yellow Sun, Chimamanda Ngozi Adichie.
9. Una novela gráfica escrita por una mujer. Skandalon, Julie Maroh.
10. Un libro obre un inmigrante o refugiado en los Estados Unidos (aunque yo lo dejaré en general). Borderlands/La Frontera: The New Mestiza, Gloria E. Anzaldúa.
11. Lee un libro para niños en voz alta (aunque sea para ti). La peor señora del mundo, Fransisco Hinojosa.
12. Relee tu libro favorito de tu infancia.
13. Las memorias de una persona que se identifique como LGBTQIA.
14. Un libro post-apocalíptico escrito por una mujer.
15. Una novela feminista de ciencia ficción.
16. El primer libro de una serie que nunca has leído. How to Train your Dragon, Cressida Cowell.
17. Un libro que tenga lugar en África, escrito por un autor africano. A long way gone, Ishmael Beah.
18. Un libro traducido (al inglés).
19. Una colección de poesía contemporánea. Chicana falsa, Michelle Serros.
20. Un libro escrito por una mujer modernista.

lunes, 7 de marzo de 2016

Mis 10 personajes femenimos (literarios) favoritos

Ya va a ser el día de "¿Por qué no hay un día del hombre?" (sí lo hay, también busca la equidad de género), o sea, el Día Internacional de la Mujer. Mañana. 8 de marzo. Que, como espero que mucha gente sepa, no es el día de festejar a "lo más bonito que Dios nos dio", o "la creadora de vida" o cualquier otra de esas cosas que sólo resalte los atributos físicos de la mujer o el hecho de que las mujeres son las que se embarazan. El Día Internacional de la mujer nació gracias a un terrible accidente. En marzo de 1908, marzo miles de obreras textiles marcharon en Nueva York al grito de "¡Pan y rosas!" demandando un mejor salario y mejores condiciones. Apenas un año siguiente, 140 obreras murieron calcinadas porque estaban encerradas en la fábrica donde trabajaban en condiciones inhumanas. El día internacional se proclamó en 1910. La ONU empezó a conmemorarlo en los años setentas y tiene como eje principal la igualdad de género.

Hoy no voy a dar lecciones de historia. Eso ya lo haré mañana, que planeo hablar del tema en otro blog. Hoy no. Hoy voy a contarles de personajes femeninos que me parecen admirales. No sólo los denominados "personajes fuertes", no, personajes de todos tipos, reconociendo la diversidad. Porque hay quien cree que los personajes para ser interesantes tienen que ser mujeres empoderadas, feministas, pero no demasiado, independientes en todo sentido... No es así. No somos un sólo modelo de mujer. Así que aquí traigo sólo diez, tan diferentes entre sí que las diez me gustaron. El top ten no está ordenado, en realidad, no me gusta más la última ni menos la primera o... bueno, ni siquiera son diez, estoy haciendo trampa.

1. Hermione Granger, Harry Potter


Me voy a la cama antes de que cualquiera de ustedes piense en otra idea de que nos maten, o peor; que nos expulsen.
Yo soy un poco Hermione. Solía tener las prioridades así de volteadas. Soy tan ñoña como ella, tengo ese pelo de estropajo chino y me encanta leer. Cuando era niña adoraba que en un libro saliera alguien con un cabello tan caótico como el mío y que fuera tan ñoña. Me hacía sentir que un día podría vivir grandes aventuras. No sé si las estoy viviendo, pero sí que amo lo que he hecho con mi vida y como he logrado que, escribiendo, mucha gente me escuche. ¿Cómo Hermione no me iba a gustar?

2.. Violetta R. Schmidt, Diablo Guardián



La locura es aquella enfermedad que sólo nos amenaza cuando ya sus uñas se han alojado en las entrañas, de modo que pelear contra ella es también despedazarnos el vientre, oprimirnos los pulmones, perder el miedo a la muerte como se pierden la inocencia y el amor
Nunca me voy a cansar de recomendar este libro. Nunca. Jamás. Aunque Violetta sea tan diferente a mí que nadie entiende por qué me gusta ese libro.

3. Nuria Fuentes, El disco del tiempo




Nuria Fuentes soy yo. Nuria Fuentes. 20 años. Estudiante de ingeniería en informática. Lo recuerdo como si fuera ayer, cuando tenía 12 años, Hi5 y curiosidad por todas las novelas del Barco de Vapor que mencionaran la cultura griega. Ya pasaron ocho años y cuando volví a abrir el libro me di cuenta de que me había convertido en alguien muy parecido a Nuria Fuentes. Así que después de tantos años sólo puedo recomendar el libro, decirles que no hay personaje como ella y que ha sido un gusto ser parte del misterio del Disco de Festos.

4. Todas las mujeres del ejército rojo, La guerra no tiene rostro de mujer



Aquí estoy haciendo la primera trampa del top ten. Porque para empezar estas mujeres no son personajes ficticios, son tan reales que algunas todavía viven (pocas). Son tan reales que Svetlana Alexiévich las buscó una a una para preguntarles su historia y dejarla plasmada para la eternidad en un libro.

5. Catherine Earnshaw, Cumbres Borrascosas


Tengo el mismo interés de casarme con Edgar Linton como de ir al cielo, y si mi hermano no hubiera humillado a Heathcliff de esa manera, no hubiera pensado en ello. Sería una humillación para mí casarme con Heathcliff; sin embargo él nunca sabrá cuanto le amo, y no es porque sea guapo, Nelly, sino porque hay más de mí en él que en mi misma. De lo que sea que nuestras almas estén hechas, la suya y la mía son lo mismo, y la de Linton es tan distinta como la luz de la luna del rayo y la helada del fuego.
Aquí no podía faltar mi clásico favorito, obviamente. Ni la mujer más caprichuda sobre la faz de la tierra. Catherine. Lista pero caprichuda, manipuladora como nadie. Uno de los personajes que más me han sorprendido en toda mi vida.

6. Fux, Reckless



Fux es una cambiaformas que prefiere que la piel de zorro le robe los años, al menos al principio. En el primer libro de Cornelia Funke prefiere vivir bajo la piel de zorro a enfrentarse al mundo como la mujer que es. Es un personaje que evoluciona tanto, sufre tanto, vive tanto, que siempre me ha parecido maravilloso.

7. Nuria Momfort, La sombra del viento


Hay peores cárceles que las palabras.
Hay cosas que no voy a olvidar del libro de Carlos Ruíz Zafón. Una de ellas es la cantidad tan brutal de adjetivos que tiene. La segunda es lo absurdo que me parecía el personaje de Clara. Lo tercero es lo mucho que me gustaban Nuria Momfort y Julian Carax.

8. Anaíd y Selene Tsnoulis, La guerra de las brujas



Esta es la segunda trampa que hago en el Top Ten porque estoy poniendo a dos mujeres, madre e hija, que no pueden ser más diferentes y más increíbles. Anaíd es tímida, pero poderosa y decidida; lo que le falta de impulsiva lo tiene Selene, que es espontánea, divertida y sobre todo, diferente.

9. La mujer que escribió la biblia, libro del mismo título



Esta mujer no tiene nombre. Sabemos que es fea, la mujer más fea sobre la faz de la tierra como nunca existió otra igual y que está casada con Salomón. También sabemos que tiene una virtud que no tiene nadie más: sabe leer y escribir. Y, por supuesto, que mientras escribe la biblia se pregunta por qué Dios y no Diosa, porque Dios es viejo y barbón y no joven. Y por supuesto, que en vez de expulsar a Adán y Eva del paraíso los dejó conocer el amor y causó un revuelo en la corte de Salomón. 

10. Clara del Valle, La casa de los espíritus


En casi todas las familias hay algún tonto o un loco, hijita —aseguró Clara [...]—. A veces no se ven porque los esconden, como si fuera una vergüenza. Los encierran en los cuartos más apartados, para que no los vean las visitas. Pero en realidad no hay de qué avergonzarse, ellos también son obra de Dios.

sábado, 5 de marzo de 2016

Challenger Deep, Neal Shusterman | Reseña


Sinopsis: Caden Bosch is on a ship that's headed for the deepest point on Earth: Challenger Deep, the southern part of the Marianas Trench.
Caden Bosch is a brilliant high school student whose friends are starting to notice his odd behavior.
Caden Bosch is designated the ship's artist in residence, to document the journey with images.
Caden Bosch pretends to join the school track team but spends his days walking for miles, absorbed by the thoughts in his head.
Caden Bosch is split between his allegiance to the captain and the allure of mutiny.
Caden Bosch is torn.
A captivating and powerful novel that lingers long beyond the last page, Challenger Deep is a heartfelt tour de force by one of today's most admired writers for teens.

Traducción (made in Nea): Caden Bosch es tripulante de una nave que se dirige al punto más profundo de la tierra: Challenger Deep, la parte sur del fondo de las Marianas.
Caden Bosch es un estudiante de preparatoria brillate y sus amigos están empezando a notar algo raro en su comportamiento.
Caden Bosch es designado el artista de la nave, para documentar el viaje con imágenes.
Caden Bosch finge unirse al equipo de track de su escuela, pero pasa sus días caminando millas y millas, absorbido por sus propios pensamientos.
Caden Bosch está dividido entre su alianza con el capitán de la nave y la rebelión.
Caden Bosch está rasgado. 

No, no se lo están imaginando. Esa sinopsis es muy rara. Sin embargo, es justo lo que necesitan para empezar a leer un libro tan raro como este. El protagonista, Caden Bosch es quien nos narra la historia, hablándonos de tú a tú, confundiéndonos como le place. Es uno de esos libros con un narrador no confiable en el que tenemos qué descubrir qué está pasando nosotros solitos y entender al personaje (o intentarlo). ¿Por qué Caden Bosch está en una nave muy rara que se dirige al lugar más profundo de la tierra, Challenger Deep? Creo que si llegan al libro como llegué yo, esa va a ser su primera pregunta tras leer la sinopsis. Entre los capítulos en la nave, donde hay una cocina blanca, los marineros son muy extraños y el capitán hace preguntas extrañas, papeleo y parece que todo lo habla en acertijo. Lo mejor es ir leyendo sin pretensión alguna, para que la historia se descubra a sí misma y no estar buscando una explicación desde el primer momento. Este es un libro que es experto en estamparte las cosas en la cara en el momento en que menos te das cuenta.

Lo sé. Es un libro que puede ser difícil de empezar. Lo tenemos dividido en dos, la vida de Caden en la nave y su vida normal y en un principio, no podían ser más diferentes. En una todo parece demasiado fantástico o surrealista para ser verdad y en la otra todo parece, a simple vista, demasiado normal, demasiado rutinario, de esas vidas en casas de los suburbios, con un carro, un perro y vecinos entrometidos. No hay nada de fantástico en eso. Caden dibuja y, junto con sus dos mejores amigos, planea desarrollar un videojuego. Sin embargo, la palabra clave para unir los dos mundos es algo que ya dije: parece. En la primera escena en su casa, Caden le dice algo a su padre que es extraño. Bueno, al principio no. Le dice que cree que hay un chico en la escuela que lo quiere matar. Sus padres y todos los lectores llegamos a la misma conclusión, a la escuela a la que va Caden hay un bully que se dedica a atormentarlo. 

Pero no. 

Estamos equivocados. 

Lo raro del libro empieza cuando su padre empieza a interrogar a Caden y descubre que en realidad él y el otro chico, que todos creemos que es un bully, no han cruzado una palabra en la vida y no tienen ningún motivo para acusarlo de eso. ¿Caden está mintiendo? Y mientras tanto... ¿cómo llegó a la nave? Empezamos a preguntarnos como de esa escena a las otras escenas, las que ocurren en la nave, en el mar, hay una conexión. ¿A la mejor hay algo fantástico en el libro y no nos hemos dado cuenta? Pero la historia empieza a avanzar. Y mientras que unas preguntas se resuelven, las interrogantes empiezan a hacerse mayores cada vez. ¿Saben por qué creo que Challenger Deep es un buen libro? Porque no deja una sola pregunta sin responder. Y a pesar de eso, no es un libro que nos explique las cosas, sino que lo pone todo de una manera más sutil: en vez de explicarlo todo, nos lo muestra. Vemos de primera mano los pensamientos de Caden y a veces intenta explicarnos por qué es así o por qué sus padres son como son por medio de escenas que le son conocidas. No asume que le vamos a creer, no, nos muestra la evidencia. Pero, como ya dije, es un narrador muy poco confiable y las conclusiones las tenemos que sacar nosotros.

Neal Shusterman con su hijo, Brendan
Me gustaría contarles otras mil cosas de este libro pero no quiero. No es sólo por no hacer spoiler, sino porque parte de la magia del libro es descubrir el núcleo conforme uno va aavanzando, no que se lo cuenten a uno antes de empezar. Lo único que puedo decir es que no, Neal Shusterman no se volvió loco y sí, todo el libro tiene sentido. Están todos los cabos bien atados y el final es redondo y sobre todo, realista e inteligente. Los personajes que rodean a Caden en uno y otro mundo son personajes que son humanos, con todos sus errores, defectos, incoherencias, pero también muchas virtudes y razones para que uno como lector se encariñe con ellos. Lo raro de los diálogos tiene su propia explicación. No es que no sean naturales. Es que lo son. Pero tenemos que entender en qué contexto y por qué. 

Mi interés por esta novela nació cuando le arrebató el National Book Award en la categoría middle-grade a una obra tan genial como Nimona y a una obra tan profunda como The thing about jellyfish. ¿Qué podía tener este libro para ganarle a esos dos libros tan impresionantes? Después de leerla lo entendí. Y si quieren conocer un poco más a Neil Shusterman, uno de los escritores en los que más confío cuando quiero leer libros juveniles contemporáneos, les dejo este discurso que a la mejor les puede contar un poco más del libro... pero también, y tengan cuidado, puede contárselos entero.

jueves, 3 de marzo de 2016

El cuentacuentos, Antonia Michaelis | Reseña

Sinopsis: Anna y Abel no podrían ser más diferentes. Ambos tienen diecisiete años y están en su último año de secundaria, pero mientras que Anna vive en una bonita casa vieja de la ciudad y proviene de una familia acomodada, Abel, el traficante de drogas de la escuela, vive en un gran edificio de concreto, similar a la torre de una cárcel en las afueras de la ciudad.

Leí algo en una reseña en goodreads cuando acabé el libro que me hizo darme cuenta hasta que punto este era un libro triste e iba más o menos así: "Hay historias sobre gente que se sobrepuso a tragedias y superó sus traumas. Esta no es una de ellas. También hay historias sobre como el amor lo puede todo. Tampoco es una de ellas." Digo que iba más o menos así porque estaba en inglés y ahora no recuerdo exactamente las palabras que usaba, pero es completamente cierto. Este es un libro que destroza completamente esa tesis que dice que el amor lo puede todo y nos demuestra que como humanos somos mil veces más complicados que el blanco y el negro, porque entre el blanco y el negro hay muchos grises, razones y por qués y a veces nos cuesta racionalizar las cosas. En fin, me estoy echando esta parrafada porque antes de que lo empezara a leer Alejandra (del canal Sputnik), ya me había dicho que quería comentar una escena conmigo, sobre todo desde una perspectiva de género. Me dio curiosidad y lo leí también porque había hablado muy bien de él. Así que lo compré en un impulso y a los cinco días lo había terminado (o antes, realmente no me fijé).

Bueno, voy a empezar y como dijo Jack el Destripador, vamos por partes.

Esta vez, en vez de empezar por los personajes como siempre, voy a partir de la prosa de Antonia Michaelis. El libro tiene una atmósfera que desde el primer momento se siente melancólica y de algún modo, nostálgica. El inicio involucra a un muerto, así que eso te da la pista del ritmo de la novela, el tema y la constante atmósfera trágica que rodea a los protagonistas. Todo esto está perfectamente manejado porque Michaelis combina la realidad con los cuentos y en los dos, hay algo melancólico presente la mayor parte del tiempo. Aun cuando la mayoría de las situaciones no son trágicas, tenemos la constante idea de que los personajes están viviendo la tragedia de su vida y que el cuento que cuenta Abel no es un cuento con final feliz, sino con un final totalmente funesto. Las metáforas no son esas metáforas gastadas y re gastadas que ya nos sabemos de memoria y Michaelis imprime algo poético en sus palabras.

Así van a acabar cuando lo terminen
Si sigo hablando de cómo está narrado el libro me dirán que me pagaron para hacerlo, seguro. O quedaré como una reseñadora totalmente ridícula. Una de dos y como no quiero que ninguna de las dos pase, iré directamente a mi parte favorita de casi toda reseña y de analizar los libros y re analizar los libros: los personajes. Tenemos un elenco muy grande y empezaré, por supuesto, por los protagonistas. Sin duda, humanos. Tienen conflictos morales, algunos muy complicados que trataré más abajo y son contradictorios, como humanos, aunque quizá a un nivel bastante lejos de lo aceptable. Sin embargo, Michaelis no los juzga, me pareció a mí, ni para bien, ni para mal. Los deja ser, contar su historia, justificarse o no hacerlo y los deja cometer errores.

Ese alejamiento que tiene la escritora de sus personajes le suma al libro porque obliga irremediablemente a pensar. Siempre he defendido la idea de que las cosas no están en los libros porque sean buenas, correctas o ejemplos a seguir. Y este es uno de esos libros con los que hay que tener mucho cuidado porque nadie pinta la línea de lo moralmente correcto y creo que muchas críticas le cayeron a este libro porque se cree que todo lo que nos presenta y nos arroja a la cara es, justamente, algo "correcto" o "justificable"; entre comillas, porque, como digo, la moralidad de los personajes es gris completamente.

Antonia Michaelis
Entre los secundarios tenemos a Micha, la hermana de Abel, una niña. Algo que me ocurre muchas veces cuando veo a personajes de tan corta edad que tienen tanta importancia en la trama de un libro es que los escritores tienen muchos problemas para construirlos de manera creíble. Micha no es perfecta, pero aparenta la edad que tiene. Obviamente, al ser criada casi enteramente por Abel y vivir el entorno en el que vive, esa mentalidad  despierta que tiene resulta muy creíble.

Gita, de entre los amigos de Anna, es mi favorita. Para Anna, es la voz de la razón (y que razón tiene casi todo el tiempo), pero también esconde algo que no debería y lo hace para proteger a Anna. Esa lealtad es increíble. Muchos escritores no se fijan tanto en las relaciones de amistad de sus personajes, relaciones que muchas veces que en nuestra vida son mil veces más duraderas que el romance (y que todo buen romance está basado en una buena amistad) y Gita es precisamente una buena amiga. Hannes se desdibuja un poco entre el resto de los personajes y Bertil, el último, definitivamente, no lo consideraría yo un amigo. Hay una dinámica entre él y Anna que me dejó bastante mal sabor de boca, porque Bertil me causó miedo casi desde su segunda o tercera aparición: tiene conductas controladoras y suele creer que Anna debería quererlo porque él le ayuda y se preocupa por ella. Bertil es justamente esa persona que cree que los favores se pagan con amor y es tan real que seguramente mucha gente lo encontrará terriblemente real.

Los padres de Anna son extraños, distintos... No parecían padres, quizá. Pero los vemos siempre desde la perspectiva de Anna que está en una época complicada, así que no me pareció tan mal. Después tenemos a los antagonistas que no son realmente antagonistas, sino que para Abel representan todos los obstáculos que tiene que sortear para poder quedarse con Micha. Abel tiene diecisiete años y no puede mantener a su hermana, pero así no la quiere en las manos de una familia de acogida como la que tiene su vecina, que sólo se dedica a acoger niños por el dinero que le da el estado o en las manos de su padre biológico o la casa de sus familiares lejanos a los que, literalmente, el destino de Micha les da igual. Eso vuelve antagonista a un trabajador social que sólo intenta hacer su trabajo. Anna, desde su propia visión, es mucho más indulgente, pero Abel lo condena sin ninguna clase de perdón en sus cuentos y es allí donde nos damos cuenta de que los dos personajes son diferentes piensan diferente con base en sus circunstancias y que Micahelis, distanciándose de ellos, lo muestra muy bien.


La trama es muy simple: Micha tiene que abandonar su isla, sortear mil peligros para proteger su corazón de diamante y llegar a tierra firme. Al menos, ese es el cuento que le cuenta su hermano. Abel quiere quedarse con ella, protegerla de todos los peligros pero tiene diecisiete años y muchos problemas para llegar a fin de mes. Tiene un poco de dinero gracias a lo que los servicios sociales le dan a su mamá, la única materia que se le da bien es Alemán y en la escuela le llaman el mercader polaco porque vende drogas. Por lo demás, Anna no tiene ni idea de qué hace, pero sí mucha curiosidad. Anna es el contrario: buena chica, buena alumna, vive dentro de una burbuja y quiere desesperadamente salir de ella, así que Abel es su manera de salir de la burbuja y tropezarse con el mundo real. La trama parte del cliché (o parece partir de él): chica buena e inocente y chico malo, pero como dicen, mejor que parta de un cliché a que llegue a él y en este caso lo destroza. El amor no lo puede todo y nos damos cuenta en una parte cuando Abel le dice a Anna "no trates de hacer de mí lo que no soy". Y es cierto: las cosas realmente jodidas no se arreglan con amor de dos días.

Abel Tannatek me recordó a uno de mis personajes (Randall Bennett en Acónito y Verbena) porque los dos tienen a alguien a quien proteger cueste lo que cueste. Y la cantidad de cosas que están dispuestos a hacer son casi infinitas. Me recordó lejanamente, porque hay algo en lo que definitivamente no se parecen, pero la verdad es que los dos están jodidos y corriendo de sus errores hasta que estos los alcancen. Siempre me llamó la tensión que la gente que leía la historia apoyaba a Randall mientras que yo me dedicaba a tejer la telaraña de sus errores que iban a acabar alcanzándolo quisiera o no. Y un poco así es Abel Tannatek: hay momentos en los que sientes que no puedes evitar apoyarlo, sobre todo al principio, pero no puede huir eternamente de todo lo que ha hecho.

Definitivamente recomiendo el libro, sé que no a todo el mundo le va a gustar, pero lo recomiendo. Porque me hizo pensar y pensar tanto que voy justo a la parte que sólo pongo en unas cuantas reseñas: la de los spoilers. En este caso, me voy a spoilear muy chungamente todo así que de verdad les recomiendo que huyan ahora. si tienen interés en leer el libro.


SPOILERS. INTENTÉ USAR BOTÓN DE SPOILERS PERO NO FUNCIONÓ ASÍ QUE QUIEN AVISA NO ES TRAIDOR.

En la historia, la violencia sexual es una constante. Abel asegura que Rainer, el pare biológico de Micha, es un pederasta. No lo dice tan cual: lo da a entender sutilmente, lo más sutilmente que puede. Durante muchas páginas nos puede parecer que es sólo producto de su imaginación, pero él está totalmente seguro y esa es de hecho, su excusa para mantener a Micha alejada de él. Volveré sobre el tema un poco más adelante, pero bueno, por hacer un punto y empezar en alguna parte, esto parecía lo adecuado.

Hay un momento en la novela que representa un punto de inflexión para Anna y para nosotros como lectores. Ella lleva tiempo pensando que a la mejor es Abel quien ha perpetrado los asesinatos (el de Rainer y el del trabajador social) y llega un punto donde se dice algo así:
«[...] Un disparo en la nuca y una dentellada mortal en el cuello. Todo coincide. ¿Y si estoy besando a un asesino? Y qué si es así. Un asesino, un lobo, un padre, un inocente, un cuentacuentos.»
Siempre que empieza a dudar de Abel, acaba aterrizando en su fase de cuentacuentos, porque es la que menos miedo da, pero también la que le cuenta toda la verdad escondida en los cuentos. Quizá porque es la parte de Abel que más se puede entender y con la que más puede empatizar. Sin embargo, el punto de inflexión es un punto de shock, cuando van a la playa a ver si el asesino del trabajador social vuelve sobre sus pasos y Anna empieza a intimar con él. Empieza. Lo remarco en negritas porque Anna volverá sobre ese punto una y mil veces, justificándose y justificándolo (a Abel), intentando encontrar una explicación a cosas que sencillamente no la requieren. Abel se niega, le advierte cosas. Sin embargo, hay un punto que Anna misma se da cuenta que hay algo que en Abel hace click. Y lo que empieza como una interacción totalmente normal acaba en una violación.


Odio las violaciones gratuitas. Esta no lo parece. No se siente así. te deja preguntándote por qué Abel es de esa manera o por qué le advirtió a Anna. Irremediablemente, te hace preguntarte si ha pasado antes. Antonia Michaelis, como autora, no dice ni pío. Se limita a dejarnos con los pelos de punta, porque jamás romantiza la violación y nos describe perfectamente el estado de Anna y lo hace de manera tan sutil que no suena vulgar nada. Es ya después que Anna vuelve sobre sus pasos una y otra vez que nos damos cuenta que hay algo mal en Anna, también. No sé que piense la autora. No sé si piense como Anna, me da igual. Porque Anna vuelve sobre sus pasos intentando explicarse e intentando perdonar lo imperdonable, explicar lo inexplicable. La voz de su conciencia que toma la forma de Gita le dice una y otra vez que ella no tiene ninguna culpa, que lo que hizo Abel es imperdonable. Y lo es. Sin embargo, pasamos un capítulo entero viendo a Anna explicándose e, indirectamente, culpándose. 

Hasta que lo perdona porque ella cree que lo ama. No se puede amar a nadie en tan poco tiempo, pero ella, como personaje, está convencida de que lo que está haciendo está bien. Es un tema delicado porque podría dar la sensación de que se está justificando una violación. Anna sin duda lo está haciendo (porque es algo que Abel ni siquiera se atreve a hacer) pero... ¿el libro? No parece. El libro lo pone así, tal cual, pero no nos dice que ese sea un comportamiento deseable, ni siquiera entre líneas. Ni siquiera lo justifica.

Después, mientras la historia sigue, acabamos descubriendo porque Abel merodea en los bares y parece que en realidad no vende droga o por qué estaba tan seguro de que Ranier era pederasta. Bertil es quien se encarga de destaparlo todo ante toda la escuela, cometiendo un error y descubriendo el secreto que Gita no dijo desde un principio para no lastima a Anna. Abel necesita dinero y si ni siquiera las drogas le dejan ese dinero, se dedica a apretar los dientes, o dicho vulgarmente: de prostituto con hombres mayores. No tiene nada que ver con su orientación sexual, simplemente lo hace porque necesita dinero y porque, como ya dije arriba, esta dispuesto a todo con tal de proteger a Micha y darle la vida que él no tuvo. 

A Anna se lo explica, al menos como lo entiende él. Anna es, finalmente la única a la que le cuenta la verdad. Ranier, el padre de Micha no parece haberle hecho daño a su madre. Pero a Abel sí lo encontró sólo y, como dice Abel, si Ranier nunca le hubiera hecho eso, años más tarde, a los quince, no se le habría ocurrido apretar los dientes. Cuando dije allá arriba que había historias de gente que había sufrido tragedias y se había sobrepuesto a ellas, pero que este libro no era uno de ellos, me refería a Abel, a Anna. Porque Abel convive directamente con sus demonios sin buscar ayuda y Anna hasta los perdona en la creencia de que está haciendo lo correcto. Los dos son tan contradictorios y tan humanos que llega un punto en que los entiendes, pero no quieres ser como ellos.  

Como dije arriba, Abel le dice toda la verdad a Anna, aunque sea en medio de cuentos. Le dice donde está su madre, que lleva semanas "de viaje": en el bosque donde florecen las anémonas. Y efectivamente, allí está Michelle y descubrimos por fin el principio del libro. Michelle está muerta porque se cortó las venas sin preocuparse por sus hijos y Abel sólo la mantiene viva para cobrar el dinero, para que no lo molesten demasiado. Cuando Anna descubre esa pequeña verdad, también se da cuenta de otra: dónde está el arma. Abel también se lo dijo. Finalmente, Abel es un asesino, un lobo, también ha violado a Anna y él mismo se ha sometido a vejaciones por mantener a Micha; es, además, un perfecto hermano mayor para Micha y un cuentacuentos. ¿Cómo es posible que sea la misma persona? Es una persona dañina, que acabará dañando todo a su alrededor y creo que incluso él lo sabe. Anna no, Anna siempre intenta separarlo. Al final le dice que elije quedarse no con el asesino, sino con el cuentacuentos, pero es imposible separarlos: son la misma persona. 

Creo que Abel lo sabía. Y por eso se dispara antes de que puedan ponerle la mano encima. La última frase que Anna le dirige es algo así como: "Lo amó hasta el final". Pero el amor no lo puede todo: lo que está jodido, jodido está y no se va a arreglar. El cuentacuentos es, finalmente, un libro con la moralidad turbia, que no se puede aceptar así como va y que, finalmente yo acabé analizando hasta la saciedad como se han dado ya cuenta en esta biblia. Muchas gracias por leer. Este libro me destrozó el kokoro.