19 de febrero de 2020

La fosa de agua: los feminicidios en el río de los Remedios, Lydiette Carrión

Sinopsis: Este libro documenta las desapariciones de al menos diez adolescentes - todas estudiantes, con el futuro por delante - en la zona de Ecatepec y Los Reyes Tecámac, en el Estado de México. Lydiette Carrión narra con vértigo la odisea de los padres para encontrar a sus hijas; la precariedad de las investigaciones, realizadas por un sistema policiaco laberíntico, corrupto, criminal y altamente ineficaz, y la estigmatización que sufren las víctimas aún en la muerte. Al final, las autoridades vincularon varias de las desapariciones a Erick Sanjuán Palafox, alias el Mili, y sus cómplices, capturados en 2014 y acusados de feminicidio y narcomenudeo tras un proceso lleno de irregularidades. Aunque este caso confirmó, por la juventud de los victimarios y la brutalidad con que violentaron a la única joven de la que se ha podido esclarecer con certeza su destino, que estamos ante una crisis humanitaria de grandes proporciones, muchas dudas aún prevalecen: ¿cuántas de las desapariciones, de los feminicidios, pueden atribuirse a la banda del Mili? ¿Será que este caso sacó a la luz la evidencia de un tipo de crimen organizado más sádico y voraz? ¿Quién está detrás de las desapariciones que todavía ocurren en la zona?

Miren, llevo desde noviembre mentalizándome que quiero hacer una entrada sobre este libro y como que todavía no me cae el veinte, así que aquí estoy, escribiéndola de todos modos. Ya qué. Cuando leí el libro el número de feminicidios diarios en el país todavía era de nueve. Hoy nos enfrentamos a diez y medio (corrección unos días después, ya son once). Así que no creo que exista algún momento adecuado para hablar de este libro, así que da igual si lo hago hoy o mañana o pasado, total, en algún momento tengo que hacerlo. Así que vamos al asunto.

Este libro fue la lectura conjunta de Noviembre de Librosb4tipos y créanme que es un libro que agradezco haber leído con compañía. Si no me hubiera quedado yo sola con toda mi tristeza sin saber qué hacer.

Escribí hasta la última frase de allá arriba el día que salió la noticia de Ingrid Escamilla. Y luego dejé de escribir porque no sabía que decir. Yo siempre digo en modo self deprecating que vivo en la tierra del feminicidio (y es cierto, en el Edomex tenemos el nada honroso récord) y que es obvio que estoy harta. Vivo harta de muchas cosas. De la indolencia del estado, de la doble moral de la sociedad, de la rapiña de los medios que deciden cuáles casos se vuelven virales y por qué (pista: siempre es porque el morbo es muy fuerte o por qué simple y sencillamente, es una manera de conseguir dinero), del centralismo, de... todo. Más o menos de todo. En fin, ahora sí vamos a hablar del libro.

Lo leímos en Librosb4tipos e hicimos un hangout (lo insertaré al final de la entrada). Es ese hangout al hablar de qué trataba el libro dije algo así como "es el caso de El Mili Palafox, del que quizá hayan oído...". Pasó en Los Héroes Tecamac, Estado de México. En el Estado de México (al menos algunas áreas) se supo porque las autoridades usaron ese caso para darse cuarenta golpes de pecho de que estaban haciendo algo. Y luego una de mis amigas dijo que le llamaba la atención que yo dijera que era un poco conocido porque ella jamás lo había oído. Luego se me olvida que el resto del país no conoce las caras, ni los nombres, sino sólo la estadística que azota al Estado de México y, si acaso, algunos de los municipios donde existe la "alerta de género" (para lo que sea que sirva).

Lydiette Carrión recupera las historias de varias mujeres desaparecidas en el Estado de México, de sus familias (especialmente de sus madres, que las buscan en todas partes y en las fotografías de las SEMEFO) y de sus amigos. Es uno de los relatos más humanos que he visto sobre el tema y que recuerda que las mujeres a las que matan son más que un número y una cruz en un mapa que no deja de acumularlas. También recuerda como nunca ninguna es una "buena víctima". Todavía muertas las mujeres se enfrentan a un proceso de revictimización.
En este país de fosas clandestinas, de mujeres desaparecidas, tragadas por la tierra, de niñas de 14 años descuartizadas y arrojadas en el canal, o de 13 años desmembradas y enterradas junto a las vías del tren, en esta región de violencia sexual impune, no hay verdad, hay versiones.
¿Qué es lo que se dice de las mujeres? Igual y recuerdan toda la información no pertinente al caso que salió a la luz cuando encontraron muerta a Lesvy Osorio (porque fue un caso muy mediático) que buscaba culparla de su propia muerte (es más, pasaron meses y creo años antes de que se investigara como feminicidio en vez de como suicidio). Así pasa con muchas de las chicas que están entre las páginas de La fosa de agua. No importa si es verdad o no, hay miles de versiones: "tenía muchos novios", "consumía droga", "no era tan buena como parecía" que se dan por ciertas y ayudan a ese intento de justificar por qué a las mujeres las matan (y suman a esa dicotomía de que matan a las "malas mujeres", como bien dice Una en Una entre muchas). Y luego eso también ayuda a que las mismas autoridades digan: "se fue con el novio a Acapulco", "seguro se escapó", "ay, señora, si su hija fuera tan buena la andaríamos buscando en las iglesias".
   
  
Convierten la vida privada de las mujeres en un espectáculo mediático con tal de culparlas a ellas de que las hayan asesinado. "En algo han de haber andado", se oye por todas partes.
—Señora, ¿sabe que su hija tiene relaciones sexuales con su novio?
—Señora, es que parece ser que su hija ha llegado a fumar marihuana.
—Si su hija fuera tan buena, la tendríamos que buscar en las iglesias —llegaron a decir.
Y como siempre pasa, también, los policías parecían no ver que fuera una estudiante destacada, deportista, que estuviera aprendiendo música, que tuviera una buena relación con sus padres y su hermana, que tuviera buenos amigos y un novio que la amaba. Ninguna víctima es una buena víctima.
Además, a todo el horror se le suma la indolencia de las autoridades que con tal de dar carpetazo entregan cadáveres (o pedazos) que no corresponden, vinculan a chivos expiatorios a los casos (como en el caso de Palafox y los adolescentes vinculados a la desaparición y feminicidio de Bianca Edith Barón Cedillo a los que intentaron hacer responsables de decenas de desapariciones con tal de no seguir removiendo la mierda que son las desapariciones en el Estado de México). Total, aceptar que había más responsables hubiera obligado al gobierno a aceptar que no era una sola banda, sino que llevamos años asediados por múltiples bandas de tratantes, feminicidas y cuánto horror se les ocurra.
A lo largo de los siguientes años, a los adolescentes detenidos se les mostraron fotografías prácticamente de todas las personas desaparecidas del Estado de México. Ellos creían reconocer a algunas de ellas. O quizá ya aceptaban cualquier crimen por aburrimiento o por tratar de conseguir un favor por parte de la fiscalía. Quién sabe. El hecho es que por medio de esas declaraciones informales se les ha investigado por desapariciones ocurridas, por ejemplo, en Ciudad Nezahualcóyotl y en Tizayuca. Familiares de víctimas de otros municipios y otros tiempos han debido agotar tiempo investigando la probable responsabilidad de la banda del Mili.
Y, lo que es peor, después del Mili siguieron desapareciendo muchachas.
   
Lydiette Carrión
Esta entrada no es una reseña tal cual. Es más bien una petición para que busquen este libro y lo lean. Si pueden comprarlo, háganlo; si saben en que biblioteca está, léanlo allí (y díganme, me encantaría saber); si no pueden comprarlo, escríbanme a mi tuiter; si no viven en México y no se edita en donde viven, mismo caso. Sólo léanlo. Como sea. Léanlo porque no todos los días alguien voltea a ver al Estado de México y cuenta la historia de las cosas que pasan aquí. Casi todo el tiempo somos un estado, tierra de nadie (no es cierto, tierra del PRI), donde los chilangos no saben muy bien qué hay, salvo transporte culero y gente que pasa dos horas en el tráfico para ir a estudiar y trabajar (y las piramides de Teotihuacán, claro). Léanlo y, no sólo eso: volteen a vernos. Apoyen la descentralización de la protesta. Volteen a vernos, porque somos el resultado de gobiernos indolentes, de desidia de las autoridades (y es que, ¿por qué habríamos de esperar algo de ellas a estas alturas?) y de horrores diarios que acaban despojados de nombre, edad y vida y se convierten en un número en una estadística que crece y crece y crece.

Y volteen a las mujeres, porque si están hartas no es por nada. Esta no es una entrada fácil de escribir y llevar meses posponiéndola es parte de ello. Pero quiero hablar del libro porque quiero hablar de mi estado. De aquí soy y aquí vivo. Volteen a verlo.

Si quieren ver el hangout de Librosb4tipos lo encuentran acá:

11 de febrero de 2020

Crecer, Ichiyō Higuchi | Reseña

SinopsisCrecer (Takekurabe), obra cumbre de Higuchi Ichiyō y bajo cuyo título recogemos una selección de los mejores y más conocidos relatos de esta delicada autora (En el último día del año, Nubes que se esfuman, Aguas aciagas, La decimotercera noche), narra la historia de dos jóvenes adolescentes, Shōtarō y Nobu, y de sus respectivos sentimientos hacia la misma muchacha, Midori. El relato podría pasar por una simple historia juvenil centrada en un triángulo amoroso de adolescentes, mas las relaciones entre los protagonistas y su camino hacia la madurez vienen fuertemente marcados por el lugar donde se desarrollan sus vidas: el barrio de Yoshiwara, el único distrito de placer autorizado en la ciudad de Tokio. Así, la sutil y refinada prosa de Ichiyō nos aproxima a los momentos finales de una inocente infancia que dirige sus pasos de manera inexorable hacia el mundo adulto y su cruda realidad
   
Si siguen mi tuiter (@NeaPoulain) saben que en los últimos meses estuve leyendo un manga llamado Bungō Stray Dogs escrito por Kafka Asagiri e ilustrado Sango Harukawa (me la pasé todo diciembre buscando si eran hombres o mujeres para poder categorizar mis lecturas y todavía no me queda claro porque por lo que sé son personas extremadamente privadas). Bueno, el caso es que el manga en cuestión usa como inspiración para sus personajes a escritores. Muchos clásicos japoneses (en su mayoría), aunque hay algún arco sobre los americanos y otro sobre los rusos. Ichiyō Higuchi es una de ellas y la única que, en la vida real, es mujer (cosa que no me extraña, porque estuve buscando más de su misma generación y es un club de Toby muy bonito, como casi todo el panorama literario mundial de finales del siglo XIX). 
  
La cosa es que, por supuesto, antes del manga yo nunca había oído una sola palabra de Ichiyō Higuchi. Ni media. No es de extrañar considerando que hay muchas escritoras olvidadas en el mundo y libros que nunca se traducen o se reeditan. El caso es que la leí y me tocó profundamente. En Crecer, único libro que encontré en español (y que al parecer compila gran parte de su obra) hay varias historias cortas que abordan la situación de las mujeres en Japón durante la época en la que vivió la escritora. Además, en sus últimos años vivió cerca de un barrio rojo, así que escribió sobre la vida de las cortesanas (no las geishas) y créanme que lo que me encontré en uno de los relatos de Crecer fue una historia mucho más humana y empática que cualquier cosa que haya escrito la gente blanca del siglo XX y XXI sobre las geishas (y sí, estoy mirando a Memorias de una Geisha en particular).
  
Pero primero les voy a hablar de Ichiyō Higuchi. En Japón es mucho más conocida que en el mundo occidental. De hecho, es la cara que aparece en el billete de 5000 yenes. Su literatura estaba basada en modelos japoneses y no occidentales y, además, es muy reconocida por su uso del japonés clásico. Esto vuelve sus obras poco accesibles, puesto que no mucho ha sido traducido al japonés moderno y ya no digamos traducido a otros idiomas. De hecho, aunque los japoneses me gustan mucho, siempre me pregunto qué tanto se perdió en la traducción (aunque hay traducciones maravillosas, no hay duda). Es conocida como la primera escritora reconocida en Japón en los tiempos modernos, vivió durante la era Meiji de 1868 a 1912 (apenas vivió 24 años) y tiene una influencia enorme en la literatura japonesa.
   
   
Higuchi, como muchas escritoras antes que ella, se volvió escritora para poder mantener a su familia (su madre y su hermana). Fue un poco reconocida en vida (cosa de la que no cualquiera puede alardear) y se convirtió en una de las escritoras más influyentes de Japón muy rápido. Por todo eso, me pareció una pena que fuera tan poco conocida en este lado del planeta. De hecho, me enteré de todo cuando busqué a ver si tenía más libros y me di cuenta de que su obra era muy poca. Pero bueno, ahora sí, a hablar de la escritura de Ichiyō Higuchi.
   
Mi historia favorita fue la primera. Es un coming-of-age de varios adolescentes centrado alrededor, especialmente, de Midori, una joven cuya hermana es una cortesana. Me encantan este tipo de historias, que se revuelven alrededor del miedo a crecer, a cambiar, como lo hace Midori. Me recordó un poco a Frankie y la boda de la increíble Carson McCullers, aunque más bien es una historia que contrasta (Frankie quiere ser mayor, tiene prisa). Si bien el estilo no es similar (Carson McCullers es muy representativa de la literatura norteamericana de mediados del siglo XX) ni parecido, la atmósfera en torno a las dos adolescentes tiene similitudes: todo lo que se espera en una y otra sociedad de las señoritas y cómo encajan en esos moldes rígidos que les da su entorno
   
Monumento a Ichiyō Higuchi en Japón
En el libro también se narra la historia de una mujer casada "por encima de sus posibilidades" (expresión que odio, pero que es el centro de todo el relato porque su esposo la desprecia por ser de un origen más humilde aun cuando fue él quien le rogó que se casara con ella) que se está debatiendo sobre divorciarse o no y lo que eso implica (abandonar a su hijo). Todos los relatos de la escritora están escritos desde los ojos y los anhelos de las mujeres. Este libro es otra de las innumerables pruebas que existen para demostrar que las mujeres siempre han escrito, incluso cuando eran una excepción y no una regla, y para demostrar que siempre han escrito sobre la vida de las mujeres. Mi segunda historia favorita alternaba entre la vida de una cortesana que todavía anhelaba a uno de sus antiguos clientes caído en desgracia y la vida de la esposa del hombre en cuestión (y la conclusión de dicha historia es que los hombres son una basura, no hay otra posible).
   
Su versión en anime/manga
Esta compilación de historias cortas, por lo que tengo entendido, es la única parte de la obra de la escritora que está traducida al español y creo también que no es una traducción muy vieja. La edición es de Chidori Books, que no tengo ni la más remota idea de dónde distribuye o si es accesible, en Amazon sólo encontré ediciones digitales. Si quieren leerlo, lo pueden encontrar en Bookmate (servicio de suscripción para leer), que fue donde lo leí yo o pueden hablarme por tuiter y preguntarme (o igual si están en mi canal de Telegram). Yo no la hubiera conocido de no ser porque un personaje de Bungō Stray Dogs está nombrado en su honor, es increíble lo que hay que escarbar a veces para encontrar escritoras.
   
Por eso quise dedicarle una entrada a ella. Conózcanla si les interesan las escritoras o la cultura japonesa o las escritoras japonesas o leer sobre mujeres. Cualquier cosa es válida. Y si les gusta, recomiéndenla, porque muchas veces sólo así podemos conocer a muchas mujeres que escriben. Nos vemos en la próxima entrada

3 de febrero de 2020

Libros que saqué de la biblioteca

¡Hola! Quizá ustedes no lo sepan pero soy aficionada a usar la Biblioteca (aunque llevo meses sin hacerlo porque las lecturas pendientes de mi casa me atacan y eso que no compro casi libros). Tengo mi credencial de la Biblioteca Vasconselos (si no viven cerca de la ciudad de México y no la conocen, pues Google les cuenta porque es famosa además de por dar pena ajena en esta nueva administración) y durante 2019 estuve sacando muchos libros. Saqué 26 en total. De los cuales uno regresó prácticamente sin leer (perdón Trudi Canavan, me dormiste), otros cuantos fueron relecturas y otros más fueron nuevos descubrimientos, como los de abajo.

Esta entrada la estoy escribiendo porque son libros que dije que quería reseñar y nunca jamás lo hice. Por alguna razón, en la blogósfera posicionar las entradas de reseñas son un golpe de suerte es más difícil y tienen menos visitas y todas esas cosas. A mí no me importa mucho (nótese que el año pasado me dediqué a reseñar lo que quise, igual que toda la vida), pero encuentro que quizá es mejor para quienes las leen que haya varios libros unidos por algo en una entrada y así quizá tengan más probabilidades de encontrar algo que les llame la atención o les guste. No sé. Ustedes me dirán. A veces agrupo por temática, autor, demográfico, origen de los autores. Esta es mi categoría más extraña hasta ahora, porque son simplemente libros que pueden encontrar en la Biblioteca Vasconselos.

Tal vez vuelvan los pájaros, Mariana Osorio Gumá


Sinopsis: Mar vive entre palabras inventadas y travesuras, como cualquier niño, hasta que su vida se fragmenta: su padre desaparece sin razón aparente. Aunque ella no lo sabe, ese día comienza su exilio. La niña se ve obligada a dejar atrás su mundo particular, e inicia un complicado tránsito que empieza en las calles llenas de militares de Santiago y termina en México, un lugar que desconocen ella, su madre y sus hermanos. A la ausencia de su padre se suman el desarraigo, la falta de certeza y una constante asombra de muerte. Mar decide entonces hacer un voto de silencio: no dirá una sola palabra hasta que vuelva a ver a su padre, aunque no sabe si está vivo o muerto y nadie tiene la certeza de que pueda regresar. Tal vez vuelvan los pájaros es una novela narrada con destreza notable, que lleva al lector a un viaje que es a la vez íntimo y colectivo, enternecedor y brutal. 

Esta novela está publicada por Castillo (una editorial que me gusta mucho por su apuesta editorial para los jóvenes) y es una novela autobiográfica (por lo que tengo entendido) que habla sobre el golpe de estado en Chile y la dictadura de Pinochet, además del exilio y la huída. Por otro lado, quiero contarles rápidamente cómo llegó este libro a mí porque es algo que hago a menudo. Resulta que en 2018 fui durante dos ciclos al círculo de lectura de Abril G. Karera (una amiga muy querida y compañera de colectivo en Librosb4tipos) sobre literatura juvenil que se impartía en la Biblioteca Vasconselos y el último ciclo tuvimos autores invitados con quienes podíamos hablar de sus libros y que a parte hablaban de libros que ellos recomendaban que encajaran en esta etiqueta (tan amplía y poco definida) de lo que es la literatura juvenil. Una de estas invitadas fue Martha Riva Palacio (creyeron que iba a decir que la autora, pero no) y habló justamente de este libro (y de Aullido de Gingsberg, por lo cual la quiero mucho). Desde entonces me entró la cosquillita por leerlo.

Y pues qué decirles del libro. Me encantó. Me tocó el corazón de muchas maneras por la sencillez y la sensibilidad con la que trata un tema como la dictadura, sin ser nunca condescendiente con su público (cómo si lo son algunos otros libros sobre estos llamados "temas difíciles"), apelando siempre a la empatía. Me gustó muchísimo. Me reflejo mucho en el padre de Mar y todos sus dichos sobre Marx (es quizá mi personaje favorito a pesar de ser siempre la gran ausencia durante la trama), me gusta mucho cómo la narradora siempre explica todo desde su propia experiencia (por el caracter autobiográfico del libro, no es de extrañar) y me emociona que sea un libro que se acaba en una nota de esperanza. Se los recomiendo mucho.

El año terrible, Tamar Cohen


Sinopsis: Siento que todavía no me regresan a mi hija, suelta mamá con los ojos llenos de lágrimas, su comentario me da la peor hueva, últimamente anda muy melancólica y cada que estamos solas aprovecha para sacar el tema de mi enfermedad, prefiere no hablarlo enfrente de mis hermanos, porque no quiere preocuparlos, es una estupidez: Yoshi es un bebé y Rubén no tiene conciencia, ni masa cerebral. Lo dices como si una banda de extraterrestres me hubiera secuestrado, le digo para bajarle 5 rayitas a la intensidad del momento. Extraño a la Dana de antes, vuelve a insistir. Quiero vomitar, no te hagas la sufrida má. Me levanta el dedo índice. Me olvidaba que no se te puede decir nada, le digo con la mirada clavada en el plato, se que le revienta que no la vea a la cara. Mírame a los ojos Dana, la miro sin parpadear, como hace Rubén cuando la quiere provocar, ¡ay no seas grosera! Me dice con su voz de paréntesis. Mamá se encierra en su cuarto, me quedo haciendo figuras en el plato con el tenedor y la miel, la última es una hacha.

Si han leído mi blog problablemente ya saben lo que pienso de este libro. Salió en los últimos Razzies Literarios aka las peores lecturas del 2019. Es un libro que alguien premió porque seguro le pareció revolucionario, increíble, fantástico, show stopping que un libro para jóvenes tratara sobre la depresión. No es la primera vez que se hace y no será la última. El problema de este libro no es tratar la depresión (es lo único que hace bien, cuando lo hace) sino ser un cúmulo de oraciones llenas de referencias pop a series que no conozco y que no me importan que no tiene trama. No hay un núcleo narrativo (fuera de una protagonista que se niega a que la reduzcan a un diagnóstico psiquiátrico a la la que la misma redacción del libro traiciona y la reduce a sólo eso), no hay un avance en la trama, no hay nada.

Es muy frustrante porque este libro es un ganador del Premio Gran Angular. Chingada madre, ¿por qué le dan premios a cosas de mala calidad, amigos? Está en el mismo lugar que Ojos llenos de sombra y otros libros premiados evidentemente mejores con más núcleo narrativo que este desastre con páginas. No sé que más decir. No tengo palabras. Es más, quiero que esta sea la última vez que hablo de este libro, aprovechando que ya escribí la reseña y no tengo deudas pendientes con él. Gracias a diosito en el que no creo que no lo compré nunca.

Nocturno Belfegor, Antonio Malpica


Sinopsis: Una serie de violentos homicidios azota la Ciudad de México. Además de su atrocidad, los crímenes tienen en común dos cosas: las víctimas se encontraban solas en un lugar dónde nadie podía entrar y su formación como pianistas… Las cenizas de un nocturno atribuido a Franz Liszt conducen a Sergio a descubrir la verdad detrás de esta composición maldita. Ahora debe actuar antes de que sea demasiado tarde. De ello depende mucho más que su propia vida…

Hace muchos muchos años leí un libro que se llama Siete esqueletos decapitados y es la primera parte de cinco de la saga El libro de los héroes de Antonio Malpica. Me gustó mucho. Era muy escalofriante, sus protagonistas me interesaban mucho (especialmente Sergio y Briana, que eran los dos un amor achuchable) y el escenario era la Ciudad de México (de hecho me llamó la atención el día que conocí al estatua de Giordano Bruno). Ahora, corte a esta novela: ya no me gustó tanto. De hecho ni siquiera saqué el siguiente libro de la biblioteca inmediatamente (todavía ni lo leo). Y no es problema del libro, tiene el mismo tono del anterior y no vuelve a usar la misma fórmula, es sólo que siento que no dio el ancho.

La trama es muy interesante pero no me mantuvo pegada al libro ni interesada en ningún momento, es un libro que peca de repetitivo. Le sobren páginas. Con una edición al contenido hubiera mejorado mucho (se los dice alguien que repite todo el tiempo y por eso sufre corrigiendo). Por otro lado rumbo al final creo que tiene un pedazo que queda muy cerca de ser considerado deux-ex-machina para mover la trama (si ya lo leyeron, es el viaje); no lo es, creo, pero se queda cerca. Por lo demás, no es un libro malo, simplemente no es una secuela especial y me retrasó en esto de seguir leyendo la saga.

Luchadoras, Peggy Adam


Sinopsis: Desde 1993, más de 600 mujeres han desaparecido y más de 400 han sido asesinadas en Ciudad Juárez, ciudad mejicana fronteriza con Estados Unidos. Son víctimas de asesinos desconocidos o de la violencia de género. Así, Ciudad Juárez se ha vuelto un triste símbolo del maltrato de las mujeres en el mundo. Hoy en día, la mayoría de estos crímenes sigue sin resolver.

Sobre las muertas de Juárez se ha escrito mucho: artículos donde son sólo un número, papers en journals de investigación, libros, guiones para películas, investigaciones intentando ponerles cara y nombre para que dejen de ser sólo una estadística que reveló algo alarmante en la violencia hacia las mujeres en nuestro país. Esta es sólo una novela gráfica más. No es mala, pero Peggy Adam la escribe como escribe un turista de un lugar que ni conoce. Es, finalmente, una turista de su propio tema. La comparo con Lydiette Carrión (y odio comparar, pero mi cerebro no para de hacerlo), que hablo de los feminicidios del Río de los Remedios en un escenario similar (no igual, porque no es lo mismo Juárez y sus campos algodoneros que el río de los Remedios y Ecatepec en el Estado de México) y hay una diferencia abismal. La empatía de la segunda es infinita. Peggy Adam parece buscar la lástima, el shock, la tristeza. Cae en ese retrato de "así es de cruel la vida" sin detenerse a empatizar tanto. 


Quería que la novela gráfica me gustara porque, en comparación con otros trabajos de extranjeros, es correcta. Es desgarradora, como lo es todo el material del tema, pero la visión desde la que está escrita es muy lejana para mí. Son los ojos de un turista, finalmente (dentro del tema, no el país, a ver si se me entiende la idea). Sí les recomiendo checarlo, pero con énfasis en que no es un trabajo para ponerse a aventar cohetes. A veces lo único que me queda decir es "al menos voltean a ver a Juárez"; así se siente esta novela gráfica.

28 de enero de 2020

El velo de Helena, María García Esperón & Claudia Navarro | Reseña

Sinopsis: La belleza de Helena es un preciado regalo otorgado por los dioses, pero su belleza también será su perdición. La diosa Afrodita ha destinado el amor de la mujer más hermosa sobre la tierra al troyano Paris, desatando entre ellos un romance que culminará en una larga y cruel guerra entre Troya y los reinos de Grecia en la que Helena estará a punto de perder todo, incluso su propia vida. Redescubre la fascinante y mítica historia basada en la Ilíada y la Odisea, vista desde los ojos de la propia Helena, confirmándola como una de la figuras más apasionantes y modernas de la tradición griega.

Esta reseña ya me estaba mirando a lo lejos con ojos de "a ver cuánto te acuerdas de mí" porque el borrador ha estado más o menos un mes y medio (poco más) en el blog. Yo le devolví la mirada con ojos de "es que es muy difícil escribirte" todo este tiempo pero pues eventualmente tenía que sentarme a escribir porque necesito hablarles de este libro con desesperación. Así que aquí vamos.

El velo de Helena es la historia de la Iliada desde los ojos de Helena de Troya (reina de Esparta). Voy a suponer aquí que todos conocen, más o menos, la historia de la Iliada de todas las adaptaciones que se le han hecho. Ya sea por Brad Pitt o por las Aventuras Crayola (díganme por favor que es por las Aventuras Crayola, si me lo dicen me van a hacer la persona más feliz del mundo), los libros de mitos para niños donde se habla del Caballo de Troya o de la manzana de la discordia, lo que sea. Muy bien. Usualmente todas esas historias no se cuentan desde el punto de vista de ninguna mujer, mucho menos de Helena (que siempre es vista y retratada como la causante de la guerra) que nunca parece tener agencia o decisión propia. Aquí es donde interviene este libro: Helena nos cuenta, desde sus ojos, la guerra de Troya. Pero no sólo la guerra. También el amor.


Bueno, si revisan un poquito mi blog con atención van a descubrir que me dedico a ser la promotora no. 1 de María García Esperón porque es una de mis autoras favoritas. Es mexicana, muy aficionada a la mitología y a la historia clásica (muchos de sus libros son de corte histórico o retellings de mitos y prácticamente todos están reseñados aquí) y la conozco de cuando todavía existía el Hi5. A ver, imaginen esto: un Hi5 horrible, con un layout en negro, rosa y morado, porque la niña (o sea, yo) era emo. tenía doce o trece años. Mi blog todavía no existía, yo dividía mi tiempo entre poner canciones de La Oreja de Van Gogh y My Chemical Romance en el Hi5 (con reproductores de esos molestos que tienes que buscar por toda la página para poder quitar), jugar rol en un foro que se llamaba Mundo Mágico (que luego cerraron, pero sobrevivió uno de Charmed) y escribir un fanfic en los foros de Hi5 (Potterfics llegó justo después) y una novela malísima en un blog (aquí, en blogger; el blog existe y se puede acceder, pero no es indexable, así que suerte encontrándolo).  Entonces en esa parte de Hi5 donde ponías tus cosas favoritas yo elegí responder a Libro Favorito con "El disco del tiempo de María García Esperón". Nombre completo y todo. Así que lógicamente (no, la verdad no) un día recibí un mensaje de una señora que se llamaba María García Esperón donde, entre muchas cosas, me agradecía que su libro fuera de sus favoritos.

Me fui para atrás (notemos que yo acababa de cumplir trece años), creo que era el principio del 2009 o finales de 2008.

Desde entonces no he dejado de leerla y de ser testigo de cómo ha evolucionado como escritora. Así que obvio vengo a hablar de su última novela para decirles que la lean. Bueno, toda la palabrería fue para contarles como este libro llegó a mis manos (no tenía otro destino).


La historia está escrita desde la voz de Helena, que es una mera espectadora de una guerra de la que se siente responsable (aunque ella sólo esté siguiendo los designios de Afrodita y de la manzana de la discordia, esa que dice "Para la más bella" y que Paris le dio a la diosa a cambio del amor de la mujer más hermosa del mundo). Desde el principio me enamoré de su personaje, especialmente cuando habla de su matrimonio con Melenao (que eligió ella) y de cómo no puede evitar sentir envidia por Penélope, que se casó por amor con Odiseo, porque ella no eligió a su marido por amor: no estaba enamorada de Melenao y no lo había estado de nadie. Creo que una de las cosas mejor logradas de la novela está el hablar de amor, específicamente, del enamoramiento. Especialmente cuando Paris, el príncipe de Troya, entra en escena.
Paris estaba parado detrás de mí y pensé que si me volvía y lo contemplaba, el suelo se hundiría bajo mis pies, los cielos se abismarían sobre mi cabeza. ¿Qué era esa sensación de morir sin morir, de volar y estrellarse en el suelo, de nacer de nuevo en un lugar desconocido sin moverse del mismo sitio?

Hay una cosa que me encanta a mí: escribir de romance. No me refiero tanto a escribir historias que sean sólo románticas, sino a meter romance en historias de aventura, de fantasía, de ciencia ficción, de lo que sea. Me esfuerzo porque sea natural porque odio esa tendencia a escribir romances forzados sólo porque sí, esa tendencia a renegar de las historias románticas (sí, quizá mi última historia de aventuras no necesitaba un romance pero me dio la chingada gana meterlo porque el amor es el amor y punto y en este mundo nos faltan ejemplos de romance que no sean del corte de Crepúsculo), esa tendencia a escribir historias románticas que más bien apestan a relación tóxica esperando que sean un deseo al que aspirar (léase, Crepúsculo de nuevo, o El Diario de una Pasión). Por eso me emociona tanto que un libro hable de un amor tan pasional como el de Helena y Paris; la protagonista habla de "el fuego de un amor que creció en segundos para llenar e incendiar el mundo entero". Todo el libro se mueve sobre el hecho de que Helena tenga agencia y decida huir con Paris y convertirse en la princesa de Troya (y como los Troyanos le preguntan primero si Paris la rapto o ella fue con él por decisión propia, para saber qué hacer) y el hecho de que, también a lo lejos, Afrodita está moviendo los hilos de la pareja (véase la portada).


Además, una de las cosas que más me gustó del libro es que sigue toda una historia de amor. Desde el enamoramiento hasta el desamor. Al principio están los para siempres y al final las desilusiones, pero Helena nunca deja de ser la voz que lleva la historia, nunca deja de recordarnos que es más que la cara bonita que causó una guerra.
Que el abrazo de Paris durara para siempre, que esa mirada que me envolvía no se apagara nunca, que su voz me cantara hasta que la última estrella se extinguiera, hasta la última marea y el último amanecer del mundo.
Ya no me queda más que decirles del libro más que las ilustraciones de Claudia Navarro lo complementan de una manera preciosa y que es un soplo de aire fresco (perdón, no encontré otra expresión más cliché) sobre la historia de la Iliada. (Y que yo volví caer como estúpida por Héctor, eso siempre me pasa). Lo edita El Narajo, una editorial para niños y jóvenes que ha estado varios años apostando por un montón de historias muy diferentes y me permito hacerles publicidad porque su trabajo editorial ha sido siempre de calidad. Entonces, si tienen la oportunidad de conseguir un ejemplar de este libro, no duden en leerlo y contarme qué les pareció.

22 de enero de 2020

Anoche en las trincheras, Alberto Villarreal | Reseña

Sinopsis: Soñar era lo que mejor sabíamos hacer, quién diría que nuestros sueños terminarían por consumirnos.
En esos días desconocía lo mucho que me costaría dejar de vivir con miedo. Quisiera regresar a temerles a las ratas y a los monstruos bajo la cama.
Necesito salir de esta trinchera.
Anoche en las trincheras es una explosión de las emociones que se experimentan al crecer: el miedo a no ser suficiente, a amar, a no querer salir de nuestra zona de confort, a arriesgar todo por nuestros sueños. Encontrarse a uno mismo requiere valentía, pero también dejarse llevar por los latidos del corazón.

Este es el peor trabajo editorial que he visto en México (tuve que acotarlo porque lamentablemente existe Canciones para Paula en España) y eso que leí Persona Normal (libro que gusta de hacerte creer que eres superior por leer y namedropear autores clásicos cada dos párrafos). (Llegado a este punto de la reseña hice una pausa de tres horas, vi cuatro capítulos de anime y me senté a reflexionar sobre mis elecciones de vida). La conclusión a la que llegué es que no sé por qué chingados me gusta tanto leer la basura, oigan. Pero bueno, vamos por el principio. Un día una amiga compró este libro y le dije medio de broma medio muy en serio que ahí lo rolara para leerlo porque yo tenía una curiosidad morbosa por saber qué había escrito Alberto Villarreal. Se me hizo verdad más de un año después, pero aquí estoy. Leí esta cosa. No sé si estoy arrepentida, si las risas valieron la pena o qué. Pero de lo que estoy segura es de que Planeta publica esto porque le reporta ganancias. No hay forma de que una cosa con un nulo trabajo editorial llegue a las librerías tan campante.


O sea, imagínense ser árboles viviendo vidas plenas y felices, que los talen, los conviertan en papel y acabar con este libro impreso. ¿No me creen? Vamos por partes. Anoche en las trincheras es un título bonito (que planeo robarme sólo para demostrar que se puede escribir algo bueno con ese título) y las luciérnagas de la portada se ven muy cutes. Se supone porque en cada uno de los cuatro relatos de este libro hay cosas que hacen referencia a ellas. Se supone. Porque la realidad es que las luciérnagas están metidas con calzador, pegadas con resistol del 5000, sus apariciones resultan hasta chocantes porque es obvio que están ahí como un chicle pegado. Parece que Alberto quiso unir los cuentos con cinta adhesiva de la más barata y de peor calidad: eso son las luciérnagas. No pasan de concepto fallido en un libro flojo y en cuentos que son mediocres (por dedicarles un halago).


¿Los cuentos? Obras mediocres, mal redactadas, llenas de lugares comunes y received text (léase: esas figuras literarias tan usadas y reusadas que ya carecen de poder para sorprendernos). Lo mejor que hacen es apelar al sentimentalismo barato. Se supone que la literatura te hace sentir cosas, no por nada decía Kafka que un libro debía de ser un hacha que rompiera el mal helado dentro de nosotros. Este no se acerca ni a alfiler. Y no me produce nada. Si acaso lástima por la gente que tenga que leerlo
 
Hablando de los relatos. El primero empieza mediocre y va en picada. No tiene núcleo narrativo ni un propósito para existir. Nunca entendí que era lo que me quería contar el autor. Además, tanto este como los otros tres carecen de final. Un libro de Kafka que acaba a medio párrafo tiene más conclusión que estas cosas. Se cortan, como si nada. ¿La redacción? Mediocre. Atascada de sentimentalismo barato, enseñanzas pendejas que no saben esconderse bien entre las líneas, voz narrativa monótona y aburrida. Es más, me costó darme cuenta de que había cambiado del cuento uno al cuento dos porque, a pesar de que los personajes son diferentes (muy diferentes) no hay ningún cambio en la voz (ni Laura Gallego, que es conocida por tener una de las voces narrativas menos versátiles de la vida, oigan). No tengo nada más que decir: no hay palabras que describan a algo tan carente de contenido y sustancia.

¿Quiero hacer cenizas este libro? SÍ
Sí es cierto que la gente dice que lo mejor de este libro son las descripciones. Y le concedo que cumplen su propósito mínimo: soy capaz de imaginarme un lugar. Soy incapaz, por el contrario, de imaginarme el ambiente o de sentir algo; pero de verlo, lo veo. También es cierto que me comentaron que este era el trabajo más maduro de Alberto Villarreal. Si este es el más maduro, puta, no quiero saber como son los otros. ¿Los aventamos a la hoguera y ya está?

De los cuentos, el mejor (sí es que hay algo que pueda ser llamado mejor) es el primero, los más insulsos los dos de en medio y el peor, con ganas, el último. El último es digno de análisis: habla de un personaje escritor carente de talento o hábito para escribir (escribir es 1% talento, 99% hábito y práctica, se los digo con autoridad de quien escribe diario y mejora siempre) que en su tiempo libre es un fuckboi que se liga a mujeres por tinder porque como no puede imaginarse una sola historia tiene que usar a las mujeres (y enamorarlas) para poder escribir. Es asqueroso y, además, lamentable. Si van a escribir de personajes mierda, no sé, háganlo y fucking commit. Esto es sólo un intento de retratar a un imbécil sin propósito claro.
 
  
No sé que más decir, en serio. No recomiendo este libro, más bien les deseo que se mantengan a una distancia prudente. Si esto se publica es porque las editoriales creen que va a vender. No se crean el mito de que quien publica es porque tiene talento, no. Este es un sistema en el que los escritores compiten en mesa de novedades y ganan los que venden. Alberto Villarreal, sin duda, vende. Productos de calidad de mierda, pero supongo que a la editorial le funciona, ¿no? Porque además el problema no es sólo que Alberto Villarreal escriba mal (que lo hace); el problema es que su propia editorial lo aviente al vacío con estas mierdas, sin frenos, sin paracaídas, sin nada. ¿Quién editó esto? ¿Quién lo leyó y consideró que eran cuentos dignos de publicarse? ¿Por qué nadie dijo que nada aquí tiene un núcleo narrativo? ¿Es que no aspiran a nada más que al sentimentalismo de mierda y barato?

He ahí mi crítica. Aléjense del libro.
  
  
Breve aclaración: si no menciono nada sobre Alberto siendo booktuber/youtuber es porque no creo que eso sea relevante al criticar un libro. Todos los mido con la misma vara y publicar videos ni te da el talento de la escritura, ni te lo quita. Pero si es un poco desalentador que las editoriales los avienten así, al vacío.

8 de enero de 2020

Recuento del #GuadalupeReinas2019

Del 12 de diciembre al 6 de enero participé en el maratón Guadalupe Reinas 2019 que organizamos en Librosb4tipos todos los años y donde el reto es leer única y exclusivamente libros de autoras. La propuesta es leer 10 libros en 26 días que sigan diez diferentes consignas. Este es el tercer año que lo completo (cuestión de orgullo). El año pasado hice varias reseñas de las lecturas pero este apenas si tuve chance y la verdad es que dejando de lado unas cuantas lecturas, creo que la mayoría no me inspiran a hacerles reseñas enteras, así que en este recuento hablaremos de todo a la vez. Sólo dejaré fuera el manga, porque leí uno de los últimos tomos de Banana Fish y planeo dedicarle una entrada completa más adelante. Así que acá van: nueve libros que leí para el Guadalupe Reinas 2019.


Comunidad terapéutica, Iveth Luna Flores


Sinopsis: En Comunidad terapéutica la escritura poética se convierte en una herramienta capaz de desnudar la violencia y construir un testimonio de las marcas que ésta deja tras de sí, en particular cuando se ejerce sobre el cuerpo femenino. La autora de este libro nos recuerda que hay imágenes que no merecen ser traducidas a metáforas

Nunca sé muy bien qué decir cuando hablo de poesía. Sé que en el caso de este libro, lo que leí me desgarró por dentro múltiples veces. Me gustó mucho y fue la única lectura de todo este maratón que se coló entre mis mejores lecturas del 2019. Otras se acercaron, pero esta fue la única que definitivamente se coló. Hay una idea muy poderosa en uno de los poemas: "hay imágenes / que no merecen ser / traducidas a metáforas", escribe de muchas cosas que otros ni siquiera se atreven a tocar. Además, sentí, por la manera en que están acomodados los poemas, que es un libro que después de destrozarte te ayuda a levantarte y te da un abrazo (algo así). Muy recomendado.

Fuego Cruzado, Marcela Turati


Sinopsis: Un número frío, indiferenciado, suma a los caídos por la llamada "guerra contra el narcotráfico", pero en la periferia de la contabilidad oficial, se esconden las historias de cientos de niños, mujeres y hombres, nuevos huérfanos (de padres y autoridades), viudas, familias en la indigencia, personas desaparecidas, pueblos exiliados por el miedo o que lidian con sus pesadillas, así como jóvenes que no tienen más opciones que engrosar las filas del crimen organizado o campesinos convertidos por hambre en productores de cultivos ilegales.

Algunas de los artículos que conforman el libro de Marcela Turati, publicado en 2011, cuando Felipe Calderón todavía estaba en el poder, con todo y su guerra contra al narco fueron publicados en la revista Proceso. Todas hablan de la gente atrapada en el medio de la guerra contra el narcotráfico, una "guerra" que hoy en día todavía no tiene mucho sentido. Todos los artículos están escritos desde la empatía, se analiza quienes son los únicos encarcelados y castigados (los que llegan a la droga porque no hay otra cosa, otra oportunidad, otro modo de sobrevivir, mientras que los capos ricos sobornan al poder), se habla de las muertes, de los retenes, de las muertes civiles. Este es otro libro muy doloroso (y habla de un pasado muy cercano). Cuando me pregunten por qué odio a Felipe Calderón y el ejército me parece repugnante, ya nada más tengo que señalarles este libro.

Valientes e (im)perfectas, Reshma Saujani


Sinopsis: Vivimos en un mundo donde las niñas son criadas para “ser perfectas”, cuidar de los demás y ser políticamente correctas. Los niños varones, en cambio, aprenden a ser valientes, reponerse frente a la adversidad y salir adelante. ¿El resultado? Cuando las niñas se convierten en mujeres, tienen demasiado miedo a fracasar o equivocarse, no se atreven a ser ellas mismas y sacrifican sus metas y sus sueños.

Qué desperdicio de papel. A mí no me gusta la autoayuda ni el desarrollo personal de este corte por la simple razón de que a lo único que aboca es a "cómo sobrevivir en el capitalismo". Y sí, el mensaje superficial está bien: dejar ir a la perfección está bien. Pero en el fondo, el problema no es personal y no se resuelve de manera individual. Reshma Saujani en alguna parte habla de la doble jornada y de cómo se exige que las mujeres sean perfectas en todo a la vez y yo ya estaba gritando LA CULPA LA TIENE EL CAPITALISMO. El resumen de este libro es que es un montón de obviedades con buenas intenciones que, lamentablemente, no va a cambiar el mundo. Sí, mira, cómo te explico: uno cambia (y está bien), el pinche sistema no.

Geek Love, Katherine Dunn


Sinopsis: Geek Love is the story of the Binewskis, a carny family whose mater- and paterfamilias set out—with the help of amphetamine, arsenic, and radioisotopes—to breed their own exhibit of human oddities. There’s Arturo the Aquaboy, who has flippers for limbs and a megalomaniac ambition worthy of Genghis Khan . . . Iphy and Elly, the lissome Siamese twins . . . albino hunchback Oly, and the outwardly normal Chick, whose mysterious gifts make him the family’s most precious—and dangerous—asset.

Este lo leí en inglés porque no existe traducido. ¿Quieren leer un libro raro? Este es su libro. ¿Quieren leer un libro que empieza raro y acaba todavía más raro? Este es su libro. Los Binewskis son una familia rarísima, no porque lo sean físicamente (que sí) sino porque son raros. Raros en sus relaciones entre ellos, raros en su amor y en su odio, en su manera de expresarlo. Todo el libro está narrado desde los ojos de Oly (que es preciosa y quiero abrazarla mil veces) y eso hace que pasen una de las cosas que más me gustan en el mundo de los libros y de leer: todo lo vemos desde la perspectiva de un narrador no fiable. Se los recomiendo mucho, Dunn habla de manera muy hermosa de muchas cosas muy horribles y muy raras. Y Oly es muy hermosa.

El desapego es una manera de querernos, Selva Almada


Sinopsis: Dispersos o inhallables, estos relatos dan nuevo acceso a la literatura de Selva Almada, conocida por crónicas y novelas varias veces traducidas, elogiadas por la crítica y celebradas por los lectores.

El título es lo mejor del libro. También el primer cuento me gustó (aunque no me quedó claro cuál era el núcleo) y tiene un pedazo rumbo al final que me gustó bastante. Luego, de manera técnica, diré que Selva Almada escribe bien. O sea, su prosa está bien, no le veo un sólo problema. ¿Pero? No me gustó. Hay un hilo conductor entre los primeros cuentos (la muerte) que no pinta nada en los últimos, no sé qué chingados une realmente al libro, los cuentos suelen no tener núcleo alguno o suelen dar vueltas en torno a una idea sin tener nunca una conclusión y un final. No quiero decir más porque no es un libro que haya odiado pero tampoco me gustó.

Hablemos de amor, Alicia Delaval


No tengo sinopsis de este libro, pero son poemas de la tabasqueña Alicia Delaval. Siguen la estructura de una relación, desde el enamoramiento hasta el desamor. Y trae ilustraciones. No sé que más contarles de él, también es un libro descatalogado.

Pues me gustó. O sea. Normal. Son poemas muy normales sobre el amor, no me movieron tanto algunos. El primero está muy bien y los del final, que son más tristes, me gustaron un poco más. Las ilustraciones son un trip que creo que no entendí en lo absoluto. Vale la pena leerlos por rescatar a Alicia Delaval del olvido, eso sí. Es una autora mexicana que lleva muchísimos años descatalogada y cuya obra es imposible de conseguir (aunque este y otros poemarios están disponibles en la red de Bibliotecas de México en pdfs escaneados, aprovéchenlos).

Los cien sentidos secretos, Amy Tan


SinopsisMientras está a punto de divorciarse, Olivia va contándonos la transformación que sufrió su vida cuando irrumpió en ella la extraña Kwan, su hermanastra, la hija que Jack Lee, su padre, había abandonado en China cuando emigró a Estados Unidos en la época de la revolución comunista. Kwan no podrá jamás distanciarse del mundo que la vio nacer y, con sus misteriosos «ojos yin», que le dan poderes para revivir, e incluso reencarnar, fantasmas reales y legendarios del pasado, pronto aparecerá ante los demás como un ser algo trastornado, como fuera de la realidad

Esta novela es todo lo que espero de Amy Tan, o sea, me gustó. Pero tampoco me sorprendió o fue más de lo que esperaba, realmente. Lo que sí me gustó mucho fue cómo escribía realismo mágico al hablar del mundo yin y de la reencarnación, pero el resto ya me lo esperaba más o menos porque las novelas de Amy Tan siguen todas una misma estructura. Que no es malo, las hay muy buenas, como La hija del curandero que es un libro que ha marcado toda mi existencia. Pero a veces, sólo a veces, siento que les falta un poco para ser novelas que me muevan todo el piso. Mi parte favorita de la novela fue, definitivamente, lo adorable que es Kwan y lo lista que es y lo genial personaje que es. 

El color púrpura, Alice Walker


Sinopsis: El color púrpura cuenta, a lo largo de distintas décadas, la intensa vida de Celie, una mujer de la América rural del Sur. Forzada a casarse con un hombre brutal. Celie se retrae y comparte su desgracia sólo con Dios. Celie sufrirá una transformación gracias a la amistad que comparte con dos extraordinarias mujeres, adquiriendo la autoestima y la fuerza que necesita para perdonar.

Me gustó mucho. Es todo lo que espero de una novela norteamericana ganadora del Pulitzer. En ese sentido, no me sorprendió demasiado, pero sí la disfruté mucho. Se lee muy rápido, no es muy larga y me gusta como aborda un poco el tema de los misioneros (aunque no me encanta del todo). Mis favoritas, de entre todas las mujeres retratadas, son Sofía y Tashi, además de Celie. Es una historia que me llena de sentimiento. Se las recomiendo, yo tenía una cita muy pendiente con la novela porque fue lectura en Librosb4Tipos cuando todavía no nos llamábamos Librosb4Tipos, o sea, imagínense.

Amora, Rosamaría Roffiel


SinopsisEn esta novela testimonial, el amor se feminiza totalmente en el encuentro de dos consciencias y de dos cuerpos femeninos que física y espiritualmente aman sin memoria. Pero en Amora hay mucho más que un espléndido entusiasmo vital y amoroso, aunque eso de por sí ya sería suficiente; hay más que el gran tema del deseo y la sexualidad feminina que trasgreden la norma y el prejuicio. Hay una revalorización de la solidaridad como compromiso humano y una propuesta ética que, reivindicando el cuerpo, lo trasciende para restaurar en las relaciones individuales y sociales los auténticos lazos de honestidad y lealtad.

Amora, además de una novela lésbica, es una novela que es un testimonio del movimento de mujeres en México. Es valiosa en cualquier ángulo que la veas. Yo, por supuesto, tengo desacuerdos ideológicos con su autora (los tengo con todo el mundo, cosas de ser comunista), pero me maravilla como habla de muchos temas (del movimiento, de la independencia de las mujeres, del amor). Todo el tiempo estuve gritándole a las hojas "Claudia, NO MAMES", porque Claudia me irritó hasta límites insospechados, pero la novela me gustó mucho, especialmente cuando habla de amor. Es muy fácil de encontrar en las redes, así que si quieren leerla, sólo mándenme un mensaje en tuiter y se las comparto.

6 de enero de 2020

Oscars Literarios (IX)

¡Por fin una entrada que sé que muchos estaban esperando y que ya es toda una tradición en el blog! Empecé a publicar mis mejores lecturas a modo de Óscares porque un amigo de hace mucho hizo una especie de Booktag con el formato y me gustó tanto que se lo pedí prestado y lo adopté para esto. Este es el noveno año al hilo que lo hago. ¡Ya son tantos! Ya por fin empecé a creérmela. 
  
    
Pero bueno, vamos a hablar de mi año lector. Leí más o menos setenta y tantos libros más doscientos y tantos tomos de manga y compilados de cómic y novelas gráficas (las cifras exactas están en el recuento anual). Fuera de que como ya vieron en el top ten que le dediqué al comic y al manga, considero que el año fue un año bastante mediocre en cuanto a lecturas de otro estilo. Hubo unos cuantos puntazos y libros que me gustaron mucho, y no lo sentí tanto hasta que intenté llegar este top y me costó trabajo como no tienen idea. A pesar de todo, todos los libros recomendados aquí (son más de diez) son de una excelente calidad y se los recomiendo todos. ¿Listos?

Mejor trama

  
 
Definitivamente Quién teme a la muerte de Nnedi Okorafor. Es una historia de fantasía un poco híbrido con la ciencia ficción que acontece en Sudán en el futuro y sigue las aventuras de Onyesonwu, una joven con poderes mágicos. La trama del libro está inspirada en el conflicto de Darfur, donde muchas mujeres negras fueron violadas (por árabes) para hacer una "limpieza racial": que sus hijos fueran más claros. Esto se aborda varias veces en el libro, además de que habla de la ablación (y de cómo es una practica tan interiorizada que muchas mujeres la perpetúan después con las jóvenes porque creen que de esa manera las protegen) y, en cierto sentido, sigue un poco el viaje del héroe. No les cuento más, puesto que pueden ver los detalles en la reseña de la que ya les puse el link.

Mejor escritora



Este año elegí a Meena Kandasamy después de haber leído Cuando te golpeo, una novela sobre una joven escritora que vive violencia en su matrimonio. Me pareció un libro magistral. Lo leí casi entero en un vuelo de la Ciudad de México a Mérida (no entero porque no es tan corto como para acabarlo en ese rato) y me sorprendió. Hablaba mucho del lenguaje, porque, ambientado al sur de la India, era una mezcla de tres lenguas diferentes, y de cómo nuestra manera de hablar afecta nuestra manera de ver el mundo. También aborda la violencia que se da de puertas para adentro por parte de hombres supuestamente revolucionarios (y digo supuestamente, porque eso nunca puede ser permitido). No quiero contarles más porque ya les conté del libro con más detalle en la reseña y me estoy conteniendo para no aburrirlos.

Mejor protagonista femenina


 
Quiero que Persephone me empotré. No quiero darles muchos detalles sobre ella porque todo es un potencial spoiler cuando hablamos de The Wicked + The Divine de Kieron Gillien y Jamie McKelvie, así que sólo quiero decir que me fascinó desde el primer cuadro en el que la vi. La serie de The Wicked + The Divine, toda, completa, juega mucho con las referencias a muchas versiones de Perséfone, especialmente esas tan antiguas donde no es raptada por Hades, sino que llega al inframundo por su propio pie y sólo vuelve porque le ruegan que lo haga para que Demeter deje de sumirlos a todos en el invierno. Así es cómo se gana el nombre de Perséfone, aquella que destruye, she who destroys. En fin, les cuento eso para no contarles el cómic, pero los invito a leerlo. 

Mejor protagonista masculino


 
Es Ash Lynx, Banana Fish de Akimi Yoshida. Estas dos categorias se las llevaron cómic y manga porque no pude pensar en nada mejor que estos dos personajes, en serio. La manera en que Akimi Yoshida construyó y creó a Ash es impresionante. (En la palabra resiliencia, del diccionario, está su foto, lo juro). Siempre me preocupa que los personajes estén definidos por su tragedia únicamente y Ash es un personaje que, al momento de inicio del manga, tiene mucha carga trágica; pero eso no es lo único que lo define. Ya desde el primer volumen se admira su lealtad, la manera en que protege a los suyos, a aquellos que le importan y el manga explora muchas de sus facetas. Así que, bueno, ya se los recomendé, pero si quieren llorar, lean (y vean) Banana Fish.

Mejor cómic

  
  
Bueno, aquí va la avalancha de cómics, mangas (les juro que luego hay variedad de lecturas). Aquí elegí Doom Patrol (porque The Wicked + The Divine quedó arriba y no quiero repetir, sino que quiero recomendar la mayor cantidad posible de lecturas). En este caso, quiero resaltar especialmente el run de Grant Morrison. Los tomos que escribió para esta serie son maravillosos, Crazy Jane, un personaje de su creación, me encanta y me gusta mucho cómo habla de estos héroes que lo son casi por accidente. No me voy a cansar de decirlo, pero el arco argumental de La pintura que se comió París es de los mejores que he leído en mi vida en cuestión de narración gráfica. Más detalles los pueden consultar en la reseña, claro.

Mejor manga


 
Bueno, si leyeron el top ten pues esta categoría no es ninguna sorpresa así que voy a tratar de ser lo más breve posible: es Fullmetal Alchemist de Hiromu Arakawa. La historia de Edward y Alphone Elric me llegó al corazón y me parece uno de los mejores shonen de la historia, punto pelota. Además es una serie que siento que tiene un final perfecto. No es apresurado, no deja cabos sueltos, no se alarga de manera innecesaria, le hace justicia a todos los personajes. Les recomiendo leerlo, incluso si no leen manga. Ya no sigo porque ya los atosigué muchísimo con esta serie todo el año y seguro ya les cayó el veinte de que lo recomiendo.

Mejor libro o álbum ilustrado



Este año sí elegí un libro ilustrado y no un álbum y se trata de El velo de Helena de María García Esperón, ilustrado por Claudia Navarro. Lo publica El naranjo (cosa que dejaré caer como si nada). Es un retelling de La Iliada de Homero desde el punto de vista de Helena, reina de Esparta y princesa de Troya. Me fascinó. Tengo la reseña empezada y este mes la van a leer, pero por lo pronto les puedo adelantar que hay un pedazo donde habla de amor (específicamente del enamoramiento) que me fascinó muchísimo. Por otro lado, las ilustraciones de Claudia Navarro complementen muy bien el libro y son perfectas para la historia que está narrando Helena. Me gustó muchísimo así que pueden leerlo, lo recomiendo muchísimo.

Mejor personaje secundario masculino 



Aquí quiero reconocer especialmente a Seido Takizawa de Tokyo Ghoul (y Tokyo Ghoul:re), del mangaka Sui Ishida. Al principio es un personaje que está casi siempre al fondo de la historia, muy secundario y que no te das cuenta, pero se te mete en la piel. Empieza a cobrar importancia rumbo al final y tiene un capítulo que me impresionó mucho. Sin hacer mucho spoiler de sus circunstancias, es un investigador de ghouls y Ishida le dedica un capítulo entero a su vida diaria donde desea desesperadamente no morir. Se ve enfrentado a la perspectiva de su propia muerte y en todo el capítulo se puede sentir esa desesperación total y ese miedo a la muerte a través de las imágenes que vemos de su rutina. Es uno de los personajes que más sentimiento me dan en Tokyo Ghoul (donde casi todos me caen bien, con excepciones) y creo que merece el reconocimiento. Además de que el manga me encantó.

Mejor personaje secundario femenino

 
 
A ver, Tane, la dragon rider de The priory of the orange tree de Samantha Shannon. La verdad, a pesar uno de los puntos de vista desde los que estaba contados la historia sentí que se quedó sólo en un personaje secundario, pero que tenía mucho potencial y que tiene una historia muy interesante. Además, no quería dejar de reconocer al libro porque, si bien no fue una lectura perfecta, si creo que es una muy buena lectura en fantasía épica escrita por mujeres donde, además, hay una pareja lésbica. No son muchas las mujeres que publican tochos como los señores y este de Samantha Shannon me gustó bastante (aunque sigo preguntándome por qué lo venden usando el éxito de Game of Thrones... capitalismo, debe de ser). Se los recomiendo.  

Mejor libro de no ficción


 
Leí muchísimos este año (esperen en algún futuro, espero cercano, una entrada con recomendaciones de libros de no ficción), pero al que quiero reconocer es a La fosa de agua de Lydiette Carrión, que habla sobre los feminicidios en el Estado de México, las desapariciones de adolescentes en el área de Los Héroes Tecamac (Ecatepec) y los cuerpos que fueron encontrados cuando se dragó el Río de los Remedios. También aborda el caso de El Mili Palafox, que fue muy sonado en el Edomex (y aparentemente en ningún lado porque maldito país centralizado). Aunque es un libro desgarrador creo que es un libro muy necesario para entender lo que está pasando en el Estado de México, y para que por fin, chingado, nos volteen a ver. Se los recomiendo mucho (no sé si esté disponible en bibliotecas, pero si no tienen posibilidades de comprarlo y les interesa, mándenme un mensaje a mi twitter). Les tengo una entrada sobre el libro pendiente.

Mejor libro de literatura infantil y juvenil

 
  
Hubo varios contendientes porque a mí me fascina la LIJ, pero creo que finalmente ganó Gravedad Artificial de M. T. Anderson. Está publicado por el Fondo de Cultura Económica en la colección A través del espejo. No he escrito la reseña (es otra de las que tengo empezadas a ver para cuando), pero lo que les puedo adelantar es que es la clase de ciencia ficción que quiero escribir. Es un libro tremendamente humano y es un libro que critica el hecho de que todo en el mundo se ha vuelto un producto. Todo se compra, se vende y, de repente, no somos más que un perfil de un potencial comprandor. Se los recomiendo muchísimo, M. T. Anderson me cae muy bien.

Mejor antología de cuentos

  
   
Aquí no puedo mencionar otro que no sea La cámara sangrienta de Angela Carter. En esta antología la autora recuperó muchos cuentos clásicos de la literatura y los retomó desde el punto de vista de las mujeres. Los reinventó desde la voz de sus protagonistas. El cuento que le da título al libro es maravilloso. También la reinterpretación de La bella durmiente es una cosa muy hermosa. Por otro lado, debo mencionar que la edición publicada por Sexto piso trae ilustraciones de Alejandra Acosta que son preciosas. No me gustaría extenderme tanto, pero pueden leer la reseña que le hice al libro.

Mejor libro de poesía 

     
  
La lectura del maratón #GuadalupeReinas2019 que sí se metió a mis mejores lecturas del año (lo cual me da tranquilidad, saber que siempre hay algo que leo en ese maratón que me gusta tanto y hace valer la pena los libros malos que me hacen tropezar por el camino) es Comunidad Terapéutica de Iveth Luna Flores. Les juro que nunca había leído poesía como esta (quizá porque tampoco leo tanto, pero bear with me, por favor). Es otro libro que me desgarró por dentro y me hizo pedacitos, pero que les juro que valió la pena cada segundo que pasé leyéndolo. No le he hecho una reseña pero saldrá en las entradas que vienen, puesto que planeo hacer un recuento de mis resultados del maratón con mini reseñas (ya que se termina hoy oficialmente).

Mejor libro


    
Mujer y lucha de clases de Alexandra Kollontai. Sí, es cierto que ya había leído todos los artículos que traía el libro, pero revisitarlo fue toda una experiencia. Estoy convencida de que libros como estos siempre hay que releerlos porque siempre te hacen reflexionar un poco más. En este caso, hice unos apuntes a los que les dediqué una entrada completa y pude articular varias críticas que tenía atoradas sobre diferentes temas. Disfruté muchísimo esta lectura, así que no hay año que no les recomiende yo que lean a Alexandra Kollontai: les juro que no tiene desperdicio.